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sábado, 2 de junio de 2018

Hoy puede ser un gran día


Hay navarros muy activos. A las tantas de la madrugada los pillas poniendo pegatinas como la que encabeza esta entrada y, unas horas después, te desayunas con un artículo suyo en el periódico como el que vas a leer a continuación.
Me alegro, Rafa, de haberte pillado in fraganti (un navrazo a Pablo).
Política lingüística y 2-J, por Rafa Berro
Para formarse una idea adecuada de la política lingüística de Barkos basta con seguir el viejo consejo: “que los árboles no te impidan ver el bosque”. Los árboles son lo que ya ha hecho y está haciendo en esta legislatura, lo que tenemos delante y vemos: 
  • acoso al PAI, 
  • oposiciones con excesivo (ilegal en algún caso) número de plazas en euskera, 
  • extensión del modelo D a la zona no vascófona, 
  • apertura de líneas en euskera para clases de apenas 6 alumnos, 
  • ventajas para ser funcionarios a los vascoparlantes perjudicando a la mayoría castellanohablante, 
  • intento de lista única en las oposiciones para lo mismo, 
  • requisito de formación en euskera a las empresas que contraten con la Administración ..., 
  • intento de eliminar la zonificación y de oficializar el euskera en toda Navarra ... 

No son pocos árboles, y como falta un año para las elecciones, al final aún serán más. Estamos ante la obsesión por imponernos desde el poder una lengua de modo antidemocrático en cuanto que perjudica a la mayoría y se hace contra su voluntad. La protesta del 2-J está por tanto más que justificada. Si a la mayoría se le impone algo que no quiere, y resulta que ni se opone a ello ni lo rechaza ni lo impide, se trata de una mayoría infantilizada, sumisa y servil; un tipo de mayoría penoso e indigno que no debemos ser.

Como los nacionalistas se han estrenado en el poder en esta legislatura, su política lingüística está aún en los comienzos. El bosque está detrás de los árboles que vemos, viene después, porque su programa de política lingüística no ha terminado con lo hecho y forma parte de un programa político más global. La imposición del euskera y el programa global continuarán si siguen en el poder en la próxima legislatura. 
Y para saber por dónde crecerá el bosque no hace falta imaginar nada. Basta con escuchar al sindicato nacionalista ELA, que ya ha pedido la eliminación del PAI y la inmersión lingüística en euskera para todos los niños navarros, como en Cataluña (y eso que los de ELA son los moderados en comparación con LAB). O sea que a todos los niños, al iniciar su vida escolar se les hable sólo en euskera para que lo aprendan inmersos o ahogados en él. 
Para hacerlo es necesario eliminar la actual zonificación y proclamar al euskera lengua oficial y por tanto obligatoria en toda Navarra. 
Y en eso andan ahora en el Parlamento. ELA sabe que para hacer lo que pide hay que pisotear la libertad de los padres y de la gran mayoría de la sociedad navarra. Es antidemocrático. Da igual. Cuando puedan lo harán. 
Si vemos cómo va siendo y será el bosque lingüístico abertzale, no tendremos dudas sobre si hay que ir a la manifestación del 2 de junio. Tampoco sobre si conviene quitarles el poder en las próximas elecciones para impedir el bosque.
El Ayuntamiento de Pamplona firma un convenio para
impulsar la iniciativa 'Pueblo de las Alternativas',
el 2 de junio, para reivindicar la soberanía.
MIGUEL SANTIAGO
Mirar a Cataluña nos puede ayudar también a hacernos idea del bosque que nos espera si no impedimos su plantación. Allí llevan muchas legislaturas repoblándolo: 
  • imponiendo el idioma, 
  • castigando a quien rotula en castellano, 
  • manipulando la historia, 
  • implantando la ideología nacionalista en las escuelas, etc, hasta llegar al “procés”. 
Aquí estamos a tiempo de evitarlo, pero los nacionalistas no se paran por sí mismos y si tienen el poder desarrollarán su programa. Hay que pararlos. El bosque no se evita con la inacción y el silencio, sino con la palabra, la acción y los votos. ¿Somos conscientes de ello?
La manifestación del 2J incluye también la defensa de la bandera de Navarra, objetivo ya de la del 3-J pasado. Porque a poco que Barkos pueda (y seguramente podrá si en la próxima legislatura sigue en la presidencia) sacará una ley para que la ikurriña ondee en los balcones oficiales navarros proclamando a los cuatro vientos “Navarra es Euskadi”. 
A través de su partido el PNV lo está escribiendo ya en el nuevo Estatuto vasco. Soportan mal la crítica y han lanzado un manifiesto que recoge firmas y llama “personajes” a los organizadores del 2-J, les acusa de “mala intención” y pide la suspensión del 2-J. 
Ellos por lo visto son personas y no personajes y tienen buena intención. Son raza superior. 
Y como ellos sí tienen derecho a manifestarse, han contraprogramado una “jornada reivindicativa” al 2-J, disfrazada de alternativa al kapitalismo.
No tienen remedio.
RAFAEL BERRO ÚRIZ

domingo, 17 de septiembre de 2017

En Marcilla, ¡buenos días!


Quiero felicitar a Navarra confidencial por este artículo tan claro y a Mario Fabo, alcalde de Marcilla por la defensa explícita que hizo del castellano e, implícitamente, del PAI y de la pertenencia, sin complejos, de Marcilla a la zona no vascófona.
Sabrosos comentarios de Facebook


Incidente en Marcilla: 
lo difícil no es decir “good morning” o “egun on”, lo difícil es decir “libertad”
La apertura del curso académico tuvo ayer un momento noticiable en el IES Marqués de Villena, en Marcilla, debido a un cruce de declaraciones entre Mario Fabo, alcalde de la localidad, de UPN, y la presidenta Barcos.
Fabo comenzó su intervención dando los buenos días en castellano y añadiendo: “bueno, como no sé euskera, good morning”. Las palabras del alcalde alborotaron extraordinariamente a Uxue Barcos, Ainhoa Aznárez y María Solana, que asistían al acto. De hecho, al tomar posteriormente la palabra, Uxue Barcos comenzó su intervención respondiendo que “Es mucho más fácil decir 'egun on' que 'good morning'”.
Se equivoca sin embargo Barcos al pensar que lo difícil es decir “good morning”; lo difícil es decir “libertad”. A este respecto, el nacionalismo tiene algunos problemas graves a la hora de decir, en cualquier idioma, “libertad”.
Demasiado tiempo insultando a toda Navarra
Primero porque practica abierta y reconocidamente la así llamada “discriminación positiva” de los vascoparlantes. El término discriminación positiva, sin embargo, desde un punto de vista racional es puro marketing. La discriminación negativa de los negros era simplemente discriminación positiva de los blancos. La discriminación positiva hacia alguien necesariamente implica la discriminación negativa hacia otro. No hay discriminación positiva, sólo discriminación.
Segundo porque el nacionalismo pretende, también declaradamente, que el 100% de los navarros hablen vascuence. Esto es evidentemente distinto, incluso incompatible, con que el 100% de los navarros hablen lo que quieran con libertad. Malamente se va a conseguir que el 100% de los navarros se conviertan en vascoparlantes sin tener que forzar en alguna medida su libertad. 
Tercero porque el nacionalismo ha creado y defiende un supuesto derecho a vivir en vascuence, en virtud del cual si alguien se dirige a mí en vascuence yo le tengo que contestar en vascuence, excuso decir si además soy empleado público. El supuesto derecho a hablar en vascuence genera automáticamente una supuesta obligación de responder en vascuence. Es decir, se crea una obligación de responder en vascuence incompatible con la libertad. Naturalmente no se reconoce algo así como el derecho a no vivir en vascuence.

El vascuence será lo que sea, ¿pero fácil?
Hay al menos dos elementos que juegan bastante en contra del vascuence: el primero de ellos su dificultad y el segundo su utilidad. 
Cuando alguien aprende vascuence, no amplía el perímetro de personas con las que puede relacionarse, resulta que sigue pudiendo hablar exactamente con las mismas personas con las que ya podía hablar en español. Aprender vascuence, por tanto, aparte de ser difícil, no tiene sentido desde el punto de vista de la utilidad[se olvida el autor del acceso a la administración], aunque sea muy respetable aprenderlo por otras razones, sean sentimentales, familiares, culturales o ideológicas, pero no por la utilidad. Si hablamos de utilidad, además, está claro que es mucho más útil aprender inglés que vascuence. Observando el ranking de las mejores universidades del mundo está claro -otra cosa es que nos guste o no- que el mundo de la ciencia y el conocimiento se maneja en inglés, y el del comercio también. 
Juan Manuel Fernández Pacheco
Marcilla, 1650-1725 primer director
de la Real Academia Española
Teniendo en cuenta que el cuatripartito tiene paralizado el PAI para toda la gente navarra de clase humilde, es posible que el “good morning” del alcalde de Marcilla fuera por ahí.
Por último, volviendo aldiscurso del alcalde, al margen de la anécdota, interesa subrayar que se centrara en la exaltación del castellano, y mencionara a los “novatores” que, en un momento de “decandencia social”, hicieron que los españoles cobraran conciencia de su propia historia y del patrimonio de su cultura. Fabo señaló que en los momentos actuales que vive España “quizá tengamos que volver a tomar conciencia de nuestra verdadera historia y de nuestra cultura, donde nuestra lengua (el castellano) es parte importante y fundamental del progreso de nuestra tierra”.

Da gusto oír hablar de este modo a un alcalde de UPN. Una de las razones por las que el nacionalismo avanza y los demás retrocedemos es que ellos están orgullosos y nosotros avergonzados. Puestos a tener que elegir, ¿quién preferiría formar parte de un grupo de personas avergonzadas, en vez de un grupo de personas orgullosas de lo que son?