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miércoles, 31 de marzo de 2021

"Nivea" (la crema), como "Caritas", es esdrújula (act)

Burguete (Navarra). Foto Berta Goicoa 
-¡Cariño, acércame la latica de Nivea!
-¿Nivea? ¡Nívea! Como te oiga ese de Desolvidar...
Toda la vida, desde hace más de cien años, se ha pronunciado en los países de habla hispana (hay alguna excepción) el nombre -latino- de este magnífico producto, 'nivea', como si fuera palabra llana, cuando deberíamos pronunciarlo como esdrújula: 'nívea', lo mismo que 'caritas(lat. carĭtas, -ātis) pronunciamos 'cáritas'; con la diferencia de que en este caso, para facilitar su pronunciación, se suele escribir con tilde, como si fuera palabra castellana.
Antes de empezar, fijaos cómo los ingleses marcan la primera sílaba:

Os lo cuento. Llevo años pensando si ese bote azul en el que viene escrito ‘NIVEA’, no deberíamos pronunciarlo ‘nívea’, con tilde.
En castellano tenemos bien claro que el adjetivo ‘níveo, nívea’, con tilde, alude a algo que tiene una blancura semejante a la de la nieve. Justo como la nívea crema  del bote de NIVEA.
Pero la marca “NIVEA”, ¿es una palabra castellana?
Voy a Wikipedia y me dice lo siguiente:
Nivea es una marca... fundada por el empresario Oscar Troplowitz, la primera crema hidratante de la historia - en 1911..El propietario de la empresa, Oskar Troplowitz, le dio el nombre de Nivea, de la palabra latina niveus / nivea / niveum (es decir, "níveo/-a": de color blanco como la nieve).

O sea, que la palabra es latina.
Esquiando por Roncesvalles (Navarra)
¿Nívea o nivea?
¿Y cómo se pronuncia ese "niveus / nivea / niveum", origen de la palabra 'NIVEA'?
En latín no existe acento gráfico (tilde), pero sí el tónico o de intensidad, que depende de la cantidad (breve o larga) de la penúltima sílaba
Las palabras de más de dos sílabas (como NI-VE-A) son:
  • Llanas, cuando la penúltima sílaba es larga (en los diccionarios o vocabularios especializados, se representa con el signo ¯ encima): ROMĀNUS, MONĒRE, AUDĪMUS.
  • Esdrújulas, cuando la penúltima (-VĔ-) sílaba es breve (se la representa con el signo ˘ encima): DOMĬNUS, HOMĬNES, MILĬTEM, INSŬLAE, REDĔO (si fueran palabras castellanas, las escribiríamos (y pronunciaríamos): dóminushómines, mílitem, ínsulae, rédeo)
Finalmente, son sílabas breves las que contienen una vocal situada delante de otra vocal con la que no forma diptongo: REDĔO (rédeo), etc.

Actualización 31.03.21
Me he echado recientemente un amigo que es italiano.
Siendo Italia la cuna del latín, es más probable que ellos sí pronuncien correctamente el nombre latino de la crema "Nivea".
Sin dudarlo un momento y con toda claridad, así me respondió: [nÍvea], remarcando el acento de esta palabra esdrújula.

martes, 30 de marzo de 2021

Rafael Leoz Yoldi, tañedor de la María

Alguien, tañendo la María desde la vieja plataforma
José Rafael Leoz Yoldi nació  el 9 de Junio de 1943.
Soltero. Profesión, fontanero. Lo compagina con el Club Taurino (secretario) y -sobre todo- su afición a tañer la campana María.
Redín, 2: La Casa del Patio
Vivió siempre en el Casco Viejo, en la calleja del Redín, nº 2 ("la Casa del Patio").
A esa cercanía a la Catedral vincula Rafael su afición campanera:
"Fue -recuerda- en mis primeros años de la infancia, con seis u ocho años cuando por primera vez subí a la torre. Desde entonces, ascendía de vez en cuando para ver cómo hacían sonar las campanas, algo que a mí todavía me estaba prohibido. El tiempo y la observación de las maneras que empleaba Pedro Zozaya y su esposa Petra, —los últimos campaneros que habitaron la vivienda de la torre de la catedral—, le permitieron conocer los secretos de una tarea que él considera sencilla y sin complicaciones.
Rafael considera que empezó a tocar a los 20 años, en 1963, primero, ayudando a Pedro y Petra.
Cuando Petra aprendió bien el oficio, tuvo que sustituir a su marido cuando éste buscó otro trabajo: "porque con las 105 pesetas que nos pagaban no podíamos vivir". 
Zozaya murió en 1973. Su mujer, Petra Díez continuó la labor..
Petra fue la última campanera que habitó la Casa del Campanero, hasta 1978 (ver al final). Actualmente es un espacio musealizado que rememora la construcción de la fachada, la vida de los campaneros y las diversas funciones de las campanas.
Casa del Campanero, hoy museo
Rafael continuó de campanero hasta los Sanfermines de 2005. Tocó las campanas durante cerca de 40 años. Murió el 10 de Julio, cuando -¡cómo no!- iba a tocar las campanas.
En su esquela:
EL SEÑOR Don Rafael Leoz Yoldi (TAÑEDOR DE LA CAMPANA MARÍA DE LA CATEDRAL DE PAMPLONA) falleció en Pamplona el día 10 de julio de 2005 a los 62 años de edad, después de recibir...
Además, Rafael en sus 40 años, fue sembrando y compartiendo su afición:
Una placa con una inscripción lo recuerda
04/12/2005 también eran una oración por José Rafael Leoz Yoldi, quien falleció los pasados Sanfermines a los 62 años de edad cuando se dirigía a tocar la campana María de la Catedral. Tras más de 40 años tañendo, Leoz Yoldi, había sido reconocido en vida, precisamente este año, con el título de campanero de honor de la Catedral de Pamplona. El funeral se celebró el pasado 19 de julio en el mismo lugar donde tocó la campana María. Una pequeña placa con una inscripción lo recuerda. Ayer, el resto de campaneros de Navarra cogieron el testigo de una tradición que va tomando fuerza, e incluso cuenta con debutantes entusiastas: «Ha sido una experiencia muy bonita. Volveré otro día, seguro», apuntaba Juan José Arbeloa...
Cuando, en 2012, publiqué "Campana María", de Iñaki Lacunza, éste me insistió en que la canción "quiere ser un homenaje y un agradecimiento, además de a Pedro de Villanueva, el fundidor de la María, a todos los campaneros que ha tenido la Catedral, que han subido centenares de veces los 151 escalones que llevan a la María, especialmente al último campanero José Rafael Leoz Yoldi (pág. 7, en vasco)".
Va para todos ellos, en especial para Rafael:
.
Entrevista a Rafael Leoz Yoldi
DIARIO DE NAVARRA Jueves. 14 de marzo de 1991
Rafael, en 1998
José Rafael Leoz Yoldi es, seguramente, el último campanero de Pamplona. A sus espaldas lleva 28 años de dedicación, empleados en lograr el tañido de la campana más ilustre y popular de la ciudad: la María, situada en una de las dos torres (la norte) de la catedral. Leoz se sabe heredero de un oficio en trance de desaparición y, como tal, se dedica con ganas y voluntad al menester de tañer la campana, una labor que los tiempos y la modernidad han relegado prácticamente, a siete fechas del calendario pamplonés.
Leoz vive pegado a la catedral. Habita un piso en el número 2 de la calle El Redín y a esta circunstancia vincula su inclinación campanera. "Fue -recuerda- en mis primeros años de la infancia, con seis u ocho años cuando por primera vez subí a la torre. Desde entonces, ascendía de vez en cuando para ver cómo hacían sonar las campanas, algo que a ml todavía me estaba prohibido. El tiempo y la observación de las maneras que empleaba Pedro Zozaya y su esposa Petra, —los últimos campaneros que habitaron la vivienda de la torre de la catedral—, le permitieron conocer los secretos de una tarea que él considera sencilla y sin complicaciones.

Siete fechas para el repique
Soltero y fontanero do profesión, Leoz se emplea con dedicación en las siete fechas del calendario que le permiten dedicarse a su afición. Es en los dias de Reyes, Pascua de Resurrección, Pascua de Pentecostés, Corpus Christi, San Fermín, Festividad do la Asunción y en el funeral por los Reyes y fieles difuntos de Navarra. Son éstos precisamente. los únicos vestigios que han quedado de una tradición campanera extendida por toda Navarra y que otrora llevaban a Rafael Leoz a tocar el Angelus, todos los días. Para este campanero, la única dificultad en su labor es el manejo de la enorme mole que es la campana. Una campana que ya lo dice la tradición: «María me llamo, cien quintales peso, el que no me quiera creer, que me lleve al peso». "Componérselas con la campana sin embargo, no es demasiado dificil", o así al menos lo considera Rafael. «Se trata simplemente de coordinar los movimientos de una soga y el tañido del badajo, algo que, no obstante. «requiere cierta fuerza y resistencia para correr de lado a lado. Semejante tarea le ha ocasionado a Leoz alguna que otra fatiga. "De hecho, recuerdo un día de Corpus Christi, en el que fuimos tras personas las encargadas de hacer sonar las campanas. Tuvimos que tañer durante 45 minutos y acabamos con una buena sudada".
Cuentan que, como él, nadie las hizo sonar
Curia y Navarrería desde la torre norte
Desde arriba la ciudad se observa con ojos distintos. Rafael Leoz ha visto en altura la evolución de la ciudad pegado a las campanas. Una Pamplona cuyos tejados se han llenado de «retoques y rehabilitaciones, algo que también le ha ocurrido a las campanas. «Ahora mismo una de las torres está completamente electrificada por lo que las campanas tocan por si mismas. En la otra torre sólo se utiliza la campana María.
Junto a Rafael Leoz, comparten el titulo de últimos campaneros de la ciudad gentes como Joaquín Donézar, José Luis, Jesús y Alfredo Yárnoz. que junto a un veterano, —Moisés Albéniz—, constituyen la última generación de campaneros de la ciudad.
Hay cantera

En la actualidad dos son los tipos de repiques utilizados. Fundamentalmente los festivos durante los que la labor del campanero se centra en hacer sonar la María el tiempo por el que se prolongue la procesión. La segunda fórmula prevista es el toque de difuntos, empleada en funerales y antes también en Viernes Santo. "Este tañido consiste en cincuenta campanada lentas, en intervalos de diez segundos entre si y se ha utilizado con motivo de la celebración de funerales por algún canónigo". El calendario de repiques contempla, además de las festividades citadas, los funerales solemnes, en casos como el fallecimiento del obispo, Rey, presidente del Gobierno de Navarra y el deán de la catedral.
A Rafael le queda la pena de «no poder participar en el concierto de campanas que ha organizado el Ayuntamiento para el próximo Domingo de Ramos". La convocatoria pública formulada por el consistorio a cuantos ciudadanos deseen concurrir como intérpretes durante el concierto, exige corno mínimo, contar con el tercer curso de solfeo aprobado. "Yo -dice Rafael- no sé Música y por tanto no podré tocar, pero de todos modos pienso subir a la .torre para contemplar el espectáculo. ¡Ese gusto no me lo pierdo!
José J. Murugarren

lunes, 29 de marzo de 2021

Drama y olvido del "Castillo Olite"

Cartel del documental sobre el hundimiento del 'Castillo Olite'
batería que disparó contra el 'Castillo Olite'.
El nombre "Castillo Olite" quedará asociado a una de las mayores tragedias navales ocurridas en las costas españolas. Sucedió en Cartagena (Murcia), el 7 de marzo de 1939, a  25 días de que concluyese la Guerra Civil. 1500 soldados perdieron la vida.
Gracias al muy culto alcalde de Palma, acabo de enterarme de que hubo un buque, de nombre muy navarro,  el "Castillo Olite", que el 7 de marzo de 1939, fue hundido de varios cañonazos frente a la costa de Cartagena. Llevaba armamento, municiones y 2.200 soldados del bando "nacional", todos gallegos. El barco formaba parte de una flota de 20 buques y 20.000 soldados que esperaban desembarcar en Cartagena y tomar la ciudad, para ayudar a otros sublevados. Pero el "Castillo Olite" salió un día más tarde y al llegar en solitario a Cartagena, como no tenía aparato de radio, desconocía que la flota franquista se había retirado. Allí solo le aguardaban potentes cañones Vickers en manos republicanas.
No queda rastro de las cruces ni de la escultura que durante años recordó a
los fallecidos en la mayor tragedia naval en España
Callejero                                                                                                                 por Pedro Charro
La izquierda siempre se había preciado de contar con la gente más culta y hacer de la educación, ese trampolín para progresar, su bandera. 
Por eso sorprende que nadie entre sus filas abra ya la boca ante desatinos como el del alcalde socialista de Palma, que ha retirado las calles dedicadas a Churruca y Gravina, por un supuesto origen fascista, cuando los dos son ilustres marinos y patriotas del siglo XIX, un siglo antes de que el fascismo apareciera. 
Los dos lucharon en Trafalgar, tal como relató Galdós en sus Episodios nacionales, y volvió a contar el galdosiano Pérez Reverte, que se hace cruces ante la alcaldada y sus razones. 
Todo esto no es sino desprecio a los ciudadanos, a quien se toma por tontos, y concesión a los que odian este país. 
Además de Churruca -un guipuzcoano ilustrado- y Gravina, también se ha quitado la calle a Toledo, aunque luego se ha dado marcha atrás y al "Castillo Olite", que nos toca más cerca, si bien se ha dicho que no se trata del castillo en sí, sino de un barco con ese nombre que luchó en el bando franquista. 
Esto permite contar la historia de este barco. 
Al final de la guerra se produjo el fallido desembarco de Cartagena, en que las tropas de Franco quisieron asestar el golpe final a la República, haciéndose con su flota en esa base. 
Era el mes de marzo y la guerra acabaría el 1 de abril. 
Casi todos murieron
El "Castillo Olite", como el resto de los barcos, iba atestado de tropas de infantería para el desembarco, pero, por una fatalidad, no se enteró de que la operación se abortaba al haber reconquistado los republicanos la ciudad, haciéndose con las baterías de costa. 
Al tener la radio averiada, siguió adelante y entró confiado en el puerto. El artillero que debía disparar contra un blanco tan fácil vaciló, y el capitán le puso una pistola en la sien para que abriera fuego.
Alcanzado de lleno, el Olite se hundió en pocos minutos. Más de 1.500 hombres murieron ese día. Solo unos pocos lograron llegar a la orilla a nado, donde fueron socorridos por sus enemigos. A fin de cuentas, como había dicho Azaña, hacia poco, con palabras que todavía resuenan, "todos eran hijos del mismo sol y tributarios del mismo arroyo".

domingo, 28 de marzo de 2021

El Obispo Irurita y Ruiz de Alda, ante el olvido

Plaza Obispo Irurita, 1970 AMP
En Agosto de 1968, mi familia y yo (18 años tenía ya), nos vinimos a vivir a Obispo Irurita. Bueno, todavía era entonces el "Polígono 14" de la 1ª Zona del III Ensanche, promovido por la Cooperativa Urbasa. Fue el Pleno del 30 de enero de 1970, el que decidió conceder este título a la única plaza de Pamplona que tiene forma de interrogante.
Guardada por mi hermana Esperanza, conservo una postal, de mi puño y letra, con la siguiente dirección:
Srs. Mendiburu (Obispo Irurita) Av. Bayona Políg. 14
Fijaos que faltaban varios años para que la Avenida Bayona fuera inaugurada (Sanfermines de 1973).
En aquellos años hacía atletismo y solía ir, desde Obispo Irurita, a entrenar al Estadio Ruiz de Alda.
Manuel Irurita y Julio Ruiz de Alda. Los dos, navarros; los dos, asesinados en la guerra civil; hoy, camino de ser considerados dos nombres clandestinos. La Memoria Histórica sólo circula en un sentido.

Obispo Irurita
Obispo Irurita 1934 Cascante (pincha)
A principios de los 70, En Barcelona, descolgaron el apellido del obispo de la placa de la calle que le recordaba. Y pasó de ser "Carrer del Bisbe Irurita" a "Carrer del Bisbe", el nombre actual. 
Casualidades de la vida, a principios de 1970, se le dedicó la plaza con forma de interrogante (como preguntando: "¿hasta cuándo?") del pamplonés Barrio San Juan en su Navarra natal.
El 3 de septiembre de 2015, el Ayuntamiento de Ulzama, a propuesta del grupo de la alcaldía (EH Bildu) aprobó en pleno la modificación del nombre "Colegio Obispo Irurita" (desde 1965) por "Larraintzarko Ikastetxea".



Ruiz de Alda
Con algunos achaques, Ruiz de Alda mantiene, en su Estella natal, el apellido, una calle, un palacio y el panteón familiar.
Estadio y Colegio Menor Ruiz de Alda
Ruiz de Alda saltó a la fama (mejor, al corazón de todos los navarros) con la gesta del Plus Ultra, aquel hidroavión del Ejército del Aire, que atravesó por primera vez el Atlántico Sur en 1926. Dos navarros, el estellés Julio Ruiz de Alda, capitán, y el soldado mecánico Pablo Rada, de Caparroso, formaron parte de aquella gesta española, a las órdenes del comandante Ramón Franco, hermano del dictador (y, por suerte, muy poco parecido a él).
Nuestras madres, mientras hacían las labores del hogar, cantaban esos "cantares de gesta" del Plus Ultra y Ezequiel Endériz -republicano e izquierdista, cercano a la CNT- escribió para Raimundo Lanas esta jota:

Pero... (seguimos a Wikipedia)
"Ruiz de Alda fue detenido en su despacho el 14 de marzo de 1936 —en el marco de la operación policial que desmanteló la cúpula de Falange— y con posterioridad quedaría recluido en la Cárcel Modelo de Madrid.
18 de Junio de 1939: Salen del avión
los restos de Ruiz de Alda
El 22 de agosto de 1936 -ya comenzada la guerra- la prisión fue invadida por milicianos anarquistas, que se hicieron con el control de la misma y decidieron la ejecución de varios presos significados. Ruiz de Alda formó parte del grupo de 28-30 personas que fueron seleccionadas por los milicianos y fusiladas en los patios de la cárcel, durante la conocida como matanza de la Cárcel Modelo.
La reputación del Gobierno republicano, que no había sido capaz de controlar a la muchedumbre y evitar la matanza, quedó gravemente afectada."
Según leo en la hemeroteca de DN, los restos de Ruiz de Alda llegaron a Navarra el 18 de Junio de 1939, fecha, por tanto, de un perfecto reportaje de Pascual Marín. Nada menos que 74 fotografías (a ver si podéis verlas) de "la llegada a la ciudad de Pamplona de los restos mortales del comandante aviador Julio Ruiz de Alda, fundador -junto con José Antonio Primo de Rivera- de la Falange española y fusilado en 1936."

El Estadio "Ruiz de Alda". Cambio de nombre
En 1950 se inauguró el Estadio. Trece años antes, en 1937 se había construido sobre el primitivo Fuerte del Príncipe y al lado de la pista, el Colegio Menor Ruiz de Alda (hoy Residencia Juvenil Fuerte del Príncipe).
Todo siguió con su su nombre hasta 1983.
En las elecciones del 8 de mayo de 1983, fue reelegido como alcalde Julián Balduz, ahora ya por el PSN-PSOE.
El día 9, Pleno con resaca electoral. Zabaleta (HB) pidió el nombre de Larrabide para el estadio Ruiz de Alda.
El 30 de Septiembre El Ayuntamiento acordó cambiar el nombre de «Ruiz de Alda» por «Larrabide» con los votos en contra de Zoco, Palacios y Gracia y la abstención de Salanueva, todos de la Coalición Popular. Alli (UPN) dijo que aceptaban el cambio por respeto al topónimo, tal y como había sido expuesto por Carrillo.
Viuda e hijo de Ruiz de Alda
Ese acuerdo fue cursado a Delegación General del Gobierno quien dio su conformidad.

Se presentó el cambio de nombre -y así justificó su "sí" Alli (UPN)- como respeto, recuperación del topónimo "Larrabide" cuando 
-el topónimo "Larrabide" está perfectamente recogido y delimitado en la toponimia pamplonesa,  
-el campo de fútbol (antes hipódromo) que allí ha habido, se ha llamado desde los años 30 "Campo de Larrabide" 
-y desde el 20 de Junio de 1955 el Pleno del mismo Ayuntamiento ya había aprobado el nombre de "Calle Larrabide" para la trasera de Jesuitas.
En resumen, con "Estadio Larrabide" se recuerda por partida triple a un topónimo para olvidar a una víctima de las atrocidades de la retaguardia en la Guerra Civil. 
En respuesta a nuestra ingratitud, don Julio nos regala todos los días en el SITNA las imágenes que él mismo captó en el "Vuelo Ruiz de Alda".
Por cierto, sería interesante saber qué ha sido de esta placa a los Héroes del Plus Ultra que se colocó en el Aeropuerto de Pamplona, en Noáin, allá por 2002, con motivo del 75º Aniversario:

sábado, 27 de marzo de 2021

Obispo Irurita, "versión 1936"

Montcada. Gómez Catón
El Obispo mártir de Barcelona (09.02.21)                                              Jorge López Teulón 
D. Jorge muestra al Papa Francisco su publi-
cación sobre los Mártires del siglo XX
Manuel Irurita fue fusilado en 1936 y es la primera víctima de la Guerra Civil identificada por técnicas de ADN. Jorge López Teulón ha trabajado con Francisco Etxeberria, quien exhumó el esqueleto del Obispo para su identificación
Sucedió hace casi ochenta y cinco años en la ciudad de Barcelona. Marco Goñi, sacerdote y familiar (secretario) del Obispo, monseñor Manuel Irurita Almandoz, busca refugio para huir de la cruenta persecución religiosa en que ha estallado el comienzo de la Guerra Civil española. Antoni Tort, que era el joyero titular de la basílica de Nuestra Señora de la Merced, se convierte en protagonista principal de nuestro relato. Por las calles cercanas al Obispado se encuentra providencialmente con la ocasión de refugiar en su domicilio al Señor Obispo. No lo duda ni por un momento. Ya ha recogido a cuatro monjas Carmelitas de la Caridad. Así, desde el 21 de julio hasta el 1 de diciembre, en el taller del joyero se “lleva una vida claustral, por el ambiente de piedad que se respira”.
Irurita y su familiar y secretario, el sacerdote Marcos Goñi, escondidos en el taller del joyero
Antoni Tort. ARCHIVO
Checa de Sant Elías
Es, precisamente, el día de San Eloy, santo obispo francés del siglo VII, que antes había sido un famoso orfebre y a quien se le tiene por patrono de orfebres, plateros y joyeros, cuando en el domicilio de los Tort se presenta un grupo de doce milicianos de la Patrulla de Control número 11 del Pueblo Nuevo para hacer un registro. No es casual, pues el nombre de Antoni Tort y el de su hija Mercedes aparecía en una lista de asistentes a una concentración carlista en Montserrat. Son numerosos los recuerdos de aquellos 132 días que están narrados extraordinariamente en “Doctor Irurita”, obra publicada en 1992 por el jesuita Adro Xavier.
Así pues, allí descubren al Doctor Irurita, que se confesó sacerdote, a su sobrino, y a cuatro monjas. Detenidos todos ellos, son llevados aquella tarde a la sede de la patrulla que estaba en el número 166 de la calle de Pere IV (antiguo “Ateneu Colon”) y, desde allí, a la “checa” de Sant Elías, instalada en un convento devastado, cerca de la calle de Balmes.
Tapia del Cementerio de Montcada. Ni rastro, en la actualidad, de los más de mil fusilamientos 
Fusilado tras 48 horas
Una de las religiosas detenidas junto a él cuenta que en uno de los interrogatorios que hicieron al Prelado al día siguiente, le preguntaron si durante los meses de clandestinidad había celebrado la Eucaristía; pregunta a la que respondió con firmeza: “No he dejado de celebrarla ningún día y, si me dejan, lo haré ahora mismo, pues, el mundo se sostiene por el sacrifico de la Santa Misa”. La misma religiosa recuerda que, al ser cacheado, le encontraron un rosario, y mientras se lo quitaban de malos modos, el doctor Irurita, con tono suplicante, les dijo: “Por favor devolvedme el rosario, pues sin él no puedo vivir”.
En el Carrer del Bisbe Irurita
También hoy, como aquel 3 de diciembre de 1936, es primer viernes de mes. No duró ni cuarenta y ocho horas el cautiverio del Dr. Irurita, pues la medianoche del 3 al 4 de diciembre fue llevado a Montcada i Reixach, en cuyo cementerio se le fusiló junto a su sobrino sacerdote, y a los hermanos Antoni y Francesc Tort. Como no hubo proceso verbal de esta detención y de su desenlace, no se supo durante un tiempo dónde había sido inmolado el obispo de Barcelona. Según testigos, el Dr. Irurita pronunció antes de morir estas palabras: “Os bendigo a todos y bendigo también a las balas que me ocasionarán la muerte, ya que serán las llaves que me abrirán las puertas del Cielo”.
El posterior hallazgo de sus restos tras la guerra y el reconocimiento de la vestimenta que llevaba al ser detenido por parte de miembros de la familia Tort, que estaban presentes en ese momento, disiparon las dudas. El testimonio de otro preso que fue de la misma partida de doce condenados entre los que se hallaba el obispo, a quien había reconocido al partir para Montcada, confirmó lo declarado por los Tort. El cadáver fue llevado a la catedral, donde se le enterró en la capilla del Santo Cristo de Lepanto.

El análisis del ADN, al 99,9%
El llamado proceso informativo para la canonización del Obispo mártir de Barcelona se abre el 12 de febrero de 1959. El cardenal Ricard María Carles manda el 11 de noviembre de 1993 su reapertura. En el año 1999 tuvo lugar el estudio de los restos. Finalmente, el 19 de julio de 2002 se clausura la fase diocesana. La Causa recibe el nihil obstat el 27 de noviembre de 2002. El decreto de validez se otorgó el 14 de febrero de 2003.
Lápida de Irurita en la Catedral
Conservo entre mis papeles un recorte del semanario “Catalunya Cristiana” del 20 de enero de 2000. Titula el artículo: “Les restes atribuïdes al bisbe Irurita són autentiques”. No necesita mucha traducción. Llevaba yo cinco años de sacerdote y aquello me produjo verdadera emoción. Cuántas veces, como tantos barceloneses, había acudido a la tumba del Obispo mártir en la Capilla del Santo Cristo de Lepanto en la Catedral de Barcelona. Demasiada historia junta en tan hermosa capilla. Pero, desde luego, lo que no podía ni imaginar es que, tras recortar y guardar aquella página de periódico, diez años después, a 28 metros bajo tierra, trabajando en las exhumaciones de la mina de Camuñas (Toledo), hablaría con el protagonista principal de la exhumación del Dr. Irurita.
Etxeberria, a pie de fosa
Se trata del profesor Francisco Etxeberria (Beasain, 1957) presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que ha formado con los años un equipo de trabajo compuesto por historiadores, antropólogos, médicos forenses, arqueólogos, psicólogos además de otros voluntarios. Tras la aprobación de la ley de la memoria histórica de 2000, este prestigioso forense lleva 200 fosas comunes abiertas y 4.800 esqueletos exhumados en toda España desde 2000. Personalmente, sólo tengo palabras de elogio para el profesor Etxeberria y reconozco que con la misma presteza que atendió la llamada del Arzobispado de Barcelona, atendió en el otoño de 2008 la petición del Arzobispado de Toledo para el descubrimiento de los casi 300 cuerpos que yace sepultados a 28 metros bajo tierra en la mina toledana de Camuñas. Nos dijo:
-Yo acudo allá donde se hallan conculcado los derechos humanos.
Bien, pues en la intervención solicitada por el Arzobispado de Barcelona en 1999, participaron los especialistas en Medicina Legal y Forense Rosa Mª Pérez Pérez y Francisco Etxeberria y el análisis genético fue realizado en la Universidad de Santiago por el Prof. Ángel Carracedo, mediante la comparación de muestras de ADN de los restos esqueléticos de una hermana de Manuel Irurita con los correspondientes al esqueleto inhumado en la Catedral de Barcelona, que arrojaron una identificación positiva.

Fin de la polémica
Etxeberria ha declarado:
“aunque en varios lugares se ha dicho que ésta es la primera víctima de la Guerra Civil identificada por técnicas de ADN, en realidad hay un caso precedente que nos lleva al año 1999 con motivo de la investigación del caso de Manuel Irurita Almandoz, obispo de Barcelona, que fue fusilado en 1936 y se encontraba inhumado en la Catedral de Barcelona, tras haber sido recuperado de una fosa del cementerio de Montcada (Barcelona) poco tiempo después de finalizada la guerra”.
He trabajado con él y sé cómo se puede distinguir un cuerpo de otro y de la fiabilidad, cuando pueden usarse, de las pruebas de ADN. Un resultado del 99,9% es muy abultado para andar con zarandajas. Otros siguen empeñados en politizar una preciosa vida martirial con elucubraciones nocturnas que quedan desmontadas por la ciencia… O ¿sólo vale lo científico cuando nos viene cabal para nuestros argumentos? Que se queden con su absurda y escuálida argumentación. Por mucho papel encontrado por el recientemente fallecido monje Raguer. Yo me quedo con el testimonio de las monjas o de la familia Tort que fueron testigos de vista, con el historiador Adro Xavier o el cardenal Carles y con el profesor Etxeberria.

Aquí pueden descargarse esta interesantísima vida gráfica del Obispo Irurita. https://www.cardenaldonmarcelo.es/blog/vida_grafica_irurita.pdf
***
Además de esta crítica de J. López Teulón contra la versión de Ràfols y las que presenté al final de Obispo Irurita, "versión 1939", añado éstas que me ha enviado un buen amigo historiador:

"Esto me dice una persona bien conocedora del asunto:
Creo que (Ràfols) es una fuente secundaria de escaso crédito. 
Seo de Urgel fue ocupado el 5 de febrero de 1939. Tendrían que demostrar en qué prisión secreta estaba y si desde ella se podía llegar a Seo de Urgel mientras el ejército de Franco avanzaba en todo el frente catalán desde el 23 de diciembre.
Probablemente esos anarquistas mataron a un cura en ese sitio. Dudo mucho que el Gobierno de Negrín no controlará dónde tenía un obispo, más importante que el de Teruel o Barbastro.
El nacionalismo ha difundido muchas mentiras sobre Irurita para impedir su beatificación, propaladas por el benedictino de Montserrat Hilari Raguer, recientemente fallecido. Una de ellas era el testimonio de personas que decían haberlo encontrado saliendo del Palacio Episcopal días después de la liberación de Barcelona.
Muchas gracias, Pablo.

Juan Luis Fortún me asegura que:
Josep Maria Rafols, el autor del libro sobre Irurita, es un periodista que se proclama historiador, sin ningún título que lo acredite como tal. Jubilado como periodista en 2016, se dedica a escribir guiones de documentales históricos. Es un guionista, si se quiere, pero nada avala su condición de historiador

Lo que sospechaba: un señor sin escrúpulos que lo que quiere es vender su libro 

viernes, 26 de marzo de 2021

Arrieros somos, y en Casa Paco...

En el centro, el Rincón de San Nicolás. Y con los toldos echados, Casa Paco
Casa Paco, donde los arrieros se encontraron
Negocio centenario por el que han pasado cuatro generaciones de la familia Pueyo, Casa Paco cambió de dueño hace dos años. Javier Vinacua reformó el local, pero manteniendo todos los elementos que le dan ese toque de casa de comidas a la que acudían arrieros de los pueblos, militares, viajantes y, en Sanfermines, los ‘divinos’ (Nota 2) del encierro
Javier Vinacua, Gianina Grapan y José Lorenzo Zabalegui, en la terraza de Casa Paco,
en el Rincón de San Nicolás. 
CALLEJA
Cuando Javier Vinacua adquirió Casa Paco hace dos años, en ningún momento se le pasó por la cabeza cambiar el nombre del bar restaurante. Hizo un lavado de cara al local y algún retoque en la oferta gastronómica. Nada más. Es consciente de que tiene entre manos uno de los establecimientos de hostelería más antiguos y de mayor solera de Pamplona. Javier habla con respeto y admiración de José Luis Pueyo Arizcuren, que ahora tiene 80 años y es nieto de Paco Pueyo, quien dio el nombre a esta casa de comidas. Esa relación de amistad entre Javier y José Luis nació en el barrio de San Juan hace ya muchos años. “Yo trabajaba en un bar y José Luis, que vivía cerca, venía a tomar el café”, explica.
5: Tomás Pueyo Palacios; 2 y 8:
hnas de Tomás; 1: marido de la 2
Allí fue conociendo retazos de la historia de este rincón, al abrigo de la iglesia de San Nicolás. El primer documento que los Pueyo tienen del local original data de 1908 y es un cuadro del pintor navarro Javier Ciga (Nota 1), a quien parece que Tomás Pueyo hospedaba en una habitación con vistas a la calle Lindachiquía. Hay también una foto de 1929 (ver dcha) en la que se ve el cartel Sidrería Vinos y Licores y debajo posan como en un equipo de fútbol los miembros de la familia. Allí está Tomás Pueyo, que fue quien montó la tienda almacén junto a su mujer, Balbina. Con su coche de caballos vendía sidra y vino a granel por las casas y también hacía de taxista. El violinista Pablo Sarasate hacía uso de sus servicios, cuando llegaba a la estación de tren o se iba de gira. “Sobre todo venían arrieros y gente de los pueblos a hacer recados y ataban aquí las mulas. Luego se volvían bien cargados”, explica Javier Vinacua.

FRECUENTADO POR MILITARES
Paco, hijo de Tomás, fue el que convirtió la sidrería en casa de comidas, primero con bocadillos y luego con platos más elaborados. “La abuela puso una cocinilla y pronto cogió fama como cocinera”, añade el actual dueño. La tercera generación, los hermanos Javier y José Luis, consolidaron el negocio, con el actual comedor de 60 plazas. Hace medio siglo, el restaurante era muy frecuentado por los militares que se alojaban en los cuarteles junto a la Ciudadela y de jóvenes que venían a hacer la mili. Y también seguían acudiendo gente de los pueblos y viajantes. El establecimiento celebró hace 13 años el centenario, cuando esa tercera generación iba pasando el relevo a la cuarta, de la mano de Luis, hijo de Javier, y Jorge, vástago de José Luis, que finalmente decidieron tomar otros caminos profesionales.
1 y 3: Javier y José Luis Pueyo Arzcuren
2: Luis Pueyo Mendibil, hijo de 1.
Javier Vinacua, con años de experiencia en el bar Fitero, se lanzó a esta aventura empresarial. “Quería mantener el espíritu de taberna, adaptado al siglo XXI. Sí que hicimos una reforma, de los baños, la fontanería y la instalación eléctrica, pero la fachada la dejé tal cual está desde hace tres décadas”, comenta. El interior luce los muros de mampostería y ladrillo rústico, así como la vieja chimenea, que se ha mantenido como elemento decorativo. “También cambié la barra porque para acceder a ella había que agacharse y me parecía infrahumano estar pasando por un agujero de 1,20 metros”. 
Javier Vinacua reinaguró el local el 1 de julio de 2019, cuando no había visos de que el planeta se enfrentaba a una pandemia. “Vivimos tiempos difíciles, pero si salimos de ésta podemos durar otros cien años”, bromea. La comida de puchero sigue siendo la protagonista. “Cazuelas, ajoarriero, menestra, rabo, alubias rojas..., todo casero y a poder ser de cercanía y de temporada”, comenta sobre el menú del día.

DESTACADOS
Apertura No se conoce la fecha exacta de su apertura, pero hay un cuadro de Ciga (Nota 1) que constata que ya en 1908 era punto de venta de sidra, vino y licores. Después de la Guerra Civil, Francisco Pueyo cambió el cartel por el de Casa Paco.
Los Sanfermines Al local acuden a almorzar a un grupo de ‘divinos’ (Nota 2) del encierro, a veces, con séquito de periodistas.
Menú diario y de fin de semana Entre semana hay menú del día por 15 euros con tres primeros, tres segundos y tres postres a elegir. Son también afamados los almuerzos, de huevos fritos con distintas opciones a elegir, así como callos, menudicos, ajoarriero, migas...

Nota 1
Creo que se confunde la foto de 1929, en la que se ve el letrero "Sidrería Vinos y Licores", con el cuadro de Ciga. No creo que haya ningún cuadro de Javier con ese letrero, pero sí que hay dos cuadros suyos con los siguientes títulos: "Retrato infantil de los Hnos. Pueyo", fechable en 1908, y "Retrato infantil de Josetxo Pueyo", fechable en 1908-10. Esos "Pueyo" bien podrían ser familia de Tomás Pueyo. Y puestos a aventurar, el óleo 2 "Vistas de buhardillas de Pamplona", quizás haya sido pintado desde la pensión -con vistas a Lindachiquía- donde estaba hospedado. Pero esto último es más difícil de comprobar.
Nota 2
Divinos del Encierro, porque corren divinamente.
Me dice Miguel Ángel Eguíluz que el almuerzo del día 14 en Casa Paco era sagrado. Discursos emocionados, camaradería, abrazo grupal por haber salidos vivos un año más... Y la foto colectiva:
Miguel Ángel Eguíluz, un gran corredor. Entre Antonio Miura y Joe Distler

Julen Madina, todo corazón, no mereció morir así. Fue su último almuerzo

Foto colectiva junto a Casa Paco

jueves, 25 de marzo de 2021

Larráinzar, casa natal del Obispo Irurita


Me interesé por cuál era la casa natal del Obispo Irurita y di con un par de imágenes de ella. Pero cuando fui a ubicarlas en Larráinzar, me encontré con que el vehículo de Google Maps (desplaza el muñequito) no había entrado en el pueblo, así que decidimos presentarnos en ese bonita localidad de la Ulzama.
A la primera vecina que nos atendió le mostramos nuestra extrañeza por la escasa visibilidad del Obispo en el pueblo y en internet: ni en Maps ni en Wikipedia.., y nos dijo que antes sí que el colegio público llevaba el nombre del Obispo, pero que "hace unos años Bildu, ya se sabe, lo cambió". Y efectivamente, no tardé en encontrar la noticia.

Gracias a esa señora, enseguida dimos con la casa. Bonita la descripción que he encontrado en esta página:
"La casa natal del Obispo Irurita es un recio caserón de planta cuadrada y tres alturas, cubierto por un tejado a cuatro aguas, con doble alero de primorosa carpintería. La fachada muestra vanos ordenados, tres por nivel. En planta baja se abre la puerta, de medio punto, con las dovelas encajadas entre sí por un curioso despiece machihembrado. Va flanqueado por dos ventanitas. La primera planta lleva tres ventanas, destacadas por sus antepechos moldurados, mientras que en la planta superior los vanos son sencillos y rectos."
Sobre la puerta, una placa de piedra, decorada con tres cruces y dos ruedas solares, dice: 
ESTA CASA IZO/ JUAN DE NUIN AÑO 1721. 
Encima, otra inscripción, más moderna y en mármol, pero difícil de leer, sobre todo en la fotografía: 
ETXE ONTAN/ 1876 GARREN URTIAN/ YAYO ZEN/ DON MANUEL IRURITA Y ALMANDOTZ/ ORAI LERIDAKO OBISPO YAUNE/ ERRITARRAK YARRI DUTE ARRIE/ 1927 GARREN URTIAN/ OROITZERAKO.  (En esta casa nació en 1876 don Manuel Irurita Almandoz, ahora Señor Obispo de Lérida. El pueblo ha puesto en 1927 esta placa para recordarlo)
Uno de los laterales de la casa -el que mira a la carretera- está animado por una balconada ejecutada íntegramente en madera:
Como se ve, la casa ha sido arreglada recientemente y con muy buen gusto.
Una vez localizada, envié a Google Maps su ubicación exacta con el siguiente texto: "Casa natal Obispo Irurita" (planta cuadrada, centro imagen, al norte de la Parroquia). Enseguida me lo agradecieron, así que espero que me lo acepten. 

Desde allí bajamos al frontón. Allí Joaqui se emocionó cuando, tras intentar descifrar la fecha de construcción (1921), leyó en una pequeña placa, al lado del frontis:
"En este curioso frontón comenzó su juego Julián Lajos, 
elegante zaguero y campeón manomanista en 1971 y 1976".
Y es que Joaqui y Lajos -los dos, en su especialidad, muy buenos en el frontón- mantuvieron una gran amistad y Joaqui conocía tanto sus éxitos deportivos como sus fracasos en los negocios, y sintió mucho la injusta enfermedad que le llevó a la muerte.

Salimos del frontón por una curiosa escalera-postigo, situada al final de la pared izquierda del frontón y que directamente nos deja en la terraza de La Posada. Allí tomamos nuestra consumición al tibio sol del mediodía y al salir nos encontramos con este estúpido letrero:

Más vale que estos "fasciastas antifascistas" no se enteraron de que habíamos venido en busca de la casa natal del Obispo Irurita, de quien -estos sí- parecen avergonzarse.

miércoles, 24 de marzo de 2021

La María, de Güemes a la Catedral. Iñaki Lacunza

Cuando ella canta en su torre, se estremece el corazón
Si nos ponemos debajo de la María, tenemos esta impresionante vista.
Y más nos impresionamos cuando caemos en la cuenta de que éste no fue su primer emplazamiento

La Campana María (fabricación, transporte, 1ª y 2ª instalación)
Para cuando se pintó este cuadro (h. 1640), la María ya llevaba 56 años en la torre
Pincha y comprueba lo que aquí se dice
Fabricación
La campana la hizo Pedro de Villanueva el 15 de Septiembre de 1584. Así lo señala el rótulo grabado en la propia campana: "Petrus Villanueva me fecit anno MDLXXXIV die XV Septembris".
"La Campana grande se hizo siendo Obispo Don Pedro de la Fuente, reinando Don Felipe 2º"

De Güemes a Pamplona (Transporte e instalación)
Pedro de Villanueva tenía el taller de fundición en Güemes (Bareyo, Cantabria), localidad que dista más de 225 km de Pamplona.
La campana no quedó instalada en la torre románica de la Catedral (iglesia y el claustro ya en estilo gótico en los siglos XIV al XVI) hasta el 27 de Octubre del mismo año de 1584, tras 42 días de traslado (en carreta tirada por bueyes, supongo), a una media de 5,36 km/d.
Una vez al pie de la Catedral, "se subió en menos de tres horas, sin desgracia alguna, el 27 de Octubre del referido año, á presencia del Señor Obispo, y Virrey, con otros muchos curiosos."
El sonido de la María lleva, pues, más de cuatro siglos (437 años) "meciendo en su abrazo" (gracias, Jesús Arraiza) a la cuenca de Pamplona.
En "Apuntes históricos sobre la catedral de Pamplona" -donado a la Catedral por el bibliófilo Don José Antonio Mosquera en 1987, 206 p.- no se dan más detalles técnicos de cómo se subió a la torre románica, pero me imagino que de forma muy parecida a la que -130 años después- se llevó a cabo en Toledo: maromas, poleas, rampas, forzudos, bueyes, railes, muro lateral... Por supuesto, en el caso de Pamplona, habría habido que desmontar y volver a montar (ver cuadro) la parte superior de la torre.

2º traslado e instalación
Sin duda, el 2º traslado de la campana María, con sus medidas (2,50 m de diámetro por 2,25 de altura) y sus más de 10 toneladas de peso,  desde la torre románica en la que se ubicaba hasta la torre actual, en la que quedó instalada, fue un reto difícil, peligroso y sin precedentes conocidos. 
Cuando la torre norte neoclásica llegó a la altura de la románica -que albergaba a la María- Ochandátegui dirigió el peligroso traslado. Una vez ya instalada la María, se construyó, con ella dentro,  el tercer cuerpo de la torre (ver foto dcha.), con columnas de orden corintio que encuadran los arcos de medio punto destinados a las campanas y el remate campaniforme final, abrochando el conjunto (foto dcha.).
Desde entonces -hacia 1800- la María no se ha movido de su sitio y las reformas y arreglos se han efectuado in situ.

Iñaki Lacunza canta a la María
Iñaki Lacunza -Trovador de Pamplona"- canta a la María

Último campanero, J.R. Leoz Yoldi
Como no podía ser menos, esta imponente campana, que en tan señaladas ocasiones nos ha cantado a pamploneses y cuencos durante más de cuatro siglos (dos, desde la torre románica y otros dos desde la neoclasica), se merecía que alguien la cantara a ella. Y "el Trovador de Pamplona", Iñaki Lacunza, se sacó de la chistera en 2012 una canción que... mejor escuchadla. ¡¡¡Y esa guitarra del "Chipi"!!!
Esta canción (me insiste Iñaki) quiere ser un homenaje y un agradecimiento, además de a Pedro de Villanueva, el fundidor de la María, a todos los campaneros que ha tenido la Catedral, que han subido centenares de veces los 151 escalones que llevan a la María, especialmente al último campanero José Rafael Leoz Yoldi; a los amigos valencianos que, como si fueran suyas (que también lo son), han restaurado las campanas y, por supuesto, a quienes, sin darle mayor importancia, quitándose tiempo de donde no hay, suben al campanario y, repicando y bandeando (¡qué bonito! nunca lo vi de niño, pero lo he visto ahora) las imponentes campanas, "mecen en su abrazo" a toda Pamplona y su Cuenca.

1ª ESTROFA
Dormida en tranquila paz
Sueña poder despertar,
Quebrar el silencio de la catedral;
Sueña con poder tocar,
Dar su alma a la ciudad,
Elevar al cielo su ronco cantar.

No hay pregonera mejor
De alegría , de dolor*,
Cadencia profunda
Que encierra pasión.
En los días más grandes
Vuelve a repicar,
Al ver los gigantes
A sus pies bailar;
Y la vieja Pamplona
Que hace convocar,
Feliz y orgullosa
La escucha sonar.

ESTRIBILLO
Cuando ella canta en su torre,
Se estremece el corazón;
Todos murmuran su nombre
Con honda veneración:
"Es la campana María,
Es la campana mayor"
Su tañido suena a historia,
A leyenda y oración;
Su tañido es melodía
De la más bella canción.

2ª ESTROFA
Dormida en tranquila paz,
Nunca deja de esperar
El dulce consuelo de su soledad
Que, añorando su amistad,
Para que la haga doblar,
Suba un campanero de nuevo a su hogar.

Con respeto, con fervor,
Contenida la emoción,
Él le da sus manos,
Él le da su voz;
Y el sonido más claro,
Más fuerte, más fiel,
Nos mece en su abrazo
Al amanecer;
Y al sentir su llamada,
En gesto de humildad,
Sus mismas hermanas
Deciden callar

ESTRIBILLO
Cuando ella canta en su torre,
Se estremece el corazón;
Todos murmuran su nombre
Con honda veneración:
"Es la campana María,
Es la campana mayor"
Su tañido suena a historia,
A leyenda y oración;
Su tañido es melodía
De la más bella canción.

La lai lai la lai ... Vuelve campanero,
vuelve a hacerla despertar
La lai lai la lai...Dale vida campanero,
dale vida una vez más