| La Virgen con san Juan y las Marías camino del Calvario Valdés Leal, óleo sobre lienzo. Museo de Bellas Artes |
Ésta es la letra que fui recordando en dos o tres pasos. Estoy convencido de que habrá alguna estrofa olvidada, pero creo que lo esencial de lo que aprendí está aquí.
Por la Calle la Amargura
(oración infantil)
Por la calle la
Amargura
iba
la Virgen llorando;
se
encontró una señora
toda
vestida de blanco;
preguntó:
“mujer cristiana,
¿has
visto a Jesús amado?”
sí, señora, ya lo he visto,
que
por aquí ha pasado
con
una cruz en los hombros
y
una cadena arrastrando
y
una soga por el cuello
que
de allí le iban tirando.
San
Juan le dijo a la Virgen:
“caminemos
al Calvario,
que
para cuando lleguemos
ya
lo habrán crucificado”.
Ya
le clavaron los pies,
ya
le clavaron las manos,
ya
le dieron la lanzada
en
su divino costado;
la
sangre que derramó
en
el cáliz consagró,
el
hombre que la bebiera
será
de Dios perdonado.
Quien
dijera esta oración
todos
los viernes del año,
sacará
un alma de pena
y
la suya de pecado.
Buscando ayuda en internet, he comprobado que hay versiones mucho más largas y que está extendida por todo el mundo de cultura cristiana, por donde se habla la lengua española.De ahí, expresiones tan habituales como "me trae por la calle la Amargura".
Como habéis visto, la "Calle de la Amargura" no es sino la Vía Dolorosa, que tuvo que recorrer Jesús llevando la propia cruz en la que luego fue clavado. De ahí, que también se llame "Vía Crucis" (calle de la cruz).
De niños creíamos en el cielo, infierno, purgatorio y hasta en el limbo. Por ello, la última estrofa tenía una gran fuerza para nosotros. A pesar de ello no creo que haya habido un solo niño que la haya recitado "todos los viernes del año" ni que se haya sentido muy culpable por no hacerlo.
Estas antiquísimas oraciones dejaron de rezarse a partir de los años 60, con la llegada del Vaticano II.
Otra curiosa versión:
