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domingo, 9 de noviembre de 2025

"Montañas nevadas", una bonita canción facha

Cuando te haces amigo de los etarras, tienes que decclarar que ETA ya no existe y resucitar a Franco para meternos a todos en la fachosfera. Y ven fascismo por doquier. 
¡Pues toma "Montañas nevadas"!

Cuando he visto el chiste no he podido evitar asociarlo al penúltimo patinazo de Ana OlloVicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera: a comienzos de año su Departamento mandó un requerimiento al Ayuntamiento de Castejón comunicándole que el Instituto Navarro de la Memoria había detectado que Castejón tenía una calle dedicada a Julio Ruiz de Alda y que eso era un símbolo franquista y que iba contra las leyes de memoria histérica, por lo que se le daba un plazo de un mes para cambiar de nombre a la calle.
Al final, como visteis, la calle de Castejón estaba dedicada a Lucio (no Julio) Ruiz de Alda Vergara, fundador de la villa que en 1923 dejó de ser un barrio de Corella.
El chiste es una excusa perfecta para rememorar una bonita canción que no habla de sangre, como la Marsellesa o Eusko gudariak, sino de compromiso. 
La canción Montañas nevadas fue publicada en el Cancionero falangista de 1945, pero antes, en 1944, apareció en "Canciones para la Mochila". La letra de esta canción es quizá la única de firma femenina en el cancionero. Se debe a Pilar García Noreña, y la música a Enrique Franco Manera.
Y ésta es la letra original:

La mirada clara, lejos,
y la frente levantada,
voy por rutas imperiales
caminando hacia Dios.
Quiero levantar mi Patria,
un inmenso afán me empuja,
poesía que promete
exigencia de mi honor.
Montañas nevadas,
banderas al viento,
el alma tranquila,
yo sabré vencer.

Al cielo se alza
la firme promesa,
hasta las estrellas
que encienden mi fe.
José Antonio es mi guía
y bendice Dios mi esfuerzo;
cinco flechas florecidas
quieren alzarse hacia Dios.
Renovando y construyendo,
forjaré la nueva historia;
de la entraña del pasado
nace mi Revolución.

jueves, 24 de agosto de 2017

"Y la levadura la tiene en Pamplona..."


¡Vaya nombrecitos que se gastaban en aquella canción que oía con curiosidad de niño en Dormitalería! 
Yo, la única 'Úrsula' que conocía, era "la señora Úrsula", la abuela de Pablito, el que cantaba en el Rosario de los Esclavos, en la Catedral ("Haz que tu Rosario, al que lo rezaaareeee..."). Y 'Melitona', a nadie. 
A pesar de esos nombres extraños, la canción me gustaba porque decía que en Pamplona teníamos la levadura. Yo, que era monaguillo, ya sabía que las formas -las de misa- eran "pan ácimo, esto es, sin levadura" y que, si en Pamplona teníamos en exclusiva la levadura, éramos los únicos que podíamos hacer pan. Los demás -¡pobres!- comerían... hostias.
Y para reafirmarme me decía eso de "Pan... ¡de Pamplona!". ¡Claro, normal! 
Esa era mí lógica infantil.

Se trata de una jota castellana que, por lo visto, tiene su origen en Segovia, pero que también se la atribuyen en Cantabria. Después ha tenido un área de difusión bastante amplia.
Veamos algunas versiones:

1. Sección Femenina (1959)
Hace poco he encontrado en una documentación de folclore de la Sección Femenina, una versión bastante antigua, de 1959, de "La Tía Melitona". Os recomiendo que le echéis una ojeada porque -aunque está sin montar, y sin sonido en muchas partes- tiene muchas imágenes que os impactarán. Allí he encontrado esta primera versión:


2. Grupo Los Comuneros
Lógicamente, esta jota también se baila. Y aquí la tenéis interpretada por Los Comuneros de la Casa de Castilla-León de Getafe (Madrid), en la Fiestas de las Aguedas 2010. En el vídeo nos señalan que esta jota bailada tiene su origen en Cuéllar ( Segovia):


3. Nuevo Mester de Juglaría
Y para terminar, una versión -que me encanta- de esta curiosa jota, interpretada por Nuevo Mester de Juglaría, con ayuda de los Sabandeños. Os adelanto la letra, una de las muchas que hay:


Vamos a cantar la copla del pan de la Melitona, que lo hace sin levadura porque la tiene en Pamplona.
La tía Melitona ya no amasa el pan, que le falta el agua, la harina y la sal, y la levadura la tiene en Pamplona, por eso no amasa la tía Melitona
El panadero de Eugui
Úrsula, que estás haciendo, que te estamos esperando, hemos matado la pava y aquí la estamos pelando.
La tía Melitona...
Esto de pelar la pava tiene mucho que entender, unos la pelan sentados y otros la pelan de pie.
La tía Melitona...
Úrsula, ¿que estás haciendo tanto tiempo en la cocina? Estoy pelando las patas de esta maldita gallina.
La tía Melitona...
Con las plumas de las alas y las plumas de la cola vamos a hacer un plumero pa mi tía Melitona.

La tía Melitona...

domingo, 20 de agosto de 2017

Estella en el NO-DO


Sin duda, el No-Do se ha convertido en una fuente documental imprescindible de los cuarenta años de franquismo. Vamos a ver hoy los seis vídeos que he encontrado en Noticiarios y Documentales,  en los que Estella aparece como tema monográfico o con un papel de importancia.
Son muy breves, ya que los he reducido a lo más importante.

1950. Estella en Fiestas (1'54")
Veíamos en “Pioneras del encierro” cómo en Pamplona nunca hubo tradición de que la mujer participara en el encierro y que hubo que esperar a 1975, cuando dos intrépidas chicas dieron el pistoletazo de salida. Pues bien, en el resto de Navarra la mujer ha participado con toda naturalidad en encierros y capeas, pero si en algún sitio ha tenido tradición la presencia de la mujer ha sido en Estella.
Como demostración, este NO-DO de 1950. Atención a los comentarios, que no tienen ('mozas estellanas') desperdicio:

1954. Sección Femenina y folclore (1'05")
Os ahorro discursos y nos centramos en la visita al cementerio (generales carlistas y Ruiz de Alda). A continuación se destaca el papel de la Sección Femenina en la promoción del folclore, en general, y danzas de la tierra. Graciosas las imágenes del primer danzari en el que se fija la cámara: no se va al suelo de churro.

1964. Jumelaje Estella-San Juan Pie de Puerto (1'22")
A destacar el reconocimiento de la pertenencia durante 300 años de ambas poblaciones y sus territorios respectivos (Baja y Alta Navarra) al Reino de Navarra. Espléndidas imágenes de danzas en la escalinata de San Pedro de la Rúa y del Baile de la Era en el atrio de San Miguel.

1965. Mujer estellesa y toro (4'30")
Destaca la presencia de la mujer en la fiesta estellesa y cómo el binomio mujer-toro es lo que hace peculiar a las fiestas de Estella. Cuatro minutos de imágenes entretenidas donde las espectadoras parecen divertirse tanto o más que las participantes. Pero, tanto unas como otras, protagonistas de la fiesta.

1965. La OJE a Santiago. Paso por Navarra (4'27")
Desde la salida de Roncesvalles nos acompaña una canción, típica del cancionero de la OJE, titulada "Pasa la juventud". En ese enlace nos cuenta cuándo apareció esta canción y nos pone la letra. Nos acompaña desde Roncesvalles por Burguete, Espinal, Puerto de Erro... Es la única vez que he oído que "Erro" (significado desconocido) fuera uno de los apelativos de Sancho VII el Fuerte (no VIII). Errores que quedan compensados por el precioso paso por Puente la Reina y la llegada a Estella

1971. Ruta del Arte Románico por Navarra (1´34")
San Salvador de Leyre, Santa María de Sangüesa... Y en Estella, "rebosante de todas las delicias", su Palacio de los Reyes de Navarra, uno de los escasos monumentos civiles del arte románico

jueves, 28 de noviembre de 2013

Canción del flecha (Agustín de Foxá)


Las canciones del Frente de Juventudes fueron un elemento importante de adoctrinamiento durante la guerra y en las dos décadas posteriores a la Guerra Civil española.
En los años 40 y 50 se cantaban muchas canciones, que hoy llamamos fachas, en las escuelas, campamentos de la OJE...
En ellas, en general, se propugnaba un nacionalismo exaltado, aderezado con el catolicismo tradicional de aquellos años.
Constituían estas canciones un verdadero banderín de enganche a la ideología falangista.

sábado, 5 de febrero de 2011

La bandera inglesa en el Peñón de Gibraltar, ¡qué vergüenza da!

Tras leer el título de esta entrada, alguno pensará que me he vuelto loco.
Otros, que ya lo estaba.
Habrá quien sospeche (y con razón) que ahora me pondré a cantar nostálgicamente el "repertorio de canciones patrióticas" de los años 50, como aquello de:

A mi Patria le robaron, tierra hispana del Peñón. Y hoy tus rocas son holladas por el asta de un extraño pabellón...

O esa otra que, aunque nada tiene que ver con Gibraltar, resaltaba el valor de la camaradería:

Te enseñaré una soberbia canción de amor y de luceros...

Y esa otra canción, ejemplo de  humildad, que empezaba así:

Despertóse ya el león de la España inmortal, que al rugido de su voz hizo al mundo retumbar...



Y ésta para que mi hermana mayor desolvide su estancia en Vera de Bidasoa:



Pero, a pesar de esta concesión a la nostalgia, el objetivo de esta entrada no es ideológico, sino sacar del olvido, desolvidar, una canción sobre Gibraltar que junto con otras, como las que acabamos de oir, aprendimos (enseñadas, por supuesto, con objetivos ideológicos) de nuestros maestros en las escuelas, de las señoritas en las Colonias, de los Jefes en los Campamentos de la OJE, o directamente de nuestros padres, allá por los años 50 (y supongo que anteriores).
Se trata de una canción de título desconocido (al menos, para mí) y a la que he malbautizado (ya veréis por qué) con el gráfico título de esta entrada: "La bandera inglesa en el Peñón de Gibraltar, ¡qué vergüenza da!", para que podáis caer en la cuenta. Os doy un pequeño aperitivo por si alguien aún no la reconoce:

España fué la nación que más lauros conquistó; por la tierra y por el mar extendió su autoridad; al grito sacrosanto de Castilla y de León, clavaba en lo más alto su glorioso pabellón. Tiempo feliz que de fijo para siempre ya pasó...

Y, si aún no caes, otra ayudita más:


Y más que de desolvidar la canción como tal, se trata de desocultar la relación entre la letra de dicha canción y su autor.
El autor de la música, a pesar de haber investigado en la SGAE y en la BNE, me es totalmente desconocido. Supongo que, como tantas otras del repertorio del Frente de Juventudes, habrá sido compuesta (o copiada) cuando se celebraba alguno de los cursos para titulares de Jefes de Campamento a principios de los 40.
[Actualización 03.10.16: "No es un himno de la posguerra, sino de plena guerra de 1936. Mi generación lo cantaba con frecuencia en el seminario de Alsasua desde  julio de dicho año. Desconocía que procediese de la pluma de Rubén Darío. Nuestra versión  estaba  algo  adulterada y la recuerdo de memoria. Gracias". Un abrazo, Tarsicio de Azcona]
Pero, como digo, lo que hoy nos importa es la letra. Yo (y todas las personas de mi entorno a las que he preguntado) pensaba que el poema habría sido también creado por esos años de la posguerra de cara a enaltecer el nacionalismo español. Como dice uno de mis comunicantes: "En la posguerra había muchas canciones 'tipo facha' que se cantaban en las escuelas. Esa canción en concreto tiene todos los elementos que caracterizan al nacionalismo exaltado: mitificación del pasado histórico (tiempo feliz) tristeza por el presente (que debía ser por siempre, pasó) y compromiso de corregirlo en el futuro (pero ha de llegar el día...)".
Y estaba yo pero que muy equivocado. No porque la letra no responda al nacionalismo radical (que lo retrata fielmente), sino por el contexto temporal en el que se hizo (ya que es muy anterior al franquismo) y, sobre todo, por el autor de la misma.
Cuando sepáis quién hizo el poema, alucinaréis, como me ha pasado a mí.
Vamos a jugar un rato y voy a daros algunas pistas:
1.El autor, no es español, aunque toda su amplia obra está escrita en dicho idioma.
2.Es llamado nada menos que "príncipe de las letras castellanas" y es "jefe de fila" de una muy conocida tendencia literaria.
3.La letra es de 1904.
4.Es también autor de una poesía-cuento que seguro has recitado en tu infancia por aquellos años 50:

"...Esto era un rey que tenía un palacio de diamantes, una tienda hecha de día y un rebaño de elefantes, un quiosco de malaquita, un gran manto de tisú, y una gentil princesita tan bonita, Margarita, tan bonita como tú..."

¡Ya! ¿no? Pues, sí: ¡Rubén Darío! Máximo representante del Modernismo literario en lengua española. Posiblemente el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico.
pincha para leer mejor
Paradójicamente la poesía pertenece a una obra en prosa, de 1904, titulada "Tierras solares". En ella se recogen las crónicas que Rubén Darío enviaba al periódico bonaerense "La Nación". Crónicas sobre el periplo por Barcelona, Málaga, Granada, Sevilla, Córdoba... que estaba realizando R. Darío.
Veamos el contexto del poema dentro del capítulo titulado "Gibraltar":
Llega el poeta a Algeciras y se percata de que está en un territorio ya no totalmente español: hoteles ingleses, prensa inglesa... Al día siguiente toma un vapor para ir al Peñón. En el mismo va también un tal Paquito con una guitarra. Una señorita inglesa se le acerca y le pide que cante algo. Paquito se excusa y se acerca a R. Darío diciéndole que para él, al no ser inglés, sí cantaría ya que, aunque va a Gibraltar a sacarse unos cuartos con el cante, odia a los ingleses. Y, a ritmo de tango (¡qué curioso, porque ahora es un pasodoble!), desahoga Paquito "lo que siente el corazón popular":
"España fue la nación
que más lauros conquistó;
por la tierra y por el mar
extendió su autoridad;
al grito sacrosanto
de Castilla y de León,
clavaba en lo más alto
su glorioso pabellón.
Tiempo feliz que de fijo
para siempre ya pasó.
Al comparar la antigua situación
con la actual, causa pena y dolor.
De ira y de vergüenza
deberíamos llorar
al contemplar, y es la verdad,
que nuestra dignidad
manchada está
desde que vio ondear
la bandera inglesa
en el Peñón de Gibraltar.
Qué vergüenza da,
que vergüenza da, y es la verdad.
Aunque el mundo sabe
que ese invencible Peñón
hoy es inglés
por una traición.
Porque jamás pudo vencer
el pueblo inglés al español,
y en lucha igual, franca y leal,
el Águila se humilla ante el León.
Pero ha de llegar
el día en que volvamos
nuestro Peñón a recobrar
y ese día cerca está,
y subiendo a lo más alto,
y allí gritando ¡viva España!
nuestro glorioso pabellón clavar.
Escuchémosla, a ritmo de pasodoble, interpretada a capela por la impresionante voz de "Xilef" (¡lástima ese resfriado!), colaborador del "Dúo Pampilona".



En nuestra versión familiar, con algunas diferencias poco importantes, el final es, sin embargo, mucho más contundente:

Pero ha de llegar un día en que España
ese Peñón vuelva otra vez a conquistar
y al grito de ¡viva, viva ,viva España!
ese Peñón se hundirá.



¿Pensaba Rubén Darío así? Yo creo que no (o al menos no del todo) por dos razones:
1. Aunque la letra es suya, la pone en labios de Paquito y él se cubre las espaldas respondiéndole a Paquito que admira a esos "fuertes y temibles hombres" ingleses.
2. Cuando las crónicas son recogidas para editar "Tierras solares", le pide a última hora a su editor que retire "por demasiado patrióticas" las páginas dedicadas a Gibraltar.
Estas razones, aparte del "natural" olvido de los "autores de coplas" (recordemos a Manuel Machado), pueden también estar detrás de una muy consciente intención de ocultar al autor del poema (con una vida personal no muy recomendable y máximo representante del Modernismo, lo que tampoco sonaria muy bien en los oídos franquistas).
De todos modos, cualquiera que fuera la intención de R. Darío, o los motivos por los que ha quedado oculta su autoría del poema, lo que queda claro es que la letra de "La bandera inglesa en el Peñón de Gibraltar" es del autor de "Cantos de vida y esperanza" o de "Marcha triunfal".