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sábado, 13 de julio de 2024

7 de julio, calle Curia (Manuel Sarobe)

Dedos corazones erectos hacia UPN mientras un desconcertado Asirón -¡qué os había dicho!-, precedido de Abaurrea, parece pedir calma al energúmeno. MIGUEL OSÉS
Tras dos años en los que los proetarras desataron una violencia extrema, tocaba ahora cierta contención. Había una buena razón para ello. Los sumisos concejales socialistas cumplieron disciplinadamente la orden de Ferraz de entregar la vara de mando capitalina a Asirón en cuanto Bildu presentó al cobro la letra emitida con ocasión de su apoyo a la investidura de Sánchez.

7 de julio, calle Curia                                               Manuel Sarobe DN 12/07/2024
Hace años que los herederos de ETA, únicos responsables de la politización de las fiestas, fieles al viejo lema de “Jaiak bai, borroka ere bai”, han hecho del paso de la procesión del 7 de julio por la calle Curia el acto central de sus particulares Sanfermines. Las agresiones -físicas y verbales- a los corporativos regionalistas son una muestra más de la endémica inquina que los abertzales profesan por quienes no comulgan con sus ruedas de molino. Hay que reconocer, no obstante, que, con el paso del tiempo, estos odiadores han ido evolucionando. 
1990 Tomás Caballero, Oberena
En los años de plomo abogaban por la eliminación física del adversario. A Tomás Caballero, sin ir más lejos, le pegaron tres tiros y lo enviaron directo a Berichitos. Con su hija María son más indulgentes. El día del Santo Patrón tan solo la zarandean, escupen o insultan, en función de lo que la superioridad ordene, infligiéndole un dolor que se suma al provocado por la pertinaz negativa de Bildu, con Joseba Asirón al frente, a condenar en sede municipal el crimen que la dejó huérfana.
Tras dos años en los que los proetarras desataron una violencia extrema, tocaba ahora cierta contención. Había una buena razón para ello. Los sumisos concejales socialistas cumplieron disciplinadamente la orden de Ferraz de entregar la vara de mando capitalina a Asirón en cuanto Bildu presentó al cobro la letra emitida con ocasión de su apoyo a la investidura de Sánchez. En su vano intento de justificar tamaña infamia, los socialistas nos vendieron el compromiso arrancado a los radicales vascos de pacificar los Sanfermines.
Abaurrea maltrató a 2 mujeres (al menos)
Los abertzales se obligaban así a respetar la ley de símbolos en el Chupinazo. No debió resultarle nada fácil a nuestro pequeño Hannibal Lecter desistir de imponer -de nuevo a mordiscos- la bandera de la Comunidad Autónoma Vasca en el balcón municipal, pero el hecho es que cumplieron.
Quedaba lo de la calle Curia. Estaba descontado que el acoso abertzale se atenuaría, pero sin llegar a desaparecer, pues Bildu jamás renunciará a recordarnos que la calle es suya. Y es que ha de quedarnos claro que si vivimos sin sobresaltos no es porque tengamos derecho a ello, sino porque los batasunos, magnánimos, nos conceden esa gracia. Emulan a la perfección a ese matón que atemoriza a sus compañeros de clase que compran la paz sometiéndose a los dictados del abusón. Este año, en suma, tocaba intimidar, “ma non troppo”.
Bildu enmarca cuanto acontece en la calle Curia en la “crítica política”. Animo a esos “valientes” amparados en la impunidad de la masa a elaborar algo más esa supuesta crítica. Seguro que alguno de ellos, con nombre y apellidos, es capaz de juntar unas cuantas frases explicándonos qué pretenden exactamente cuando vomitan, enfermos de rabia, “UPN kanpora!”. ¿Expulsar acaso de la vida pública al partido más votado por los pamploneses, negando así la soberanía popular?
Los carteles electorales deberían ser un fiel reflejo de lo que cada formación representa. Sugiero que Bildu sustituya la foto de sus candidatos por la que inmortaliza al esbirro con la cara desencajada por el odio que extiende su brazo con el dedo corazón enhiesto al paso de los ediles de UPN. Porque Bildu es exactamente eso.
Apena comprobar que hay quienes, aquejados del síndrome de Estocolmo, se muestran encantados con lo sucedido este 7 de julio. Un medio local se felicitaba de que la convivencia hubiera regresado a la calle Curia. Convivir, según la RAE, significa coexistir en armonía. Me pregunto si el agónico ascenso de los corporativos regionalistas hacia la catedral encapsulados por la policía que los protege de la manada que, puño en alto, los increpa, es convivencia. Los hay definitivamente venidos a este mundo a vivir arrodillados. No es mi caso.
¡¡¡Venga aquí ese abrazo!!! (Dulanz)
No olvidemos que la alcaldía capitalina la ostenta una coalición con tics tan profundamente antidemocráticos merced a los pardillos que en las pasadas elecciones locales confiaron en una Elma Saiz que -palabra de socialista- juró y perjuró que eso no sucedería jamás. Hay que tener cuajo, por cierto, para presentarse el 6 de julio en el Ayuntamiento después de la que lio.
Me pregunto si el PSN ha calibrado suficientemente las consecuencias de esa decisión. En Pamplona los socialistas están sumidos en la más absoluta irrelevancia pues ni gobiernan, ni son oposición. Es sintomático que en las pancartas de las peñas iruindarras, cuyo protagonismo se reparten -en el sentido esperado- Asirón e Ibarrola, no haya el menor rastro de ellos. “Hay solo una cosa peor que hablen mal de ti, que no hablen de ti”, dijo Óscar Wilde. Y eso, como augura ya alguna encuesta, es lo que previsiblemente sucederá también en el Parlamento foral. Los socialistas van camino de ser devorados por el monstruo que ellos mismos han alimentado. Intuyo que no hay capotico de San Fermín que les libre de la debacle por la que con tanto ahínco han trabajado.
Manuel Sarobe. Notario

lunes, 8 de julio de 2024

Procesión: distinto rasero

Dedos corazones erectos hacia UPN mientras un desconcertado Asirón -¡qué os había dicho!- parece pedir calma al energúmeno. MIGUEL OSÉS
¡Albricias! En Curia ya no escupen, sólo insultan
Gritos de “¡UPN kanpora!” (UPN fuera), mientras que a unos cuantos los dedos corazones de sus manos se les pusieron erectos
MARCOS SÁNCHEZ DN 08/07/2024
Lo del representante de Bildu ha sido retomar la vara de mando y ponerse a recitar súbitamente mandamientos conductuales como Moisés.
Las reiteradas llamadas a la “convivencia” impulsadas por el alcalde Joseba Asiron para los presentes Sanfermines han dado sus frutos: a los corporativos que no son afines a las huestes abertzales -los de UPN son los depositarios predilectos de su objetivo- ya no se les agrede ni escupe en la calle Curia. Sólo se les insulta. ¡Albricias! Gritos de “¡UPN kanpora!” (UPN fuera), mientras que a unos cuantos los dedos corazones de sus manos se les pusieron erectos. 
Y no. El insulto -ni contra UPN, ni contra Asiron, ni contra nadie- sigue sin ser convivencia.
Contrapunto de El Independiente
"Momento de gran tensión a la altura de la iglesia de San Saturnino" ¡Increíble!
Es flipante cómo mienten los medios al servicio del PSOE en este caso.:
"El regidor perteneciente a EH Bildu ha protagonizado un momento de gran tensión a la altura de la iglesia de San Saturnino en su primer San Fermín como alcalde pamplonica.
Del "fuera" al "hijo de puta" a los gestos de desprecio y desaprobación, las descalificaciones contra el alcalde que llegó al poder en diciembre tras la moción de censura contra Cristina Ibarrola alcanzaron un tono elevado en el día grande de San Fermín". 
No recuerda siquiera que Asirón ya fue alcalde de 2015 a 2019. Por tanto éste sería su quinto SF como alcalde.
Y nos presenta este vídeo. Mirad ahora quiénes son las víctimas. Vomitivo:
Para compensar, la petalada
Lluvia de pétalos sobre San Fermín en la procesión. 300.000 pétalos (los hemos contado) caen sobre San Fermín en el tramo final de la calle Mayor. Vídeo, gentileza de Joaquín Baleztena.

sábado, 22 de junio de 2024

Asiron sujeta a los suyos (ver para creer)

En los últimos años las agresiones e insultos a concejales de UPN, clero y policías municipales se han sucedido en la procesión de San Fermín a su paso por la calle Curia EDUARDO BUXENS

Desde la alcaldía de Barcina (1999-2011) se ha venido produciendo, primero desde el antiguo Iruñazarra y luego en Curia, un hostigamiento (acoso, insultos y agresiones...) por parte del entorno proetarra contra los corporativos de UPN, al paso de la Procesión de San Fermín.
El 'Manifiesto Social por la Convivencia en Sanfermines', firmado por todos los partidos, pretende terminar con esta vergüenza.

Asiron sujeta a los suyos
Desolvidar y DULANZ DN 21/06/2024
Por primera vez en muchísimo tiempo, todos los grupos políticos que componen el Ayuntamiento de Pamplona se han puesto de acuerdo en algo. ¡Aleluya!
Acaban de firmar el 'Manifiesto Social por la Convivencia en Sanfermines', un texto que incide en evitar cualquier tipo de incidente, en especial en la procesión del día 7, y de forma particular, a su paso por la Calle Curia.
Se trata de acabar así con el acoso, insultos y agresiones que los concejales de UPN, y en menor medida de otros partidos, el clero y la policía municipal, vienen sufriendo por parte del entorno abertzale en los últimos años.
El alcalde Asiron, impulsor de la medida, se reunirá ahora con asociaciones para exponerles el manifiesto.
Aunque no deja de ser triste que haya tenido que ser la formación abertzale la que proponga un texto para frenar a sus propios correligionarios, bienvenida sea cualquier medida que redunde en la convivencia, en un diálogo político sereno y que rebaje esta polarización irrespirable.
Esperemos que este 'Manifiesto Social por la Convivencia en Sanfermines' sea más eficaz y menos cínico que el llamamiento de 2023, con Cristina Ibarrola como alcaldesa:
En Auswitch los presos bajaban la cabeza y evitaban mirar a los guardias a la cara... para "no provocarles". Así nos quiere Asirón y su jauría.

domingo, 13 de agosto de 2023

Lecciones de la aristocracia española: Iván y Mayorga

Iván Espinosa de los Monteros -una gran pérdida para Vox- nos da a todos una lección de humanidad. 
Y el tafallés Mayorga Ramírez, el nuevo duque consorte (con mucha "sorte"), da a los suyos una lección de pamplonesismo, de cómo hay que comportarse en la procesión del 7 de Julio

Iván Espinosa de los Monteros (Marquesado de Valtierra)
Nacido en Madrid el 3 de enero de 1971,​ es hijo del empresario Carlos Espinosa de los Monteros y Bernaldo de Quirós, IV marqués de Valtierra, y de María Eugenia de Simón y Vallarino. Es descendiente de Carlos Espinosa de los Monteros y Sagaseta de Ilurdoz, militar y diplomático español, a cuyo favor fue creado el marquesado de Valtierra por Alfonso XIII en 1907. Parte de su familia fue expulsada de España con motivo de la persecución cristiana, debido a sus orígenes judíos.

Su lección:
"Es agradable ser importante, pero es más importante ser agradable"
Mayorga Ramírez, conde consorte de Torre Mata
Mayorga Ramírez Erro (Tafalla, 20 de julio de 1976) fue líder de Eusko Alkartasuna (EA) en Navarra durante varios años y actualmente es secretario segundo de la mesa del Parlamento de Navarra en representación de Euskal Herria Bildu.
Debido a su enfrentamiento con la dirección de EA, en 2022 fue suspendido de militancia durante cuatro años.
Pero Mayorga -además de esconder la "y" del nombre y la tilde del apellido ("Maiorga Ramirez")- esconde algo más. Al menos su página de Wikipedia no lo ha recogido todavía.
¿Qué esconde Mayorga? ¿Que es conde? Exacto, conde consorte de Torre Mata.
El pasado 4 de julio falleció en Tafalla Don Antonio Sánchez de Boado de la Válgoma, conde de Torre Mata. Hereda el título nobiliario su hija mayor Carolina, cuya pareja oficial -según la esquela- es Mayorga Ramírez. Así pues, el próximo conde consorte de Torre Mata va a ser un bildutarra de Tafalla. Esperemos que ese título no lleve aparejado el de Grande de España (igual Sortu se enfada y me lo expulsan de Bildu).

Su lección:
"Yo, con la Pamplonesa"
SF 2012 El titular de La Razón no
le hace justicia; mira el vídeo
No tiene la categoría de la lección de Iván, pero también tiene su mérito.
7 de Julio de 2012. Mercaderes, pocos metros antes de empezar Curia, que en los años anteriores ya había presentado problemas de orden público al paso de la Procesión.
Empiezan los pitidos. Los que están a mi izquierda: "¡fuera, fuera!". A mi derecha, agitan una ikurriña. Y al lado emerge Mayorga en toda su altura, marcando con todo su cuerpo, su puño y su voz el ritmo de La Pamplonesa. 
Toda una lección de pamplonesismo, especialmente para los de su cuerda.

viernes, 7 de julio de 2023

Tras Curia 2023, habrá moción de censura

María, la hija de Tomás Caballero, concejal asesinado por ETA, saluda efusiva y sonriente.
Cristina Ibarrola, la nueva alcaldesa, hasta lanza un beso. Foto de Porto/Beroiz, sacada en Curia
La manada de Curia se ha "portado bien". Los gritos ("asquerosa", y sobre todo "UPN kanpora") han sido dirigidos a la alcaldesa y a UPN, a quien, como en el cohete, hacen gratis la campaña electoral. Elma Saiz no ha tenido que fruncir el ceño, como cuando salió pitando en la constitución del Ayuntamiento; con ella no iba. Por tanto, a partir del 23, habrá moción de censura (Actualización: no dejaron pasar ni el año; se produjo el 28 de diciembre de 2023).
Dos vídeos de Diario de Navarra muestran a las claras un cambio cualitativo en la Calle Curia, que registraba la misma aglomeración que otros años, pero ahora no todos eran acosadores. En algunos momentos, los aplausos a la Corporación y gritos de "San Fermín, San Fermín", han logrado apagar los gruñidos de las hienas.
Esa reacción pamplonesa, unida al dispositivo policial, las cámaras en el pecho de algunos policías (foto = 30.000 euros) y el llamamiento a la calma de Asirón (tras alguna conversación con Elma Saiz, del PSN) nos ha regalado un tránsito relativamente tranquilo por la "Vía Dolorosa" de Curia.
 
Pero no olvidemos que Bildu no hace nada gratis y se lo va a cobrar. Ahora a Sánchez no le interesa mostrar los acercamientos a Bildu, pero en cuanto pase el 23-J, vía libre para la moción de censura de Asirón-Saiz contra Cristina Ibarrola, para regalar la alcaldía a Bildu.
En el arranque de la Procesión Elma Saiz no parecía preocupada
¿Alguien puede explicar esta foto, con una persona parecidísima a Elma Saiz, pero de pamplonica, en el atrio, un poco detrás de María Caballero? Arreglado: es la jefa de conserjes
En este 2º vídeo se ve, aún mejor, la reacción pamplonesa:
Y en estos, ni te cuento:
Cristina Ibarrola ha agradecido a los valientes que, a pecho descubierto frente al fascismo, han ido a la Calle Curia a apoyar a Pamplona y su Corporación.

miércoles, 5 de julio de 2023

Acoso y agresiones en Curia (antecedentes)

Foto de Íñigo Alzugaray
Voy a recurrir a la hemeroteca de DN -y un poco a mis recuerdos- para conocer los precedentes de los angustiosos momentos que se viven desde hace décadas, en la calle Curia, durante la Procesión del 7 de Julio. 
Hay que tener en cuenta que, antes que Curia, fue el Iruñazarra (abierto en 1969) el local desde donde se hostigó a la Corporación en la Procesión de San Fermín, a su paso por Mercaderes. Pero dicho local, al estar situado en la parte más ancha de la calle, no reunía las condiciones adecuadas para intimidar y acosar a los cargos electos.
Acabaron con el Riau Riau, con el pañuelo rojo en las fiestas de San Fermín Chiquito y las de los barrios, manipulan el Chupinazo, amenazan las corridas y el Encierro...
A ver si la verdadera izquierda, la no nacionalista (izquierda y aberzale es un oxímoron), planta cara a los de Curia y sigue el ejemplo de Lidia Biurrun, de respeto a la corporación y a nuestras tradiciones.
En los años 60 las peñas acompañaban a la procesión (AMP Colección Arazuri)
Mis recuerdos
Sería por el 85; la Procesión o, mejor, la Octava de San Fermín. Estaba con mi hija (nacida el 7 de Julio de 1982) a hombros en la Calle Mayor. No había mucha gente. Cuando se acercó la comitiva, un individuo que llevaba el gorro de la ikurriña ("Gorra Euskadi") empezó a vociferar: "¡¡¡Gora Euskadi askatuta!!!". Reconocí a Mikel de inmediato, ya que, allá por el 78-79, solía caer (nunca mejor dicho) por el Zagit, el bar de un amigo, que yo frecuentaba.
Desgraciadamente, terminó poniéndose a mi lado, y continuó con su letanía: "¡¡¡Gora Euskadi askatuta!!!". Le pedí en vasco que por favor se callara y que respetara este acto de Pamplona. No me reconoció y me contestó en castellano que, como era de Tafalla, no entendía el euskera. 
Viedma y Ayensa (acercado a Vitoria)
- ¿Pero no decías que eras de Artica... o de Aizoáin?- le respondí.
En ese momento mi hija, de tres años y que seguía sobre mis hombros, le dio un manotazo (con su manica, un "manotacico") en la "Gorra Euskadi" y el vociferador le levantó la mano. 
La gente se le echó encima y tuvo que irse "con la música a otra parte".
17 años después (en el 2002), me enteré de que ese alborotador era el padre de otro "descerebrado", Mikel Ayensa Laborda, condenado por el asesinato de Caballero y Casanova.

Hemeroteca DN (hasta 2003)
¡Vaya antecedentes: un punky y un borracho! Pero también hubo claveles desde la sede de IU. Y Valentín Redín repuso la chistera de Sánchez de Muniáin, destrozada en el Riau Riau

08/07/1996 Alborotadores en la calle Curia. 
En la 3ª foto, Valentín Redín (pincha)
Cuando la comitiva salía de la Catedral para dirigirse a la parroquia de San Lorenzo, en el cruce entre las calles Curia y Calderería un «punky» arremetió contra el obispo, la policía y contra la corporación municipal, por lo que tuvo que ser desalojado por los municipales. Segundos después el incidente se repetía en el mismo lugar, esta vez por parte de un joven borracho. El público pamplonés, como respuesta, aplaudió a la comitiva. Por suerte, no hubo que lamentar más incidentes de este tipo. 
Claveles para la corporación. Claveles para la corporación. Tras la salida de la corporación de la parroquia de San Lorenzo, desde la sede de Izquierda Unida, en la calle Mayor, un joven militante entregó a los concejales un ramo de claveles rojos, que fueron bajados desde el balcón atados con una cuerda y recogidos por Lidia Biurrun (lU). La corporación municipal se repartió los claveles entre sonrisas. Los hombres se los colocaron en la solapa o los regalaron a señoras que había entre el público. 
Tras el Riau-Riau. Juan Luis Sánchez de Muniáin, concejal de UPN, estrenó nueva chistera, ya que la suya quedó destrozada tras los incidentes del Riau-Riau el pasado sábado. El jefe de protocolo del Ayuntamiento, Valentín Redín, tuvo que conseguirle a toda prisa otra chistera para los actos de ayer. La mayoría de los concejales tenía todavía muy frescos en la mente los desagradables incidentes del día anterior. Unos rayos de sol y los pamploneses no dudaron ni un momento en seguir a la comitiva.

En 1999, Yolanda Barcina, fue la primera alcaldesa de Pamplona. Pero tenía varios defectos: era mujer y de Burgos. Y, además, mantuvo una actitud firme e inteligente contra ETA. 
Por ceñirme a los Sanfermines, limpió de ikurriñas el recorrido del Encierro para verlo estupendamente por televisión. Mandó al Plan Sur a las mal llamadas "barracas políticas", de las que nos expulsaron violentamente a los demás (¿Os acordáis de "la Pecera", camaradas del PC?)
Los intentos de agresión se dispararon. Ante los insultos ("¡Hijaputa!"; "Barcina a la cocina"; "Barcina a la guillotina"; "La última puta del Ben-Hur es la Barcina, es la Barcina...". Una preguntica a los expertos: ¿todas estas barbaridades no son, siquiera en grado leve, delito de odio? ¿las feministas no deberían haber salido en su defensa? Ah, perdón, no me acordaba de que era burgalesa y de UPN)... como decía, ante los insultos. muestra del machismo y del nivel de inteligencia de lo más cutre de las Peñas (y de la cobardía del resto), siempre respondió con una sonrisa. 
Yolanda se convirtió en el pararrayos de las iras de esa misma gente (así nos tocaba a menos a los demás).

08/07/2002 Mercaderes y Curia 
«En un balcón me insultan y en el siguiente me echan flores. No me quiero imaginar cómo serán las reuniones de vecinos», decía Yolanda Barcina a sus compañeros de partido al paso de la corporación por la calle Mayor. Allí, tanto en las aceras como en los balcones, las alusiones críticas a la alcaldesa se cruzaban con el apoyo a la primera edil. En la misma calle, la Policía Municipal retiró la pancarta «Barcina, vete ya. Txóznak (sic, con tilde) nahi ditugu (Queremos las txoznas.)», antes de que la alcaldesa llegara a ese punto. 
La situación más comprometida para la alcaldesa se produjo en las calles Curia y Mercaderes, tanto en la ida a la Catedral para recoger al cabildo como a la vuelta hacia la plaza Consistorial. En la calle Curia, agentes de la Policía Municipal tuvieron que cubrir a la alcaldesa con un paraguas por el agua que le echaron desde un inmueble, mientras quienes esperaban en la acera forcejeaban con los policías cuando intentaron acercarse a ella. Al menos en tres ocasiones los gritos y sus réplicas fueron tapados por un «San Fermín, San Fermín» multitudinario.
(Yolanda) destacó que la procesión había durado una hora menos que el año pasado. «Si la querían retrasar, ha ocurrido lo contrario. No ha sido más de lo que esperábamos», dijo. Reconoció que para ella el peor momento de la procesión fue el segundo paso par la calle Curia y Mercaderes tras dejar al santo en San Lorenzo. También afirmó que muchos de los que le insultaban no eran vecinos de Pamplona. 

¿Cómo sabía Yolanda que no eran de Pamplona? Leed, leed:
Martinena y Michel en 2004, dos miembros
de la Junta de la Corte de San Fermín
La confusión con la Corte de San Fermín
. Al paso de la procesión por la Plaza del Ayuntamiento, algunas personas gritaron «UPN kanpora» a los cinco miembros de la junta de la Corte de San Fermín, al confundirles con concejales regionalistas. «Hasta ahora siempre se había respetado la procesión. Y ya no es cuestión de ser o no creyente, sino de educación y cultura», lamentó Juan José Martinena, miembro de la junta.

08/07/2003  Tras la homilía, el cortejo, ya sin el Santo, tomó de nuevo el camino hacia la Catedral. El regreso fue muy lento. Alcaldesa y concejales se dieron un respiro en la calle Mayor cuando miembros de Napardi les ofrecieron un pincho de paté y un vaso de vino blanco. En la calle Curia, tanto al subir como al bajar, se vivieron momentos de tensión, cuando varios grupos increparon a la alcaldesa con gritos e insultos. Incluso arrojaron bebida sobre la comitiva y hubo algunos forcejeos con los agentes de la Policía Municipal. Pero no fue a más. 
Coro de Napardi
A las 14.30 la Corporación entraba de nuevo en la Casa Consistorial.

13/07/2003 Bochorno en la calle Curia Desgraciadamente nos tiene más que acostumbrados a este tipo de espectáculos que nos ofrecen cada San Fermín, año tras año, siempre son los mismos, unos años por las txoznas, otros por las ilegalizaciones, otros por la Plaza del Castillo, otros por Dios sabe qué, el caso es pretender liarla todos los años. Cuando estamos viendo la procesión del santo, el día grande de la fiesta por antonomasia, el día de San Fermín, cuando medio mundo esta pendiente de nosotros...

Última hora
Asirón (que me sigue teniendo bloqueado en twitter, ¡qué rencoroso!) ha hecho un llamamiento a la calma, curándose en salud ("si pasa algo, a mí que me registren").
Muy atentos a la actitud que toma la manada de Curia con Elma Saiz, por lo que ya sabéis.

domingo, 21 de mayo de 2023

Bildu, un partido democrático... a media jornada

Curia 22: El Alcalde, Enrique Maya Foto: Jesús Diges
Bildu, un partido democrático... a media jornada
"Aunque el discurso oficial repite que estamos derrotados, menos derrota. Aquí estamos, mandando, y los partidos del gobierno, obedeciendo".
Y a tiro (nunca mejor dicho), las alcaldías de Vitoria y Pamplona

Mensajes y respuestas a la famosa lista                                                          
   DN Rafa Berro
Haga lo que haga la Justicia (Sánchez) con las listas de Bildu, los partidos ya se han retratado, y eso es importante. 
Al contrario que las víctimas, los que nos han gobernado en esta legislatura no se han sentido ni burlados ni injuriados por la inclusión de asesinos etarras. Lógico en los nacionalistas, pues recogieron las nueces gracias a ellos y han de estarles agradecidos. También en Podemos, pues su líder máximo es feliz en las herrikotabernas
Absurdo en el PSN, pero fruto de su ansia de poder y de su falta de decencia. Chivite seguirá aliándose con Bildu haya o no en sus listas condenados por terrorismo. Ha bendecido la inclusión de etarras diciendo que “pasar de la violencia a la palabra es un éxito de la democracia”. Si necesitase a Podemos para gobernar y ese partido incluyera en sus listas violadores y pederastas excarcelados con su ley del “sólo sí es sí”, Chivite vería ahí otro éxito de la democracia. 
Chivite resta importancia a sus socios en la calle Curia: "Viene siendo habitual"
Ella es un “éxito” parecido. Sabe que miente, que el mundo bilduetarra sigue y seguirá ejerciendo violencia contra quienes no se les someten: en la calle Curia en la procesión de San Fermín, en los pueblos dominados, en otros sitios o momentos, en Sevilla o aquí desfilando aclamando a ETA, etc. 
La inclusión de etarras es un acto de poder, de chulería etarra, dirigido al actual bloque de poder, que busca someterlo, humillarlo, pues les viene a decir: “¿Queréis gobernar? Pues tendréis que tragaros gobernar de la mano de nuestros “gudaris”. ¿Decís que no os gustan los ongietorris? Pues vosotros mismos les vais a hacer uno”. 
Y los del bloque han tragado en silencio. Si Bildu se les mea encima, dicen que llueve.
Asirón tras Curia 22 Foto: Miguel Osés
Con la inclusión de etarras, Bildueta se burla de sus víctimas, de los asesinados, de los heridos, de los secuestrados, de los chantajeados y robados, de los exiliados y de todos los que sufrimos por sus atrocidades. Vuelven a brindar con champán celebrando sus crueldades. Demuestra que cuando Bildu se abstiene de condenar por ejemplo el asesinato de Tomás Caballero es porque no quiere expresar lo que piensa. Lo expresa incluyendo a los condenados etarras, haciéndoles un ongietorri, no en la plaza del pueblo, sino en las instituciones democráticas. Es una ostentación obscena de que se identifica con ellos, de que unos y otros son lo mismo. 
Pero el bloque de poder pasa de esto.
A nosotros, los condenados etarras nos dicen con bastante razón: “aunque el discurso oficial repite que estamos derrotados, menos derrota. Aquí estamos, mandando, y los partidos del gobierno obedeciendo”. Tienen razón, porque si ETA hubiera sido derrotada Bildu no habría incluido a esos condenados en sus listas, sino a los dos terroristas arrepentidos que recientemente han delatado a los líderes de ETA por su responsabilidad directa en atentados contra por ejemplo Miguel Ángel Blanco, etc. 
Pero no sólo no los presenta, sino que hay que ocultar su identidad, se les tiene que esconder por miedo al mundo bilduetarra que, según Chivite, ya no ejerce violencia. Por contra, a los no arrepentidos se les exhibe y se les considera merecedores de representar a los ciudadanos. En esto consiste el ”éxito de la democracia” de Chivite y la derrota de ETA.
A los que somos de a pie, la famosa lista nos impone la obligación moral de responder a ella evitando todo ongietorri: no votar ni a Bildu ni a los del bloque de poder dispuestos a hacérselo. Las elecciones serán un test en el que demostraremos si somos una sociedad decente, con dignidad, que rechaza el yugo bilduetarra y quiere la libertad o no.
RAFAEL BERRO ÚRIZ
(ciudadano de a pie)
Y por favor, si tienen tiempo:

martes, 19 de julio de 2022

El héroe y el villano de SF 2022

Unzué, un gran navarro y Asirón, el jefe de los euskonazis
¿Cómo arreglar la procesión en la calle Curia? Unos hablan de una contramanifestación; otros, de una aplicación selectiva de novichok, el veneno de Putin. Manuel Sarobe nos da la mejor solución: el 28 de Mayo de 2023 ni un voto para Vildu (de vileza) ni para quien pueda darle la alcaldía al villano Asirón.

Héroes y villanos de San Fermín 2022                                Manuel Sarobe DN 19/07/2022
No  recuerdo un Chupinazo tan emotivo como el que este año nos ha regalado el bueno de Juan Carlos Unzué. La ELA nos ha permitido descubrir que, ahí donde pensábamos que solo había un portero de fútbol, se esconde un ser humano excepcional frente al que, yo al menos, me siento pequeño. Gracias, amigo, por compartir con todos nosotros tu hermoso canto a la vida.
La alegría, no obstante, duró poco. Fieles a su cita con la violencia –‘jaiak bai, borroka ere bai’- los abertzales (patriotas vascos) volvieron a liarla parda, descargando -una vez más- su infinita ira contra el Cabildo y la Corporación, de regreso a la Catedral. Un sonriente Joseba Asirón, aclamado por los fascistas, se negó a condenar, como era de prever, unos incidentes cuidadosamente preparados, que en modo alguno pueden enmarcarse en la legítima crítica política. Tampoco lo hicieron los pusilánimes de Geroa Bai, lo que demuestra que no hay nacionalismo vasco bueno. Papelón de los socialistas forales, que han elevado a los altares a estos intolerantes, lo cual ni siquiera les valió para salir indemnes del angustioso trance. Pardillos.
Una sola cosa buena tienen estos lamentables sucesos. En breve jugaremos el partido de vuelta. El próximo 28 de mayo se celebran elecciones municipales. Cabe esperar que la Justicia sancione severamente a quienes vomitaron tanta inquina, pero el verdadero castigo a estos "camisas pardas", el que sin duda más les dolerá, hemos de infligirlo nosotros, los ciudadanos de bien, en las urnas. Apréstense desde este mismo momento a expulsar a Bildu de la vida pública capitalina. Empleemos el voto, esa poderosísima arma de la que la democracia nos dota, para librarnos de quienes no saben vivir respetando sus valores. No entreguemos las llaves de Pamplona, nuestra querida casa, a unos eusko nazis empeñados en acabar con nuestras tradiciones; ayer fue el Riau Riau, hoy la procesión, ¿mañana el encierro? Tiene guasa que quienes reclaman unos Sanfermines populares -¿cuándo no lo han sido?- sean precisamente los que revientan sus actos más multitudinarios.
Groucho Esporrín
Parece claro que la vara de mando del Ayuntamiento iruindarra se la disputarán Enrique Maya y Joseba Asirón. Tras la confirmación por parte de María Chivite de que su -equivocado- cambio ha llegado para quedarse, no descarten que un nuevo apoyo abertzale a la cirbonera se pague con el sostén (jajaja) de Maite Esporrín -cuyos principios están resultando ser tan firmes como los de Groucho Marx- a nuestro bildutarra, culminando así la descomposición moral del socialismo navarro. La experiencia nos enseña que cualquier desmentido del PSN al respecto, por vehemente que sea, carece de toda credibilidad.
Las peñas abuchean la bandera de Navarra
Daría pues por bueno lo acontecido en la calle Curia si ello sirviera para agitar la adormecida conciencia de los pamploneses, movilizarlos frente al fascismo y enviar a Asirón de vuelta a la Ikastola (privada) San Fermín. Porque a todos nos pueden sobrar motivos para estar desencantados de la política, pero tenemos muy claro que no queremos legar a nuestros hijos una sociedad en la que impere el odio ciego y la fuerza bruta frente al adversario, que la izquierda abertzale patrocina, sino otra basada en la tolerancia, el respeto y la libertad.
Tengan en cuenta que los nacionalistas son militantes particularmente activos, de ahí que parezcan más, aunque no lo sean. Vean cómo controlan las peñas. Venzamos la apatía y defendamos nuestra causa al menos con el mismo ahínco con el que ellos pretenden imponernos su totalitarismo. Que no les confunda la imagen bonachona de Asirón, porque es el jefe de la banda. Recuerden que ya nos coló en la casa consistorial a una colaboradora de ETA y a un agresor convicto y confeso. 
Asirón recibe a reventadores del Riau Riau (pincha)
Y si se cruzan con él, no le escupan, no le zarandeen, no le insulten, porque ustedes son infinitamente mejores que sus matones. Tampoco pierdan el tiempo intentando explicarle qué significa vivir en democracia, porque no lo entendería. Simplemente ignórenlo o sugiéranle, a lo sumo, que donde mejor estarían él y los suyos del 6 al 14 de julio es en Zarauz, dejándonos al resto en paz.

Cada mañana sanferminera decenas de mozos se acercan al vallado de Mercaderes a estrechar la mano del veterano pastor, Miguel Reta. Un sencillo gesto que simboliza el agradecimiento de quienes se aprestan a correr a su ángel de la guarda. 
Les invito a que la próxima vez que se crucen con un policía municipal tengan con él un gesto empático, porque cuando protegían a la Corporación frente a la iracunda manada abertzale le estaban protegiendo a usted, amigo lector. A falta de nómina que retribuya suficientemente el sacrificio de escoltas y uniformados el día 7, considero un deber moral hacer llegar a los agentes nuestro reconocimiento a su labor.
San Saturnino 2014. Antes de empatizar, informémonos bien
Con todo lo dicho parece claro que Juan Carlos Unzué Labiano y Joseba Asirón Sáez, con lo que cada uno de ellos representa, pasarán a la historia, respectivamente, como el héroe y el villano de los Sanfermines de 2022.

P.D. Si alguno de ustedes quiere desquitarse del mal sabor de boca de Pamplona, bajen por Santa Ana a fiestas de Tudela, territorio libre de abertzales. Una gozada, créanme.
Manuel Sarobe, Notario

domingo, 3 de octubre de 2021

El Temple (Curia 3) y sus antecesores

El Temple (1968-hoy)
La Hostería del Temple o El Temple, como se le acostumbra a llamar, es un mesón típico de los que quedan pocos en Pamplona. Cincuenta y tres años van a hacer desde que Luis Fernández y Mercedes Santacruz lo establecieran en el cogollo del Casco Viejo de la ciudad, en la calle Curia 3, vía de acceso a la Catedral y ruta obligada de parroquianos y peregrinos (Hostelería). 
DN 24.12.68
Un anuncio del 24 de Diciembre -Nochebuena- de 1968 señala el comienzo de su andadura: "Hostería del Temple Recientemente inaugurada".
El local, de aspecto medieval y acogedor, está regentado en la actualidad por la segunda generación de esta familia, que continúa ofreciendo una cocina casera, de temporada, tanto en sus menús como en su carta surtida de productos de la tierra, sin olvidar sus famosos fritos y picoteos varios que hacen las delicias de su fiel clientela.
Y efectivamente, este viernes estuvimos cenando allí, en la mesa junto a la ventana custodiada por el caballero templario. Estuvimos tan a gusto y tan contentos que hasta cantamos. Y no lo debimos de hacer tan mal porque hasta nos pidieron un bis y nos invitaron a un chupito.
El nombre se debe a la Orden del Templo (en este local de la calle Curia se dice en la forma afrancesada Orden del Temple), cuyos miembros son conocidos como caballeros templarios. Fue una de las órdenes monásticas militares más poderosas de la Edad Media.

Muebles España 1930
1932. Salida, seguramente, de la función de las Siete Palabras. AMP
Este local comenzó el siglo XX siendo una tienda de ultramarinos, dirigida por Zósimo Ortiz, hasta que éste murió en 1908.
En la 2ª década hay anuncios de traspaso. En la 3ª década la tienda se transforma en la farmacia de don Antonio Corti, que luego pasaría al nº 2 de la misma calle Curia. esquina con Calderería.
¿Qué pone debajo de "Muebles España"?
En 1930 se establece en el número 3 Muebles España quien, como se ve en la foto, hace una publicidad muy directa:
- "Muebles España. Fíjese qué barato" (ver foto de arriba)
- SI VENDEN CARO, QUE VENDAN; nosotros siempre barato, al contado y a plazos. «Muebles España», Curia, 3
- El "Gordo, en Pamplona. Lo conseguirás tomando participaciones para la Lotería de Navidad en «Muebles España», Curia, 3, Pamplona
Y hasta con rima:
- Mañana sale... Si queréis que os toque el Gordo / os tocará y no es patraña / si hacéis todas vuestras compras  / Curia, tres, «MUEBLES ESPAÑA»
Tanta euforia no dura mucho y para 1935 el nombre se transforma en "Muebles Jalilla (o algo así, 2ª parte del letrero). Curia, 3".

Bar Goñi (1952-68)
1961 Postales Vaquero; 1966 Galbete AMP
Tras la guerra, el local sigue funcionando como tienda (anuncios de "Curia 3 tienda" hasta diciembre del 44)
Entre la tienda y el bar Goñi, estuvo el bar Palacios (1949-51, comprobado), quién convirtió la tienda en bar, hacia 1945 (gracias, comentario 2)
Hasta que en 1952 empiezan a aparecer anuncios, referencias... de Bar Goñi, regentado por Josefina Goñi (MVP). La última en la hemeroteca es del 13.10.66
A pesar de que viví en la zona los 10 primeros años de mi vida, desde 1950 hasta 1960, no tengo ningún recuerdo de ese bar que me pasó totalmente desapercibido.
Anamary me manda este comentario: "El bar Goñi lo tenían los Baraibar Landiribar. Quizá Josefina Goñi sería la madre de ella. Yo iba al colegio con Mari Carmen Baraibar Landiribar, eran muchos hermanos y sus padres eran quienes llevaban el bar. Te hablo de los años 58 a 68."
Pues, muchas gracias.

lunes, 3 de agosto de 2020

Cipriano Olaso, más que una calle

Cipriano Olaso sólo conoció el viejo Seminario de Dormitalería, a la derecha
Quitando San Fermín, Cipriano Olaso ha sido el único pamplonés que murió en olor de santidad. Pero todavía no es santo y tiene escasas opciones de serlo. Como decía un amigo, "si hubiera sido del Opus Dei, tiempo ha que habría subido a los altares, pero en Navarra nos movemos más por los santos foráneos que por los forales".
La propia hermana de D. Cipriano, conocedora de su profunda y sincera humildad, nos da la explicación: "a nada que pueda en el cielo, hará todo lo posible para que no lo canonicen". 
Parece que hasta ahora ha podido. 

Calle Curia
Según me dijo Miguel Larrambebere, rector del Seminario, "Cipriano Olaso nació en la calle Curia, subiendo a la izda, en una casa que tiene un Sagrado Corazón".  Subo con Google Maps por la curiosa Curia y en el número 9 encuentro la esbelta imagen. Vivió en el tercer piso:


Ezequiel y Cipriano. 03/12/1930 Hemeroteca DN 
1932 El cortejo fúnebre de Ezequiel Seminario, por Blanca de Navarra
Ezequiel Seminario, de Mañeru, el que dos años después recibiría un tiro de gracia por parte de Álvaro Galbete quien, a su vez, sería fusilado en el 36 por los requetés de Mañeru:
"Vicaría General. En memoria del Presbítero D. Cipriano Olaso. Para acceder a unánimes deseos del clero y de muchos fieles, insistentemente reiterados, se ha pensado en escribir la vida del virtuosísimo sacerdote, don Cipriano Olaso Aranguren, director del Seminario Conciliar, honor del clero navarro, que acaba de fallecer en la paz del Señor. A este efecto, cuantos conozcan o posean datos referentes a la vida y virtudes del mencionado sacerdote, se servirán comunicarlos a la mayor brevedad a la Rectoral del Seminario, a fin de que la proyectada vida resulte acabada, un reflejo fiel de las virtudes en que sobresalió el finado señor Olaso y un monumento digno y ejemplar a su santa memoria. 
Pamplona 1.° de diciembre de 1930. Dr. Ezequiel Seminario, Vicario General."

Visita al Seminario. Rector, Miguel Larrambebere
En la Capilla Mayor del Seminario, frente al altar, está enterrado Cipriano Olaso:
Capilla del Seminario. Sobre la tarima, la lápida de Cipriano Olaso
Alfa Crismón Omega / Cipriano Olaso Aranguren / Presbítero Unión Apostólica
"llevó a cabo, callada e incansablemente, numerosas obras de piedad y de caridad en beneficio del clero y del pueblo. Murió dejando en pos de sí el buen olor de Cristo" (Santiago Cañardo).
Murió piadosamente 15 Nov 1930; En este túmulo   16 Abril 1942.
Efectivamente, en 1942 se efectuó en el Cementerio la exhumación. En esos 12 años escasos que estuvo en Bericchitos, "no quedaron más que los zapatos". Documento excepcional de Galle (pincha)

Traducción libre de Santiago Cañardo: "En vida, con tu testimonio, hiciste arraigar el modelo de Cristo en los seminaristas. Ahora eres la buena semilla sepultada, y en derredor tuyo crecen nuevos retoños".

Miguel Larrambebere, rector del Seminario, hizo de anfitrión en la visita y nos obsequió con este escrito de Santiago Cañardo que satisface con creces mi deseo de que en Desolvidar haya una entrada dedicada a alguien que es mucho más que el nombre de una calle.
SEMBLANZA DE UN SACERDOTE DIOCESANO EN EL AÑO SACERDOTAL
D. CIPRIANO OLASO ARANGUREN (Pamplona, 1968-1930)
Un hombre de Dios                                                          por Santiago Cañardo Ramírez, Pbro
Muchas veces nos preguntamos qué es lo que los hombres piden al sacerdote, qué es lo que esperan de él. Juan Pablo II respondió a estos interrogantes en su Exhortación apostólica Pastores dabo vobis del siguiente modo: "El sacerdote es el hombre de Dios, el que pertenece a Dios y hace pensar en Dios" (PDV 47). 
Pues bien, todo esto es lo que fue el sacerdote diocesano navarro D. Cipriano Olaso Aranguren: "Un hombre de Dios". Ese fue el título de una pequeña biografía suya, publicada a mediados del siglo pasado por D. Blas Fagoaga, profesor en aquél entonces en el Seminario de Pamplona. Todos los que lo conocieron coinciden en que D. Cipriano era un sacerdote que vivía completamente sumergido en el amor de Dios y de ahí nacieron todos sus frutos apostólicos. Aún hoy su memoria sigue viva en Pamplona. Ahora, con motivo del Año Sacerdotal, vamos a recordar a este venerable sacerdote de nuestro presbiterio diocesano, verdadero modelo para los sacerdotes de hoy. Pero, ¿quién era Cipriano Olaso? 
Casa de su familia en el número 9-3º de la calle Curia. 
Sus primeros años 
Nació en Pamplona el 16 de septiembre de 1868. Pasó toda.su vida en lo que hoy es el Casco Viejo de Pamplona, en concreto vivió en el tercer piso del número 7-9 de la calle Curia. Era el primero de los cinco hijos -dos de ellos sacerdotes: Cipriano y Julián- nacidos del matrimonio formado por Miguel Olaso Salinas (un pequeño comerciante de tejidos, venido de Roncesvalles) y Ramona Aranguren Errea (natural de Salinas de Pamplona). Recibió los sacramentos de la iniciación cristiana en las parroquias de San Juan Bautista y de San Agustín. En 1879 ingresó en la Asociación de Los Luises...
1889.Los Luises 1. Cipriano, con 21 años. 2. Aquilino García Deán, el fotógrafo. AMP
... y en 1880, con doce años, en el Seminario de Pamplona, situado a muy pocos metros de su casa, en las inmediaciones del palacio episcopal. Fue seminarista externo, destacando ya entonces por su profunda piedad. A las 6 de la mañana iba con sus compañeros externos a rezar en la iglesia de Santo Domingo y por las tardes. una vez concluidas las clases, se encargaba de dirigir la oración ante el Santísimo expuesto en la capilla de la Virgen del Camino. En 1892 fue ordenado sacerdote; celebró su primera Misa en la iglesia de Santo Domingo. En 1893 se graduó en Toledo como Licenciado en Teología. 

El estandarte del Corazón de Jesús, al que se consagró D. Cipriano, que hoy se conserva en la parroquia de San Nicolás de Pamplona. 

El buen pastor que amó a todos...
Toda la vida sacerdotal de D. Cipriano transcurrió en su ciudad natal, donde su ministerio abarcó los dos polos del único sacerdocio de Cristo, pues se consagró a la santificación de los seminaristas y de los sacerdotes y también a la de los fieles, fundando o atendiendo en la capital navarra la mayor parte de las obras de perfección y apostolado de la Pamplona de comienzos del siglo XX, una pequeña ciudad que apenas superaba los veinticinco mil habitantes. 
Plaza del Castillo, en la época de D. Cipriano
Luchó hasta la extenuación por la santidad de todos, a fin de que los fieles cristianos, desde los niños, hasta los obreros, pudieran hacer de su vida una ofrenda agradable a Dios. 

Padre espiritual de los seminaristas y de los sacerdotes 
Pasarela Convento Merced-Seminario
Desde los doce años hasta su muerte, D. Cipriano vivió para el Seminario de Pamplona. Primero fue seminarista y, dos años antes de ordenarse, ya era profesor de Latín. Después lo fue de Teología Moral, Mística y Ascética, Retórica y Poética latina y española. También dio las conferencias dominicales a los de 1° y 2° de Filosofía, sobre los medios de perfección cristiana; incluso ejerció de Maestro de ceremonias. En sus últimos años, desde 1925 hasta su fallecimiento en 1930, fue padre espiritual. Fundó una escuela de Santidad y la asociación "San Francisco Javier" para seminaristas y sacerdotes, que organizaba un cursillo misional todos los veranos y al que él asistió con fidelidad hasta poco antes de morir. Desde el Seminario, fue alma de la espiritualidad del clero navarro, como fundador del Centro diocesano de la Unión Apostólica en 1917 y del que fue siempre su Director hasta el final de su vida. Desde este Centro contribuyó decisivamente a la formación humana y espiritual del clero navarro durante varias generaciones. La Unión Apostólica llegó a contar con más de 400 sacerdotes inscritos. 

El apóstol de Pamplona 
En Leyre, poco antes de morir.
Durante veinticinco años, desde 1905 hasta el final de su vida en 1930, fue el alma espiritual de Pamplona. Durante esos años dirigió la Archicofradía de la Guardia de Honor, situada en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de las Madres Salesas. Allí celebraba cada día la misa de reparación, a la que se unían los cultos especiales de los primeros jueves y viernes de mes, los Ejercicios espirituales en Cuaresma, y el mes de junio, con la novena previa a la gran fiesta del Corazón de Jesús; ese día, la ciudad entera vibraba con las colgaduras, la procesión de los niños, precedida por la procesión de la aurora, con hombres y jóvenes que recorrían los diferentes altares de las iglesias de Pamplona en homenaje, amor, gloria y reparación, para finalizar con la comunión general y la comida a los pobres, ofrecida por él mismo. 
En el Centro de obreros de Pamplona
Allí creó una Escuela de Santidad, para llevar a la vida de perfección a las socias, y la Obra de las iglesias pobres de Navarra, que proporcionó ornamentos y objetos de culto eucarístico a infinidad de pequeñas iglesias de nuestra diócesis. Fundó también una sección de obreras y sirvientas. Gracias a su celo, la Guardia de Honor se extendió por otras localidades: Tafalla, Puente la Reina, Viscarret, Estella... En vida de D. Cipriano, la Guardia contó con celadoras en 97 parroquias de Navarra. 

Como director diocesano de la Obra de Entronización del Corazón de Jesús en los Hogares, realizó más de tres mil entronizaciones en las casas de Pamplona y de los alrededores. En su apostolado seglar ejerció también los cargos de Director de la Congregación de San Luis, los Luises (1916-1925), en la que trabajó con los jóvenes. 

A D. Cipriano, por el autor 
del retablo de la iglesia
de las Salesas
También ejerció de consiliario del Centro escolar de obreros de Pamplona (1905-1930), donde daba instrucción religiosa los domingos a los jóvenes aprendices. Este Centro había sido fundado en 1881 por su tío Eustaquio Olaso Salinas, prototipo de prohombre caritativo, que dedicó buena parte de su hacienda y de su tiempo a beneficiar a quienes más lo necesitaban. Don Cipriano trabajó por la promoción humana y espiritual de los trabajadores. El obispo lo nombró vocal del consejo diocesano de las Corporaciones Católicas Obreras, constituido en el salón de grados del Seminario de Pamplona el 16 de agosto de 1906, con participación de eclesiásticos y seglares, entre ellos D. Vitorino Flamarique, párroco de Santa María de Olite, impulsor del cooperativismo agrario en Navarra, con la creación en 1904 de la Caja Rural de Ahorros y Préstamos. 
Don Cipriano también ejerció el apostolado de la pluma. Primero colaboró en la revista católica pamplonesa llamada Hoja semanal (Pamplona 1900-1914), precursora de La Verdad, en cuya primera página publicaba su instrucción cristiana. Allí explicaba, en forma de preguntas y respuestas, todos los fundamentos de la fe cristiana: el credo, los sacramentos, los mandamientos y la oración en sus diversas modalidades. Como botón de muestra, ésta era su explicación de la petición del Padrenuestro "danos hoy el pan de cada día": "Dios quiere que no seamos demasiado solícitos preguntando: ¿qué comeremos o qué beberemos? O ¿con qué nos vestiremos?, antes bien desea que tengamos entera confianza en su Providencia., pues Él sabe que necesitamos de todas estas cosas". 

Ejemplares del Mensajero Eucarístico, 
revista fundada por D. Cipriano.
En junio de 1910 fundó otra revista, el Mensajero Eucarístico (Pamplona, 1910-1923), como órgano de la Hermandad eucarística, fundada por él mismo ese año, y que tenía tres secciones (niños, jóvenes y hombres), a los que introducía en el amor al Corazón eucarístico de Jesús, mediante la comunión frecuente, el culto al Santísimo, las visitas a los sagrarios y la hora de guardia. En sus páginas manifestó su deseo, felizmente cumplido, de que todas las noches del año hubiera adoración eucarística en Pamplona. Se editaron 135 números. En la portada del primero de ellos aparece la síntesis de toda su espiritualidad, reflejada en estas palabras: "Nuestras primeras palabras sean para consagrar a Vos, oh Corazón eucarístico de Jesús, esta pequeña publicación. Queremos que sean para Vos todas sus páginas, todas sus líneas, todas sus letras. Deseamos inspirarnos en vuestro amor, escribir bajo vuestra mirada, buscar para Vos lo que expresa nuestro lema: Gloria, amor y reparación. Iluminad nuestra mente, encended nuestro corazón, guiad nuestra pluma, bendecid nuestra empresa. ¡Sagrado Corazón de Jesús, confiamos en Vos, que sabéis hacer cosas grandes con débiles instrumentos, y confundir la sabiduría y prudencia mundanas con la ignorancia y sencillez de los que en Vos confían. ¡Amabilísimo Corazón de Jesús! ¡Todo por Vos! ¡Todo para Vos!" 
El carnet de adorador nocturno de D. Cipriano 
Olaso, fechado el 20 de junio de 1920.

Por último, diremos que sólo tuvo un cargo parroquial, el de párroco de San Nicolás de Pamplona, en el que tan solo duró menos de un mes (del 15 de diciembre de 1924 al 13 de enero de 1925). La responsabilidad del cargo le abrumó hasta ocasionarle graves problemas de salud. Él mismo decía al respecto: ¡No sabes lo que es la salvación de las almas! ¡No valgo: soy un miserable! El obispo lo llevó de nuevo al Seminario, donde pasaría los cinco últimos años de su vida como director espiritual. 


La fuente: su amor al Corazón eucarístico de Jesús 
Luises, 1922 Roldán AMP
El Santo Cura de Ars decía que "el Sacerdocio es el amor del corazón de Jesús". Pues bien, ese amor constituyó el alma sacerdotal de D. Cipriano. Toda su inmensa obra apostólica nacía de una profunda vida espiritual, que él mismo resumía en el lema que acabamos de ver: "Todo para el Corazón eucarístico de Jesús". Don Cipriano quiso que el corazón de todos fuera "todo entero para Cristo". Para ello vivía, y anunciaba sin descanso la adoración permanente de la presencia real de Cristo en la eucaristía. En sus pláticas pedía sin cesar que todas las "miradas, afectos y deseos se dirijan al Sagrario". 
Como ya dijimos, desde seminarista fue asiduo a la visita diaria a Jesús Sacramentado. También educaba y acompañaba a los niños a la visita al Santísimo Expuesto, en Pamplona y en los pueblos vecinos. De este modo, consiguió que todos los domingos y días festivos hubiese adoradores durante el Expuesto. Fue él quien instauró la Adoración Nocturna en Pamplona en 1907, a partir de una asociación eucarística llamada 'Asociación de la Vela", integrada por 180 hombres. También fundó el turno de sacerdotes adoradores llamado Cor Iesu y el de San Tarsicio, para niños y jóvenes, en 1908. En 1911 creó la Hermandad Eucarística con sus tres secciones, anteriormente descritas. Por último, fundó en la diócesis la Pía Unión de "Las Marías para los Sagrarios", con esta finalidad: "Es necesario que en torno a los Sagrarios haya siempre una corte permanente de amor, y no se dé el doloroso espectáculo de quedar el Sagrario sin más compañía que la lámpara, cuando los paseos están llenos". 
Asistió a los turnos de adorador hasta el final de su vida, aunque durante los últimos años las vigilias iban seguidas de cólicos hepáticos. Los sacerdotes del turno Cor Iesu relatan que, una vez terminada la noche de adoración, todos se retiraban, "menos don Cipriano, que volvía a la iglesia, en la que, después de una hora o más, el sacristán le encontraba arrodillado, inmóvil y extático, ante el altar de Nuestra Señora la Virgen Santísima del Camino". En verano llegó a caminar desde Roncesvalles a Pamplona, a fin de no faltar a su turno de adorador. Ese espíritu de adorador lo vivió siempre, desde niño hasta su muerte. 

Su humildad: "Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón" 
De todas formas, la virtud de D. Cipriano más apreciada por todos los que le conocieron no se basaba en la inmensa labor apostólica que acabamos de relatar, sino en su humildad. Los testimonios al respecto son unánimes: 
"Humildad, mansedumbre y dulzura, caridad, mortificación... su porte exterior que respiraba piedad y endiosamiento por todos los poroslicadeza. . . Don Cipriano domó en todo a su hombre" (Prof. García Barberena). 
AGN
"Su humildad encorvaba su cuerpo... Nunca en él una precipitación... Todos los días tenían el mismo color... Bueno, siempre humilde, siempre ejemplar, siempre admirable. Sus ojos estaban como subyugados por su profunda vida interior Y todo lo apagado y silencioso que fue su paso por la vida, ha quedado en cuantos le conocimos más grabada e indeleble su imagen" (Eladio Esparza, periodista). 
El testimonio más bonito y conmovedor sobre esta humildad nos lo da el padre Moisés Domezáin, misionero jesuita en Japón y conocedor de D. Cipriano en sus años de infancia y juventud en Pamplona: 
"Fue todo humildad, todo mansedumbre... No impulsaba sus obras con éxitos aparatosos ni bullicio de propaganda; no nos arrastraba por su elocuencia... Desde el púlpito, si no nos aburría, tampoco nos interesaba lo que nos decía. Si no hubiera sido él que nos hablaba, no hubiéramos ido a escucharle... De sus escritos me parece que no pude leer ninguno de ellos hasta el fin. Tampoco recuerdo ninguna frase de lo mucho que le oí... Por eso mismo resultaba para mí más incomprensible el misterioso y suave encanto de su figura, que, cada vez más, me cautivaba... Lo explicaría así: D. Cipriano vive vida pujante en un mundo superior. . . Su humildad y mansedumbre eran reflejo de su trato íntimo con Dios... Pamplona lo veneraba por su celo infatigable, por su abnegación; pero, mucho más, por su modestia y humildad. Se podrá concebir un hombre de mayor elocuencia, celo y actividad; pero yo al menos no me imagino un hombre más humilde y manso que el buen D. Cipriano. Por eso, al verlo, comprendía yo por qué no dijo el Divino Maestro 'Aprended de Mí, que soy elocuente, simpático, sabio y habilidoso..."; sino que dijo tan solo: 'Aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón". Y eso era D. Cipriano; esa, su fuerza misteriosa; él supo acertar con lo único necesario para conquistar las almas y llevarlas a Dios: fue manso y humilde, en extremo".  

Su amor a los niños: "Dejad que los niños se acerquen a mí" 
Iglesia de Santo Domingo a finales del siglo XIX,
donde daba D. Cipriano la catequesis a los niños
.
Desde esta humildad, Don Cipriano permaneció siempre cerca de los niños, incluso podemos decir que, siguiendo el mandato evangélico, él mismo se hizo niño, pues su corazón fue extraordinariamente infantil. Le gustaba el trato con ellos y los obsequiaba con sabrosas meriendas, mientras les enseñaba preciosas jaculatorias y jugaba con ellos. Durante sus veranos en Roncesvalles, las tardes de lluvia iba a su casa un niño, de unos siete años e imposibilitado de las manos, lo que le impedía jugar con los demás niños. Don Cipriano le hacía en la cocina, junto al hogar, gallinas de papel, un gallinero y un gavilán grande. Los dos niños jugaban y se reían juntos.
Durante muchos años colaboró en la catequesis de los niños en Santo Domingo, donde se concentraba toda la catequesis parroquial de Pamplona, dirigida por D. Juan Cortijo. Los niños guardaron siempre de él un entrañable recuerdo: 
Cándido Testaut "Arako"
"Era el verdadero apóstol de los niños.. ., el buen cuidador para librarnos de los peligros malignos, el buen Padre que amorosamente nos enseña los caminos del Bien... "Dejad que los niños se acerquen a mí", así, estas palabras del Divino Pastor parecían sentir nuestros corazones cuando vivíamos en torno a D. Cipriano. ¡Con qué santo amor nos preparaba para que recibiéramos dignamente el Cuerpo de Jesús!... La vida santa de D. Cipriano era doblemente vivida con sus queridos niños, para guardar sus puras almas como las mejores flores y ofrecerlas al jardín de la eterna felicidad. Así pasamos los mejores años de nuestra vida... Nos quedó la firme seguridad de que desde el Cielo seguirá guiando nuestros pasos para llevarnos consigo a la Gloria eterna, meta anhelada en su vida ejemplar" (Miguel Pérez, El apóstol de los niños, en Diario de Navarra, 16-4-1942). 
"Jamás le escuchamos una expresión denotadora de enfado. Dentro de nuestra corta edad. . ., el respeto que le guardábamos no guardaba relación alguna con el temor. . . Era un respeto íntimamente amoroso, de profunda simpatía espiritual. . . un algo misterioso y atrayente que irradiaba aquel su lánguido y beatífico mirar. . ." (Arako, Don Cipriano en la Cátedra, en Diario de Navarra, 16-4-1942) 

Su total comunión con el obispo y con los sacerdotes: "Que todos sean uno" 
El ministerio de los sacerdotes sólo es comprensible desde la plena comunión y colaboración con su obispo.
En su despacho del Centro
Mariano, sede de los Luises.
 
Sin embargo, esta unión sufre la prueba de situaciones complejas. Tal fue el caso de un grave incidente ocurrido en Pamplona el año 1905, motivado por la inasistencia del Seminario a la consagración episcopal de dos obispos navarros, hijos de ese Seminario, celebrada en la capilla de la Virgen del Camino. Esta ausencia sentó muy mal en la ciudad y provocó las críticas de un conocido diario católico de la capital hacia el Rector del Seminario, que el Obispo entendió como dirigidas a su persona.
El Rector propuso a los profesores una protesta contra el citado periódico. El profesorado se dividió en dos mitades: 7 suscribieron la condena sin reservas, 1 con salvedades y 7 no la firmaron, pidiendo que se dejase tiempo, para que se calmaran los ánimos. Sin embargo, el asunto se complicó cada vez más. Los siete profesores que no firmaron la condena fueron apartados de la docencia, cuando eran todos de conducta intachable. La tensión llegó a tal grado, que incluso intervino la Santa Sede con un visitador especial.
Pues bien, D. Cipriano mostró en este asunto, una vez más, su humildad y su profundo sentido de la comunión eclesial. Siempre se mantuvo fiel al Obispo, a la par que muy unido a sus hermanos sacerdotes injustamente sancionados. De este modo, intervino pidiendo al obispo una solución conciliadora, recomendándole que buscara una colocación conveniente para los sacerdotes perjudicados por la destitución y que también se congraciara con los periódicos, que habían sido condenados. De este modo dio un admirable testimonio de unidad con el obispo, con los sacerdotes y con los laicos, tan necesaria entonces como hoy, para que el mundo crea.

Google Maps
...Y al que todos amaron 
D. Cipriano falleció en Pamplona el 15 de noviembre de 1930, a los 62 años de edad. Este hecho conmocionó a la ciudad, pues todos lo consideraban un santo. La capilla ardiente y los funerales representaron una clara manifestación de esa fama de santidad. La prensa resaltó la asistencia de multitud de personas pertenecientes a todas las clases sociales, así como el hecho de que muchos de ellos pasaran rosarios y otros objetos de piedad por su cadáver. 

La fama de santidad al morir 
AGN
Los testimonios recogidos por los diarios en aquellos 4 días hablaban, ante todo, de su piedad ardiente, su silencio, su mansedumbre, su humildad, su amor a los niños y a los pobres, su desprecio de los cargos y dignidades, su generosidad y también de cómo infundía consuelo y esperanza en el confesionario. La prensa de diferentes colores políticos coincidió en su santidad. Así, Eladio Esparza afirmaba en Diario de Navarra que "a todos nos parecía que era un santo". Martinicorena en el periódico nacionalista La Voz de Navarra decía que D. Cipriano "tenía ese algo irresistible y misterioso de la bondad y de la virtud que a fuerza de ser bueno y bello, puro y santo, arrastra tras de sí la venercuión, el respeto y el amor de los hombres" . El diario carlista El Pensamiento Navarro comentaba que su figura se hacía atrayente y simpática para el pueblo hasta el punto de que "cuando recorría nuestras calles parecía dejar en pos de sí una estela de santidad" y añadía que "el recuerdo de este gran sacerdote, varón angelical santo humildísimo, perdurará en Pamplona y en la Diócesis entera por muchos años".
A la hora de reconocer su santidad no importaban las diferencias políticas, todavía más marcadas en aquel entonces que en la actualidad. Así, D. Cipriano cosechó la simpatía hasta de los sectores más opuestos a la Iglesia. Los llamados entonces "hombres de izquierda" solían decir "¡Como ese cura no hay dos!". Lo creyeron santo "hasta los que en nada creen", decía de él Eladio Esparza. 
Salida del féretro de Curia 9 hacia el cementerio
La fama de santidad en aquel momento fue tan grande que el Boletín Oficial del Obispado de Pamplona de diciembre de 1930, a tan sólo quince días del fallecimiento, incluyó una nota firmada por el Vicario General, D. Ezequiel Seminario, en la que recogiendo "los unánimes deseos del clero y de muchos fieles", pedía la aportación de datos referentes a la vida y virtudes de este sacerdote "honor del clero navarro". Estos testimonios serían recogidos por D. Joaquín Elcano, entonces rector del Seminario y sucesor de D. Cipriano como Director diocesano de la Unión Apostólica, además de gran admirador de su persona. Gracias a ellos, pudo publicarse en 1941 su primera biografía, escrita por el canónigo pamplonés D. Juan Manuel Chavarri, titulada D. Cipriano Olaso Aranguren. Breve noticia de su santa vida y de sus escritos. 

El multitudinario traslado de sus restos a la capilla del Seminario 
Fondo: la Magdalena
La fama de santidad creció durante los años siguientes. Movido por ella, el nuevo Obispo de Pamplona, D. Marcelino Olaechea obtuvo de la Santa Sede la autorización para el traslado de sus restos del cementerio de Pamplona a la capilla mayor del nuevo Seminario, inaugurado tras la guerra civil. Ello ocurrió el 16 de abril de 1942. Miles de personas acompañaron dicho traslado, que contó con paradas solemnes en la iglesia de las Salesas y en la Catedral, y con la participación de cuatro obispos (los de Pamplona, Segovia, Vitoria y Oviedo), más de quinientos sacerdotes, cuatrocientos cincuenta seminaristas, además de los familiares directos de D. Cipriano y las asociaciones dirigidas por él, acompañadas por sus respectivas banderas. Posteriormente, se fundó una beca en el Seminario con su nombre. En 1952 también se le dedicó una calle en el II Ensanche de Pamplona. Sin embargo, la Causa de canonización quedó paralizada a causa del traslado de don Marcelino Olaechea a Valencia en 1946 y del fallecimiento de sus principales impulsores. Cuarenta años después sería de nuevo rescatada y reabierta por el arzobispo don José Ma Cirarda, a instancias de su Vicario General don Pedro Mª Zabalza, coincidiendo con las bodas de oro del Seminario diocesano, momento en el que se puso su nombre al aula magna del mismo.
¿En qué hogar no estaba entro-
nizado el Corazón de Jesús?
La razón última por la que esta Causa no haya prosperado puede hallarse en el testimonio que nos daba hace unos días una de sus familiares, que recordaba cómo la propia hermana de D. Cipriano, conocedora de su profunda y sincera humildad, decía que "a nada que pueda en el cielo, hará todo lo posible para que no lo canonicen". Parece que hasta ahora ha podido. 

La actualidad de su testimonio 
¿Qué nos queda hoy de toda esta santidad de D. Cipriano? Nos queda aquello que nunca desaparece: la vida y el ministerio de un sacerdote, en el que se hace presente las palabras y los gestos de Cristo. Ésa fue su identidad y ésa es la identidad, la dignidad y la fuente de la alegría del sacerdote de todos los tiempos. A D. Cipriano sólo le apremiaba el amor de Cristo y así lo percibieron los pamploneses de todos los colores. 
El testigo de Cristo a santidad nace de Dios, el único santo. Por eso D. Cipriano quiso llevar a todos el amor de Dios. Esta era la materia favorita en todas las pláticas: hablar del amor de Dios, y de su misericordia y generosidad para con los pecadores. Pero, sobre todo, D. Cipriano enseñó ese amor de Dios con el testimonio elocuente de una vida sencilla, en la que siempre quiso cumplir la voluntad de Dios:
AGN: El Centro Mariano me debe varios cientos de
 pesetas (D. Alejo Eleta tiene la nota). Quiero que a esos
cientos  de pesetas se agregue de mi dinero hasta llegar a
mil pesetas y que estas mil pesetas sean  destinadas a la
Congregación de San Luis para los gastos de los ejercicios
espirituales que dicha Congregación celebra todos los años

"Sólo vivía para regalo del prójimo y para mortificación constante de su persona, todo ello por amor a Dios. Fue D. Cipriano un pamplonés que sin salir de su pueblo ejerció su sagrado ministerio con un celo insuperable. Era la bondad personificada, el misionero que acaso convence más que por su elocuencia por la grandeza de su corazón y la ejemplariclad de su conducta... ¡Qué dulzura y qué paciencia la suya, qué alma tan angelical! Era tan bueno, tan manso y tan humilde..., que, Idos de asomar el más mínimo gesto de disgusto y de soberbia, lo aceptaba todo..." (SAP, ¡Era un santo!, en El Pensamiento Navarro, 16-4-1942). 
El sacerdote D. Eusebio Mocoroa, compañero en varias de sus tareas de apostolado, decía que "Don Cipriano estaba muerto a todo y muerto a sí mismo para vivir escondido con Cristo en Dios... La santidad es un sacrificio heroico y continuo. Don Cipriano en la igualdad de su carácter, en su asombrosa paciencia, en su amabilidad diaria para todos, escondía muchas veces el sacrificio que desgarraba el alma y el cuerpo débil y enfermo"... (periódico Arriba España 16-4-1942). 

Modelo para los sacerdotes y seminaristas de hoy 
D. Cipriano vivió una total identificación con su ministerio sacerdotal. Por eso, los sucesivos obispos de Pamplona nos lo.han presentado como un ejemplo de vida para el clero navarro. Don Marcelino Olaechea pidió a los sacerdotes que le mirasen como un espejo de virtudes sacerdotales: "espíritu interior, celo ardiente y lleno de exquisita prudencia, modestia sacerdotal en todo, mansedumbre, sencillez y ansia de vivir oculto". 
Benedicto XVI nos decía en la apertura del Año Sacerdotal que hoy necesitamos "sacerdotes capaces de hacer sentir a los hombres el amor misericordioso del Señor". Pablo VI nos recordaba que "el hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escucha a los que enseñan, es porque dan testimonio". 
Todo esto es lo que los fieles sentían y apreciaban en la persona de D. Cipriano. Por ello, el epitafio latino de su lápida sepulcral, en la capilla mayor del Seminario, comienza diciendo que "llevó a cabo, callada e incansablemente, numerosas obras de piedad y de caridad en beneficio del clero y del pueblo. Murió dejando en pos de sí el buen olor de Cristo".
Portal de su casa
Y termina diciendo, con gran verdad, que "en vida, con tu testimonio, hiciste arraigar el modelo de Cristo en los seminaristas: Ahora eres la buena semilla sepultada, y en derredor tuyo crecen nuevos retoños". Esa es la gracia que pedimos a Dios para nuestro Seminario diocesano de Pamplona en este Año Sacerdotal. 

Bibliografía y páginas sobre Cipriano Olaso
Además de los ya citados,
-Juan Chávarri Remírez, D. Cipriano Olaso Aranguren: Breve noticia de su santa vida y de sus escritos, Aramburu, Pamplona 1941;
-Blas Fagoaga, Un hombre de Dios: D. Cipriano Olaso Aranguren, Vitoria, [s.n.], 1953
-Santiago Cañardo Ramírez, D. Cipriano Olaso Aranguren, un hombre de Dios

hay en la red algunas breves reseñas sobre el sacerdote nacido y fallecido en la calle Curia:
- Gran Enciclopedia de Navarra
- Diario de Navarra: Cipriano Olaso