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jueves, 4 de noviembre de 2021

Adiós a Josefina, gran jotera murchantina

“No hay porte más elegante ni una garganta más fina
que la que nace en Murchante, en la voz de Josefina” (Alberto Gurrea)
Josefina García Simón, jotera de Murchante                        por Elena Leache Echalecu
Para todos los joteros, para todos los que pudieron disfrutar de su trato, quedará siempre en la memoria cómo cantaba Josefina García Simón. La conocí hace 42 años en el homenaje al jotero Jesús Arbeloa Algarra, celebrado en la iglesia San Salvador de Sangüesa. Yo participaba con Los Amigos del Arte y Josefina con Alma Navarra. Me acuerdo de este detalle: Josefina se retocaba el pelo y el maquillaje frente al espejo de la sacristía de la iglesia sangüesina. Allí estaba: discreta, esbelta y sencilla, haciendo gala de la voz que durante mi niñez escuché en los discos de la marca Belter.
La jotera murchantina nació en febrero de 1939 y ha fallecido en Tudela el pasado 30 de octubre. En Antología de la jota del P. Ordóñez S.J se lee: 
“Desde pequeña escuché la jota diariamente a mi madre, que la cantaba muy bien. También la oí a mis hermanos. La jota para mí es y ha sido algo natural por oírla con tanta facilidad”.
Josefina actuó en público a los 14 años en el colegio del pueblo. Cuando el compositor Inocente Aguado regresó a Murchante (1955) compuso para ella la jota El Solano
“La rosa fresca y lozana, pronto marchita el solano; 
si nacida en la Mejana, la trasplanta el hortelano, tirano, 
a tierra que no hay fontana”
En 1958, Josefina se presentó al certamen musical de la emisora La Voz de Cataluña. Lo recordaba: 
“Al participar en esta emisora y recibir el segundo puesto, un representante me envió una tarjeta. Todavía la conservo. Deseaba que fuera a hablar con él, en términos profesionales. Eran otros tiempos, ese tipo de trabajo para las mujeres estaba difícil y era mal visto”. 
Interpretó la jota Un día en la Tudelana.
Regresó a Murchante. Josefina entabló amistad con Jesús Crespo, ‘Faico’. Jesús le invitó a participar en las fiestas de San Fermín del Hogar Navarro de Bilbao. En Coliseo Albia nació el dúo Faico y Josefina
Campeones de jota, formaron el grupo Los cinco riberos. Recorrieron toda España. En septiembre de 1971 actuaron en Alsasua. El corresponsal de Diario de Navarra, Belarra, comentó: 
“Es un placer escuchar a este dúo jotero, maravillándonos la facilidad 
para alcanzar notas altísimas sin esfuerzo aparente de Josefina”. 
En 1972, crearon Alma Navarra. En 1985, Josefina abandonó el grupo por motivos familiares. En enero de 1986 se despidió del público en Arguedas: “Me emocioné”, recordaba. A continuación pasó a dirigir la escuela de jotas de la villa ribera, recogiendo el testigo María Herrera. Luis Pozos dedicó a Josefina esta jota: 
“Cuando tú cantas con fuerza 
y con estilos la jota; 
abre el mundo sus ventanas 
y hasta el cielo se alborota”
Manuel Martínez de Bobadilla escribió: 
“En los jardines del cielo 
suenan jotas sin espinas, 
que del rosal de su voz 
le canta a Dios Josefina”
Josefina fue nombrada “Murchantina del Año” y recibió numerosos homenajes. En su despedida, Alberto Gurrea le dedicó esta jota: 
“No hay porte más elegante ni una garganta más fina 
que la que nace en Murchante, en la voz de Josefina”.
Nos vamos acostumbrando a despedir definitivamente a los amigos de mayor edad.
La autora es folclorista
Josefina en Desolvidar
Más de una vez se asomó por Desolvidar Josefina, como ésta del 31 de Mayo de 2019:
"Acaba de mandarme Josefina un monográfico sobre "Es al regreso del campo", esa hermosa jota de Francisco de Val:
Cuando la jota es más brava, es al regreso del campo; 
sabe a flores y a romero y al verdor de los sembrados
Me dice: "Esa jota me gusta mucho desde siempre y es el estilo idéntico al que se cantaba en Murchante (Navarra). Me ha encantado escucharla así otra vez."

Faico y Josefina: Las espigas de oro (M. Turrillas)
Lo que sobre esta jota quería yo decir, lo dijo hace 4 años y medio 'el Buzo'. Así que gracias. Recojo lo fundamental:
1. No es “popular”, frente a lo que mucha gente cree, sino que tiene autor: Manuel Turrillas.
2. No es antigua,  ya que se compuso en 1961 y se popularizó, de forma muy rápida, sobre todo a partir de la versión  realizada por Faico y Josefina.
3. No es aragonesa sino navarra, ya que el Maestro Turrillas nació en el pueblo de Barasoain
4. Por más que se la nombre y se la conozca más como Los labradores o La jota de los labradores, su verdadero título es Las espigas de oro. (Aquí añado un enlace por si queréis descargaros la partitura).
En cuanto a sus intérpretes, os sugiero este enlace a la página de Serafín Ramírez
Y quiero añadir que tenemos a Josefina en Facebook, siempre atenta a todo lo que sea jota. Así que, si queréis pedirle amistad, piropearla etc., la tenéis en ese enlace (ahora que ha partido, podéis también ponerle algo).
Ésta es la letra de la partitura:
por qué vienen tan contentos los labradores, que cuando vuelven del campo vienen cantando;
que ya ven cercano el fruto de sus sudores porque las espigas de oro ya van granando

viernes, 4 de junio de 2021

"El querer sin esperanza" (1888), de un catalán

Letras de jota de Ezequiel Endériz. ¡Fijaos qué jotas!
A punto ha estado de cumplirse -como casi siempre- la predicción de M. Machado: "...Y cuando las canta el pueblo, ya nadie sabe el autor". La copla "El querer sin esperanza...", antes de hacerse del pueblo, como jota, fandango.., salió del corazón de un gerundense, Enrique Claudio Girbal Nadal, hace 133 años.

En respuesta a Luis Arbea (DN 14.05.21) que atribuye a la "sabiduría popular" la letra de la jota “El querer sin esperanza es el más lindo querer; yo te quiero y nada espero, mira si te quiero bien”, Elena Leache, en un sabroso artículo -La jota del querer (DN 04.06.21)-, se la adjudica a Ezequiel Endériz. 
Pero no presenta ninguna prueba y, porsiaca, se cubre las espaldas: "Endériz, al parecer no registró la jota".
En este blog Desolvidar he elaborado unas 30 entradas dedicadas a Ezequiel y en ninguna de ellas aparece esta jota. Más aún, gracias a la gentileza de Emilio Meseguer Endériz, nieto de Ezequiel Endériz, hoy podemos consultar la totalidad de su obra recogida en la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores). Y entre los 133 registros, tampoco se encuentra, como bien sospecha Elena.
Pero, aunque estuviera registrada como suya, siempre hay que seguir el ejemplo de Descartes y aplicar la "Duda metódica".  
Para muestra, un botón: fijaos lo que pasó con Lagunera:

Una noche lagunera (¡ay qué noche!),/noche de nieve y de frío,/la calle de mi morena/no era calle, que era un río.
Misteriosa jota que, desde 1930, aproximadamente, nos ha vuelto locos a todos. Porque así venía registrada en la SGAE, Raimundo Lanas empezó a cantarla con una letra equivocada: "Una noche en Lagunera" (¿fue el propio Ezequiel quien la escribió así, quizás para disimular el plagio?) como, siguiendo con el error, recoge el libro y la página web dedicada a Lanas. 

Y muchos nos hemos preguntado qué es, dónde está "Lagunera", y por qué la calle no es calle, sino un río. En intentos desesperados por entenderla, la hemos visto escrita de curiosas maneras: "La gunera" (Hnos Anoz, BNE 1976), "La Gunera" (Misa Navarra, Mtnez Arrechea, BNE 1981). Hay quien ha especulado con la mexicana "Comarca lagunera" y quien manipula con el coronel Lagunero...

Un nieto de Raimundo Lanas, a preguntas de una persona muy interesada, le dice:
"Me temo que lo de Lagunera es toda una incógnita. Hace muchos años se lo pregunté a mi abuela y no supo contestarme. Eliminada la posibilidad de que se tratase de una localidad navarra o aragonesa, pregunté al padre V. Ordoñez, por si se tratase de algún barrio o alguna zona así conocida. La respuesta fue la misma, no tenía referencia alguna...

Prensa histórica 1908-13
Sin embargo, gracias a la Prensa Histórica encontré esa misma copla varias décadas antes de que la "compusiera" Ezequiel:
Una noche lagunera,/noche de viento y de frío,/la calle de la Carrera/ya no es calle, que es un río.
Así reza la vieja copla canaria (ya era popular en 1908). La laguna ya no está desde mediados del XIX. Pero la naturaleza no se rinde, y en bastantes ocasiones el agua ha vuelto a ocupar el espacio del que fue desalojada. 
En el contexto de la ciudad de La Laguna, ahora ya se entiende la copla.

Origen de la letra "El querer sin esperanza"

Volviendo a la copla “El querer sin esperanza...", la primera aparición en la "Prensa Histórica" es en agosto de 1888, en la Revista de Gerona, Literatura-Ciencias-Artes, Tomo Duodécimo Año XIII Número 8. En este enlace (y en la imagen) podéis leer 25 coplas del Subtítulo Cantares (páginas 6-8) del librito Espumas de Enrique Claudio Girbal, "1839-1896. escritor e historiador. Fundó y dirigió diversos diarios locales, fue conservador del museo de Antigüedades de Gerona y cronista de la ciudad. presidió la "Associació Literaria de Girona", Autor de varias obras sobre Gerona. Como poeta concurrió asiduamente a los "Jocs Florals" de Barcelona" (Reseña del libro).
Así dice la 5ª copla:
El querer sin esperanza es el más fino querer; 
yo te quiero y nada espero, mira si te querré bien
Ezequiel nació en 1889, al año siguiente de que fuera publicada la copla de Girbal.
Se debió de extender esa preciosa copla por toda España (aparece en discos de pizarra como "fandango Huelva") y llegó a oídos de Raimundo Lanas quien, con su facilidad, le dio la melodía que todos conocemos y recoge la SGAE:
Ésta es la carta de Elena Leache (pincha):