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viernes, 11 de agosto de 2023

El Ayuntamiento debe una disculpa a Los Iruña'ko

 2003 Alberto Huarte, Joaquín Zabalza, Enrique Abad y Kike Los Arcos. Falta Iñaki Astondoa
"También puedo yo afirmar que uno de mis bisabuelos compuso «La Traviata», aunque en un destello de generosidad se la cedió a un tal Verdi, que, injusticias de la vida, aparece reiteradamente en los libros de Historia como su autor" (Pedro Rodríguez Martín DN 06/01/1998)

Con motivo del fallecimiento de Kike Los Arcos, en DN 07.08.2023, Óscar Salvoch y Jesús Garatea reivindicaban para Los Iruña'ko la autoría del "A San Fermín Pedimos" (música, Kike Los Arcos; letra, Joaquín Zabalza) y pedían para ellos que el Ayuntamiento de Pamplona les dedicara una calle, petición a la que, de inmediato, se sumó Iriberri y, por supuesto, este blog Desolvidar.
Así nos cuenta Iñaki Astondoa cómo fue el origen de lo que pronto se convirtió en el Cántico del Encierro:

Tras la pifia, cuando le expli-
caron quiénes eran Los Iruña'ko
Pero, antes y más prioritario que dedicarle una calle, Los Iruña'ko necesitan un acto de desagravio, ante ese mismo Ayuntamiento, por lo que, desde hace más de dos legislaturas, dice en su página web (desde la época de Asirón) sobre el "A San Fermín Pedimos". Toda una puñalada trapera al honor de Los Iruña'ko:
"En el origen del cántico hay cierta confusión. Esto se debe a que sus autores y quienes lo hicieron mundialmente famoso no son los mismos. La autoría original recae en una cuadrilla de Pamplona de los años 50, pero fueron los Iruña’ko, grupo musical formado en 1954, quienes realizaron su versión y con quienes alcanzó la fama mundial hasta convertirse en himno de los corredores del encierro".
Estoy convencido de que este párrafo es una mina más de las varias que Asirón dejó sembradas por Pamplona y que se activó cuando en 2016 tiró el chupinazo el Tuli.
Fijaos el estilo, educación, categoría y respeto de esa  "cuadrilla de Pamplona" cuando responden a Joaquín Zabalza:
"Bien pues ese trocito que el señor Zabalza lo atribuye como suyo, lo compusimos (si a eso se le puede llamar componer) mi amigo Eugenio Borda y yo, una madrugada de las fiestas allá por los años 50 o 52. Delante de la fachada del ayuntamiento. Y junto con nuestra cuadrilla lo fuimos canturreando y lo fueron canturreando otros, hasta que cogió cierta popularidad. 
Kike los Arcos, atento, escuchando a Napardi
(Miguel Ángel Bretos, SF 2019)
Entonces llegaste tú, le empalmastes (sic) al resto y, «tó» pa tí. No señor amigo Zabalza, hay que ser más honrado" (DN 14/11/1997)
Esa es toda la "documentación" que presentaba, allá por 1997, esa "cuadrilla de Pamplona" y a estos "argumentos" dio crédito el Ayuntamiento de Pamplona (el de Asirón, ¡cómo se puede ser tan torpe!).
La Alcaldesa actual, Cristina Ibarrola, debe, pues, corregirlo, ya que esa "cuadrilla de Pamplona"  no presenta ninguna prueba, trata a los Iruña'ko -los mejores embajadores que ha tenido Pamplona y Navarra- como mentirosos y ya fueron en su día (hace 26 años) rebatidos (pincha) por el propio Joaquín Zabalza.
Y luego, a por la plaza, calle o paseo...

lunes, 5 de julio de 2021

Cántico del Encierro: origen y ubicación

Encierro Hospital Militar. Altar, no hornacina en muro. Foto Damborena, 1974-75
¿Cuándo y dónde empezó el "Cántico del Encierro" ("A San Fermín pedimos...")? ¿Quién es su autor? (El Ayuntamiento -por respeto a Los Iruña'ko- debería corregir de inmediato lo que dice en su página) ¿Cuándo se puso la hornacina en el muro?

El Cántico, entre el 62 y el 81. Entrañable Joaquín
En 1962 un grupo de corredores, habituales de Santo Domingo, se colocaron ante una imagen de San Fermín que se había instalado en una ventana del antiguo Hospital Militar y entonaron el "A San Fermín pedimos", de Joaquín Zabalza. Desde entonces se canta por tres veces: a menos 5, menos 3 y menos 1 minuto, antes de que suene el cohete.

Origen del Cántico ("A San Fermín pedimos...")
El Cantico del Encierro es un añadido al Himno de la Peña la Única (música y letra de Manuel Turrillas) que Los Iruña'ko grabaron en Agosto de 1956, en San Sebastián con la Casa Columbia. La letra del añadido es de Joaquín Zabalza (en recuerdo de un amigo, Miguel Echenique, que había resultado herido en uno de los encierros de ese año). En cuanto a la música, Kike Los Arcos (acordeón) ha reconocido que no la inventó él, sino que la tomó de la calle.
Tras ver este vídeo, lo que dice el Ayuntamiento de Pamplona en su página  es una puñalada trapera al honor de Los Iruña'ko:
En el origen del cántico hay cierta confusión. Esto se debe a que sus autores y quienes lo hicieron mundialmente famoso no son los mismos. La autoría original recae en una cuadrilla de Pamplona de los años 50, pero fueron los Iruña’ko, grupo musical formado en 1954, quienes realizaron su versión y con quienes alcanzó la fama mundial hasta convertirse en himno de los corredores del encierro.
Estoy convencido de que el responsable de este párrafo no es el Ayuntamiento actual, sino que es una mina más de las varias que Asirón dejó sembradas por Pamplona y que se activó cuando en 2016 tiró el chupinazo el Tuli.
El Alcalde actual, Enrique Maya, debe, pues, corregirlo inmediatamente, ya que esa "cuadrilla de Pamplona"  no presenta ninguna prueba, trata a los Iruña'ko -los mejores embajadores que ha tenido Pamplona y Navarra- como mentirosos y ya fueron en su día (1997) rebatidos por el propio Joaquín Zabalza.

Lugar del Cántico
Comenzó a cantarse en 1962, ante un altarcillo con la imagen del Santo, el escudo de Pamplona y los de las Peñas, que las monjas de la Caridad (según Erviti y Manero, "un subteniente de Farmacia, de acuerdo con algunos mozos, compró esa imagen de San Fermín") instalaron en una ventana del Hospital Militar.
En 1978, en los graves incidentes de los Sanfermines de aquel año, un grupo apedreó el Hospital Militar y la imagen de San Fermín desapareció. Cuatro mozos de las peñas compraron otra imagen y la volvieron a colocar en el antiguo Hospital Militar, donde presidió el Cántico hasta 1981, incluido.
En 1982 el Ayuntamiento preparó una hornacina en el muro de enfrente. Durante los Sanfermines, en la hornacina se coloca y se retira cada día la imagen del santo. Esa imagen, la de los encierros, se guarda todo el año en el domicilio de uno de los mozos que compró la imagen. Solo se deja durante los Sanfermines en la Casa Consistorial, desde donde sale todas las mañanas antes del Encierro. La viuda de uno de los mozos que compró la imagen es, en los últimos años, la encargada de llevar al santo, del 7 al 14 de julio, en torno a las 7.15 horas, desde el Ayuntamiento hasta la hornacina.

Desde 2001, durante el resto del año, una réplica municipal de la imagen está siempre en la hornacina de la Cuesta de Santo Domingo, protegida de las inclemencias (y de los gamberros) por una puerta de cristal. El 5 de Julio retiran imagen y puerta y el 15 (después del encierro de la villavesa) las vuelven a poner hasta los Sanfermines siguientes.
El jueves, 05.07.2018,  a las 8.30 de la mañana, fue retirada la réplica de la imagen
El Cántico, en batúa
Año tras año, el Cántico del Encierro se fue dándose a conocer y a partir de 1981, con la llegada de las retransmisiones en directo por televisión, alcanzó la fama. Fue el momento de ir introduciendo coletillas en euskera hasta que en 2009, justo en la despedida de Javier Hermosilla (pincha, es todo un documento). se cantó también traducida parasitariamente al batúa. Y digo "parasitariamente", como diría si a alguien se le ocurriera hacer una traducción al español del "Boga, boga" (que la hubo) o de la canción del Olentzero (por cierto, parasitaria también del éxito del Uno de Enero).

domingo, 28 de febrero de 2021

Erre que erre con el “A San Fermín pedimos” (2)


A pesar de que a un primer escrito ya contestó Joaquín Zabalza. A pesar de que Manuel Turrillas ya había certificado en diferentes ocasiones que la autoría del Cántico del Encierro correspondía a Joaquín Zabalza Borruel...

14/11/1997. ...A pesar de que Joaquín Zabalza dio por zanjada la cuestión de la autoría del "A San Fermín pedimos" (01.11.97), no pasaron dos semanas y ya recibió una respuesta muy, pero que muy desabrida:
Bien pues ese trocito que el señor Zabalza lo atribuye como suyo, lo compusimos (si a eso se le puede llamar componer) mi amigo Eugenio Borda y yo, una madrugada de las fiestas allá por los años 50 o 52. Delante de la fachada del ayuntamiento. Y junto con nuestra cuadrilla lo fuimos canturreando y lo fueron canturreando otros, hasta que cogió cierta popularidad. 
Entonces llegaste tú, le empalmastes al resto y, «tó» pa tí. No señor amigo Zabalza, hay que ser más honrado.
J. Zabalza cedió los derechos del "A SF..." a Turrillas
Salvador Pérez Morcillo, aparte del testimonio personal (y su poco respeto), no aporta ninguna prueba.
Por supuesto, Joaquín Zabalza declinó contestar.

28/12/1997. Con fecha del Día de los Inocentes aparece otra carta al director, en un tono mucho más educado, sobre el mismo tema.
El autor, Luis Gutiérrez Piérola, fue miembro de la Orquesta Oriental, de Estella,  cuyo rastro podemos seguir en la hemeroteca de Diario de Navarra entre los años 50 y 70. Aparecen ligados, al principio (18/07/1951) -como asegura él-, a la Peña La Única, luego (11/08/1957) con la Venta de Antequera y finalmente (11/11/1962) con La Jarana y Educación y Descanso.
Luis asegura:
Fuimos contratados en el año 1949 por el pueblo de  Eugui. En Eugui había un mozo, llamado Javier, que tocaba el acordeón y que tocaba muchas jotas, entre ellas tocaba un fandango jota francesa, que llevaba la parte que es cuestión de la polémica.
Nosotros, como nos gustaba, enseguida la cogimos y la pusimos en nuestro repertorio, y la llamábamos "la jota de Eugui" y con ese nombre formó parte de nuestro repertorio. 
En el año 1950 (y luego muchos años seguidos) fuimos contratados por la Peña la Única. 
Cuando nos mandaron las partituras aquí a Estella, nos dimos cuenta de que la parte del vals de la jota no sonaba para la calle, y acordamos sustituirla por la parte de la jota que nosotros ya tocábamos, es decir, A San Fermín pedimos. 
Al oírla el Sr. Turrillas, q.e.p.d., gran amigo nuestro, nos dijo: ¡Oye! me habéis cambiado el vals de la jota, pero la verdad, suena mejor, y aquí demostró lo grande y lo sencillo que era, pues nos dijo una frase que a mí nunca se me ha olvidado: "En esta vida siempre se está aprendiendo". 

Y así fue como, sin darnos cuenta, fuimos también los difusores de esta melodía. 
Los mozos de las peñas, no sé si serían éstos de la polémica,  un día de San Fermín, se nos acercan y nos dicen: "le hemos puesto letra a la jota que tocáis". 
Concretando. La letra la pusieron los entonces mozos, la música vete a saber de quién será; ni es de los lruñako (que entonces no existían, como conjunto) ni es de Javier -el mozo de Eugui-, ni es de la Orquesta Oriental, aunque fuimos los difusores y dio pie para que los mozos le pusieran la letra y los lruñako después la pusieran en su repertorio y la difundieran por todo el mundo. 
Y quién nos iba a decir a todos que aquél fandango jota francés iba a ser una de las melodías más populares de nuestros Sanfermines. 
Me tenéis a vuestra disposición para lo que queráis, en mi poder tengo pruebas de todo lo que aquí afirmo, y para que así conste se despide este que os saluda cordialmente.
Luis Gutiérrez Piérola
En 1956, Los Iruña'ko grabaron el Himno de la Peña La Única con el nuevo final terminado con el "A San Fermín pedimos..." Ese era el momento más adecuado para que alguien de la Orquesta Oriental (por ejemplo, Luis Gutiérrez Piérola) cayera en la cuenta de que eso que cantaba el famoso grupo de Joaquín Zabalza era exactamente la "jota de Eugui" con la letra de aquellos mozos que les dijeron: "le hemos puesto letra a la jota que tocáis".
En ese mismo momento, descubierto el plagio, tenían que haber recogido la partitura de la "jota de Eugui", con la letra de sus amigos, y presentarla ante un notario que diera fe de que ellos eran los autores, al menos, de la letra, y que lo que habían grabado y cantaban Los Iruña'ko  era un plagio.
A principios de los 60 se empezó a cantar en Santo Domingo, antes del Encierro, el "A San Fermín pedimos...". Cada año cogía más fuerza.
Desde 1956 y hasta el año 1965 Los Iruña'ko fueron popularizando esta música, primero por Navarra, y después por toda España, Europa y América en unas 3000 (se dice pronto) actuaciones en teatros, salas de fiestas, emisoras de radio y televisión, festivales, grabaciones en España y América etc.
Javier difícilmente se equivoca
A comienzos de los 80 la televisión empezó a transmitir en directo el Encierro  que empezaba con lo que ya se llamaba "el Cántico del Encierro", un momento muy emocionante. Y por supuesto Javier Solano anunciando a los cuatro vientos que el autor de la letra era Joaquín Zabalza.
Y es en 1997, casi medio siglo después, cuando los "pretendientes" reivindican, sin pruebas, su autoría.
Entiendo que esa canción que, por tres veces, escuchan cada mañana de San Fermín millones de personas del mundo entero, es una golosina tan apetecible, que unos la han parasitado recientemente traduciéndola al vasco y otros quieren apropiarse de ella. Y es que la victoria tiene mil padres.
Han pasado casi 25 años desde estas cartas al director. Tiempo suficiente para que alguien  haya subido a la red la partitura de esa "Jota de Eugui" o haya encontrado en internet "el fandango jota francés".
Le he preguntado a Google por la "jota de Eugui" (así, entre comillas): cero resultados. Lo mismo para "fandango jota francés".
Y todavía me siguen llegando al blog comentarios como estos:
Anónimo dijo...
En 1950 ya estaba sonando. Todavía hay gente que vive y lo puede confirmar... Tuli sabe quién fue el autor, que con su cuadrilla la hicieron nacer, en plaza de toros, peña La Única...
Próximamente se va a sacar a la luz pública 
Hasta pronto! (21 de febrero de 2017, 19:39)

Trasparente dijo...
Yo se quien es el autor...su peña La Única... El Tuli se llevó la fama, y se calló al auténtico, al único, ese hombre que él conocía bien, es un orgullo saber la verdad. Me toca cerca y por eso lo quiero expresar aquí. Gracias (4 de abril de 2020, 17:42)

En fin... Como con mucha gracia dice la tercera carta
"También puedo yo afirmar que uno de mis bisabuelos compuso «La Traviata», aunque en un destello de generosidad se la cedió a un tal Verdi, que, injusticias de la vida, aparece reiteradamente en los libros de Historia como su autor."


Documentación
Aquí tenéis, completas, las tres cartas al director tratadas sobre este tema. Dos que ponen en tela de juicio la autoría de Joaquín Zabalza y una que la da por buena.

14/11/1997
Sobre la autoría de «A San Fermín pedimos...» 
A la vez que me hace gracia, me indigna que para poder justificar de algún modo el plagio por el señor Zabalza de nuestro trozo de letra, haya tenido que contarnos casi toda la historia del que fue durante muchos años nuestro admirado grupo musical "Los lruñako". 
Se puede ver bien en «Cartas al director» que quiere salir a flote de su falta de alguna manera, pero no vale. 
Nadie se lo discute y es perfectamente creíble que, como dice, colaboró con don Manuel Turrillas (RIP.), para la composición de la jota. Y la compuso, claro que la compuso y estoy seguro que le resultaría fácil, pues no tuvo más que poner la música de Los Arcos y parte de la letra, porque el resto, volvemos a repetir, ya estaba compuesta. Y no me refiero, ni nos hemos referido nunca a toda la letra naturalmente, sino simplemente al trocito que cantan los mozos unos minutos antes del encierro, en Santo Domingo y delante de la imagen de nuestro San Fermín. 
Bien pues ese trocito que el señor Zabalza lo atribuye como suyo, lo compusimos (si a eso se le puede llamar componer) mi amigo Eugenio Borda y yo, una madrugada de las fiestas allá por los años 50 o 52. Delante de la fachada del ayuntamiento. Y junto con nuestra cuadrilla lo fuimos canturreando y lo fueron canturreando otros, hasta que cogió cierta popularidad. 
Entonces llegaste tú, le empalmastes al resto y, «tó» pa tí. No señor amigo Zabalza, hay que ser más honrado. ¿No le bastó al señor Zabalza y al resto de los componentes de «Los lruñako» los merecidos éxitos que tuvimos en vuestro tiempo, que aún quiere hacer suyo lo poquito que hemos hecho los demás? Piénselo amigo mío y deje para nosotros el trocito de composición que nos corresponde. 
Salvador Pérez Morcillo
P.D.: En «Cartas al director» escrita por Eugenio Borda, su cuadrilla, etc. atribuyó indebidamente la música a don Manuel Turrillas (RIP.) cuando según Zabalza no fue así. Creo que es perdonable.

28/12/1997
Historia de la música y letra «A San Fermín pedimos»
En el apartado del periódico que Ud. dirige, aparece una polémica sobre la autoría de la música y letra de «A San Fermín pedimos» entre algunos miembros de Los lruñako y un grupo de amigos, que por lo que veo rondarán los setenta años. 
Me veo en la obligación de poner mi granito de arena en el tema, ya que hay que darle a Dios, lo que es de Dios y al César lo que es del César. 
Empezaré por decir que no me une amistad alguna con ninguna de las dos partes, y que sólo me mueve el que se conozca cómo llegó a Pamplona dicha melodía y letra. 
Pues bien. Yo, un antiguo miembro de una orquesta, que en su tiempo fue una de las orquestas punteras de Navarra «Orquesta Oriental», afirmo lo siguiente: 
Fuimos contratados en el año 1949 por el bonito pueblo de nuestro Pirineo, Eugui, para amenizar las fiestas patronales, entonces no era como ahora que las orquestas van para un día, sino que estábamos todas las fiestas en el pueblo, y así durante muchos años estuvimos amenizándolas, tanto que también recuerdo una anécdota digna de ponerla en el Guinnes como fue estar bailando la jota durante más de tres horas. Eso un día en la víspera a ver quién resistía más sin parar, si la orquesta, o los mozos, al final hubo empate. Todos agotados. 
Y aquí viene la cuestión, en Eugui había un mozo llamado Javier que tocaba el acordeón y que sin darse cuenta fue el impulsor de dicha melodía, y me explico. Este tocaba muchas jotas, entre ellas tocaba un fandango jota francesa, que llevaba la parte que es cuestión de la polémica
Nosotros, como nos gustaba, enseguida la cogimos y la pusimos en nuestro repertorio, y la llamábamos "la jota de Eugui" y con ese nombre formó parte de nuestro repertorio. 
En el año 1950 fuimos contratados por la Peña la Unica de Pamplona para amenizar los bailes que dicha peña daba en un local de la calle Amaya, junto al bar Mauleón, también "hacíamos la peña", es decir, ir a los toros y a la calle. Así estuvimos muchos años seguidos. 
Cuando nos mandaron las partituras aquí a Estella, es decir la música de la peña y los ensayos que teníamos, nos dimos cuenta de que la parte del vals de la jota no sonaba para la calle, y acordamos sustituirla por la parte de la jota que nosotros ya tocábamos, es decir, A San Fermín pedimos. 
Vimos que sonaba mejor y que sonaba más para la calle, tenía más lucimiento, tanto que al oírla el Sr. Turrillas, q.e.p.d., gran amigo nuestro, nos dijo: ¡Oye! me habéis cambiado el vals de la jota, pero la verdad, suena mejor, y aquí demostró lo grande y lo sencillo que era, pues nos dijo una frase que a mí nunca se me ha olvidado: "En esta vida siempre se está aprendiendo". 
Y así fue como, sin darnos cuenta, fuimos también los difusores de esta melodía. 
Los mozos de las peñas, no sé si serían éstos de la polémica, le ponían letra a todo. Tocábamos una canción, entonces de moda, que decía: "Tengo una casita blanca para ti...". Y ellos cantaban... "En un rincón de la Chantrea...". Y es que entonces se empezaron a hacer las casas de dicho barrio, y se las hacían ellos mismos en los ratos libres, trabajaban los domingos y demás. 
Un día de San Fermín, se nos acercan y nos dicen: "le hemos puesto letra a la jota que tocáis". Y la verdad nosotros no le dimos importancia, así que fueron ellos y nadie más que ellos, los que le pusieron letra a esa melodía. 
La música dijo muy bien el Sr. Turrillas, q.e.p.d., que no era suya, porque así es, es decir, esta parte, porque lo demás sí. 
Concretando. La letra la pusieron los entonces mozos, la música vete a saber de quién será; ni es de los lruñako (que entonces no existían, como conjunto) ni es de Javier -el mozo de Eugui-, ni es de la Orquesta Oriental, aunque fuimos los difusores y dio pie para que los mozos le pusieran la letra y los lruñako después la pusieran en su repertorio y la difundieran por todo el mundo. 
Y quién nos iba a decir a todos que aquél fandango jota francés iba a ser una de las melodías más populares de nuestros Sanfermines. 
Me tenéis a vuestra disposición para lo que queráis, en mi poder tengo pruebas de todo lo que aquí afirmo, y para que así conste se despide este que os saluda cordialmente. 
Luis Gutiérrez Piérola

06/01/1998
Sobre la autoría de «A San Fermín pedimos»
He seguido con atención la polémica suscitada en esta sección sobre la autoría de la famosa coplilla «A San Fermín pedimos». 
Dado el innegable protagonismo que ésta ha adquirido, en el que sin duda constituye el episodio más característico de los Sanfermines, el encierro, parece aconsejable estudiar con más detenimiento las dos posturas encontradas. 
Por una parte, diversos miembros de la peña «La Unica» aseguran en tres cartas aquí mismo publicadas que la mentada coplilla la idearon y comenzaron a cantarla ellos, siendo posteriormente adaptada por el recientemente fallecido Maestro Turrillas y popularizada por el grupo «Los Iruñako». 
Por la otra parte, el Sr. Joaquín Zabalza asegura que tan famoso estribillo fue compuesto por el mencionado grupo, del cual fue miembro. 
En la Sociedad General de Autores, la partitura de la Peña «La Unica», a la que pertenece la estrofa objeto de disputa, aparece como obra del maestro Turrillas. Por ello, a efectos legales (y a cualesquiera otros), él y sólo él es el autor de la canción registrada, en toda su integridad. Este, a su vez, y haciendo gala de esa humildad que lo caracterizaba, aseguró en público más de una vez (sin ir más lejos, en el homenaje que se le tributó hace dos años en el hotel Maissonave) que la autoría de «A San Fermín pedimos...» corresponde a su compañero y amigo Joaquín Zabalza, miembro de los lruñako, afirmación ésta de la que ha quedado constancia en diversos medios, incluido este mismo en el reciente escrito del Sr. José Miguel Iriberri (28-11-97) (lo que, por cierto, no comparten los firmantes de las tres referidas cartas). 
Como estos datos me parecen francamente fidedignos, quisiera respetuosamente dirigir la presente a quienes los ponen en tela de juicio, es decir, a los Srs. miembros de la citada peña. 
Afirman Vds. ser los creadores de la ya manida coplilla y su opinión es muy respetable. Pero es bien sabido que un juicio se gana o se pierde en la fase probatoria, donde los hechos probados sustituyen a las afirmaciones de las partes, siempre contradictorias y siempre igualmente válidas. Sin embargo, no aportan Vds. ninguna prueba. 
También puedo yo afirmar que uno de mis bisabuelos compuso «La Traviata», aunque en un destello de generosidad se la cedió a un tal Verdi, que, injusticias de la vida, aparece reiteradamente en los libros de Historia como su autor. 
Y esta afirmación, como la suya, también es muy respetable, pero igualmente carece de pruebas que puedan sustentarla y convencer mínimamente a un observador imparcial. 
Así las cosas, no debe sorprenderme ni soliviantarme que nadie crea lo de mi bisabuelo, como tampoco deberá soliviantarlos a Vds. que mucha gente (me incluyo) crea más convincente la versión de M. Turrillas, de J. Zabalza, de J.M. Iriberri, y de tantos otros más, y consideren que la autoría de «A San Fermín pedimos» no les corresponde a Vds., sino al Sr. Zabalza.
Pedro Rodríguez Martín

domingo, 19 de julio de 2020

Erre que erre con el “A San Fermín pedimos” (1)

Unos quieren quitarle a Joaquín su autoría y otros lo parasitan con el euskera
Siempre que publico algo referente al “A San Fermín pedimos”, la canción que cantan los mozos antes del Encierro, aparecen, erre que erre, en mi blog unos cansinos comentarios que niegan a Joaquín Zabalza su autoría:

Anónimo dijo...
En 1950 ya estaba sonando. Todavía hay gente que vive y lo puede confirmar... Tuli sabe quién fue el autor, que con su cuadrilla la hicieron nacer, en plaza de toros, peña La Única...
Próximamente se va a sacar a la luz pública  Hasta pronto! (21 de febrero de 2017, 19:39)

Trasparente dijo...
Yo se quien es el autor...su peña La Única... El Tuli se llevó la fama, y se calló al auténtico, al único, ese hombre que él conocía bien, es un orgullo saber la verdad. Me toca cerca y por eso lo quiero expresar aquí. Gracias (4 de abril de 2020, 17:42)
Por si había alguna duda, la SGAE se lo otorga a Zabalza
La victoria tiene mil padres
Entiendo que esa canción que, por tres veces, escuchan cada mañana de San Fermín millones de personas del mundo entero, es una golosina tan apetecible, que unos la han parasitado traduciéndola al vasco y otros quieren apropiarse de su autoría.
Entiendo también que esos comentarios reiterativos provienen de gente de La Única y del entorno (Bronce) de Jesús Ilundáin Zaragüeta, ‘El Tuli’, el que en la época de la alcaldía de Asirón lanzó el cohete porque dijo ser el iniciador del Cántico del Encierro en la Cuesta de Santo Domingo y sembró tal confusión sobre la fecha de inicio que tuve que dedicarle una entrada para rebatir su pretensión.
Y entiendo también que los comentarios cansinos llueven sobre mojado ya que, hace 23 años, un grupo de amigos, socios y simpatizantes de la peña «La Unica» intentaron quitarle la autoría de  la letra a Joaquín Zabalza y se la atribuyeron a sí mismos.
Quiero señalar el feo detalle que tuvieron de publicar la carta tres días antes de la muerte de Manuel Turrillas quien, con 92 años, llevaba una temporada en un delicado estado de salud:

Diario de Navarra el 17 de Octubre de 1997. Cartas al director 
Autores de a San Fermín pedimos
Javier Solano, como casi siempre, acertó
"A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición".
Copla popularizada por los corredores del encierro, periódico en mano, bajo la hornacina del Santo Patrón, en la calle Santo Domingo, tres veces cantada antes del cohete de salida acompañados con los gritos de «Viva San Fermín, Gora San Fermín».
Música del maestro Turrillas, autor de numerosas piezas de sabor local, conocedor del alma navarra y el sentir popular, a quien nos unimos sinceramente en cuantos merecidos homenajes se le han venido ofreciendo.
El 7 de julio de 1996, el Sr. Solano, locutor de TVE del centro territorial de Navarra, que transmitía dicho día el encierro, afirmó que el autor de la copla era un componente del conocido grupo musical pamplonés «Los lruñako», grupo que cosechó numerosos éxitos en cuantos escenarios pisó.
¿Quién es el autor de la letra? Respuesta: Autores de la letra, un grupo de amigos socios y simpatizantes de la peña «La Unica» y admiradores del maestro Turrillas.
Sucedió a principios de la década de los 50. Esta cuadrilla de amigos que disfrutábamos de la buena armonía de esta peña tan casta, fue donde poniendo nuestra particular letra. Hoy muchos de ellos ignorados y en el anonimato.
Nos resulta muy grato comprobar que una de nuestras letras, a la cual le acompaña sonoridad y ritmo, haya resultado tan popular.
Repetimos: autores de la letra, un grupo de amigos de la peña «LaUnica».
Damos fe los firmantes:
Eugenio Borda Mauleón, Blas Muro Guillén, Salvador Pérez Morcillo,
 Emilio Itoiz, Pedro Garbayo Latienda, Joaquín Zapata, etc.

Y a este escrito tuvo que contestar Joaquín Zabalza. Manuel Turrillas ya había certificado en diferentes ocasiones que la autoría del cántico corresponde a Joaquín Zabalza Borruel.

Diario de Navarra el 1 de Noviembre de 1997. Cartas al director
"A San Fermín pedimos"
Con fecha 17 de octubre y en la sección de “Cartas al director” apareció un escrito titulado “Autores de a San Fermín pedimos”, firmado por 6 amigos, socios y simpatizantes de la Peña La Única, atribuyéndose la autoría de la letra de “A San Fermín pedimos”.
Fue tan grande mi asombro que decidí contestar aclarando este error, pero -por consideración al por entonces delicado estado de salud del querido maestro Turrillas, hoy desgraciadamente fallecido- he dejado pasar unos días.
Ésta es la historia real:
Zabalza cedió los derechos a Turrillas del
añadido de la letra del himno de La Única
En el año 1955, la casa de Discos Columbia, por mediación de Rafael Arilla, del establecimiento musical Casa Arilla, nos encargó a Los Iruña'ko la recopilación de las músicas que sonaban en la calle por San Fermín para la grabación de un disco. Nos pusimos en contacto con los presidentes de todas las peñas, que nos proporcionaron las partituras, casi todas ellas (a excepción de los del Bronce y la Alegría de Iruña) estaban compuestas, letra y música, por Manuel Turrillas. Puestos en contacto con él, nos dio su autorización a fin de efectuar los arreglos que consideramos necesarios para nuestro grupo.
La partitura que nos entregó de la Peña La Única y de la cual guardo el original de su puño y letra, con anotaciones y fecha de entrega, figuraba con la jota que hasta ese momento cantaban los mozos de La Única y era la siguiente:

“En los Sanfermines, todos los años,
tan solo La Única sabe triunfar;
pues estos chicos, de buen humor,
son la alegría de la ciudad.
Aúpa ya muchachos, dure la juerga
y siga la danza sin descansar;
venga la bota de rico “mol”
y solo se oiga nuestro cantar”

Otro aspecto que creo interesante puntualizar de su “Carta al director” es la separación de la música -que, según ustedes, es del maestro Turrillas, cosa que él ha negado siempre-, de la letra que, según afirman, es de ustedes. Según esto, ¿con qué melodía “tarareaban” ustedes la jota?
Dentro del trabajo de colaboración que llevábamos con Manuel Turrillas, vimos que la jota original no se adaptaba bien a nuestro grupo y decidimos cambiarla y compusimos la jota de “A San Fermín pedimos”, letra de Joaquín Zabalza y música de Kike Los Arcos, con la autorización y visto bueno de Manuel Turrillas y de la Peña La Única.
El 1 de septiembre de 1956 la grabamos, junto con las músicas de las demás peñas, en los estudios de la casa de Discos Columbia de San Sebastián.
A partir de esta fecha y hasta el año 1965 fuimos popularizando esta música, primero por Navarra, y después por toda la península, Europa y América en unas 3000 actuaciones en teatros, salas de fiestas, emisoras de radio y televisión, festivales, grabaciones en España y América etc.
En la década de los 70 (unos años antes, don Joaquín, en 1962) se empezó a cantar “A San Fermín pedimos” antes del encierro.
Este tema, por otro lado, ha estado muchas veces en la prensa radio y televisión.
Hace 2 años, en el homenaje que se le hizo al entrañable maestro en el Hotel Maisonnave, manifestó que él era el autor del himno de la Peña La Única, pero que la jota de “A San Fermín pedimos” era de Joaquín Zabalza, de Los Iruña'ko. Nosotros estuvimos presentes en este homenaje y, por ese motivo, nos la hicieron cantar. Y la entrevista y actuación fueron retransmitidas por televisión, radio y prensa.
Resumiendo: Tanto la música como la letra de “A San Fermín pedimos” la compusimos y la grabamos nosotros, Los Iruña'ko, entre 1955 y 1956.
Tengo muchas pruebas de lo que manifiesto y muchos testigos que lo podrían confirmar.
Si quieren ustedes, pueden seguir esta polémica y cuestionar la veracidad de los testimonios del maestro Turrillas y su familia, del Padre Valeriano Ordóñez, de Los Iruña'ko y de muchísimas otras personas. Yo doy por zanjado este asunto.
Joaquín Zabalza Borruell

viernes, 22 de julio de 2016

El Tuli se equivoca y el Noticias desvaría


Estulticias del Noticias
Yo también habría permanecido callado ante la pretensión del Tuli de ser el iniciador del Cántico del Encierro en la Cuesta de Santo Domingo, si sus afirmaciones no hubieran llevado a algunos a sacar consecuencias tan descabelladas como las que extraen los tres periodistas que firman el artículo del infalible Noticias:
"Tuvo que ser en el año 1952 (El Tuli no lo ha desvelado) cuando Jesús Ilundáin (posando ante la hornacina) inició el cántico del encierro. Ayer no quiso desvelar el año (“hay alguno que se quiere apropiar de la idea”, dijo) aunque con esa ganadería (Villamarta) y un 10 de julio, las crónicas lo sitúan en 1952, cuando toreó por estos pagos el mítico Antonio Ordóñez".
Digamos, en primer lugar, que "el mítico Antonio Ordóñez toreó por estos pagos" no sólo en los años 50, sino también antes (11.07.49) y muchos años después: años 60 e, incluso, 70. La última, el 09.07.75. 
En segundo lugar -y ciñéndonos al tema-, crudo lo tenía el bueno del Tuli para cantar el "A San Fermín pedimos" en 1952 cuando faltaban varios años para que esa letra saliera de la cabeza de Joaquín Zabalza.

Origen del A San Fermín pedimos: Septiembre 56

El Cántico del Encierro es un añadido al himno de La Única, de Manuel Turrillas.
Leo en el Pensamiento Navarro, en septiembre (no alcanzo a ver el día; ver, detrás, Nota) de 1956:
Pincha para ver lo subrayado
"Desde Casa Arilla nos llegó pronto un recado para que nos pusiéramos en contacto con un representante de la Casa Columbia, la famosa grabadora de discos americana. Nos llevaron a San Sebastián, nos oyeron y, sin más, nos propusieron la impresión de unas cuantas de las composiciones pamplonesas. que les maravillaron. Han pasado a discos los himnos del Muthiko, Oberena, Irrintzi, La Única y Bronce de Iruña, más una estampa de Navarra y dos jotas"
Nota: Este es el recorte de prensa más antiguo que se conserva sobre Los Iruña´ko y está fechado el 17 de septiembre de 1956. En la página 10, El Pensamiento Navarro titulaba: “Seis canciones de música pamplonesa han sido impresionadas por la Agrupación Iruña´ko”. En aquel momento, ese germen del exitoso grupo posterior estaba compuesto por Josecho García, Alberto Huarte, Joaquín Zabalza y Enrique Los Arcos.
Según Ignacio Murillo, la grabación de San Sebastián con la Casa Columbia fue algo anterior a la fecha del Pensamiento Navarro: en agosto del 56.

Y entresaco del libro Los Iruña'ko. 50 Aniversario, de Juan Echenique e Ignacio Murillo:
“Fue entonces cuando nació el estribillo más célebre de los muchos que alegran las fiestas de San Fermín. Los Iruña'ko acababan de grabar el himno de La Única y en la casa de discos les dijeron que la grabación se había quedado algo corta y necesitaban que se añadiera algo más. Era, lógicamente, la época de los discos de vinilo. Joaquín, director artístico del grupo, era quien se encargaba de los arreglos. Acompañado de Enrique Los Arcos y su acordeón, se puso a ello. ¿Qué se podría añadir? Tras darle algunas vueltas a la cabeza encontró la idea, inspirándose en un amigo, Miguel Echenique, que había resultado herido en uno de los encierros de los Sanfermines de ese año. A San Fermín pedimos / por ser nuestro patrón / nos guíe en el encierro / dándonos su bendición. Acababa de componer, sin saberlo, el cántico que los mozos pamploneses entonan en tres ocasiones bajo la imagen del Santo, en la cuesta de Santo Domingo, antes de que se inicie cada uno de los encierros”.

Por lo que respecta a la música, ésta salió del acordeón de Kike Los Arcos, pero él mismo ha reconocido que no la inventó él, sino que la tomó de la calle.

Afirmaciones del Tuli

Cuando, a finales de mayo de este año 2016, aparecieron en prensa las diversas candidaturas para lanzar el chupinazo, me sorprendió uno de los méritos que alegaban quienes presentaban la de ‘El Tuli’. Me sorprendió porque antes, en el libro “Encierros en blanco y negro” (1998), Javier Manero y Fermín Erbiti, afirman que el 10 de julio de 1958, un mozo de la Peña “Los del Bronce” cantó, por primera vez, el “A San Fermín Pedimos”. Por supuesto, ese mozo era ‘El Tuli’.
Así presentan su candidatura 18 años más tarde :
Jesús Ilundáin Zaragüeta, ‘El Tuli’, fue quien inició el cántico a San Fermín cada mañana antes del encierro. Según recoge la propuesta, un 10 de julio de un año que guarda en secreto (entre el 50 y el 60, concretó luego), “con toros de Villamarta junto con otro pamplonés amigo suyo, se arrodillaron frente a los corrales, no frente a la hornacina que no existía por entonces, y comenzaron a cantar ‘A San Fermín pedimos”.
Como veis, esos 11 años (entre el 50 y el 60), incluyendo ambos, quedan reducidos a cuatro (57, 58, 59 y 60) posibles, ya que Joaquín Zabalza y Kike Los Arcos idearon la canción en Septiembre del 56.
Veamos ahora los otros dos datos del Tuli: "fue un 10 de Julio y con toros de Villamarta". 
Para ello consulto el documento Festejos taurinos celebrados en Pamplona entre 1900 y 2000 (aunque recoge hasta 2008 incluído). Los toros de Villamarta vinieron a Pamplona en estas fechas (en negrita las que fueron en día 10, como dice el Tuli):
11.07.31; 09.07.32; 09.07.33; 07.07.34; 08.07.34 (un toro); 10.07.39; 09.07.40; 07.07.47; 10.07.48; 07.07.49; 08.07.51; 10.07.52; 08.07.60; 11.07.61; 11.07.66; 11.07.04;
Ante una ventana del Hospital Militar
Si el documento que he citado no está equivocado, los únicos "10.07 y con toros de Villamarta", son, los tres, anteriores a la existencia del A San Fermín pedimos (Agosto-Septiembre 56). Y por supuesto, "el 10 de julio de 1958", que recoge el libro de Manero y Erbiti, no corrieron los de Villamarta.

Una posibilidad -se me ocurre- que tiene el Tuli de salir, más o menos, airoso en sus pretensiones de adelantarse al nacimiento oficial del Cantico en Santo Domingo (Sanfermines de 1962, de lo cual hay abundante documentación) sería decir que esa noche de jarana que pasó, antes de entonar el cántico, fue la del 10 al 11 de julio del 61, ya que ese día 11 corrieron los de Villamarta:

El Tuli recuerda que después de una noche de jarana bajaron hasta los corrales, “otro compañero y yo” (el otro era un vecino de la Rochapea que trabajaba en Francia, y de cuyo nombre no se acuerda) y se pusieron a cantar delante de la puerta de los corrales, la popular estrofa de La Única, el A San Fermín pedimos... 

El error sería comprensible.
De todos modos, ante los errores y la falta de pruebas de la pretensión del Tuli, no me extraña nada que el Ayuntamiento de Pamplona, a pesar de haberle concedido el honor de lanzar el Chupinazo, mantenga la fecha de 1962 como el año de iniciación del Cántico en Santo Domingo:
Esta tradición comenzó en los Sanfermines de 1962, de la mano de Jesús Ilundáin Zaragüeta ‘El Tuli’
Y todos contentos. Un consejo para El Tuli: "No digas media verdad; dirán que mientes dos veces, si dices la otra mitad" (Antonio Machado).

miércoles, 10 de junio de 2015

1962 Sanfermines NO-DO: A San Fermín pedimos

Canito (102 años) con Heston en 1962
1. A San Fermín pedimos
En 1962 un grupo de corredores, habituales de Santo Domingo, se colocaron ante una imagen de San Fermín que se había colocado en una ventana del antiguo Hospital Militar y entonaron el (ahora famoso y, por ello, parasitado), "A San Fermín pedimos". Desde entonces se canta por tres veces: a menos 5, menos 3 y menos 1 minuto, antes de que suene el cohete.
Siempre he pensado que esta cancioncilla había sido creada por Joaquín Zabalza, y que era un añadido al himno de La Única, que es obra de Manuel Turrillas. Así lo dice Iñaki Astondoa en este vídeo: 



Pero hoy en día tenemos la inmensa suerte de poder disponer de las partituras de Manuel Turrillas y, para mi asombro esto es lo que he encontrado:

(Pincha para leer mejor)
Turrillas nos presenta unos documentos en los que se muestra que el "A San Fermín pedimos" es parte del Himno (no un añadido), es la parte final del Himno de la Peña La Única, y en los que asegura que tanto la letra como la música son suyas.

Joaquín Zabalza, en este vídeo de 1991 (en vida, por tanto de Turrillas, fallecido en el 97) asegura, por boca del también Iruña'ko Iñaki Astondoa, que letra y música de la famosa cancioncilla son suyas. Imagino también que en la SGAE tuvo que presentar una partitura para registrar un "A San Fermín le pedimos" (sic).
Así pues, polemica habemus. Las afirmaciones de uno y otro parecen incompatibles y, fallecidos ambos pretendientes, son los que han heredado su patrimonio musical quienes deberían sacarnos de dudas.
Nota aclaratoria: mirad, por favor los dos primeros comentarios para que nadie se lleve el disgusto y la preocupación que me he llevado yo esta mañana. Sería conveniente que José Luis, hijo de Manuel Turrillas, aclarara  que Joaquin cedió a Turrillas los derechos  del añadido de la letra del himno de La Única.
Actualización 22.07.17 Sobre el origen de esta canción, lo último que he sabido lo recojo en "El Tuli se equivoca y el Noticias desvaría"

Visitantes ilustres y ambiente
Nos cuenta esta simpática noticia el blog del Hotel La Perla:
El día 5 llegó a Pamplona un autobús repleto de suecos, venían desde la ciudad de Lund atraídos por los relatos de algunos de los que componían la expedición, que habían descubierto los sanfermines el año anterior. Este grupo de suecos, a quienes los pamploneses bautizaron de inmediato con el nombre de “Peña Sueca”, se enganchó a las fiestas de San Fermín quedando desde ese año asegurada su presencia.
Vinieron también algunos miembros del clan Kenedy, entre ellos Ted, como podéis ver en la imagen que he subido a Facebook.
Pero la visita que causó más sensación fue la del 13 de julio. Nada menos que Charlton Heston (pincha, y siguientes) quien, aprovechando el rodaje de la película El Cid, se acercó a Pamplona para ver el encierro y asistir a la corrida en la que se sacó unas magníficas fotos con el gran fotógrafo Canito (¡102 años!), Paco Camino y Ordóñez.
En este vídeo, sacado del NO-DO de aquel año, vemos unas preciosas imágenes del buen ambiente pamplonés. Y quiero destacar que 1962 fue también el primer año en que Televisión Española retransmitió los encierros y las corridas "de la plaza más ruidosa y alegre de España", en palabras del presentador Lozano Sevilla. La prensa de la época mostró su satisfacción: "han sido unas emisiones muy agradables, de las que sin duda habrán sido partícipes todos los televisoristas (sic) españoles".
Si nos fijamos, al principio de las imágenes, veremos que la Peña Aldapa desfila por la plaza del Castillo con su pancarta y, a su lado, una pancartica más pequeña con unos chavales bailando: es el grupo infantil:
Aquí están, aquí están los chicos del Aldapa, bailando el tipi-tapa, que es toda su ilusión; allá van, allá van, corriendo en el encierro; son duros como el hierro... ¡Ay, madre, que emoción!


Los encierros del 62
Por las imágenes que se ofrecen en el NO-DO, no parece que los encierros de ese año cumplieran las expectativas de un reportaje sensacionalista que decía que, al finalizar el encierro, los cadáveres que alfombraban nuestras calles se recogían en camiones, y que los pobres enterradores trabajaban en jornada intensiva. O de un periódico colombiano que publicaba también, el día 8, un reportaje sobre el encierro en el que contaban a sus lectores que en Pamplona los toros corrían sueltos por las calles, seis veces al día, y durante siete días seguidos, persiguiendo a miles de personas atiborradas de alcohol.



He subido algunas fotos de aquel año a Facebook