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miércoles, 16 de octubre de 2024

La Fuente de la Teja, bajo sospecha

1947 Tapa de registro, tras subir la escalera. Martínez Gorráiz, Jesús AMP
Lo siento por Arazuri pero me da la impresión de que la Fuente de la Teja tiene partida de nacimiento (a partir de 1790) y que su manantial estaba a unos 15 kilómetros, en Subiza.

Fuente de la Teja, ayer
Decía Arazuri:
"Desde tiempo inmemorial ha sido una de las fuentes más concurridas. Muchos pamploneses acudían a ella a «pasar la tarde». A tal extremo llegó la afluencia de visitantes en el siglo pasado, que el Ayuntamiento compró algunos terrenos circundantes, con el fin de transformar aquel manantial en un lugar agradable. Estas reformas se efectuaron en 1865".
Añadiremos que a esa fuente, a un tiro de piedra del Soto de Lezcairu, acudía la gente a celebrar el Día del Pilar (pincha 1ª col. Curiosidades) desde el XIX, por lo menos.
1953 Cía. Tapa de registro, línea blanca de la conducción y casa. AMP
"Tiempo inmemorial". ¿La Fuente de la Teja existía antes de 1790, cuando la conducción de agua del manantial de Subiza empezó a abastecer a la ciudad? No hay documentación anterior a 1844.
"Manantial...". Sí, pero posiblemente en Subiza. Y ciento y pico años después, en Arteta. Los dos primeros depósitos de Mendillorri se construyeron en 1895 para almacenar el agua procedente de este último manantial. 
La fuente de la Teja pudo pinchar dicha conducción, exactamente igual que la fuente actual, que se apoya en el acueducto. Y lo mismo que el resto de fuentes monumentales de Pamplona, que "beben" de la misma conducción.
Si no disponemos de documentación anterior al siglo XIX, no podemos asegurar que la "fuente" no sea un pinchazo a la canalización que venía de Subiza y que pasaba a tres metros por encima del caño.
Si hubiera sido un manantial genuino, una surgencia, la vena habría podido ser cortada, primero, por el acueducto, y posteriormente, por los cimientos de la casa que tiene encima y que fue construida hacia 1940, ya que en el Sitna 1927-34 no aparece.
Si hubieran echado colorante por por el registro anterior al caño...

La canalización
Al Este de Mendillorri se puede ver muy bien el final del acueducto, con sus tapas de registro correspondientes que, desde Subiza y pasando por los acueductos de Noáin y Tajonar, llega a Pamplona. En Maps -si giráis la imagen 180º- podéis seguir un buen tramo de esta conducción a flor de tierra, aunque más oculta por la vegetación. Pero las tapas sí que están bien visibles.
Y, después, la conducción abastecía las fuentes monumentales de la ciudad: La Mariblanca, Plaza Recoletas, Navarrería, Plaza del Consejo y Palacio de Guendulain. Y otras ascas y fuentes menores. 
Todo indica que la Fuente de la Teja pudo ser el primer pinchazo que sufría la conducción al llegar a la ciudad. En esta imagen del Sitna 2000 podéis comprobar el paso del canal junto a la fuente:
Sitna 2000. Rampa y Fuente de la Teja. Por encima, la conducción con sus tapas de registro
Vemos, a la izquierda, la famosa rampa de la Fuente de la Teja y cómo se cuela entre las dos casas la conducción con sus tapas de registro.
Y en esta otra, de 2007, vemos desde el oeste la misma famosa rampa con la canalización que la atraviesa por debajo para colarse entre las dos casas de la imagen anterior. Por cierto, el presunto pinchazo de 1790 era en 2007 -mira la foto de abajo- un enorme boquete:
Rampa de la Teja y canalización, 2007ARCHIVO DN
En 2007, con la profunda reurbanización, esta canalización salió a la vista  y se mantuvo esta parte del conducto, pero no la fuente de la Teja original.

Fuente de la Teja, hoy
En Marzo de 2015, siendo alcalde Enrique Maya, se abrió al público el nuevo Parque Norte de Lezcairu, en el que quedó integrada la nueva Fuente de la Teja.
En el año 2007, durante las obras de urbanización entre Lezcairu y Mendillorri, había salido a la luz un tramo de muro, por el que circulaba la conducción de agua, y alguna bocamina (caseta de registro) que daba acceso al canal (ver foto superior) de la conducción de agua del manantial de Subiza, que abasteció a la ciudad a partir de 1790.
Al fondo, la nueva Fuente de la Teja. Un poco más cerca, la tapa de registro. Para seguir la dirección del acueducto, gira la imagen hacia tu derecha y verás la bocamina que da acceso al conducto. Continuando por él (con la imaginación) llegarías a la salida del agua de los depósitos de Mendillorri.

Comparación ayer y hoy
F. Fuente de la Teja antigua; F'. Fuente actual; C. Canalización; CH. Chimenea; B. Bocamina
Cuando paseamos por la zona, incluso a los que hemos conocido la fuente original, nos resulta muy complicado imaginar dónde estaba. Los cambios urbanísticos han sido tan profundos... No hay más remedio que recurrir al Sitna y comparar las imágenes de dos épocas: 1967, arriba, y 2023, abajo. 
El único elemento común es la Chimenea (CH) de la Tejería. La canalización (C) hoy es solo visible en un breve tramo junto a la fuente actual (F'). Dicha canalización visible apunta a la bocamina (B).
Según mis cálculos, la fuente (F) se ha desplazado 89,31 m. Así pues, lo dejamos en 90 m. hacia el sudeste.

viernes, 26 de enero de 2024

Don Silverio Hualde, el cura de Lezcairu

El Lezcairu de toda la vida, en 2009
ENTREVISTA (Revista "Al revés", marzo 2021)
Silverio en la plaza
de las Dominicas
Silverio Hualde Pérez: "Lezcairu me devolvió multiplicado lo que le di"
"Siento alegría al ver aquellas casas de El Soto renovadas. Me recuerdan a unos vecinos que lo dieron todo. ¡Aquello fue una familia!"

Silverio, que tiene en la actualidad (marzo 2021) 85 años, en la plaza donde estuvo la huerta de las Dominicas, en el barrio de San Juan de Pamplona, donde vive con una hermana.

Cuando se construyeron las primeras casas del Soto de Lezcairu, en 1958, la parroquia de Cristo Rey adquirió una bajera y un piso. La intención: acoger a los feligreses del barrio. De esta manera, Cristo Rey nombró sucesivos coadjutores para Lezcairu. Silverio Hualde fue el segundo de ellos y acompañó a aquellas gentes de 1964 a 1979. "Ahora -como indica el propio Silverio- este cura, sin moto y con 85 años, ya no es el mismo. Pero es maravilloso revivir los mejores años de mi vida, pues me siento presente en medio de esas buenas personas, con la juventud inicial".

Antes de nada, preséntate, Silverio...
Soy Silverio Hualde Pérez, tengo 85 años (ahora 88) y nací en Vidángoz (Valle de Roncal). Yo recuerdo que de pequeño quería ser como el cura de mi pueblo: ésa era mi vocación; además, en Vídángoz había varios seminaristas y eso me animó definitivamente, así que estudié en el Seminario de Pamplona durante 12 años, hasta que salí de allí y fui a Urraúl Bajo (Sansoain, Ozcoidi, Nardués).

¿Lo siguiente ya fue ir a la Parroquia de Cristo Rey?
1964: recién terminada AMP
Sí, llegué como coadjutor en 1964, con 29 años de edad. Desde el principio, entre mis actividades más importantes estaba "ocuparme" del Soto de Lezcairu, donde celebraba Misa los domingos, hacíamos catequesis, clases de recuperación, encuentros con jóvenes, vida social...

¿Qué tal le recibieron aquellas gentes?
Fue muy fácil para mí integrarme en la vida del barrio, y acompañé con mí presencia al desarrollo y la evolución de un núcleo naciente: gente joven, con muchos niños. Me acogieron muy bien y entre todos fuimos mejorando la vida, los nexos... Nos implicamos todos en la mejora y el desarrollo de la vida social. Muchos, al ver mi cercanía y cariño hacía ellos, me devolvieron multiplicado lo que yo les di a ellos.

La mejora del campo de fútbol fue un hito importante...
Silverio, Paco, Salvoch, Morales, Pepito, Patxi,
Javier, Fernando Blas, Gascue, Ricardo, Sabino,
Antonio, Morales, Pablo
Sí, aquello articuló gran parte de la vida social. Comenzamos mejorando las condiciones del Campo de Fútbol del Ayuntamiento, anexo a nuestro barrio; hicimos vestuarios, pusimos porterías, echamos tierra y arena para evitar el barro... Recibimos una subvención y hay que destacar una participación popular ejemplar: se hizo todo en auzolán. Recuerdo el día que inauguramos, con un partido entre solteros y casados; la cosa acabó en empate. Yo jugaba de delantero, siempre he tenido mucha afición, y algún gol creo recordar que marqué (risas). Los jóvenes me presionaban para participar en el Trofeo Boscos, así que también fundamos el Club Deportivo Lezcairu, que en 2018 cumplió 40 años; había afición y muchos de ellos jugaban bien.

El piso de la Parroquia también fue crucial...
Guillén 2002 Campo de ofita
Era uno de los lugares sociales y culturales del barrio: servía para clases de recuperación, catequesis, encuentros de jóvenes, asociación de vecinos... había mucho por hacer y muy pronto se implicaron jóvenes y mayores, de una manera ejemplar. Así las cosas, yo me dediqué a esa labor con mucho interés y cariño; hacía falta; y mi presencia era positiva y bien acogida por parte de todos.

¿Qué poso le queda de aquellos años?
Fui feliz, todas aquellas personas siguen presentes en mi vida.

También surgen las fiestas...
Sí. Había costumbre (más que centenaria) el Día del Pilar (12 de octubre, pincha), de que la gente de Pamplona bajara al Soto a merendar. Por ese motivo, los jóvenes, apoyados también por los mayores, comenzaron a celebrar las fiestas del Pilar. El primer año trajimos un acordeón y juegos para niños. La piñata no duró ni dos minutos (risas)... ¡Qué bonito fue aquello! Era 1970, y el acordeonista vino de Badostáin.

El barrio tenía carencias
Claro, como todo lo que está en formación. Junto con la Asociación de Vecinos, fuimos varias veces al Ayuntamiento de Pamplona para pedir que nos pusieran Villavesas. Al final, nos pusieron un servicio al día, que no era poco. Por aquel entonces contábamos 96 vecinos en los bloques de casas, y algunas casas sueltas de otros habitantes del lugar, en total unos 110 vecinos.

Ha pasado el tiempo...
A la dcha, el Monte de las Aguas
¡Y tanto que ha pasado! Este cura, sin moto, sin Vespa (en aquellos años llegaba al barrio en moto, la dejaba al cuidado de los niños del lugar, y cuando volvía estaba intacta) y con 85 años, ya no es el mismo... no puedo bajar como antes a revivir sin duda los mejores años de mi vida, pero me siento presente, en medio de esos vecinos, con la juventud inicial.

¿Cómo fue su marcha?
El Obispo nos cambiaba de parroquia a los curas según necesidades, y yo fui destinado a San Fermín. Después a San Juan Bosco y finalmente a San Saturnino, donde estoy desde 1999, hace 22 años. A los vecinos de Lezcairu y a mí nos habría gustado continuar más tiempo disfrutando de nuestra convivencia, pero hay que atender a todas las parroquias... El coadjutor que me sustituyó fue también muy querido, Juan Martín Seminario, que estuvo hasta 1994 y ya ha fallecido. Fue un regalo del cielo para Lezcairu. Con mi ausencia, el barrio siguió creciendo.

¿Qué le parece Lezcairu hoy día? ¿Se ha acercado a verlo?
2023, revestidas y con ascensores
Sí que he bajado a pasear alguna vez. Para mí es una alegría grande la nueva cara de las casas antiguas del barrio, del Soto, del embrión de lo que es hoy un gran barrio. Esas casas me recuerdan a unas gentes que lo dieron todo. También quiero decir que los nuevos vecinos tienen mucha suerte con los servicios con los que cuentan ahora, y que espero que continúen soñando en Lezcairu, como lo hicieron sus antepasados. ¡Porque aquello fue una familia!

¿Algo que añadir?
Sí, resaltar para que se tenga en cuenta que, como en tantas cosas de la vida, lo más importante no se ve. Queda oculto. No se ve la riqueza de las relaciones humanas creadas... Utilicé este texto para el 40 aniversario del C.D. Lezcairu, celebrado en 2018, y me ha parecido bonito recordarlo.

martes, 22 de agosto de 2023

Anunchi, "la Galerna de Lezcairu"

1. Graja avícola; 2. Granja de Ángel Eguaras; 3. Campo de fútbol; Flecha: torre eléctrica
Hoy, cuando nuestras campeonas del mundo han levantado la copa, se han acordado de las pioneras, que no estaban ahí, pero lo han hecho posible. Y yo me he acordado de mi hermana, Anunchi, "la Galerna de Lezcairu".
Me mandó Castells esta foto que hizo por los años 70 desde el Monte de las Aguas (depósitos de Mendillorri). Recoge la zona del Soto Lezcairu donde solíamos jugar a comienzos de los 60.
En primer plano, unas naves alargadas (1) que creo que era una granja avícola y, supongo, la mayor responsable de las aguas negras que recogían las acequias del Soto.
A continuación, la granja (2) de Ángel Eguaras, en donde entrábamos por el camino que se ve a la izda.  de la foto. Cuando Ángel se cansaba de que estuviéramos enredando por ahí, nos decía: "¡fuera toros (en vez de todos)!", y eso nos hacía mucha gracia.
A la derecha de la foto -la parte más pelada- es el comienzo del campo (3) donde jugábamos a fútbol y que podéis ver mejor en este enlace del SITNA de aquellos años.
Recorrido (800 m.) desde Aralar 36 hasta el "campo" de Lezcairu
Desde la calle Aralar, 36 -a donde nos trasladamos, desde Dormitalería, 18, en el verano de 1960), íbamos a la calle Aoiz, bajábamos por la cuesta rompeculos (junto a las Blancas) y cogíamos el camino blanco que viene de la derecha, en la foto.
En uno de los árboles cercanos a la torre eléctrica (flecha) dejábamos a la hermana pequeña (2 ó 3 años) con la orden de que no se acercara a las peligrosas y nauseabundas acequias. Y nosotros -con un ojo puesto en ella- a jugar.

La galerna de Lezcairu
Anunchi, en Infiesto (Asturias)
Los dos mejores jugadores elegían los miembros de su equipo con el sistema de "a pies". Y el que ganaba decía: "monta y cabe, la Anunchi" (en aquellos años no se libraba del artículo ninguna chica). Siempre, todos elegían primero a mi hermana Anunchi. Además de defender con mucha contundencia, cuando tenía dificultades para hacerse con el balón, usaba un arma original y eficacísima: un rugido (grrr, grrr, grrr...) que asustaba al más pintado.
Nos pasaba dos años. Tenía -como se ve en la foto- (y tiene) muy buena planta, era más alta y más fuerte que nosotros, que éramos unos canijos y enclenques. 
Mi hermano mayor, siempre muy atinado a la hora de aplicar los calificativos, le puso en seguida el sobrenombre de 'Gento', "la Galerna del Cantábrico".
Estaba conmigo de monaguillo un tal Lamana, que vivía también en Aralar, hacia el 42-44 (ése era Jubera; en el 38, me corrige Ollaquindia.), y que entendía -eso me parecía a mí- mucho de fútbol. Hasta él llegó la fama que iba adquiriendo Anunchi. Un día vino a la parroquia de Los Caídos con unos recortes de periódico que hablaban de un equipo femenino de Italia, con fotos y todo. "Toma, para tu hermana, que seguro les da a éstas cien vueltas".
Ahora que asistimos al mayor éxito del fútbol femenino, tengo, pues, que reivindicar para mi hermana el papel de pionera. Allá en Lezcairu, con 12-14 años, era la más solicitada. Fijaos que estamos hablando de 1960, ¡hace más de 60 años!

viernes, 13 de agosto de 2021

Fuente de la Teja

Adolescentes en la Fuente de la Teja. Arazuri 1953 AMP

Fuente de la Teja, ayer
Su nombre se debe a la forma de su caño, seguramente tomado prestado, en origen, de la Tejería contigua.
Desde tiempo inmemorial ha sido una de las fuentes más concurridas. Muchos pamploneses acudían a ella a «pasar la tarde». A tal extremo llegó la afluencia de visitantes en el siglo pasado (XIX), que el Ayuntamiento compró algunos terrenos circundantes, con el fin de transformar aquel manantial en un lugar agradable. Estas reformas se efectuaron en 1865. 
Por encima de la fuente pasaba la conducción con su tapa de registro. 1953 j. Cía AMP
Podemos darnos idea de ellas por la nota de unos pagos efectuados por la Corporación Municipal (Cuentas, legajo 95 ). En dicha cuenta se lee: «Se pagó a don Francisco Eugui, agrimensor, 91 reales con cincuenta céntimos, importe de un trozo de terreno que se ha tomado para formar una plazoleta junto a la fuente denominada de la Teja, propio de don Tomás Idígoras; 34 reales al arrendatario Félix Donázar por daño en el sembrado y 20 reales por honorarios de dicho agrimensor.».
Decía Perico de Alejandría:
A la fuente de la Teja puedes marchar por placer;
el paseo es muy ameno para el hombre y la mujer.

Google Maps Marzo 2015 Operarios de la Mancomunidad, pillados infraganti
Fuente de la Teja, hoy
Marzo  de 2015, siendo alcalde Enrique Maya, se abrió al público el nuevo Parque Norte de Lezcairu,  en el que quedó integrada la nueva Fuente de la Teja.
En el año 2007, durante las obras de urbanización entre Lezcairu y Mendillorri, había salido a la luz un tramo de muro, por el que circulaba la conducción de agua, y alguna bocamina (caseta de registro) que daba acceso al canal (ver foto superior) de la conducción de agua del manantial de Subiza, que abasteció a la ciudad a partir de 1790.
1. Fuente 1927 y hoy (1'); 2. Casa de las Aguas; 3. Chimenea; C. Conducción; B. Bocamina
Fue Ventura Rodríguez (arquitecto de la fachada neoclásica de la Catedral de Pamplona) quien se hizo cargo del proyecto a partir de 1780. En 1790, por fin, llega el agua hasta Pamplona, tras un recorrido de 15 km, en buena parte soterrados, y con  el Acueducto de Noain como buque insignia del proyecto.
Tras el acueducto, la Higa desde su arranque y la Sierra de Alaiz

A 100 metros
Como se puede observar en las imágenes del SITNA, la fuente ha sido trasladada (de 1 a 1'), en dirección este-sudeste, aproximadamente 100 metros.
1. Ubicación antigua de la fuente. 1'. La fuente en la actualidad; 2. Casa de 
las Aguas; 3. Chimenea; B. Bocamina
La rampa
Muchos recordaréis la breve, pero pronunciada cuesta que, desde el Soto Lezcairu, subía a la Fuente de la Teja. Era la preferida por las Autoescuelas para preparar el examen de "rampa" del carnet de conducir. 
Superada la prueba, más de uno, aún nervioso y con la boca seca, habrá echado un buen trago en la fuente.
En esta foto de Santi Berges se ve muy bien:
2007 Santi Berges Izda: Chimenea Tejería de Mendillorri; dcha: "Rampa" de la Fuente de la Teja

Desde este enlace, podéis acceder a la Fototeca del Archivo Municipal. Escribiendo "Fuente de la Teja" en el buscador, contemplaréis con todo detalle 10 imágenes de la fuente.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Lezcairu: fútbol y fiestas


Me ha mandado José Castells esta foto que hizo por los años 70 desde el Monte de las Aguas (depósitos de Mendillorri). Recoge la zona del Soto Lezcairu donde solíamos jugar unos pocos años antes.
En primer plano, unas naves alargadas (1) que creo que era una granja avícola y, supongo, la mayor responsable de las aguas negras que recogían las acequias del Soto.
A continuación, la granja (2) de Ángel Eguaras, en donde entrábamos por el camino que se ve en el centro de la foto. Cuando Ángel se cansaba de que estuviéramos enredando por ahí, nos decía: "¡fuera toros (en vez de todos)!", y eso nos hacía mucha gracia.
A la derecha de la foto -la parte más pelada- es el comienzo del campo (3) donde jugábamos a fútbol y que podéis ver mejor en este enlace del SITNA de aquellos años.
Como decía en la entrada anterior dedicada al Soto de Lezcairu, desde la calle Aralar bajábamos por la cuesta rompeculos y cogíamos el camino blanco que vemos en la foto.
En uno de los árboles cercanos a la torre eléctrica (flecha) dejábamos a la hermana pequeña (2 ó 3 años) con la orden de que no se acercara a las peligrosas y nauseabundas acequias. Y nosotros -con un ojo puesto en ella- a jugar.

La galerna de Lezcairu
Los dos mejores jugadores elegían los miembros de su equipo con el sistema de "a pies". Y el que ganaba decía: "monta y cabe, la Anunchi" (en aquellos años no se libraba del artículo ninguna chica). Siempre, todos elegían primero a mi hermana Anunchi. Además de defender con mucha contundencia, cuando tenía dificultades para hacerse con el balón, usaba un arma original y eficacísima: un rugido (grrr, grr, grr...) que asustaba al más pintado.
Nos pasaba dos años. Tenía -como se ve en la foto- (y tiene) muy buena planta, era más alta y más fuerte que nosotros, que éramos unos canijos y enclenques. Mi hermano mayor, siempre muy atinado a la hora de aplicar los adjetivos, le puso en seguida el sobrenombre de 'Gento', "la galerna del Cantábrico".
Estaba conmigo de monaguillo un tal Lamana, que vivía también en Aralar, y que entendía -eso me parecía a mí- mucho de fútbol. Hasta él llegó la fama que iba adquiriendo Anunchi. Un día vino a la parroquia de Los Caídos con unos recortes de periódico que hablaban de un equipo femenino de Italia, con fotos y todo. "Toma, para tu hermana, que seguro les da a éstas cien vueltas".
Ahora que tanto se habla del fútbol femenino, tengo, pues, que reivindicar para mi hermana el papel de pionera. Fijaos que estamos hablando de 1960, ¡hace casi 60 años!

Silverio Hualde también organizó el primer equipo de fútbol del Soto Lezcairu
Don Silverio, "el recuperador"
El día 22.12.18 me encontré con don Silverio Hualde que, como sospechaba, fue quien hacia 1970 recuperó la fiesta del Pilar en el barrio de Lezcairu. Don Silverio desmiente que "la fiesta barrial no llegó a alcanzar el éxito esperado", como afirma J.J. Arazuri. Silverio era el encargado por la parroquia de Cristo Rey para atender a las casas de Lezcairu y con los jóvenes del barrio y la Junta barrial organizaron las fiestas hacia 1970 y todavía hoy, 2018, se sigue celebrando con motivo de la Virgen del Pilar. Es cierto que algún año no se han hecho, pero desde los 70 se habrán celebrado más de 40 años, con asistencia de todas las familias del Soto de Lezcairu que hacían una comida del barrio. "El primer año llamamos a un acordeón, pero al siguiente ya teníamos orquesta", asegura con orgullo el bueno de don Silverio:

1. 1950-72 Las Blancas; 1972-hoy, Ursulinas  2. Convento inicial, hoy Residencia   3. Monte Las Aguas
Chupinazo 2018: las Monjas Blancas
El nuevo Lezcairu no ha olvidado sus raíces. De ahí el emotivo homenaje que rindieron este año 2018 a las hermanas Franciscanas Misioneras de María, más conocidas como Las Monjas Blancas, encargadas de prender la mecha festiva de las fiestas de la Virgen del Pilar.
Minutos antes del cohete la superiora Pilar Arregui narró los orígenes del edificio: “Cuando nuestra fundadora María de la Pasión inauguró en 1902 este convento, pensó en un noviciado para enviar misioneras por todo el mundo. Y de aquí, del Soto Lezcairu, han salido cientos de misioneras. En un momento fueron 700, repartidas por los cinco continentes, las que, además de predicar el Evangelio, llevaban el nombre del Soto de Lezcairu en el corazón y en sus labios”, relató. “A lo largo de estos 116 años se han llevado a cabo diversas actividades: noviciado, talleres de bordado, granja, guardería, colegio, internado... y hasta se sacaba aquí el carnet de conducir”.
El convento se ha reconvertido ahora en residencia para acoger a hermanas de todo el país con una media de 86 años, muchas dependientes.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Soto Lezcairu, 'Pilarica' y 'Blancas'

`Es costumbre tradicional en Pamplona que el 12 de octubre, fiesta de la Virgen del Pilar, se
celebre una regocijada romería, salpicada de meriendas, en el Soto de Lezcairu` Galle 12.10.1927

`Reparto de meriendas en el Soto de Lezcairu, con las autoridades, a los repatriados
de África`. 
Galle 12.10.1927

Día de la "Pilarica" celebrándose en el Soto de Lezcairu. Foto: Galle.  
Por los 60 viví en la calle Aralar 36, y por la 'cuesta rompeculos' bajábamos en verano al Soto Lezcairu a echar emocionantes partidos de fútbol. Jamás sospeché que 25 años antes (antes de la guerra) aquello fuera el 'Soto de la Pilarica'. La Hemeroteca y las fotos de Arazuri me han sorprendido. 

Eco de Navarra (enlace 21-oct-1876) alucinante

Tras la Guerra Civil
(pincha)
Hemeroteca Diario de Navarra 
HACE 100 AÑOS JUEVES 
1916 Las meriendas en las afueras y Lezcairu vaciaron Pamplona ■ 
El sol radiante y la “inmejorable” temperatura hicieron que se cumpliera la tradición del día de la Virgen del Pilar en Pamplona. A las 12 del mediodía se dejó de trabajar en las oficinas y para las dos de la tarde ya no quedaba ni un comercio sin cerrar. A media tarde “no quedábamos en la población más que los guardias municipales y cuatro vecinos aburridos”. El resto, el “vecindario en masa”, desfiló hacia las afueras de la ciudad, Los más, al Soto de Lezcairu, que estuvo muy concurrido hasta primera hora de la noche. “Merendando, bailando, cantando y saltando” se pasó la tarde; y tanto en el soto como en otros “parajes campestres” se hizo un “verdadero derroche de meriendas”. 
Por supuesto, el carácter religioso de la fiesta mariana estuvo presente en la jornada, con especial solemnidad en la iglesia de San Nicolás.

LEZCAIRU (Soto) [escrito en 1979-80]
En el antiquísimo término de Lezcairu, existe en la actualidad un pequeño y modesto barrio construido a comienzos de la segunda mitad de nuestra centuria; anteriormente sólo existían unas pequeñas casas de labranza. [hoy, ni te cuento]
El término de Lezcairu estaba unido al de la Fuente de la Teja, formando uno solo.

Lezcairu Este antiguo término se halla documentado desde el siglo XIII. En el XIV, aquel nuestro rey Carlos II vendió una finca que poseía en dicho lugar (Arch. Nav. IDOATE, Florencio, cat. Comptos, t. LI, n.° 52, 172, 191, 422, 507. ).
Lezcairu es nombre vasco que indica lugar o sitio en donde abundan  lezcas, juncos o aneas.
12 de Octubre 1927. Soto de la Pilarica, (pincha)

Soto de la Pilarica. Una costumbre pamplonesa del siglo pasado y del presente, hasta la guerra del 36, fue la de guardar fiesta las tardes del 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar, para acudir al Soto de Lezcairu familias enteras, grupos de amigos, jóvenes, maduros y hasta alguno que otro viejo. Allí se merendaba (abundaban las cazuelas de ajoarriero y magras con tomate), se bailaba, se saltaba a la cuerda y se divertían honestamente a juegos inocentes como a la gallina ciega y a prendas. Al atardecer regresábamos todos a la ciudad ¡Qué largo se hacía el camino hasta llegar a la Plaza del Castillo! Aquella costumbre pintoresca y simpática desapareció en 1936. En 1971, el actual barrio de Lezcairu, intentó resucitar aquellas antiguas jiras vespertinas, organizando una fiesta barrial que no llegó a alcanzar el éxito esperado.
Actualización 22.12.2018
Acabo de hablar con Don Silverio Hualde que, como sospechaba, fue quien hacia 1970 recuperó la fiesta del Pilar en el barrio de Lezcairu. Don Silverio desmiente que "la fiesta barrial no llegó a alcanzar el éxito esperado", como afirma Arazuri. Silverio era el encargado por la parroquia de Cristo Rey para atender a las casas de Lezcairu y con los jóvenes del barrio y la Junta barrial organizaron las fiestas hacia 1970 y todavía hoy, 2018, se sigue celebrando con motivo de la Virgen del Pilar. Es cierto que algún año no se han hecho, pero desde los 70 se habrán celebrado más de 40 años, con asistencia de todas las  familias del Soto de Lezcairu que hacían una comida del barrio. "El primer año llamamos a un acordeón, pero al siguiente ya teníamos orquesta", asegura con orgullo el bueno de don Silverio:
1913. Convento de Franciscanas Misioneras de
María, Soto Lezcairu Inaugurado e1 22.IX.1902

Soto de las Blancas. El 12 de diciembre de 1900, la Madre María de la Pasión, fundó en el Soto de Lezcairu, un convento de M.M. Franciscanas Misioneras de María. Mientras se edificaba el cenobio, las monjas se instalaron provisionalmente en la Casa de los Baños (el de dos plantas) del entonces Paseo de Valencia, hasta el 22 de septiembre de 1902 en que se trasladaron al nuevo edificio. Por el color del hábito, aquel convento fue bautizado por el pueblo con el título de «las Blancas», y al antiguo topónimo pamplonés con el de «Soto de las Blancas».
En 1950, las «Blancas» colocaron la primera piedra de un nuevo convento en el comienzo de la calle Aoiz, junto al del Sagrado Corazón. En 1952, la mayor parte de la comunidad se trasladó al nuevo edificio hasta 1972, en que al venderlo a las M.M. Ursulinas, se vieron precisadas a regresar otra vez al de Lezcairu. Durante estos últimos años se ha vuelto otra vez a la antigua denominación de «Soto de Lezcairu».