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viernes, 21 de noviembre de 2025

Manuel Arizcun, asesinado por católico

Errazu, pintado por él. Dcha. Su sepultura en la nave central de San Agustín
Una tarde entré en la parroquia de los Redentoristas para descansar de mi paseo. Sobre una mesa estaba este folleto sobre Manuel Arizcun, de quien no sabía nada. Me parece de justicia difundirlo.
De familia baztanesa, está sepultado en la nave central de la parroquia de San Agustín. Fue asesinado en el 36 por profesar su fe católica.

Manuel Arizcun Moreno (Wikipedia) MÁRTIR SEGLAR 1892-1936
PRESIDENTE DIOCESANO DE LA ACCIÓN CATÓLICA EN NAVARRA

Sus raíces familiares
A lo largo de la historia, multitud de cristianos han confesado su fe en Cristo con el testimonio supremo del martirio. Siempre que ha podido, la Iglesia ha mantenido viva su memoria, pues, como nos lo recordaba recientemente el papa Benedicto XVI, "en su testimonio se manifiesta de modo supremo el amor de Dios". Este es el caso del mártir seglar navarro Manuel Arizcun Moreno.

En los soportales, la bajera que su familia
cedió a la Asociación Católica de Padres
Manuel nació en Madrid el 22 de abril de 1892, aunque toda su familia era oriunda del Valle de Baztán. Fue el quinto de los hijos de Ramón Arizcun y de Julia Moreno, una familia de profundas convicciones religiosas que tuvo siete hijos, de los que dos morirían mártires: Manuel y Alejandro, este último en Madrid, acompañado por cuatro de sus hijos. Manuel pertenecía a una familia de larga tradición militar, por lo que a los dieciocho años ingresó en la Academia de Infantería de Toledo. Ocho años después, el 22 de julio de 1918, contrajo matrimonio en Errazu con la también baztanesa y prima suya Pilar Zozaya (pincha) Iturralde. Tuvieron nueve hijos: María del Pilar, Pedro María, María Luisa, Javier, María del Carmen, María de la Concepción, María del Rosario, María Dolores y Miguel Ángel. A finales de 1928 la familia se estableció de modo definitivo en Pamplona, en el número 7 de la Plaza del Castillo. Nada más llegar a la capital navarra, comenzó a colaborar como feligrés en la parroquia de San Agustín, a donde bajaba a Misa con su numerosa familia. Movido por sus profundas convicciones religiosas, abandonó su brillante carrera militar -era ya Comandante de Estado Mayor- el 3 de julio de 1931, a las pocas semanas de proclamarse la II Republica, al ver la impasibilidad de las autoridades ante la quema de conventos e iglesias iniciada en España. A partir de entonces y hasta su martirio, se dedicó plenamente a su familia y a una intensa labor apostólica en la Acción Católica.

Un hogar cristiano
Su esposa, Pilar Zozaya Iturralde. Manuel, con uno de sus hijos, en 1920
Manuel, esposo delicado, vivió una profunda vida familiar, impregnada de un hondo sentido cristiano. Estaba mucho con sus hijos y colaboraba en su educación, intentando "sorprender el natural de cada uno de ellos y encaminarlos ala virtud, con constancia y energía. Y todo ese trabajo, con entrañable cariño; cariño que sorbían sus hijos pues, al verle muy de lejos, se le disparaban como flechas a los brazos", refería don Marcelino Olaechea, obispo de Pamplona.

Así lo cuenta su hija Conchita: "Recuerdo un ambiente familiar de bulliciosa alegría, en la que había unos espacios de tiempo, que yo los vivía ya como trascendentales, cuando nos encontrábamos todos unidos ante la presencia de Dios-Padre, más importante que mis padres: la bendición y acción de gracias de la mesa, el rezo diario del rosario... La gran fiesta anual era la Navidad.

Toda la familia, con mi padre dirigiendo, participábamos en la obra de construir "el nacimiento", que ocupaba todo el despacho y se convertía en el centro de reunión de la familia para rezar, cantar villancicos y tener la catequesis referente al 'Misterio". La Misa de Gallo, en San Agustín, a la que asistíamos toda la familia (menos los más pequeños), seguida de un refrigerio en casa, daba comienzo a las fiestas.

También vivíamos intensamente los acontecimientos y celebraciones religiosas durante el año: la Misa diaria, la Semana Santa, la procesión del Corpus,... Mis padres nos inculcaron claramente, sin ambigüedades, una categoría de valores humanos: la vida de la fe cristiana, en primer lugar, la franqueza, la lealtad, el cumplimiento del deber, no claudicar ante el esfuerzo y las dificultades, saber pedir perdón y saber perdonar, la compasión ante los pobres y para con los hermanos que sufren..." Como a Manuel no le faltaban dotes artísticas, hacia fotografías, tallaba muebles en madera, pintaba al oleo, dibujaba... y de su propia mano fueron los carteles que anunciarían las Jornadas Diocesanas de Acción Católica de 1937, celebradas en recuerdo suyo.

Presidente de la Acción Católica de Navarra
Directiva de la Asociación Católica de Padres de Familia de Navarra en enero de 1934
Además del cuidado de su familia, su actividad fundamental tras renunciar a su carrera militar, fue la del testimonio público de su fe cristiana. Primero trabajó, desde enero de 1932, en la Asociación Católica de Padres de Familia de Navarra, de la que fue vicepresidente, y para la que su familia cedió la bajera de su domicilio.

Con ellos recorrió numerosos pueblos de Navarra en actos de propaganda católica, impulsando la Asociación en difíciles circunstancias históricas y defendiendo el derecho de los padres a que sus hijos pudieran recibir formación religiosa en las escuelas. Buen orador, sus vibrantes intervenciones llegaban a los asistentes con facilidad. "Cómo se emocionaba cuando llegaba en sus discursos el asunto de la educación de los hijos. «Pienso en los míos», nos decía", contaba don Marcelino Olaechea. En mayo de 1934, el obispo lo nombró presidente diocesano de la Acción Católica de Navarra, importante asociación de seglares que colaboraba directamente con la jerarquía de la Iglesia en la realización de sus apostolados. Desde entonces y hasta el momento de su martirio, Manuel Arizcun desplegó una extraordinaria actividad pública; con una energía infatigable, multiplicó sus intervenciones por todos los rincones de Navarra, y desarrolló un inmenso y fecundo apostolado.

"Era valiente; nada le arredraba, con prudencia y energía hizo frente a las dificultades con que tuvo que luchar durante su apostolado. Decía las cosas con mucho ingenio y con la franqueza de quien tiene bien perfiladas las ideas. Sin embargo, esa claridad no le alejaba las voluntades, pues era hombre humilde, oía con gusto a todos y salpicaba la conversación con sales de ingenio", señalaba don Marcelino Olaechea. Durante su presidencia, la Acción Católica de Navarra alcanzó un gran vigor: la rama de mujeres se estableció en 58 parroquias; la juventud femenina se implantó en parroquias de 15 pueblos, además de las de Pamplona; la juventud masculina comenzó a funcionar en 8 localidades rurales y en Pamplona ya contaba con centros en las parroquias de San Nicolás, San Agustín, San Juan Bautista y San Lorenzo. El 26 de mayo de 1935 se constituyó en Azagra la unión diocesana de centros parroquiales, con la asistencia del presidente nacional, Manuel Aparici. El 20 de agosto y el 3 de octubre de 1935 se celebraron dos jornadas con ocasión del "Día del Consiliario", en las que participaron alrededor de doscientos sacerdotes.
Izda. 1934, enero, Arizcun en el salón de actos de los Salesianos
Dcha. 
clausura Jornadas Diocesanas de la ACN en enero de 1936
El 24 de noviembre de 1935, a los pocos días de la entrada del nuevo obispo de Pamplona, don Marcelino Olaechea, más de 4.000 jóvenes de la juventud católica celebraron una concentración en Estella, a la que asistió el prelado de la diócesis. Del 7 al 12 de enero de 1936 se organizaron las "Jornadas Diocesanas de Acción Católica" en la iglesia de Santo Domingo de Pamplona, y Manuel Arizcun trazó la historia del desenvolvimiento de la Acción Católica en Navarra, desde su fundación, con sus primeros avances y sus primeras dificultades. El último día, varios propagandistas visitaron catorce pueblos, Manuel Arizcun estuvo en Cadreita y Arguedas. Su último discurso lo pronunció el 3 de junio de 1936 en el Seminario de Pamplona, con motivo de la fiesta del Papa. En él sintetizó su triple amor, que le llevaría al martirio: Jesucristo, la Iglesia y el Papa. Su intervención impresionó tanto al obispo de Pamplona, que afirmó que nunca había oído a nadie hablar del Papa y de la Iglesia con tanto amor. Estas fueron algunas de las palabras de Manuel Arizcun: 
Imagen de los actos de la juventud católica en Estella (Navarra) en noviembre de 1935
"El Papa es la personificación de la historia de la Iglesia, historia que, como un rayo de luz, parte del Gólgota alumbrando los caminos de la humanidad y abriendo tan amplios horizontes que ante ellos son mezquinos todos los buscados por los hombres al constituirse en sociedades, porque si las sociedades, llámense como se quiera, nos dieron territorios, la Iglesia nos da el camino para alcanzar la patria inmortal; si esa sociedad nos dio los héroes, la Iglesia nos da los Santos y los Mártires, que conquistan misericordias para el mundo; si esa sociedad nos dio las leyes políticas, la Iglesia nos da la ley de los mandamientos, que no prescriben ni pasan; si esa sociedad proporcionaba carabelas que surcaban mares desconocidos, la Iglesia nos da esa Fe que hace milagros y obra maravillas y que, dando a la mente la idea de lo infinito, la acerca a Dios y, poniendo en el corazón esa Fe, la levanta al holocausto, en la esperanza de que va a vivir en otro mundo mejor, por virtud de la inmortalidad del alma y de Cristo, que la encaminó a las regiones de los eternos deleites, después de probarla en el penar de los pasajeros sufrimientos". Y concluía diciendo: "¡Creo, Señor! Creo, Señor, porque, aunque no me hubieses dado más pruebas de vuestra divinidad que el milagro de la Iglesia y la permanencia de su cabeza visible, tendría que creer". Toda esta inmensa actividad evangelizadora surgía de una piedad profunda y una sólida formación doctrinal. Era hombre de oración. Cada mañana asistía a la misa de ocho en su parroquia de San Agustín y recibía la Eucaristía. Su piedad era sincera y viril, muy lejos de toda mojigatería. Además, cultivó su inteligencia cristiana con un estudio profundo de las encíclicas de los papas, los temas de cursillos para obreros y el manual clásico de la Acción Católica. A esto se refería don Marcelino Olaechea cuando decía: "clara inteligencia, sólida instrucción cristiana, fe y piedad ardiente, vida intachable y obediencia a la voz de la iglesia, hicieron de él un apóstol".

El testimonio del martirio
Vista general de Suances (Santander)

Su intenso apostolado sería coronado pocas semanas después con la gloria del martirio. Al estallar la Guerra Civil, Manuel se encontraba de vacaciones con toda su familia en la casa que tenía su madre en el pueblo cántabro de Suances.

Su militancia católica era también conocida en Santander porque tomaba parte en actos de la juventud de Acción Católica. Por eso, nada más estallar el conflicto, las fuerzas del Frente Popular le sometieron a una estrecha vigilancia; podría haber regresado él solo a Pamplona por los montes, pero no quiso abandonar a su familia en aquellas circunstancias. Se puso confiada y serenamente en las manos de Dios, recibiendo ocultamente el Pan de la Eucaristía. Lo refiere el obispo de Pamplona, don Marcelino Olaechea: "Presentía don Manuel que había llegado la hora de dar la vida por Jesucristo; y se mostraba desasído del apego natural a la tierra. Dios preparaba su siervo a la agonía. Un santo sacerdote burgalés seguía diciendo Misa en el escondrijo de un albergue de Suances. En este sacerdote, maestro y bienhechor de tantos pobrecitos reducidos a la última miseria, pensaba don Manuel: le socorría con su limosna, protestaba del desamparo en que le tenía el miedo de los católicos, y, viéndole sin abrigo, le regalaba su mismo impermeable. A su casa acudía, por medio de sus hijos y con pretextos bien estudiados, para recibir de él el Pan de los fuertes. ¡Qué estaciones! ¡Qué hora santa, más santa! ¡Qué comunión aquella que fue la última! Cuando don Manuel mostraba a los suyos la Hostia divina y decía, sollozando, todas las palabras de rito: «Ecce Agnus Dei, Ecce qui tollit peccata mundi». Su hija Conchita recuerda que, "en aquellas circunstancias, los pequeños aprendieron a decir jaculatorias y hacer actos de reparación al oír blasfemias o al recoger los objetos de la iglesia tirados por las cunetas de las carreteras e intensificaron el fervor en el rezo del rosario diario en la familia". En la madrugada del 2 de Agosto de 1936, Manuel fue sometido a un largo interrogatorio, en el que afirmó su condición de católico. 

Casa de vacaciones en Suances (Santander)
Playa de Arenillas, en la localidad de Gali-
zano(Santander), donde apareció su cadáver
El 10 de noviembre de 1936, a las cuatro de la tarde, cuando procedieron a su detención, confesó, sin titubeos, que era católico y sus trabajos en la Acción Católica, protestando con entereza, enérgicamente y por dos veces, contra la acusación de que ésta fuera política. Don Marcelino Olaechea cuenta que en aquella ocasión "atajó a los blasfemos que le fueron a prender con esta magnánima confesión: «Yo no sé lo que vosotros sois, yo soy católico, y eso no me lo podéis arrancar ni con las pistolas». Fue trasladado a la checa de la calle del Sol de Santander y durante los días que permaneció encarcelado procuró levantar el ánimo de todos. La fecha del martirio parece que fue el 13 de noviembre de 1936, cuando a las dos y media de la madrugada fue sacado de la prisión maniatado y arrojado vivo al mar, en la Bahía de Santander. 

Su cadáver apareció unos días después, el 1 de diciembre, en la playa de Arenillas del pueblo de Galizano (Ayuntamiento de Ribamontán al Mar), en la provincia de Santander. Los vecinos del pueblo encontraron el cuerpo, pero las autoridades locales no pudieron identificarlo y lo enterraron anónimamente en el cementerio de Galizano. A comienzos de septiembre de 1937, cuando el desarrollo de la Guerra Civil lo permitió, algunos familiares y representantes de la Acción Católica se desplazaron a Santander para tratar de localizarlo o, por lo menos, tener alguna noticia sobre él. Sin embargo, la búsqueda resultó infructuosa y a finales de septiembre de 1937, teniendo en cuenta todas las circunstancias, se juzgó que había sido asesinado.

Fama de santidad
Los días 2 y 18 de octubre de 1937 se celebraron funerales en las parroquias de San Agustín y de Errazu. El l de noviembre de 1937, don Marcelino Olaechea publicó una pastoral en homenaje a Manuel Arizcun, en la que decía:

Del número de esos mártires «en el alto y verdadero sentido de la palabra», es don Manuel un ejemplar tan claro, que esperamos que el Señor nos lo diga un día, por la voz infalible de su Iglesia". Pocos días después, el 14 de noviembre de 1937, se celebro en la Catedral de Pamplona un solemne funeral, presidido por el obispo, en sufragio de Manuel Arizcun, "sin perder la esperanza de glorificación mayor", escribiría don Santos Beguiristain, sacerdote y viceconsiliario diocesano de la Acción Católica. A mediados de 1939, casi tres años después de su martirio, apareció en Madrid una ficha medica firmada en Ribamontán al Mar que, al recoger los rasgos fisonómicos y la indumentaria de un cadáver hallado en la playa de Arenillas el l de diciembre de 1936, dibujaba con exactitud la silueta de Manuel Arizcun. Don Santos Beguiristain acompañó a su familia al cementerio de Galizano para presenciar la exhumacion de sus restos, que dio por resultado la identificación física de los mismos. El 13 de septiembre de 1939 su cadáver fue trasladado a Pamplona, y el obispo dispuso que, por especial privilegio de la Iglesia, fuera definitivamente sepultado en la nave central de la parroquia de San Agustín, lo que ocurrió el 12 de noviembre de 1939. Aquel día, don Marcelino Olaechea dijo de él: "Yo os recomiendo, y en vosotros a toda la diócesis, amados hermanos en Cristo, que en vuestras tribulaciones y necesidades pidáis a Dios por mediación de Manuel Arizcun, porque, si nos cabe el consuelo de que sus gloriosos restos reposen aquí, en este lugar, entre nosotros, no ha de tardar mucho tiempo en que querrá Dios que del suelo de la Iglesia suba hasta los altares. Lo digo con la responsabilidad de mi cargo y con el pleno convencimiento mío". 
Celebración de un acontecimiento familiar alrededor de la sepultura de Manuel Arizcun en la parroquia de San Agustín de Pamplona
La fosa fue cubierta con una losa, encabezada por la insignia de la Acción Católica con la siguiente inscripción: "Manuel Arizcun Moreno, presidente diocesano de la Acción Católica, caballero ejemplar, propagandista del bien, confesó a Jesucristo hasta la sangre, asesinado en odio a su fe en Santander, noviembre 1936". 

Fachada de la parroquia de San Agustín

El sentir popular, reflejado en los numerosos actos y artículos referidos a su persona, desde entonces y hasta nuestros días, señala, sin excepción alguna, que todos lo consideraron como un autentico mártir, asesinado por el odio a su fe. Así resumió su vida el obispo de Pamplona, don Marcelino Olaechea: 'Modelo de caballeros cristianos, que confesó valientemente a Dios, delante de los hombres, con la ejemplaridad de su vida: como esposo, como padre, como ciudadano; que lo confesó con la elocuencia de su palabra, con el trabajo incansable en la organización de la Acción Católica, con la sangre de sus venas..." Su hija Conchita, hoy religiosa cisterciense en Arévalo, escribió: "Mi padre mártir ha influido y continúa influyendo primariamente en mi vida: en las decisiones más importantes, después de considerarlo en la oración a la luz del Espíritu, verifico que vayan refrendadas por el recuerdo de mi padre y, desde que murió mi madre, también por el de ella; es mi padre el modelo de seguimiento de Cristo hacia el Padre; ha sido y sigue siendo el estímulo necesario en mis luchas y dificultades". De sus nueve hijos, dos fueron religiosas; los otros siete contrajeron matrimonio y han tenido 39 nietos, varios de ellos plenamente entregados al servicio de la Iglesia. La familia se junta alrededor de su tumba en la parroquia de San Agustín para celebrar los principales acontecimientos familiares; allí acuden numerosos fieles atraídos por su fama de santidad. 

Desde el 6 de febrero de 2008, y a petición del arzobispo de Pamplona, don Francisco Pérez, el siervo de Dios Manuel Arizcun Moreno forma parte de la causa de canonización por martirio promovida por la diócesis de Santander, junto a más de ochenta sacerdotes, seminaristas y seglares.

Manuel Arizcun Moreno
MÁRTIR SEGLAR 1892-1936

ORACIÓN PARA IMPLORAR GRACIAS
Oh Dios, que concediste a tu siervo Manuel la gracia de fundar un hogar cristiano y de confesar valientemente su fe hasta morir por Cristo, te rogamos que su nombre aparezca en la gloria de tus mártires y nos concedas por su intercesión la gracia que te pedimos (dígase) y el poder imitarlo en su ardor apostólico y en su fortaleza ante el sufrimiento, haciendo que su testimonio ilumine la vida y la entrega de todos los cristianos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Encomiéndale tus problemas, pide confiadamente al cielo para que escuche tu oración y comunica la gracia concedida, de forma explícita y concisa, a la Postulación de la Causa Manuel Arizcun, Arzobispado de Pamplona, Pza. Santa María la Real, 1. 31001 Pamplona.

email: causa.arizcun@iglesianavarra.org

lunes, 28 de noviembre de 2022

La "ventana" de San Agustín

"Postales de Pamplona" (J.R. Corpas) 1905 ca.
No comprendía por qué había tan pocas fotos (2, he encontrado) de la torre de San Agustín, vista desde la Rochapea, ni por qué no se veía la torre en fotos que yo creía que debería verse. Hoy me he quedado tranquilo.
Sacada desde la torre de El Salvador, se ve San Agustín sin problemas
***
Ésta de Rubio, de hacia 1905, expresa muy bien las dificultades que tiene la torre de San Agustín para verse en las fotos panorámicas desde la Rochapea. Personalmente pienso que Rubio ha buscado expresamente el punto exacto desde el que mejor se puede ver la torre. Si el fotógrafo se desplazara unos metros a su izquierda (hacia el Este) la torre sería ocultada por Capitanía y si se desplazara un centenar de metros al lado contrario (hacia el Oeste) sería ocultada por el Hospital General y luego por los edificios de la Ronda de Descalzos.
1. Archivo; 2. Baluartico de Parma; 3. Museo
A ese "hueco" que se forma sobre el baluarte de Parma -el punto más bajo del frente norte-, entre Capitanía (hoy Archivo) y el Hospital (hoy Museo de Navarra) le llamo "la ventana" por la que asoma la torre de San Agustín a la Rochapea. Esa ventana  tiene una anchura de unos 125 metros.
Capitanía desde el Museo. La anchura de la ventana
Área de visibilidad
Pues bien, trazando dos rectas,
- una desde la torre hasta la esquina del Museo 
- y otra, desde la torre hasta la esquina del Archivo,
Y prolongándolas hasta, por ejemplo, Marcelo Celayeta, obtendremos el área dentro de la que es posible ver la torre de San Agustín. Así:
Por el lado oeste, la línea pasa por el puente de Santa Engracia y Cuatrovientos.
Y por el Este, pasa por el cruce de Marcelo Celayeta con Bernardino Tirapu.
Dentro de esa área de visibilidad no entra, por poco, la Presa de Santa Engracia.
Así se entiende que en ninguna de las abundantes fotos sacadas con la presa en primer plano y la ciudad al fondo, podamos ver la torre de San Agustín:
Presa de Santa Engracia. Años 40-50. Quizás de Ed. García Garabella (MVP)
Lo mismo ocurre con ésta de Cía, pero por el lado Este. En su día hice el cálculo y está hecha desde  el Paseo de los Enamorados-Trasera de Anelier, más al Este de Bernardino Tirapu. Por poco, pero tampoco puede verse la torre:
J. Cía Paseo de los Enamorados 1933 AMP (pincha)

martes, 22 de noviembre de 2022

La de San Agustín, una torre esquiva

Desde Chantrea Sur, el perfil más elegante, con San Agustín (1ª izda.) y la del Gallico en obras

Cuando hice la entrada "Torre de San Agustín, desde Alemanes" (pincha), me di cuenta de que apenas había fotos panorámicas de esta torre, eclipsada, a veces, por los edificios que la rodean, por ejemplo la Catedral, y otras -como en el caso de Alemanes- por el arbolado actual.

En un bocho
Metida en un bocho, la torre de San Agustín es la más esquiva de las parroquias de lo Viejo. Dormitalería y Estafeta tienen mayor altitud que San Agustín-Calderería. De ahí que a la calle que une a las dos primeras le pusieran el nombre de "Bajada". "Bajada de San Agustín" tenía sentido porque, desde los dos extremos, tanto desde la Plaza del Castillo como de Dormitalería, para ir a la parroquia de San Agustín siempre bajabas. Pero, "Bajada de Javier", aunque no tenga ningún sentido, así siguen llamando los castizos a la que hoy es, oficialmente, "Calle de Javier (San Francisco)".
Ante esta situación no es de extrañar que la torre pase desapercibida incluso desde sitios tan cercanos como la Plaza del Castillo.

Desde la Plaza del Castillo
Perdonadme esta foto de Earth horrorosa, pero muy pedagógica. He conseguido detener la imagen justo cuando la punta de la torre (flecha superior) ya iba a desaparecer tras el tejado de la casa de menor altura. Supongo que desde Casa Baleztena quedará mucho mejor.
A pie de calle, desde el porche Baleztena-El Cisne
Desde la Plaza del Castillo -que está a un tiro de piedra-, a pie de calle sólo se ve desde las escalericas, bien pegado a Casa Zozaya (flecha inferior). Para verla, hay que subir a algún piso, por ejemplo, de Casa Baleztena (también se ve la cruz desde el propio porche).

Desde la Medialuna y Beloso
1951 Galle
Desde el 2º Ensanche no hay nada que hacer. Hay que desplazarse para verla hasta la barandilla de la Medialuna o continuar hacia el Seminario y Beloso Alto. Desde esta zona no destaca especialmente pero, por lo menos, ahí está, entre el Gaztelu y el Churregui, siempre más pequeña que el resto de torres.

Desde la Rochapea
Desde este barrio, situado al norte de Pamplona, es desde donde con más dificultad se puede observar la torre. Hay sin embargo una ventana -entre Capitanía (hoy Archivo de Navarra) y el Museo de Navarra, que permite verla, incluso desde muy cerca, por ejemplo, desde la calle Arbizu, paralela a Río Arga:
Las dos torres de la Catedral (izda.). Centro: San Agustín. Entre ellas, el Archivo. 
Hay, incluso, en la cercana calle Oronz, una peluquería (no os tomo el pelo) en la que, cómodamente sentado, puedes obtener esta imagen de la torre:
Conforme nos acercamos a la muralla, la torre va siendo ocultada y conforme nos alejamos, vuelve a aparecer. Por eso me resulta extraño que, de todas las fotos panorámicas sacadas desde la Rochapea, las únicas que conozco en las que se vea la torre de San Agustín son éstas:

"Postales de Pamplona" (J.R. Corpas) 1905 ca.
Como veis, el fotógrafo ha sabido buscar el mejor sitio para que aparezca la torre de San Agustín: Pegadica a Capitanía en ambas fotos. Ese hueco es el mejor. Acabo de estar allí y se ve la torre desde el "pino torturado" del hoy Archivo:

Desde Chantrea Sur
1 Arzobispado; 2 San Agustín; 3 Cocina; 4 Barbazana; 5 Pináculo; 6 y 7 Torres Cat.
Explanada Parroquia Santiago (pincha)
La explanada de la Parroquia de Santiago, Avda. Corella, aparcamiento y nuevos viales que están haciendo son el mejor observatorio no ya de la humilde torre de San Agustín, sino de las torres y agujas de la Catedral. Alejándose un poco, llegan a asomar las torres de San Cernin, con los andamios en la del Gallico.
Por supuesto que os recomiendo este observatorio de Chantrea Sur. Pero me extraña que teniendo una vista tan impresionante, sea tan poco utilizado por los fotógrafos. Especialmente las fotos con el crepúsculo detrás de la Barbazana tienen que quitarle el hipo.
Esta última foto, como has visto, está sacada con Google Maps.

domingo, 13 de noviembre de 2022

San Agustín: de espadaña a torre

1868 ca AMP000567
Los pamploneses de hace más de un siglo, al ver esta foto, enseguida caerían en la cuenta, pero a nosotros nos cuenta mucho adivinar ahí lo que hoy es San Agustín.
Lo más visible, en la distancia, de la iglesia de San Agustín hoy es la torre, terminada a finales de 1899, pero antes lo era esa enorme espadaña, de la que no conozco más que esta foto y dos más en vistas panorámicas:
arriba: 1900 ca. Anselmo Goñi AMP002628; abajo: 1900 ca.  Altadill AMP002629
Hay que echarle algo de imaginación, sobre todo en la 2ª. Si pinchas los enlaces, lo comprobarás.
Gentileza J. Ramírez Borja

Se observa cierta confusión a la hora de datar las fotos de la torre de San Agustín. La hemeroteca de Diario de Navarra, aunque no empieza hasta 1903, aporta algunos datos en "hace 25 años" o en "medio siglo atrás" que nos dan mucha seguridad.
28/08/1898-1948 Medio siglo atrás
-Las obras de reforma de la nueva torre de San Agustín avanzaban con gran actividad. Se estaba colocando la piedra sillería del segundo cuerpo (pincha)
Si en el 98 estaban aún en el 2º cuerpo, la antigua fachada con su espadaña habría sido desmontada en el 97. Por tanto, todas las fotos en las que aparezca la espadaña deben ser datadas "a. 1997" (antes de 1997).
14/06/1899-1924 hace 25 años
-En la torre de San Agustin  fué colocada una hermosa campana.
15/06/1899-1949 Medio siglo atrás
-Previa bendición, se elevó ayer a la nueva torre de San Agustín una campana de excelente sonido.
Diálogo (complicado) entre la Cruz y el Islam
13/08/1899-1924 hace 25 años
-Comenzaron con gran actividad los trabajos de construcción de la cúpula de la torre de San Agustín.
Cuando habla de la "cúpula de la torre", yo creo que se refiere al chapitel (terminación, culminación, "piricucho", que dicen en Allo) de la torre, rematada por una cruz que, por cierto, yo la sigo viendo torcida desde hace bastantes años. Fijaos. Así pues, en agosto del 99 sólo faltaba por colocar el chapitel.
1899 Andamios en San Agustín detalle Víctor Riston

En resumen, podemos decir que la reforma empezó en 1897 y se terminó a finales del 99. Por tanto, cualquier foto en la que aparezca la torre la dataremos como "d. 1899" (después de 1899).
Nueva torre de San Agustín, al fondo 1900 Anselmo Goñi AMP001120 
Comparación espadaña-torre
Como la foto de portada es tan complicada, la comparamos con una bien conocida para caer en la cuenta de que en ambas fotos vemos los mismos edificios:
Bajada Javier 1934 Cía/Bajada San Agustín 1868 desconocido
1. Casa y balcón donde está el señor de la chapela. Flecha en el codo de la bajante
2. Casa que perdió el blanqueo de 1868
3. Esta casa hoy tiene una puerta preciosa que da acceso a dependencias de la iglesia de San Agustín,
presenta una excelente construcción de sillares de piedra, el dintel es recto con dovelas de lecho quebrado. La sobriedad neoclásica es proverbial y se acentúa con la carpintería de madera que cierra el
4. Torre desde 1899. Antes tenía una espadaña más grande que la actual.
5. Linterna de Casa Zozaya, hoy más conocida por Palacio Goyeneche, entre Estafeta, escalericas y Plaza del Castillo.

Más vale que el AMP nos echa una mano fundamental:
Calle Javier (mejor "Bajada de San Agustín", hasta el 01.04.1886). Anotación verso: `Vista tomada desde la antigua plazuela de la Compañía (desde cierta altura). Se puede ver la espadaña del convento de los Agustinos, extinguido a raíz de la desamortización. Posteriormente, a principios de siglo, fue terminada la fachada de la iglesia en la calle de San Agustín y en 1899 se terminó la torre. La iglesia fue erigida en parroquia en 1882. Al fondo se ve la linterna de la casa llamada Zozaya en la plaza del Castillo`.
Añadiremos que su actual fachada y torre fueron empezadas a construir en el año 1897 según proyecto del arquitecto Florencio de Ansoleaga, en su inconfundible estilo


viernes, 11 de noviembre de 2022

El Trinquete de la calle San Agustín

(no es el trinquete de San Agustín, sino el Rebote de Villabona)
Cuando me la explicaron Los 13 de Tejería, aluciné: 
"calle san Agustín de Pamplona y su cancha de juego de guante, modalidad antigua. Vemos, de pared de rebote, el lateral del convento de san Agustín".
O sea, que la calle que vemos a la izquierda es la de San Agustín que se pierde buscando Calderería tras atravesar la Bajada Javier.
Los ventanucos del frontis pertenecen al Convento. Lo que asoma por encima es el tejado del convento, que sería el N.º 1 de la calle San Agustín. También asoman, ligeramente, los aleros, uno por el lateral izquierdo del frontis y el otro por el derecho.
Es una pena que no veamos, en el lugar de la actual torre (1899) la enorme espadaña que tuvo la iglesia del convento.
Pronto me di cuenta de que, más de 60 años después, yo había correteado, con 10-11 años, por esa cancha, en la que se hizo el patio de techo acristalado de la Escolanía Santa María la Real.
Rectángulo blanco: Trinquete; 1: Parroquia S. Agustín;  2: Patio Escolanía; 3: calle S. Agustín; 4: Tejería; 5: Merced; 6: Bajada Javier; F: fotógrafo (2º ó 3er piso)

Pensaba que de ese frontón el único testimonio era la foto de portada (y algunas escasas referencias en Arazuri) y por fin he encontrado en la Prensa Histórica y en la Hemeroteca de Diario de Navarra suficientes pruebas de su existencia.
Para encontrarlas la palabra clave es "trinquete" o "juego de pelota". No busquéis por "frontón". Os añado alguna cita extra por su gracia y por lo mucho que he disfrutado encontrándolas:

1953 Viviendas junto a la iglesia Julio Cía
Ésta es la primera vez que aparece la calle de San Agustín en la Prensa Histórica:
1877.06.27 El Eco de Navarra
Tan agusto (sic) se daban de mojicones el sábado último dos quintos en la calle de San Agustín, que no quedaron satisfechos hasta que el uno tuvo rota la nariz y el otro casi saltado el ojo.
Aunque no lo parezca, marca un límite temporal al trinquete
1877.07.25 El Eco de Navarra (durante varios meses)
Vacas bretañesas para leche: hay de venta de todas edades. En la calle de San Agustín num. 3 informarán.
Además de por lo de "bretañesas" (en vez de bretonas), esta referencia la he guardado porque nos indica que en esa fecha todavía no hay trinquete, ya que el frontis se apoya en el lateral del convento, el N.º 1 de S. Agustín. El N.º 3 interrumpiría la cancha.
Viene ahora  la 1ª referencia al trinquete en la prensa: 1880. Y con sus dos nombres: "juego de pelota ó trinquete"
1880.07.03 El Arga
Ayer por la mañana y en el juego de pelota ó trinquete de la calle de San Agustín, recibió el marqués del Amparo un ligero golpe de pala en el rostro, cuyo golpe le ha producido una fuerte molestia que deseamos desaparezca brevemente.
La que viene no acontece en el trinquete, sino en la Plaza Vieja. Pero tiene su gracia:
1883.07.17 Lau-buru
Hemos saludado en esta redacción al célebre aragonés Mariano Bielsa (a) Chistavin, (b) Marianico, que en el día de ayer cumplió 24 años de edad, es de rostro moreno, y buena estatura; en su conversación es afable y jovial, y habla bastante aprisa aunque no tanto como corre: no es arrogante ni pretencioso cuando se refiere á sus competidores, pero si al ocuparse de estos se trata de algún extranjero, el orgullo nacional que siente Bielsa, se subleva y el notable andarín dice que antes caería muerto que vencido. Por eso exclamaba al referirse á los extranjeros: «Que me ganen los españoles no me importa porque así todo queda en casa; pero dejarme vencer por uno de fuera, eso no sucederá sin que Marianico eche el resto.» Bielsa, según nos ha dicho él mismo, jamás se siente cansado, y comprendiendo la necesidad que tiene de sudar, consigue su deseo bailando, así es que siempre después de una carrera suele ejecutar vertiginosas danzas. El andarín aragonés se propone correr en la plaza de toros de esta capital si se le presenta algún competidor; para lo cual se detendrá aquí unos días, pasando después á Bilbao donde le espera un vizcaíno que quiere medir con él la ligereza de sus piernas.
Como veis, delicioso.
Viene ahora un partido que se hizo de rogar:
1883.07.17 Lau-buru
El partido de pelota de que hablamos hace unos días y en el que han de tomar parte dos jugadores de esta ciudad contra un guipuzcoano y otro procedente de la América del Sud (sic), ha quedado definitivamente concertado y se jugará pasado mañana, jueves, en el trinquete de la calle de San Agustín.
1883..07.19 Lau-buru
A las tres de la tarde se jugará en el trinquete de la calle de San Agustín el partido de pelota en el que, como digimos (sic), medirán sus fuerzas, son jugadores muy conocidos de esta ciudad contra un guipuzcoano y otro del Sud de América.
1931 Semana Santa. La tropa, de iglesias
Se me hace extrañísimo 13 años sin noticias de este trinquete. Pero ésta, bien sabrosa:
1896.02.12 El Eco de Navarra
Trinquete de San Agustín
Gran partido de pelota á mano para hoy miércoles á las dos de la tarde entre dos mejores jugadores de esta ciudad contra un castellano.
Parece que había intención de alargar la cancha. Y cobrar; por lo visto, desde 1880 había sido gratuito:
1896.04.17 El Eco de Navarra
En el trinquete de la calle de San Agustín se están ejecutando obras cuyo principal objeto es darle mayor largura. Se dice que, una vez realizada la reforma, se exigirá una cantidad por presenciar los partidos que en él se jueguen.
Y ahora con iluminación nocturna. Fijaos que estamos en enero y que, con la hora solar, para las seis ya es de noche
1901.01.24 El Eco de Navarra
En el trinquete de la calle de San Agustín se va á jugar un partido de pelota por la noche, estando Iluminado con luz e:éctrica el local.
¡Toma ya!

1928 Telefónica, tendiendo cable
Pero el trinquete no sólo servía para jugar a pelota sino que, aunque no se ve en la foto, debía de tener algún local -que no se ve en la foto- que sirviera de vestuario. Mirad:
1908.04.16 El Eco de Navarra
Notas religiosas
La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Pasión recomienda muy encarecidamente á todos los Hermanos que vayan con hachas en la procesión de mañana, procuren guardar constantemente, lo mismo en marcha que parados, la distancia de dos metros uno de otro, con objeto de que la procesión resulte bien ordenada. Las hachas para el alumbrado se distribuirán en el trinquete ó juego de pelota de la calle de San Agustín, á donde acudirán les hermanos á las cinco de la tarde, quienes al pedir el hacha deberán manifestar el número de su escudo. Una vez concluida la procesión, los hermanos entrando en el templo y saliendo por la puerta que está detrás de la pila bautismal, marcharán á devolver las hachas donde las recogieron. En dicho trinquete ó juego de pelota habrá colocadas perchas numeradas para que puedan dejar los hermanos alguna prenda de vestir, que será custodiada por un encargado.
Las traseras de la Merced tuvieron que ser un buen palco para el Triquete de San Agustín

Y hasta aquí llega la Prensa Histórica. Pero le toma el relevo la Hemeroteca de Diario de Navarra, que empieza más tarde -1903- pero que continúa hasta darnos el certificado de defunción del viejo trinquete (1908) y el de nacimiento del Euskal-Jai (1909)
28/06/1908 DN
Bien claro lo decía (pincha): 1909
El nuevo frontón. Hace días que teníamos noticias de la constitución de una sociedad en esta capital para construir un nuevo frontón. Sabíamos que muy pronto se firmaría la escritura de compra del trinquete de San Agustín y varias casas vecinas. Esperábamos para hacer público todo esto á que se firmara la escritura. El revistero Bolea, en El Pensamiento, ha descorrido el velo y en vista de esto reproducimos Ios datos que contiene el suelto del colega. El proyecto ideado por nuestro estimado amigo, el joven é ilustrado arquitecto don Sarapio Esparza y San Julián, demuestra los extensos conocimientos técnicos y el gusto artístico de su autor. El Nuevo frontón, que constará de dos piezas, con palcos, tendidos y sillas de cancha, será de los llamados cerrados esto es, con cubierta de cristales, armada...

19/01/1909 DN
El domingo se abrieron al público las puertas de1 "Euskal-Jai" Durante todo el día no cesó de afluir gente a este frontón magnífico y de los labios de todos muchas freses de admiración y asombro a esta obra colosal llevada á cabo en un plazo de tiempo verdaderamente increible. Los elogios para la empresa...

sábado, 22 de octubre de 2022

Torre de San Agustín, desde Alemanes

Tiene Altadill un par de fotos deliciosas, sacadas desde la curva en la que la Peñica o Río Quintos se transforma en Alemanes (1918). El reflejo de las torres de la Catedral, la presa del molino de Ciganda, los chopos de la ribera del Arga...
Con ellas he hecho este montaje que nos da una idea cabal de cómo estaba la zona a finales del siglo XIX
Y a la hora de datarlas (1892.01.01 - 1896.12.31), el Archivo Real y General de Navarra plantea una curiosidad muy interesante. Dice así el AGN: 
Julio Altadill regresó a Navarra tras servir como profesor en la Academia del Cuerpo Administrativo del Ejército de Ávila hasta 1891. La imagen es anterior a la construcción de la nueva torre de la iglesia de San Agustín en 1897.
Independientemente de que la torre no estuvo terminada hasta 1899, lo que nos está asegurando el Archivo es que desde esa curva se podría ver la torre de San Agustín y que, si ya estuviera construida, se vería, sin duda.
Y no le falta razón. Si se ven las torres de San Saturnino, muy alejadas de la muralla, ¿por qué no la de San Agustín?
Vamos a intentarlo. 
Para ello hemos encontrado una bonita alineación que parte de la bola que corona la torre norte de la Catedral (C), pasa por la esquina del molino (M) y llega al objetivo de la cámara de Altadill (O). Señalo con B la Barbazana porque calculo que -de verse la torre de San Agustín- asomará por ahí.
Google Maps nos permite trazar estas alineaciones al plano:
Para más seguridad, partimos de la esquina del molino (M) y trazamos una recta hasta la bola de la torre de la Catedral (C) y volvemos sobre el camino trazado hasta encontrar en la orilla de Alemanes el punto en el que ambas rectas sean una. Ahí está el objetivo de Altadill (O).
Ahora viene lo más complicado de explicar (pero no de hacer): como si fuera una goma, estiramos la recta C-O hasta que rodee la torre de San Agustín (A). Así quedará "mutilado" el tramo M-O y se formarán los nuevos tramos C-A y A-O.
Este último tramo (A-O) pasa a quince metros de la Barbazana, a la izquierda, desde el punto de vista del observador (O). 
Por ahí, esperamos ver la torre de San Agustín, caso de que la altura de las dependencias de la Catedral lo permita. De todas formas, ha habido suerte: nos hemos quitado de encima el mayor obstáculo: la Barbazana con su torreón prismático.
Pero, en la práctica, ¿se verá desde Alemanes la torre de San Agustín? 
He mirado en AGN y AMP todas las fotos que se han hecho de la Catedral desde allí y no he encontrado ninguna. Cía, Rubio, Ledesma, Amat, Agrupación fotográfica... Fotos con fecha posterior a 1899 (año de la construcción de la torre de San Agustín). Muchas tienen la excusa del arbolado posterior, nada que ver con el de las fotos de Altadill. Pero hay algunas que no tienen esa excusa. Lo dicho: en ninguna foto de estos dos archivos aparece la torre.

Eppur si muove (y sin embargo se ve)
La torre de San Agustín, a pie de calle
He ido esta mañana allí y desde este paso de cebra de la calle Magdalena he conseguido esta foto. Es tanta la vegetación que sólo se ve la torre y su cruz, aunque no el contexto. Pero esta humilde foto es la prueba de que, a pie de calle, se ve la torre desde Alemanes.
He enredado por los alrededores buscando un hueco entre el arbolado que permitiera ver la torre en su contexto (encima de la torre cuadrangular, al este de la Barbazana y de las torres de la Catedral...) y no ha habido modo.
Así que he visto en el balcón de un cuarto piso de la plaza Guitarrista Sabicas a un afanoso ciudadano y le he pedido permiso para sacar una foto desde su casa. Amabilísimamente ("aquí estamos para ayudarnos") me lo ha concedido y esta es la foto que he conseguido:
Tras torreón prismático Barbazana asoma aguja chimenea Cocina
Esta foto nos permite afirmar que las imágenes obtenidas desde Alemanes después de 1899, que no tengan la excusa de la vegetación, están mal fechadas. Por ejemplo, esta de Ledesma, fechada en 1907:
Por supuesto, al bajar del 4º piso, "bajará" más la torre de San Agustín respecto a la Barbazana (y el Perdón dejará, incluso, de verse), pero siempre asomará por encima de esas dependencias, como hemos visto en la foto sacada desde el paso de cebra.
Tengo idea de volver, allá por enero-febrero, y colocarme en el sitio exacto de Altadill, Mas, Ledesma... Sin las hojas de los árboles quizás pueda captar la esquiva torre de San Agustín, a cuya sombra estudié dos años en la Escolanía de Santa María la Real.
1 Arzobispado; 2 San Agustín; 3 Cocina; 4 Barbazana; 5 Pináculo; 6 y 7 Torres Cat.
Explanada Parroquia Santiago
Lo dicho: quizás porque es tímida y le gusta esconderse detrás de los árboles. Tal vez porque los fotógrafos no la consideran digna de posar junto a la Catedral. Sea como sea, hoy, tras 123 años de existencia, has podido verla por primera vez desde Alemanes.