“A la Mari Tere le ha
pillau el toro, le ha metido el asta por el chirimbolo”. Nunca
pregunté en casa qué era eso del chirimbolo porsiaca, pero no tardé
en enterarme.
El caso es que mirando lo
de Florentino Ballesteros, he dado con un origen de esta jota, también en
Zaragoza, que me ha entusiasmado porque, además de su antigüedad,
tiene una versión actual preciosa.
He oído que en los años
60, por ejemplo, la tocaban los gaiteros en la plaza de Pamplona en
el tercio de banderillas (y si las ponía el maestro, tocaba la Pamplonesa o la Banda Militar)
Origen, 1881
Las fuentes consultadas
empiezan siempre con “al parecer”, “parece ser”. Excepto en un caso que, además, nos proporciona el nombre del cronista 'Fideo', de un periódico presente en la plaza. Lectura de obligado cumplimiento, de la que entresaco la crónica de Fideo:
“Aquí debo hacer mención de un espectáculo que no anunciaban los carteles pero que divirtió al público grandemente. Mientras se limpiaba el ruedo de obstáculos, tocó la música nuestra clásica jota, la cual fue bailada por dos arrogantes y gallardos mozos de tierra de Cinco Villas, á juzgar por los muchos metros de tela que llevaban en sus calzones y calzoncillos. Los bailadores ocupaban el tendido por la derecha de la puerta de toreros y debajo del palco 47. Hasta la Presidencia debió contemplar gustosa aquel alarde de agilidad y gracia, pues retrasó la salida del último toro. ¡Bien por los baturros!” (gracias, Paco Martínez)
Así pues, el 13 de
Octubre, en la Feria del Pilar de 1881, en un mano a mano entre
Lagartijo y Frascuelo, cuando arrastraban al quinto toro, el director
de la banda comenzó a desgranar los compases de "nuestra clásica jota" y ahí nació el primer baile de la Jota de los toros.
No era, pues un estreno,
sino una jota ya conocida. ¿Autor? ¿nombre original de la jota? Ni
idea, de momento.
1ª actualización, 1906
25 años después, en
1906, D. Ramón Borobia, director de la Banda de Música del Hospicio
Provincial [y maestro que fue de Francisco de Val (2.2), cuando éste
ingresó en 1909, como infantico, en la Escolanía del Pilar], hace
una transcripción de los compases de aquella jota con el nombre de
“Típica jota de los toros en Zaragoza” e instaura la costumbre
de hacerla sonar tras la salida del último toro de cada tarde, “el
Toro de la Jota”, y la gente acompaña con palmas.
Borobia, a pesar de no
ser el autor, la registra a su nombre en la SGAE.
2ª actualización, 2009
En los últimos años
alguien ha tenido la genial idea de poner de nuevo a bailar esta preciosa jota
a un maño y una mañica. El éxito es total y la gente, que acompaña con las palmas, se entusiasma y enardece al final de la Jota. Mirad este vídeo de la Feria
del Pilar de 2009 en el que, además, el locutor nos da una clase-resumen de
todo lo que habéis leído aquí. Una verdadera delicia.
¡Enhorabuena, Zaragoza!
Lenguaje
Como digo, esta tradición de tocar la Jota en la salida del último toro, ha conseguido que, en Zaragoza, al sexto, se llame como se llame, se le denomine como "el toro de la Jota" y el lenguaje de la calle se ha hecho eco de esta bellísima costumbre.
Dos expresiones pueden servirnos de ejemplo:
- ser el toro de la Jota, dedicada al que llega el último a la cita
- llegas al toro la Jota, cuando se llega al humo de las velas


