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domingo, 17 de agosto de 2025

De la Coronación de María (1946), a la cúpula de Los Caídos Todos

Aquí tenéis un buen enlace
Esta foto del andamiaje para el altar de la Coronación de Santa María la Real ha sido confundida por la IA nada menos que con la Columna Vendôme en París. Ignacio Baleztena sonreirá satisfecho.

Ha tenido toda la noche para aprender y nada. Vuelve a repetir lo que me dijo ayer:
"La imagen (de la izda.) muestra la Columna Vendôme en París, Francia, durante su construcción o una fase de restauración. La columna fue erigida por orden de Napoleón Bonaparte para conmemorar su victoria en la Batalla de Austerlitz".
Vamos a dejar a la IA (Ignorancia Artificial) para Septiembre.
Subió el sábado esa foto el administrador de "La Pamplona desaparecida...." con esta presentación:
"Sin datar. Andamiaje entre el Paseo de Sarasate y Plaza del Castillo. A ver si alguien nos ilumina sobre su función. (Desconocido)"
José Galle. Congreso Eucarístico. Altar de la Coronación 1946
Y, a pesar de que David Sanz le iluminó con la foto de la dcha., esta tarde de domingo seguía sin corregir. Así que también para septiembre.
La placa, debajo del altar, en el arranque de Carlos III desde la Plaza del Castillo (no Paseo de Sarasate) nos recuerda la Coronación:
De esta Coronación de María, organizada -¡cómo no!- por Ignacio Baleztena, tenéis cumplida información (dos entradas) en el blog Premín de Iruña, de su hijo Javier. ¡No se habrá reído poco don Ignacio al ver que su montaje en la humilde Pamplona ha sido confundido por la IA con la Columna de la Plaza Vendôme en París!
El 21 de Septiembre de 2021, con motivo del 75º Aniv. de la Coronación, también sacamos en Desolvidar una entrada específica: La última Reina de Navarra (21 Sept. 1946).
Y en el Archivo Municipal de Pamplona, si entramos en la fototeca del AMP y escribimos en el buscador "1946", más de 20 registros, de los que 14 tienen mucho que ver con los acontecimientos religiosos de ese año. Pero, entre todas las fotos hay una que llama poderosamente la atención:
El altar, profusamente decorado, sobre una extensa plataforma para que cupieran todos los concelebrantes, y la multitud, ,colocada en sitios estratégicos para no perder detalle. Algunos, los más audaces, encaramados hasta encima de la torre del reloj de Diputación, que fue realmente el reloj de la Caja de Ahorros de Navarra.
Y acerquémonos un poquito para ver un detalle que no pueden dejar de ver los que quieren tergiversar la historia y ocultar la cúpula del Monumento a Los Caídos:
El 21 de septiembre de 1946 todavía no se había empezado la cúpula. Lo haría en los meses siguientes:
1948 (principios) Cía Úriz, Julio
Y se iba rematando a finales de 1948...
...para que en 1950 Stolz pintara sus impresionantes frescos:
No seamos talibanes. La historia no se puede borrar ni olvidar. Sí resignificar: Monumento a Los Caídos Todos.

lunes, 13 de enero de 2025

Premín de Iruña, "el Conquistador"

Ignacio Baleztena, en la última etapa de su vida, cogiendo de la mano al gigante europeo, a quien él mismo llamó ‘Joshemiguelerico’. Cedidas
Como el Cid, que ganaba batallas después de muerto, Ignacio Baleztena ha conseguido en los últimos años dividir a sus adversarios e incluso conquistar a miembros y medios relevantes de la Izquierda Aberzale:
1. Para Amaia Lerga Fuertes, presidenta de la "Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra en 1936", "No cabe el nombre de Premín en el callejero de Iruña" (Diario de Noticias 29·10·20):
No solo por sus apellidos y por pertenecer a una familia de rancio abolengo carlista de Navarra; no se puede admitir porque la persona que se esconde (?) bajo el seudónimo Premín de Iruña fue un activo protagonista del golpe de Estado de 1936 y de la represión posterior llevada a cabo en Navarra...
Premín de Iruña es Ignacio Baleztena. Sin rencor, por justicia, en cumplimiento de la ley, que se borre su nombre de nuestras calles.
2. Un mes después, llega la respuesta de Nil Berenguer Massuet, un catalán cuya orientación política desconozco, pero que viene publicada en el Naiz 16 nov 2020: Premín de Iruña y la Memoria Histórica: 
89 comentarios en La Pamplona...
Recuerda Amaia Lerga que Ignacio Baleztena participó en la reorganización del Requeté y que en 1936 se sublevó contra la II República. Pero se le olvida decir que, previamente, en 1932, algunos republicanos habían incendiado su domicilio familiar. Amaia Lerga también afirma que Ignacio Baleztena «fue un activo protagonista (...) de la represión posterior llevada a cabo en Navarra». Sin embargo, no cita en su artículo un solo caso de represión en el cual participase Ignacio Baleztena. Igualmente olvida que este escritor carlista intervino para salvar la vida de diversos republicanos como fue el caso del doctor Jiménez Díaz. 
La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra en 1936 merece una presidenta de mayor altura intelectual.
3. Finalmente, en el Noticias del 20 de Agosto de 2023 (aún no era alcalde, por 2ª vez, de Pamplona), "La insustituible figura de Premín de Iruña", de Joseba Asirón:
Ignacio Baleztena, también conocido por sus seudónimos Premín de Iruña y Tiburcio de Okabio (pronunciado "okabío"), contribuyó a dibujar el alma de Pamplona y sus fiestas en el siglo XX, y el volumen y la amplitud de sus aportaciones en este sentido es, sencillamente, apabullante... 
Por plasmarlo de una manera gráfica diré que, si alguien preguntara a quien estas líneas escribe, con qué pamplonés de los últimos dos siglos le gustaría pasar una tarde hablando de Pamplona y sus cosicas, respondería sin ningún género de dudas que con Ignacio Baleztena Ascárate. Y la clave sería, en cualquier caso, no hablar en absoluto de política...

Estoy convencido de que don Ignacio también pondría sus condiciones, entre ellas la recuperación de la presencia de la corporación municipal en el Riau Riau (recuperado por su nieto y la Peña Mutilzarra) y acabar con el hostigamiento en la calle Curia. El amor a "Pamplona y sus cosicas" se demuestra en los hechos.

¡Enhorabuena, Baleztena! (sin haberlo preparado, me ha salido un pareado)

domingo, 25 de diciembre de 2022

Belén viviente de Leiza 2022

Cuando el Privilegio de la Unión de este año, viendo su representación teatral, tuve la corazonada de que Ignacio Baleztena volvía a estar entre nosotros. No me equivocaba. Esta Navidad su nieto Joaquín acaba de subir a You Tube el Belén viviente de Leiza 2022, a través de la Sociedad Chopical, creada precisamente por el aitacho (Ignacio).
Joaquín Baleztena Gurrea es hijo de Javier Baleztena Abarrategui -autor del blog "Premín de Iruña" y nieto de Ignacio Baleztena Ascarate. Estas Navidades de 2022 ha llevado a cabo el cuarto belén viviente de Leiza, a través de la Sociedad Chopical, creada precisamente por el aitacho (Ignacio) en Leiza a principios del siglo XX en su querida Leiza.
La Sociedad Chopical fue fundada en 1901 en Leiza por el aitacho. La llamó "chopical" porque a él le llamaban "chopico" por ser alto y alargado como un chopo.
Este año el Belen Viviente lleva el título de "La Navidad de San José" ya que en él se "explica" el misterio de la Encarnación de María por el Espíritu Santo.
La localización del pesebre es en Iturizarrea (aunque en el SITNA viene como "iturrizarrea"), una fuente de Leiza; el túnel es el del Plazaola. Las escenas están rodadas en distintos sitios de Leiza.
Enhorabuena a Joaquín, que ha sabido movilizar a hijos y sobrinos y deleitarnos con un espectáculo que hunde sus raíces en nuestras tradiciones. Como dice al final del vídeo (justo antes de las tomas falsas): "Beti bezala, gure sustraiak; atzo, orain eta beti, Eguberri On".

sábado, 17 de diciembre de 2022

¡Feliz Navidad, desolvidadizos!

Izurdiaga, Pío; Muñeco de nieve en el Bosquecillo de la Taconera. 1912 ca. AMP
Feliz Navidad. Quiero felicitaros las Navidades con esta intrigante imagen de Pío Izurdiaga, aunque no soy capaz de dar con la explicación que esta foto necesita. Así que pido vuestra ayuda.

Estamos en el Bosquecillo y, al parecer, la cámara apunta hacia donde luego estuvieron Ursulinas y Maristas, el final de Navas de Tolosa que termina en el Portal de Taconera.
En el Archivo Municipal nos dan los siguientes datos:
"Autor: Izurdiaga, Pío; Título: Muñeco de nieve en el Bosquecillo de la Taconera. Fecha: 1912 ca.
Nota al verso: `Muñeco de nieve realizado por Matías Colmenares, estudiante de Arquitectura y fusilado* en Barcelona en 1936 (15.02.1937), y por Ignacio Baleztena, estudiante de Arquitectura (Derecho)".
*Este dato acaba de ser retirado de la información que proporciona el Archivo

Se ve en seguida el error. Ignacio Baleztena no fue "estudiante de arquitectura"; estudió la carrera de Derecho en Deusto y Salamanca. Y en 1912 -cuando, según AMP, hizo el muñeco de nieve- tenía ya 25 años y era el presidente de las Juventudes Jaimistas de Navarra.
Lo que más me intriga de esta imagen es la presencia de ese sujeto, con capa y chapela, que tiene cada pie encima de cada uno de los dos tablones del banco. No parece un hombre de tamaño normal, sino una especie de gnomo acosando a la elegante y fría dama. O mejor está sentado sobre el respaldo del banco, con los pies colgando y sólo apoya una mano sobre su rodilla izquierda. Mira a la cámara y el saliente de su cara que apunta hacia la dama es su oreja derecha. Sea como fuere, su postura es extraña y su actitud inquietante.
Ignacio Baleztena en el Congreso de Turismo (1948, 61 años). Extraña manera de, siendo el organizador del mismo, enseñar la ciudad a los encopetados asistentes, con las piernas colgando de las murallas. Desde luego, seguro que fue un cicerone muy entretenido (blog Premín de Iruña)
Estando de por medio un Ignacio Baleztena -y además joven- cualquier cosa es posible. 
Pero, lo que está claro es que esta foto no está clara y necesita una explicación.

Pío Izurdiaga
Aparte del enlace a las 7 fotos del Archivo Municipal (pincha), donde tiene imágenes desde 1889 hasta 1926, aparece en internet muy relacionado con la revista La Avalancha. En esta imagen de Aquilino García Deán lo vemos formando parte de la Junta Directiva de la Asociación de Jóvenes de San Luis Gonzaga con nada menos que Cipriano Olaso.
Sentados, Clemente Machinena, Manuel Zarranz, Manuel Huarte, Fermín Ilundáin, Carlos Dendariarena, Félix Navarro (prebístero), Domingo Nagore, Aquilino García Deán, Feliciano Goñi, Ángel Irurzun e Iván Beloqui. De pie, Cipriano Olaso, Martín Ayala, Alejo Zubiri (secretario abanderado), Benito Olaso y Pío Izurdiaga
En el libro "Las tensiones político-eclesiásticas en torno a Fermín Yzurdiaga" (el "cura azul", el de "echa más, jodido") se nos añade el nombre completo de Pío Izurdiaga, su cualidad de sacerdote y su parentesco con Fermín Yzurdiaga:
Es difícil precisar si Yzurdiaga maniobró para volver (de Arive) a la capital o si la iniciativa partió del obispo Múgica, si es que éste llamó al joven y activo sacerdote a Pamplona sabiendo inminente su nombramiento como nuevo obispo de Vitoria, publicado en enero de 1928. (16)
(16) Siempre como hipótesis, en ese cambio pudo influir el sacerdote Pío Izurdiaga y Ochoa de Sagüés, administrador de la Bula de Cruzada en la diócesis y bien situado para ayudar a su sobrino.
Matías Colmenares
Panorámica de 360º (pincha) desde la Cruz de Peñaguda, diseñada en 1913 por Matías Colmenares
En cuanto al auténtico "estudiante de Arquitectura y fusilado en Barcelona en 1936", he encontrado una biografía en la Wikipedia catalana.
Féculas Navarra, en Lodosa
Matías Colmenares Errea (Estella, 28 de noviembre de 1884-Cerdanyola del Vallés, 15 de febrero de 1937) fue un futbolista español de la década de 1900, arquitecto y político. 
Estudió Arquitectura en Barcelona donde obtuvo el título el año 1910. 
Durante estos años practicó el fútbol, ​​primero en el FC Internacional y más tarde en el FC Barcelona, AC Galeno y RCD Espanyol. También fue árbitro y presidente del Colegio de Árbitros. 
Fue arquitecto municipal en Haro (1912) y Estella (1913), donde construyó la plaza de Toros (1917) y diseñó la Cruz de Peñaguda. En Lodosa, el apeadero fábrica de féculas. También construyó el Estadio de Sarrià en 1923.  
En Estella creó el semanario La Merindad Estellesa y La Teatral Estellesa. 
Durante la década de 1930 empezó a intervenir en política, con una orientación de extrema derecha (más exactamente, albiñanista). En 1935 presidió el partido de nueva creación Frente Españolista. 
El 15 de febrero de 1937, en plena Guerra Civil, fue detenido por milicianos y asesinado en el cementerio de Cerdanyola del Vallès.

jueves, 6 de octubre de 2022

Breve historia de los curriños (marionetas)


Breve historia de los curriños (marionetas)
Como otras muchas manifestaciones artísticas, el teatro de curriños y guiñol hizo su aparición en Navarra alrededor de las fiestas de San Fermín, pero las atracciones importantes no llegaron hasta bien entrado el siglo XIX. En 1888 llegó a Pamplona la compañía “Fantoches" de Alfredo Narbón, a la que tomó el relevo Ignacio Baleztena. En los 50, la plazuela San José fue el escenario de Maese Villarejo -Juan Antonio Díaz-, que continúa junto a Los Caídos. Sin olvidar a Martínez Erro -el de la Bajada Javier-, Retablo de figurillas -del portugués Juan Faro-, La Buena estrella -de Iosu Iragui- y el alemán Kurt Rahier, con sus marionetas extraterrestres.

Las palabras: curriños, títeres, guiñol, marionetas... y ahora fantoches
He encontrado este bonito artículo en la GEN que me ha permitido entender por qué el Vocabulario navarro de Iribarren recoge esta voz de "fantoche" como sinónimo de "curriños" y similares.
El Ferial Años 30 Zaragüeta
En su origen etimológico nos ayuda -¡cómo no!- Etimologías de Chile: el francés importó en el siglo XIX la palabra italiana 'fantoccio' ('marioneta') y le dio la forma 'fantoche' que el español integró tal cual. La palabra italiana procede de 'fante' (niño), presente en palabras como 'infancia', 'infante', todas basadas en el verbo latino 'for,fatum, fari' (hablar).

Comienzos del teatro de curriños
Como otras muchas manifestaciones artísticas, el teatro de curriños y guiñol hizo su aparición en Navarra alrededor de las fiestas de San Fermín. Por estas fechas las barracas se llenaban de atracciones curriñescas y los vestíbulos de los puestos se adornaban con payasos que se arreaban bofetadas y que invitaban entre bromas a pasar al interior. En algunas barracas los curriños se exhibían en las taquillas para diversión del público:
1896 julio 1 La Lealtad navarra : diario carlista
Ya han comenzado á funcionar en el ensanche los organillos. También se han abierto algunas tiendas en la feria, En las casetas de exhibiciones puede admirar el público a un hombre que come periódicos, traga espadas, bolas de billar y otras cosas. Teatro Guignol, curriños, fieras.... y un organillo tan chillón y tan desafinado que es capaz de producir calentura al oso blanco. 
Fantoches españoles (Autómatas Narbón)
Alfredo Narbón fue el director de Fantoches
Pero las atracciones importantes no llegaron hasta bien entrado el siglo XIX. En 1888 llegó a Pamplona la compañía de “Fantoches Españoles”, que actuó durante una semana sin interrupción en el Teatro Principal, con llenos totales. En aquellos tiempos la afición a los espectáculos teatrales, fuera cual fuese su naturaleza, era indiscriminada.
La compañía "Fantoches españoles" aparece en la Prensa Histórica desde 1883 hasta 1903, con 125 referencias de sus 20 años de actuaciones por diferentes capitales españolas. Como Autómatas Narbón, continuó algunas décadas más.
Una muestra de cómo se las gastaba esta compañía pionera:
Diario de Córdoba, 1884
Lejos de pomposos ofrecimientos, nos limitaremos á decir que es el primero y único de su clase en España, tanto por sus magnificas decoraciones, ejecutadas por los más distinguidos artistas escenógrafos, como por los movimientos naturales de las figuras, no habiendo perdonado gasto ni sacrificio alguno para que el vestuario, atrezzo y maquinaria puedan competir con los principales espectáculos de esta clase en el extranjero, por la belleza y propiedad con que se ponen en escena las diferentes obras de magia, canto y baile que se representan. 
Ignacio Baleztena, Premín de Iruña o Tiburcio de Okabio
"Pamplona - Areso - Leiza". hermanos de Ignacio:
Joaquín y Lola. Detrás Silvia, Luisa y Ángeles
Hasta la aparición de los curriños de guiñol de Ignacio Baleztena (1887-1972), no hay en Navarra quien trabaje esta actividad teatral. Gran aficionado en su infancia a los espectáculos de guiñol, sobre los que tiene escrito algún artículo histórico, Premín de Iruña escribió varias obras como De cómo Kilikizarra murió y estiró la garra. Disparate curriñesco en un acto y una porción de cuadros, publicada por la Acción Social Navarra, o El pucherero
Con su retablo de guiñol, Ignacio Baleztena recorrió numerosos pueblos de Navarra en los años de la República, dando mítines con sus muñecos para la causa carlista. Sus curriños hicieron por esos pueblos más propaganda que muchos oradores, con obras muchas veces improvisadas, llenas de ironía e intencionalidad política contra los gobernantes, entre cabriolas, garrotazos y gritos. También representó a menudo obras en el teatro privado que su familia tenía en su casa de Leiza, teatro llamado Chopical.
Además de los enlaces al blog de su hijo Javier sobre la afición a los curriños de Premín de Iruña, entresaco este párrafo de la Historia del Muthiko:
En el último piso de su casa del Paseo de Sarasate construye un escenario para teatro de guiñol -de curriños como decimos los de Pamplona-donde las noches de invierno representa a sus hijos y sobrinos fantásticas aventuras de princesas, dragones y duendes. Como los espectadores aumentan y el pequeño teatro no da más de si, decide formar una pequeña compañía, secundado por un puñado de jóvenes carlistas a la que pone el nombre de ZALDIKO-MALDIKO, grito provocador de los mocés en las confrontaciones callejeras con kilikis y zaldikos...
Alejandro Martínez Erro, “el santero de la Bajada Javier”
La tienda, en la Bajada Javier
Otro gran aficionado a los títeres fue Alejandro Martínez Erro, también conocido como “el santero de la Bajada Javier”. En 1955 organizó el “Día de sobrino”, que se celebraba el día de los Santos Inocentes en los locales de la Caja de Ahorros Municipal, en la calle García Castañón. Se celebraron hasta 1978, con fiestas para niños, con villancicos y cuentos escenificados en guiñol. Las obras eran todas del propio Alejandro Martínez como Pelokoski en Pamplona, Los brujos Pirulí y Pirulá, El tripahombres en Pamplona.

Maese Villarejo
Los hermanos Juan y Mónica Díaz Quintero,
al frente de Maese Villarejo
Sin duda, el personaje más importante dentro del mundo de los curriños en Pamplona ha sido Maese Villarejo, que con sus títeres llegaba todos los años desde Madrid para actuar los días posteriores a San Fermín en los años cincuenta y sesenta. Su teatrillo de títeres se colocó en la plazuela de San José, en donde bien podrían poner una placa de recuerdo.
22/05/1951 LOS GASTOS DE SANFERMINES Seguidamente la Comisión de Fomento... y además la instalación del Teatro de Marionetas del Retiro de Madrid en la Plazuela de San José, lugar retirado, con sombra y suficientemente silencioso y apartado de la circulación
Gorgorito y la Bruja Ciriaca fueron y son dos populares títeres de guante -curriños en Navarra-, creados en los años cincuenta del siglo pasado por Juan Antonio Díaz Gómez de la Serna, más conocido como Maese Villarejo. Con su teatro de marionetas recorrió, al igual que sus hijos lo siguen haciendo hoy, todo el país con las aventuras del niño Gorgorito frente a su eterna antagonista, la malvada Bruja Ciriaca. En Pamplona han sido, y son, una cita anual imprescindible en su temporada de las fiestas de San Fermín. Recientemente, la compañía conmemoró sus bodas de oro, cincuenta años actuando en Pamplona ante generaciones de niños, niñas y adultos que siguen cantando la canción Té, chocolate y café, té, té, té.
Gorgorito en Corella (Navarra). Gentileza de Olga
Retablo de figurillas
En la década de 1980 surgieron en Pamplona varios grupos de teatro de títeres. El primero “Retablo de figurillas”, compañía de títeres fundada por Juan Faro (Lisboa, 16 de febrero de 1932 – Pamplona, 26 de septiembre de 2011) y Ana Bueno (Pamplona, 1930).
Juan Faro se formó en la Academia de los Amateurs de Música. En 1952 hizo las primeras representaciones de marionetas en su barrio, en el Centro Social da Bempostinha y más tarde colaboró con el dramaturgo Fernando Passos. 
Ana Bueno, por su parte, recibió clases de piano en la Academia de Música de Pamplona y desde los 12 años comenzó a hacer teatro con el grupo del colegio María Inmaculada. 
Juan Faro y Ana Bueno se conocieron en Roncesvalles en 1954 y contrajeron matrimonio en 1960. 
Se trasladaron a Portugal, donde Juan Faro era profesor de Iniciación Musical, y ambos trabajaron conjuntamente en representaciones didácticas con títeres. 
En 1970 regresaron a Pamplona y en 1981 constituyeron, junto con sus hijos Pilar y Juanjo, la compañía Retablo de Figurillas con la que realizaron numerosos montajes. Juan Faro fue su director, autor de las obras representadas, creador de los muñecos e intérprete, mientras que Ana Bueno se ocupó de la escenografía e interpretación además de ejercer de relaciones públicas de la compañía. 
Durante su trayectoria artística representaron obras en distintos puntos de Portugal, España o Francia y en festivales internacionales. Fueron impulsores del Festival Internacional de Títeres y Marionetas de Barañáin y en 2001 recibieron por ello un homenaje.
El fondo ingresó por donación en el Archivo Real y General de Navarra en el año 2019.

Iosu Iragui
El segundo grupo de los años 80, “La Buena Estrella”, de efímera vida (1982-1983), fue fundado por Iosu Iragui, que trabaja desde 1980 en la artesanía de los muñecos. Este grupo llegó a hacer solamente un montaje titulado Llegan los titiriteros.
23/08/1984 DN En San Martín de Unx, a las 11 de la mañana, misa y ofrendas. A las 11,30, juegos infantiles. A la 1, gigantes y cabezudos. A las 6 de la tarde, actuación del grupo de títeres «La buena estrella».
Kurt Rahier
Kurt Rahier, alemán afincado en Pamplona, ha realizado también dos espectáculos de marionetas en 1981 y 1984. Él mismo es el constructor de sus muñecos, todos realizados con hilos. Con ellos realizó una exposición en 1979 que incluía unos 100. En 2013 hizo otra en Tafalla (pincha). Ha participado en varios festivales infantiles.
Kurt Rahier, vive en Tafalla desde 1988
07/07/1984 DN
...y es raro que asista a los actos organizados por el Ayuntamiento, como verbenas o fiestas populares; él prefiere recorrer la Jarauta, «en Nueva Zelanda si quieres ir de un bar a otro tienes que recorrer diez kilómetros, pero aquí es distinto». Kurt Rahier es natural de Monchengladbach (Alemania). Tiene 33 años y es ya una persona conocida en Pamplona, sobre todo por los espectáculos de marionetas que presenta cada año y por el montaje de los escaparates de una conocida juguetería. Kurt llegó hace cuatro años a Ibiza adentrándose en el ambiente bohemio de la isla. Antes había sido bailarín y jefe de decoración de unos grandes almacenes en Alemania. Un buen día lo vendió todo y se presentó en Ibiza con 1.000 metros de telas, hilos y una máquina de coser. Allí conoció a un amigo que se lo trajo hasta Pamplona. 

He encontrado este interesante artículo de Eduardo Laporte sobre Kurt.

miércoles, 7 de julio de 2021

Canciones del Encierro

1914 la manada, al final de Estafeta, va a girar 90º a su derecha (MVP)
El encierro ha sido fuente de inspiración también de muchas coplas sanfermineras de Baleztena y, sobre todo, de Turrillas

1. Aunque ahora oficialmente sea a las ocho de la mañana, el Encierro -con alguna excepción- sigue celebrándose a la misma hora solar de siempre: las seis de la mañana. Nos lo recuerda siempre la conocida copla de Ignacio Baleztena:
Levántate, pamplonica, y pega en la cama un brinco, que acaban de dar las cinco y el encierro es a la seis. Al que no corra los toros por la calle la Estafeta le mandan hacer puñetas por ser un mal pamplonés
Aquí la tenéis iniciada por Iñaki Astondoa y Los Iruña'ko, en un vídeo que sé que veréis hasta el final:

2. “La Jarana”, en su pasacalle más popularizado, dice: 
Pamplonica, pamplonica, si el encierro has de correr, sal prontico a la Estafeta, que las siete van a ser. No le tengas miedo al toro y corre del principio al fin, que el capote de los quites lo maneja San Fermín.

3. La vieja “Veleta” dedicaba igualmente su cancioncilla al encierro: 
Note rajes, pamplonica, que las siete van a dar; pronto tiran el cohete y el Encierro va a empezar
Para ser buen pamplonica, hay que ser buen corredor y correr en la Estafeta con bravura y con valor.

4. También de Turrillas, forma parte de Joshé Miguel, pasacalles en el que se nos cuenta los avatares de un mozo, vasco él, que coge "Erroncalesa" para venir a sanfermines a disfrutar con la Peña La Única: 
Ya m'ha dicho la Fransisca que me quiere ver correr en “ensierro” que le dicen miedo, no hay que tener.
Claro que “también le dice la Fransisca”: 
que me quiere ver bailar por el Paseo Valensia mucho que le hace gustar.

5. Y “Aldapa”, en su pasacalle, cita a todos: 
Delante de los toros allá en el callejón los de la Peña La Aldapa que valientes son... Allá van, allá van corriendo en el encierro, son duros como el hierro, ¡Ay, madre, qué emoción!

6. No faltan los del “Irrintzi de Iruña” a la obligada cita: 
Joshe Mari, levántate pronto “mía” q´el auto, en la plaza ya está y si ranca y te quedas de "a pata" al encierro no vas a llegar.

7. El “Bullicio” reta de cerca al toro con este pasacalle: 
Los valientes pamplonicas, al correr en el encierro, dejan acercarse al toro por gozar de la emoción. A la plaza van los “guindas” y si grita algún guasón: "¡¡el cohete!!"… ¡¡pumba!! de cabeza al callejón. Tres cosas tiene Pamplona y muy castizas las tres el encierro, las chavalas y el Bullicio Pamplonés.

8. La “Armonía Chantreana” aconseja a sus muchachos que corren en el encierro: 
No les mires a las chicas ni te acuerdes de su amor que los toros vienen cerca y ese negro es muy traidor... Si los toros corren ligeros y atizando vienen detrás ¡ay, morena, no pases pena! que los chantreanos corremos más.

9. El Encierro (Las sieteeee de la mañanaaaa...)
Pero hay una canción dedicada específicamente al Encierro. Es una que el Maestro se empeñó en enseñarnos a toda la plaza a comienzos de los 60, en los momentos previos al Encierro.. ¡Y vaya si lo consiguió! Hoy todavía la recordamos todos los hermanos. Y hasta Nacho (que nació en el 64) se la sabe requetebién.

Fuente: Gran Enciclopedia Navarra. El Encierro y Blog Desolvidar

lunes, 22 de junio de 2020

Viva la pimienta (I. Baleztena), por Miguel Dutor

Venta y puente del Mochuelo sobre el río Al Revés. Baleztena con boina
Como bien sabéis, Ignacio Baleztena aprovechaba melodías populares para sus ocurrenshias. Con la ayuda de Silvanio Cervantes, llevó a la partitura el Uno de enero, Levántate, pamplonica, Las Pamplonas, Después de pensarlo...
Lo que este 20 de junio nos regaló Miguel, ignoro si ha sido llevado al papel pautado, pero de lo que sí estoy seguro es de que no ha subido a la red. 
Es pues toda una primicia que Miguel, como luego escucharéis, aprendió de niño, de su abuela Lola, alrededor de 1965.
Esta pequeña joya -que titulo por el íncipit- fijaos qué letra tiene:
Viva la pimienta, la boina con vuelo, se me cayó la boina cerca del Mochuelo; 
y en unas matas que había al través, se me cayó la boina al río Al Revés.
La boina se sumergía, ay qué agonía; llamé corriendo a mi tía, mas no hay tu tía; 
andaba mucho bochorno por el contorno, también por la carretera.
Tiene todos los ingredientes: el aire y las expresiones de lo popular ("la boina con vuelo" "no hay tu tía"), un poco de toponimia menor (el Mochuelo, río Al Revés), y ese toque surrealista ("viva la pimienta") que nunca falta en las canciones de don Ignacio.
Quiero destacar de la foto de portada que es un trozo de este magnífico cuadro de Prudencio Pueyo, en el que se ve a los toros de las corridas de San Fermín, de hacia 1890, pastando en el Sario.
"Toros en el Mochuelo" Prudencio Pueyo h.1890. Vista actual desde el puente sobre el Sadar
Se ve parte de la Venta del Mochuelo y los ojos irregulares del puente sobre el río Sadar, llamado en la canción "río Al Revés", como tradicionalmente lo conocemos en Pamplona (aunque los de Echavacoiz le dan este título al río Elorz).
Éste es, pues, el escenario en el que transcurre el suceso que en primera persona nos cuenta Ignacio Baleztena. Seguro que él, como el gentío de la imagen, fue más de una vez, después de Vísperas, al Sario, a admirar las ganaderías.
Muchas gracias, Miguel Dutor, por este desolvido.

jueves, 19 de marzo de 2020

La Remigia, por J.J. Arazuri

Recreación sobre foto de 1890 de la col. Arazuri. J.J.Lorza. Tendederos lavanderas
Pero los pamploneses se pirriaban por Remigia Echarren Aranguren -para el alambre, La Remigia o Mlle. Agostini-, que hacía lo mismo, pero era de casa, y atravesó el Arga sobre la maroma con los ojos vendados, un 9 de julio de 1883 ante el silencio expectante del censo al completo. A Remigia no le llegaba para irse hasta las cataratas del Niágara, como a Blondín, que si no, las cruza a la pata coja. (J.M. Iriberri DN 22/09/1998)

Allá por los años ochenta del siglo pasado, el «pasar la maroma» -como decía el pueblo llano- estuvo de actualidad, máxime al ser pamplonesa la mejor funámbula de aquella época, Mlle. Agustine, título artístico que cubría el de Remigia, en nuestra ciudad llamada La Remigia.
Presa, Molino de Caparroso y pasarela actual
La Remigia
Remigia Echarren Aranguren nació en la vieja Iruña en 1854. Dios sabe cómo se inició en los difíciles menesteres de la cuerda floja, pero sí sabemos que alcanzó los extremos artísticos más difíciles y peligrosos que le elevaron a alcanzar el título de «Reina de las alturas». La Remigia adoptó el sobrenombre de Mlle. Agustine por haber sido discípula de la célebre artista del mismo nombre.

La Remigia en los Sanfermines
Las hazañas que le dieron fama a la Remigia fueron las travesías del Pisuerga a gran altura, la de la ría de Bilbao y la del Arga en las proximidades del molino de Caparroso. De esta última actuación, que le valió el título de «Reina del Arga», el periódico «Lau-Buru» publicó la siguiente crónica:
«El espectáculo se verificó en la parte del río Arga contigua a la fábrica de Pinaquy, a las siete menos cuarto del 9 de julio de 1883. Un cuarto de hora antes, nuestra distinguida paisana se dirigía a aquel punto en carretela descubierta y precedida de la Banda de la Casa de Misericordia.
Al mismo tiempo, salían por la puerta de la Tejería millares de personas, que fueron colocándose en las inmediaciones del río, de suerte que la pequeña explanada de la orilla izquierda del Arga y la Ripa llamada de Beloso ofrecían un aspecto verdaderamente animado.
La funámbula -sigue narrando el «Lau-Buru»- se dispuso a empezar su travesía; el público guardó silencio unos momentos y a los tres minutos la «Agustini» llegaba con toda serenidad al lado opuesto del río, sobre el cual se había tendido la maroma a unos diez metros de altura.
La equilibrista colocó los pies en unas canastillas, y una vez sujeto convenientemente este calzado, cruzó aquélla el río con verdadera serenidad, llegando cuatro minutos después al término de su arriesgado viaje.
Descansó breves instantes y en seguida recorrió otra vez la maroma con los ojos vendados y cubierta de medio cuerpo para arriba con un saco de tela gruesa. El público aplaudió con entusiasmo a la funámbula, la cual dió fin al ejercicio cruzando de nuevo el río, pero esta vez ejecutando movimientos peligrosos y adoptando posturas difíciles.
(¡Vaya desastre de vídeo! Además, se equivocan de fecha y de molino)
Concluído el espectáculo, la funámbula recibió calurosos plácemes, que el público le tributaba admirado de su valor y de la seguridad con que anda por la maroma».
En las fiestas del año siguiente atravesó cuatro veces de noche una gran parte de la Plaza del Castillo sobre una maroma, una de ellas con los ojos vendados y haciendo difíciles ejercicios.
En los Sanfermines de 1886, el día 11, la Remigia cruzó también de noche la maroma colocada a gran altura en la Plaza del Castillo, ejecutando difíciles y arriesgados ejercicios de equilibrio. Mientras la funámbula emocionaba al respetable, se quemó una vistosa colección de fuegos artificiales, resultando el conjunto un espectáculo emocionante y vistoso.
Estas tres fueron las actuaciones de la Remigia durante los Sanfermines.
12 de julio de 1916. Aspecto de la Plaza del Castillo a las cuatro de la tarde,
unos momentos antes de comenzar a pasar la maroma el falso Blondin.
Decadencia de la Remigia
Cuando se hallaba en la cúspide de su gloria, la Remigia sufrió un grave accidente en Ondárroa el 5 de octubre de 1892, al caerse desde una altura de unos quince metros cuando ejecutaba un arriesgado ejercicio en la maroma sobre una silla, rompiéndose el brazo derecho, así como diversas contusiones y magullamientos en diferentes partes del cuerpo que le obligaron a mantenerse alejada de la maroma durante mucho tiempo. Después continuó alguna temporada en una compañía acrobática «haciendo equilibrios» para poder vivir.
La Plaza Vieja
[hemeroteca DN 07/08/1904 (tiene Remigia 50 años) Esta tarde á las cuatro y media hará su debut en la plaza de toros de esta capital, la compañía acrobática dirigida por D. Manuel Carral, en la que figura la Remigia Echarren. El programa es variado y el precio del tendido económico, pues, solo cuesta la entrada cuarenta céntimos de peseta.]
 Más tarde regresó a Pamplona, a residir los últimos años de su vida vendiendo lotería y soñando con su pasado esplendor. La Remigia falleció a los 67 años la víspera de los Reyes Magos de 1921 a consecuencia de una afección cardíaca antigua. Así murió pobremente aquella pamplonesa famosa que dejó este mundo resignada, con los achaques propios de la edad, viéndose olvidada de las gentes, en sus últimos años de existencia.

El marido de la Remigia
En San Juan Bautista se bautizó la Remigia
Mlle. Agustine, que ganó mucho dinero en sus años de funámbula, cayó en el lazo amoroso de un sinvergüenza, antiguo estudiante de clérigo, un timador que arruinó a Remigia y la dejó casi sin respiración. El granuja se apellidaba Ciordia. Entre las muchas bribonadas y timos que hizo en su vida, contaré tres anécdotas:
En cierta ocasión, por tierras extremeñas, vestido de Obispo, fue detenido y encarcelado cuando, con gestos muy episcopales, celebraba una colecta con fines muy poco benéficos.
Murió  en  la Cuesta del Palacio, 3-2º
Otra vez, unos pamploneses que entraron a oír misa en una iglesia de Biarritz, quedáronse pasmados cuando al volverse el celebrante para decir Dominus Vobiscum, reconocieron que el sacerdote no era otro que el granuja de Ciordia.
Años más tarde fue encerrado en la cárcel de Pamplona por haber sido sorprendido, vestido de clérigo, confesando en una iglesia. Don Abdón Larrondo, prestigioso médico pamplonés, contaba que el tal Ciordia decía en la prisión cuando estaba pendiente de sentencia: «¡En qué acabarán estas misas!».

La Remigia, Carral y Campiñarri
Ignacio Baleztena, aquel gran pamplonés siempre recordado, escribió hace ya muchos años, con su gracejo especial. sobre la Compañía Acrobática Vasco-Navarra que dirigía el famoso Carral, y que durante mucho tiempo el número cumbre del espectáculo fue la Remigia. De aquella lejana época proceden los siguientes versos:
«Pasa Remigia; pasa, Carral, que por tu gracia pago yo un real».
En aquella Compañía acrobática trabajaba también un formidable saltador, rey del salto mortal, llamado Mr. Campiñarri, y del cual escribió Baleztena lo siguiente:
Ignacio Baleztena en el Congreso de Turismo (1948, 61 años). Extraña manera de, siendo el 
organizador del mismo, enseñar la ciudad a los asistentes, con las piernas colgando de las 
murallas. Desde luego, seguro que fue un cicerone muy entretenido (blog Premín de Iruña).

Plaza Vieja, hacia 1910
«Aquel tipo pintoresco, al par que faraónico, que se pasó su primera juventud a salto de mata, tenía, como todos los artistas renombrados, su número cumbre, que yo llegué a admirar en más de una ocasión. Cesaba de piporrear la murga, redoblaba un momento el tambor para así aumentar la emoción del público inocente... Frotaba Campiñarri las suelas de sus alpargatas con honores de zapatillas en una cajita llena de polvo de yeso... Se escupía las manos (nunca llegué a averiguar para qué realizaban esta porquería)... daba unos pasicos atrás para tomar vuelo... ¡Aupa! arreaba a correr, como en los tiempos en que le perseguían los ministros por mangar sardinas de cubo en las tiendicas de la Mañueta... y ¡pataplún!, dando un formidable doble salto mortal, pasaba por encima de todos los individuos de la compañía espontáneos (vecinos todos estos de la calle de la Merced) que gustasen bajar al ruedo, puestos en fila y en cucurubicas y unos detrás de otros, como los mocés al jugar al Munquica-Muncayo.
Una vez que me hallaba yo presente, no sé por qué pleitos decían, dejaron de bajar al ruedo los consabidos espontáneos y hubo que sustituirlos con sillas de cocina intercaladas en la fila humana, o lo que fuera, de la Compañía. Campiñarri midió mal la distancia, y vino a caer de costillas sobre el respaldo de las dos últimas sillas...¡plas!, se oyó un escalofriante estrépito de crujir de huesos y rechinar de dientes, seguido de los aplausos y carcajadas de los espontáneos huelguistas (odios de tribu) -continúa escribiendo Baleztena-. Cuando todos creían a Campiñarri con el triste rictus de la muerte, en su lívida faz, esperando las mulicas de Poyales que le trasladasen arrastrando hasta Berichitos, le vimos con sorpresa levantarse, dando a la espalda esos clásicos molinetes de los que se sienten atacados de voraces trimotores. ¡Las que se habían hecho serrín eran las sillas!
Se fue donde la valla, se refrotó las espaldas contra ella, tomó vuelo... y -¡alza «pa» arriba!- se repitió el salto, pasando dos metros, lo menos, más allá de la última silla».
Momento en que el falso Blondin pasa la maroma en las fiestas de 1916. Aquel espectáculo, el último que se celebró en los Sanfermines, no gustó al respetable. La Comisión de Fiestas del Ayuntamiento fue muy criticada, por considerarlo un festejo pueblerino e indigno de nuestra ciudad
Blondín en la Plaza del Castillo
En las fiestas de 1916 pasó la maroma en la Plaza del Castillo Mr. Arsens Blondín, conocido en los medios circenses por haber atravesado en 1882 el Sena a gran altura. En realidad el funámbulo que actuó aquel día 12 de julio no era el auténtico Blondín, el verdadero se llamó Jean Frangois Gravelet, nacido en 1834 y muerto en 1897, fue el funámbulo más célebre que ha existido, siendo su hazaña más famosa la de atravesar sobre un cable las cataratas del Niágara en 1858.
Aquel festejo sanferminero tuvo lugar a las cuatro de la tarde, instalándose la maroma -de unos 40 metros de longitud- a unos 10 metros de altura. La hazaña consistió en hacer el recorrido de ida y vuelta una sola vez. Unos pocos aplausos del numeroso público que contemplaba la «arriesgada» demostración -¡otra cosica era nuestra Remigia!- y 600 pesetas que el Ayuntamiento restó de las arcas de la Ciudad como gastos generales.
Así terminaron las actuaciones de los funámbulos durante los Sanfermines.

Si quieres completar esta entrada:
Gentileza de Javier Azqueta


sábado, 13 de julio de 2019

Origen del Riau Riau. Dos versiones

Mutilzarra ha sabido devolvernos el Riau Riau, secuestrado por los de siempre
Hasta ahora, para conocer el origen del Riau Riau, había bebido sólo de la fuente primigenia: el blog Premín de Iruña, de Javier Baleztena, hijo de Ignacio, el fundador de este entrañable acto. Pero el otro día, en la entrada "Feria de ganado SF 1917 (localización)", buscando ampliar la información sobre los sanfermines de aquel año, encontré en el blog "La Perla Sanfermines", una segunda versión, documentada en la hemeroteca de la época.
Veamos ambas versiones:

1. Versión Baleztena y Mutilzarra
Blog Premín de Iruña
Todo ocurrió en la Marcha a Vísperas de 1911. Al finalizar la primera estrofa del Vals de Astráin, Ignacio Baleztena, en signo de aprobación hacia lo bien que la había dirigido su amigo Silvanio Cervantes (quien, además, le hacía todas las partituras: "Uno de enero, dos de febrero...") finalizó la misma gritando "¡riau riau!". Fue el 06.07.1911, poco después de las 16:00h.
Lejos de hacerlo con ánimo de ofender, Ignacio Baleztena quiso rematar tan bella pieza de forma espontánea y alegre, con este grito con el que se finalizaban las canciones festivas en la zona de Leiza (o de la Ribera: "Las vacas del pueblo ya se han escapau, riau riau..."). 
A algunos les hizo gracia la intervención, y especialmente al maestro Cervantes, que tuvo que reprimir una carcajada. Otros la vieron como una gamberrada. Pero, para sorpresa del público y del propio Baleztena, las siguientes estrofas fueron coreadas también con el grito "riau riau" por sus amigos de la Peña de los Mutilzarras (mozos viejos, solterones) del Café Kutz y cada vez por más gente, con indignación de los hombres serios y sesudos que lo veían como un despropósito y una falta de respeto.
Así de sencillo surgió el primer Riau Riau.
Nota: todos estos datos están extraídos del blog Premín de Iruña (uno de los seudónimos de Ignacio Baleztena) y contados por su hijo Javier Baleztena

Carta de los lectores
El 8 de julio de 2014 Diario de Navarra publicaba una "carta de los lectores" de Javier Baleztena, con el título de "El Riau Riau cumple cien años", en la que detallaba estos pormenores y añadía: "Así continuó creciendo el espontáneo y popular acto (del 06.07.1911)  hasta que saltó a la fama (es decir a la prensa) en 1914: "Cerraba la marcha la banda del regimiento de América que tocó el clásico vals, coreado por muchísimos jóvenes que daban acompañamiento y escolta al Ayuntamiento”.

Peña Mutilzarra: Premio "Riau Riau"
El seis de julio de este año 2019 la Peña Mutilzarra entregaba a La Pamplonesa el Primer Premio "Riau Riau" en el zaguán del Ayuntamiento pocos minutos antes de dar comienzo al tradicional Vals de Astráin. 

2. Versión blog "La Perla Sanfermines"
Entresaco de dicho blog los datos referidos al tema del Riau Riau

1916
Las fiestas de este año arrastraron numerosas críticas por el comportamiento de algunos mozos; el día 6 un grupo de señoritos vociferó palabras malsonantes en la mismísima Plaza Consistorial.

1917 Bando restrictivo (1º)
Demetrio Martínez de Azagra
Después de lo sucedido el año anterior, el nuevo Alcalde, con el apoyo de la prensa pamplonesa, decidió aplicar toda su autoridad con el fin de sanear la fiesta, evitando excesos y espectáculos lamentables. Un duro bando municipal puso fin, al menos durante estas fiestas, a determinadas anomalías detectadas el año anterior, aunque justo es decir, en honor a la verdad, que aunque el Ayuntamiento consiguió su objetivo, el ambiente callejero quedó enrarecido y encorsetado. Algún periodista llegó a pedir un mayor grado de permisividad.
El año anterior un grupo de mozos había irrumpido en las vísperas entorpeciendo el paso de la corporación y coreando el tradicional Vals de Astrain, finalizándolo con un sonoro ¡riau riau!. Se entendió entonces como una falta grave de respeto hacia el Ayuntamiento, hacia los músicos y hacia toda la ciudad. 
En vista de ello, ante la inminente llegada de las fiestas de 1917, el Alcalde anunció la sustitución del conocido vals por otra pieza, idea ésta que fue rechazada por la prensa influyente. Es así como la alcaldía sacó un bando prohibiendo, entre otras cosas, corear el Vals de Astrain. Este año, no se cantó ¡riau riau!
Bando
Don Demetrio Martínez de Azagra, alcalde Constitucional de esta ciudad (Junio de 1917 - Diciembre de 1917).

1º.- Que cuando el Excmo. Ayuntamiento se dirija a la iglesia de San Lorenzo la víspera de San Fermín, deberá el público, tanto a la ida como a la vuelta de la comitiva, dejar desembarazadas las calles del tránsito, absteniéndose de formar grupos que vayan tumultuosamente delante de la comitiva, así como corear la música.

1918 Bando restrictivo (2º)
Por segundo año consecutivo las fiestas estuvieron precedidas de un duro bando, que no ofrecía grandes diferencias respecto al del año anterior. Esto permitió que tampoco en estas vísperas los mozos cantasen ¡riau riau! cuando la banda interpretaba el Vals de Astrain; además, Ignacio Baleztena, de quien se dice que fue el autor de esta ocurrencia, estuvo ocupado aquella tarde del día 6 portando la bandera de la ciudad (en 1918 fue elegido concejal del ayuntamiento de Pamplona por la Comunión Tradicionalista).
HAGO SABER: Que proponiéndome reprimir enérgicamente toda manifestación de incultura o acto inconveniente que en desdoro del renombre de esta ciudad se produzca en las próximas fiestas, perturbando el orden u ofendiendo el decoro público, he dispuesto:
Viernes Santo 1918, también de abanderado

1919 Sin bando restrictivo
La alcaldía no sacó ningún bando restrictivo, como había sucedido los dos años anteriores.
Las vísperas asistieron, como acto, a su primera convocatoria realmente multitudinaria. Se hablaba de varios miles de personas concentradas en la Plaza Consistorial y calles adyacentes; el gentío apenas podía revolverse en la plazuela Consistorial y a lo largo de la calle Mayor (“Diario de Navarra”, 7 de julio).

1920  La Pamplonesa
Algo se movía en la ciudad. Algo estaba cambiando. No hay más que fijarse en las vísperas; pues en tan sólo dos años se había pasado de prohibir corear el Vals de Astrain a ver este acto como un síntoma saludable de participación popular. Por fin los mozos podían corear tranquilamente, sin miedo a sanciones, la popular pieza titulada “El seis de julio” (en 1928 se le añadió la letra, escrita por María Isabel Hualde Redín, que empieza "A las 4, el 6 de julio" ). Por fin, la alegre mocina podía entonar su¡riau riau! Estas dos palabras habían dejado de ser una falta de respeto.
En aquellas vísperas, 'soportando' aquél primer ¡riau riau! autorizado, participó una nueva banda de música, de carácter civil, que se hacían llamar La Pamplonesa.

Conclusión
Atrio Catedral Baleztena con sus Gigantes
Como veis, hay dos diferencias bien claras
1. El año. 
Javier Baleztena calcula que fue en 1911 cuando empezó a corearse con el grito de "riau riau" el final del Vals de Astráin y aporta como documento el Diario de Navarra del 7 de Julio de 1914 en el que se dice que "el vals fue coreado por muchísimos jóvenes que daban acompañamiento y escolta al Ayuntamiento”
Para el blog "La Perla Sanfermines", fue en 1916 cuando se empezó a corear con un sonoro ¡riau riau! el final del Vals

2. El carácter
Terrible el trabajo de los municipales
Para Baleztena, rematar el vals con un riau riau era una forma festiva de aprobación, que sólo indignó al personal más serio y sesudo. De hecho, Silvanio era el amigo de Ignacio que le hacía las partituras. No había ánimo de ofender y menos de entorpecer el paso de la Corporación.
En La Perla, en cambio, la prensa mojigata de la época considera gritar "¡riau riau!" como "palabras malsonantes" y se presenta la actitud de los mozos como de entorpecer el paso de la Corporación.

Sea como fuere, me quedo con que "en tan sólo dos años se había pasado de prohibir corear el Vals de Astrain a ver este acto como un síntoma saludable de participación popular".
Gracias al gesto espontáneo de Ignacio Baleztena.
Para ver los avatares posteriores de tan entrañable acto, pincha en Wikipedia.