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miércoles, 17 de agosto de 2022

"Combat de taureaux à Pampelune", 1829

"Combat de taureaux à Pampelune" 1829 Charles (de) Séchan
No hace muchos años di con esta imagen -recortada y con bastante peor calidad- y me pareció leer "Pampelune" y "1829" en el texto del ángulo inferior izquierdo. Y empecé a elucubrar que, si era Pamplona y en aquel año, ese desastre de corrida podía haberse producido en la Plaza del Castillo. El toro, una alimaña, bien podría ser un carriquiri. 
Al no estar seguro, no me atreví a incluir la imagen en la entrada correspondiente. Pero la fui pensando.
"Combat de taureaux à Pampelune" es, además de una obra de arte muy cotizada, el primer testimonio gráfico de actividad taurina en Pamplona.

Título, autor y dueño
Charles (de) Séchan
Ahora sí, ya estoy seguro de lo fundamental del título ("Combat de taureaux à Pampelune" 1829), y de su autor ("Ch. de S.": Charles Séchan), he encontrado algunos datos.
Charles Séchan, nació en París, en 1803. Tendría 26 años cuando estuvo en la Plaza del Castillo, en julio de 1829.
La suerte ha llamado a la puerta de la Ciudad y, estos pasados Sanfermines, un galerista, Michel Menéndez, que ha puesto su nombre a la galería de la calle San Antón, nos asegura que este cuadro ha sido "la atracción de la exposición". Así pues, este cuadro lo tenemos ahora en Pamplona (yo lo he visto esta misma mañana).

Plaza del Castillo, una tarde de Julio
Además de en Sanfermines, se celebraban festejos taurinos por Santiago (25 de Julio) y San Abdón y Senén (30 de Julio). En cualquier caso, la escena del cuadro se produce en Julio. 
Presidencia en la Casa del Toril
Hasta 1843 (incluido) se celebraron corridas en la Plaza del Castillo. Se levantaba el cerco del improvisado coso taurino en su cuarta parte comprendida entre la Chapitela y las escalericas de San Nicolás.
Mirando el cuadro de Séchan, no es complicado ver dónde quedarían las escalericas (hueco tras el picador relajado) y que el palco de autoridades estaba en la primera planta de la Casa del Toril (a la derecha; actualmente, nº 37), desde la que la Corporación Municipal presidía el festejo.
Y viendo la longitud y dirección de las sombras, el sol ha pasado el mediodía y se encuentra al sudoeste. Es pues una tarde de julio.

Ganadería navarra, dehesa y sotos
"Toros en el Mochuelo" Prudencio Pueyo h.1890. 
Desde tiempo inmemorial y hasta mediados del siglo XIX, el ganado que se lidiaba en los Sanfermines pertenecía, salvo raras excepciones, a ganaderías navarras, con nombres casi legendarios como Carriquiri,  Espoz y Mina, Guendulain, Zalduendo...
Unos días antes de las corridas, los astados se trasladaban, a pezuña y por caminos discretos, desde la dehesa, conducidos por vaqueros —como se llamaban antiguamente a los pastores de reses bravas— y arropados con mansos, hasta un soto próximo a la ciudad. 
Durante siglos se utilizaron los de Esquíroz, Barbatáin, Mutilvas, Cizur Menor, Mendillorri y, preferentemente, el pueblo de Salinas de Pamplona, que, además de buenas hierbas, disponía de corrales para recoger las reses.
En el siglo XIX, al que corresponde el cuadro, pastaban en los sotos de Mutilva y la Cadena (San Juan), hasta 1893, en que se acomodaron en un gran corral de piedra (en el que se instalaron pesebres y puertas) construido en el soto del Sadar o Sario.
Trazo rojo, la Entrada; verde, traslado al Portal de Rochapea. Miguel Cía 1866 (pincha)
La noche anterior
El día de la corrida, «a la hora del alba», partía la torada desde el soto, conducida por un pastor a caballo y varios más de a pie. Lentamente, enfilaban por caminos discretos hasta la Vuelta del Castillo, siguiendo por las proximidades de la Puerta de la Taconera hasta la Cuesta de la Reina. Bajada ésta, ascendían levemente hasta el portal Nuevo, y por la Bajada de las Tenerías (hoy del Portal Nuevo) alcanzaban el corralillo de Santo Domingo, desde donde saldrían, a las seis de la mañana, hacia la plaza del Castillo

La Entrada
Izda: Casa Viscor (tras.), vista desde Chapitela;
dcha: 
vista desde Mercaderes
Recorrido: portal de Rochapea, calle de Santo Domingo, plaza Consistorial, para, por la trasera de Casa Viscor, subir por Chapitela hasta la Plaza del Castillo en donde se encerraban en corrales de la «Casa del Toril». 
Mientras la Plaza del Castillo fue plaza de toros (hasta 1843), la Entrada salió de las inmediaciones del Portal de la Rochapea y entró por Chapitela.
Un jinete iniciaba la carrera, a su vera cabalgaba un empleado municipal tocando el cornetín, seguían a corta distancia los toros arropados por mansos y manejados por pastores.
Hacia el último tercio del siglo XIX los jinetes fueron  yendo reemplazados por los mozos, convertidos en guías de las reses bravas. 
Pero en la época del cuadro (1829), todavía no existía el encierro tal como lo conocemos ahora.
También Juanito Gómez firmó sobre la Casa de los Toriles. 1953 AMP

viernes, 1 de noviembre de 2019

Acuarelas navarras del XIX (A. Lagarde)

La Burundesa, fábrica de lencería de Tomás Galvete 
Si conoces a alguien de estos lugares navarros y quieres hacerle un bonito regalo de su pueblo tal y como era hace 150 años, descárgate estas láminas y envíaselas. Vas a quedar como un señor.
Si tu amigo es, además, capaz de identificar algún edificio, iglesia, puente... la satisfacción sera mayor ya que tras siglo y medio, muchas de las poblaciones se han visto enmascaradas con edificaciones que hacen muy difícil su reconocimiento.
Ahora bien, si las acuarelas son soberbias, las descripciones no se quedan a la zaga. En conjunto, una gozada para recrearse en ellas.

En este enlace de Face podéis tener una visión simultánea de imagen y explicación.
Pero si deseáis una visión detenida y con efecto lupa, pinchad en este otro de la Cátedra de Patrimonio y Arte navarro (a la que agradecemos su esmerada publicación), desde donde os las podéis descargar con mayor calidad.

El autor
El autor de las acuarelas es Aniceto Lagarde y Carriquiri (1832 - 1909).  
Ingeniero civil y liberal convencido, tomó parte activa durante la Guerra Carlista, no sólo en las operaciones militares durante el bloqueo de Pamplona, sino también actuando como corresponsal de guerra, remitiendo sus croquis a revistas de importancia.
Figuró entre los miembros fundadores de la Cruz Roja Navarra, formando parte del selecto grupo conocido como “Los camilleros de Landa” que actuaron por primera vez en 1872. 
Fue miembro de la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona y de la Comisión de Monumentos de Navarra Sus labores en este campo propiciaron que fuese nombrado académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. 
También ocupó puestos de importancia en la Asociación Euskara de Navarra. De todos modos, sus ocupaciones como arquitecto provincial y la deriva nacionalista que experimentó -ya entonces- la citada institución, hicieron que primero rechazase la presidencia (1880), para más tarde darse de baja de la misma (1882).
Vocal del Orfeón Pamplonés, también estuvo entre los que promovió la asociación cultural “El Liceo” (1881) y participó activamente en otras instituciones que configuraban la rica vida cultural de la Pamplona finisecular. Trabajó con Maximiliano Hijón, tanto en la decoración del salón del trono del Palacio de Navarra, como en la construcción del Instituto Provincial.

Proceso y origen
En cuanto al proceso, son apuntes del natural realizados a lápiz, y posteriormente entintados y acuarelados en estudio. Lamentablemente con el paso de los años han visto apagada su tonalidad.
El origen de los dibujos acuarelados, se sitúan en el último tercio del siglo XIX. 
No conocemos por qué motivo se hicieron. Quizás por propio entretenimiento del autor, tal vez relacionadas con su trabajo como reportero de guerra en la Tercera Guerra Carlista, que tuvo en Navarra uno de sus escenarios principales, o pueden deberse a su labor como ingeniero de caminos, ya que proyectó no pocas intervenciones en la comunidad.