Mostrando entradas con la etiqueta Imanol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Imanol. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de julio de 2024

"Ilun ikarak": Imanol en el corazón

En 2017 se inauguró este mural de la plaza de Ventaberri (pincha), en San Sebastián
A pesar del cariño hacia lo vasco que despiertan canciones como "Ilun ikarak" (¿o quizás precisamente por eso?), Imanol tuvo que dejar San Sebastián, acosado por el entorno proetarra (hoy socios de Sánchez), y murió, hace ahora 20 años, en su exilio de Orihuela, la patria chica de Miguel Hernández.

Imanol Larzabal Goñi (San Sebastián, 11 de noviembre de 1947 - Orihuela, 25 de junio de 2004), conocido como Imanol, fue un cantante y compositor, gran defensor de la cultura y la lengua vascas. 
Exiliado durante la dictadura franquista, tuvo que abandonar de nuevo el País Vasco en los últimos años de su vida, ante el acoso de ETA. 
En 1986 participó en un concierto en homenaje a la exactivista de ETA Yoyes, asesinada por sus antiguos compañeros en la localidad de Ordizia. La participación en dicho homenaje le valió ser boicoteado por parte de su público y a partir de entonces fue vetado sistemáticamente de todos aquellos recitales organizados por Herri Batasuna. 
En los años siguientes recibió amenazas de muerte.
El 2 de noviembre de 1989, Imanol anunciaba el acto «Todos contra el miedo», en contra de las amenazas de ETA, que se celebraría el 5 de noviembre en el Polideportivo de Anoeta. El día del concierto se le entregaron a Imanol 150 hojas de firmas de apoyo.
En octubre de 2000 anunció que abandonaba el País Vasco, harto de las amenazas de ETA. En ese momento dijo que en Euskadi se vivía un «ambiente irrespirable» y explicó que había venido sufriendo todo tipo de presiones desde que en 1986 participó en el concierto de homenaje a Yoyes.
El 25 de junio de 2004 falleció en su exilio de Orihuela -donde nació otro gran poeta, Miguel Hernández- a causa de un derrame cerebral, tras permanecer varios días en coma. Su última obra, un disco de canciones de cuna en diversos idiomas, quedó inconclusa.
Una de las canciones que más nos llegan es ésta que canta con Ainhoa Arteta: Ilun ikarak. ¡Lástima el comienzo por el 2º verso! Aunque no entiendas ni papa, te atrapa el corazón. Pero sabiendo de qué va, aún te engachará más.
1. Ilun-ikarak azken argia
uxatu dizu urrutira,
zeru-sapaian izar bakanak
itzal etzanei begira,
ilun-txintako sorgin-usaiak
espazioan dirdira. (Bis)

2. Mendi-hegitan argi-oroitza
eguzkiaren keinua,
baso beltzean hosto-firfira
gauezkoen erreinua.
Itsas ondoko tamarindotan
olatuen errainua. (Bis)

3. Itsas-txoriak txio-txioka
harat-honako haizetan,
berde argien edertasuna
more motelduz uretan,
txalupa geldi kulunkarien
isladarekin hizketan. (Bis)

4. Parke ixileko banku txuria
ezpain beroen lankide,
antsi zaharrak zantzu berritan
bihotz gordinen senide,
tristura hegan paseatzen da
arratsaren solaskide. (Bis)

5. Gau-ezkilaren oihartzun hotsa
irrixtatzen da kolokan,
zirrrara mutu baten gisara
maitearen soinekoan,
bakardadea sekretuekin
korapiltzen den zokoan. (Bis)

6. Itxas-aideak gesalez dakar
murmuriozko solasa,
suspiriotan ezin jarioz
pena lurrinduen hatsa,
haize boladak txikordatzen du
maiteminduen jolasa.(Bis)

1. La última luz de las tinieblas 
te ha ahuyentado a lo lejos,
mirando las rezagadas estrellas,
oigo el murmullo de la oscuridad
y el embrujo de la noche 
brilla en el espacio. (Bis)

2. Recuerdo de luz en las lomas, 
guiño de sol,
tiemblan las hojas del negro bosque
en el reino de la noche.
Cerca del mar, en los tamarindos
reinan las olas. (Bis)

3. Chillan las gaviotas
volando libremente, 
el hermoso verde luz 
se difumina en el agua. 
Y las quietas barcas, meciéndose 
conversan con la isla. (Bis)

4. En el banco blanco del silencioso parque,
cómplice de labios ardientes,
rejuvenecen ansias antiguas
de corazones inmaduros,
y la tristeza alada 
se solaza en el atardecer. (Bis)

5. El eco de la campana nocturna
se desliza 
como un temblor,
bajo el vestido de la amada
hay un rincón donde, con sus secretos,
se encierra la soledad. (Bis)

6. El aire marino trae envuelto en salitre 
un rumor de palabras,
no se desahogan
en suspiros las penas, 
una ráfaga de viento trenza
el juego de los enamorados. (Bis)
Ficha
Ilun ikarak (Mikel Arregi / Imanol Larzabal). Mea kulparik ez (1986)
En directo por Imanol y Ainhoa Arteta
Programa "Goraintzi - Kaixo 1995" (31.12.1994)
Estudios Miramón - EITB - Euskal Telebista
Karlos Jiménez - Piano
Txema Garcés - Bajo
Joxan Goikoetxea - Acordeón

sábado, 24 de abril de 2021

Sarrionandía, Imanol y un bafle

Los dos empezaron en ETA, pero Imanol pronto se fue distanciando hasta tener que dejar el País Vasco por la persecución de HB. Sarrionandía escapó de la cárcel en un bafle de Imanol y ahora vuelve a su tierra, tras 36 años en Cuba.

Sarrionandía
El exmiembro de ETA, Joseba Sarrionandía, Sarri, ha vuelto a su localidad natal de Iurreta (antes Durango, Vizcaya), 36 años después de su fuga de la cárcel guipuzcoana de Martutene en julio de 1985, tras un concierto del cantautor Imanol. Logró salir de la prisión escondido, junto al también etarra, Iñaki Pikabea, en los altavoces del grupo. A sus 63 años, de los que 36 ha vivido en La Habana, Cuba, Sarrionandía ya no tiene causas abiertas con la justicia. En 1985, cuando se fugó, cumplía condena por pertenencia a ETA y depósito de armas.
Los de Kortatu versionaron (mejor plagiaron) a Toots and the Maytals y su "Chatty, Chatty" para hacer «Sarri, Sarri», celebrando la huida de los dos etarras. Fíjate bien en la letra para ser consciente de lo que escuchabas por aquellos años.
Joseba Sarrionandía Uribelarrea, nacido en Durango en 1958, fue detenido el 13 de noviembre de 1980. Acusado de haber partícipado, el 22 de octubre del mismo año, en el secuestro del industrial bermeano José Garavilla -que sería liberado tras el pago como rescate de una fuerte suma de dinero-, Sarrionandía fue condenado a 30 años de prisión.
Previa autorización especial del juez, que admitió los motivos familiares alegados, ambos reclusos habían sido trasladados recientemente (Sarrionandía, a finales de abril, y Picabea, a mediados de junio) a la prisión de Martutene tras haber permanecido durante los últimos años en la prisión de máxima seguridad de Herrera de la Mancha (Ciudad Real).
Sarrionandía, que no tiene ninguna responsabilidad civil pendiente al haber prescrito todas las causas en las que se encontraba implicado en la Audiencia Nacional, ha permanecido durante más de tres décadas en paradero desconocido.
Tres frases suyas:
"Debía haberse negociado 20 años antes, se hubieran ahorrado muchas desgracias"
"A mí me seguirán criminalizando mientras no hable bien de la Constitución, de la Guardia Civil y de "lo bien" que nos sentimos los vascos en España, pero es algo que no está entre mis planes"
"Los presos [de ETA] deberían quedar libres aunque solo fuera por la injusticia comparativa que supone que la violencia del Estado ha quedado impune"

Imanol (más completo en Wikipedia)
Con Paco Ibáñez, Ibarrola y Moustaqui
Imanol Larzabal Goñi (San Sebastián, 11 de noviembre de 1947 - Orihuela, 25 de junio de 2004), conocido como Imanol, fue un cantante y compositor, gran defensor de la cultura y la lengua vascas. Exiliado durante la dictadura franquista, tuvo que abandonar de nuevo el País Vasco en los últimos años de su vida, ante el acoso de ETA.
Nacido en San Sebastián, empezó a cantar en euskera en 1964. Tres años más tarde entró a colaborar con ETA, siendo encarcelado el 29 de agosto de 1968 durante seis meses por terrorismo, organización y propaganda ilegal. Se exilió a Francia y vivió en Bayona, Burdeos y París; allí fue donde contactó con futuros amigos y colaboradores como Paco Ibáñez, el grupo bretón Gwendal...
Tras la amnistía de 1977, volvió a España y continuó su carrera musical en el País Vasco. Imanol se fue alejando del entorno de ETA, participando, muy posteriormente, en actos de ¡Basta Ya!
El 10 de junio de 1985 fue detenido tras verse involucrado en la fuga de los presos de ETA Joseba Sarrionandía e Iñaki Pikabea de la cárcel de Martutene en Guipúzcoa. Tras un concierto de Imanol en esta prisión, los presos escaparon escondidos en dos altavoces, acondicionados para la fuga, que fueron cargados en la furgoneta del grupo. Sin embargo, Imanol fue puesto en libertad tras ser esclarecidos los hechos.
En 1986 participó en un concierto en homenaje a la exactivista de ETA Yoyes, asesinada por sus antiguos compañeros en la localidad de Ordizia. La participación en dicho homenaje le valió ser boicoteado por parte de su público y a partir de entonces fue vetado sistemáticamente de todos aquellos recitales organizados por Herri Batasuna. En los años siguientes recibió amenazas de muerte.
El 2 de noviembre de 1989, Imanol anunciaba el acto «Todos contra el miedo», en contra de las amenazas de ETA, que se celebraría el 5 de noviembre en el Polideportivo de Anoeta. El día del concierto se le entregaron a Imanol 150 hojas de firmas de apoyo.
Una de las canciones que más me llegan es ésta que canta con Ainhoa Arteta: Ilun ikarak (letra y traducción). Lástima el comienzo
En octubre de 2000 anunció que abandonaba el País Vasco, harto de las amenazas de ETA. En ese momento dijo que en Euskadi se vivía un «ambiente irrespirable» y explicó que había venido sufriendo todo tipo de presiones desde que en 1986 participó en el concierto de homenaje a Yoyes. 
El 25 de junio de 2004 falleció en Orihuela a causa de un derrame cerebral, tras permanecer varios días en coma. Su última obra, un disco de canciones de cuna en diversos idiomas, quedó inconclusa.

martes, 11 de agosto de 2020

Triste bizi naiz eta... (Vilinch)

Calle Esterlines con su plazoleta. Por ahí debió de estar el Café Oriental
Cuando, por 1980, llegué a San Sebastián, pronto aprendí "Triste bizi naiz eta". Con esta bellísima canción, os llevaréis -como me fui llevando yo- estas sorpresas:
-que su autor no se apodaba -en vida- "Bilintx", sino "Vilinch", como la calle que se le dedicó.
-que quien -en 1960- hace su semblanza no firma Koldo Mitxelena, sino Luis Michelena.
1964 Sin piedad
-que quienes la cantan -en 1990- son Paco Ibáñezeuscaldún, de madre vasca,  e Imanol (por favor, leed un poco), donostiarra, exiliado durante la dictadura franquista, que tuvo que abandonar, de nuevo, el País Vasco en los últimos años de su vida, ante el acoso de ETA.

De Vilinch a Bilintx
El seudónimo literario que usó en vida Indalecio Bizcarrondo fue el de "Vilinch" y con ese nombre firmaba sus obras. Todos los que hablan de él, incluso Luis Michelena (el padre del batúa) en los años 60, dicen siempre "Vilinch".
Ocho años después de morir, el Ayuntamiento de San Sebastián le dedicó en 1884 una calle: "Calle Vilinch", junto a la Plazuela de Lasala.
En abril de 1897 el Ayuntamiento acordó rotular los nombres de las calles en bilingüe, y la placa quedó así: "Calle Vilinch / Bilinch (sic)-kalea" (Revista Euskal-Erria).
En 1964, en su calle, límite con Mayor, se coloca una placa en la que se modifica su nombre (Indalezio), su apellido (Bizkarrondo) y su seudónimo (Bilintx).
Hoy se llama únicamente "Bilintx kalea".
(hasta aquí, este apartado ha sido incluido en Wikipedia)
Si Indalecio levantara la cabeza, le costaría darse cuenta de que está dedicada a él.

Indalecio Bizcarrondo, «Vilinch»                                                        por Luis Michelena

Está aislado el donostiarra Indalecio Bizcarrondo, «Vilinch» (nacido en 1831), la voz más auténticamente romántica de la literatura vasca. Fue siempre un hombre perseguido por el infortunio. Ya de niño un accidente le desfiguró el rostro y no faltaron otras desgracias en su vida hasta que en 1876, el último año de la guerra, una granada carlista le alcanzó en su casa produciéndole heridas mortales.
Vilinch no es una víctima del mal du síècle ni un pesimista que maldice de la existencia: su humorismo agridulce, aparentemente aéreo e inconsistente, le protegía contra toda adversidad con una coraza que no le hubieran proporcionado las más severas máximas estoicas.
Pero era hombre de sentimientos delicados e intensos y en su vida no debieron faltar los desengaños amorosos: acaso más que desengaños fueron ya desde el principio sueños irrealizables. Entonces, ante la imposibilidad y el fracaso, suena en los versos de Vilinch una queja tan personal y desnuda que resulta casi impúdica, de un impudor que todavía hace más descarado lo humorístico de la forma en que a veces la envuelve. Sus versos son excepcionales en una literatura recatada en que los poetas huyen avergonzados de toda confesión demasiado íntima, como de algo humillante y penoso.
Fuera de la poesía amorosa, Vilinch es un maestro de la sátira humorística, uno de los mejores entre los muchos que han cultivado ese género entre nosotros. Aparte del sobrio acierto en la selección de los rasgos decisivos, pone siempre en ella, a diferencia de casi todos los otros, calor humano y una sonrisa compasiva. Vilinch era hombre de pocas letras y su gusto no siempre es seguro [11]. Por otra parte, su lenguaje es más bien pobre (la lengua algo encanijada de un centro urbano: San Sebastián) y por ello mismo tal vez más auténtico...

[11] El mejor estudio crítico sobre Vilinch es una conferencia de Dionisio de Azcue, cuyo texto íntegro se publicó en el diario El Día de San Sebastián, del 1 de mayo de 1931. Téngase en cuenta también lo que de él nos relata Benito Jamar, en el prólogo a Poesía euskara: »... a uno de ellos conocí y traté yo; al más sensible a lo bello, al más tierno, y al mismo tiempo, por uno de esos contrastes misteriosos de la naturaleza humana, al más mordaz; conocí y traté a Vilinch... En aquel café Oriental de la calle de Esterlines, célebre por sus helados, nos reuníamos, en horas en que nadie acudía allí, varios aficionados a la literatura. Yo era niño, Vilinch era ya hombre entrado en años (murió con 45). Vilinch nos recitaba sus tiernos versos. Allí conoció las Doloras de Campoamor; quiso cultivar el género y fracasó. No era esa la lira que debía él pulsar. Pero yo le leí la poesía que aquella alma sí podía asimilar, le leí las Rimas de Bécquer y las Elegías de Aguilera. Aún recuerdo la atención con que seguía Vilinch la lectura: aquello era más que poner atención: era desprenderse de toda su alma para identificarse con el alma del poeta».

Triste bizi naiz eta, hilko banintz hobe,
badauzkat bihotzean hainbat atsekabe.
Maite bat maitatzen det, bainan haren jabe,
sekulan izateko esperantzik gabe.

Nire bihotz gaixoa penatua dago,
ezin egon liteke, ai! penatuago.
Pasatzen ditudala aspaldian nago
egunak triste eta gauak tristeago.

Nere maitatu(b)a da guztiz dama fina
bihotz onekoa ta ondo hitzegina.
Bentaja guztiakin, zeruak egina,
mundua pasatzeko lagun atsegina.

Bihotz baten lekuan, mila banituzke,
zuretzako maitia izango lirazke.
Baina milan lekuan bat, besterik ez det.
Har zazu ba, maitia, bat hau mila bider.
                                                                        
Nere maite polita, nola zera bizi?
Zortzi egun hauetan etzaitut ikusi.
Uste det zabiltzala nigandik igesi,
ez didazu ematen atsekabe gutxi.

Vivo triste y quisiera morirme,
tengo el corazón lleno de dolor.
Amo a una dama, pero sin esperanza
de ser algún día el dueño de su amor.

Mi pobre corazón está lleno de penas
y no puedo estar más dolido.
Paso, desde hace tiempo, el día triste
y la noche más triste aún.

La mujer que yo quiero es la más bella,
de buen corazón y de grata conversación.
Con todas esas dotes, regalo del cielo,
la mejor compañía para ser feliz.

Si en lugar de uno, tuviera mil corazones
todos serían para ti, mi amor.
Pero en lugar de mil, solo tengo uno.
Cógelo mil veces, mi amor.

Mi amada bonita, ¿qué vida llevas?
Yo llevo ocho días sin verte.
Parece que andas huyendo de mí,
No me das  ni pocos sinsabores...

























Son 16 estrofas que suelen resumirse en 3 ó 4. La tercera ("Nere maitatu(b)a da guztiz dama fina"), es ininteligible en las versiones habituales en la red, por lo que os recomiendo visitar la página 266 y siguientes de esta biografía de Antonio Zavala.
Esta canción engancha tanto que hay gente que, aunque no sepa mucho vasco, se la quiere aprender. Creo que este vídeo facilita mucho las cosas


Aquí la tenéis con la firma de Vilinch:

miércoles, 12 de febrero de 2020

Joxeba, el pirata de Andoáin

Joseba no era un hombre triste, y menos, convencional. Muy al contrario. Le gustaba escuchar el último disco del grupo Suburbano, un trabajo que se titula Los delirios del pirata y que cuenta la historia de Juan sin Sombra. Joxeba -cuenta su hermana Maite- daba el tipo del pirata del disco. Era vital, arrojado, muy libre por dentro, nadie influía en su pensamiento. Era de verdad una persona con pensamiento crítico. Y valiente. 
Aunque por dentro, en silencio, fue sufriendo cada vez más en los últimos tiempos y lo notábamos fugazmente, también en la mirada. Porque Joseba siempre había tenido una mirada y un semblante con mucha chispa.
A Joseba le gustaba con locura una de las canciones del disco. Se llama Adiós a las penas de abril, y sobrecoge escucharla ahora, sabiendo lo que ha pasado:
Atrás quedarán las penas de abril
Y la luna de viernes sin ti
Si con la pleamar se vuelve a nacer
Que esta vez sea lejos de aquí
Izad pues las velas del palo mayor
Que el viento se una al motín.
Que la luz de San Telmo no me encuentre jamás
Que la suerte se acuerde de mi.
¡Adiós a las penas de abril!
Sonaron campanas por el desertor
Vi a la muerte bailar junto a mí
Pasé de mendigo a ser libre en el mar
De cautivo, a romper el redil
Pasé del silencio a ser más que un rumor
De ser sombra, a volver a vivir
De no tener nombre, a dar tanto que hablar
De estar solo, a repartir el botín
¡Adiós a las penas de abril!
Consciente del peligro que entrañaba su lucha, y de que los terroristas le habían colocado en el punto de mira, había tenido la sangre fría de imaginar y preparar su funeral. Éste tuvo lugar el lunes 10 de Febrero, en la plaza del Ayuntamiento de Andoáin. Al día siguiente, la prensa internacional se hizo eco del acontecimiento. Y los pies de las fotos de los periódicos señalaban algo muy especial: junto a las banderas de España, la Unión Europea, la vasca y la socialista, había una enseña pirata, pero ninguna de las crónicas explicaba el porqué.
Los enviados y los periodistas de agencia escribieron que se habían oído tres himnos: La Internacional, la marcha fúnebre de la Guardia Civil y una canción pirata, pero ninguno de ellos decía que la enseña pirata y la canción de Suburbano honraban el espíritu libre y libertario de Joseba y sus sueños de justicia.
Sin libertad que me importa la gloria
Que importa el Rey que me importa morir
Sobre la mar plantaré mi victoria
Entre sus olas está el porvenir…

Y como durante los últimos años, su hermana Maite, familiares y amigos le han rendido homenaje en Andoáin. Recuerdo unas de sus últimas palabras preñadas con todo el peso y la profundidad de los auténticos sentimientos del cariño y la dignidad:
Quiero resaltar que nos rodea el fango de la manipulación de la historia y de la construcción de un pasado a medida del caramelo de la paz y de las otras piezas del 'tocomocho' de ETA, al que las almas puras llaman proceso de paz y convivencia, y en lenguaje sencillo podríamos llamar “paz por presos"
Y sueño que Joseba comparte hoy las palabras de su hermana y con una mueca, entre la ironía y el sentido del humor, añade:
querida Maite, es que estos falsos piratas no quieren ni repartir el botín

(tomado, en gran parte, del artículo de Manuel Artero Rueda, periodista La Paseata, en Navarra Información)