Miguel Martínez Ochoa, el pequeño de los seis hijos del matrimonio formado por José Martínez Llorente y Felipa Ochoa Caballero falleció el sábado día 7 en Pamplona a los 85 años de edad. Pamplonés de la “avenida Jarauta”, era la segunda generación de una familia de castañeros y fue el primero en alcanzar el medio siglo en las calles de la capital navarra. 50 temporadas de repartir el codiciado fruto de otoño y también sonrisas y palabras amables a los que como él trabajaban en la calle o se acercaban al puesto a comprar.
Castañeros en Otoño, por Mariano Pascal
Homenaje al castañero Miguel Martínez Ochoa en noviembre de 2007 JAVIER SESMA
Cuando Iñaki Lacunza compuso “Castañeros en Otoño”, dejó fijada en una canción el diapasón con el que la ciudad de Pamplona se mueve cada año.
Y ahora, que nos toca visitar la tómbola y renovar el abono para disfrutar de días de feria y toros, nos ha dejado Miguel Martínez, el castañero de Comedias.
Cuando éramos críos, a comienzos de los ochenta, no recuerdo que hubiera otro castañero en la ciudad. Y Miguel era para nosotros algo más que una autoridad, un futbolista o un ciclista. Era "el castañero de la locomotora". Todavía recuerdo, camino de las clases de natación del colegio, cuándo me enteré que Andoni, mi compañero de clase de 2º de EGB, era su hijo.
Miguel, en su puesto de castañas de Comedias. archivo (jorge nagore)
Con los años y la amistad familiar, fuimos conociéndole a él. A la persona que se ocultaba bajo la bonhomía de las canas, el delantal y los pantalones azul Vergara con los que atendía la castañera. Una actividad familiar mucho más amplia que un negocio.
Sus análisis de los hábitos de la ciudad, que según él tanto habían cambiado con la entrada de España en la Unión Europea, su aguante en las conversaciones con tanto paseante con ganas de hablar, su detalle, siempre desde la discreción, de guardar algunas castañas calientes para el mimo o el artista callejero que anduviera cerca en las frías tardes del otoño.
El Ayuntamiento de Pamplona lo convirtió en pregonero de la Navidad, coincidiendo con sus 45 años en la castañera. De aquel momento, en un escenario que parecía enorme en la plaza consistorial, me quedo con la mirada de Miguel camino del atril.
Miguel, sin la castañera como parapeto, caminaba con la mirada del niño al que lo dejan por primera vez en los pasillos del colegio el primer día de clase. Lo observaban en su caminar los Pastores de Belén, que cantaban a continuación, con la misma mirada de admiración con que los niños mirábamos la castañera. Miguel, dio un pregón lleno de naturalidad. Estuvo cumbre.
Miguel nos ha dejado y la vida sigue en la rueda pamplonesa de la canción de Iñaki Lacunza. La misma que con tristeza y naturalidad, marca que los hijos entierran a los padres y los nietos a los abuelos.
A Andoni, su sucesor en la calle Comedias, le caen hoy (11 de junio) 51 castañas ¡Una docena de felicitaciones desde aquí!
Casas de Misericordia y establecimientos de beneficencia han existido por toda España y fuera de ella, pero la de Pamplona es la única conocida como "la Meca" y a los que en ella residen, especialmente si eran niños, se les llamaba "mecosos". La Meca y mecoso son, pues, un localismo muy pamplonés.
Nuestra Casa de Misericordia es toda una institución. Dice Iriberri que, "si en Pamplona queremos recibir en casa ilustres visitantes, hay que domiciliarse en la Meca: los Gigantes por Sanfermines, los Reyes Magos en su día, la Pamplonesa de vez en cuando y el alcalde de turno en las tardes de junta".
La casa se abrió en 1706. Era un establecimiento benéfico, dedicado a Nuestra Señora de la Misericordia, fundado por el Ayuntamiento de la ciudad para recoger “a los mendigos y pordioseros".
1903 A. García Deán. La Meca en el Paseo Valencia-Sarasate. AMP
Las Hermanas (Hijas de la Caridad) llegaron en 1822 a la casa del paseo Valencia (hoy de Sarasate). En 1931 se ubicaron en la casa actual de la Vuelta del Castillo.
La ciudad quiso aliviar sus estrecheces mediante la gestión del Juego de Pelota (1777):
1905-09-24 El Eco de Navarra
VENTOLERAS (1905 09 24 El Eco de Navarra)
EL PARTIDO DE HOY ¡Pelotas hoy, cuernos mañana! No dirán ustedes que San Fermín chiquito se porta mal en lo tocante á festejos. Esta tarde tenemos partido de altura en el Juego Nuevo.
Primitivo y Gamborena / sus bríos van á lucir / luchando con los de casa / Aramendía y Machín.
No faltaré al frontón de la Meca.
La economía y el sostenimiento de la Misericordia cambiaron al conceder la ciudad a la Casa los terrenos en los que podía construir a su costa y riesgo la plaza de toros, a la vez que cedía la organización de las corridas de toros, en especial las de San Fermín (1921), después Feria del Toro.
Desde entonces, la plaza llena hasta la bandera:
27/08/1976 DN
Hay otro tema todavía más importante y es que Vitoria no llenó la plaza en su Feria y todo un Bilbao, con 4.000 localidades menos que nuestro coso mecoso...
La Casa de Misericordia de Pamplona es hoy una residencia para ancianos de Pamplona y alrededores, una de las más importantes de España y la más importante de toda Navarra. Desde 1982 ya no hay niños. En 2006, se festejaron los 300 años de vida de la Casa de Misericordia.
1974 casinillo de la Meca AMP
La Meca
La Casa de Misericordia de Pamplona es conocida popularmente como la Meca. Dice J.J. Martinena en "La Casa de Misericordia":
Como es bien sabido, “La Meca” es la denominación con que se conoce en Pamplona a esta popular institución benéfica y que proviene de la forma en que, ya en 1716, se escribía la abreviatura de Misericordia: Mca.
1925 A.G. Deán. Rotulación en bilingüe
¿Mecoso peyorativo?
Si de Misericordia deriva misericordioso, de Meca vendrá mecoso.
Y de paso, cuando había muchos niños, hacemos el chiste con "mocoso".
Recuerdo que en los años 50 a los críos de 3 ó 4 años que íbamos a La Casita ["La Casita" fue el nombre con el que los vecinos bautizaron al Asilo de la Sagrada Familia, como llamaban las Hijas de la Caridad al edificio de la calle Dormitalería. Estas monjas se dedicaron desde 1887 a 1970 a la gestión de un "Colegio de párvulos". Desde el 47 hasta el 69 el aula de los más pequeños fue atendida por Sor Cecilia], se nos llamaba "los cagonicos del Asilo".
Nunca me sentí ofendido, ni antes ni ahora. Al revés, es el título que hoy llevo con más orgullo.
1928 Galle Plaza Consistorial. `Los niños de la demanda`. Berrueta y Aldasoro, guardias municipales, Etuláin, presbitero,y Seminario, concejal.
Hace unas semanas, Mariano Pascal (hijo del gran Joaquín), responsable de participación, dinamización y relaciones externas de la Casa de Misericordia, preguntó en una página de Facebook:
- nunca he terminado de saber si el sentido con que se utilizaba el calificativo era cariñoso (mecoso, mocoso) o peyorativo
Y la respuesta mayoritaria:
- Más bien peyorativo
- Yo creo que cuando se dirigía a ellos era definitorio: este muchacho es un mecoso, indicaba su estatus sin más, cuando iba dirigido a uno que no lo era entonces era peyorativo: vas hecho un mecoso.
- Mi padre hablaba de los mecosos con cierto cariño, pero era de un despectivo evidente.
Imagen aérea de la Meca. AMP
Mecoso, en la hemeroteca de DN
Sin embargo, si miramos en la hemeroteca de diario de Navarra, nos llevaremos una sorpresa. Hay 8 apariciones del vocablo "mecoso", de las cuales he podido leer las siguientes:
03/10/1911 DN
No quiere aparecer, pero todo indica que en esa página está escrita la palabra "mecoso"
1930 DN Chicos de la demanda AMP
30/10/1930 DN
de la Santa Casa., nos agradaría que se pusieran de una vez de acuerdo por si algún día el destino nos obligase a alegar nuestro carácter de pamploneses para reclamar nuestro derecho a ingresar en el Asilo en calidad de «mecosos»
27/08/1976 DN
Hay otro tema todavía más importante y es que Vitoria no llenó la plaza en su Feria y todo un Bilbao, con 4.000 localidades menos que nuestro coso mecoso...
15/04/1980 DN
...la tarde de ayer llegó al Portal de Taconera el Angel de Aralar. Allí, frente al crucero secular, míentras los txistus le saludaban con el «Agur Jaunak», dio el tradicíonal beso al Angelico de la Meca. Después la comitiva encabezada por el Angel mecoso se encaminó por el andén del Bosquecillo,
12/04/1983 DN
Excursión bosque de Gulina. AMP
El ángel enhiesto cumplió el rito pascual: entró por Miluce, subió a la meseta y llegó a lo que fue portal de Taconera. Allá, delante del crucero, le esperaba el hermano mecoso. Se dieron el beso que a más de uno humedece los ojos y avanzó hasta el bosquecillo
13/04/1999 DN
el termómetro marcaba diez grados, pero las nubes dejaban ver la giba antenada de San Cristóbal por entre los árboles. Las campanas de San Lorenzo saludaron la presencia del Angel, que llegaba por la avenida de Pío XII. El hermanico mecoso avanzó y las dos imágenes se besaron, entre los compases lentos del «Agur, jaunak» y el aplauso de quienes no sostenían un paraguas.
En conclusión...
Mecoso, en la hemeroteca, forma parte de las siguientes expresiones: en calidad de «mecoso», nuestro coso mecoso, el Angel mecoso, el hermano mecoso, el hermanico mecoso...
Se aplican mayoritariamente al Ángel de la Meca y a la plaza de toros.
Si "mecoso" fuera directamente un insulto o tuviera cualquier matiz negativo, no se le aplicaría al Ángel de la Meca y menos en una expresión tan entrañable como "el hermanico mecoso (del Ángel de Aralar)". Y lo de "nuestro coso mecoso" no me digáis que no tiene gracia...
Yo pienso que "mecoso" no es tampoco un adjetivo neutral (como puede ser "chico de la Meca"), sino que muestra cercanía, afecto. Un poco como la diferencia entre pamplonés (más neutro) y "pamplonica" (más cercano)