Una de las virtudes que atesoran los grandes países es su predisposición a rendir homenaje a los mejores de entre los suyos. “La nación que no honra a sus héroes, pronto no tendrá héroes a los que honrar”, sentenció Churchill. En España no somos especialmente aplicados en esta materia.
Me viene a la cabeza esta reflexión al hilo de la despedida que Pamplona brindó al irrepetible -con permiso de su prometedor hijo Guillermo- Pablo Hermoso de Mendoza, el navarro que revolucionó el toreo a caballo colándose en el desempeño de un arte que parecía reservado a las sagas de rejoneadores andaluces con apellidos de tronío. Me pregunto si estuvimos a la altura. Y es que, más allá del emotivo canto a los sones del mariachi, una placa colocada en el inaccesible patio de caballos de la plaza se antoja escaso premio para el jinete estellés comparado, por ejemplo, con la medalla de oro de la ciudad que recibió en su adiós de las arenas de Bayona de manos de su alcalde.
Aurelio Sagaseta, con la medalla de Chantre
Su caso no es el único. Ahí tenemos al canónigo y exmaestro de capilla Aurelio Sagaseta que, tras 61 años de fructífero magisterio -el más largo del que se tiene conocimiento en la catedral de Santa María-, continúa incomprensiblemente olvidado por las instituciones navarras. El premio Príncipe de Viana tiene como fin “el reconocimiento de las tareas llevadas a cabo por personas o instituciones relevantes, con especial vinculación con Navarra, en cualquiera de los ámbitos de la cultura, bien sea mediante el ejercicio de la creación, el estudio o la investigación, bien mediante tu promoción y fomento”. Las bases parecen redactadas para el sabio ittundarra, cuyo único problema sería condensar su abrumador currículum en el texto de 600 palabras que ha de recoger los méritos del postulante.
Aquí contamos con otras maneras de distinguir a los mejores, como lanzar el Chupinazo del 6 de julio, aunque es poco probable que un alcalde de Bildu nomine como candidatos a semejante honor a personalidades ligadas a la tauromaquia o a la Iglesia, por mucho que lo merezcan. Este año, Pablo sí tirará, en cambio, el cohete en su Estella natal, por decisión de su regidora.
Pamplona tampoco ha homenajeado a nuestros héroes de la reciente Eurocopa; Álex Remiro, Mikel Merino, que nos dejó frente a Alemania un testarazo para la historia, y Nico Williams, autor de uno de los goles de la final que nos llevó a la gloria. Asiron -que se escondió en el Pobre de Mí, huyendo de la más que previsible pitada- pretextó cansancio, aunque todos sabemos que la verdadera razón radica en la alergia de los nacionalistas a festejar los éxitos de España, a pesar de la decisiva contribución de vascos, navarros y catalanes a la gesta patria. Otro gallo cantaría si los futbolistas representaran al “Estado vasco de Navarra”, penúltima ocurrencia del jatorra, que evidencia lo absolutamente perdidos que andan los abertzales sobre lo que quieren ser de mayores.
Las "penas" de Pamplona, sin comentarios
Tampoco es de extrañar que el bildutarra eludiera valorar la pancarta de “Puta España, puta selección” con la que las batasunizadas peñas dieron la única nota discordante en un país desbordado por la alegría. Estaría bien que este colectivo superara su adicción a la política, que no hace sino ensuciar el buen nombre de nuestros universales Sanfermines.
Y Joseba Asiron Sáez -ese primer edil sectario con el que nos han castigado los socialistas- debería esforzarse, a su vez, en ser el alcalde de todos, en lugar de ejercer únicamente de alkate de los bildutarras de Iruña.
Oberena, escucha el consejo de Manuel Sarobe
Hay, con todo, algo todavía peor que no rendir honores a quienes acumulan sobrados méritos para ello, como es honrar a los que no se lo merecen. En eso sí que somos expertos, como lo prueban los “ongi etorris” en los que los delincuentes más abyectos desfilan por sus localidades natales aclamados por sus vecinos, niños incluidos.
La peña Armonía Txantreana ensalzó por su parte a Patxi Ruiz, asesino de Tomás Caballero. No estaría de más que algún año Oberena recordara en su pancarta a quien fuera su presidente, pues digo yo que si un homicida logró ser homenajeado, con mayor razón debería serlo su víctima, un incansable luchador por la democracia y la libertad. Vivimos en una tierra en la que lo insólito parece normal, y viceversa.
Cohete de Tudela 2024
La vida nos da la posibilidad de optar entre lo bueno y lo malo. Si quieren divertirse, bajen a Tudela por Santa Ana donde, además de unas extraordinarias corridas, encontrarán fiesta, y solo fiesta. Si les va más el odio, diríjanse al norte y participen en el “Tiro al fatxa” o en el “Día del inútil” que apadrinan los amargados socios de María Victoria Chivite Navascués.
"Txittua, norat uha?" (Pollito, ¿a dónde vas?) no es -como asegura Diario de Navarra- original de Aurelio Sagaseta; es simplemente una versión de una canción de amor, "Txoriñoa nora hua?" (Pajarillo, ¿a dónde vas?), que Azkue y el Padre Donostia encontraron en territorio labortano.
Lo que no explica Sagaseta es cómo se las arregla el pollito para pasar los Pirineos nevados y llegar a España, donde está la amada del de Labort.
Ésta es la crónica de Pilar Fernández Larrea:
Aurelio Sagaseta, en el centro, en el acto en el que cantó el Orfeón Donostiarra P.F.L.
Aurelio Sagaseta, premio Orfeón Donostiarra-Universidad del País Vasco
El maestro de capilla de la catedral de Pamplona recibió el reconocimiento en San Sebastián por su extensa trayectoria en la música
De ahí viene, en Navarra, "Chantrea" y "chantrear"
Aurelio Sagaseta Aríztegui, maestro ("chantre") de la Capilla de Música de la catedral de Pamplona, recibió el viernes en San Sebastián el XXI Premio Orfeón Donostiarra/UPV-EHU, “por su extensa trayectoria en el ámbito de la música”. Tras el acto de entrega, el Orfeón Donostiarra ofreció una actuación en el aulario Ignacio María Barriola del campus de Guipúzcoa, y en la propina, algo que a Sagaseta le hizo “especial ilusión”, una obra suya, “muy difícil y peligrosa de cantar y ya olvidada, que hace unos años cantó en el Teatro Real de Madrid el Orfeón Pamplonés”, 'Txittua, norat uha?' (Ver crítica, al final).
El Orfeón Donostiarra interpreta la pieza 'Txittua, norat uha?'
PILAR FERNÁNDEZ LARREA
Sagaseta estuvo acompañado por cuatro hermanos y otros familiares, además de Ángel Iriarte, vicedeán de la catedral de Pamplona y amigos y compañeros, entre ellos Carmen Arbizu, catedrática del Conservatorio Superior de Navarra o Igor Ijurra, director del Orfeón Pamplonés.
Recordó el maestro de capilla, catedrático de Armonía en el conservatorio Pablo Sarasate y miembro correspondiente de la Real Academia de San Fernando, que “entre ensayos y actuaciones” ha dirigido unas 350 veces a la Capilla de Música de la catedral, junto con el Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra en los 60 años de magisterio que suma, “en eventos socio religiosos, San Fermín, San Saturnino... que programa y dirige el maestro de capilla”.
Zorcico de Ituren (pincha) 1960 Aurelio, al chistu, y su padre, primero de los danzaris
Sagaseta reparó en sus orígenes, nacido en Palaziokoborda de Ituren, al abrigo del Mendaur. Un caserío que fue “la otra universidad, aunque no expida títulos académicos, educa para la vida”.
Y dijo que le gustaría “ser recordado como el músico que trata de unir el culto, desde lo culto”.
Además se entregó otro ex aequo a la investigación musical a Asier Odriozola y Óscar Candendo.
Crítica: Ni suya ni olvidada
[y en la propina, algo que a Sagaseta le hizo “especial ilusión”, una obra suya, “muy difícil y peligrosa de cantar y ya olvidada, que hace unos años cantó en el Teatro Real de Madrid el Orfeón Pamplonés”, 'Txittua, norat uha?']
Así dice el párrafo de Pilar Fernández Larrea que entrecomilla lo que son palabras de Aurelio Sagaseta.
Azkue y P. Donostia
Dejando de lado la contradicción de que si es suya, no puede estar olvidada, la canción evidentemente no es de Sagaseta, ya que Txittua, norat uha? es simplemente una versión de una canción labortana que Resurrección María de Azkue (1864-1951) recogió bajo el título de Xoriñoa nora hua y el Padre Donostia (1886-1956), con el de Txoriñoa nora hua. En ambos casos, "¿Pajarillo, adónde vas?". Y a la que Sagaseta ha cambiado en el título al "pajarito" (xoriñoa, txoriñoa) por un "pollito" (txittoa, txittua).
El propio Orfeón Donostiarra tiene una grabación en YouTube con el título de Txoriñoa, nora hua? (escrito con errores).
Mariano Izeta. Pero el mejor argumento es la grabación que en 1953 le hizo Alan Lomax en Elizondo a Mariano Izeta, escritor, folclorista y colaborador en la página "Nafar izkuntza" de Diario de Navarra (“la primera página en euskera publicada en España”)
Mariano Izeta, bailando la mutildanza; la presa del Chocoto (Elizondo) y Alan Lomax
Txoriñoa, nora hua?
Como ya hemos señalado, esta canción de amor fue recogida por Azkue y el Padre Donostia en la región labortana.
Palomas, en el collado de Lindux
Las tres grabaciones que Lomax le hizo a Izeta son de altísima calidad pero ésta es, para mí, la que Mariano interpreta de manera más dulce, redonda y perfecta, hasta el punto de que, al final, me parece que el propio Alan Lomax quiere decirle, emocionado, algo así como: "bueno, ca..." y ahí, desgraciadamente, se corta la grabación. Pero después de haber leído la carta que Lomax le envió, no creo equivocarme si afirmo que le dijo: "bueno, ca...ntas de maravilla", o similar.
La claridad de la dicción de Mariano permite seguir la letra a la perfección, aunque no se sepa vasco. Un verdadero deleite.
Pero antes os aconsejo que leáis la traducción para que sepáis de qué va.
El amante es del norte de los Pirineos (vasco-francés), pero la amada está en España. Aunque, en la primera estrofa le dice al pajarillo que ya irán juntos cuando la nieve se derrita, en la segunda, ya no aguanta más y envía al pajarillo a la borda de su amada con el recado de su amor.
Txoriñoa,
nora hua bide hegalez aidian? Espainiara joaiteko elurra dek
aldian. Joango gaituk elkarrekin ura urtzen danian.
Hasperena
hua, habil, maitenaren bordara. Habil eta esan hagiok nik
bilgautzen haudala. Bihotzian sar hakio, asko maite detala
Pajarico, ¿dónde vas con tus dos alas por el aire (volando)? Para ir a España, hay nieves en todos los lados Iremos juntos cuando la nieve se derrita
Ituren, a orillas del río Ezcurra y presidido por el monte Mendaur, es una villa del valle de Santesteban muy conocida por el Carnaval en el que los joaldunak espantan al mal con sus cencerros en el camino a Zubieta, ida y vuelta.
Pero también van recuperando algunos bailes (danzas, dantzak) como la Mutil Dantza, allí llamada Zortziko (aunque no lo sea). Nos comenta la foto de portada Aurelio Sagaseta, hijo del pueblo y Maestro de Capilla ("chantre") de la Catedral de Pamplona.
Ituren (por Aurelio Sagaseta)
2015 Alústiza y Sagaseta con la medalla de Chantre
Ver foto de portada. Es el día 27 de julio de 1960, mi 25 cumpleaños y primera misa en Ituren. Los que bailan son mi padre Jorge Serapio, del caserío Zanibarrea de Donamaría, que bailaba muy bien e inicia seriamente el baile del "Zortziko de Ituren" (con los brazos un poco caídos, como era), los demás son un modelo de desincronización: uno empieza, otro se pone la boina, otro cruza los pies en tijera (no se sabe por qué), otro saluda (el "agur jaunak" protocolario que ya había pasado)... un gracioso desorden.
Pero todos están super felices, bien comidos y bebidos y manifiestan tal cual esa la alegría de un pueblo libre, fuera de todo ritmo y simetría...
Yo toco el chistu con Miguel Macuso (ha muerto hace 2-3 años; fue sacristán de Ituren durante casi 70 años) y el del tambor es Jose Tellechea, padre del conocido historiador Jose Ignacio Tellechea Idígoras.
Por cierto el ritmo del Mutil Danza de Ituren (aunque allá lo llamaban "Zortziko", que no lo es) es algo más lento que lo que se baila ahora por los jóvenes, era más señorial, más de hombres adultos... más tipo Mutil Dantza del Baztán.
(Puedes soltar los datos que quieras, pues ya que va saliendo la foto, que vaya con sus datos objetivos. Texto de Aurelio Sagaseta. Tomado de Inma Zabalza)
Besta Berri vídeo
Las danzas de Besta Berri (Fiesta Nueva, Corpus Christi, 60 días después del Domingo de Resurrección) se bailan el domingo en Ituren. Tras varios años perdidos, hace ahora 8-10 años un grupo de vecinos recuperó la tradición de bailar durante el día de Besta Berri (Corpus Christi). Para ello aprovecharon las melodías mantenidas por el txistulari Miguel Makuso y las enseñanzas de los dantzaris de edad avanzada. Dos vecinos de Ituren, el dantzari Javier Bereau y el miembro de Euskaltzaindia Andrés Iñigo, son los encargados de dar las explicaciones sobre la larga danza de Ituren en este vídeo, y después podéis ver la actuación ofrecida este año 2013. Imágenes: Eire Vila. Dantzan.com, Ituren, 02-06-2013.
Podéis ver luego el vídeo completo, pero yo os envío al arranque del Zorcico de Ituren, justo después del "agur" (saludo) y antes de la soka (zapi)-dantza:
En el centro, el ángel tocando la viola que ahora ha
sido reconstruida y que se encontró en la puerta de San José de la catedral. JESÚS CASO Pincha en este enlace para descubrir en 3 imágenes dónde está el ángel
Un viaje de retorno al medievo en el que el instrumento en piedra de la Puerta de San José, dormido durante siglos, vuelve a la vida y reproduce el sonido original
Ese letrero, bajo la primera ventana, me quiere sonar. Ayuda, porfa
La iconografía musical de la Catedral
La Capilla de Música de la Catedral reproduce en
madera una viola del siglo XV encontrada en la puerta de San José
CRISTINA ALTUNA Pamplona.
La restauración de la puerta de San José de la
Catedral de Pamplona supuso un nuevo hallazgo para la colección iconográfica de
instrumentos musicales medievales que atesora la Capilla de Música de la
catedral. Dicho hallazgo no fue otro que
una escultura de piedra en la que un ángel tocaba un instrumento de cuerda. Ahora
se sabe que es una viola de arco del siglo XV que bien pudo llegar por
influencias italianas del taller de canteros que trabajó en la seo
pamplonesa. Para conservarla como
patrimonio de la catedral, se ha elaborado una reconstrucción en madera que se
incorpora a una exposición permanente sobre la iconografía musical de la
Catedral de Pamplona. La muestra,
formada por 54 motivos musicales, suma ya la reconstrucción de 16 instrumentos. La sede de la Capilla de Música de la Catedral
(La Casita), coincidiendo con el Día Europeo de la Música Antigua, ha acogido el
acto de presentación del nuevo instrumento (ayer a las 20 horas). Además de una
charla y proyecciones, tendrá lugar una demostración sonora de la viola y un
coro interpretará piezas de música medieval.
En el acto participarán Aurelio Sagaseta, director de la Capilla de
Música, el historiador Enrique Galdeano, el luthier Evaristo Bretos y el
concertista Sergio Barcellona. Todos ellos, además, han participado en el
proceso de reproducción de la viola de arco.
Evaristo Bretos explica cómo ha realizado la reconstrucción de la viola en madera. A su lado (dcha), el concertista Sergio Barcellona. JESÚS CASO
Juego de construcción
La historia de esta reproducción comienza con la
restauración de la puerta de San José construida hacia 1425 y bastante
castigada por las condiciones meteorológicas durante seis siglos. En el tímpano
de la puerta se reproduce una escena de la coronación de la Virgen y fueron los
técnicos de la Institución Príncipe de Viana quienes, en la piedra que todavía
no se había restaurado, observaron que había un ángel que tocaba un instrumento
no identificado. Por esta razón, se pusieron en contacto con Enrique Galdeano
Aguirre, doctor en Historia del Arte que realizaba una tesis doctoral sobre la
iconografía musical gótica en Navarra. “Así comenzó un proceso de
descubrimiento e investigación. Se estudió la morfología, su relación con otras
épocas similares. Y se detectó que esta viola es un prototipo más avanzado de
lo que cabía esperar de aquellas épocas, era una viola casi renacentista”,
explicó Galdeano. El siguiente paso en este juego de construcción recayó en
manos de Evaristo Bretos, encargado de la reconstrucción del instrumento en
madera. El luthier comentó que ha
invertido un mes en la construcción de la viola y que está elaborada con madera
autóctona. En concreto, con nogal de Baztán, abeto armónico y arce, mientras
que las clavijas están hechas con palosanto de la India y las cuerdas con tripa
de cordero. Bretos indicó que se ha basado en un modelo original del siglo XV
para la reconstrucción. “Ha sido un viaje apasionante desde el descubrimiento
en la piedra, el dibujo y la construcción en madera hasta que un músico
profesional saca sonido al instrumento.
Estos instrumentos intentaban imitar la voz humana y surgía una música con un
timbre que me cautiva. Era música de palacio, adecuada a la época”. Por su
parte, el concertista Sergio Barcellona añadió que la viola reconstruida
mantiene fielmente el sonido de esos instrumentos en el siglo XV. “Tiene la
sonoridad de un instrumento medieval. La potencia sonora no era el objetivo
pues, en aquella época, el sonido estaba mucho más desarrollado y se percibían
mejor los sonidos débiles”.
Esta
viola pasa a formar parte de la exposición sobre réplicas de instrumentos de la
seo
La exposición
(pincha para ver mejor)
Por su parte, Aurelio Sagaseta, director de la
Capilla de Música destacó la importancia del “hallazgo” y la importancia de la
reconstrucción pues la catedral cuenta ya con 16 instrumentos recuperados. “Se
han reconstruido no sólo porque hace bonito y son dignos de ser fotografiados,
sino porque son instrumentos sonoros aptos para la música. Además, forman parte
de nuestra propia historia”, añadió. Esta viola reproducida del instrumento de
la puerta de San José se suma a otras réplicas surgidas, por ejemplo, en las
esculturas en piedra de la arquivolta de la Epifanía del claustro. Junto a los
instrumentos que portan los diez ángeles esculpidos en la arquivolta, la
exposición incluye reproducciones de otras piezas aparecidas en la Puerta del
Amparo, claves del Claustro o ménsulas del Refectorio. Respecto a los
instrumentos de la muestra que están en uso musical se encuentran, entre otros,
un órgano portativo, la cítola, una zanfona, así como una viola oval, un
salterio gótico o las gaitas de boto.
Conjunto de ocho claves
de piedra policromada del claustro de la catedral de Pamplona (s. XIV). En
ellas se representan ríos y vientos en forma humana tocando diversos tipos de instrumentos
de viento semejantes a la trompa.
(pinchad en las fotos, algunas ganan bastante)
HIMNOS NACIONALES DE DISTINTOS PAISES
Un breve recorrido por algunos himnos
nacionales ayuda a comprender mejor el «Himno de las Cortes de Navarra». Aunque
en la actualidad dichos himnos nos parezcan inmutables, creados expresamente
por un Decreto Ley y utilizados desde tiempo inmemorial, la verdad es que el
origen de muchos de ellos es confuso; en la mayoría de los casos se han ido
imponiendo poco a poco, insensiblemente, hasta que en un momento dado se les ha reconocido un carácter
oficial. Según el autorizado «Diccionario Oxford de la Música»,2 muy
pocos himnos «nacionales» merecerían ser llamados tales, pues en general conmemoran
un hecho, una batalla, o hacen una oración por el emperador o rey (Austria,
Inglaterra, etc.). Son reliquias históricas que han perdido su sentido original
en la actualidad, llegando incluso a desvirtuar el significado del texto
original. Desde el punto de vista musical, muchos carecen de valor estético, si
bien hay excepciones a esa regla, como el «Himno del Emperador» (Austria-Alemania)
compuesto por J. Haydn, o el inglés «God save the King».
Partitura original de la "Marcha y Minueto para la entrada del Reyno" que se conserva en el Archivo de la Catedral.
Mencionaremos los siguientes ejemplos de
himnos nacionales:
AUSTRIA «Gott erhalte Franz den Kaiser»
(Dios guarde al emperador) fue compuesto en 1797 y perduró como himno oficial
de Austria hasta el establecimiento de la República (1918). En 1946 el Gobierno
adoptó como himno una melodía masónica de Mozart (K. 483).
FRANCIA "La Marsellesa" fue
compuesta en Estrasburgo en 1792 para el ejército del Rhin por un oficial
realista de ingenieros llamado Rouget de Lisle. Poco después lo aceptó la
ciudad de Marsella para cantarlo en ciertas salas de dudosa reputación, dándolo
a conocer en París los federados marselleses y, finalmente fue convertido en
himno nacional francés.
Los "pasaclaustros" eran interpretados durante el desfile del cortejo de los Tres Estados (Claustro Catedral Pamplona).
ALEMANIA El texto de "Deutschlandüber alles" (Alemania por encima de todo) fue escrito hacia 1848 por el
profesor August Heinrich Hoffmann, quien, al año siguiente, fue despojado de su
cátedra universitaria por el matiz político que el texto contenía. Se canta con
la misma música que Haydn compuso para el primitivo himno austríaco. Después de
la Segunda Guerra Mundial no se escuchó esta canción en Alemania hasta 1952,
fecha en que se permitió su uso, si bien se suprimió la "sospechosa"
estrofa "Uber Alles", que origina problemas todavía en nuestros días.
ESTADOS UNIDOS El Gobierno nombró en su
día una comisión de expertos para que diera su veredicto sobre "The Starspangled Banner", cuando estaba a punto de ser declarado himno oficial. La
comisión no dudó en decir que "el texto de la canción es reflejo de un
acontecimiento militar determinado, que no puede representar con plenitud el
espíritu de una nación dedicada a la paz y a la buena
voluntad, y aún reconociendo el legítimo lugar que corresponde a The «Star splanged
Banner» como una de nuestras canciones históricas, esta conferencia se opone
enérgicamente a su adopción como himno nacional". A pesar de ello, la
comisión no fue escuchada y el himno se adoptó como oficial. INGLATERRA "God save the Queen" (Dios salve a la reina), de origen muy incierto,
con posibles antecedentes melódicos en el Canto Gregoriano, en danzas del siglo
XVI, en un villancico de 1611, en una pieza para tecla de Jhon Bull, en otra de
H. Purcell, etc. La primera vez que aparece impreso es en el siglo XVIII.
Parece que no es obra de un único autor, sino que proviene de una reelaboración
hecha a finales del siglo XVII o en la primera mitad del siglo XVIII, con elementos
religiosos y folklóricos preexistentes. Varias frases del texto están tomadas
de la Biblia. Ha habido a lo largo de la historia diversas tentativas para
mejorar el texto. En 1933 se dictaron normas estrictas para la interpretación
correcta del himno por las bandas del ejército, indicando el "tempus"
exacto, los pianos y fuertes, etc., pero posteriormente parece que dichas
normas han perdido parte de su rigidez.
Epifanía de Jacques Perut, en el Claustro de la Catedral. Diez de los doce ángeles de la arquivolta tañen diversos instrumentos musicales
ESPAÑA
Aunque parezca extraño, se han
publicado pocos trabajos histórico-críticos sobre el Himno Nacional. El estudio
del P. Nemesio Otaño (1939) sigue siendo básico, aunque contenga algunos
errores. En él se dice que la antigua "Marcha Real" está tomada de la
"Marcha de Granaderos" o "Granadera", que fue recogida por
Manuel Espinosa en los "Toques de Guerra" y publicada por orden de
Carlos III en 1769.3 Al parecer fue considerada como marcha española
por excelencia a raíz de la Guerra de la Independencia, aunque, según Otaño, en
todo el s. XIX no hubo ningún decreto que la fijara "como Marcha Oficial,
Real o Nacional, aunque la costumbre así la impuso". España —continúa
Otaño —, "no ha tenido un Himno Oficial, salvo el de Riego, utilizado en
los períodos revolucionarios". El general Prim quiso en 1870 dar un himno
a la Nación. Al concurso convocado para tal fin se presentaron cerca de 500
obras, pero el Jurado declaró desierto el certamen y "aconsejó a Prim la
adopción de la antigua Marcha Granadera". Esta fue proscrita en el reinado
de Fernando VII por imposición de Riego, lo mismo que en las Repúblicas de 1868
y 1931. Posteriormente, por Decreto del general Franco, de 1937, fue declarado
"Himno Nacional". Aunque en algún momento se ha cantado con algunaletra de inspiración ideológica concreta, el himno carece de texto oficial.
En la base del Rey oferente figura la firma del autor: +JAQUES:PERUT:FIT:CESTESTOIRE
HISPANOAMERICA
Los himnos del Nuevo
Continente, sobre todo de Hispanoamérica, son relativamente recientes,
inestables y con menor carga histórica que los europeos. Destacamos el
"Himno Nacional de la República de Panamá", titulado "Alcanzamos
por fin la victoria", cuyo autor fue un músico navarro (ex organista de Peralta)
llamado Santos Jorge Amátriain. Compuesto en 1896, se transformó en 1906 (con
texto de Jerónimo de la Ossa) en Himno Nacional, aceptado primero
provisionalmente, y a partir de 1925 de forma definitiva. El ilustre peraltés
fue nombrado "Caballero de la Orden de Vasco Núñez de Balboa" por el
Gobierno panameño e "Hijo Meritorio de Panamá", glorias éstas que no
le impidieron morir en la pobreza en 1941.4
NOTAS
2SCHOLES, Percy A.,
Diccionario Oxford de la Música, Barcelona, 1984, vol .1, pág. 632.
3OTAÑO, N., Toques
de Guerra del Ejército Español, Burgos, 1931). (Edición de lujo de Radio
Nacional de España). El título completo del original de Manuel de Espinosa es:
"Toques de guerra que deberán observar uniformemente los pífanos,
clarinetes y tambores de la Infantería de S. M., concertados por D. Manuel de
Espinosa, músico de la Capilla Real. *De orden de SMª Gravados por Juan Moreno
Tejada. Año de 1769". Sin embargo, tenemos conocimiento (fotocopia) de un
manuscrito anterior (1761) de la Biblioteca Nacional de Madrid, en el que
aparece la misma "Marcha Granadera" en una versión más musical y
graciosa, para dos pífanos y tambor. La obra está incluida en el "Libro de
la Ordenanza De los Toques de Pífanos y Tambores, Que se tocan Nuevamente en la
Ynfantería Española, Compuestos por Dn. Manuel Espinosa. 1761». Más datos en el
libreto-comentario del disco "Antología de la Música Militar de
España", Philips, 5-A.M.M. 010 (1972). Por último, los datos aportados por
el Diccionario Espasa son muy erróneos. La falsedad del pretendido origen
prusiano de esta marcha quedó demostrada por el P. Otaño y otros. Nuestro
agradecimiento a Fernando Pérez Ollo y José Luis Ochoa de Olza por los datos
facilitados sobre este punto.
4Agradecemos los
datos que sobre Amátriain nos ha enviado el obispo navarro Mons. José Agustín
Ganuza, residente en la Prelatura de Bocas del Toro de Panamá, quien en carta
de 1986 añade que todavía viven cuatro hijas del músico peraltés, alguna ya muy
anciana, y "todas ellas viven con gran estrechez económica. No tienen ni
idea de Peralta ni de posibles parientes en ella. ¿Se perdió en Peralta el
apellido Jorge-Amátriain?".
Rey de Armas, 2 maceros, 3 timbaleros y 4 trompetas en el Claustro de la Seo pamplonesa
No creo que me equivoque, si afirmo que Navarra, por su antigüedad y personalidad, es la única Comunidad española que puede mostrar otros himnos -además del actual oficial- que ha tenido a lo largo de su historia. Vimos ya, en la 2ª mitad de diciembre, un par de entradas dedicadas al actual y descafeinado (en la letra) Himno de Navarra.
Presentamos hoy un trabajo de recopilación de himnos a Pamplona y Navarra que Aurelio Sagaseta escribió para el Nº 1 de Temas de Navarra, dedicado al Himno de Navarra, publicado en 1987. He añadido (como aportación personal), en un anexo, algunas otras canciones e himnos dedicados a nuestra Ciudad y a nuestra Patria Chica.
OTROS HIMNOS DE NAVARRA
A) Siglo XVIII
En las oposiciones al magisterio de
capilla de la Catedral de Pamplona celebradas en 1780, una de las pruebas
realizadas por los candidatos consistió en la composición de un "Recitado
y Aria" para tiple, oboe, 2 violines y acompañamiento, titulada
"Ynvicta de Navarra", de texto grandilocuente. Aunque la estructura
musical de los trabajos realizados dista mucho de lo que hoy entendemos por un
"himno", el hecho demuestra el interés que a finales del siglo XVIII
existía en el primer templo navarro por el tema "patriótico-navarro".
No olvidemos, por otra parte, que de esta época data posiblemente la
"Marcha y Minueto para la entrada del Reyno".
He aquí el texto (transcripción
literal23):
RECITADO
"Ynvicta de Navarra esclarecida
Famosa capital, Pamplona Augusta,
Glorioso timbre tu blasón combida,
Confunde tu valor, aterra, assusta.
Mi voluntad admite que rendida,
Si el obsequio tal vez no te disgusta,
Te ofrece en la Palestra por objeto
Mi amor, mi inclinación y mi respeto"
ARIA
"Dejadme recelos míos,
embidias id nora mala,
ceded temores, [temores,]
aliéntese mi esperanza
Mirad que de la justicia
invencible la valanza
nunca el premio resistió, ofrece sí aquesta palma"
23 Datos facilitados por José María Gembero, que está estudiando en profundidad las mencionadas composiciones (se conservan los ejemplares de Abadía, Prenafeta, Larrañeta y Juste). La plaza fue adjudicada a Francisco de la Huerta.
B) Siglo XIX
Portada de la partitura de Larregla
Durante el siglo XIX se compusieron
varios himnos dedicados a Navarra, a los Fueros o a la Diputación, realizados
por autores como Mariano García, Joaquín Maya, Joaquín Larregla, Felipe Gorriti
etc. Los de estos dos últimos autores llegaron incluso a editarse en Madrid.
"Himno a Navarra" (Larregla-Olóriz) El "Himno a Navarra" de
Joaquín Larregla, con texto de Hermilio de Olóriz, está dedicado a la Diputación
Foral, y fechado en 1894.24 Posteriormente se editó en Bilbao un
arreglo para piano y canto del mismo, realizado por C. Rosáenz bajo el titulo
de "Himno a los Fueros".
Este poema, también denominado
"Himno Foral" mantiene el mismo tono de exaltación de otras
composiciones literarias del mismo autor, compuestas igualmente en los últimos
años del siglo XIX como ¡Patria! ¡A Navarra! Esta última, en la que se
contienen algunos versos de inspiración similar a los del himno, fue difundida
entre las personas que acudieron a Pamplona el día 4 de junio de 1893 para
participar en la manifestación en defensa del Régimen Foral frente a la amenaza
centralista del ministro de Hacienda Gamazo, hecho conocido popularmente como "La
Gamazada".25 El "Himno a los Fueros", compuesto por
Felipe Gorriti,26 es una brillante composición a 4 voces graves y
piano, con los siguientes textos, en castellano y en vascuence.
25 ETAYO Y ERASO, Gervasio, Paz o Fueros. La manifestación fuerista de Navarra, Pamplona, Imprenta Provincial, 1893 (141 págs.). OLORIZ, Hermilio de, Ecos de mi patria. Leyendas y poesías, Pamplona, Imprenta Provincial, Septiembre 1900 (151 págs.).
26 GORRITI, Felipe, Himno a los fueros, Madrid, Imprenta González (6 págs.), en Arch. Real Colegiata de Roncesvalles, Papeles Sueltos.
"Vivan, vivan los Fueros navarros
Viva, viva este libre país
vivan, vivan los Fueros navarros
viva, viva este libre país
nuestras vidas y haciendas
para ti Patria amada serán
para ti, para ti, para ti.
Patria amada para ti, Patria amada
Patria mía serán para ti
vidas y haciendas para ti.
Vivan, vivan los Fueros navarros
viva siempre este libre país
¡ay! nuestras vidas, nuestras haciendas
¡ay! patria amada, patria amada,
¡ay! serán para ti
¡ay! nuestras vidas, nuestras haciendas
¡ay! patria amada, patria amada,
patria amada
¡ay! serán para ti,
vida y haciendas serán para ti
¡vivan los fueros!¡vivan!"
"Viva, viva gure Fuero santubak
viva, viva Euskalerría
viva, viva gure Fuero santubak
viva, viva Euskalerría
gure bizieta ondasunak
Zuretzat denba erri maitia
Zuretzat zuretzat
erri maiti maitia,
erri maiti maitia erri maitia zurezat
gure bizia zuretzat
Viva, viva gure fuero santubak
viva, viva Euskalerria
gure bizia gure ondasunak
erri maitia, nere erri maitia
¡ay! dena zuretzat gure bizia
gure ondasunak
erri maitia, nere erri maitia
¡ay! dena zuretzat erri maitia
dena zuretzat
¡viva fuerriak!
¡viva!"
"National Hymn of Navarre" (Wilkinson)
Partitura del himno transcrito por Wilkinson.
Más curioso resulta el "National
Hymn of Navarre" del inglés Henry Wilkinson, quien pasó por España durante
la Primera Guerra Carlista. En 1973 tuvimos conocimiento, a través de la
Institución Príncipe de Viana, de un "Himno a Navarra" aparecido en
la Casa Azcona de Tafalla. Se trataba de una pieza para pianoforte, en la
tonalidad de Do M., con el citado título inglés, incluida entre otras obras musicales
que completan la obra "Sketches and Music of the Basque provinces in
Spain", publicada en Londres en 1838. La partitura, de estructura y
armonía muy sencillas, sugiere ciertos aires militares de la época. El libro ha
sido reeditado por la Caja de Ahorros de San Sebastián en 1976.
Javier Bello Portu hizo una orquestación
del citado "himno" y lo presentó en el Teatro Gayarre de Pamplona,
con intervención de la Orquesta Santa Cecilia. Aunque la obra no ha tenido una
gran aceptación posterior, no deja de ser curioso el título, y tendría mucho
más valor si un día se demostrara que procede o es copia de un original
"oficial", conservado, por ejemplo, en el Archivo General de Navarra,
cosa de todas formas poco probable.
Olazarán Roma 1964. Fijarse en coches aparcados
C) Siglo XX
Hacia los años veinte de este siglo, la
misma Diputación convocó, al parecer, un concurso para proveer a Navarra de un
himno oficial. Según el conocido folklorista Francisco Arrarás, obtuvo el
primer premio el himno presentado por el P. Hilario Olazarán de Estella. Hemos
visto una versión de dicho "himno" realizado por el mismo Arrarás
para dos chistus y silbote, y comprobamos que se trata de una transcripción
literal de la conocida melodía "Ikurrin dantza" (danza de la
bandera), de Urdiáin. ANEXO (recogido por mí)
Quizás alguna de ellas carente de la solemnidad de un himno, sí que han sido canciones, dedicadas a Pamplona y Navarra, que han sido cantadas por nuestros padres, abuelos y bisabuelos y que merecen no quedar en el olvido
Es el 20 de mayo de 1867 (en unos meses cumplirá 150 años y lo celebraremos) cuando aparece por primera vez (que yo sepa) este viejo poema dedicado a la geografía de Navarra, y que se cantaba en las escuelas. Se publicó en El amante de la infancia, la primera publicación periódica estellesa, (aunque se imprimía en Pamplona, en la imprenta de Sisto Díaz de Espada). Nació este periódico escolar el 1 de enero de 1866 y su director fue otro maestro: Dionisio Ibarlucea.
Aquí la tenéis, ejecutada (nunca mejor dicho) por un servidor:
B) Siglo XX
"Pamplona, Pamplona, no hay pueblo bajo el sol...", aprendida -como la anterior- de nuestros padres, ya he encontrado alguna otra persona que la conocía. No tiene ningún valor como letra ni como música, pero sí constituye una crónica menuda de aquella Pamplona del primer tercio del siglo XX.
Navarra es un continente, de Víctor Manuel Arbeloa (Un pueblo que canta: Nuevas jotas navarras, Pamplona, 1979, prólogo de Pedro Mª Flamarique), y cantada por María Aguirre, bien merece figurar en esta recopilación cono un himno en jota:
C) Siglo XXI
"Iruña, verde esmeralda" fue interpretado el Día de San Saturnino de 2012 en el Gayarre en su parte vocal, por el coro Premier Ensemble de AGAO y, en la instrumental, por La Pamplonesa. Esta solemne música, muy apropiada para un himno, se la debemos a Máximo Olóriz,vicedirector del Conservatorio Superior de Música de Navarra y director de la Coral San Andrés de Villava. La letra es de Iñaki Lacunza, el Trovador de Pamplona, fundador de tropecientos grupos musicales y creador e intérprete de un ramillete de canciones que tienen a Pamplona como destinataria. La traducción a la lengua vasca es de Jon Arretxe, creador literario y miembro de AGAO.
Éste sí que es un señor himno y sí que os va a encantar. Lo veréis: