Cada año, el 8 de septiembre, se celebra en la ermita de Musquilda una vieja liturgia llena de simbolismo. Sus protagonistas, los «danzantes de Musquilda», constituidos por ocho bailarines y un personaje, llamado el «Bobo», ataviado en forma diferente al resto.
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| Parte trasera de la máscara |
Pastores y labradores, desde siempre; peregrinos y montañeros, después. Generación tras generación han ido formando humildes montículos de piedras ("musquil") con significados diversos.
Los de Sorauren, al lado de Pamplona, son los más espectaculares que he visto. Y, a la vez, totamente olvidados.
Y el Santuario de Musquilda, el musquil por antonomasia
Universales
Contaba Jaime Ignacio del Burgo (podéis leer el artículo en Apéndice 1) una anécdota sobre Barandiarán quien, queriendo resaltar la unidad étnica y cultural de vascongados y navarros, no tuvo mejor ocurrenshia que decir que los pastores de ambos territorios tenían la costumbre de formar montículos de piedras. “¡Pues lo mismo hacen los pastores de mi tierra!”, le contestó su interlocutor, que era gallego.
Los pastores, los labradores, los
montañeros, los peregrinos… Esa costumbre no es sólo de vascongados y navarros,
sino que está extendida por toda España, por todo el mundo y en todas las épocas (ver "Túmulo").
Echad una ojeada por esta mágnífica página y lo comprobaréis.
Musquil y cumulus
En Navarra tenemos - para designar estos
montones artificiales de piedras o morcueros (haz favor de pinchar; alucinarás)- muchos términos que, en definitiva, derivan de dos
palabras-raíz: la vasca muskil y la latina cumulus. Y luego están los cruces y
las mezclas de ambas. En el apéndice 2 podéis ver un montón de ellas.
Los "musquil" de Sorauren
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| Sorauren (Navarra): Vistos desde el aire parecen como lenguas o, mejor, lombrices gigantes que salen del bosque a pastar en los campos... |
En Cemboráin, por ejemplo, mi padre y mi
tío Severino solían hablar algunas veces de una pieza que tenían en Mostillozar. 'Mostillo' es, también, derivado de muskil y zar es "viejo": el "viejo morcuero".
Los morcueros más grandes que conozco (y de los que jamás he oído a nadie hablar- a pesar de haber preguntado- ni he encontrado absolutamente nada en internet) son los de Sorauren. Vistas desde el aire parecen como lenguas o, mejor, lombrices gigantes que salen del bosque a pastar en los campos (sobre sus formas, aparentemente caprichosas, ver Apéndice 3). Os señalo el punto (círculo rojo) desde el que podéis coger cualquiera de las dos pistas para investigar y tomar conciencia de sus tremendas dimensiones. Siguiendo la pista paralela al Ulzama, poco antes de llegar al campin de Ezcaba, pasaréis por una zona que se llama oficialmente Muskiabeldi (Toponimia navarra ha eliminado los enlaces), cuyos componentes podrían ser muskil (morcuero), abel (abere: ganado) y el abundancial -di. A escasos metros contraréis un morcuero solitario (aprovechad este enlace para daros un paseo por los morcueros sin mancharos de barro)
Musquilda
El Navarra, el "musquil" por antonomasia es Musquilda. La terminación (-da) es un enigma.
En este caso, fue el monte quien dio nombre al Santuario, lo mismo que en San Miguel de Izaga.
Si en la cumbre hubo un morcuero, éste pudo utilizarse para hacer el Santuario de Nª Sª de Musquilda.
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| Crucero. Martínez López-Castro, Celestino 1929 |
Si en la cumbre hubo un morcuero, éste pudo utilizarse para hacer el Santuario de Nª Sª de Musquilda.
Al norte del valle de Salazar, la ermita
románica de Nuestra Señora de Musquilda se eleva a más de mil metros,
en un paraje donde la vista intenta redibujar las imponentes cumbres pirenaicas
que se asoman desde la lejanía y donde el tupido bosque nos sorprende con su
intensa paleta de colores.
En el silencio mecido por el viento, la
ermita guarda en su interior una talla gótica de la Virgen con el Niño que
espera sonriente la llegada de los festejos populares en su honor.
En septiembre la tranquilidad se rompe;
comienza la fiesta y los danzantes de Ochagavía rodean a
Musquilda con sus originales bailes dirigidos por el "bobo".
Hermanos Caro Baroja, ¡cuánto se os echa en falta!







