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jueves, 28 de abril de 2022

José Martínez de Ubago, antes y tras el 36

José y Rosa vivieron una pasión en la Pamplona de 1900
Si Rosa Oteiza no hubiera sido discreta, José Martínez de Ubago no habría sido arquitecto diocesano ni alcalde de San Sebastián ni se le habría permitido volver a España tras la Guerra Civil.

Se casó en San Sebastián el 1 de abril de 1923 con María Concepción Aguado Guerrero (Burdeos, 1902), que residía en la bella Easo.
José Mtnez de Ubago
En febrero de 1930 ingresó en los rotarios y a principios de 1933 era aprendiz, con el nombre simbólico de "Miravalles", de la Logia "Altuna" núm. 15 de San Sebastián. Ya en julio del año siguiente la Asamblea de la Logia lo sentenció a darse de baja.
Perteneció al Partido Radical, de cuyo comité local de San Sebastián fue presidente. En 1932 sus correligionarios donostiarras le ofrecieron un homenaje al que se sumó el Centro Republicano Radical de Pamplona.
En las elecciones generales de noviembre de 1933 concurrió por Navarra en la candidatura del Partido Radical, cuyos cinco miembros lograron una media de 5.168 votos, el 3,4% del total, mientras él consiguió 4.248.
Del 9 abril de 1935 al 4 de enero de 1936 fue alcalde de San Sebastián.
En agosto de 1935 todos los concejales del Ayuntamiento y los gestores provinciales pidieron que se le concediera la Orden de la República.

Ángel G.-Sanz Marcotegui
García-Sanz: "Sobre sus vicisitudes posteriores hasta su muerte en 1953 véase la obra citada en la nota 2".Nota 2 García Sanz: "Comencé a hacerlo en El exilio republicano navarro de 1939, pp. 501-509", libro del que es Coordinador. 
De momento no he conseguido acceder a dichas páginas.
Pierdo su pista a partir de esas fechas, pero he encontrado un dato muy inquietante en "El comienzo de la Guerra Civil en Euskadi":

DOCUMENTO Nº 24
Telegrama de salida. Por cable (Francia). Diplomacia París. Nº 872-873. 26 de julio de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 167).
Según me han dicho durante estas últimas noches se han llevado a cabo “ejecuciones” clandestinas en San Sebastián47. Individuos que se dice pertenecen a los medios anarcosindicalistas (¿) se habrían presentado en las domicilios de diversas personalidades españolas, entre ellas un nacionalista vasco conocido, y las habrían asesinado. Parece ser que en estos momentos el mismo peligro amenaza a un antiguo alcalde y a un antiguo teniente de alcalde, ambos republicanos dicho sea de paso, el arquitecto Martínez Ubago y el escritor Melgarejo, ambos grandes amigos de nuestro país. Desgraciadamente tengo la impresión de que los poderes públicos siguen sin ser capaces de prevenir estos asesinatos.
Jean Herbette, en 1924

Está claro que si estos crímenes (que recuerdan singularmente la muerte de Calvo Sotelo) continúan, la causa del Frente Popular español sufrirá muy graves perjuicios ante la opinión pública del mundo entero y que particularmente se elevarán numerosas voces en Francia para denunciar la impotencia del Gobierno español, la anarquía de las regiones que le son fieles y la catástrofe a la que –se dirá– es inevitablemente conducido por sus complicidades con los terroristas.
Me permito pues pensar que sería urgente llamar la atención de la embajada de España en París y sobre todo la de los dos enviados españoles que han debido de llegar de San Sebastián, el señor Liceaga y García Larrache, sobre la imposibilidad en la que se encontraría el Gobierno francés para facilitar o incluso tolerar ningún abastecimiento ni crédito a las autoridades españolas en el caso de que crímenes análogos a los que acabo de mencionar se vuelvan a producir como consecuencia de la pasividad o impotencia de los poderes públicos. Los nombres de las dos personas que he señalado como amenazadas actualmente podrían ser citadas en los contactos y podríamos aconsejar a las autoridades españolas que permitiesen a los interesados –que no desarrollan ninguna actividad política- pasar a Francia con sus familias. Pero al margen de estos dos casos que conozco, hay probablemente muchos otros y no solamente en San Sebastián. Sería igualmente urgente dar una vigorosa advertencia que no dejará de tener eco en los medios donde se organizan los crímenes.
Jean Herbette (periodista y embajador, 1878-1960)

Es razonable pensar que José pasara a Francia con su familia. Cuando en septiembre de 1936 los requetés tomaron San Sebastián, de estar allí José, habría tenido problemas (masón, anticlerical, ex alcalde...). Al terminar la guerra, desde Francia habría tanteado las posibilidades de volver y cuando le aseguraron que no habría represalias, habría vuelto.
Pero todo esto es una hipótesis sin documentación. Me falta confirmarlo.

Actualización 23.04.2022
Gracias a Manolo Martorell, historiador, he conseguido los datos que me faltaban:

San Sebastián 13-9-1936 
Tras la caída de San Sebastián en manos de los sublevados, gracias a la amistad del cónsul general de Francia pudo embarcarse en el puerto y llegar a Bayona. Permaneció aproximadamente unos tres años en el País Vasco-Francés (Itxassou y Biarritz) y después regresó a España.
Mientras tanto, el Juez Especial n° 1 de la Comisión de Incautación de Bienes de Guipúzcoa le había instruido un expediente para declarar su responsabilidad civil. 
En enero de 1938 el gobernador militar había remitido copia del título de masón al gobernador civil de la provincia y presidente de dicha Comisión para que lo uniese al expediente. Además, había dado cuenta de este envío al Delegado Nacional de Servicios Especiales de la Secretaría Particular de Franco. 
De todos modos, en 1942, a instancias del juez instructor del Juzgado núm. 1 del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, responsable del sumario n° 1004/42 seguido contra él, el Delegado del Estado para Recuperación de Documentos en Salamanca informó de que el documento de baja referido más arriba reunía todos las características de autenticidad. Probablemente esta circunstancia favoreció su regreso a España. 
Efectivamente, un año antes del 42, desde julio del 41 hasta diciembre del 44 hay varias referencias en la hemeroteca de DN de sus viajes de ida o vuelta de San Sebastián:
22/07/1941 A San Sebastián el arquitecto don José Martínez de Ubago con su esposa e hijos.
No obstante, en 1952, un año antes de su muerte, el director general de Seguridad del Estado se interesó por sus antecedentes masónicos.
Fallece en San Sebastián, en 1953, con 76 años.

Reflexiones
1935 Alcalde SS. Característico mechón
Sobre él:
Se ve que los instructores de expediente desconocían totalmente su pasado con Rosa Oteiza.
Cuando en el 38 unieron al expediente el título de masón, si hubieran conocido su pasado con la que posó para la estatua de los Fueros, le habrían permitido volver a España?
Antes, en 1935, ¿habría sido alcalde de San Sebastián?
Antes aún, en 1920, si hubiera trascendido el escándalo de la no-boda en Santa Engracia (Zaragoza), ¿la iglesia le habría nombrado "arquitecto diocesano" en Pamplona?
Sobre ella:
Todo ello significa que Rosa fue discreta y no lo denunció, aunque sí lo hizo en Santa Engracia. Por tanto, no le guardaba rencor.
Según el obituario y la esquela, ni viuda ni casada ni madre. ¿Cómo pudo consentir quedarse -al menos, oficialmente- sin hijos? ¿A qué presiones tuvo que ceder?

miércoles, 13 de abril de 2022

Rosa Oteiza (2), por F. Pérez Ollo

José y Rosa vivieron una pasión en la Pamplona de 1900
Una pionera olvidada,                                                                              por Fernando Pérez Ollo
Rosa Oteiza, independiente y discreta, pamplonesa perpetuada en el bronce, no ha merecido ni una referencia en las historias feministas locales

Diez céntimos elocuentes
El domingo 24 de septiembre de 1893, el Orfeón Pamplonés y la Orquesta Santa Cecilia estrenaron el Himno a los Fueros, compuesto por Gorriti, con letra de Hermilio de Olóriz.
«Florecen las virtudes / entre tu honrada grey / como el fértil campo brota apiñada mies./ Por eso nunca sierva/ni vil pudiste ser / y el que atentó a tu honra / muerto cayó a tus pies», exageraba la cuarta estrofa. Pero la hipérbole de esos versos no desdice de la historia oficial del monumento, cuya mayor inexactitud es que se financió sólo con aportaciones voluntarias. En julio de 1893, en Tafalla se abrieron las suscripciones, alentadas por los párrocos. Una señora fue a casa del de Santa María y le dijo: «Tengo cuatro hijos, no tengo más de 10 céntimos en mi poder y quiero dejarlos para ayuda del Monumento». Y los dio. Este es un rasgo humilde y más elocuente que cien discursos.
1895-1896-1903 Comienzos rápidos, pero luego... Y aún sin placas
Matrimonio sin convivencia
El matrimonio en 1918 con José Julián Ozcoidi Errea (9 registros en Prensa histórica) no parece que cambiara mucho la vida de Rosa Oteiza. En los padrones municipales no aparecen domiciliados juntos más que en 1940. Es más, él no figura como residente en Pamplona, ni está enterrado en el cementerio de la ciudad, y a ella la encontramos, año tras año, a veces como soltera, siempre en compañía de su madre —hasta que ésta murió en 1945— y de su hermana Benita, en la calle Compañía y luego, en Pozoblanco. Pero sería necio pensar que los papeles oficiales recogen y agotan toda la verdad, mucho menos la de una vida.
Pozo Blanco 19-2º, esquina con las Escalericas de San Nicolás- Ahí murió Rosa Oteiza
Rosa, José y el silencio
Sobre el Monumento a los Fueros corre sotto voce y entre iniciados en la historia menuda local el runrún de que a la modelo de la dama foral y al arquitecto les unía una arrebatada relación sentimental. Rosa Oteiza y Manuel Martínez de Ubago fueron amantes, o más bien ella fue la amante de él, según esa noticia no escrita y bisbiseada durante décadas. No es exacta. 
En el primer quinquenio del siglo XX, el arquitecto de moda y la joven, que no debía pasar inadvertida en la ciudad, eran solteros. Pero Manuel y Rosa no mantuvieron un idilio volcánico. La estupenda moza —dieciochoañera cuando posó para la estatua de bronce— se enzarzó en amores con José, hermano de Manuel, y también arquitecto. 
Quiosco música Zaragoza, obra fraterna
Ya va dicho que, cuando llegó la estatua en bronce y a Manuel le dio un causón (soponcio), disgustado con el trabajo de los fundidores barceloneses (¿o por el parecido con Rosa?), fue José quien la elevó y colocó sobre el alto pedestal. 
Luego, terminado el Monumento, Manuel y José se trasladaron, hacia 1906, a Zaragoza, ciudad en la que ambos trabajaron. José llegó a concejal. Más tarde, José hubo de abandonar la capital aragonesa y se instaló en San Sebastián, en el alto de Aldapeta. José —lerrouxista y presidente del Partido Radical (anticlerical, anticatalanista, liberal y republicano) en Guipúzcoa— fue alcalde donostiarra entre abril de 1935 y enero de 1936, casó y tuvo familia. Aún (en 2001) vive su viuda, con 99 años. 
Rosa estaba en Pamplona en 1905, pero no en los diez años siguientes. Cuando se casó en 1918, el párroco de San Juan Bautista dice que ella era feligresa suya, es decir había vuelto al piso que la madre ocupaba en la calle Compañía. No abandonó más la ciudad. En los padrones figura siempre como comadrona. La historia oculta asegura que trabajaba como costurera. 

Boda interrupta
Basílica (pincha) y calle de Santa Engracia
En la familia Martínez de Ubago cuentan que José y Rosa tuvieron hijos (José, Julio -1903-, y Luis) y que él los reconoció. José anunció su enlace matrimonial con una señorita zaragozana en la iglesia de santa Engracia. El día de la boda, Rosa se presentó en el templo con sus pequeños (dato a comprobar). José no pudo casarse y tuvo que abandonar la capital aragonesa y se fue a San Sebastián (de donde llegó a ser alcalde). De esta historia, que los Martínez de Ubago pamploneses conservan fresca, acaso lo más sorprendente es que José, dada su filiación política, se casase por la Iglesia. 
Doña Rosa Oteiza Armona, según los testimonios, fue hasta el final una mujer discreta, de mucho carácter y celosa de su independencia. Concedió alguna entrevista, pero no desveló trazo alguno de su verdadera vida. A cien años de los hechos, cuesta creer que Doña Rosa, la pamplonesa perpetuada por el bronce, no haya merecido ni una referencia en las historias feministas.

Nota de Desolvidar
Cuatro años después de estos dos escritos de Pérez Ollo, apareció en 2005 el libro "Mujeres que la historia no nombró", promovido por el área de Servicios sociales y Mujer, del Ayuntamiento de Pamplona. En él hay un capítulo dedicado, por fin, a Rosa Oteiza. ¿A que sabéis quién lo escribió? Pues sí, don Fernando Pérez Ollo.

martes, 12 de abril de 2022

Rosa Oteiza (1), por F. Pérez Ollo

Rosa Oteiza fue la modelo
Cuenta Fernando Pérez Ollo que, "alguna vez, un periodista joven (él mismo: 31 años cuando murió Rosa Oteiza y vecino de ella) intentó arrancarle algunos secretos, pero ella no desveló nada de su verdadera vida, ni siquiera de la alta dama foral, a cuyos pies pasaba a diario en su camino a San Nicolás, sin elevar la vista".
Fernando fue el primero que hizo pública la doble vida de Rosa Oteiza, 31 años después de que ella muriera:

18/10/1970 DN
Consignamos con verdadera pena el fallecimiento, ocurrido ayer en nuestra ciudad, de doña Rosa Oteiza Armona, bondadosa señora que contaba con muy extensas amistades que supo alcanzar con su trato afectuoso y con las bellas prendas personales que le adornaban. Había alcanzado la edad de 87 años en constante ejemplo de acendrada piedad, teniendo las mayores complacencias en la práctica de sus devociones. Acompañamos en su sentimiento a sus hermanos don Luis, doña Pilar (viuda de don Nicolás Picaza) y doña Concepción; hermana política doña Tomasa Eguaras y demás parientes

DN 12/10/2001 VIERNES
Rosa Oteiza Armona,                                                                            por Fernando Pérez Ollo
La modelo de la dama foral, pamplonesa de San Antón, nació en agosto de 1883, vivió en la calle Compañía y murió hace 31 años en la de Pozoblanco Rosa Oteiza Armona

Isabel la Católica y la rendición
«Esa matrona de bronce / donde dice Ley Foral / quiere decir entre líneas / que Navarra es inmortal», exaltaba una copla de hace siete décadas. La señora sigue sobre su pedestal, pero no todos saben leer. Un familiar del arquitecto Martínez de Ubago cuenta que, no hace mucho, escuchó con pasmo cómo una guía explicaba a un grupo de turistas: «Y arriba está Isabel la Católica, que enseña a los navarros la carta de rendición». No queda claro si se rindió la reina castellana o fueron los navarros los que capitularon. En cualquier caso, un disparate estúpido. Isabel pinta poco en esta historia. Murió en 1504, su viudo conquistó Navarra en 1512 y la unió a la Corona de Castilla en 1515. Mal podían los navarros levantar un monumento para exaltar a los Católicos. Y, sin embargo, ay, no habrá sido ésa la mayor aberración oída por Rosa Oteiza, dama en bronce

Arako (GEN)
ARAKO
(Cándido Testaut Macaya, 1885-1956) fue redactor de este periódico desde 1910 hasta su muerte, «psicólogo de la aldea por antonomasia (...) creador de un género literario navarro imitado por no pocos, no superado por nadie», según decía la necrológica. Sus «Dialogando» y «Chirigotillas» son fuente imprescindible para conocer el habla de la Cuenca y costumbres y ritos locales, hoy perdidos, si no olvidados.
Arako —en euskera, "el de marras"— dedicó una de sus «Chirigotillas» primaverales de 1913 a la ficción de que la alta dama del Monumento a los Fueros le citaba fuerapuertas, allá por la Cruz Negra. La matrona le expuso en endecasílabos dos quinquenios de disgustos y le preguntó por «esa inauguración que tanto tarda / sin que sepa el motivo.
— La respuesta / es de lo más difícil; pero creo / que, si se cansa usted de estar derecha, / puede esperar sentada.
—Es ésa tu creencia? /
—Tal es, señora.
—Entonces me retiro / y en cuanto haya ocasión, me voy a América».
La inauguración no llegó a darse. Presunta foto de Rosa Oteiza
La modelo de la dama foral se llamaba Rosa Estefanía Oteiza Armona. Nació en la calle de San Antón, 22, 4°, el 13 de agosto de 1883, a las 3 horas y media. Era la segunda de los siete hijos que entre 1878 y 1899 tuvieron Miguel Oteiza Alonso (1855-1899), de Allo, y Francisca Armona Olite (1859-1945), de Urroz. Los abuelos paternos vieron la luz en Allo; los matemos, en Urroz y Salinas de Monreal. Conviene señalar que Ramón Armona, bisabuelo de Rosa, era natural de Pamplona, del barrio de la Magdalena.
Los Oteiza-Armona se casaron en Urroz el 10 de diciembre de 1877. Ambos eran vecinos de Pamplona. Él, carpintero jornalero; ella, «dedicada a las labores domésticas».
A Rosa la bautizó el párroco de San Nicolás, Francisco Guillén, el mismo día natal.
El hermano primogénito, Simón Julián, murió a los tres años, el 12 de febrero de 1882. Así, Rosa fue la hija mayor desde que abrió los ojos y pronto tuvo que asumir alguna responsabilidad. Cuando ella contaba quince años, el padre murió el 6 de abril de 1899, de ataxia cerebral, según el acta. Tres días antes había nacido su última hija, María Concepción Benita. El funeral en la parroquia de San Nicolás fue de cuarta. Entre Rosa y Benita Ilegaron al mundo Luis (1885— 1973), María Concepción (1887—1888), Juan de Mata (1893-1922) y Pilar (1895-1977).

Novia y viuda
Al quedar huérfanos, de Rosa y sus hermanos cuidó la abuela materna, Micaela Olite Unzué, de 73 años. Pero enseguida la familia se instaló en las escuelas de la calle Compañía, cuyo puesto de portera encomendaron a la señora Armona. Pilar y Benita se hicieron maestras. En 1940 aún vivían en Compañía la madre, Rosa y Benita.
Francisca Armona falleció el 1 de julio de 1945, de insuficiencia cardiaca. Para entonces ya habitaba con sus hijas en la calle Pozoblanco, 19, segundo piso.
En el mismo domicilio cerró los ojos Rosa, el 17 de octubre de 1970, sábado, a los 87 de edad. La partida parroquial de defunción asevera que era viuda, estado que no apareció en la esquela inserta en este periódico. La partida no miente. Doña Rosita contrajo matrimonio el sábado 28 de septiembre de 1918, en San Juan Bautista, con José Julián Ozcoidi Errea, pamplonés de S. Lorenzo, 6 años más joven que ella y maestro.
Los dos días anteriores, el Teatro Gayarre había vivido una minitemporada de ópera a cargo de la compañía de Blanca Drymma. El jueves, 26, Tito Schipa había hecho el Ruggero de «Manon» de Massenet. El mítico Schipa —nacido en 1889, según la sospechosa biografía oficial— que en 1917 había estrenado «La Rondine» de Puccini en Montecarlo. Y el 27, Ofelia Nieto fue Mimí en «La Bohéme». A Doña Rosa los problemas bohemios musicados por Puccini debían de parecerle leves. Doña Rosa, novia en 1918, era ya viuda, según el registro parroquial, (sin figurar como casada).

viernes, 15 de enero de 2021

Asesinato de Ezequiel Lorca, mano derecha de Eusa

Eusa-Lorca 1941 Galle AMP
La II República española no fue muy amable con los escasos ciudadanos de nombre "Ezequiel" que vivían y trabajaban en Pamplona. En 1932 cayó, asesinado por las balas de Galbete, Ezequiel Seminario. Dos años más tarde, Ezequiel Lorca, mano derecha de Eusa.

Ezequiel Seminario padre, con sus hijos,
Ezequiel y Lola en el monte Archueta Junio 1925
Hace unos meses, en una entrada sobre Ezequiel Seminario, el Provisor de la Diócesis, asesinado por Galbete en 1932, me llegó este comentario:
Anónimo dijo...
Dice que el nombre Ezequiel no es muy común y es cierto. Pero mire usted por dónde en esos mismos años 30 se produjo en Pamplona otro crimen que conmocionó a toda la ciudad, cuya víctima fue Don EZEQUIEL Lorca. Estaría muy bien arrojar algo de luz sobre los hechos, circunstancias y motivaciones. Gracias.9 de julio de 2020, 17:33
Durante este tiempo me han ido llegando -por separado- algunas noticias sobre el asesinato de este 2º Ezequiel que, enlazándolas, pueden ayudar a hacernos una idea del ambiente de aquella Pamplona de los años de la II República, incapaz de proteger la vida y hacienda de sus conciudadanos.

Carácter del doble asesinato
Cuartel de Caballería
La motivación de este asesinato fue política o, mejor, sindical. Luis Martínez de Ubago confesó que había matado a Ezequiel "por haber admitido dicho contratista personal perteneciente a los Sindicatos católicos para sustituir a los que antes tenia, de la Casa del Pueblo". La venganza se coció en la Casa del Pueblo y Luis era un dirigente de  la Juventud Socialista de Pamplona.
19/04/1934 El señor Espoz sacó y exhibió (y fue leída) una carta fechada el 2 de febrero de este año, con membrete de la Federación local de Sociedades Obreras, y firmada por Luis Martínez de Ubago (detalles en que no había caído hasta después del crimen) en la que con motivo de habérsele adjudicado el derribo del cuartel viejo de Caballería se le dice que "si toma obreros de la derecha, se verán precisados a defenderse por todos los medios a nuestro alcance". 
Filiación de Luis Martínez de Ubago Arámbarri
José M. de Ubago y Rosa Oteiza (estatua)
Luis tenía 25 años cuando cometió el crimen. Nació, por tanto, en 1909 ca., en Zaragoza.
No es el Luis que José Martínez de Ubago tuvo con Rosa Oteiza ya que los tres hijos que tuvo José con Rosa (José, Julio y Luis), además de nacer antes de 1909, llevaron -según la bisnieta Lara Ubago- los dos apellidos del padre:  Martínez de Ubago Lizarraga.
Pero sí pudo ser el hijo de la boda que Rosa Oteiza impidió en Zaragoza hacia 1908:
"Pudo ser hacia 1908, cuando Rosa irrumpió con sus tres retoños en la iglesia de Zaragoza (parece ser que en la iglesia de Santa Engracia) en la que el padre de las criaturas (José M. de Ubago) se iba a casar con otra (¿Arámbarri?).
Lo que sí tengo claro es que el Luis que asesinó a Lorca y a Oricáin, llevaba, de primero, el apellido Martínez de Ubago al completo. Mirad, más claro, agua:
José M. de Ubago, Alcalde  S.S.
04/12/1934
 "Muy Sr. mío: En el diario de su digna dirección correspondiente al día 1 de diciembre aparece una información en la que se dice, entre otras cosas, que "Luis Martínez de Ubago, etc. etc..." Este Luis M. de Ubago no es tal, sino Martínez Arambarri, según hemos podido enterarnos. Las quintas y su inscripción en el Juzgado de Zaragoza (su pueblo natal), corresponden a los apellidos que le indico. No tiene por tanto ningún derecho a usar nuestro apellido. Como estoy segurísimo que usted ignora esto, por eso se lo comunico. Esto se lo digo sin contar con mi familia a quien no he consultado para dar este paso, pero que reprueban -tanto como yo- lo hecho por Luis Martínez. No le remito esta carta para que la publique sino para que su recto juicio y digno proceder pongan las cosas en su sitio cuando se vuelva a hablar de Martínez Arambarri y de su "hazaña", Dándole gracias anticipadas y rogándole perdone la molestia le saluda atentamente su seguro servidor.-Manuel M.de Ubago."
No sólo el acusado lo usa, sino que en el propio procedimiento abierto contra Luis consta su apellido completo. Y eso molesta a los Martínez de Ubago legítimos, que piden al Diario de Navarra que quite (como así hicieron a partir de entonces) lo de "Ubago" del hijo ilegítimo. A partir de esta carta, DN siempre usará "Martínez Arámbarri"

DOCUMENTACIÓN
1. José Castells: los  Escolapios
Dice Castells en su Rincón del paseante:
Escolapios Eusa-Lorca Galle AGN
El siguiente paso era buscar un arquitecto que les pusiese en pie su casa; buscaron y eligieron a Víctor Eusa Razquin, pamplonés del 1894, (es curioso: ambos, cliente y artista, llegaron a Pamplona el mismo año) y ex alumno de la institución. Otro ex alumno, Ezequiel Lorca, se encargó de la construcción con un presupuesto inicial de 814.781,32 pts...
Fue el día de Nochebuena de 1931 cuando los escolapios se instalaron en una pequeña parte de su nuevo edificio ya que la mayoría seguía en obras y las obras iban lentas, muy lentas, a veces paradas, porque los dineros se habían acabado. Tuvieron que hipotecar lo levantado por valor de 600.000 pts para poder seguir y siguieron. Cuando ya parecía que todo estaba encaminado una nueva desgracia cayó sobre ellos: el contratista Lorca y su secretario Andrés Oricáin fueron asesinados. El 17 de abril de 1934 un carpintero llamado Luis Martínez Ubago que había sido despedido de la obra por falta de trabajo para él, se tomo la "justicia" por su mano descargando las tripas de su pistola contra el constructor y su contable. Su viuda se comprometió a terminar los trabajos apalabrados pero todo fue a peor, la marcha se ralentizó y el dinero volvió a escasear.
Así pues, Castells asegura que Ezequiel Lorca fue alumno de Escolapios, contratista que construyó el actual colegio y que junto con su secretario Andrés Oricáin, fueron asesinados, por un carpintero que había sido despedido de la obra.

2. Blog Premín de Iruña: Ambiente sociopolítico en 1934
Javier Baleztena, recogiendo en su blog palabras de su tía Lola, contextualiza el doble asesinato en el ambiente sociopolítico de 1934 y responsabiliza del mismo a "elementos socialistas de la Casa del Pueblo":
Javier Baleztena San Saturnino 2013 
Huelgas, asaltos, tiros, asesinatos, profanación y quema de templos. Entre los asesinatos hubo que lamentar el de Ezequiel Lorca, conocido contratista de Pamplona[1].
[1] Se refiere al doble asesinato del contratista Ezequiel Lorca y su contable Oricáin, en Pamplona, por elementos socialistas de la “Casa del Pueblo”
Este ejemplar del periódico "El Día" de Abril de 1934, editado en Guipúzcoa, sirve de muestra para ver cómo estaba la situación en esa época y cómo el asesinato de Lorca y su contable sobrepasó nuestras mugas forales.
3. García Sanz, Ángel... : Socialismo histórico navarro
"Un perfil muy similar es el de la familia Martínez de Ubago, de la que aparecen en el Diccionario tres representantes: Luis Martínez de Ubago Arámbarri, zaragozano; su primo Eduardo Martínez de Ubago Lizarraga, pamplonés, y el hijo de este, nacido en Mondragón, Vicente Martínez de Ubago Oquendo. Es verdad que Luis, afiliado a la Juventud Socialista de Pamplona, era carpintero (al parecer, su padre, José, no había reconocido su paternidad ni se había ocupado de él) y que se dio a conocer sobre todo por un suceso trágico: despedido el 17 de abril de 1934 por el contratista de las obras del Seminario de Pamplona Ezequiel Lorca, le dio muerte junto a su contable Andrés Oricáin, un suceso que conmocionó a toda la ciudad. Fue condenado a 30 años de cárcel a pesar de la brillante defensa de letrados socialistas como Luis Jiménez de Asúa, Salvador Goñi, Julia Álvarez y su primo Vicente Martínez de Ubago. Sus compañeros criticaron el hecho de que su presunto padre, nuevo alcalde de San Sebastián, «no hubiera visitado ni se hubiese preocupado por la suerte de su hijo, ni por su defensa» (p. 145). A pesar de que hay autores que sostienen que fue fusilado en los primeros días de la guerra civil, lo cierto es que en 1947 fue indultado y pasó a vivir a San Sebastián."

4. Prensa Histórica (resumen)
Paúles Eusa-Lorca Zaragüeta 1930 ca
"Se presentó en la Comisaría Luis Martínez, declarándose autor de la muerte de Lorca y de su cajero, dijo que el motivo de la agresión fue por haber admitido dicho contratista personal perteneciente a los Sindicatos católicos para sustituir a los que antes tenia, de la Casa del Pueblo". 
"Peticiones de la clase Patronal: Piden al Gobierno autorización para el uso de armas, la clausura de la Casa del Pueblo y el restablecimiento de la pena de muerte".
"Funerales. ...Federación de Obreros Católicos, Solidaridad da Obreras Vascas, Círculo y Juventud Tradicionalista y Centro y Juventud Vasca..."
"Entierro Más de 15.000 personas acompañaron los féretros hasta el portal de Taconera"
"Manifestación Doce mil personas se dirigieron al Gobierno civil, pidiendo justicia. Una comisión de .manifestantes subió al Gobierno a entrevistarse con la primera autoridad de la provincia."

5. Tabuenca
Viviendas sociales de Eusa-Lorca que no se pudieron llevar a cabo
Este asesinato puso fin a la fructífera colaboración entre Víctor Eusa y Ezequiel Lorca e impidió llevar a cabo numerosos proyectos en común

viernes, 16 de octubre de 2020

Rosa Oteiza (estatua Fueros) y José Martínez de Ubago

José y Rosa vivieron una pasión en la Pamplona de 1903
1916 ca Escuelas de Compañía AMP
Aunque quedan puntos tan oscuros como el apellido de José Mtnez. de Ubago -el otro protagonista-, la historia de Rosa Oteiza, la modelo de la estatua de los Fueros, mujer cuya vida es digna de una novela de misterio en la Pamplona de comienzos del XX, sucedió aproximadamente así:

1883, 13 de Agosto
Nace Rosa en la calle San Antón, 22, cuarto. Es la segunda de los siete hijos que entre 1878 y 1899 tuvieron Miguel Oteiza Alonso (1855-1899), natural de Allo (Navarra), y Francisca Armona Olite, (1859-1945) de Urroz, si bien su padre procedía de la Magdalena pamplonesa. Miguel aparece como carpintero. Se casaron el 10 de diciembre de 1877 en Urroz, aunque ambos residían en Pamplona. Miguel murió de ataxia cerebral, tres días después de nacer su última hija. En ese momento Francisca, viuda, obtiene el puesto de portera en las escuelas de Compañía.

1893-1895 Gamazada y proyecto de Monumento
Tras la cimentación, el cuerpo inferior
Cuando Germán Gamazo, pretendió suprimir el régimen fiscal foral de Navarra, que se había establecido mediante la Ley Paccionada de 1841, se produjo una alta movilización por parte del pueblo navarro y sus instituciones, con manifestaciones y recogida de firmas.
Para conmemorar este hecho muchos pueblos y ciudades de Navarra pusieron a las calles y plazas más importantes el nombre de «Fueros».
En Pamplona, y por suscripción popular, se levantó el Monumento a los Fueros. Lo diseñó el arquitecto Manuel Martínez de Ubago, hermano mayor (8 años más) de José (Pamplona, 1877-San Sebastián, 1953).
Las labores de cimentación finalizaron en diciembre de 1895, momento a partir del cual las obras de construcción del monumento avanzaron con mucha lentitud debido a dificultades económicas. Este es el principal motivo por el que en 1895 el arquitecto pamplonés se vio obligado a modificar el proyecto original sobre todo en su culminación, donde el grupo escultórico de dos guerreros –uno anciano protegido por otro joven– que mostraba inicialmente, fue sustituido por la figura femenina final.
Esculturas de Ramón Carmona
En 1895 Rosa, la futura modelo, aún tiene 12 años y José, 18. O sea, que su relación es posterior a la modificación del proyecto.

1900ca-1905ca
No tengo ni idea de cuándo y cómo se conocieron José -hermano de Manuel Martínez de Ubago- y Rosa, pero calculo que su relación -profesional y sentimental- tuvo que desarrollarse entre 1900 (cuando ella tenía 17 años)  y la marcha de él a Zaragoza, hacia 1905.
Dice F. Pérez Ollo: "La estupenda moza —dieciochoañera (1901) cuando posó para la estatua de bronce— se enzarzó en amores con José"
Cuenta una biznieta, Lara, que antes de cumplir 20 años, en 1903, Rosa había sido ya madre dos veces de hijos de José Martínez de Ubago, en aquel año concejal del Ayuntamiento pamplonés. El primero recibió no sólo los apellidos, sino también el nombre de su padre. El segundo de los hijos fue Julio, el abuelo de Lara, nacido en 1903. Posteriormente, Luis. Los tres recibieron del padre los dos apellidos: Martínez de Ubago y Lizarraga, desapareciendo así el Oteiza de la madre.
Roldán 1903-4 Faltan las placas 
Fue también en 1903, el 7 de abril, cuando la estatua de bronce, fundida en Barcelona por la casa Masriera y Campius, quedó colocada en el pedestal. La pieza, de 5,5 m. de altura, pesa cinco toneladas. Un par de semanas antes: 
21/03/1903 DN "El reputado arquitecto D. Manuel Martínez de Ubago continúa mejorado en su enfermedad de lo cual nos alegramos muchísimo".  
Fue José, en persona, quien tuvo que dirigir la operación de elevar y posar la estatua (a su hermano Manuel le había dado un soponcio al ver a la matrona). En la prensa no hay alusiones a la modelo. Dicen que la estatua la había modelado el propio José Mtnez. de Ubago. ¿Quién mejor que él?
A pesar del susto, un año después.., 
16/07/1904 DN Hoy a las nueve de la mañana contraerán matrimonio en la capilla de las Hermanitas de los Pobres el arquitecto don Manuel Martínez de Ubago con doña Genara Chango.

1905-1908 Adiós a Rosa y a Pamplona
José Carlos Marco Foz, bajo la dirección de José Luis Pano defendió su tesis: Manuel Martínez de Ubago. Arquitecto en Zaragoza. (1905-1928), en mayo de 2002.
20/07/1906 DN En Lodosa fué pedida la mano de la bella y distinguida señorita Consuelo Gil Peralta para nuestro querido amigo el joven (29 años) D. José Martínez de Ubago. Nuestra enhorabuena. (dato comprobado que no tiene relación con nuestro José)
07/10/1908 DN Después de pasar una temporada en Deva han regresado á Zaragoza don José Martínez de Ubago y su distinguida familia.
Por lo visto, hacia 1905 los dos hermanos -Manuel con su familia oficial- se trasladan a Zaragoza y allí ejercieron su profesión. Manuel se estableció allí, fue uno de los principales arquitectos de la Exposición Hispano-Francesa de 1908 y en Zaragoza continuó hasta su muerte, en 1928. Pero no así José.

1908 ca Ceremonia suspendida
José Martínez de Ubago
Las fuentes que he consultado coinciden, pero ninguno aporta fecha, lugar exacto ni documentación. Pudo ser hacia 1908, cuando Rosa -según dicen esas fuentes- irrumpió con sus tres retoños en la iglesia de Zaragoza (parece ser que en la iglesia de Santa Engracia) en la que el padre de las criaturas se iba a casar con otra.
Según Lara, "después de aquello, el escultor se trasladó a San Sebastián, probablemente llevándose consigo a los tres hijos que tuvo con Rosa, ya que estos crecieron en una pensión donostiarra que seguramente pagaría su padre. Ahí se pierde de nuevo el rastro de Rosa. Además, y por lo que se sabe, el propio José, (que llegó a ser alcalde de San Sebastián en 1935 por el Partido Radical) evitó el contacto con sus hijos ilegítimos pues no llegó a conocer a los nietos que le dieron.
Mientras tanto, volvió a casarse (Lara: con su joven secretaria) y tuvo cinco hijos, dando inicio así a otra saga de Martínez de Ubago, cuyos descendientes se han criado también en San Sebastián, pero en paralelo a los procedentes de la relación con Rosa Oteiza y sin contacto entre ambas ramas."
Desde 1920 hasta la guerra civil fue arquitecto diocesano de Pamplona, lo que le obligaba a constantes viajes entre Pamplona y San Sebastián, al principio "con su bella esposa" (28/12/1923) y luego "con su familia" (07/07/1934). Y después de la guerra, continúan (hemeroteca de DN) esos viajes desde el 41 hasta 1945, ya con 68 años.
En 1932 sus correligionarios donostiarras le ofrecieron un homenaje al que se sumó el Centro Republicano Radical de Pamplona. 
Ángel G. Sanz Marcotegui
En las elecciones generales de noviembre de 1933 concurrió por Navarra en la candidatura del Partido Radical. 
Del 9 abril de 1935 al 4 de enero de 1936 fue alcalde de San Sebastián. 
En agosto de 1935 todos los concejales del Ayuntamiento y los gestores provinciales pidieron que se le concediera la Orden de la República.
García Sanz: "Sobre sus vicisitudes posteriores hasta su muerte en 1953 véase la obra citada en la nota 2".Nota 2 García Sanz: "Comencé a hacerlo en El exilio republicano navarro de 1939,  pp. 501-509", libro del que es Coordinador. De momento no he conseguido acceder a dichas páginas.
Pierdo su pista a partir de esas fechas, pero he encontrado un dato muy inquietante en El comienzo de la Guerra Civil en Euskadi:

DOCUMENTO Nº 24
Telegrama de salida. Por cable (Francia). Diplomacia París. Nº 872-873. 26 de julio de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 167).
Según me han dicho durante estas últimas noches se han llevado a cabo “ejecuciones” clandestinas en San Sebastián47. Individuos que se dice pertenecen a los medios anarcosindicalistas (¿) se habrían presentado en las domicilios de diversas personalidades españolas, entre ellas un nacionalista vasco conocido, y las habrían asesinado. Parece ser que en estos momentos el mismo peligro amenaza a un antiguo alcalde y a un antiguo teniente de alcalde, ambos republicanos dicho sea de paso, el arquitecto Martínez Ubago y el escritor Melgarejo, ambos grandes amigos de nuestro país. Desgraciadamente tengo la impresión de que los poderes públicos siguen sin ser capaces de prevenir estos asesinatos.
Jean Herbette 1924
Está claro que si estos crímenes (que recuerdan singularmente la muerte de Calvo Sotelo) continúan, la causa del Frente Popular español sufrirá muy graves perjuicios ante la opinión pública del mundo entero y que particularmente se elevarán numerosas voces en Francia para denunciar la impotencia del Gobierno español, la anarquía de las regiones que le son fieles y la catástrofe a la que –se dirá– es inevitablemente conducido por sus complicidades con los terroristas.
Me permito pues pensar que sería urgente llamar la atención de la embajada de España en París y sobre todo la de los dos enviados españoles que han debido de llegar de San Sebastián, el señor Liceaga y García Larrache, sobre la imposibilidad en la que se encontraría el Gobierno francés para facilitar o incluso tolerar ningún abastecimiento ni crédito a las autoridades españolas en el caso de que crímenes análogos a los que acabo de mencionar se vuelvan a producir como consecuencia de la pasividad o impotencia de los poderes públicos. Los nombres de las dos personas que he señalado como amenazadas actualmente podrían ser citadas en los contactos y podríamos aconsejar a las autoridades españolas que permitiesen a los interesados –que no desarrollan ninguna actividad política- pasar a Francia con sus familias. Pero al margen de estos dos casos que conozco, hay probablemente muchos otros y no solamente en San Sebastián. Sería igualmente urgente dar una vigorosa advertencia que no dejará de tener eco en los medios donde se organizan los crímenes.
Jean Herbette (1878-1960, periodista y embajador en España 1931-37)

Es razonable pensar que José pasara a Francia con su familia. Cuando en septiembre de 1936 los requetés tomaron San Sebastián, de estar allí José, habría tenido problemas (anticlerical, ex alcalde...). Al terminar la guerra, desde Francia habría tanteado las posibilidades de volver y cuando le aseguraron que no habría represalias, habría vuelto.
Pero todo esto es una hipótesis sin documentación. Me falta confirmarlo.

Efectivamente, desde julio del 41 hasta diciembre del 44 hay varias referencias en la hemeroteca de DN de sus viajes de ida o vuelta  de San Sebastián:
22/07/1941 A San Sebastián el arquitecto don José Martínez de Ubago con su esposa e hijos.
Fallece en San Sebastián, en 1953, con 76 años.

Mientras tanto, Rosa...
1912 Matrimonio?
08/10/1912  El Eco de Navarra Pedro Moreno, de Astudillo (Palencia) con Rosa Oteiza, de Pamplona (a confirmar)
1913 se presenta a comadrona municipal
Pero no logra un solo voto ¿Sabían ya algo los concejales?
03/04/1913 DN A la comisión de Hacienda. Doña Victorina Ozcoidi e Irigoyen, doña María Goñi Astueta, doña Isabel Sarasa y doña Rosa Oteiza y Armona, solicitan la plaza de comadrona de la Beneficencia municipal. Varios señores concejales se ausentan y vuelven luego como poseyendo una fórmula conciliadora de cierta tirantez que parece existe respecto á este asunto. El señor de Luis propone que se aplace el nombramiento. El señor Baleztena propone que se resuelva en el acto. En votación nominal y por nueve votos contra siete se acuerda resolver en el acto. Procédese á nueva votación cuyo resultado es el siguiente: Votan por doña Isabel Sarasa los señores Arbilla, Baleztena, Arraiza, Nagore, Astrain, Lubelza y el presidente. Por doña Victorina Ozcoidi los señores Pascual, Aldaz y Alfaro, Por doña María Gofli los señores Ochoa de Olza, Gofli Izura y Temio. Queda nombrada comadrona doña Isabel Sarasa. 
A pesar del fracaso, ella lo debió de seguir intentando ya que en años sucesivos aparecerá como comadrona tanto en los padrones como en las relaciones del Igualatorio Médico (1957, 1959). Lara ha sabido que trabajó -también como comadrona- en Rentería, entre los años 1932 y 1942 (dato a comprobar. Contradice a Pérez Ollo).

1918 Se casa (2º matrimonio?) con José Julián Ozcoidi
El matrimonio en 1918 con José Julián Ozcoidi Errea (02/03/1917 DN "INSTRUCCION_PUBLICA Al Alcalde de la cendea de Galar se le ha remitido el titulo administrativo y nombramiento de maestro interino a favor de don José Julián Ozcoidi. para la escuela de Subiza") en San Juan Bautista, no parece que cambiara mucho la vida de Rosa Oteiza. En los padrones municipales no aparecen domiciliados juntos más que en 1940. Es más, él no figura como residente en Pamplona, ni está enterrado en el cementerio de la ciudad, y a ella la encontramos, año tras año, a veces como soltera, siempre en compañía de su madre —hasta que ésta murió en 1945— y de su hermana Benita, en la calle Compañía (cuando se casó en 1918, el párroco de San Juan Bautista dijo que ella era feligresa suya, es decir había vuelto al piso que la madre ocupaba en la calle Compañía) y luego, en Pozoblanco.
1936- 39 y... hasta su muerte?
Rosa Oteiza Hospital Alfonso Carlos
Durante la Guerra Civil, Rosa Oteiza figura como enfermera voluntaria en el Hospital carlista Alfonso Carlos, según cuenta Juan Cruz Alli en su comentario. Y según él, da la impresión de que continuó viviendo en Pamplona hasta su muerte (leer importantísimo comentario de Juan Cruz Alli). Alli me manda la foto que figura en la Memoria del Hospital.



17. 10. 1970 Muere Rosa
Ni siquiera aparecen los hijos
18/10/1970 DN
Consignamos con verdadera pena el fallecimiento, ocurrido ayer en nuestra ciudad, de doña Rosa Oteiza Armona, bondadosa señora que contaba con muy extensas amistades que supo alcanzar con su trato afectuoso y con las bellas prendas personales que le adornaban. Había alcanzado la edad de 87 años en constante ejemplo de acendrada piedad, teniendo las mayores complacencias en la práctica de sus devociones. Acompañamos en su sentimiento, a sus hermanos don Luis, doña Pilar (viuda de don Nicolás Picaza) y doña Concepción, hermana política doña Tomasa Eguaras y demás parientes.
Cementerio de Pamplona San Pedro-Sto. Tomás 14

Epílogo de F. Pérez Ollo
Cuenta Fernando Pérez Ollo que, "alguna vez, un periodista joven (él mismo: 31 años cuando murió Rosa y vecino de ella) intentó arrancarle algunos secretos, pero ella no desveló nada de su verdadera vida, ni siquiera de la alta dama foral, a cuyos pies pasaba a diario en su camino a San Nicolás, sin elevar la vista".
Y termina su relato: "Doña Rosita, para los que sabíamos algo, nada a ciencia cierta, era una pamplonesa diferente, con el atractivo de quien guarda algo que nos gustaría poder desentrañar." 

Actualización 25.10.2020
He dado últimamente con estas imágenes cuya veracidad habrá que comprobar. Las dos primeras, en conmemoración de una inauguración del Monumento que, como sabemos, nunca llegó a darse. Me imagino que se acuñaron cuando se dio la propuesta de trasladarlo al centro de la Plaza del Castillo, propuesta que, por suerte, tampoco se llevó a cabo.
La tercera se atribuye a Rosa Oteiza, pero no se da ninguna explicación de su origen.
Continuaremos a la espera.
Actualización 07.11.20
Me llega el siguiente comentario de un lector:
Está confusa la relación y actividad de ambos hermanos Manuel y José. Qué hizo cada cual. Seria de interés relacionarlos con Luis Martínez de Ubago medico subdelegado de sanidad y alcalde que falleció en 1890. Fue su padre.
Una hija de Rosa vive en San Sebastián. Pedro Sáez Martínez de Ubago, pariente, puede localizarla