Esta habanera tradicional que aprendimos de niños, que cantaban nuestras madres y nuestras abuelas, es, como tantas, de autor y origen desconocido. Su sencillez le da un aire antiguo, quizás anterior al siglo XIX, pero lo que dice Wikipedia de ella resulta muy exagerado y, además, contradictorio:
"La canción está asociada con el folclore mexicano, pero no se sabe con seguridad cuándo y dónde se originó la canción. Se cree que está en circulación en América desde el siglo XVI en el México prehispánico, junto con melodías traídas de España durante la era colonial."
Siendo una canción del "mundo de habla hispana" (como Wikipedia reconoce), ¿cómo iba a circular en el México prehispánico? ¿O acaso los olmecas, mayas, zapotecas, toltecas, aztecas... ya cantaban "De colores" en español antes de 1521?
Se le ve mucho el plumero al autor del artículo de Wikipedia cuando remata diciendo: "El grupo que la hizo famosa en su tiempo fue la Estudiantina de la Universidad de Guanajuato, que a la fecha sigue siendo una pieza que identifica al grupo donde quiera que se presenta".
En fin, lo dicho: exagerado, contradictorio y nada objetivo.
Prensa Histórica
El artículo más antiguo sobre "De colores" es de 1912. Concha Espina hace honor a su apellido y ridiculiza a un "pájaro raro que viene de fuera", a un conferenciante portugués que viene a conquistar a las "atrasadas damas españolas" para el libre pensamiento.
Durante el franquismo, esta canción se asocia a menudo con los Cursillos de Cristiandad. Más recientemente, en un artículo de Javier Reverte, de 1993, éste afirma que "De colores era la canción que se entonaba en todas las residencias del Opus Dei".
Corde
Aquí nos aparece una cita de "Desde la última vuelta del camino. Memorias", de Pío Baroja. La acción transcurre entre 1883 y 1886:
Serafín Baroja
"Yo pasé cuatro o cinco días en San Sebastián, y fui a Bilbao a hospedarme en la casa de huéspedes donde vivía mi padre (Serafín Baroja, ingeniero, escritor en vasco y en español, letra de Marcha de San Sebastián), en la calle llamada Barren (calle) Barrena. Era una casa del barrio antiguo en Bilbao, que antes creo que le decían las Siete Calles, y ahora todo el mundo parece que lo llama barrio de Achuri. La casa de huéspedes me hizo bastante mal efecto. Había una mesa redonda y se sentaban a ella diez o doce personas, y se hacían chistes, casi todos de bastante mal gusto.
Mi padre estaba todavía un poco enfermo. Después de comer se cantaba con frecuencia, y una de las canciones más en boga era una habanera cuya letra era así:
De colores se visten los campos en la primavera,
De colores los pájaros raros que vienen de fuera.
De colores es el arco iris que vemos lucir.
Y por eso los muchos colores me gustan a mí."
Así pues, Pío Baroja nos garantiza que "De colores" se cantaba con frecuencia en el Bilbao de 1880.
Grabación
Ahí va esta preciosidad de Nana Mouskouri, una sinfonía de colores:
Dicho de una persona: Nacida de negro y blanca, o de blanco y negra. La voz “mulata” proviene de mula, híbrido entre burro y yegua (el cruce entre caballo y burra se llama burdégano)
Y mi padre un federal
Día de Reyes en La Habana, de V. P. de Landaluce
“Federal”, un adjetivo que suele acompañar a "soldado". Tiene muchos significados, el más habitual el de los “federales” en la Guerra Civil estadounidense o Guerra de Secesión, que se refiere a las fuerzas que lucharon por mantener la unión de los estados, conocidas como la Unión. Este bando, principalmente los estados del Norte, se enfrentó a los estados del Sur que habían formado la Confederación para separarse de la Unión. El conflicto principal fue la disputa sobre la esclavitud, que se agudizó con la elección de Abraham Lincoln y culminó en la guerra de 1861-1865.
También se habla de soldados federales cuando el Ejército federal mexicano estaba en 1915 en proceso de disolución tras el derrocamiento de Victoriano Huerta, siendo reemplazado y fragmentado por las diversas facciones revolucionarias, principalmente por el ejército de Venustiano Carranza (Constitucionalistas) y las fuerzas de otros líderes como Pancho Villa y Emiliano Zapata.
Corte de caña, de Víctor Patricio de Landaluce
En cuanto a Cuba, la principal fuerza política a finales del siglo XIX no fue un movimiento federalista, sino el independentismo que buscaba la ruptura total con la metrópoli española. El objetivo fundamental era la emancipación del control español. Líderes como José Martí y el Partido Revolucionario Cubano impulsaron la creación de una república soberana, que culminó en la Guerra de Independencia de 1895, aunque quedaría bajo el control de Estados Unidos. La segunda revolución ocurriría en 1959.
Pero en el contexto de una habanera, de la pareja de una mulata (que representa a Cuba), el soldado federal bien puede representar a la I República, la República Federal Española. Federal, porque partía de los «antiguos reinos» medievales para definir los Estados que formarían la República federal española. Y federal, también, porque buscaba la unión con Portugal. Valgan los siguientes versos federales e iberistas:
Sin embargo, en la prensa Histórica no he visto una sola mención a un "soldado federal" en Cuba, aunque sí en España.
Autor y fecha
He encontrado en la Biblioteca Nacional varios nombres, pero de fechas recientes, entre ellos el inevitable J. Trayter (José de Juan del Águila) a quien denuncié hace 13 años por atribuirse (y cobrar por ello) la autoría de multitud de canciones populares, incluso el Uno de Enero, de Ignacio Baleztena. Más vale que esa denuncia surtió efecto y hoy ya no aparece como autor, sino solo como arreglista.
Tenemos pues que recurrir al tópico habitual de tantas habaneras: "esta antigua y famosa habanera es de autor y origen desconocido".
Vamos a por ella. Os pongo también la letra porque la que yo aprendí difiere ligeramente de la que ofrece el vídeo:
Mi madre fue una mulata, y mi padre un federal, yo teniente de una fragata, que va y que viene para ultramar.
Cada vez que me veo, rodeado de mar, cojo mi guitarra y me pongo a cantar; pregunto a mis penas, quién pudiera hallar el rostro divino que un pobre marino, no pudo alcanzar.
Mil veces busqué la suerte sobre las olas del mar, mil veces quise la muerte y no la pude encontrar.
No llores mi vida, no llores mi amor, mira que tus lágrimas me causan dolor.
Si lloras la ausencia del bien que te amó, llora vida mía, llora vida mía, también lloro yo.
Según relató Orlando Martínez, un día de 1892, los cubanos Marta Abreu y Luis Estévez, celebraban una reunión en su casa de La Habana, en la llamada quinta «Las Delicias». Hasta allí acude el joven compositor Eduardo Sánchez de Fuentes, que asiste a dicha velada recomendado por su maestro, el gran músico cubano Ignacio Cervantes. El joven Sánchez de Fuentes, sentado al piano comenzó a interpretar una melodía compuesta por él y que permanecía inédita.
Una de las asistentes a la fiesta, la joven señorita Renée Molina -famosa en aquel tiempo por su belleza- se interesó por el título de aquella creación y ante su pregunta, el compositor, tras pensarlo un instante, respondió que se llamaba "Tú", en honor a su belleza.
Desde que en 2016 conocí a Chema Puente y su "Santander, la marinera", he estado muy atento a la trayectoria de este popular cantador, compositor y rabelista. Por eso me extraña haberme enterado de su muerte (30.11.2024) con dos semanas de retraso y no haber visto por ninguna parte la causa de su fallecimiento inesperado, a los 72 años.
Sotileza, Puertochico, Peña Cabarga... y hasta el jilguero del balcón se han quedado sin su trovador. Gracias, Chema, también desde Navarra.
Este vídeo de 1h 22' fue subido el 30 de septiembre de 2024. Os lo pongo en el 38'21" -Homenaje al viento sur"- para que veáis cómo trabajaba Chema Puente y lo bien que estaba:
Quiero dedicar esta entrada a mi amiga Marian (ver comentario) y a su hermana Glori, hijas de padre cántabro, por si les sirve de consuelo en los duros momentos por los que están pasando. Mucho ánimo!
UN VACÍO EN LA CULTURA
Quién fue Chema Puente, el rabelista cántabro que ha fallecido a los 72 años
En los últimos tiempos desarrolló junto al guitarrista Ramón Fernández un camino de encuentro entre el flamenco y el sonido del rabel
Chema Puente, nacido en el pintoresco pueblo de Cueto, Santander, fue un destacado rabelista cántabro cuya obra dejó una huella imborrable en la música tradicional de la región. Reconocido por su poderosa voz, "caliente y brava", Puente no solo cantaba, sino que transportaba a sus oyentes a épocas pasadas, en las que el canto era el eje de la tradición oral. Su estilo, profundamente arraigado en Cantabria, le valió el cariño y admiración de muchos.
En el año 2000, Puente consolidó su carrera con la publicación de su tercer álbum, "De la machina a la braña", que marcó un hito en su trayectoria artística. Este disco incluye la icónica habanera Santander, la marinera, considerada por muchos cántabros como un verdadero himno. La pieza, impregnada de nostalgia y orgullo regional, resonó profundamente en los corazones de quienes amaban la tierra y el mar cántabro.
[La Liga autorizó al Racing a guardar un minuto de silencio en memoria de Chema Puente antes del inicio del encuentro contra el CD Mirandés en los Campos de Sport de El Sardinero. Y como no podía ser menos, el silencio fue sustituido por un emocionante "Santander, la marinera"
Gracias @realracingclub ‼️ Gracias Santander ‼️ Chema Puente siempre con nosotros ‼️ Santander la marinera a todo corazón en los Campos de Sport. pic.twitter.com/noPGy31B5I
A lo largo de su carrera, Puente fue un ferviente defensor de la tradición musical del rabel, participando desde 1987 en conciertos didácticos y conferencias para dar a conocer este instrumento único. Su trabajo no solo se limitó a Cantabria; impartió cursos en distintas ciudades y representó a su región en numerosos festivales y encuentros de música tradicional, ampliando así el alcance de su legado artístico.
Entre 1999 y 2001, Puente formó parte del Trío Cantabria junto a Benito Díaz y Begoña Lozano, una agrupación que fusionó el talento individual de sus miembros para revitalizar las raíces musicales cántabras. Con esta formación, exploró las posibilidades del rabel como protagonista en escenarios más contemporáneos, sin perder su esencia tradicional. Este proyecto marcó otro hito en su carrera como artista. Además de su prolífica actividad en grupo, Puente grabó cuatro discos en solitario, como "Con aire de rabel" y "Donde silba el viento y rompe la mar". Cada uno de ellos refleja su profundo amor por las melodías y los paisajes sonoros de Cantabria. En los últimos años, encontró en el guitarrista Ramón Fernández un aliado para explorar un fascinante cruce entre el flamenco y el sonido del rabel, demostrando su constante búsqueda de innovación.
Puente también dedicó su vida a transmitir sus conocimientos, convencido de que la tradición debía ser preservada para las futuras generaciones. Su capacidad para conectar con el público a través de su voz y su música fue tan reconocida como su labor como maestro y divulgador. Su esfuerzo por mantener viva la herencia cántabra le aseguró un lugar de honor en la cultura regional. El fallecimiento de Puente a los 72 años deja un vacío en la música tradicional cántabra, pero también un legado que vivirá a través de sus canciones y enseñanzas. Para Cantabria, su rabel y su voz seguirán siendo símbolos de identidad, y para quienes lo conocieron, una fuente de inspiración eterna.
***
José María Puente Rumayor ha sido el rabelista-cantador más popular de Cantabria y no son pocos los que dicen que su "Santander, la marinera" no tardará mucho en ser himno oficial de la ciudad de Santander. Oficioso ya lo es: basta ver el sentimiento con que la cantan jóvenes y, sobre todo, mayores en este vídeo que intenta recoger diversos ambientes en los que suele entonarse:
La mano de Irulegui tira a canasta. Foto de Pío Guerendiáin (10.09.22)
Y además estaba el misterio de la camioneta verde, que se ensanchaba y crecía.. tenía que crecer, de lo contrario no hubiéramos cabido tantos en ella.
Puente de Iroz. Jesús Diges DN
Amontonados, sentados unos encima de los otros, camino de Iroz (valle de Esteríbar) donde, a la orilla del río, pasábamos muchos domingos del verano, que se hacían tan cortos aunque el día fuera largo... «Oh qué noche silenciosa, oh luna clara y hermosa», solía cantar cuando volvíamos. Y aquella canción coreada por todos, parecía la más bonita del mundo. Pero claro, ¿cómo van a creer mis lectores que tuve una tía como ella? ¿No es más fácil creer en Peter Pan o Harry Potter? Pero ahora Nunca Jamás está de luto, la muerte, envidiosa de nuestra suerte se la ha llevado, dejándonos a los que fuimos niños a su lado, con la impresión de que nos han quitado a pedazos la infancia que ella llenó de felicidad con aquel corazón, que como la camioneta verde, crecía y crecía para que todos pudiéramos entrar en él.
Lucía Baquedano La ventana DN 10.10.2002
Ya han celebrado varios ensayos el grupo coral del Klub, pues durante el plenilunio del día 3 y a las tres de la mañana dará un concierto, siendo entre las obras que canten las que más gustarán a los radioescuchas la popular "Luz que brillas en el cielo" y la gran rapsodia vasca del maestro King Pulas "Kakalarri naiz"
La Prensa:
único diario español e hispano americano en Nueva York,
de circulación certificada por el ABC
Nueva York, miércoles 30 de Agosto de 1939
Pío Guerendiáin 2022-10-12 at 22.36.45
Será, seguramente, por la letra, de las canciones más cortas del mundo. Cuatro versos octosílabos:
Luz que brillas en el cielo,
¡Oh luna clara y hermosa!
¡Oh qué noche silenciosa!
Tú mitigas mi dolor
Teníamos que repetirla tres veces para que supiera a algo. A dos voces, en diálogo con el solista
No sé si la aprendí en el Seminario o, antes, en la Escolanía Santa María la Real, con don Javier Redín.
Antigüedad
La Biblioteca Nacional no va más allá de 1964. Para esa fecha ya la cantábamos nosotros.
En la hemeroteca de Diario de Navarra ni siquiera pasa del 2000, pero con ese artículo delicioso de Lucía Baquedano, que habéis visto.
Tenía esperanzas en la Prensa Histórica, que me llevara al siglo XIX, pero se queda en 1939.
Así que nos conformamos con "La Prensa", de Nueva York, que confirma mis sospechas de que esta habanera tan romántica es del norte de España (todas las referencias son de periódicos del norte). Y la presenta como "popular" ya en 1939.
Escuchad esta maravillosa versión:
Documentación
1. Excursión a "La Granja" del Kurtzulu Klub
Al igual que el pasado año, este club se propone hacer su jira a las montañas de Catskill durante las fiestas de Labor Dayl.
Saldrá una caravana automovilística desde esta ciudad, el sábado día 2, con la esperanza de retornar a altas horas de la noche del día 4.
Durante la estancia en "La Granja" se celebrará una grandiosa fiesta, que superará por mucho a la celebrada el pasado año.
En el rio Esopus, que es el que colinda con la finca de los señores Marcos y Fuentes, habrá cucañas, concurso de natación, regatas de toneles, palo ensebado, suelta de patos, etc., etc. Habrá una "grandiosa y vertiginosa carrera de cerdos con alpargatas rojas" entre los pueblos de Aliaben y Phoenicia y el que tenga la suerte de salir victorioso en la carrera no sabe que los del Kurtzulu Klub se lo comerán asado.
Ya han celebrado varios ensayos el grupo coral del Klub, pues durante el plenilunio del día 3 y a las tres de la mañana dará un concierto, siendo entre las obras que canten las que más gustarán a los radioescuchas la popular "Luz que brillas en el cielo" y la gran rapsodia vasca del maestro King Pulas "Kakalarri naiz". Después del concierto se servirá una opípara berakatz sopa.
El baile será continuo durante los tres días y el dormir sólo se permtirá de pie. Para que no queden agotadas las existencias líquidas del bar como el pasado año, el señor Fuentes está en comunicación directa con media docena de fábricas de cerveza.
Se tienen noticias que en " La Granja" el comité de recibimiento ha nombrado al hijo adoptivo de la floresta, al protector de animales, al bueno de Lorenzo, como "introductor general" con plenos poderes, para que durante los tres días de fiesta reine la armonía y el buen humor.
La Prensa:
único diario español e hispano americano en Nueva York,
de circulación certificada por el ABC
Nueva York, miércoles 30 de Agosto de 1939
2. Nuestra tía Tere
Yo conocí el país de Nunca Jamás, aquel lugar increíble donde los niños eran felices, jugando sin que nunca aparecieran los mayores con su jarro de agua fría, diciendo qué se podía y qué no se podía hacer. Claro, que en mi Nunca Jamás, estaba la tía Tere con su pelo rubio y la sonrisa alegre. Pero como ella era diferente, nos negábamos a creer que fuera mayor, aunque algunos la llamaran formalmente Teresa y tuviera cuatro hijos. Además, ¿qué importaba que fuera mayor, si supo hacer de su casa el lugar maravilloso para todos los niños, parientes de uno u otro lado, que nos reuníamos allí las tardes de los domingos de invierno?
A veces, cuando algunos niños me preguntan acerca de mi infancia y les hablo de nuestra tía Tere, me miran incrédulos. ¿Cómo van a creer que en su casa se podía jugar al escondite por todas las habitaciones, debajo de las camas, en el interior de los armarios o en la despensa?¿Pueden creer que el fondo del largo pasillo albergan un sensacional columpio, barras para hacer gimnasia y que del techo pendieran dos gruesas cuerdas llenas de nudos, para trepar por ellos y bajar deslizándonos por una barra como los bomberos? ¿Que la gran cocina se convertía en nuestra, cuando la invadíamos para elaborar magdalenas y chandríos, entre nubes de harina y charcos de aceite, que al terminar limpiábamos .a nuestra manera»? ¿Pueden creer que cada domingo aparecieran en la mesa todos los tebeos, que entonces eran muchos, y que tras haber sido leídos ávidamente nos los repartiera para que cada uno pudiéramos llevar a casa el nuestro? ¿Y que en la máquina de escribir, con sólo dos dedos una podía dejar volar su imaginación? ¿Y aquella otra máquina que proyectaba en la blanca pared de la cocina divertidas películas de Jaimito?
Y además estaba el misterio de la camioneta verde, que se ensanchaba y crecía.. tenía que crecer, de lo contrario no hubiéramos cabido tantos en ella. Amontonados, sentados unos encima de los otros, camino de Iroz donde, a la orilla del río, pasábamos muchos domingos del verano, que se hacían tan cortos aunque el día fuera largo... «Oh qué noche silenciosa, oh luna clara y hermosa», solía cantar cuando volvíamos. Y aquella canción coreada por todos, parecía la más bonita del mundo.
Pero claro. ¿cómo van a creer mis lectores que tuve una tía como ella? ¿No es más fácil creer en Peter Pan o Harry Potter? Pero ahora Nunca Jamás está de luto, la muerte, envidiosa de nuestra suerte, se la ha llevado, dejándonos a los que fuimos niños a su lado, con la impresión de que nos han quitado a pedazos la infancia que ella llenó de felicidad con aquel corazón que, como la camioneta verde, crecía y crecía para que todos pudiéramos entrar en él.
"Canción anónima que, según la tradición, se compuso en Méjico para el festival de Gauymas...". Cuando uno lee cosas así, inmediatamente se pone en guardia. ¿Alguien compone anónimamente para un festival? Luego compruebo que no es "Gauymas", sino "Guaymas", pero que allí -según Wikipedia- no hay datos de ningún festival.
"...y fue dedicada a la hija adoptiva de un barbero del puerto, de nombre María Dolores Ferrá Calderón aunque hoy se piensa que muy probablemente es de origen cubano y de fines del siglo XIX"
Sin comprobar nada, uno le copia al otro y lo repite en su blog.
Lo que sí es cierto y se puede comprobar que existe una película, "La bella Lola", de 1962, dirigida por Alfonso Balcázar. Y que en ella canta esta habanera Sara Montiel
Prensa histórica
Recoge todo lo publicado en periódicos escritos en español, incluida Cuba, México...
Pongo, entre comillas, un tramo de la habanera, por ejemplo, "los marineros se vuelven locos".
Las tres primeras apariciones (1910 y 1911) corresponden a la Revista Cántabra. Con esta letra:
Cuando en la playa la bella Lola
su lindo talle luciendo va,
los marineros se vuelven locos
y hasta el piloto pierde el compás.
La cuarta, aunque ya nos vamos a 1929, es del diario El Cantábrico.
Y por fin, en la 5ª aparece esta habanera recogida en 1932 en Atenea, revista de la Universidad de Concepción (Chile). Y cambian la letra que habíamos visto en Cantabria:
Saltó a la lancha la cubanita
su lindo talle luciendo va...
Torrevieja, dique de Levante
Así pues, según la Prensa Histórica, el origen de esta habanera no hay que buscarlo ni en Cuba ni en México, sino en España, concretamente en el norte, en Cantabria.
Corde y Crea
Son bancos de datos del español, de la Real Academia Española. El Corpus Diacrónico del Español (CORDE) es un corpus textual de todas las épocas y lugares en que se habló español, desde los inicios del idioma hasta el año 1974, en que limita con el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA). El CORDE está diseñado para extraer información con la cual estudiar las palabras y sus significados, así como la gramática y su uso a través del tiempo.
Si yo le pregunto por "mi bella Lola" (sin comillas, ahora) me sale un solo caso:
AÑO: 1890 AUTOR: Hurtado, José TÍTULO: 100 cantos populares asturianos [Canciones de dentro. Música asturiana para voz y piano] PAÍS: ESPAÑA.
Y con toda esta letra:
[12] Nº 39.
Cuando en la playa mi bella Lola,
su verde cola luciendo va,
los marineros se vuelven locos
y hasta el piloto pierde el compás.
¡Ay! que placer que sentía yo
cuando en el muelle
con el pañuelo me saludó;
luego después se acercó á mí
me dió un abrazo
y en aquel lazo creí morir
Lo siento por la atractiva "hija adoptiva de un barbero del puerto (de Guaymas), de nombre María Dolores Ferrá Calderón" pero todo eso suena a cuento chino-mexicano-cubano y no aparece documentada ni en la Prensa Histórica ni en los bancos de datos de la Real Academia.
Por el contrario, si buscamos el libro de José Hurtado, veremos que los 100 cantos populares vienen cada uno (por ejemplo, "Cuando en la playa" pág 41-42) con su partitura y que en el prólogo del libro de Hurtado aparece nada más y nada menos que el maestro, el navarro de Puente la Reina, Emilio Arrieta (pincha pág. 9), autor de otra conocida habanera: Marina.
Hurtado, que tiene digitalizados más de 40 registros en la Biblioteca Hispánica, tiene la honradez de no atribuirse la autoría (aprende, Trayter) de estos 100 cantos populares. Son canciones populares de Asturias, Cantabria... a las que él les ha hecho la partitura.
Arturo Dúo Vital y La bella Lola (escultura)
En Wikipedia hay una página dedicada a una escultura dedicada a la mujer del marino. En esa página se dice: "El nombre de la obra es igual al título de una famosa habanera de Arturo Dúo Vital".
Y en otra página: "Fuera de su música sinfónica (Arturo Dúo Vital) es más conocido por su música coral, como "Mañanitas floridas" o "Date la vuelta". Pero para nosotros siempre lo recordaremos por su famosa habanera "La bella Lola", invariablemente interpretada en los conciertos dedicados a este género."
Sin embargo, Dúo Vital no la tiene registrada como suya en la Biblioteca Nacional y ni siquiera en la SGAE (donde se cobran los derechos de autor)
Que quede claro: para cuando nació el cántabro Arturo Dúo Vital (1901-1964) ya llevaba 11 años publicada la partitura del asturiano José Hurtado, quien la presenta como "popular".
En conclusión, hasta donde hemos llegado, "La bella Lola" (o "Cuando en la playa") no es cubana ni mexicana; tampoco es del cántabro Dúo Vital; es una canción "popular" y del norte de España, con partitura (del asturiano José Hurtado) desde 1890.
Y aquí la tenéis, interpretada por el Coro Plural, en la playa de Levante de Benidorm, dirigido por el incombustible Ángel Castañeira:
Haciendo caso al comentario desde México, aquí tenéis "La barca de Guaimas" (1959) con un enlace a los datos de la BNE:
En esta esquina del Victoria Eugenia estuvo el Café Guría (hoy Victoria Café)
Dijo el Sabio Salomón...
Cuando, normalmente en la barra del bar, uno empieza recitando -o mejor, cantando- una copla con ese arranque, está haciendo, sin duda, poesía popular, de carácter sentencioso, que se mete habitualmente por terrenos un tanto escabrosos, y que suele rematar con alguna conclusión de carácter moral (habitualmente favorable al varón heterosexual).
Muñoz Seca y Paulino Uzcudun en la terraza del Guría jugando a cartas, 1928.
Las barras de toda España podrían ratificarlo, pero las del País Vasco, entre sentencia y sentencia, suelen enlazar con el "Joxe Miguelen batelan, chicharrua ta berdela...", como en ese enlace de la Habanera del Guría, en la esquina del edificio del Victoria Eugenia que da a la plaza de Oquendo, donde, al parecer, se estrenó a finales de los años 20 de hace un siglo.
A mi hermano Carlos le encantaba la música (clásica, sobre todo), pero no era muy de cantar. Ahora, labia como la de él... Y gustaba de sentenciar así:
Dijo el sabio Salomón que quien besa a una mujer, no tiene perdón de Dios, si no la besa otra vez
Y remataba:
“Quien nísperos come, bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja,
ni come, ni
bebe, ni chupa ni besa”
El vídeo
1986 Astráin entrega el Gallico a Alfredo Landa
En las navidades de 1989, Napardi visitó la sede gastronómica del Coro Easo (ver comentario, al final de la entrada). En la sobremesa, empezaron las canciones: zarzuela, vascas... y llegó esta picante que me viene ni al pelo para ejemplificar la Habanera del Guría.
Mi llorado amigo Jesús Mari Astráin (¡qué tarde te conocí y qué pronto te fuiste!), dos décadas presidente de Napardi, fue quien editó este vídeo y puso en los créditos:
"Recordando a Luis Bacaicoa, Joaquín Otermin, Miguel Senosiáin, Manolo Sarobe, Jorge Garrido, Germán Salas, Paco Sexmilo... Una noche memorable de la nueva etapa de Napardi, confraternizando con el Coro Easo de San Sebastián. Hubo más noches de mesa y canto, pero... esta fue la primera y más recordada".
Os prometo -para pronto- más canciones de esa "noche memorable".
Hola Pachi: donde está hecha esta grabación es en la antigua sede de Napardi, en la calle Mayor 35 de Pamplona. NO en la sede del Coro Easo. Te lo comento porque yo acababa de entrar como nuevo socio y estaba en esa sobremesa..la duda que tengo es que creo que eran mezcla de componentes del Coro de Gaztelubide y del coro Easo.
Salu2
Mil gracias, Aingeru. A César, lo que es del César
He estado varias décadas yendo de vacaciones de verano a Vega de Ribadesella. Por eso, cuando hace un par de días me mandó Nuria una habanera titulada "Puertu Vega", me dio un vuelco el corazón. Tanto tiempo yendo a Vega y yo sin enterarme de que tenía puerto. Ana Luz, mi amiga de Vega me tranquilizó: En Asturias hay varias "Vega" y la de la habanera es Puerto de Vega.
El vídeo de la habanera, dirigido por Jonathan Gómez, me encantó, pero me dejó con las ganas, ya que se corta por la mitad. Una pena, mirad:
Así que me propuse completarlo y para ello tomé el audio completo y oficial de muscasturiana, y el resto de imágenes de Rayporres1955, que os aconsejo ver completos los ocho minutos. En cuanto a la letra, supongo que habrá algunos errores y os pido que me corrijáis cuanto antes, para que la corrija también en el vídeo:
Puertu Vega (Vicente Díaz)
Ya despunta la mañana en Puertu Vega
Van salir los pescaores a faenar
El patrón mira p'al cielu, hay luna llena
La mar serena y a navegar
En denriba la Atalaya miro les barques
Lleven redes y pallangres para llabor
rumbo norte al caladeru que yos espera
La dura xera del pescaor
Puertu Vega, guapa villa pescaora
que enamora por su encanto natural
Puertu Vega, vieyu puertu marineru
fuiste antañu balleneru, el mellor del litoral
Cae el atardecer, hijina, en Puertu Vega
Tornen ya los pescaores de faenar
Y nerviosos n’el baluarte la xente espera
La bona piesca que vien del mar
Vicente Díaz canta ahora también a la jubilación
Puertu Vega es una habanera de Vicente Díaz (página en Wikipedia), del disco Montes Cantábricos (2009). Acompañan a Vicente "un coro de voces juveniles del Coro San Lorenzo que es una maravilla" (así dice un tal Luis CR y tiene toda la razón). En ese disco hay también una canción, Gijón del alma, que cada vez que la cantábamos en Asturias, los ojos de todos se humedecían.
Puerto de Vega, en el concejo de Navia, encarna el romanticismo en la costa occidental asturiana, y por eso ha sido y es una poderosa fuente de inspiración para los artistas. Sus alrededores son de una espectacular belleza natural y arquitectónica. Las grandes quintas indianas con sus jardines, las casas-palacio, las casonas típicas asturianas y todo un universo rural, colorido y auténtico, se diseminan en el entorno de Puerto de Vega.
Su activo puerto te ofrece una encantadora estampa, con su flota amarrada, compuesta por pequeñas embarcaciones de madera que salen a diario al mar, y bordeado de típicas casas de pescadores, casonas solariegas, casas de indianos y modernos edificios. Numerosos símbolos y monumentos recuerdan la grandeza de su pasado y su protagonismo en episodios importantes, como la fortificación, en 1776, y el fallecimiento del ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos en la Casona Trelles en 1811, tras refugiarse en la villa por una tormenta.
Así que la aproximación a esta villa resulta siempre una delicia. Los bares y restaurantes rezuman aromas cantábricos de pescados y mariscos. El ambiente es sosegado, y la flota luce humilde en las tranquilas aguas, al pie de la rula (Lonja de contratación del pescado).
Puerto de Vega atesora una historia rica e intensa, que salta a la vista en cada parque, en cada monumento, en cada placa. No dejes de visitar la rula y el Centro de Interpretación "Historias del Mar" (puerta de entrada a la comarca turística del Parque Histórico del Navia). Si te quieres empapar de sus costumbres campesinas, su industria pesquera y conservera y sus flujos migratorios, acércate al Museo Etnográfico Juan Pérez Villamil.
Un paseo por los cuidados rincones de Puerto de Vega te dará idea de la pericia de los pescadores del Cantábrico en sus labores, de su heroica existencia y de la plasticidad de un puerto recóndito y abierto a la mar al mismo tiempo. Sentirás que esta villa es tan especial que no es extraño que sea Pueblo Ejemplar de Asturias desde 1995.
Entenderéis que, después de escuchar esta habanera, no me queda otra que, la próxima vez que vaya a Asturias, acercarme hasta Puertu Vega, esta entrañable villa.
A pesar del viejo sabor de aquellas casetes, a pesar de sus ya 21 años de edad, creo que no soy el único que ignoraba la existencia de esta preciosa habanera de Marina Rossell. Para todas las personas con las que la he compartido ha sido, también, un descubrimiento.
La primera aparición del tema "¿De qué hablas, habanera?" fue en 1999, dentro del álbum "Y rodará el mundo", y ya con la participación de Carlos Cano.
¿Qué ha pasado para que haya estado tantos años a la sombra y, de repente, desde hace unos meses, esté triunfando?
Yo creo que gran parte de la "culpa" la tiene el vídeo: "Idea y Montaje: Geni Castro". Una obra de arte: fotografía, ritmo... Una gozada.
En cuanto al título, creo que sería más expresivo si fuera en negativo: "¿De qué no hablas, habanera?", ¿por qué no cuentas que naciste en tiempos de guerra? Habanera, ¿cómo te olvidaste de eso?
cajita de la nostalgia, canción de seda? Los que un día te cantaron, los que fueron y volvieron, que trajeron aquí y llevaron allá. ¿Dónde está el color, la calor, el olor, el charol, el vaivén de La Habana?
Habanera, la canción sencilla
es buena por lo que dice y lo que esconde.
Pero, ¿qué esconde la habanera?
Historias negras de entreguerras. Nació la canción de seda de historias tristes, amarradas a su vera. Y un faro que en alta mar iluminaba la pena, se cruzaba con los barcos que acunaban la pobreza. Habanera, ¿por qué no cuentas que naciste en tiempos de guerra? Habanera, ¿de qué no hablas, de qué no hablas? ¿Cómo te olvidaste de eso?
“Más se perdió en Cuba... y volvieron cantando”
Le echa en cara Marina Rossell a la habanera: "¿por qué no cuentas que naciste en tiempos de guerra? Habanera, ¿cómo te olvidaste de eso?"
Le diremos a Marina que los españoles que lograron salir de Cuba, de Filipinas -en el Desastre del 98- volvieron cantando... habaneras. Y los que -como Tomás Aparicio- no lo lograron y murieron allí, añorando volver a la tierra en la que nacieron, son recordados con habaneras: "Volver a Ejea", de José Luis Urbén.
La habanera canta a la nostalgia, al desamor, a la tristeza por lo que se ha perdido. Por eso, la habanera no rehúye la guerra ni la derrota.
Y para ejemplo, "Yo te diré", habanera compuesta en 1945 para la película "Los últimos de Filipinas", con letra de Enrique Llovet y música de Jorge Halpern.
No os imagináis quién la canta... ¡Marina Rosell! Y lo hace en 1996, tres años antes que "¿De qué hablas, habanera?"
¡¡¡Átame esa mosca por el rabo!!!
Pero la belleza de la habanera supera todas las contradicciones
Jurado de la Feria del Toro 2015: Vicente Zabala, Ignacio Vara ‘Barquerito’, Emilio García San Miguel, Antonio Purroy Unanua, Carlos Polite, Manuel Sagüés y Víctor Bour.
Ha fallecido este viernes en Pamplona Carlos Polite, uno de los referentes de la crítica taurina en la Comunidad foral
Su conversación , siempre con chispa inteligente, en aquellas largas cenas sanfermineras en el Mendi.
Sus magníficas crónicas taurinas.
Nos hizo amar y entender la fiesta, con sensibilidad y conocimiento poético.
Su fino gusto para el buen flamenco, en que también nos educó.
Las juergas mañaneras interminables en Falces, después del encierro del Pilón, tras almorzar patorrillo en "El Paraíso" o pochas en "La Pacheca".
Sólo me deja buenos recuerdos.
Y estoy convencido que eso les ocurre a todos los que tuvimos la suerte de disfrutar de su amistad.
Nunca lo olvidaré, en lo que me quede en el convento, que ya vamos desfilando poco a poco, Carlo, Miguelja, Grima...😇.
Hoy he tatareado aquella habanera que entonábamos cuando la embriaguez nos ponía a tono...
Alfonso doce salía de los toros, Julián Gayarre cantaba en el Real;
con tu vestido gris, sentada en el café, te vi; y al verte tan bonita, me enamoré de ti...
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Café Iruña, en la Plaza del Castillo de Pamplona
Hace diez años, en la investigación para mi última entrada sobre Gayarre, me topé en varias ocasiones con una nostálgica canción que hablaba del Madrid de fines del XIX y, explícitamente, de las actuaciones del tenor navarro en el Teatro Real de Madrid. Su título era curioso: "Tarde de otoño en Platerías", de Aguilar, León y Solano.
(pincha para leer mejor)
Se trata de una canción que escuché por primera vez hace ahora unos 30 años, en la terraza del café Iruña de Pamplona, a un par de cuarentones. Podrían ser Carlos Polite y algún amigo. Ponían mucho énfasis cuando llegaban a eso de "Alfonso XII volvía de los toros. Julián Gayarre cantaba en el Real...". Me llamó mucho la atención porque era una canción distinta de las que habitualmente se cantaban entonces y porque tenía pinta de ser muy antigua.
Y se quedó conmigo.
Luego me enteré (BNE, ca. 1944) de que fue en los años 40 y 50 popularizada por García Guirao. Y, mucho después, cantada por el Consorcio y por Emilio Carretero. Aquí, en la BNE, la podéis escuchar con el nostálgico sonido del vinilo en una grabación del de Moratalla, de 1944?
A. Begué (1900) "Café de Platerías". El mismo lugar, hoy
La acción nos sitúa a principios del siglo XX y nuestro protagonista evoca un fugaz encuentro con una mujer en el café Platerías de la calle Mayor de Madrid en los años 80 del siglo anterior, cuando Alfonso XII se llevaba muy bien con Frascuelo y Lagartijo, y Julián Gayarre cantaba en el Teatro Real.
Aquel café Platerías fue un lugar, como tantos otros del Madrid de comienzos de siglo, en el que se celebraban apasionantes tertulias donde los consagrados de la Generación del 98 iban abriendo su círculo a los jóvenes artistas y literatos de la del 14.
Yo me imagino a aquel hombre de la canción solo, lamentando aquello que pudo ser y no fue. Un poco, como Antonio Machado en el café Salesas, o en el Europa, donde solía esperar a su hermano Manuel: recordando con nostalgia a su recién desaparecida Leonor. Ella sí que fue, ¡pero tan breve!
Aquel siglo se fue muriendo, como moría la tarde en los espejos. Y, como el tiempo, aquel amor antes de nacer.
TARDE DE OTOÑO EN PLATERÍAS
Antonio Aguilar de Mera, Alejo León Montoro, Juan Solano.
(Ver comentarios del 17 y 18.07.12)
Canta García Guirao
La tarde clara de otoño madrileño que en Platerías tomaba yo café, con tu vestido gris entrar en el salón te vi. Y, al verte tan bonita,
me puse junto a ti. La tarde moría en los espejos, soñaba el amor en los divanes y todo yo temblé en el momento aquel, mi bien, que, todo ruboroso, mi amor te declaré.
¡Ay tarde de otoño llena de sol de Madrid! Café de mis sueños donde el amor encontré. ¡Ay 1800, qué lejos ya estás de mí! Todo pasó como una luz que yo apagué. ¡Ay tarde de otoño llena de sol de Madrid! Alfonso XII volvía de los toros, Julián Gayarre cantaba en el Real.
Y yo en aquel café, gustoso te cité, mi bien, y en sueños de ilusiones inquieto te esperé. Las luces de gas iban creciendo. La noche llegaba lentamente. Y, al no verte venir, creyéndome de amor morir, me fui de Platerías pensando sólo en ti.
Carlos Polite
Durante más de 20 años dejó constancia de su peculiar estilo en las páginas de Diario de Noticias y colaboró también en retransmisiones de las corridas de la Feria del Toro en Radio Popular (Cope) y Onda Cero.
Profesor de Dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona, estudió en Córdoba, donde profundizó aún más su afición por los toros -que le venía desde pequeño- y donde adquirió también un especial interés y conocimiento sobre el flamenco. (Continúa)
Descanse en paz en la Monumental de los toros azules