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lunes, 12 de agosto de 2024

Carta de Zapatero a Castro, y otros bulos

Los bulos suelen tener este formato
Estas semanas ha vuelto a invadirnos una nueva remesa de envíos -por wasap, x...- de este bulo de la "Carta de Zapatero a Fidel Castro" de hace 17 años y que ya fue desmentido en su día.
Me da pena que gente a la que quieres lo comparta contigo con la coletilla "Lo triste es que es creíble". ¡Claro, si no fuera creíble no sería exitoso un bulo!
Y da más pena aún el amigo que te ha enviado una noticia, le alertas de que es un bulo y lo sigue compartiendo.
Lo primero que tenemos que hacer cuando nos llega una noticia sensacionalista es sospechar, ponernos en guardia e intentar comprobarla.
Vamos a Google y escribimos: "Carta de Zapatero a Fidel Castro" y leyendo las 4 ó 5 primeras noticias enseguida te haces la idea de si es o no un bulo.
En el caso de la carta que nos ocupa, el propio Ansón se vanagloriaba de que la carta que había escrito él, haciéndose pasar por Zapatero, estaba tan bien escrita que muchos de sus lectores habían tragado el anzuelo. ¡Vaya periodista!
Y si, a pesar de intentar comprobar la noticia, no estamos seguros de su veracidad, lo mejor que podemos hacer es no compartirla.

Sánchez y la paradoja del mentiroso
A Quim Torra lo tenía hipnotizado
Si lo anterior era triste, lo de Sánchez es cinismo. Se erige en adalid -en España, Europa, incluso en el mundo mundial- en la lucha contra la mentira y el bulo, cuando "el bulo eres tú, Sánchez". 
Le ha quitado el puesto a Epiménides:
Dijo Epiménides, el cretense: "Todos los cretenses son unos mentirosos".
Es la paradoja del mentiroso. Si Epiménides era cretense, tenía que mentir. Pero si reconocía que mentía, decía verdad.
Ahora, en clases de Filosofía, ya no se habla de Epiménides, sino de Sánchez:
Dijo Sánchez: "Yo miento siempre".
¿Puede alguien decir con verdad "Yo miento siempre"? Sánchez sí. Sánchez miente incluso cuando reconoce que miente: "simplemente he cambiado de opinión".

Mendebaldea y Azcoyen: dos bulos que han colado
El artista, para más inri, ha borrado la corona
Suele decirse que el bulo se vuelve contra el que lo produce, pero yo conozco algunos casos en los que la mentira (o al menos la falsedad) se ha convertido en verdad.

Mendebaldea
"El arquitecto municipal Santiago San Martín Diez de Ulzurrun fue el inventor de la denominación. Me contó en una ocasión que, como lo de "barrio oeste" le sonaba demasiado a batallitas de indios y vaqueros, pues lo puso en euskera, en la redacción del Plan General de Ordenación urbana (PGOU), y todos contentos" (comentario de Echenique). 
La anécdota ha quedado elevada a rango de categoría y, por tanto, inamovible cual dogma de fe nacionalista.

Azkoyen
Peralta significa ‘Piedra alta'. Del lat. petra alta. Lo mismo que Azkoien, de (h)aitz ‘piedra' y goien ‘alta'.
Estos fueron los nombres antiguos que tuvo (pincha), hasta que Altadill, en 1912, soltó eso de "También se la nombró Aezkoyen, palabra vasca cuyo significado no se nos alcanza...".
Como veis, don Julio se hace el tonto (¡no lo va a saber!) e intenta disfrazar de nombre antiquísimo su invento.
Hoy Azkoien es el nombre cooficial de Peralta.

jueves, 14 de abril de 2022

Universidad de Navarra: Bulos en pandemia

De pie: Ignacio López-Goñi, Carmen Erviti y Bienvenido León. Sentados:
Ramón Salaverría y María Pilar Martínez Costa. Foto EDUARDO BUXENS
Desmontando los bulos de la pandemia
Investigadores de la Universidad de Navarra participan en un estudio sobre los bulos relacionados con la ciencia y salud en la pandemia
MARÍA JOSÉ ECHEVERRÍA
DN 14/04/2022
 Ramón Salaverría, Mari Carmen Erviti, Pilar Martínez
-Costa, Nacho López-Goñi y Bienvenido León.
Una imagen de un jubilado llorando ante una farmacia supuestamente por el alto precio de las mascarillas, la afirmación de que el tabaco previene contagios de coronavirus o de que el café cura la enfermedad. Son algunos de los bulos que se difundieron en la pandemia y que fueron desmentidos. 
Un equipo de investigadores de la Universidad de Navarra y del Barcelona Supercomputing Center han llevado a cabo el proyecto RRSSalud, financiado por la Fundación BBVA, para analizar los tipos y diseminación de la desinformación sobre salud en las redes sociales en la pandemia.
El trabajo ya ha visto la luz en un primer artículo, ‘Desinformación de ciencia y salud sobre la covid-19’, que publicó ayer la revista americana Plos One. El artículo analiza 533 bulos difundidos en los tres primeros meses de pandemia y desmentidos por tres organizaciones españolas de verificación, acreditadas internacionalmente en esa fecha (Maldita, Newtral y EFE Verifica).
Estos profesores de la UN presentaron este miércoles el trabajo y explicaron que durante la pandemia se desarrolló una ‘infodemia’ masiva (abundancia de información) que contribuyó a la desinformación en un momento en que el acceso a la información de calidad era crucial.
Los investigadores se centraron en los bulos sobre ciencia y salud y concluyeron que los más comunes afectaban a la investigación científica y gestión sanitaria. Además, se transmitían en forma de texto, se basaban en el engaño, usaban fuentes reales, tuvieron un enfoque internacional y se difundieron, sobre todo, por redes sociales.
CUATRO TIPOS
A partir del análisis, los autores del artículo han establecido una catalogación de bulos diferenciando:
1. los de ciencia apresurada (aquellos referidos a ciencia que no ha tenido suficiente tiempo para consolidarse)
2. Ciencia descontextualizada
3. Ciencia mal interpretada
4. y falsedad sin base científica

En su análisis, los expertos establecieron cuatro tipos de bulos según su relación con el conocimiento científicos. Los dos primeros se relacionaban con datos de la ciencia ‘apresurada’ o ‘descontextualizada’, por ejemplo tras estudios difundidos sin la correspondiente revisión. También hubo bulos por mala interpretación y otros directamente falsos, como que el café previene el coronavirus.
Desde un punto de vista psicológico, Salaverría indicó que perciben que creer los bulos se sustenta en que “nos gustan”, ya que “refuerzan nuestras ideas”. Además, las personas tienden a ser confiadas, dijo. Ni la edad ni una mayor educación inmunizan frente a los bulos, apuntó. En este contexto, es importante aprender a decir “no lo sé” y recalcaron que la comunicación pública de la ciencia es fundamental. “Necesitamos saber de ciencia y cómo funciona”.

DETECTAR BULOS
​1. Fuentes fiables. Consultar fuentes fiables. La popularidad no supone ser una fuente fiable.
2. Cortar la cadena. Ante una duda sobre una información, no compartirla y cortar la cadena.
3. Evaluar. Titulares impactantes, sorprendentes o soluciones ‘fáciles’ a problemas complejos tienen que llevar a desconfiar.
4. Contexto. Verificar fechas, desconfiar de imágenes fuera de contexto y cifras sueltas.
5. Agencias. Consultar con agencias verificadoras, que detectan informaciones falsas.

“El enorme uso de las redes sociales ha sido un caldo de cultivo”
Ignacio López-Goñi, microbiólogo de la UN, es uno de los participantes en el estudio de la desinformación en ciencia y salud.

¿Qué han visto?
Estudiamos 533 bulos tres meses y la mitad ocurrieron en el primer mes. Tiene lógica porque fue el momento de más incertidumbre, falta de información... El enorme uso de las redes sociales en la pandemia ha sido un caldo de cultivo.

¿Les ha sorprendido tanto bulo?
Inicialmente sí aunque al coincidir la pandemia tiene lógica. Muchos se relacionaban con la ciencia exprés, los famosos ‘pre-print’. Son artículos que se hacen públicos pero sin revisar y que enseguida llegaban a los medios. Algunas investigaciones se hacían virales y luego se demostraba que igual tenían un error e incluso no llegaban a publicarse.

¿Estas pre-publicaciones no debería salir a la luz?
Los sanitarios ante los bulos
El método ‘pre-print’ sin revisar, que se ha disparado, era necesario porque si esperas a la revisión puede pasar un año y había necesidad de compartir ese conocimiento. Pero una cosa es la desinformación en el sentido voluntario, de falsedad, y otra cosa es el error involuntario, que en ciencia ocurre.

¿Ha habido mucha desinformación con mala intención?
Ha habido de las dos. Unas generadas por esa ciencia a alta velocidad o porque hay un dato científico que se malinterpreta, y luego está el fraude, el engaño a propósito.

¿Qué engaño le llamó la atención?
Que el café curaba. Era un engaño total, sin ningún dato. Partía de un oftalmólogo chino que no existía, se había inventado todo.

Ni edad, ni nivel cultural hacen inmunes a los bulos.
No. Es importante detectarlos.

¿Alguna clave para hacerlo?
Si se ve algo muy sensacionalista, espectacular o raro nos tiene que alertar. Y la fuente, quién lo dice. También en la fuente está el problema de la autoridad aumentada. Personas formadas que pueden ser fuente de mala información. ‘Médicos por la verdad’ han generado mucha desinformación.

¿Y el negacionismo?
Sí, pero con las vacunas en España no ha habido un movimiento beligerante. Ha habido gente que dudaba por la rapidez y es razonable. Pero esos colectivos de "expertos", entre comillas, han hecho mucho ruido y desinformación.

¿Qué enseñanza se puede sacar?
En la universidad nos decían: ¡no creas todo lo que viene en los artículos científicos. ¡Ten espíritu crítico! Ahora igual: no creas todo lo que ves en la tele o llega por redes. Ojalá se quede la cultura científica, la divulgación de la ciencia. Si la sociedad está mejor formada desde el punto de vista científico y técnico tendrá más criterio y será menos manipulable. Es el reto, mantener el rigor y hacer la ciencia sencilla y clara.

jueves, 7 de octubre de 2021

Decepcionante Gila. "Chava", su primera mujer

Imagen de Ricarda García de la Iglesia cuando ya vivía en Madrid
Cortesía de la Familía García de la Iglesia
Como vimos en las anteriores entradas, varios hechos de la vida de Gila fueron inventados para «adornar» su biografía. No existió el famoso fusilamiento y, tras la guerra, fue destinado al regimiento de infantería «Toledo» en Zamora para cumplir con el servicio militar. Allí prestó servicio como chófer del coronel, y comenzó a colaborar en Radio Zamora y en el periódico Imperio, ambos dentro de la Prensa del Movimiento.
Y allí, en Zamora, conoció a Ricarda, la que sería su primera esposa.

La zamorana que conoció a Miguel y ayudó a construir a Gila 
Ricarda García de la Iglesia, 'Chava", fue la primera mujer del cómico y una influencia decisiva en sus primeros años de humorista

por Marisol López del Estal
“Miguel nació en Madrid y Gila se hizo en Zamora”. El periodista Rufo Gamazo, colaborador que fuera de LA OPINIÓN DE ZAMORA, con laureada trayectoria, fue uno de los muchos amigos que el cómico tuvo durante su estancia en la capital zamorana. Pero, más allá de las colaboraciones y actuaciones en Radio Zamora, sus viñetas en Imperio, y su participación en espectáculos en salas de la ciudad, la epifanía del humorista tiene nombre de mujer, de su primera mujer. De la que el propio Gila apenas refiere unas líneas entre la burla y el desprecio en su autobiografía, sin llamarla por su nombre. En otras publicaciones, esa aparente sombra que, siguiendo el relato del cómico, habría pasado con más pena que gloria por su vida, solo aparece con su nombre de pila: Ricarda. Como si Gila hubiera tratado de borrar toda una etapa, ayudado por la discreción que guardó su exesposa zamorana durante toda la vida. Este mes de julio se han cumplido veinte años de la muerte del humorista sin que haya habido, hasta ahora, una revisión de su biografía que rescate la figura de su primera esposa.

El Regimiento Toledo estrenó el Cuartel Viriato en 1927

Pero Ricarda Alfonsa García de la Iglesia, familiarmente conocida como Chava, distaba mucho de ser alguien anodino y un mero casamiento por conveniencia, como pretende Miguel Gila. Quienes conocieron a Chava describen a una mujer talentosa, culta, independiente, con un fuerte carácter y un sentido del humor agudo, un tanto negro, a veces. A mucha distancia intelectual del Gila que llegó al cuartel del Regimiento Toledo en Zamora en el año 1940, para una mili de cuatro años. 
Él mismo se encargó de relatar su niñez humilde: su padre, enfermo, murió en una silla de hospital, a la espera de cama, tan solo dos meses antes de que naciera. Su madre se volvió a casar y su padrastro no quiso saber nada de él, así que se crio con sus abuelos paternos en la calle Zambrano de Madrid. Ese monólogo sobre su nacimiento: “Cuando nací, mi madre no estaba en casa…”, bien puede ser el esperpento, el espejo deformado de una niñez de estrecheces que lo obligaron a dejar la escuela a los 13 años. Y ese mismo símil valleinclaniano valdría para interpretar la mayoría de sus narraciones hechas a golpe de teléfono en el escenario, incluida su participación en la guerra con episodios como el del fusilamiento en Córdoba que, según algunos de sus allegados, estaría, como mínimo, “adornado”.

José Luis Ozores y Gila. Cortesía 
de M.A. González/Radio Zamora
Ricarda era la segunda hija del matrimonio formado por Emilio García (natural del pueblo zamorano de El Pego) y Marina de la Iglesia (descendiente de Corrales del Vino), que tenía otros tres hijos: Manolo, el único varón que ejerció como chófer de la ruta Zamora-Madrid de Auto-Res, Alfonsa y Marina, la pequeña. Ninguno de quienes la conocieron y aún viven para contarlo, sabe, a ciencia cierta, de dónde le vino el sobrenombre de Chava. “Quizá fuera el propio Gila”, aventura Marina, sobrina que convivió con ella en Madrid mientras estudiaba y una de las que mejor conocieron a la zamorana. Ricarda nació en El Pego en 1915. Era, por tanto, cuatro años mayor que Gila, nacido en 1919, y tenía el título de maestra, obtenido durante la II República. Fue una de las enseñantes represaliadas tras la Guerra Civil. Su nombre figura entre los expedientes de depuración abiertos por el régimen, según puede consultarse en la web de la Asociación Innovación y Derechos Humanos. Entre las fotos que su sobrina Marina conserva figura alguna imagen de excursiones con grupos de izquierda en una época en la que la militancia progresista no era extraordinaria en España ni tampoco la conciencia de las mujeres en pro de la igualdad hasta conseguir el derecho al sufragio universal en 1933.

Sus padres regentaban en los años 40 una fonda en la calle de Los Herreros, la pensión Marina, donde se alojaron muchos estudiantes. Su sobrino nieto, José Luis Esteban, escuchaba la historia de Chava por boca de su madre y de su abuela (prima carnal de Marina, la madre de Ricarda): “No se dejaba pisar. Tenía mucho talento, desparpajo, elegancia, era toda una señora y muy atractiva. Le gustaba leer, sobre todo poesía”.

Chava y Miguel
Así que la zamorana ni era una pobre mojigata ni una maestrilla de provincias deslumbrada por un genio humorístico, como parecen retratar tantos escritos sobre la vida de Gila. En su libro “Entonces nací yo” espeta: “Me casé porque en Zamora hacía mucho frío. Nunca hubo amor ni cariño”. Y da a entender que, de paso, se ahorraba la pensión, donde los padres de Chava dispusieron una habitación para ellos. Porque las deudas de dinero fueron fieles compañeras de la vida del cómico hasta el final de sus días. Y esa fue una, aunque no la única ni la definitiva, de las causas de los desacuerdos de la pareja.

La imagen creada por el propio Gila es la de un represaliado político, voluntario con el Ejército republicano y encarcelado hasta 1942, año en el que fue obligado a una mili de cuatro años en Zamora.
La realidad es que su incorporación al Regimiento Toledo se produjo en 1940, dos años antes de su teórica salida de la cárcel. Fue durante esa larga mili de cuatro años cuando mostró curiosidad por el mundo de la radio, donde entabla relaciones de amistad con un locutor mítico, Vicente Planells (pincha), otro “caído en desgracia” proveniente de Cataluña (parece que de Mallorca) y personajes de la vida zamorana. Entre ellos, muchos ligados directamente al régimen franquista. Jacinto González, dueño de Radio Zamora, movió los hilos necesarios para obtener los permisos de las autoridades militares para su entrada en la emisora. Para Gila se abría un mundo en el que llegaría lejos gracias a su ingenio, pero también con el apoyo de Chava y de otros muchos personajes de la vida diaria de la Zamora de los años 40 como el artista Julio Mostajo, o los vinculados a la radio como Daniel Pérez Hariná, Pedro Ladoire y zamoranos de a pie como Conrado Eguaras. “Gila, junto a Vicente Planells revolucionó el cuadro de teatro de la emisora de radio”, nacía otra forma de hacer espectáculo radiofónico. La radio zamorana era la gran beneficiada de tanto talento en exilio interior, admite Miguel Ángel González, actual director de la SER zamorana. Y en el caso de Gila, había contrapartida: “Para mí, aquella emisora era la universidad”, confiesa en sus memorias.

Una primera etapa en Zamora se cierra en 1944 según la autobiografía de Gila, cuando es destinado con el Regimiento a sofocar la insurgencia de maquis en el Valle de Arán:
“Atrás se habían quedado Zamora (…) y lo que es más triste, me han alejado de mis compañeros de la radio”. Acaba destinado en Sort y asegura haber desertado en uno de los permisos. “Nunca más volví al Pirineo, ni al Ejército, no me detuve a pensar en las consecuencias. En el Ejército no debieron notar mi ausencia y si la notaron yo no me enteré, tal vez pensaron que me habían matado los maquis”. 
Si el relato suena surrealista, resulta del todo increíble cuando se comparan fechas. La invasión de Lérida tiene lugar entre el 19 y el 24 de octubre de 1944 y la boda por la Iglesia entre Miguel Gila Cuesta y Ricarda García de la Iglesia está fechada el 4 de noviembre de ese año en el libro de matrimonios de la parroquia de San Juan, en la Plaza Mayor de Zamora.

Ricarda García "Chava"
Cortesía de la Familía García de la Iglesia
El relato de Gila prosigue dando por finalizado ese matrimonio tras la ausencia. “Me fui a Zamora y me incorporé a mi trabajo en la radio y a mi matrimonio que, si ya era poco apasionado, con mi alejamiento se había enfriado totalmente”. 
Además de en la radio, colabora habitualmente con Imperio, cabecera periodística de la Falange, donde, al principio firma con el seudónimo “XIII” unas viñetas donde se reconoce perfectamente el estilo que se haría famoso en La Codorniz. En 1949, la firma que emplea ya es la de Gila. 
También hacía sus pinitos en el campo periodístico, tal y como recordaba Rufo Gamazo, con secciones fijas: 
“En 'Tiritos' se burlaba de los consultorios amorosos, de los partes facultativos y de la patosería del disco dedicado. En 'Cartas a Mamuchi' contaba a su manera novedades de la ciudad y en 'Teatro para Enanitos' se atrevía con la moda del absurdo. Publicó algunos romances, inventó refranes y seudosesudos comentarios de política internacional. Puede el lector figurarse lo que diría bajo el título Así empezó la guerra de Palestina”, concluía el que fue uno de sus mejores amigos y testigo de que la Chava, “una zamoranita muy zamorana”, como la describe, no permanecía al margen de la actividad profesional del cómico. 
Bomberos aseguran la fachada de los antiguos
almacenes Siro Gay, Santa Clara, 1
Sin embargo, la situación económica era precaria. Y Chava toma la iniciativa de nuevo colocándose como cajera en unos grandes almacenes en la céntrica calle de Santa Clara, Siro Gay, mientras Gila avanza en su sueño del espectáculo y se procura la formación a la que no tuvo acceso. Era común que pidiera libros prestados en la antigua Librería Religiosa (pincha).

La zamorana conocía y era conocida por sus amigos, incluidos los que fue fraguando entre los actores cuyas compañías recalaban en Zamora y en particular con los hermanos Ozores, con los que mantendría amistad durante muchos años “y que la ayudaron mucho”, asegura Marina de los Ríos. Alguna chanza recibió el humorista al narrar una de sus múltiples ocurrencias que formaban parte de sus monólogos: “Eso te lo ha escrito Chava”, decían, un comentario que no debía sentarle nada bien al cómico.

El Imperio, 3 de Julio de 1952
En 1949 -un 18 de julio, ya es casualidad-, Gila firma el primer contrato laboral con Radio Zamora como redactor radiofónico. Causa baja el 31 de marzo de 1951, cuando se va a Madrid y con él su esposa zamorana, que acabaría fijando para siempre su residencia en la capital española. Primero en un piso de la calle Carranza. Posteriormente adquieren un segundo piso en la calle Comandante Zorita. Gila despuntaba como viñetista en La Codorniz y era uno de los cómicos preferidos de Carmen Polo, la mujer de Franco. Y como tantos otros artistas de la época, acudió en varias ocasiones a actuar para ella en el palacio de La Granja de San Ildefonso.

Las infidelidades eran una constante por parte del cómico que reconoce que su esposa, “más despierta que él”, estuvo siempre al corriente de todo. Esa “pasión” que Gila niega que existiera jamás entre Ricarda y él, parece encontrarla a menudo en sus aventuras con otras mujeres con las que bastan unos pocos días para sentirse enamorado e incapaz de emprender la vida que ansía por vivir en un país donde, entonces, no existía “ni la separación ni el divorcio”. Relata varias aventuras, aunque no menciona a Carmen Visuerte, la mujer con la que tuvo un hijo y una hija, Carmen, que solo logró el apellido cuando su padre falleció, ya que se negó a reconocerla.

Hija de Carmen Visuerte, no fue reconocida por Gila
Los constantes devaneos acaban por determinar la separación oficiosa de la pareja. Gila asegura haber vuelto al piso de la calle Carranza por propia voluntad, aunque sigue acudiendo al domicilio conyugal. “Un día, una criada que tenía mi mujer me dijo: ‘Señor, mientras usted duerme la señora le registra la cartera y le saca de ella dinero. Por favor, no le diga nada, pero no quiero que, si echa usted en falta ese dinero, crea que he sido yo’. A partir de entonces no volví nunca más por Comandante Zorita”.

La familia de su exmujer opina que en esa ruptura tuvo mucho que ver el hartazgo de Chava. Gila se había hecho un asiduo de la noche madrileña, viajaba con los espectáculos y los ingresos a duras penas permitían cubrir las necesidades básicas de la casa. En Madrid, lejos de su entorno más cercano y a mediados del siglo XX, en pleno franquismo, una mujer no podía tener posesiones ni trabajar sin permiso del marido si estaba casada.

Hay biógrafos que fechan en 1951 la separación. El cómico, en el 53. Marina de los Ríos recuerda, sin embargo, con nitidez, que sus tíos vivían bajo un mismo techo cuando el cómico ya hacía giras en Hispanoamérica, incluido Cuba. Su marcha definitiva a Buenos Aires en los años 60 más que al “hartazgo de la dictadura” que esgrimió tirando de la imagen construida de represaliado del régimen, se debió a la interposición de una denuncia por adulterio de su mujer “que solo intentaba que le diera lo que legítimamente le correspondía. Y sí, a casa venían a ver a mi tía personas, cercanas a él, para decirle que quitara la denuncia o tendría que abandonar España”, como sucedió.

María Dolores Cobo y Malena
La discreción de Ricarda la llevó a callar su versión de los hechos, a pesar de lo contradictorio con lo publicado en todos los medios de comunicación durante la vida del artista y después de su muerte, hace ahora veinte años. Cuando se reinstaura (1981) el divorcio en España y lo obtiene, Gila ya había formado otra familia en Buenos Aires con María Dolores Cobo que, a la postre, sería su viuda.

La zamorana siguió su vida como había hecho hasta entonces. Hasta llegó a probar suerte en el cine trabajando como “script”, pero lo dejó, cansada del ambiente que la rodeaba. Quedaba mucho para la llegada del “Me Too”. Nunca más volvió a casarse. “Mi tía tenía salidas para todo. Una vez fuimos a que se renovara el DNI y el policía le dijo: ‘estado civil, separada’. A lo que contestó: ‘No señor, separada no, abandonada’”.

Según el cómico, dejó a su primera esposa el piso de Comandante Zorita, otro en Mallorca y un chalé en Benicasim, además de dinero en concepto de pensión. Su sobrina Marina contrapone otros hechos: “El piso de Comandante Zorita tuvo que pagarlo mi tía con ayuda de sus padres porque no estaba pagada la hipoteca”. Y hasta ahí el “reparto de bienes”. 

La ley para reparación a los maestros depurados devolvió a Ricarda algo más preciado: la actividad docente. Dio clases en varios pueblos de los alrededores de Madrid antes de jubilarse. En 1995 volvió a Zamora para ingresar en una residencia en la localidad de Villaralbo. Sobrevivió a su exmarido (13 julio 2001) y falleció en 1997. Fue incinerada. Sus cenizas, esparcidas en un lugar amado por ella que la familia se reserva. 

Al fin, Ricarda, Chava, vuela libre, alejada de mentiras y fabulaciones.
Marisol López del Estal, 
directora  de La Opinión El Correo de Zamora

El 6 de octubre el programa Lazos de Sangre ha estado dedicado a Miguel Gila:
A continuación, el debate:

sábado, 17 de julio de 2021

El otro Gila

Hoy hacen 69 años de esta actuación. Carmen Polo: "Gila es muy ocurrente"
Está claro que lo de Gila era el humor. Cuando se salió del guión, cayó en graves contradicciones. Como en 1993, cuando hizo campaña electoral por el PSOE y perdió a menudo los papeles, convirtiéndose en un sectario.
Y me da la impresión de que, para sacudirse el sambenito de haber actuado ante Franco, sobreactuó con lo de "me fusilaron mal" y su falso "exilio político" (Memorias de Gila).

"Ganó millones pero murió arruinado; a la que iba a ser su esposa le ocultó que ya estaba casado; nunca le dio su apellido a su hija; nunca lo fusilaron (una de sus mentiras de guerra más sonadas); tampoco se fue de España porque Franco lo persiguiera, al contrario, por expreso deseo de la mujer del dictador, actuaba en privado para la familia en el palacio de La Granja, en Segovia; tampoco lo encarcelaron ni se alistó en el batallón republicano del temible Enrique Líster..." (Carmen, hija no reconocida por Gila)

Para muestra, tres botones de la Maldita Hemeroteca:

1. Lo mejor, su definición del humor
Diario de Burgos 1956 enero 13
Madrid, 8.12.1970 Un grupo de pioneras, que
sufrió el desprecio de la dictadura, abrió el camino
—¿Usted cree que al igual que los actuales, triunfarían los equipos de fútbol femeninos?
—¡No!.. Sería horrible ver cómo saldrían con bodoques y camisetas con encajes, cómo se pondrían a criticar si la gorra de la portero era fea o el árbitro tenía bonito bigote... Sería un lío.
Hernández Petit, compañero y representante de Gila, presente en la charla, interviene:
—En Bélgica ya hay equipos femeninos con árbitros y entrenadores masculinos. ¡Y se pasan dando masajes de manera continua!
Risas., Gila. nos dice que también es judoka, con categóría de cinturón verde y que tuvo un profesor peruano. Luego nos define el humor:
—EI humor es la maldad de los hombres llevada a la ingenuidad de los niños. O al revés: La ingenuidad de los niños llevada a la maldad de los hombres.

2. "Me exiliaré si gana el PP"
Soy Dragoadicto
Diario de Burgos 1993 junio 15
CORDOBA.- EI Pleno de la Diputación de Córdoba aprobó por unanimidad, a propuesta de la mayoría socialista, la declaración de persona «non grata» para la provincia cordobesa del escritor Fernando Sánchez Dragó. La Corporación rechazó, en cambio, una propuesta similar del PP, sobre la persona del humorista Miguel Gila, que dijo antes de las elecciones generales que se exiliaría si ganaba esta formación política. 

3. "De la derecha a la dictadura sólo hay un paso"
Lo que hay que ver.Televisión, 2 de Diciembre de 1993
Dice "que se ponga" y toda la gente piensa en el humorista Miguel Gila, que el pasado martes debutó en la 2 con un programa propio, "-¿De parte de quién?", serie de 13 entregas escrita e interpretada por este artista que el día que nació su madre no estaba en casa.
Cansado de intervenir en "El programa de...", Gila afirma que este nuevo espacio «hecho a mi medida" persigue el entretenimiento, con un 35 por ciento de humor, otro 35 por ciento de crítica social y un 30 por ciento de ternura, elementos siempre presentes en sus exitosos monólogos.
«La gente no va a encontrar a un Gila diferente. Lo único es que aquí soy actor», explica Gila, que está arropado por la actriz Chus Lampreave, que fue mi elección. Es un encanto de mujer».
Gila, que en México y Argentina tuvo su propio espacio de televisión, está preocupado por los resultados de esta serie en la que he puesto tanto entusiasmo.
Lo que pasa es que ya ni me acuerdo porque la acabé en mayo y como ha sufrido varios retrasos...». "Desconozco cómo ha quedado el montaje porque el realizador sufrió un accidente de coche. Y esto es como el cine, el ritmo es muy importante".
Gila con Mª Dolores Cabo y su hija, Malena
Gila, que nació en Madrid hace 74 años y que vive en Barcelona con su mujer, la actriz y directora María Dolores Cabo, y la hija de ambos Malena, 14 años, que estudia Arte Dramático y que interviene en uno de los capítulos de «¿De parte de quién?». prepara otro espacio televisivo para el mejor postor. "Será un programa más importante. con más ambiciones y en el que participarán muchos actores. Utilizaré el humor para demostrar que la cultura no tiene que ser aburrida", señala el humorista, que también está escribiendo tres libros sobre su infancia. juventud y la madurez. «No es una biografía. sino una serie de aguafuertes de las cosas que más me han impactado en la vida».
Y es que Gila, que acaba de recibir el premio Ondas a su trayectoria artística. «que me lo han dado un poco tarde. porque el galardón es por un programa de humor que hacía en la radio con José Luis Pecker en 1953., no para. 
«Me gusta mucho mi profesión, a la que echo muchas horas, sobre todo actualmente porque me siento ante el ordenador y las ideas me salen más fluidas». 
El País: "Aznar, con su letanía de 'corrupción, paro 
despilfarro', se merendó al carismático González"

Gila confiesa sin eufemismos de ningún tipo que la derecha le causa terror. Hijo y nieto de socialistas, Miguel Gila apoyó al PSOE en las pasadas elecciones. «Yo soy muy respetuoso con la gente. Una ideología es un sentimiento y los sentimientos no son condenables. Yo he mamado mi ideología en mi humilde familia, en la fábrica, pero, desde que estuve en las Juventudes Socialistas, no me he vuelto a afiliar. La ideología está por encima de cualquier partido. Volvería a apoyar al PSOE siempre y cuando este partido esté al lado de la gente menos favorecida. Yo siempre estaré al lado de la gente menos pudiente, porque los ricos me caen gordos» (Gila fue millonario, pero murió arruinado).
«Tengo terror a la derecha. De la derecha a la dictadura sólo hay un paso. Si IU hubiera tenido más fuerza, me hubiera ido con ellos. El caso es que, cuando Franco, nadie tenía pelotas: ahora sí, como estamos en democracia todos criticamos, pero no se dan soluciones». «El humor, si se sabe utilizar bien, es un arma muy poderosa.. .Yo, si no tengo soluciones, evito hacer críticas». añade el humorista, que ha rechazado seis películas «porque aborrezco el cine, sólo me gusta como espectador..

miércoles, 14 de julio de 2021

"MentiriGilas" (leyendas sobre Gila)

Miguel Gila y su primera esposa
Tengo que reconocer que me han engañado como a un chiquillo. A mí y a la inmensa mayoría de españoles, especialmente a los que aún se dicen "de izquierdas". Y mira que creo olfatear con bastante acierto los abundantes bulos que corren por las redes y fuera de ellas... Pero nunca puse en duda que Gila había sobrevivido a un pelotón de fusilamiento ("Me fusilaron mal") quizás porque siempre he admirado a un "integrante del bando perdedor" que se tomaba la guerra con tanto humor ("¿Es el enemigo?").
La pista me la dio -pasmáos- el Telediario del reciente Trece y Martes:
"Dice la leyenda que sobrevivió a un pelotón de fusilamiento". Sí, habéis oído y leído bien: "la leyenda"

Nos fusilaron mal
En su libro de memorias Y entonces nací yo: Memorias para desmemoriados (1995) relata así aquel episodio:
"Nos fusilaron al anochecer; nos fusilaron mal. El piquete de ejecución lo componían un grupo de moros con el estómago lleno de vino, la boca llena de gritos de júbilo y carcajadas, las manos apretando el cuello de las gallinas robadas con el ya mencionado "Ábrete Sésamo" de los vencedores de batallas.
Viñetas de Gila
El frío y la lluvia calaba los huesos. Y allí mismo, delante de un pequeño terraplén y sin la formalidad de un fusilamiento, sin esa voz de mando que grita: «¡Apunten!, ¡fuego!», apretaron el gatillo de sus fusiles y caímos unos sobre otros... Y sobre la tierra empapada por la lluvia, nuestros cuerpos agotados de luchar día a día."
El País -de hace tres años- insiste en los piropos al "bando sublevado": "moros, borrachos... y violadores":
El fusilamiento de Gila, según su hija
"Les habían quitado los abrigos, las botas y las mantas y les habían sentado en el suelo durante horas mientras sus captores saqueaban una finca. La dueña, una mujer de unos 30 años, salió de la casa gritando: '¡Viva Franco!'. No le sirvió de nada: la violaron entre todos."

Carmen: ni fusilamiento ni exilio
Carmen (pincha), la hija que Gila no quiso reconocer, nos ayuda a descubrir las otras verdades del hombre que hizo reír a toda España:
"Ganó millones pero murió arruinado; a la que iba a ser su esposa le ocultó que ya estaba casado; nunca le dio su apellido a su hija; nunca lo fusilaron (una de sus mentiras de guerra más sonadas); tampoco se fue de España porque Franco lo persiguiera, al contrario, por expreso deseo de la mujer del dictador, actuaba en privado para la familia en el palacio de La Granja, en Segovia; tampoco lo encarcelaron ni se alistó en el batallón republicano del temible Enrique Líster..."

Ángel Palomino (Wiki)
Ángel Palomino
"A Gila nadie –ni borracho ni sereno- lo fusiló, nunca estuvo en la cárcel y nunca fue exiliado político". Sabíamos de ello, pero nos faltaba un testimonio fiable: por ejemplo, el de Ángel Palomino (por favor, pincha), militar franquista de alta graduación, conocido escritor humorista y, por ende, amigo de Miguel Gila.
Les remito al artículo que publicó en ABC, sección Tribuna, del veintiocho de julio de 2001, sumamente aclaratorio al respecto. Donde incide en lo que desde luego era conocido: que terminada la guerra inició sus colaboraciones periodísticas, mientras era movilizado para cumplir el servicio militar, en un diario de Zamora, El Imperio. Que era de la Prensa del Movimiento. Y además fue por un tiempo funcionario de la Organización Sindical. Y si por su ideología claramente izquierdista hubiera sido perseguido por el Régimen, difícilmente le habría sido posible publicar sus primeros dibujos, año 1942, en el semanario Flechas y Pelayos, o luego en La Cordorniz, a finales de esa década, cuyo director era Álvaro de La Iglesia, antiguo combatiente en la llamada División Azul. En una palabra: el extraordinario humorista madrileño del barrio de Chamberí, nacido el 12 de marzo de 1919, 'se fabricó' una biografía, llena de inexactitudes".

Hemeroteca
Y efectivamente. Si escribimos, entre comillas, en la Prensa Histórica "Miguel Gila", "Gila Cuesta".., nos saldrán resultados que contradicen la imagen de perseguido y exiliado que nos quiso vender Gila:
1945 Imperio: Diario de Zamora de Falange Española de las J.O.N.S.: Año X Número 2699 - 1945 Septiembre 12: "73 obras concurren a la Exposición de 'Educación y Descanso' que será inaugurada hoy". Entre ellas figuran nueve obras de Gila: Retrato, Mi hermana, Autorretrato, 2 Historietas mudas y 4 Viñetas.
- El 13.02.1948 tiene un programa semanal en Radio Zamora: "Lo que soñamos anoche". Fantasía semanal de Miguel Gila.
- También en el Imperio, del 3 de julio de 1952, aparece un titular muy fuerte, con foto y todo, y una entrevista en la que se ve que no le va tan mal en la España de Franco: "Miguel Gila actuará el día 18 ante el Caudillo. En este mes estrenará su revista en Madrid. En nueve meses ha ganado medio millón de pesetas".
- En 1966 cuando, según él, estaba en el exilio sudamericano (1962-77) «por un empacho de dictadura» (aunque otras fuentes lo achacan al intento de evitar una demanda por adulterio de su esposa), encontramos en el Diario de Burgos del 11 de Mayo, esta chocante noticia:
Gila desahuciado de su vivienda
Vista del juicio de apelación interpuesto por el famoso humorista
Madrid. — En la sala tercera de !a Audiencia Territorial, se ha celebrado esta mañana in juicio de apelación de don Miguel Gila Cuesta, contra sentencia del Juzgado número 7, que le condenó a desalojar su vivienda en el plazo de cuatro meses con apercibimiento de que sería lanzado caso de no dejar libre el piso en dicho plazo. Gila arrendó para oficina el local de la calle Carranza número 3, sexto derecha, y, sin contar con el propietario de la casa, instaló cocina y cuarto de baño en local, además de realizar otras modificaciones prohibidas por la Ley, convirtiendo en vivienda lo que era local de negocios. El casero le demandó. El arrendador ganó el pleito en el Juzgado, y apelada por Gila la sentencia del juez ante la Territorial madrileña en su sala tercera, se ha visto la apelación, interviniendo en apoyo de las respectivas tesis don José Luis Ducase Gros y don Pedro González Parra, abogados de Gila y del propietario. 
Como veis, no es humor de izquierdas todo lo que reluce.