"Me llamo Miren Txibite, con domicilio en Navarra, y solicito autorización para organizar una manifestación en apoyo del terrorismo y de los presos de ETA”.
¿Se imaginan una petición así? Pues no es necesario imaginar nada, porque varias delegaciones del Gobierno de España, incluida la de Navarra, ofrecen esta posibilidad entre sus servicios telemáticos.
Lo ha denunciado la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez han reconocido que es posible activar esa pestaña en sus portales web desde hace años. Pero que van a eliminar ahora esa casilla.
Futuro próximo y negro para Sánchez
¿Qué será lo próximo? ¿Dar la opción de clicar en ‘apoyo a la Dictadura’? ¿Permiso para ‘apoyar a la Manada’?
Decía ayer Sánchez: "Los españoles y españolas hablaron el 23 de Julio y dijeron que querían 4 años más de "Gobierno Progresista". Así es la democracia".
Pues no, Sánchez, la democracia no es así. La democracia no es solo votos y apaños entre partidos para quitarle el poder a quien ganó las elecciones, sino sobre todo es el conjunto de valores y principios recogidos en una Constitución respetuosa con los Derechos Humanos.
Si usted se empeñara en llevar ese formulario al Congreso para someterlo a votación, seguro que la ganaba (concediendo prebendas a cambio de los votos, como hace siempre. Bildu se lo daría gratis, poniendo "ETA" en vez de "terrorismo"), pero no por ello sería un formulario democrático (por mucho que usted retorciera las leyes, como hace también siempre), porque atenta contra un valor fundamental: la dignidad de las Víctimas.
Imagina que Barcos y Solana, con sus parejas, están tomando una consumición en un bar de Pamplona. Supongamos que unos "chavales" les tiran vasos, las insultan, etc. Cuando salen del bar, una manada más numerosa les agrede, aún con más saña, a los cuatro y le rompen un tobillo a Barcos. ¿Te imaginas que alguien dijera: "Pelea de bar"? ¿Te imaginas que todo un alcalde de Pamplona dijera "¿habrían pasado Barcos y Solana (o la chica violada en sanfermines), implicadas en estos lamentables hechos, un control de alcoholemia?"
¿Te imaginas la que habría montado el kuatripartito? Te imaginas que la oposición hubiera organizado una manifestación para apoyar a los detenidos y no dijera ni pío de la agresión a Barkos y Solana y a las instituciones que representan?
Nota: muchas gracias a Walis por su comentario ayer en DN y a María Caballero por el vídeo.
La soledad de las víctimas de Alsasua
Imagine que es una chica
de veinte años. Que no ha nacido, pongamos, en Alsasua, pero que se
ha criado allí: sus padres se han asentado en el pueblo, allí está
su colegio, su instituto, allí ha tejido amistades, ha empezado a
salir a los cuatro bares de siempre, a conocer gente y a sentirse
cómoda, en casa. Imagine que intuye el ambiente a ratos maleado,
pero que no le afecta demasiado, que esa batalla no es la suya. Y de
repente se enamora y el chico es un guardia civil y ahí comienzan
todos sus males. Al principio le parece que los cuchicheos, las
miradas, son solo cosas de pueblo.
Pero luego llega una noche, una
brutal agresión, una turba que se ensaña con el “txakurra” de
su novio, con usted y con una pareja amiga. Y después el mundo se
vuelve del revés. Desde aquella noche, quienes se decían sus
amigos dejan de serlo y quienes le saludaban evitan el encontronazo
con su mirada. En la calle comienzan las concentraciones, las
pancartas y las pintadas a favor de quienes les han agredido. ¡Sí,
de los agresores! Y cuando intenta buscar cordura entre quienes, en
teoría, deben mantenerla siempre, es decir, entre las autoridades,
no solo no la encuentra, sino que se topa con un cierre de filas en
torno a aquellos que ejercieron su particular derecho a darles una
paliza. El resultado, en definitiva, es el de la soledad más
absoluta.
Así han debido de sentirse los cuatro jóvenes que en
octubre de 2016 fueron objeto de la brutal agresión en Alsasua.
Podría detenerme en algunos detalles de cómo han sido sus vidas
desde entonces, pero entonces dejaría de apuntar a los que, en buena
medida, son los responsables: las autoridades públicas navarras. Si
las circunstancias complejas son las que empujan a uno a retratarse,
lo ocurrido en Alsasua ha quitado la careta a todos.
La presidenta
navarra, que horas después de la agresión acudió rauda a visitar a
las víctimas, foto mediante, necesitó apenas unos días para
olvidar su compromiso con los apaleados y dictar su propia
sentencia sobre unos hechos en los que era “muy claro” que no
había delito de terrorismo. Poco después, asumiendo un hasta
entonces desconocido papel de juez, afirmó que las detenciones eran
“innecesarias”. Representantes del Gobierno, de Podemos e incluso
del PSN se manifestaron para pedir la libertad de los matones. Y el
alcalde de Pamplona, y otros 82 regidores navarros y vascos,
firmaron un manifiesto para que el caso no se juzgara en la Audiencia
Nacional.
El último episodio de este despropósito institucional ha
sido la moción aprobada en el Parlamento navarro llamando a apoyar a
los agresores y animando a acudir a una manifestación para pedir
“justizia”. El Ejecutivo de Barkos, en un alarde de solidaridad,
no ha dudado en enviar a la marcha a su portavoz, María Solana, la
misma que dio “su apoyo inequívoco en toda su dimensión” a la
huelga del 8 de marzo. Lástima que las dos mujeres agredidas en
Alsausa no hayan merecido ni un solo minuto de su compromiso
feminista.
“Tenemos que recuperarla presión social y multiplicar las consecuencias del llamado síndrome del norte”
Todos se retratan, desde las propias instituciones hasta
las personas con nombres y apellidos que las integran. Cada vez que
una de ellas se ha pronunciado a favor de los matones de Alsasua sin
mencionar la gravedad de sus actos ha activado el engranaje perverso
enraizado en las sociedades navarra y vasca después de medio siglo
de terror. En ese sistema malicioso, los verdugos se convierten en
víctimas de un Estado que los oprime y las víctimas, en culpables
de estar en el lugar inadecuado en el momento inadecuado. Lo de menos
son los delitos que se hayan podido cometer: nadie repara en los
hechos habiendo eslóganes que los maquillan.
25N 2016 con las mujeres agredidas
26N 2016 con los agresores
La historia nos pasará
factura a todos. En ese examen de conciencia las instituciones
navarras tendrán que valorar la soledad en la que dejaron a las
víctimas de Alsasua, la ruindad de sus argumentos y la escasa
ejemplaridad de sus comportamientos. Porque ante un hecho
objetivamente injusto, no es que decidieran ponerse de perfil, sino
que optaron por atravesar la frontera de la decencia para aliarse con
los que tienen las mentes manchadas de odio. Y al hacerlo sembraron
la duda de si ese odio era, precisamente, lo que les mantenía
unidos.
A modo de desagravio, el martes, 17 de abril se ha convocado una
concentración a las 19.30 horas en la plaza de Merindades. El lema
lo dice todo: “Estamos con vosotros: María José, Pilar, Óscar y
Álvaro”. Los únicos “chavales de Alsasua” de esta historia.
Consuelo Ordóñez
Fenollar es presidenta de COVITE
(Colectivo de Víctimas del
Terrorismo del País Vasco)
Quizás pequen de optimismo las previsiones de este artículo de Cristian Reino, pero el día 1 de Octubre, ¿quien daba un duro por que, 40 días después, estuviéramos en esta situación? Está claro que el 155 y la acción de la justicia ha provocado entre los investigados el "sálvese quien pueda", por lo que ha cundido el desconcierto entre las filas secesionistas, que se han apuntado a la convocatoria electoral sin rechistar.
El 155 y la acción de la
justicia hunden en el desconcierto al frente independentista
Los políticos
investigados responden con estrategias judiciales diferentes
Forcadell da un paso
atrás en el proceso, mientras una parte del anterior gobierno sigue en Bélgica
y la otra está en prisión
El soberanismo teme que
la desunión convierta la cita del 21-D en unas meras elecciones autonómicas
CRISTIAN REINO Barcelona
Más allá de la
indignación por los encarcelamientos de los dirigentes secesionistas, que son
hoy por hoy el principal motor movilizador que le queda al independentismo, el
electorado secesionista se encuentra en estado de shock desde que la Cámara
catalana proclamó la independencia el pasado 27 de octubre. Lo que fue un día histórico para el
movimiento soberanista empezó a nublarse aquella misma noche, cuando Carles
Puigdemont se negó a salir al balcón del Palau de la Generalitat y no quiso
arriar la bandera española de la sede del gobierno catalán. La desbandada
general a la que dio paso la proclamación de la república, después de que el
Gobierno central aplicara el artículo 155 y convocara elecciones, acabó por
desconcertar a una parte del secesionismo, que se preparaba para resistir el
embate del Estado, como lo había hecho el 1 de octubre.
“Somos completamente
conscientes de las incertidumbres y los temores y entendemos la desorientación
causada por nuestra falta de respuestas rápidas”, según reconoció Puigdemont el
jueves. “Seguimos fuertes y en pie”, remarcó. Sin embargo, la convocatoria de
elecciones, la aplicación del artículo 155 y la acción de la justicia han
acabado por descolocar al independentismo, que ve que cada uno de sus
dirigentes va más o menos libre. Lo que ha supuesto la puntilla ha sido la
estrategia judicial de los miembros de la mesa de la Cámara catalana, con su
presidenta Carme Forcadell, a la cabeza. La misma que afirmaba semanas atrás
que no daría ni un paso atrás y que cuando fuera inhabilitada volvería a su
despacho a seguir ejerciendo como presidenta del Parlamento catalán, sorprendió
el jueves cuando acató el 155 y reconoció que la declaración de independencia
fue un gesto más bien simbólico. Unas palabras desconcertantes para el
movimiento secesionista, que de buena fe ha creído todos estos años que tras la
DUI habría reconocimiento internacional y toma del control del territorio desde
el minuto uno.
Nada de eso ha pasado y los líderes del proceso están empezando
a reconocerlo. Igual que Mas rebajó ante el juez toda la carga del 9-N, ahora
Forcadell se escudará en que la declaración de independencia no se votó ni se
publicó en ningún diario oficial, solo se leyó, y que lo que se votó, en
secreto, fue una parte de la resolución. Está por ver si la estrategia de Forcadell es jurídica, para eludir la
prisión, si se trata de una marcha atrás en toda regla o si es lo que el
secesionismo lleva días diciendo de dar un paso atrás táctico, para coger
fuerza y luego dar dos o tres adelante tras el 21-D. Pero sí ha sorprendido que
la expresidenta de la ANC y los miembros de la mesa se hayan desmarcado de la
línea seguida por los que aún afirman ser el “gobierno legítimo de Cataluña”,
que hace una semana evitaron responder al fiscal durante su interrogatorio.
Tampoco se ha explicado a qué estrategia obedece que una parte del ejecutivo
esté en Bruselas y la otra parte se quedara en Barcelona, antes de que sus
miembros fueran encarcelados tras prestar declaración ante la juez Lamela en la
Audiencia Nacional.
ERC se desmarca
De algún modo, por la vía
de los hechos, el secesionismo en su conjunto ha asumido desde el primer
momento la aplicación del 155. Podrán decir que es una aberración jurídica, un
golpe de Estado o que equipara a España con Turquía, pero la mayoría de las
formaciones -salvo la CUP, que lo decide mañana- se han apuntado a la
convocatoria electoral sin rechistar. Los mismos (ERC) que le reprocharon a
Puigdemont sus “155 monedas de plata” por querer convocar elecciones, lo que al
final no hizo porque le pudo la presión, fueron casi los primeros en anunciar
su intención de presentarse a los comicios convocados por Rajoy y son los que
más obstáculos están poniendo para que el soberanismo vaya unido.
El
desencuentro no se ha producido solo entre socios, ahora convertidos en
adversarios, sino también en las propias filas de cada formación. Santi Vila ha
pasado a ser “traidor” de la causa para sus más acérrimos enemigos de la CUP,
para sus excompañeros de gobierno, que vieron que salió en libertad al día de
ser encarcelado, y para sus compañeros de partido por su decisión de bajarse
del barco. “La convocatoria de elecciones puede representar un salto adelante
en el proceso de la proclamación de la república”, afirmaron ayer fuentes
independentistas, si hay una mayoría absoluta de votos y escaños a favor de la
secesión, pero puede ser un paso atrás si los partidos soberanistas “caen en el
error” de pensar que estamos ante nuevas elecciones autonómicas.
No es
obligatorio llevar turbante para agredir a la democracia. Con una chapela sobre
el vacío de neuronas (y una total ausencia de escrúpulos) basta y sobra
El terrorista Younes Abouyaaqoub, captado por una cámara del mercado de La Boquería
Sabemos
poco de los yihadistas que nos atacan:
sólo que son muy jóvenes,
inasequibles a
la persuasión porque están blindados con fervor y odio,
de apariencia normal,
incluso agradable,
y sin el menor escrúpulo para asesinar o inmolarse.
Desconocemos cómo prevenir sus crímenes y qué razones ofrecerles para lograr
que renuncien a cometerlos. La mayoría han nacido entre nosotros: quienes les
conocieron de pequeños o les trataron antes de su paso a la violencia se
asombran de que hayan experimentado tan terrible metamorfosis. ¿Cómo puede
ser...?
Pincha para leer mejor
Aunque
también perplejo, esto último me choca menos que a otros. A ver, en el País
Vasco (y en Navarra) hemos padecido un fenómeno similar. Jóvenes nacidos en una sociedad
democrática y en una de las regiones económicamente más desarrolladas de
Europa, con estudios para todos y mejores oportunidades laborales que en el
resto de España, se convirtieron en serial killers (asesinos en serie). Afortunadamente,
nunca tuvieron tendencias suicidas como los otros, pero su inverosímil bloqueo
ideológico y su odio no son menores. Ni la magnitud de sus crímenes, pues la
mayor matanza (Hipercor) de Barcelona la cometieron ellos y han lanzado coches bomba a un
patio donde jugaban niños.
A las 19.05 horas del 29 de mayo de 1991 varios miembros de la banda terrorista lanzaron un coche bomba contra el interior de la casa cuartel de Vic. En ese momento numerosos familiares de los guardias civiles estaban en sus casas y había niños jugando en el patio. Fueron asesinadas diez personas, cinco de ellas menores de edad, y resultaron heridas otras 44, la mayoría de ellos mujeres e hijos de los guardias.
Ventajas a su favor:
nunca ha habido un consenso
total contra ellos,
una vez encarcelados se les llama “presos políticos”,
cuando cumplen las condenas se les recibe con festejos, como a héroes,
sus
“ideas” (perdonen la expresión) están representadas en el Parlamento por
simpatizantes o cómplices que se niegan a condenarlos,
se consideran de
izquierdas y otros partidos aceptan aliarse con ellos (ver imagen de portada) para formar un bloque
“progresista”...
... No es obligatorio llevar turbante para agredir a la
democracia, con una chapela sobre el vacío de neuronas basta y sobra. [Turbante, chapela o barretina. Este vídeo que corre por la red seguramente estará trucado. Pero lo trágico es que resulta totalmente creíble. La estupidez humana no tiene límites. Sobre todo en la Cataluña actual]
¿Te has parado a pensar lo que tiene que ser recuperar la libertad después de 23 años entre rejas? Te lo cuenta Marcos Ana, comunista y poeta, recientemente fallecido. Descansa en paz, amigo. Marcos
Ana fue encarcelado a los 19 años, sin haber conocido mujer. Cuando salió, en
1961, era ya un hombre de 42 años y, por supuesto, seguía como había entrado.
Poco
tiempo después de recuperar la ansiada libertad, un compasivo amigo lo llevó
por una zona de bares de copas. Viendo que Marcos Ana no se decidía, le dio 500
pts. a una joven prostituta
para que se lo llevara a su habitación. Y subieron.
Pero Marcos Ana no estaba
cómodo, a solas con una chica… Por fin rompió a hablar y le contó que no había estado jamás con una mujer. Al extrañarse ésta, le dio el
verdadero motivo: había pasado 23 años en la cárcel.
Isabel, la joven prostituta,
se compadeció de él y, para que se relajara, lo llevó de paseo por las calles
de Madrid y, después, a cenar. Marcos Ana hablaba y hablaba. Isabel escuchaba y
lloraba.
Luego, con la complicidad de
unos amantes, volvieron a la habitación, y con la mayor naturalidad del mundo
hicieron el amor, con amor.
Marcos Ana durmió esa noche
tan profundamente que fue al despertarse cuando se dio cuenta de que Isabel ya se
había ido. En la mesilla estaban las 500 pts. Y un papelito: “para que vuelvas
esta noche”.
Pasó Marcos Ana todo el día
en la duda. No sabía si ir o no. Al final se decidió.
Fue a una floristería y
compró 500 pts. de flores, las que más le recordaban a ella.
Las dejó en la recepción del
hotel. Con otro papelito: “Para Isabel, el primer amor de mi vida”
Muere a los 96 años Marcos Ana, poeta y antifascista
Encarcelado durante 23 años tras la Guerra Civil, su obra cumbre es ‘Decidme cómo es un árbol’, considerada autobiográfica
Colpisa. Madrid
Fernando Macarro Castillo, más conocido como Marcos Ana, el poeta comunista encarcelado durante 23 años tras la Guerra Civil, falleció ayer a los 96 años.
“Los presos políticos fuimos los primeros en aceptar la política de reconciliación nacional, pero una cosa es la amnistía, que era necesaria, y otra la amnesia”, decía Marcos Ana, que firmaba bajo este seudónimo literario, en recuerdo de sus padres campesinos, Marcos Macarro y Ana Castilla.
De origen humilde, nació el 20 de enero en el pueblo salmantino de San Vicente de Alconada, aunque creció en la vecina Ventosa del Río Almar, donde a los 15 años vivió el estallido de la contienda civil. Tras recoger el cadáver de su padre entre los escombros de su casa destruida, se alistó en el bando republicano y cuando acabó la guerra, en marzo de 1939, fue capturado en el puerto de Alicante.
Aunque consiguió evadirse y ocultarse en Madrid, a los pocos días fue detenido y comenzó su periplo por las prisiones españolas: la cárcel del Conde de Toreno; Ocaña; Alcalá de Henares y el penal de Burgos, donde pasó 15 años.
Fue durante su estancia en el penal de Burgos, hacia 1954, cuando escribió sus primeros poemas. Cuando recuperó la libertad, en 1961, se exilió a Francia y emprendió una campaña internacional contra la represión política en España. Una actividad que le llevó a viajar por medio mundo. Conoció a Pablo Neruda, Salvador Allende, así como al poeta Rafael Alberti y a Miguel Hernández,con quien
coincidió en la cárcel de Conde de Toreno (Madrid centro), en el 39. Su obra cumbre es Decidme cómo es un árbol (2007), una novela en la que entremezcla la poesía y calificada por él mismo de autobiografía. El año pasado firmó su última obra, Vale la pena luchar, sobre el activismo del 15M. Nota: Para quienes habéis oído "cosas feas" sobre Marcos Ana, os recomiendo esta página de Wikipedia (si no estás de acuerdo con lo que dice, presenta las pruebas y cámbiala). Y de paso que vuelvan a escuchar, al menos el principio de "Libertad sin ira (sin IRA, sin GAL y sin ETA)", una canción de la Transición de hace 40 años, pero que algunos todavía no han hecho.
‘la Pistola Anudada’, en Suecia. Monumento a la No Violencia
Una frase que, en el Hormiguero, Elsa Pataki atribuyó a Trump, cuando su autor era Pablo Iglesias, me ha dado pie a este breve reflexión acerca de lo que opina el líder de Podemos sobre la violencia.
“El derecho a portar armas es una de las bases de la democracia” El momento más interesante del acertijo se produjo cuando a Elsa se le planteó (2:18) quién dijo esa frase que encabeza este apartado. Pataky no tardó un instante en atribuírsela aTrump.
Cuando le dijeron que era de Pablo Iglesias, la expresión de Elsa fue de sorpresa.
¿Saldrán los de Podemos a las redes a linchar a Elsa Pataky por pensar que la frase de Pablo Iglesias era de Trump?
Por supuesto que toda frase, sacada de su contexto, hay que volver a meterla en el contexto de donde se extrajo.
El vídeo original (pinchad ahí, si queréis verlo entero) es algo más largo, pero he preferido quitar algunas cosas de adorno para quedarnos con lo esencial. Y lo que este señor dice, en este monólogo en La Tuerka, hace ya cuatro años, sobre el estado democrático y la violencia es mucho más lamentable que lo que la frase -que con sentido común Elsa atribuyó a Trump- parece sugerir.
Agarraos, que va:
“Si algo sabían los patriotas americanos que expulsaron a los ingleses es que la democracia es incompatible con el monopolio de la violencia por parte del Estado que inventó el absolutismo europeo”, dice Pablo Iglesias. Analicemos el asunto:
La Democracia Con todos los defectos que puedan tener, nuestras democracias -siempre perfectibles- van logrando un mejor grado de cumplimiento del respeto a los Derechos Humanos, piedra de toque de cualquier sistema político. En Occidente, desde la Filosofía de Grecia (Platón, Epicuro...) hasta la Filosofía Moderna, con el Empirismo inglés, de Hobbes, Locke.., hasta Rousseau, se ha defendido la existencia de un pacto, un acuerdo, un "contrato social" por el que renunciábamos cada uno a la violencia y delegábamos en el Estado el monopolio de la misma, a cambio de su protección: Si tú me robas una propiedad mía, yo renuncio a tomarme la justicia por mi mano, con la condición de que sean las leyes del Estado las que me restituyan mis derechos vulnerados.
Iglesias y Lenin “La democracia es tal si el poder está repartido y si la base del poder es la violencia, el pueblo no puede delegar el fundamento de la soberanía", alegaba durante su monólogo. Fijaos en el detalle de que Iglesias siempre habla de "el pueblo", "la gente"... Pero si se atreviera a decir "el proletariado", sería la misma teoría que hace 100 años (en 1917) expuso Lenín en "El Estado y la revolución" para la toma del poder: El Estado no es fruto de un pacto, sino el instrumento de dominación de una clase sobre otra. La toma del poder será violenta, no por deseo del proletariado, sino porque la clase social dominante no va a renunciar a sus privilegios por las buenas. Vencida la burguesía, se instaurará ladictadura del proletariado en la que el Estado seguirá ejerciendo una dominación de clase, pero, en este caso, más democrática, ya que ahora la mayoría dominará a la minoría burguesa.
Admiración hacia ETA Para Iglesias, ETA fue la primera en darse cuenta de las "deficiencias" de nuestra Transición. Cuando todos (menos ETA y él), desde Fraga hasta Carrillo, apostamos por dejar de lado nuestras diferencias ideológicas para pactar un marco de convivencia (la Constitución del 78), ETA pisó el acelerador del terror. Iglesias no se atreve a decir en público que la "violencia" de ETA estaba justificada. Pero sí aporta datos (las dichosas "deficiencias", "aquel papelito del 78") que la explican. De todas formas, con esa teoría de que el pueblo no puede delegar en el Estado el fundamento de la soberanía (la violencia)", justifica -al menos teóricamente- que ETA se haya constituido legítimamente en la vanguardia del Pueblo Vasco frente a los Estados opresores francés y, sobre todo, español. Así se entiende el buen rollito (ved sólo el principio; es vomitivo) que Iglesias y Podemos mantienen con Bildu en sus Herriko Tabernas. ¡Lamentable! Y lo más triste: que haya gente que parecía que tenía dos dedos de frente, pero que no ha percibido de qué va, tras la máscara del populismo, este pájaro. Lo único que me consuela es que le está quitando a Bildu el pan del morral.