Mostrando entradas con la etiqueta San Cristóbal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Cristóbal. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de noviembre de 2025

Castillo-ermita de San Cristóbal, buena referencia

San Cristóbal, desde el ascensor de Descalzos (línea blanca entre las dos canteras)
Cuando pasees por el frente norte de Pamplona (desde la A.D. San Juan, al oeste, hasta el Redín, en el este), detente, por ejemplo, en la Ronda de Descalzos, a la altura del ascensor, y fíjate en ese punto que te señalo, porque ahí estuvo el Castillo y Ermita de San Cristóbal (San Cristofol, según Anelier) y porque la vertical trazada desde ese punto nos va a servir de magnífica referencia
Desde el puente de la A:D: San Juan (vertical sobre centro-izda de la cantera izquierda)
Los de la Magdalena, a San Cristóbal
Foto dron de DN 30-07-2023,
en un artículo que os enlazo
Durante 369 (1427-1796) años, los vecinos del barrio de la Magdalena subieron a la ermita dos veces al año:
- el día de la Cruz de Mayo (día 3)
- el 10 de Julio, día de San Cristóbal de Licia.
Desde 1427, porque en esa fecha se consignan los primeros datos de este núcleo de hortelanos de la Navarrería.
Hasta 1796, porque entonces fue derribada la ermita por temor a que los franceses de la Convención sitiasen la ciudad.

Situación
Canal que forman los dos cerros o altos,
por donde pasa el camino de Azoz
Arazuri, en PCB, sitúa la ermita en el camino del Canal.
Sin embargo, en agosto de 2021, Iñaki Sagredo encontró la ermita, junto con el castillo de San Cristóbal, a escasos cien metros de la última curva de la carretera de acceso al Fuerte.
Se supone que este Castillo de San Cristóbal estaba situado en el mismo punto estratégico que el que en  1276 fue derruido en la Guerra de la Navarrería.
"Allí se elevó en el siglo XIII el castillo de San Cristóbal. Después de la destrucción de la Navarrería por el ejército francés, pasaron a tomar el dicho castillo. Los ocupantes estaban preparados, y aunque el ejército que contra ellos se dirigía era imponente, no por eso se intimidaron. 
Al día siguiente, (los atacantes) penetraron en el castillo y encontraron un ternero asado y otros víveres. Pero los perros, que se adelantaron a comerlos, murieron luego, librándose así de perecer los guerreros. 
El fuerte de San Cristóbal fue arrasado hasta los cimientos ("trastot derrocatz", Anelier v. 4.917"), según dice en su poema el trovador Guillermo Anelier." (J. Baleztena).
Y se supone también que si el castillo se llamaba así, era porque, antes que él, la ermita ya llevaba el nombre de San Cristóbal.

El Castillo, en el XIX
Una vez derribada la ermita, a lo largo del XIX siguió existiendo un castillo como lo demuestran esta foto y las noticias de la hemeroteca de la Prensa Histórica.
La foto es de 1884. Se ve muy bien el trazado de la carretera y la situación del castillo, a escasa distancia de la última curva.
Debió de ser tomado en las Guerras Carlistas, y en el Sitio de Pamplona (1874) la ciudad fue bombardeada desde San Cristóbal y Miravalles. Tras la derrota carlista, los Gubernamentales volvieron a ocupar el Castillo donde mantuvieron una fuerza constante a las órdenes de un comandante.
A pesar de la escasa utilidad del Castillo, hay numerosas noticias que evidencian la psicosis de que los carlistas estaban intentando volver a tomarlo, confundiendo a una cuadrilla de borrachos con una partida carlista.

1900 ca. Carretero leyendo la prensa
Y ahora, tomando como referencia el Castillo de San Cristóbal, vamos a ver si somos capaces de saber desde dónde está sacada esta foto.
Con muchas dificultades, pero se llega a distinguir la última curva de la carretera y, a la derecha, algo difuso que sobresale: el castillo. Trazando la vertical nos lleva a la cantera de la izquierda. Y en esa cantera os señalo con una flecha roja una mancha negra de vegetación.
Pues ahí tenéis la vista desde el mirador de M.º de Irache. La parte inferior de la cantera se ha ido cubriendo de vegetación y la "mancha negra de vegetación" de la foto de arriba se ha ampliado en 125 años.
Así pues, el carretero se encuentra en algún punto de la prolongación de esa recta que pasa por el mirador de M.º de Irache. ¿Dónde, exactamente? Podría ser en el camino que baja a la Granja y al Molino de la Biurdana, pero de esto ya no estoy seguro.

martes, 2 de enero de 2024

Fuerte San Cristóbal: "Pa'haberse matau"

El vehículo seguía dentro del foso este lunes por la tarde IVÁN BENÍTEZ
"Pa'haberse matau". "Han salvado la vida de milagro" ("de Milagro, como Cerdán")
Estas han sido las expresiones más habituales de los navarros al ver las imágenes del todoterreno que, con cinco jóvenes, se precipitó desde ocho metros al foso del Fuerte de San Cristóbal

Un vehículo con cinco jóvenes se precipita ocho metros al foso del Fuerte de San Cristóbal
IVÁN BENÍTEZ DN 02/01/2024
"Si el todoterreno llega a caer frontalmente en vez de manera lateral, no lo cuentan. Seguramente habría estallado. Pero, ¿qué andaban haciendo conduciendo por encima de las murallas? Han salvado la vida de milagro". Estos fueron algunos de los comentarios que senderistas y policía lanzaron unas horas después de que un vehículo todoterreno con cinco jóvenes, de 22 y 26 años, se precipitase ocho metros y medio hasta el interior del foso del Fuerte de San Cristóbal, en el término municipal de Berrioplano.
Sucedió el domingo 31 a las seis de la mañana. Que el conductor diese un volantazo antes de caer al vacío seguramente pudo evitar consecuencias fatales. El vehículo impactó lateralmente y cuatro de los ocupantes sufrieron policontusiones y un quinto resultó ileso. El conductor, sin vigencia en el permiso, dio positivo en alcoholemia (0,27 cuando el máximo es 0,25). “Se le imputará un delito contra la seguridad vial y probablemente la denuncia no se tramite porque está en los márgenes de error”, han aclarado desde Policía Foral. Algunos de estos jóvenes, vecinos de Pamplona y Burlada, atesoran antecedentes penales y “son bien conocidos por los policías”, añaden. El centro de gestión de emergencias de SOS navarra 112 movilizó hasta el lugar bomberos del parque de Trinitarios y dos ambulancias, una de ellas medicalizada. A continuación, se realizó el traslado de cuatro de los ocupantes del vehículo al Hospital Universitario de Navarra en Pamplona.
En rojo, la trayectoria desde la carretera al foso. Amarillo: la verja serrada por los bomberos
(Ver en Maps)
Cuatro jóvenes de entre 22 y 27 años han resultado heridos este domingo por la mañana tras caer el coche en el que viajaban a un foso del Fuerte de San Cristóbal. Así ha sido el trayecto que ha realizado el vehículo.

Vídeo de DN: Así ha sido la trayectoria del coche hasta caer al foso del Fuerte de San Cristóbal:

Los bomberos serraron los barrotes
Ascendieron los 6.5 kilómetros de carretera asfaltada hacia la cumbre que lleva al Fuerte de San Cristóbal. Era las seis de la mañana. Al llegar al mirador, a la explanada, se desviaron a la derecha por la pista de tierra de tierra y piedras, y al encontrarse entre la maleza, frente al vacío, el conductor dio un volantazo hacia la izquierda que hizo que impactaran de manera lateral tras caer ocho metros y medio. Los cinco ocupantes salieron por las ventanillas del vehículo y llamaron al 112. Los bomberos del parque de Trinitarios se vieron obligados a serrar los barrotes de hierro forjado del portón que custodia parte del fuerte para poder rescatarles. Las rodadas del vehículo todavía se podían distinguir el domingo y el lunes sobre la maleza. Y el todoterreno seguía en el foso atrayendo hasta el filo de las murallas a los más curiosos.

sábado, 2 de diciembre de 2023

Día de Navarra en San Cristóbal, 1934

Para celebrar el Día de Navarra vamos a hacer una excursión al monte San Cristóbal, de la mano del fotógrafo Teodoro Ruiz de Galarreta. Desde allí veremos cómo era esa parte de la Cuenca de Pamplona  en 1934. 
Conocerte es amarte, Navarra.

El autor
De Teodoro ya tratamos con una foto preciosa en el "Río Alemanes, antes de los alemanes". Hoy tengo que daros la buena noticia de que su obra ha sido donada a la Fototeca navarra y que pronto estará digitalizada en abierto.
Hay también un par de enlaces muy interesantes para conocer su vida y obra. Uno en Tarragona vintage y el otro en La Kukula 1 y La Kukula 2.

¿Dónde estamos?
Tenemos una buena alineación: una vertical desde la punta de la Higa de Monreal que pasa cerca de la base de la ripa de Beloso Alto, paralela al Puente Viejo de Burlada...
... Y que termina en alguna de las curvas mas altas del Camino de las Canteras, muy cerca del Polvorín:
En el SITNA hay una ortofoto precisamente de la época de la excursión: 1927-34 que nos va a permitir ver las coincidencias e identificar algunas de ellas:
Esa finca rectangular marcada con el N.º 3 es una referencia estupenda para identificar el resto de caminos y de edificaciones más próximas.
Curiosamente las calles actuales de San Cristóbal, Canal, Canteras, Av. de Villava siguen el mismo trazado que los caminos de la foto.
En este enlace del SITNA podéis comprobarlo, pasando de la fecha de entonces a la actual.
El N.º 1 es una pequeña edificación pegada al Manicomio, que no se ve en la foto por poco.
El círculo amarillo de la izda. está detallado en la 2ª foto. En el círculo central, tenéis la Chimenea (todavía en pie, pincha) de la antigua Tejería de Mendillorri. Y en el de la derecha se ve claramente Villa Celes, colgando en la Ripa de Beloso.

Vista actual
Acercándonos un poco al Polvorín y ampliando el horizonte desde Izaga hasta las Canteras de Alaiz, ahora ya nos entra, al otro lado de la rotonda, el Psiquiátrico (CAIDIS). A nuestros pies, la Ronda Norte y el IESO Iñaki Ochoa de Olza y todo el barrio de Ezcaba.

Navarra siempre p'alante
Hoy, Día de Navarra, os ruego que veáis este vídeo a toda pantalla y que lo disfrutéis sin complejos durante esta travesía del desierto. Como muy bien dice un comentario de Face, había que "sacarla de esa especie de clandestinidad de lo políticamente correcto".

sábado, 29 de julio de 2023

Poner en valor la ermita de San Cristóbal

Foto dron de DN 30-07-2023, en un artículo que os enlazo
Ayer recibí este mensaje de Iñaki Sagredo, el descubridor de la Ermita-castillo de San Cristóbal, y esta misma mañana de sábado hemos ido a visitar esa maravilla:
Vie, 13:51
Iñaki
Iñaki Sagredo Garde
Hola Pachi, hoy hemos terminado los trabajos en la ermita de San Cristóbal. Ha salido un suelo muy bonito. Los trabajos terminarán el lunes pero se quedará unas semanas para que la gente lo disfrute. En otra fase consolidaremos y, a posteriori, a seguir trabajando en saber cómo podemos ponerlo en valor. Será complejo por el estado del suelo. Un saludo. Iñaki, un arqueólogo fuera de la línea oficial. 😉 
Muchas gracias, Iñaki, por el detallazo

Poniendo en valor
Visto desde Mº de Irache (Barrio San Juan), justo donde empiezan los altos pinos
Allí, cerca de la cumbre, se elevó en el siglo XIII el castillo de San Cristóbal ("Sant Cristofol" -pincha-, dice Anelier en provenzal). Después de la destrucción de la Navarrería (1276) por el ejército francés, pasaron a tomar el dicho castillo.
Pero si el castillo se llamaba "San Cristóbal" era porque tomó el nombre prestado de una ermita que estaba en el mismo monte y al que también había prestado el nombre.
¿Desde cuándo la ermita? De esto no hay documentación anterior a 1276. El culto a San Cristóbal de Licia, procedente de Oriente, se difundió por toda la Cristiandad a partir del siglo V y gozó de gran predicamento durante la Edad Media como protector de caminos y patrón de viajeros. Su nombre significa "portador de Cristo" y cuenta la leyenda que él portó a un chiquillo, al que no conocía, a través de un río antes de que el niño le revelase que era Cristo.

Agosto de 2021: "Descubierta la ermita que da nombre al monte de San Cristóbal" (D. de Noticias)
"Es un hito importante porque localiza la ermita que dio nombre al monte de San Cristóbal. Y todavía más importante, casi con toda probabilidad señala el lugar donde se levantó el Castillo de San Cristóbal. “Javier Baleztena ya decía que donde estuviera la ermita de San Cristóbal estaría el castillo”, explica el historiador responsable del proyecto, Iñaki Sagredo. Desde 1997 Sagredo investiga sobre el centenar de castillos que defendieron el reino de Navarra. “Este es el que nos faltaba”, dice contento tras el hallazgo. 
Hay más indicios: “Casi todo el material que ha salido es medieval. De la ermita no tenemos documentación del siglo XIII. Y la cerámica por su tipología, vidriada con unos adornos muy característicos, nos situaría entre el siglo XIII-XIV. 
Controla toda la cuenca de Pamplona, por un lado, y por el otro la zona que se dirige hacia el Valle de Egüés, Baztan...
Hemos tenido suerte."

Así pues, os invito  a visitar el estado actual de la Ermita-Castillo de San Cristóbal, durante estas semanas, antes de que empiecen los complejos trabajos de consolidación de ese suelo.
Para que no os perdáis...

Última curva
Para llegar allí, desde la Ronda Norte, cogemos la carretera del Fuerte en la Rotonda de Artica. Es la última curva antes de llegar al Fuerte. ¿Cómo sabemos que hemos llegado a la "última curva"? Porque, mirando hacia el Fuerte, se ve un largo tramo recto, el de la foto:

A nuestra espalda, seguimos este pedregoso camino:

En 125 metros, llegamos a la excavación:

En la que destaca su delicado suelo (que recomendamos no pisar)

En esta imagen se ve muy bien que el enclave arqueológico queda justo donde empiezan (ver foto 2) los altos pinos:
Al fondo, el Perdón; Pamplona, debajo, entre el hombre y el Perdón
¡A disfrutar!

1ª Fase
Una vez perimetrado y consolidado el enclave, ese punto estratégico pide, de primeras, un panel explicativo y dos miradores, todo lo rústicos que se quiera, desde los que se puedan apreciar cómodamente las vistas, tanto hacia el sur como hacia el norte.
Lo del funicular (desde Mº de Irache, Vistabella, o el Redín) y el "Mesón Anelier" (junto a la ermita) lo dejamos para una 2ª Fase.

Galería de fotos Diario de Navarra (pincha)

lunes, 12 de junio de 2023

Canteras de Ezcaba, en San Cristóbal

Canteras de Ezcaba
Los pamploneses las tenemos tan a la vista que pocos se han preguntado sobre las canteras. ¿Desde cuándo están ahí? ¿Qué edificios se han hecho con sus piedras? ¿Cuándo cesó su actividad?
Yo me he llevado unas cuantas sorpresas en este viaje desde el hoy hacia el ayer.

Son numerosas las cicatrices que presenta San Cristóbal en su cara sur, la que mira a Pamplona. Pero, desde el Redín -incluso desde Vistabella o desde el Mirador de Monasterio de Irache- las más visibles son las que lindan con Ezcaba, la loma que termina en Villava. Son las Canteras, las Canteras de Ezcaba, las más orientales, al norte y sur del Canal de Ezcaba.

San Cristóbal desde Vistabella
Si nos desplazamos hacia el Oeste, a la loma cimera, veremos dos hermosas cicatrices a cada lado de Artica.

Cantera de la Barga
Y la más occidental de todas, recién pasada la curva tras el primer tramo largo de la carretera al Fuerte, es conocida con el nombre de la Barga (topónimo romance antiquísimo -1083- de la zona, que significa "peña o cuesta" oficialización) y se ve muy bien en Maps, en la vista a pie de calle (pincha):
Cantera de la Barga, a pie de calle, en Maps
Pero, como hemos dicho al principio, las más grandes y explotadas han sido las canteras orientales, las denominadas Canteras de Ezcaba.

Nacido en 1949, desde mi más tierna infancia las veía desde el Redín. Nunca vi trabajar a nadie en ellas, pero intuía que habrían sido abandonadas recientemente. También oí entonces que los soldados del Fuerte hacían escalada en las Canteras.
Artica y Ansoáin
Las canteras en las hemerotecas
Comenzamos con un artículo de "Los jueves, montaña", de Belarra, que -aunque no trata de la explotación de las canteras, nos viene genial para conocer la toponimia de la zona y la grafía de la misma en los años 60.
1969/11/27 DN
ITINERARIO 00' Salida de Pamplona, ciudad (444 ms.) por el puente de la Magdalena sobre el río Arga. Rebasado el Barrio de S. Pedro o Capuchinos se sigue la carretera de las Canteras de Ezcaba que se encarama rápidamente hasta las citadas canteras, las cuales quedan a la izquierda. Por ancho carretil se asciende hasta... 0 h. 40' El Portillo de Ezcaba o del Polvorín, en pleno lomo cimero del monte San Cristóbal. Después, se sigue en dirección Oeste bordeando el comienzo de la vaguada que separa San Cristóbal de Ezcaba, ganando nuevamente el lomo superior del espolón que se deriva por el Este de San Cristóbal y que se prolonga hasta el collado de Azoz, de donde se inicia la prolongada escarpadura de Ezcabe. A continuación se desciende hacia el valle de Ezcabarte, dirección N., por un ancho camino que surca un paraje cuajado de campos de labrantío, entre Ezcabe y Azoz, poblados que se rebasan en la marcha, sin entrar en ellos, por no ser necesario Constantemente se lleva enfrente la cumbre de Ostiasko (Belarra)
El Canal de Ezcaba. Arriba, las antenas y el Fuerte. Dcha., cerro Ezcaba y Garrués
Ésta, de poco antes de la Guerra Civil, es la última noticia que he encontrado de explotación de las Canteras.
1935 mayo 25 La Voz de Navarra
Informando favorablemente instancia de don José Arrarás, solicitando se le ceda la piedra que procedente de derribo, existe en los almacenes municipales, a cambio de la cual, ofrece tres toneladas de piedra para el machaqueo, procedente de sus canteras de Ezcaba. Aprobado. 
El Polvorín
Y ésta es la única noticia que recoge la hemeroteca de Diario de Navarra de explotación de las canteras, aunque con un luctuoso suceso:
1919/02/05 miércoles (2019, de "hace cien años) DN
Por otra parte, a las 12 del mediodía se supo en Pamplona que había habido un accidente en las canteras de Ezcaba. Por el mal tiempo no se trabajaba, pero el encargado de la cantera, Simón Najurieta, de 49 años, de Villava, acudió para realizar trabajos de mantenimiento; le acompañaba el obrero, León Baquedano, de 50 años, residente en la Rochapea. A media mañana se produjo un corrimiento con desprendimiento de piedras que arrastró la barraca en la que ambos se encontraban, sepultándolos bajo enormes losas y tierra.
Cantera sobre Artica
Tenemos que pasar a la Prensa Histórica para encontrar más noticias de la explotación. Fijaos quién firma la nota: Agapito Goñi, secretario del Ayto. y fotógrafo:
1893 marzo 14 El liberal navarro
Anuncios preferentes
Ayuntamiento Constitucional de Pamplona
Este Excmo. Ayuntamiento ha acordado sacar á pública subasta el arrastre, carga y descarga de cuatrocientas toneladas de piedra entre menuda y gruesa, desde la cantera del polvorín, en Ezcaba, hasta la Cuesta de la Reina, con sugeción (sic) al pliego de condiciones que está de manifiesto en la secretaría municipal. Las proposiciones, en pliegos cerrados, deberán entregarse á la comisión de Fomento, que al efecto se reunirá en la Casa Consistorial á las doce de la mañana del día 23 del actual, y dicha Comisión aceptará la que crea mas ventajosa ó desechará todas sí no las juzga admisibles.
Pamplona 14 de Marzo de I803.—Con acuerdo de S. E., Agapito Goñi, secretario.

1878-1920 Fuerte de San Cristóbal
Se publicó en la revista "La Ilustración Española y Americana", Madrid, 1881
A quienes se empeñan en llamarle "Fuerte de Ezkaba", habrá que recordarles que fue la II República la que en 1931 rebautizó al "Fuerte Alfonso XII" como "Fuerte de San Cristóbal".

El Fuerte 1962 Rectángulo derecha: "Cementerio de las botellas"
Fue en 1878 cuando comenzó la construcción de la carretera que conduce a la cumbre y que permitió iniciar la construcción del Fuerte. 
Sanatorio 1941-45. Gentileza de J. Zubero
El propio Rey visitó personalmente el lugar. Así, a partir de 1884, el nombre oficial del Fuerte será el del Rey: "Fuerte Alfonso XII".
Concluido en 1920, se convirtió en acuartelamiento de Artillería hasta el año 1929, cuando fue destinado a penitenciaría militar. 
En 1931, el gobierno de la II República le puso el nombre de "Fuerte de San Cristóbal" (nombre oficial que duró lo que duró la República) y se entregó al Ministerio de Gracia y Justicia, que en 1934 lo convirtió en prisión. 
Acogió durante la guerra a 2.478 presos, y en el año 1938 fue escenario de una fuga de 795 personas que fue “fuertemente reprimida” con más de 200 ejecuciones.
Entre 1941 y 1945, el Fuerte fue sanatorio penitenciario de enfermos de turberculosis.
El Fuerte fue declarado Bien de Interés cultural en el año 2001, con la categoría de monumento.
¿De dónde salió la piedra para construir, tanto el Fuerte de San Cristóbal como el Polvorín que le acompaña junto a Ezcaba? Increíblemente, no he encontrado documentación, pero es de suponer que tuvo que salir del propio terreno y de las canteras más cercanas del propio monte.

Las Canteras en los Archivos: el Fondo Juan Rena (pincha)
Juan Rena fue el hombre clave de Fernando el Católico y de Carlos I durante las primeras décadas de gobierno castellano en Navarra. Desde su llegada al reino en 1512 hasta su fallecimiento en 1539, acumuló numerosos cargos civiles y eclesiásticos y se ocupó de gestionar el dinero inyectado por Castilla en Navarra. Transcurridos casi cinco siglos, su archivo (más de 4.000 documentos del fondo Rena disponibles en un solo click), conservado prácticamente en su integridad, constituye uno de los fondos documentales más importantes del Archivo de Navarra y resulta crucial para estudiar el proceso de incorporación de Navarra a la Corona de Castilla.
En esos fondos se documenta con todo detalle las nóminas de canteros y peones por sacar piedra en la cantera de Ezcaba para las obras de "la fortaleza de Pamplona" (esto es, el castillo de Santiago, enclavado en los terrenos que hoy ocupa el palacio de Navarra y el inicio de la avenida Carlos III) entre 1513 y 1516, especialmente.
Peones de la Cendea de Valdearaquyl
Os animo a pinchar sobre cualquiera de los 36 documentos del enlace (en rojo) del Fondo Juan Rena para que veáis la meticulosidad de este personaje.
En este trabajo de Mercedes Chocarro y Félix Segura podéis ver muchos más detalles.

1000 ca. Ezcaba y los pueblos que rodean San Cristóbal
1813 señala con precisión la ubicación de la ermita de San Cristóbal
Es evidente que las casas de todos los pueblos que rodean San Cristóbal, incluida la ermita-castillo, cuya ubicación ha sido encontrada recientemente, han sido construidas con las piedras del terreno o de las primitivas canteras del monte.
Teniendo en cuenta que el lugar de Ezcaba (ezchaua, ezcaua, ezchaua) está documentado desde 1007, no arriesgamos mucho si afirmamos que las cercanas canteras de Ezcaba eran explotadas desde hace mil años.

jueves, 13 de octubre de 2022

El ‘cementerio de las botellas’ (en San Cristóbal)

A 500 METROS DEL FUERTE. El cementerio «provisional» de San Cristóbal se construyó en la ladera norte del monte, a unos 500 metros del recinto fortificado. El primer entierro tuvo lugar el 15 de mayo de 1942. En la fotografía aérea —de hace varias décadas— se distingue perfectamente el perímetro del camposanto, en la esquina inferior derecha. Hoy la ladera presenta una vegetación alta y tupida que lo oculta.
Para quien busca aliviar su sed de verdad sobre la prisión del Fuerte de San Cristóbal, este artículo que escribió Javier Marrodán hace 16 años es una buena fuente.
Cementerio de las botellas. En 2006, invisible. En 2021, se distingue perfectamente.
Entre mayo de 1942 y julio de 1945, los 131 reclusos que murieron en el fuerte de San Cristóbal fueron enterrados en un sencillo cementerio habilitado en la ladera norte. El camposanto acumula 60 años de abandono, pero se conserva la relación de todas las personas inhumadas.

El ‘cementerio de las botellas’                                        por Javier Marrodán DN 21.05.2006
JOSÉ Pérez Muñecas fue un camarero de Paterna (Cádiz) que murió en el fuerte de San Cristóbal el 18 de julio de 1944. Tenía 42 años, estaba casado y era padre de dos hijos. El parte médico sólo indica que expiró de forma «repentina» a consecuencia de un «colapso cardiaco». Florentino del Río Rodríguez falleció once días después. Había nacido en Feleches, un pueblecito asturiano que hoy suma 27 vecinos. Era soltero, tenía 22 años y había trabajado como minero. La causa de su muerte fue una tuberculosis pulmonar. Juan Antonio Pascual Arriola era argentino, de Buenos Aires. Estuvo enrolado en un barco y acabó compartiendo con los dos anteriores la arquitectura militar y aislada de San Cristóbal. Murió el 22 de septiembre de 1944. También padecía tuberculosis.
Es muy complicado reconstruir sus biografías. Se sabe que en algún momento fueron detenidos, que estaban enfermos o que enfermaron en prisión, y que los condujeron al fuerte de San Cristóbal, que había adquirido la condición de «sanatorio penitenciario» al acabar la guerra civil (en 1942). Sus restos se encuentran desde hace más de 60 años en el cementerio «provisional» que se construyó en 1942 en los alrededores del recinto. 
SEIS DÉCADAS DE ABANDONO. El abandono del 
cementerio de San Cristóbal es análogo al que han sufrido 
algunos camposantos de pueblos deshabitados. El muro 
superior se ha derrumbado en varios tramos y las piedras
 se han desplazado debido a la pendiente del recinto

El camposanto funcionó durante tres años y hoy acumula medio siglo de abandono. La maleza ha invadido su interior, algunos muros se han derrumbado y nada recuerda que allí fueron inhumadas los cadáveres de 131 personas. Sin embargo, los libros que se conservan en el Archivo Diocesano guardan memoria exacta de aquellos muertos: de sus nombres, de sus edades, de su procedencia, de su estado civil y a veces de su profesión. Las sucesivas anotaciones revelan que entre los fallecidos había uno que murió a los 93 años —Juan Rubio Romero, de Torrecampo (Córdoba)— y nueve que no llegaban a los 25. El único pamplonés es Teodoro Alonso Martínez, que vivía en Benicarló antes de ser encarcelado. Murió el 27 de junio de 1944, a los 41 años. El último enterramiento tuvo lugar el 3 de julio de 1945. El fallecido era Pedro Costa San, de 38 años, natural de un pueblo de Gerona.

Fuerte, prisión y polvorín
El cementerio de San Cristóbal es un capítulo más en historia del monte que protege por el norte la capital navarra. En un plano de 1795 que se conserva en el Servicio Histórico Militar se detallan las fortificaciones que existían entonces en la cima, pero el recinto faraónico de la actualidad se empezó a construir al terminar la tercera guerra carlista (18721876). El objetivo era doble: se trataba de instalar un potente asentamiento artillero que permitiera batir con eficacia toda la cuenca de Pamplona y de crear un conjunto capaz de resistir un asedio de varios meses. Las obras arrancaron en 1878 y terminaron en 1917.
OCULTO POR LA MALEZA. El acceso al camposanto
es hoy más complicado que hace sesenta años, aunque
todavía se intuye el recorrido del antiguo camino.
El muro que se distingue al fondo de la fotografía
es el que cerraba el cementerio por la parte inferior.
En el interior del recinto han crecido los arbustos 
y los
 árboles. Nada permite intuir que en el subsuelo descan-
san los restos de 131 personas que murieron en el fuerte.
No es fácil hacerse una idea de las dimensiones y del diseño del fuerte. El conjunto está pensado para albergar simultáneamente a 1.200 personas. Su exterior discreto, camuflado por toneladas de tierra, oculta varios kilómetros de fosos y de galerías. Además de los alojamientos, las oficinas, la capilla o los calabozos, el recinto disponía de depósitos de agua, de un sistema de alcantarillado y de hornos para hacer pan. Las casamatas destinadas a la artillería tenían capacidad para alojar 93 piezas de acción exterior (80 cañones, tres obuses ydiez morteros). El historiador Ángel Marrodán Vitoria, que ha estudiado con detalle su construcción y su funcionamiento, afirma que fue la fortificación más importante de su género en España. Fue bautizado con el nombre del rey Alfonso XII. El monarca había visitado las obras el 7 de agosto de 1884, aprovechando una estancia en el balneario de Belascoáin.
La etapa estrictamente militar de San Cristóbal no fue muy larga. En octubre de 1934, el fuerte pasó a depender del Ministerio de Gracia y Justicia y quedó convertido en una inmensa prisión. Eran los años de la II República y entre los reclusos que estrenaron el penal se encontraban algunos de los participantes en la llamada revolución de Asturias. El recinto no abandonaría su carácter penitenciario hasta 1945, cuando el Ejército volvió a hacerse cargo de él: fue utilizado durante décadas como polvorín y los últimos soldados lo dejaron en 1991. En noviembre de 2001 fue declarado bien de interés cultural.

La figura de José Manuel Pascual (1938-42)
8-3-1942.
La historia que conduce al cementerio «provisional» arranca el 1 de diciembre de 1938 cuando el entonces obispo de Pamplona, el salesiano Marcelino Olaechea Loizaga, nombró capellanes de la prisión a los sacerdotes José Manuel Pascual Hermoso de Mendoza y Román Lezáun. José Manuel Pascual era de Etayo, tenía 36 años, y había sido coadjutor en Ororbia. Algunas personas que lo trataron dicen que fue «un sacerdote excepcional, un hombre lleno de celo, atento y meticuloso en su trabajo». El libro "Navarra 1936. De la esperanza al terror", editado por Altaffaylla, recoge algunos recuerdos de su época en San Cristóbal: «Lo primero que hice, cuando llegué de capellán al fuerte, fue solicitar contacto directo con los presos, en grupos de 30 o 40, y me hice cargo de sus quejas y de sus cosas. El grupo siguiente subió con un guardián; yo comienzo a saludarles (entonces yo era joven, bastante alegre) y empecé a interesarme y a contarles chistes. Ellos, que estaban en una situación de represión tremenda, al ver que iba allí un hombre que se les abría, rompieron filas y me rodearon todos». 
Jacinto Ochoa, dos fugas del Fuerte
Jacinto Ochoa Marticorena, de Ujué, preso en San Cristóbal en diferentes épocas, tiene buenas palabras para José Manuel Pascual en el volumen citado: «El nuevo capellán tuvo un valor: humanizar el trato y que se no se maltratara habitualmente a la gente. Te daban buen trato después. Para mí el fallo estaba en que estaban muy imbuidos en la conquista de las almas».
José Manuel Pascual afrontó su trabajo pastoral en San Cristóbal como si el fuerte fuera una parroquia. Llevó un libro de bautismos, otro de matrimonios y otro de defunciones. El tercero es el que ofrece mayor información: recoge todos los fallecimientos que se produjeron en el fuerte entre 1938 y 1945. Sólo en algunos casos aparece detallada la causa de la muerte, casi siempre la misma: «colapso cardiaco por tuberculosis pulmonar».
El historiador José María Jimeno Jurío publicó en 1978 una serie de reportajes sobre el fuerte de San Cristóbal en la revista Punto y hora de Euskalherria. Buena parte de aquellos textos tenían el propósito de denunciar las falsedades contenidas en el libro La Gran Fuga, escrito por el controvertido falangista Ángel Alcázar de Velasco, que se encontraba preso cuando tuvo lugar la multitudinaria evasión de 1938, de la que mañana se cumplen 68 años. 
Jimeno Jurío
Pero los reportajes también ofrecen información detallada de los muertos del fuerte. «Entre mayo de 1937 y julio de 1945 —dejó escrito Jimeno Jurío— murieron en el fuerte un total de 307 personas. Teniendo en cuenta que durante mucho tiempo fue San Cristóbal sanatorio para prisioneros enfermos del pulmón procedentes de otras cárceles del Estado español, no extrañará que un porcentaje elevadísimo de muertes sean debidas a tuberculosis». El historiador, que manejó actas del Juzgado y los libros de la capellanía, cree que las «muertes por enfermedad» están registradas «objetivamente», a diferencia de algunas ejecuciones que se perpetraron en secreto. También él piensa que la vida en el fuerte cambió sustancialmente con el nombramiento de José Manuel Pascual: «Con él [llegaron] la distensión, el aperturismo, la comunicación más amplia con los familiares, el sol de la esperanza, el aleluya posible dentro de una prisión».

Una botella junto a cada muerto
EL PLANO DEL CAMPOSANTO. Los capellanes del
«sanatorio penitenciario» de San Cristóbal fueron 
situan-
do sobre un plano el lugar de los sucesivos enterra-
mientos. El recinto tenía un espacio reservado 
para
 el cementerio civil, algo habitual en aquella época
Inicialmente, los capellanes dispusieron que los presos fallecidos fueran enterrados en los pueblos de los alrededores. Hubo inhumaciones en Ansoáin, Berriozar, Berriosuso, Berrioplano, Aizoáin, Añézcar, Elcarte, Artica, Loza, Larragueta, Ballariáin, Oteiza y Barañáin. En la primavera de 1942 se construyó el cementerio, a unos 500 metros del cuartel, en una ladera que entonces ofrecía un aspecto despejado y que hoy presenta una vegetación tupida, a veces inexpugnable. El camposanto miraba a los pueblecitos de Garrués, Orrio o Eusa, pero hoy es indetectable desde la distancia. No hay cruces ni lápidas en su interior, pero se conserva un plano donde figuran, numeradas, todas las tumbas. Hay también una relación de caligrafía esmerada donde se detalla en qué fila y en qué fosa fue enterrada cada persona. La distancia que separa el fuerte del cementerio probablemente sea consecuencia de las medidas que impuso Floridablanca en tiempos de Carlos III: fue entonces cuando los enterramientos se empezaron a alejar de los núcleos habitados.
Cementerio de las botellas. SITNA 1927-2021. Hoy se ve bien el camino de acceso
En los reportajes citados, José María Jimeno Jurío recoge un nombre popular que se le dio al discreto camposanto: el cementerio de las botellas. La denominación tuvo su origen en una costumbre quizá apócrifa: la de enterrar junto a los cadáveres una botella de cristal que contenía un papel con la identidad y otros datos personales de los finados.
El pasado 28 de abril se anunció en una rueda de prensa que las familias de seis de los muertos han solicitado la exhumación de los restos y que la sociedad Aranzadi se ha ofrecido a realizar las excavaciones a partir del próximo mes de junio.
La relación completa de las 131 personas enterradas en el cementerio se puede consultar en : www.diariodenavarra.es/documentos/sancristobal

Bautizos y bodas en la prisión de San Cristóbal
LA RELACIÓN DE LOS FALLECIDOS. Entre el 15 de
mayo de 1542 y el 3 de julio de 1945 fueron inhumados
en el cementerio de San Cristóbal los restos de 131 personas.
Los libros de la capellanía se guardan en el Archivo 
Dioce-
sano.Hay también una relación detallada de los muertos.
En el Archivo Diocesano se puede consultar el Libro de Defunciones de la Prisión Central Fortaleza de San Cristóbal de Pamplona, pero también los libros de bautismos y de matrimonios que llevaron los capellanes del fuerte. Ambos sacramentos se administraron con frecuencia desigual.
De acuerdo con las anotaciones de los capellanes, hubo cuatro bautizos. El primero tuvo lugar el 24 de septiembre de 1939: fue admitido en la Iglesia católica un recluso de apellido indescifrable nacido en Tetuán, en «el Marruecos español». El padrino fue José Figueroa, director de la prisión. El 14 de enero de 1940 recibió el bautismo un niño de cuatro días, hijo de Daniel Fortea Escudero, de Miranda de Ebro (Burgos),y de Carmen Achaval Aguirre, de Ea (Vizcaya). En el libro se lee que la madre es «residente» de la fortaleza, pero no de detalla nada más. Los dos últimos bautismos se celebraron el 2 de enero de 1942. Fueron madrinas María Camino Sanz Orrio y Rosario Arraiza Jaurrieta, de familias conocidas en la Pamplona de la época.
La capilla del fuerte acogió 34 bodas. El primer recluso que contrajo matrimonio fue Francisco Cabrera Yanguas, de Valladolid. Lo hizo el 29 de julio de 1939. Actuó como padrino el director del centro. El 13 de agosto de 1942 tuvo lugar la boda de José Lorente Cifuentes, de Morata (Murcia), que se había casado civilmente en 1938 con Basilisa Butrón y Vicente.
El 23 de octubre de 1943 contrajo matrimonio in articulo mortis el interno Salvador Alfonso Santana, de Las Palas que tenía 32 años y que murió tres semanas después. Él es uno de los 131 fallecidos que fueron enterrados en el cementerio del fuerte.