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jueves, 22 de julio de 2021

La Peña Pregón, por J.M. Muruzábal

Semana Santa y San Fermín 1944; Navidad 1961
No es posible conocer la vida cultural navarra, especialmente la de la posguerra, sin tomar como referencia fundamental a Pregón, una Revista y una Peña literaria de amigos que realizan una labor cultural y navarrista, pregonera de las “cosas” de Navarra.

Tertulia Pregón principios años 60
PREGÓN es un movimiento cultural de largo recorrido. Inició su camino en el lejano 1940 cuando Navarra era un páramo en el terreno Cultural. Intelectuales, escritores, historiadores locales decidieron reunirse en torno a una taza de café, hablar, cambiar impresiones, al margen de los problemas cotidianos y decidieron publicar una revista literaria, que siendo la única de Navarra tuvo un gran éxito. Los pamploneses y los comerciantes en particular la acogieron y sus anuncios la financiaban. Su primer intento en 1940 se llamó VIDA NAVARRA; el segundo se llamó MARZO en 1941; su tercer intento quiso llamarse IRUÑA, pero la censura lo impidió hasta que al fin dieron sus fundadores con el nombre definitivo: PREGÓN que salía a la calle para las fiestas de San Fermín de 1943. 
Pregón 1962 - Cúpula iglesia san Miguel
El grupo que la mantenían, los iniciadores, se denominaron Peña PREGÓN como una peña de amigos en la que Faustino Corella era el artífice y mantenedor de las tertulias y de la revista. En su conferencia sobre los orígenes de Pregón dada en 1985 Faustino Corella acuña tres perfiles que han permanecido por más de 70 años definitorios de PREGÓN: una Peña literaria de amigos para realizar una labor cultural y navarrista y sus colaboradores, pregoneros de las “cosas” y virtudes de Navarra para su difusión.
La revista, santo y seña, de la peña literaria salía en los ciclos señeros de la vida pamplonesa: Semana Santa (primavera), San Fermín (verano), la cosecha (otoño), y Navidad (invierno). Este ritmo difícil de llevar agotó la Peña, es decir a su artífice, al final de los años 70, cuando todo había cambiado y tanto las universidades, como las instituciones recuperadas, las revistas nacionales y la televisión ocuparon el espacio de la Cultura; y la sociedad activa se movía en muchas direcciones. La financiación local en una “capital de tercer orden” se hizo imposible y la revista PREGÓN cerró su último número, el 135 después de 36 años, para los Sanfermines de 1979.
Consejo Pregón 1962-63
Quedó en suspenso, olvidada, hasta 1992 cuando pregoneros con nostalgia se convencieron de que por muchas novedades y formas de los nuevos tiempos había quedado un hueco no cubierto en la cultura navarrista para contarla sin condicionamientos institucionales, en libertad y trasmitida directamente. Se reanudaron las tertulias y la visita cultural y pronta se puso en pie la revista con Baltasar Soteras de Presidente. Había que salir a la calle y los dos primeros números se hicieron de manera casera, artesana, a “ciclostil”, palabra ya desconocida en nuestro tiempo digital. Los nuevos tiempos estaban marcados por las normativas, que al dar seguridades jurídicas confería obligaciones a la visibilidad, porque ¿qué era eso de una “Peña” de amigos sin entidad jurídica? Se percataron los renovadores que PREGÓN no existía como entidad y se vio obligada a solicitar el registro como asociación privada bajo la denominación de Asociación Cultural Peña PREGÓN, que ya identificada podía estar en foros y solicitar ayudas económicas para su actividad base para el mantenimiento de la Cultura en cualquier expresión.
Consejo Pregón 1967
Empezó así la Segunda Época que si perdió timbre tertuliano por la carencia de personalidades y literatos dedicadas a este ocio, ya acabado en el ámbito nacional, como también perdidos estaban los tiempos de “La Colmena”, el café Gijón o el café Varela en Madrid, gloriosas figuras de tiempos obsoletos y ya cerrados. Por el contrario fue la época del lanzamiento PREGÓN siglo XXI revista navarra de Cultura con un alarde de edición de contenidos, de temática y de monografías con convenios de edición de separatas y monografías de acontecimientos culturales e históricos de Navarra. Fue posible este desarrollo desde 2007 gracias al apoyo de anunciantes no por el retorno económico, sino por el prestigio que la revista arrastraba desde su fundación; por las convocatorias de ayudas del Gobierno de Navarra, del Ayuntamiento de la Caja de Navarra. También estableció PREGÓN una colaboración con el Diario de Navarra para la publicación y difusión de separatas.
Homenaje a Joaquín Roa -1968
Pero llegó la crisis económica global y supimos que la abundancia económica era un espejismo. Poco a poco los anunciantes se retrajeron y luego las ayudas públicas desaparecieron hasta su extenuación y la Caja de Navarra desaparecía. Era el viento que primero arrastra a la Cultura. Con el máximo esfuerzo Pregón siglo XXI llegó a Diciembre de 2013, con 46 números editados en la Segunda Época. Y la Asociación quedo muda sin órgano de expresión. En suspenso.
Los pregoneros quedaron sin altavoz, pero no por mucho tiempo. Ahora estamos en la Tercera Época de Pregón. Estamos en la época digital, la época online, y la Asociación Cultural se adapta a los tiempos y usa sus instrumentos. Constituida la nueva junta directiva en Marzo de 2016 se compromete a seguir como órgano de la cultura navarrista, a ser pregoneros activos y mantener la Peña literaria a través de las colaboraciones en la web, en línea con el objetivo de sus iniciadores
1981 presentacion arquerias luz F. Corella
La revista PREGÓN siglo XXI es y seguirá nuestra mejor estrella nuestro “core” de expresión que de momento como un cometa en su recorrido está oculto tras del sol esperando recuperar su trayectoria en un horizonte cercano que sabemos reaparecerá. PREGÓN continúa consciente de su necesidad, de ser de estar presente en nuestro tiempo; cuanto más compleja y diversa es la sociedad más necesaria se hace mantenerla en este páramo de la sociedad civil, y así contribuir desde la cultura a la mejora de nuestra Sociedad pamplonesa y navarra.

José María Muruzábal Pregón Siglo XXI
En marzo de 2017 se retomó nuevamente la revista (respetando la numeración anterior y siguiendo con el número 47), con edición en papel y también edición digital en nuestra página web: pregonnavarra.com; desde entonces se ha editado regularmente; este mes de julio de 2021 se ha editado la revista 60 de esta época (que hace el número 195 de la serie histórica) con un gran número extraordinario dedicado monográficamente a Tudela y las fiestas de Santa Ana.
La Sociedad cultural Peña Pregón sigue viva y pujante; la revista ahí está luchando por la cultura de Navarra. La peña de Baleztena y Corella, de Iribarren y Cabezudo Astrain, la de Iraburu y Lozano de Sotés; la de Salinas Quijada y Ardanaz, la de Soteras y Aguerre, la de García Merino y Berruezo, la de Galbete y Arazuri, la de Omeñaca y Ollaquindia, la de Martinena y Muruzábal, la de Viñes y Arbeloa, la de Vidal y del Guayo, la de Lozano Bartolozzi y Galán, la de etc., etc., etc. 80 años al servicio de la CULTURA DE NAVARRA.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Plaza de la Cruz y las cruces de Constantino Manzana

La Cruz de la Plaza y las 4 farolas curvadas, de Constantino Manzana. 1944 Julio Cía
Si Constantino el Grande hizo de la cruz el símbolo representativo del cristianismo, otro Constantino, Manzana Llena, al poner en el centro de una plaza -aún anónima- la inmensa cruz que hoy contemplamos, consiguió que los pamploneses la bautizaran con el nombre de "Plaza de la Cruz".
La cruz de C. Manzana fue colocada en 1941 y, si miramos en la hemeroteca de DN, ya el 07.09.41, podemos leer: "SE HA EXTRAVIADO un sobre, conteniendo varias fotografías, en el trayecto de la calle San Fermín a la Plaza de la Cruz". Como veis, los pamploneses se dieron prisa en ponerle el nombre no oficial.
A.M.P. Veramendi Col. Arazuri Hacia 1932
La ubicación inicial de esta cruz fue el jardín del claustro gótico, donde estuvo entre 1932 y 1941, fecha en la que se trasladó a su actual ubicación. Mide alrededor de 4 metros, pesa tres toneladas y, según consta en la hemeroteca del Archivo Municipal de Pamplona, costó en su momento 70.000 pesetas, aunque su forjador, Constantino, la hizo desinteresadamente. 
¿Por qué fue trasladada? José María Muruzábal -quien con más profundidad ha estudiado la vida y obra de Manzana Llena- insinúa en un artículo de Pregón que "no parece que fuera muy del gusto del cabildo catedralicio".
Pienso yo que, independientemente del gusto de los canónigos, tras la autodenominada "Cruzada", podría, también, obedecer al afán del nacionalcatolicismo de llevar los símbolos religiosos (cruces, procesiones, sagrados corazones, misiones...) a la sociedad civil, en un afán de cristianizarla, aún más, si cabe.

¿Réplica a Azaña?
Las farolas fueron enderezadas y trasladadas al Redín
Por esa misma razón, no puedo estar de acuerdo con lo que dice Arazuri en "Pamplona. Calles y barrios": "En 1932, y como réplica al gobierno Azaña que había mandado retirar los crucifijos, Manzana concibió la idea de crear una cruz monumental...".  Si, a efectos prácticos, la Constitución republicana prohibía las clases de religión y la presencia de crucifijos en las escuelas públicas (a primeros del año 1932, el socialista Rodolfo Llopis, director general de Primera Enseñanza, envió una circular con esas prohibiciones a los inspectores), lo lógico habría sido que Constantino, a modo de réplica, exhibiera su cruz en algún lugar público y no que la escondiera en un claustro, donde sobran cruces.
Más aún, la cruz de C. Manzana se presentó conjuntamente con el Cristo Alzado de Fructuoso de Orduna en la catedral, ya durante la Semana Santa, en marzo de 1932. Una cruz de semejante calibre no se improvisa en tan escaso tiempo.
Estoy, en cambio, de acuerdo con Javier Aliaga quien defiende que ni el Seminario Conciliar de Eusa, ni el Cristo alzado de Orduna, ni la Cruz de Constantino Manzana fueron la réplica a la decisión republicana de quitar los crucifijos de las aulas públicas, sino que fueron concebidos y diseñados antes.

Las otras cruces de Constantino
En este otro artículo de José María Muruzábal podéis leer varias de las cruces (echadle, por favor. una ojeada) que, con más paciencia que Job, tuvo que soportar este hombre de firmes convicciones y que no se mordía la lengua: ingresos en el manicomio (donde, cómo no, se hizo íntimo de su director, don Federico Soto), encarcelamiento por su oposición al franquismo...
Antes de tener la tienda "Jesús Obrero", de venta de calzados en Bergamín, pegadica a Jesuitas, tuvo una en Descalzos, hacia el número 31. Preocupado por la justicia social, el bueno de Constantino no concebía su tienda como un negocio, sino como una oportunidad de ayudar a los más necesitados.
Nadie sabe cuál era el truco, pero conseguía poner el calzado (¡encima en Descalzos!) a unos precios tres (sí, 3) veces menor que en las tiendas normales. ¡Y, además, te regalaba un pollo vivo! (luego, en Jesús Obrero, una pelota gorila)
El cristal del escaparate llegaba hasta el suelo. Como a 70 cm del suelo, estaba el estante con los zapatos. Y debajo de él, tenía los pollos, también a la vista. Estoy convencido de que se los pediría a ERLA (Emilio Loitegui y Regina Aldaz), en Mayor 60.

Bueno, pues a pesar de toda su bondad -o quizás por eso- los críos le hacían putadas. Le tiraban cualquier cosa (por ejemplo, el resto de una manzana: él se apellidaba Manzana) y, cuando salía a la puerta a ver qué pasaba, todos a una: ¡¡¡AUPA MANZANEQUE!!!
En fin...