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miércoles, 1 de octubre de 2025

La Carchela, "la guardiana" de Belagua

Lakartxela (1.982 m.). Delante, la venta de Juan Pito. Fot. Mariano Estornés Lasa
Hace unos días vimos cómo han hecho desaparecer el topónimo "Venta Quemada", en Velate, maltraduciéndolo a "Benterre"; hoy vamos a ver cómo han disfrazado de vasquita a  La Carchela -monte y también calle pamplonesa- para ocultar su origen romance.

Entre los montes que rodean el Valle de Belagua hay muchos que empiezan por "la" (Lácora, La Carchela, La Paquiza...) y, en algunos casos, es difícil saber si se trata del artículo romance o forma parte del propio nombre.
Euskaltzaindia, barriendo para casa, se inclina por esta segunda opción, con lo que consigue disimular su origen romance y cargarse su etimología. Para nosotros, en cambio, el origen etimológico es la clave para saber si tenemos que escribir "la" separado o integrado en el resto del nombre.
Pongamos un ejemplo. Euskaltzaindia escribe "Lapakiza", junto y con "k", como si fuera una palabra vasca. Pero si le pregunto por su etimología, ni idea.
En cambio, si escribimos "La Paquiza", respetando sus raíces romances, enseguida descubrimos su origen: la, paco, -iza. El topónimo "paco", muy usual en Navarra y Aragón, alude a la umbría, donde abundan las hayas (fagus, de ahí paco). El sufijo romance "-iza" es un abundancial: paliza, golpiza, ojeriza, antojadiza, agachadiza... Así, una paquiza es un lugar donde abunda la umbría, opuesto al carasol, a la solana.

La Carchela (montaña)
La Carchela, desde Yeguaceros
De mocico, con 15-16 años, le tenía tanta simpatía a esta montaña que la llamaba "la Carchelica", como si fuera de la familia. Tengo todavía la imagen de unos sarrios deslizándose sobre el alud de piedras que ellos mismos habían provocado.
Como veis, lo escribo separado porque "la" es otra vez el artículo romance.
Rincón de Belagua
Es documentada por primera vez en 1571 como "carcerea", "montaña (de) carcerea" (pronunciado "carcérea"). Por lo visto, 
quien la bautizó vio en ella alguna función relacionada con  cárcel (carcer, carceris). Se trata, pues, de un adjetivo, "relativo a la cárcel", y procede del latín carcereus, carcerea, carcereum ("carcéreo") que pasa al romance como carcelario (genérico) y carcelero (específico). Desde esta última acepción, la Carchela podría significar "la carcelera", "la guardiana", por ejemplo, de los rebaños del Valle de Belagua, la que  impide al ganado pasar a Francia.
Sería muy interesante relacionar también "montaña carcérea" con "Valcárcel", apellido originario de algún lugar que tuviera un valle (latín val, vallis), cerrado, que desaguara por un desfiladero.
Luego, a mediados del XIX, carcérea se fue deformando hasta Carchela (1845...) y la Carchela (1856), siguiendo el paso de carcer a cárcel.
En 1993, Euskaltzaindia, aunque en el título aparece como "kartxela", propone "lakartxela", y así ha quedado oficializado. 
De este modo, lo que empezó siendo latín puro y romance, derivado del latín, hoy ya es "vasco de toda la vida". Pero la gente desconoce que su posible significado sea "la guardiana", "la carcelera" del valle de Belagua (¿vallis aqua? jajaja).

Monte Lacarchela (calle)
En la hemeroteca de Diario de Navarra esta calle aparece en 1965 y hasta 1971 como "calle la Carchela" y, a partir de 1972 hasta hoy exclusivamente como "calle Monte Lacarchela". Con "k" y "tx", ni una sola vez.
También Arazuri, en PCyB, la recoge como "Monte Lacarchela".
En cambio, la placa, en el título en vasco, no se casa ni con Euskaltzaindia ("Lakartxela") ni con el diccionario (en el vasco de hoy "cárcel" se dice "gartzela") y, como veis en la foto de Maps, nos ofrece un curioso "Lakartzela Mendia".

Insisto. Sigo sin entender por qué se ha unido el artículo "la" a "Carchela" o "Kartxela" cuando, juntos, se embarulla el significado; es como si escribiéramos  "Lachantrea". En cambio, separados, su sentido es diáfano: "la carcelera". Sospecho que se ha hecho para oscurecer su origen romance.

jueves, 12 de diciembre de 2024

"Bértiz", con tilde, mesedez

estanque de agua en el jardín del señorío de Bértiz
Mucha gente cree que "Bertiz" es una palabra vasca y que, por eso, oficialmente se debe escribir sin tilde. Pues no, "Bértiz" proviene del apellido Vértiz y una simple tilde -Gobierno de Navarra- nos ayudaría a conocer su origen romance  y dónde se acentúa.

"el señor devertiz"
De Vértiz a Bertiz. Historia y ortografía
La primera referencia de propiedad del Señorío se remonta al año 1392. Su titular, Pedro Miguel Vértiz, fue nombrado Merino de las Montañas, juez de amplia jurisdicción, por el rey Carlos III el Noble.
Al pasar de apellido a topónimo ("Bertizarana", "Valle de Vértiz), perdió la "V" original y la tilde en compuestos vascos como el anterior o Maribertiz, y en la denominación oficial actual. Pero el topónimo "Bértiz", en solitario, debe escribirse, en un contexto de lengua española, con tilde, para recordar su origen romance. Y si se escribe sin ella (como en la actual cartelería -pincha- del Gobierno de Navarra), corremos el riesgo de que empiece a pronunciarse "bertíz", contagiado por Ortiz y similares.
Peor todavía esas páginas que escriben "Bertitz". Son pocas, pero las hay (EITB, Wikiloc...) . Hay que avisarles que "bertitz" es un mal parto, la pérdida de la criatura. Y que si lo escriben así, tienen que pronunciarla como si fuera aguda.
El apellido familiar viene escrito siempre con "V", antes y ahora, lo mismo que el escudo del Señorío y como los Vértiz, originarios de Machicotena. Caro Baroja ve relación con el latín "Verticus" y "Verticius", derivado de "vértice". El significado originario de vértice, vertex, es el punto axial (cercano a la Polar) alrededor del cual parece girar la cúpula celeste, designando también enseguida el punto culminante de algo, la cumbre.
En el vídeo se explica. Foto M Luisa Ilundain
José Vértiz Andueza, el último propietario del Señorío, falleció en 1972, sin descendencia, terminando así el apellido Vértiz que en Machicotena llevaban sus habitantes desde el siglo XV.
"Bértiz" no es, pues, un topónimo originario de la zona, sino proveniente del apellido romance de la familia Vértiz. 
La casa solariega fue levantada en 1847 por la antigua familia Vértiz, que continuó con la propiedad hasta casi el siglo XX, y ampliada en 1905 por sus últimos propietarios Don Pedro Ciga y su esposa Dª Dorotea Fernández.

Actualización 10h 30'
Mi amigo Alex me envía esta foto con esta reflexión: "Foto tomada en Astigarraga, minutos después de conocer tu reflexión diaria. Si es que en este país somos de escribir mal. Es nuestra indeleble marca cultural"
Gracias, Álex.

Pedro Ciga 
Pedro Ciga Mayo (Pamplona ¿o Irurita?, 1867 - Pamplona 1949), primo segundo del pintor, fue jurista y fotógrafo aficionado. Se doctoró en Derecho por la Universidad de Barcelona. En 1890 contrajo matrimonio con Dorotea Fernández Morales y en 1898, adquirieron el señorío de Bértiz. Apasionados por la historia, la geografía, las ciencias y la astronomía, desarrollaron en Bértiz la base de un rico patrimonio cultural y natural. Fueron los creadores del jardín de Bértiz que, según parece, nació adosado a otro más antiguo ("Jardinzar") que ya existía en 1847. En su época se construyó también la carretera y el palacio de Aizcolegui. A la muerte de Pedro Ciga, en 1949, el Señorío de Bértiz fue legado a Navarra, y en su nombre a la Diputación. El palacio, el jardín y los terrenos circundantes fueron cedidos en usufructo al Obispado de Pamplona. La única exigencia que conllevaba esta herencia era la de conservarlo todo "tal cual".
Pedro Ciga dejó también un fondo de 1.294 fotografías con temáticas muy personales, visitas a ferias tecnológicas o imágenes de animales exóticos. Está pendiente de tratamiento en el AGN.

1913 Riada de Elizondo
Ésta es la escena que vio Pedro Ciga. Foto Mena
Para que nos hagamos una idea del talante de Pedro Ciga:
DN 16/06/1913 Donativo de 10.000 pesetas. Paseábamos por el pueblo don Pedro Ciga, don Juan Irurzun y yo. Llegamos á la plaza en el momento en que se servía la comida á los hombres que llegaron de los pueblos. Don Pedro Ciga que estaba aterrado ante el espectáculo aquel de miseria y ruina, se emocionó ante aquel centenar de hombres que habían bajado a ayudar á sus hermanos y comprendiendo que algo podía faltar en aquellos primeros momentos de confusión y de falta, llamó al alcalde de Elizondo y le entregó 10.000 pesetas para ayuda de lo gastos. ¡Que Dios bendiga. la mano que así sabe ejercer la caridad y el corazón que se emociona y da lágrimas á los ojos ante la desgracia ajena! 

El vídeo (hay que registrarse)
Es una maravilla pero es largo (30'). Así que, tras un ojeo inicial, os recomiendo pillar un rato tranquilo para degustarlo a toda pantalla.

Alternativa
Para que quienes no deseáis registraros tengáis una alternativa, esto es lo mejor que he encontrado:

jueves, 9 de noviembre de 2023

En castellano, "Fuenterrabía"

En 1980 el Ayto. de Fuenterrabía, en un ejercicio ridículo de auto-odio, eliminó de su nombre oficial, de la cartelería, de los libros de texto... el nombre por el que había entrado en la Historia. Y tuvo que traducir al euskera el escudo de armas de la ciudad, que estaba en castellano, con un "FUENTERRABIA" bien claro.

Nos cuenta la 1ª parte María Ortigosa:
"Alfonso VIII de Castilla fundó Fuenterrabía en 1203. Durante casi nueve siglos, castellanoparlantes y vascoparlantes, andaluces y catalanes, franceses e ingleses, campesinos y nobles, han utilizado el nombre de Fuenterrabía para referirse a esta localidad guipuzcoana. Nueve siglos hasta que el PNV ganó en 1980 las elecciones municipales y decidieron llamarlo… ¡Hondarribia!. ¿Por qué Hondarribia?
FONTE ARRA BIA_sello (1335)

Pues porque si, porque el prefijo “fuente” fue una imposición española y es obvio que antes (por ejemplo, en el Carbonífero) tenía que haber un nombre eusquérico. Es cuestión de buscar por la zona; siempre hay un riachuelo, un caserío, una cala. Y si no, se inventa."

Cuando leí este texto de María Ortigosa me pareció muy simplón y que no rebatía los argumentos más sólidos a favor de Hondarribia.
Como por ejemplo...
La fundación de la población como villa se realiza en 1203, cuando el rey castellano Alfonso VIII le concede la Carta Puebla y el Fuero de San Sebastián, a cuya jurisdicción había pertenecido hasta ese momento. Este hecho se produjo escasamente tres años después de que Guipúzcoa y el norte de Álava fueran conquistadas por el Reino de Castilla. Es necesario aclarar que anteriormente ya existía un núcleo poblacional seguramente desarrollado, como acredita el fuero concedido en el año 1180 por el rey Sancho el Sabio de Navarra a San Sebastián, donde la población aparecía nombrada como Hundarribia: «Etiam terminum dono al popullatores de Sancto Seuastiano, de Hundarribia usque ad Oriam, et de Arrenga usque ad Sanctum Martinum de Arano... "

«SIGILL(UM) CON(CILLII) FONTE ARRABIA» «FRANGE LE(GE) TEGE»
Como veis, María Ortigosa ni siquiera menta el Fuero de San Sebastián, pero nosotros sí.
Y tenemos que ser muy cautos: el original del fuero de San Sebastián se perdió muy pronto. Banús y Aguirre conoce ocho copias, cinco manuscritas y tres impresas. De todas ellas, la más antigua es la que nos dejó el escribano Juan de Sorola en 1474, casi tres siglos después de la fecha que se supone que fue concedido (1180).
Puerta de Santa María, con el escudo de armas
¿Qué garantía tenemos de que el nombre inicial de la localidad era "Hundarribia"? La credibilidad del "Hundarribia" inicial es tan escasa que ni siquiera aparece en el listado de más de 125 versiones (pincha) de Euskaltzaindia, de la Real Academia de la Lengua Vasca, cuya parcialidad en temas de toponimia es proverbial (el invento de "Azkoien" para Peralta, "Berriogoiti" para Berriosuso... por ejemplo).
En ese listado temporal para cuando llega algo parecido a "ondarrabia" (1550), hemos leído más de 25 similares a "fuenterrabia", anteriores en el tiempo.
De todas formas es evidente el intento de reescribir la Historia haciendo desaparecer de la circulación el nombre por el que ha sido conocida Fuenterrabía.
Y no sólo el nombre, también el escudo de armas:
En castellano, a la izda (1694); en vasco a la dcha. (1988)
Según expone Valentín de Céspedes Aréchaga ("Evolución de las Armas de Fuenterrabía a través de los Siglos"), lo que fue un primer cambio oficial en el nombre de la Ciudad, que suprimió el nombre en castellano, derivó en traducir la orla que contiene los títulos históricos de la Ciudad Es decir, nos encontramos con la circunstancia de que la aprobación por parte del Ayuntamiento de la ciudad de las armas de Fuenterrabía se produce 785 años después de serle otorgada la carta-puebla, unas armas que han sido y son fruto del uso y la costumbre, por parte de sus órganos de gobierno y habitantes durante más de 800 años continuados (Céspedes).

Esperemos que no lo consigan (al menos, entre los navarros que han ido a las "Colonias de Fuenterrabía"). Y que, cuando se habla en castellano, se siga usando el "Fuenterrabía" tradicional.

sábado, 26 de agosto de 2023

Euskaltzaindia y San Francisco Javier

Aunque no procesiona ni tiene hermandad, despierta gran devoción  en Utrera
Si la lengua materna de San Francisco Javier fue el vascuence, lo disimuló muy bien. En 549 páginas de sus "Cartas y escritos de San Francisco Javier", ni un triste 'agur' (que además es latín tardío).

Me sorprendió que, todavía hoy, en 2023, asegurara Euskaltzaindia:
Xabier
El Castillo en 1952, 400 años tras la muerte del Santo 
Javier (español), Xavier (francés), Xavier (inglés)
Sexo: masculino 
Hipocorístico: No 
Pueblo y castillo de Navarra conocido en todo el mundo por el santo Francisco Jatsu Azpilikueta nacido en él. Siendo estudiante en París conoció a Ignacio de Loiola y entró a formar parte de la Compañía de Jesús. En 1541 marchó a las Indias Orientales donde falleció once años más tarde. Sus últimas palabras las pronunció en su lengua materna, en euskera. El nombre Xabier es un topónimo eusquérico compuesto, al parecer, de etse 'casa', variante dialectal de etxe, y berri 'nueva'.
Imagen clásica de la agonía de San Francisco Javier
Sobre la muerte de San Francisco Javier lo que existen son
 relatos del testimonio de un testigo de su agonía, que cuenta que en sus momentos finales "hablaba en lenguas (plural) que él no entendía". De ahí a asegurar que hablaba en vascuence y que éste fuera su lengua materna, hay mucho trecho. 
No hay una prueba material directa de que San Francisco Javier hablara vascuence
Por eso me extraña que Euskaltzaindia, la Real Academia de la Lengua Vasca, mantenga aún hoy en día estos viejos argumentos que han sido rebatidos hasta la saciedad.

En la exposición “Navarrorum”, que visité en 2017, se cometía el mismo error.
No entiendo cómo una polémica que ya fue resuelta en 2001, se vuelve una y otra vez a sacarla a la palestra sin aportar nada nuevo, y nada menos que en una exposición auspiciada por la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana.
Éste es el documento de aquella exposición y su correspondiente comentario:
CARTA DE SAN FRANCISCO JAVIER
"Y como ellos no me entendiesen ni yo a ellos, por su lengua ser natural malabar y la mía vizcaína..” (Nota)
En una carta enviada desde la India, Francisco de Xabier cuenta a sus superiores en Europa las dificultades que está teniendo a la hora de evangelizar a los indígenas debido a la diferencia de sus lenguas. El futuro santo patrón de Navarra -un noble procedente de la zona de Sangüesa, universitario y hablante de varias lenguas- declara que su lengua materna es el euskera. La lengua vasca es conocida en esta época como `vizcaína' en Castilla y como ‘vascuence’ o 'lengua vascongada' en Navarra.
Nota: qué pena que no hayan dejado seguir la frase sólo un poquito más:
"Y como ellos no me entendiesen ni yo a ellos, por su lengua ser natural malabar y la mía vizcaína, junté los que entre ellos eran más sabedores, y busqué personas que entendiesen nuestra lengua y suya de ellos"
Como a este tema (San Francisco Javier y el euskera) ya le hemos dedicado varias entradas, voy a intentar resumir aquí los argumentos principales. Si alguien quiere profundizar, puede pinchar en el enlace anterior. 
Resumiendo:
1. Lengua vizcaína
Esto es lo que presentan
Dejamos de lado que hay quien afirma que "no existe la carta en que San Francisco Javier dice que su lengua era la vizcaína. Lo que tenemos son copias y traducciones diversas del supuesto original y entre estas copias textos divergentes con distintas lecturas".
Pero, aunque así fuera, sería, como mínimo, surrealista que San Francisco Javier se dirigiera en euskera a los indígenas malabares, que sí podrían conocer el portugués. "Vamos tres portugueses", escribe Javier en otra ocasión. Pero no se refiere, evidentemente, al lugar donde nació.
Por lo cual, no se puede despachar tan alegremente como se hace en esta exposición la identificación vizcaíno=euskera. Y menos, afirmar taxativamente: "(San Francisco Javier) declara que su lengua materna es el euskera".
Uno de nuestros mejores historiadores y críticos de la literatura española, el catalán Martín de Riquer, en su "Aproximación al Quijote", Barcelona, 1967, glosa lacónicamente esa lengua "vizcaína", de la que ya habla Cervantes, como "un divertido español con sintaxis vascongada".
También José María Recondo estudia en varios capítulos el significado que tiene "vizcaína" en Cervantes, Lope, Quevedo o Tirso de Molina, y concluye que en el siglo XVI y XVII 'lengua vizcaína' quería decir el modo que hablan o escriben el español los vizcaínos cuando faltan a las reglas gramaticales. Idéntico a la opinión de Martín de Riquer.

2. La conversión de Recondo
En el año 2001 -hace ya 22 años- José María Recondo (1927, San Sebastián - 2003, Pamplona; jesuita e historiador) publicó el libro "La lengua vasca de san Francisco Javier". Lo mejor es el subtítulo: "o cuarenta años de obsesión". 
A los cuarenta años de haber afirmado que la lengua vasca había sido la lengua nativa del santo, Recondo -dos años antes de morir- rectifica y rebate al también celebre jesuita Schurhammer (1882-1971). La frase de Recondo que os traigo demuestra hasta qué punto le dolió tener que reconocer, tras 40 años de investigaciones, que no había ninguna prueba de que San Francisco Javier hablara vasco:
¿Habrá que esperar a que algún afortunado descubra un día un verdadero argumento entrañable que ponga en labios de Javier la lengua plurimilenaria? Nada más deseable. Mientras tanto, no consta, nada prueba. Rotundamente, no hay argumento, con certeza histórica, de la lengua vasca de San Francisco Javier.
Esto ocurrió en 2001. Y ahí acabó la polémica, hasta que alguien encuentre algo nuevo. 
Por eso me extraña que una exposición que pretenda ser seria, vuelva a sacar los viejos argumentos y, además, sin rebatir a Recondo.

3. Ni un triste agur
Os pongo este enlace al libro "Cartas y escritos de San Francisco Javier", de J.F. Zubillaga, 3ª edición, 1979. Son más de 500 páginas en las que veréis cartas a sus hermanos, al azpeitiarra Ignacio de Loyola (supuestos vascoparlantes)... Poned en el buscador 'ama', 'aita', 'jaun' 'egun on', 'zer moduz'... Nada, ni un triste 'agur'.
Si la lengua materna de San Francisco Javier fue el vascuence, lo disimuló muy bien.

miércoles, 28 de junio de 2023

Ansoáin: la música, el cebo; el euskera, el anzuelo

Facebook de Antsoaingo (pincha) Udal Musika Eskola - Escuela Municipal de Música de Ansoáin
Resulta patético comprobar que la inmensa mayoría de los escritos en el Face de Música son en euskera y no tienen comentarios de la gente. Y para un comentario que hay, es en castellano en un escrito en el mismo idioma.
Echad también una ojeada al "Pliego Escuela Música" (buscad "euskera" -18 veces- y alucinad).
Y este artículo de Diario de Navarra.

Se quejan unos padres de que la Escuela Municipal de Música de Ansoáin discrimina a los niños que no hablan vasco. El 28-M tuvieron la oportunidad de acabar con esa situación y, sin embargo, tras la abstención (50,1 % del censo), ganó Bildu (pincha).


La música, un idioma universal                                                                           DN 26/06/2023
A la atención del Ayuntamiento de Ansoáin. Señores, no se entiende lo que pretenden hacer con la Escuela de Música de Ansoáin. La cruzada que se está emprendiendo en este centro para separar alumnos por grupos de idiomas pasa por disminuir tiempos lectivos de estudiantes, curiosamente castellano‐parlantes, manteniendo eso sí, los mismos tiempos para grupos de euskera. Sin embargo, la cuota a pagar es la misma para todos. Además, se está limitando el acceso de nuevos niños al centro. Ahora bien, si tienes la suerte de que tu hijo sabe expresarse en lengua vasca, entonces tienes las puertas abiertas. Mientras tanto, el resto de niños de Ansoáin que no hablan euskera se tienen que conformar con quedarse en la calle. 
Desde 1985 consienten los Aytos. de Ansoáin esta placa en la Calle Arturo Campión
Les pregunto; ¿importa en qué lengua se hable para tocar la guitarra, trompeta, piano…? ¿O para formar una banda musical?
Su obligación es gobernar para todos los ciudadanos de Ansoáin. Los hay de muchos colores, pero no se les vaya a olvidar que todos, absolutamente todos tienen los mismos derechos. Rectificar es de sabios. Espero que el ayuntamiento de mi pueblo así lo haga, y los niños y niñas que lo deseen puedan ir a la escuela de música en igualdad de condiciones.
SAIOA ROMANO GARAYOA Y JAVIER ZABALZA ITURRI

miércoles, 21 de junio de 2023

Chalaparta (documentación real)

¿De qué siglo puede ser este documento? ¿Es fundamentalmente verdadero?
Para facilitar su lectura, lo he escrito con caracteres actuales, respetando algunas comas de más que hay en el original.
Para situar la época con más precisión, os daré alguna pista con algunas "fantasías animadas" de diversas épocas:
Hnos. Goicoechea
1. A partir del Renacimiento (XV-XVI), casi en cada país se consideró su lengua como la auténticamente originaria, o al menos como una de las 72 que aparecieron tras la confusión de Babel. En España, el honor se lo llevó sobre todo el vasco. 
2. Hubo tal algarabía que en 1688 se publicó en Hamburgo la parodia titulada Las lenguas del Paraíso. Aquel era un edén multilingüe: Dios hablaba en sueco y Adán en danés, mientras que la voluptuosa Eva sucumbía a la oratoria de una serpiente que se expresaba en francés.
3. Pero un jesuita del siglo XVIII, el padre Larramendi, no se arredró ante tanto cachondeo y escribió que Adán y Eva hablaban vascuence en el Paraíso terrenal. Lo mismo sostenía, un siglo después -ya en el XIX-, Juan Bautista de Erro, al afirmar que la lengua fue una creación de Dios y no una creación humana. Y, naturalmente, esa lengua era el euskera, el idioma de Adán y Eva. Al final, la Sociedad de Lingüística de París, constituida en 1865, estableció de manera tajante: «La Sociedad no admite ninguna comunicación ni sobre el origen del lenguaje ni sobre la creación de una lengua universal»
4. No fue anoche cuando tuvimos un sueño... sino hace cuarenta mil años... en el evolucionar humano que arrancándonos de la cueva primordial nos lanzó a la formación de núcleos urbanos, de la transmisión de la memoria de nuestros muertos inmortalizados en los dólmenes y cromlechs que pululan por nuestra geografía a la palabra escrita en el idioma ancestral, hace dos mil año doscientos años (sic), Zorioneku, encontrada en un derruido poblado del monte Iralegi (sic). Mensaje de bienvenida, es decir, de vida, en el mero centro de nuestra geografía. (Tomado "sic" del Diario de Noticias de ayer).
Chalaparta Hnos. Arce Encuentros 1972. Museo de Navarra
Como veis, en todas partes y épocas se cuecen habas. Que mi abuelo creyera al pie de la letra lo de Eva y la serpiente, lo comprendo. Pero que hoy, ahora mismo, Wikipedia suelte semejante perla  de "documento" es para echarse a temblar.
El origen de la txalaparta, se remonta al Paleolítico, cuando los primitivos vascos, utilizaban ese sonido con huesos de animales sobre estalactitas en las diferentes cuevas habitables. Su utilización estaba íntimamente ligada a las labores de fabricación de la sidra. Tras triturar la manzana, se celebraba una cena y la fiesta se podía prolongar hasta altas horas de la madrugada.
Volviendo a este "documento", alguno enseguida se habrá dado cuenta de que, si la chalaparta "estaba íntimamente ligada a las labores de fabricación de la sidra", y la manzana y la sidra suponen la aparición de la agricultura, ya no estamos en el Paleolítico (350.000-6.000), sino en el Neolítico final (del 3.300 al inicio del Calcolítico) en que aparece un ritual funerario megalítico y se expanden la ganadería, la agricultura y el poblamiento al aire libre.
Por tanto, de Paleolítico, nada de nada.
Documentación sobre la chalaparta
1.
Quien lleva más lejos la documentación sobre la chalaparta es Juan Mari Beltrán quien, en este artículo de Deia, dice
Los primeros documentos en los que se alude a este instrumento musical remiten al siglo XVII, al libro de cuentas del ayuntamiento de Oiarzun, en el que se describen los toques y las características de la txalaparta, aunque el nacimiento del instrumento es anterior
El problema es que no está a nuestra disposición (al menos digitalmente) el libro de cuentas. Quizás en su libro "La generación que salvó la txalaparta" presente el documento. Pero tampoco dispongo del libro.
2. En la prensa histórica ""Chalaparta" se documenta por primera vez, en un artículo del 15 de Agosto de 1882, en Lau-buru, diario de Pamplona, sobre un trabajo muy importante de Severo de Aguirre Miramón titulado "Fabricación de la sidra en las provincias vascongadas y su mejoramiento", publicado en San Sebastián. En este trabajo, "Chalaparta" es una fiesta, tras la trituración de la manzana, en la que se golpean tablones y se lanzan irrintziac.
Dice así en Parte 3, pág. 128-29: 
Costumbre antiquísima es en Guipúzcoa, y se observa aun en nuestros días, que al finalizarse la tarea de la majada ó trituración de la manzana se solemniza por los operarios del lagar con unos toques singulares sobre maderos: estas manifestaciones de regocijo se conocen con el nombre de Chalaparta. Colócanse dentro ó fuera de la casa-lagar, en punto adecuado y próximos uno de otro, dos tablones del servicio de la prensa, sobre piedras ó tarugos puestos en los extremos de los mismos para evitar su contacto con el suelo: de esta manera quedan los tablones suspensos y con hueco suficiente para la vibración. Situados de pie dos hombres con un palo en cada mano dan golpes á los tablones haciéndoles producir con este choque distinto sonido ó tono : estos golpes guardan compás parecido al de dos por cuatro en la música y no 'obstante su mayor ó menor número obedecen todos á la unidad, siendo bajo este .concepto agradables al oído: los sonidos son mas ó menos claros según las condiciones de los tablones, su colocación y la habilidad de los individuos.
Esta. especie de fiesta de nuestros labradores en una forma musical ruda y primitiva nos recuerda lo que algunos afirman del célebre filósofo y matemático Pitágoras, suponiendo haber establecido las primeras reglas ciertas y fundamentales de la música por medio de la observación detenida del diferente sonido que producían los martillos de una. fragua (1). Durante la Chalaparta se dan en demostración de júbilo ciertos gritos ó voces particulares á que los naturales denominan irrintziac.
Hoy llamamos "chalaparta" al instrumento de percusión, pero el texto de Aguirre Miramón recalca -y por dos veces- que Chalaparta es  fiesta, jolgorio, "estas manifestaciones de regocijo", "Durante la Chalaparta se dan, en demostración de júbilo, ciertos gritos ó voces particulares á que los naturales denominan irrintziac".
Si Chalaparta es fiesta, regocijo, jolgorio.., tras el trabajo bien hecho, se me ocurre relacionarla con "txalo" (chalo, palmada, aplauso).

En resumen...
Vamos a olvidarnos del Paleolítico y las estalactitas y humildemente reconozcamos que la documentación de la que disponemos (finales del XIX) no nos lleva mucho más atrás. Y siempre ligado a la elaboración de la sidra, especialmente en Guipúzcoa.

miércoles, 18 de enero de 2023

J. Abaitua: Lo siento, pero ese texto no está en ‘euskera’

Irulegui, a vista de dron
Metafísica (griego antiguo)
"Me ha extrañado, en primer lugar, que los defensores de la Vasquización (mejor que vasconización) tardía no hayan abierto todavía la boca y reconozcan que el hallazgo de Irulegui es un torpedo contra su teoría que dice que el euskera no llegó a la Cuenca de Pamplona hasta el siglo V-VI después de Cristo."
Esto lo escribí el 14 de Noviembre, el mismo día de la presentación oficial de la Mano de Irulegui.
Y estaba en lo cierto. Ningún defensor de la Vasquización tardía había abierto la boca. 
Pero por un día.
Justo al día siguiente de ese famoso 14 de Noviembre, el de la Presentación del Hallazgo Milenario (la Metafísica de Aristóteles -siglo IV a.C.-, ¡bah!, ¡paparruchas!), abrió la boca Joseba Abaitua -uno de los autores que "sostienen que la hipótesis de una vasconización tardía (datable hacia la primera mitad del siglo VI) explica la historia lingüística del País Vasco y Navarra de forma mucho más simple y congruente que la hipótesis opuesta, esto es, la de una vasquidad antigua del mismo territorio"-. 
Y vaya que sí la abrió:

Lo siento, pero ese texto no está en ‘euskera’                    Por Joseba Abaitua 15/11/2022
Alguien tiene que decirlo. 
Si ese texto hubiera estado en euskera, el euskera habría desaparecido. Habría desaparecido el euskera como desaparecieron las lenguas celtibéricas, o el ibero mismo. Nadie en territorio vascón habría sido capaz de entender ese texto en el siglo II d C. Para entonces esa lengua había desaparecido.
Joaquín Gorrochategui ha definido esa lengua como ‘vascónica’, más en un sentido geográfico que étnico o lingüístico, porque entre los especialistas es de sobra conocido que en el territorio de los vascones se hablaba una diversidad de lenguas. Era un territorio particularmente complejo, desde el punto de vista cultural. Un espacio de tránsito, de flujo permanente de gentes, la arteria principal entre el continente europeo y la península ibérica.
La Mano de Irulegui no es la Piedra de Rosetta
La presencia de testimonios paleovascos en Navarra no es una novedad (la estela de Lerga, los teónimos en inscripciones romanas, lo epígrafes de las Tierras Altas de Soria). La novedad, extraordinaria ciertamente, es haber hallado un texto completo en signario paleohispánico, previo o coetáneo al contacto con Roma, que incluye lo que parece otro testimonio inequívoco paleovasco (‘sori’ zori). Pero lo que se ha leído como ‘sorioneku’, con todas las reservas, no es el equivalente del moderno zorioneko. El texto en su conjunto es ininteligible desde el euskera. También desde el proto-euskera. Esto hay que decirlo alto y claro. La mano de Irulegui no contribuye directamente al conocimiento del pasado del euskera, como se ha dicho hasta la saciedad de otros textos ibéricos. 
La mano de Irulegui está en otra lengua, emparentada de una u otra forma, pero desde luego no antecesora directa del euskera histórico.

Queda pues claro para Abaitua que lo que nos han vendido como antecesor del euskera histórico no era tal. Lo que Abaitua dijo ya el 15 de Noviembre, al día siguiente de la presentación oficial ("lo que se ha leído como ‘sorioneku’, con todas las reservas, no es el equivalente del moderno zorioneko"), lo reconoció Gorrochategui el 29 de diciembre, cuando la peregrinación al Planetario: “sorioneku (palabra en lengua vascónica) no se corresponde con la palabra vasca zorioneko, pese a su gran parecido".
Una nueva frustración. Han creado unas expectativas que no están cumpliendo. Pero aquí nadie pide cuentas. ¿Qué estamos celebrando desde el 14 de Noviembre? ¿Que nuestros antepasados de Irulegui hablaban (y escribían) una lengua que se perdió?

sábado, 19 de noviembre de 2022

"Canto de Altobiscar": el mayor fraude de la literatura vasca (act.)

Roncesvalles, a los pies de Ibañeta
Esta entrada la hice en 2012 y la he ido actualizando según iba consiguiendo más datos y documentos. El impresionante montaje de la presentación de La mano de Irulegui y las reacciones inmediatas (euskera oficial en toda Navarra reclamado por Euskaltzaindia...) me aconsejan volver a presentarla para pedir prudencia, especialmente en las consecuencias del hallazgo

Actualización 27.02.17
Hay algunos errores en DN. Leed esta entrada. 
¡Quién me iba a decir a mí que aquel tremendo poema, que leí sobrecogido en mi adolescencia, había sido el mayor fraude de la literatura en lengua vasca! Se "vendió" como coetáneo de la 
batalla de Roncesvalles (VIII-IX), anterior, pues, al Cantar de Roldán (s, XI), con lo que adelantaba en 7 u 8 siglos a los primeros escritos literarios en euskera (s. XVI). Durante medio siglo engañó a todos los que quisieron dejarse engañar, por ejemplo, Hermilio Olóriz, autor de la traducción que leí de mocico.
Pero nadie me dijo nunca que era un pufo. Parecía un pacto de silencio. Lo descubrí hace cinco años. Fue mi 2ª decepción gorda, muy gorda, con el vascuence, sobre todo por la cobardía de no asumir el fraude.
Ayer habló del tema DN y me ha hecho actualizar esta entrada.

Recuerdos de adolescencia
Tendría 13 ó 14 años cuando en algún libro de texto de Geografía e Historia de Navarra (creo que bien podría ser el de Julio Gúrpide Beope, pag. 94) me topé con un tremendo poema: "Canto de Altobiscar". Me impresionó tanto que, a partir de entonces, el fiero Etcheco Jauna, Ibañeta, Roldán, los buitres comiendo la carne machacada de los soldados de Carlomagno... empezaron a formar parte de la mitología de mi adolescencia.
Por esa misma época pasábamos alguna semana de verano en Roncesvalles y, recorriendo aquellos parajes, me afanaba por encontrar el posible lugar de la batalla, algún resto de aquella carnicería, una punta de saeta oxidada entre la hojarasca, el eco de un irrintzi... En vano.
Pero hoy he tenido, al menos, la suerte de volver a encontrar ese viejo poema. Era así:


En medio de los montes de Vasconia
se eleva un grito, nuncio de borrascas,
y de su puerta en el dintel erguido:
Quién vá? pregunta el fiero Etcheco-Jauna.
Intranquilo su perro se despierta,
álzase al punto, husmea, ronco ladra
y su estruendosa voz en Altobiscar
con cien lúgubres ecos se agiganta.
Yá bélico rumor oye Ibañeta,
que entre las rocas iracundo avanza
y de derecha á izquierda se aproxima;
mas tambien en las cumbres elevadas,
guerreros cuernos á la muerte evocan,
y afila el montañés tajantes hachas.
Vienen! Vienen!... cual nubes de tormenta
brillan relampagueando sus corazas,
y ¡qué de enseñas de colores flotan
entre el inmenso bosque de sus lanzas!
Navarzal, cuántos son? cuéntalos bien.
—Son uno, dos, tres, cuatro;
cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez;
son.., ¡cielos! once, doce,
trece, catorce, quince, diez y seis;
diez y siete, diez y ocho, diez y nueve;
veinte.., ¡y miles y miles aún se ven!
Unamos, pues, los brazos, y arrancando
esas enormes rocas de sus basas,
caigan sobre sus míseras cabezas,
que al precipicio rueden aplastadas.
Hijos del Septentrion, á qué vinisteis?
Á qué el reposo herir de las montañas?
¡Dios las alzó para que nunca el hombre
con menguados intentos las franqueara!


Mas las rocas oscilan, se derrumban;
haces enteros al abismo arrastran,
ya todo es confusion! !Qué mar de sangre!
¡Qué de huesos molidos! Los de Francia
que aun tenéis un corcel y aún tenéis fuerzas,
huid, huid, de la feroz batalla.
Y tú, Rey Carlo-Magno, con el yelmo
de plumas negras y la roja capa,
huye, porque Roldán yá en tierra cae,
como los robles al golpear del hacha!
Huyen ... Huyen! ... ¿Qué fué de sus banderas?
¿qué, del inmenso bosque de sus lanzas?
Con su traidora sangre enrojecidas,
yá tampoco relumbran sus corazas.
Navarzal, cuéntalos, ¿cuántos anhelan
burlar, huyendo, nuestra ardiente saña?
Son veinte, diez y nueve,
diez y ocho, diez y siete, diez y seis,
quince, catorce, trece,
doce, once, diez, nueve, ocho, siete, seis;
cinco, cuatro, tres, dos, uno. ¡Ni uno!
Todos yacen sin vida á nuestros piés.
Todo acabó! Con tu bravío perro
ya puedes ir en paz, Etcheco-Jauna,
á abrazar á tu esposa y á tus hijos,
á limpiar tus saetas, á encerrarlas
en el guerrero cuerno y, sosegado,
dormir sobre él.¡De la invasion armada
los huesos blanquearán eternamente;
y allá en la noche, las voraces águilas,
vendrán, al son de los profundos vientos,
á comer de sus carnes machacadas!
Nota: he preferido la expresión "montes de Vasconia" al original de Hermilio Olóriz "montes euskaldunas"; "haces enteros" frente al original "haces enteras", hoy en desuso en femenino; y el muy navarro "navarzal" frente a "mancebo".

Cerrando el horizonte: a la izquierda Astobizkar; en el centro el barranco Patxaranberro; en el extremo derecho el monte Ortzanzurieta. Delante, a la izquierda, Burguete (Navarra) y tras él el montículo Don Simón. Fot. Garikoitz Estornés Zubizarreta 1990
Publicación del Canto de Altobiscar
En aquellos años no me planteaba cuándo fue creado el poema. Daba por supuesto que sería de la misma época de la batalla.
Ahora, casi medio siglo después, sí que me lo he planteado y la frustración ha sido mayúscula.
El poema original en euskera ("Altabiçaren Cantua") y traducido al francés (Le Chant d'Altabiçar") se publicó en 1834 en el "Journal de l'Institut historique" (ver, al final, documentación. Garay de Monglave, fundador de dicho periódico, lo presentó como un cantar de gesta contemporáneo a la batalla de Roncesvalles. Procedía -según Garay- del pergamino que con sus propios ojos vio en casa del conde de Garat, al que, a su vez, se lo había proporcionado Latour d'Auvergne, quien lo había recibido en 1794 de manos del superior de un convento de San Sebastián.
Se trataba, pues, de la alternativa vascona al Cantar de Roldán y, además, anterior a él.
El revuelo que causó la publicación del poema fue muy grande y mucha gente, aunque con alguna duda, creyó en su autenticidad. ¡Era tan hermoso! El aire general de antigüedad, el ladrido del perro retumbando en Ibañeta, la doble numeración de los guerreros... La belleza del poema y los deseos, especialmente por parte de los vascófilos y luego del nacionalismo, de que fuera auténtico superaban con creces a las posibles dudas del espiritu crítico.
Hermilio Olóriz
Uno de los más furibundos defensores de su autenticidad fue precisamente Hermilio Olóriz quien hizo la traducción al castellano que acabáis de leer para la Revista Euskara (1878-83):
"Por fortuna, los hombres de ciencia más eminentes, han reconocido su autenticidad, su magestuoso sabor antiguo, su indisputable mérito. Alguno, como Mr. Bladé, ha negado su antigüedad y se ha esforzado en probar, con argumentos poco sólidos y sutilezas, que dicha composicion es apócrifa y data solamente de fines del siglo pasado; pero las razones que aduce este escritor son de tan poco peso, tan sistemático se muestra al combatir los cantos heróicos de los vascongados, y en tales errores incurre al hacer ciertas comparaciones que su trabajo, apreciable por otra parte, carece en esta de importancia...."
La gran mentira
Wentworth Webster
Pero a finales de 1883, Wentworth Webster descubrió una de las más grandes patrañas literarias. Obtuvo declaraciones de gran transcendencia y escribió una notable carta a don José Manterola (quien en 1880 había fundado la revista cultural Euskal-Erria) incluyendo la declaración de Mr. Duwisin, testificada por otra autoridad no menos respetable, la del ilustre vascófilo Mr. D'Abbadie, de las que se desprende que el original del Canto de Altobiscar había sido compuesto en francés por el bayonés Garay de Monglave, que no sabía vascuence, en París, donde residía como estudiante. Lo compuso para cantarlo en las reuniones de estudiantes vascos. Uno de los compañeros, Louis Duhalde d'Espelette lo tradujo al vasco, en verso libre. Webster publicó su sensacional descubrimiento en el Boletín de la Real Academia de la Historia del año 1883.
No es, pues, de extrañar que el Dictionnaire de Contemporains de Vapereau califique a Garay de Monglave de "expert en pamphlets et quelque peu filibustier".
Yo, por mi parte, simplemente os muestro su etimología de "euskaldunak" (escualdunac, en la grafía de aquella época y en el país vasco-francés) en la misma presentación del Canto de Altobiscar:

Tras el desenmascaramiento
A pesar de que el Canto de Altobiscar es el poema más apreciado y estudiado de la literatura vasca, tras la denuncia de Wentworth Webster, no he obtenido (quizás los haya) ningún dato de nadie que haya rectificado, que haya reconocido su error, no tanto por haber apoyado la autenticidad del poema, sino por haber creído que ponerla en duda era un ataque al pueblo vasco. Ni Arturo Campión (autor de Orreaga), ni Hermilio Olóriz... Da la impresión de que ha habido un pacto de silencio entre "vascófilos" sobre esta tremenda metedura de pata.
No he conseguido el libro de Gúrpide, pero no recuerdo (perdón si me equivoco; han pasado casi 50 años) que dijera nada de la falsedad del Canto de Altobiscar.
Actualización 04.09.2019
Hoy tengo el gusto de presentaros las dos páginas del libro de Gúrpide en las que leí emocionado ese poema hace 55 años. Efectivamente, don Julio no dice nada de la falsedad del mismo. Simplemente lo presenta como un "Relato de la victoria de Roncesvalles":

En 1981 Benito Lertxundi (tampoco dice nada de su falsedad) pone música a la letra en vasco del poema en Altabizkarko Kantua.
Quiero destacar las páginas de Auñamendi Entziklopedia que, cada vez que las he consultado sobre este tema, han dicho verdad.
Finalmente quiero señalar que, a pesar de todo, el "Canto de Altobiscar" ha sido considerado siempre como "el primero y el más importante de los cantos vascos".

Documentación
Pongo a vuestra disposición el poema original (en vasco y en francés) de Garay de Monglave en el "Journal de l'Institut historique".  Va precedido de una introducción del mismo autor (en francés) que merece figurar en la Antología del Disparate. Lo único que la salva es que está hecha en 1834.
Y este escrito -ya de 1919- de José Manterola a la  comisión de monumentos históricos y artísticos de Navarra Epoca SEGUNDA Año 1919 Tomo X Número 37 - 1919 enero