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miércoles, 13 de septiembre de 2017

A las aguas de Panticosa en diligencia


"Pronto cruzará la puerta de San Nicolás la diligencia de Panticosa tirada por cuatro caballos".
Así describe Iriberri una madrugada en la Pamplona de principios de siglo, en un artículo dedicado a Ángel Elizari, el padre de Juanito, el último de los cordeleros de Pamplona.
Sinceramente, yo no tenía ni idea de que en aquellos años saliera de Pamplona una diligencia camino de Panticosa. 
Sí he conocido -en vivo y en directo, pero medio siglo después- los autobuses que volvían de Candanchú los domingos a la noche repletos de esquiadores. "Qué bonito es Candanchú con nieveeeee", se cantaba entonces.
Pero, ¿a qué iban de Pamplona a Panticosa en esa diligencia tirada por cuatro caballos? Por supuesto que ni los Elizari ni el común de los pamploneses se podían permitir el lujo: 
"Ha llegado á Pamplona, procedente de Panticosa, doña Casimira Vega, viuda de Alzugaray"
"Aguas de Panticosa. El más eficaz remedio para las enfermedades del APARATO RESPIRATORIO, prototipo de las NITROGENADAS SULFUROSAS SÓDICAS, las de la fuente del Estómago... Único balneario de esta clase que en España tiene verdadero clima de altura (1636 metros)... Temporada Oficial, de 15 de Junio á 21 de Septiembre. Carruajes en Sabiñánigo desde el 10 de Junio. Habitaciones: desde 1,5 á 2,25 ptas. Precios ordinarios. De 1.° á 15 de Julio y de 16 al 31 de Agosto. 
En Sabiñánigo, diligencias, landaux y automóviles, desde el 10 de Junio. Con rebaje del 50 por 100."
Así se lee en las hemerotecas de principios de siglo.

Pero no penséis que fue entonces cuando se pusieron de moda las aguas de Panticosa. He encontrado un documento que promociona las aguas de Panticosa desde mediados del XIX. Y ya entonces acudía gente desde Pamplona.
A mediados del XIX éste era el trayecto:
"De Pamplona a Monreal 2 1/2; á Nardúes 2 1/2; á Liedena 1 1/2; á Yesa 1; a Tiermas 2 1|2; á las inmediaciones de Ruesta 1; al molino de Arrés 3; á Santa Cilia 2 1/2; á Jaca 2; á los baños 7 1/2. Total 26 leguas.
Este camino es de rueda hasta Monreal; y desde este punto es todo de herradura." Estamos hablando de mediados del XIX.
Las fuentes medicinales que se encuentran en el establecimiento son cuatro, conocidas con los nombres de Fuente de los Herpes, Fuente del Hígado, Fuente del Estómago y Fuente purgante del Ibon, o de la Laguna.
Dice el autor que "Deseoso de adquirir noticias acerca de la antigüedad del conocimiento de estas aguas, origen de sus nombres, y principio de su uso, he practicado detenidas y escrupulosas diligencias; pero todas han sido en vano y sin ningun resultado". Aclaremos que su existencia como balneario ya está documentada desde época romana.
Por supuesto que se cuenta algún caso de gente de Pamplona que había vuelto totalmente restablecida, pero el que más me ha impactado ha sido éste de una mujer del mismo Panticosa. Vamos, que ni en Lourdes:

Entenderéis ahora por qué había un servicio regular en diligencia desde Pamplona hasta las aguas milagrosas de Panticosa. Y más si los precios estaban bien ajustados:

Por si os habéis quedado con ganas de conocer más en detalle las aguas de Panticosa a mediados del XIX, aquí tenéis el enlace: 

domingo, 25 de septiembre de 2016

¡Qué bonito es Candanchú con nieve!


Pioneras años 30
Candanchú ("campo de Anjou"), Canfranc ("campo franco"), Somport ("summus portus") son nombres de la Marca Hispánica Carolingia. Formigal ("hormiguero", como Inurrieta), nombres (y vinos) para paladearlos despacio.
En este artículo de El Periódico de Aragón tenéis lo mejor que he encontrado sobre los orígenes de la estación de Candanchú, pionera del  esquí en España y, por supuesto, la más bella.

"¡Qué bonito es Candanchú con nieve, 
qué pistas tan bonitas tiene!; 
así será mi amor un día, 
si tú me das un beso chiquitín"

Cuando escucho (o ejecuto, jejé) esta canción, mis recuerdos me llevan a comienzos de los años 60, cuando, ya de noche, llegaban a Pamplona, los domingos de invierno y primavera, autobuses repletos de esquiadores que venían de Candanchú. En aquella época, esquiar estaba al alcance de muy pocas familias.

Su autor, un militar muy curioso
Me he llevado una sorpresa muy grande cuando he investigado un poco el origen de esta canción y, sinceramente, no me he aclarado sobre cuál de las dos melodías es la primigenia: la que ejecuto yo, al principio, o la que bellísimamente interpretan Los Cantores de la nieve, de título similar, "Bello Candanchú", y de la que figura como autor -y aquí está la sorpresa- José Luis Ortega Monasterio.
Os ruego encarecidamente que echéis una ojeada a ese enlace, porque la biografía de este militar español, compositor de habaneras, os va a sorprender muchísimo. Si os pasa lo mismo que a mí, cada párrafo que iba leyendo me traía nuevos aspectos que me hacían retroceder para comprobar que era cierto lo que ya había leído. Os enlazo también esta entrevista de El País, publicada al día siguiente de su muerte.
José Iganacio Palacios nos aporta también en Face un dato importante.

Un vídeo, también muy curioso
Pero además he encontrado un vídeo -el que acompaña a esta canción-,  de comienzos de los años 50, que también me ha dejado boquiabierto, y del que os pongo este enlace por si queréis verlo completo. En esta página piden, además, nuestra ayuda por si podemos aportar algo sobre su misterioso origen.
La conjunción de ambos elementos -una melodía que ha sido tan popular que nadie se ha preocupado por investigarla y unas imágenes de un día en Candanchú de una familia, tan real como desconocida- hacen de esta entrada un documento, por lo menos, curioso

Bello Candanchú
José Luis Ortega Monasterio
―Los cantores de la nieve―
(1ª Canción del disco “Candanchú”, año 1976)
Qué lindo es Candanchú con nieve,
qué cielo tan bonito tiene;
así será mi amor un día,
si tú me das un beso chiquitín.

Estribillo:
Oye mi canción, morena,
cantar de un corazón en pena;
mi acento te dirá que sufro,
sintiendo la nostalgia de tu amor.

Bello Candanchú,
en tus montañas yo soñé;
dulces sueños son,
que me recuerdan su querer.

Bello Candanchú,
en tus montañas yo encontré
a mi dulce montañera,
la que me enseñó a querer.

Qué lindo es Candanchú con nieve,
qué cielo tan bonito tiene;
así será mi amor un día,
si tú me das un beso chiquitín. 
Estribillo…















Actualización 5 de Marzo de 2024
Un comentario en YouTube de Muskilda Bretos nos confirma a Moncho García como su descubridor. Y mirando los comentarios de la página enlazada, la Semana Santa de 1954 parece ser la fecha de la grabación