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miércoles, 23 de noviembre de 2022

Desmontando Irulegui (1), por Rogelio Taboada

Rogelio, en la presentación de un par de sus muchos libros
Me parece que con Rogelio las fantasías animadas de Irulegui lo tienen crudo. La mejor crítica que he leído hasta ahora.

Desmontando Irulegui                                                                        por Rogelio Taboada (20.11.2022)
A punto de cumplirse una semana del estallido de este supernotición, bien puede hacerse un recopilatorio del cúmulo de majaderías que se han publicado hasta el momento. Majaderías académicas, que son las que merecen respuesta. Insultos, acusaciones y amenazas, no merecen ni una sola coma.
De este descubrimiento ultra-vascónico euskaldiano, en los diferentes medios en que se ha  publicado el asunto, en referencia exclusiva a la pieza, ha llegado a publicarse que es única por:
  1. Ser de bronce y no de plomo.
  2. Mostrar un alfabeto único.
  3. Mostrar un texto en “euskera”.
  4. Estar grabada con puntitos.
  5. Ser confeccionada en Aranguren.
Ante lo expuesto, la recomendación de guardar todo lo que se pueda las publicaciones en papel, porque en las digitales llevan una semana de ediciones correctoras, poniendo digo donde pusieron Diego, que da mala gana la profesionalidad que demuestran según qué redactores.
Dicho lo cual, pasemos a demostrar la realidad de la pieza.

1. Sobre lo del bronce y el plomo, ya que se incluye en un texto ambiguo que no nombra a profesional alguno como autor de tal afirmación, y tratándose del descalabro intelectual que es en si mismo, la dejaremos como caído por su propio peso.

2. El alfabeto único, pues sí, da para reírse un rato. Constando que se nutre de signario ibérico de manual, que es con el que lo han interpretado, pues oye, que tiene su gracia. Aluden a una T que presentan como única en el mundo de la escritura del bronce, para demostrar una escritura “vascónica” que diferencia de manera irrefutable a esta inscripción del resto de inscripciones realizadas en el mundo ibero.
Pues no. Una cosa es que hasta el momento no se le haya otorgado un valor fonético, que aún están en ello, y otra, que no exista. Y para muestra, el botón a la derecha de estas líneas. Moneda IBERA, que lo repito, IBERA, donde la T parece ser de todo menos creada en Irulegui. Pero como digo, no es caso único. Se muestra de manera clara en varias cecas iberas y celtíberas (zaragozanas, por ejemplo), e incluso se muestra como signo en las primeras hibridaciones lingüísticas, en textos escritos con signario ibérico formando palabras latinas, como lo es este otro ejemplo:
Queda claro que esta T ni es única, ni es ultra-vascónica, ni Iruleguiense.

3. Que muestra un texto en “euskera”; ese parto, cómo no, sólo puede publicarlo el Noticias. El resto, hablan de vascónico que, a día de hoy mismo, incluso matizan, ya que no tiene por qué ser el antepasado del euskera. Hasta ahí hemos avanzado en sólo una semana. El que en una lectura realizada desde el alfabeto ibero del noreste, la primera palabra sea sorioneku, tanto puede parecerse a un hombre afortunado, como a un soriano de grandes dimensiones. La muestra palmaria de que ese texto nada tiene de vascónico es que, de serlo, se encontrarían similares “parecidos” para el resto de palabras que conforman el texto, más o menos ajustadas al uso actual. Y no. No saben por dónde cogerlas. Pero ni por dónde empezar a “traducir”.

4. Llegamos a los punticos
. Esos punticos únicos de Irulegui. Como imaginarás, tienen de únicos lo mismo que el resto de características que hasta ahora han presentado como tal. Además de no ser únicos, nos dan pie a vislumbrar algo de realidad, puesto que si algo tienen en común las piezas encontradas que muestran dicha singularidad es que son piezas GALAS. De la Galia. Esa tierra allende los Pirineos. Téseras de bronce, debidamente enmarcadas en las guerras sertorianas y por ende, contemporáneas de Irulegui, muestran antropónimos galos e incluso un claro origen en conocidas urbes del pueblo galo.
La última actualización a este punto, también publicada hoy mismo, es que ya no son los puntitos en si mismos, sino el que hayan hecho un borrador previo a los puntitos. En una semana todo esto. Dentro de un mes, la singularidad “vascónica” será que el grabador se rascó los huevos antes de realizar la inscripción, y sino al tiempo.

5. Y está fabricada en Aranguren
, sí. Como expuse en el artículo anterior, cuestión irrefutable esta. El objeto mejor contextualizado de la arqueología española. Si bien las decenas de puntas de flecha encontradas in situ son foráneas, pues las arrojaron los pérfidos romanos para incendiar ese noble castro vascón, la mano no. La mano se fabricó ahí mismo. La fabricaron los vascones. Siguieron el modelo ibérico de tésera y emplearon el signario ibérico en el texto. Esto es demostrable sólo con ver la pieza. El que se fabricara ahí, no puede demostrarse de ninguna de las maneras, a excepción de encontrarse en el yacimiento el molde con el que la crearon, o la escoria resultante a la fundición con el mismo grado de aleación, o resto de índices de los que se carece en estos momentos. Resumiendo: que es una más de las afirmaciones gratuitas, fantásticas, que se han realizado sobre este descubrimiento que atenta directamente tanto a la ciencia, como a la inteligencia común.
Hispania durante la guerra de Sertorio. En azul
límite aproximado de la Hispania Citerior con
la Ulterior. En negro ubicación identificada
de ciudades y en rojo posibles.
El contexto está claro. Las guerras sertorianas. En el marco de esas guerras, ya es conocido para esa misma comarca la existencia de un campamento romano. El campamento de Santa Cruz de Aranguren. Además, un campamento romano identificado como perteneciente a las tropas de Pompeyo. Ese Pompeyo que penetró en la península contando entre sus filas con buen número de mercenarios galos. Del Alto Garona en concreto, donde Pompeyo tenía sus cuarteles de invierno.
Los mismos mercenarios que fueron dejando por media Hispania téseras galas labradas con punticos.
¿Tan difícil es ver lo evidente? ¿O es más fácil creerse una mentira?
Sé que será jodido que con el tiempo alguno tenga que asimilar que esa tésera perteneció a un mercenario galo que, como parte de los ejércitos de la Roma invasora, opresora y genocida, arrasó este asentamiento que tanto preocupa en la actualidad a los adláteres del PNV, tan obsesionados con la historia y cultura de Navarra.
Rogelio Taboada
Alérgico a la manipulación histórica
Nota: Si queréis leer el artículo completo...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades!!!!

Carmelo dijo...

Que bueno, Pachi. Todo ese juego que se llevan estos fanáticos del PNV y todos los inútiles que les secundan, acabará volviéndose contra ellos.
Son como niños....tontos.
Nevrazon Pachi

Anónimo dijo...

Que malo es carecer de historia y querer montársela desde la mentira infantil. Si no había escritura en el idioma, habrá que inventársela.

Nachopichu dijo...

Muy bueno, es que es todo una ensoñación delirante, cuando escuché que era signario vasco aluciné, pues comentaba que aunque era el ibero pero tenía algún detallito, como si por entonces ya existiera las real academia de la lengua ibera y la gramática ibera para mantener una unidad alfabética, cuando realmente eran tribus rudimentarias y solo cuatro gatos sabrían escribir y cada uno lo haría a su manera, como así figura en todo lo aparecido por toda España, signario ibero con muchas peculiaridades, y lo de que la mano se fabricó allí en Irulegi será que junto as la mano alareció el ticket de compra con el nbre de la fábrica. Gracias