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2023: ¡No te distraigas y observa con atención, cariño! ¡0-4! |
Parece mentira cómo una misma imagen puede tener significados tan distintos. En 2017 Shakira cumplía 40 años, era pareja de Piqué y ejercía de barcelonista. En 2023, en cambio, ejerce básicamente de despechada.
En estos últimos meses pocas cosas hay tan divertidas como contar cuántas veces dice "básicamente" el bueno de Albert Barniol, el hombre del tiempo de La 1. Pero una de ellas es, sin duda, la cantidad de memes sobre la ruptura entre Piqué y Shakira.
Nada más terminar el Barça-Real Madrid, las redes se vieron inundadas con la imagen de Shakira mostrando, con sus deditos, el resultado del partido: 0-4. Daba la impresión de que estaba esperando el final para subir a internet un nuevo síntoma de su despecho.
Pero nada más lejos de la realidad.
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2017 y 2023 |
La foto original es la de la izquierda. Es de hace seis años y corresponde al 40º cumpleaños de la colombiana, el 2 de febrero de 2017. Con su gesto (4-0), nos quiere indicar los años que cumplía (40).
Casualidades de la vida, doce días después, el 14 de febrero, se jugó en la Champions el PSG-Barça con un resultado de 4-0 a favor del equipo de París. Y algún vivo se acordó de la foto de la izquierda y la usó para reírse de Shakira -entonces pareja de Piqué y ferviente barcelonista en apoyo al padre de sus hijos- de Piqué y del Barça.
De lo que no pudieron reírse es del 6-1 que el Barcelona le endosó al PSG en el partido de vuelta del 8 de marzo, eliminando a los parisinos.
Han pasado seis años y, de nuevo, el Barça ha sufrido otra humillante derrota, pero ahora en casa (0-4). Y con su eterno rival.
Piqué y Shakira ya no son pareja y la colombiana parece despechada. Digo "parece" porque ese aparente despecho le aporta excelentes dividendos.
El autor del meme lo ha tenido muy fácil: voltear horizontalmente la foto original y ya aparece el resultado: 0-4.
Ahora es Shakira -a la que presenta como no barcelonista- la que se ríe de Piqué. Y la cara de éste (ver foto de portada) es muy parecida a la que se les quedó a todos los directivos e invitados del palco vip que, más que a un partido, parecen asistir a un funeral. Y Laporta, al borde del infarto.