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domingo, 18 de septiembre de 2022

Se van los montañeros, se van, se van...

En el Balaitus, 1931
Yo creo que la aprendí a finales de los 60. Lo que más gracia me hacía era eso de "que dormirás en un lecho de flores, con cuatro montañeros que te hablarán de amores".
-¡Ufff, qué pereza! -diría más de una.
Aquí tenéis un trocito, en el 60 aniversario de un amigo:
En los comentarios de ese vídeo alguien dice:
- podrían cantarla desde el principio!! es muy bonita la canción
Y recibe esta respuesta:
-Yo la canto completica y a petición de unas niñas (hoy ya mamás) que me lo pidieron
Y efectivamente, en su vídeo, Angelines Navarro Ciordia (conócela un poco más) lo presenta "recordando los tiempos en que viví en el cuartel de la Guardia Civil de Peralta, donde pasé unos años muy felices":
Se van los montañeros,
se van, se van, se van, se van
A la montaña donde les espera
una montañera, llena de tristeza.
Remírame, morena,
remírame, remírame.
Yo te remiro, porque eres muy bella
y quiero que vengas conmigo a la sierra.
Contigo a la sierra
no, no, no, no, no quiero ir,
porque en la sierra hace mucho frío,
se come sobre hierba y se duerme sobre tierra.
Sobre tierra, niña, no, no, no, no, no dormirás
que dormirás en un lecho de flores
con cuatro montañeros 
que te hablarán de amores.
Si me hablan de amores,
sí, sí, sí, sí, sí quiero ir,
aunque en la sierra haga mucho frío,
se coma sobre hierba y se duerma sobre tierra

Buscando el origen de la canción
Camping de Asolace
Las dos versiones más conocidas son "Se van los montañeros" y "Se van los falangistas".
Sobre esta última, dicen en Memoriablau:
"Esta canción la he cantado mucho en la montaña, y en fuegos de campamento. Ignoro si su origen está en la guerra civil, aunque yo creo que es algo anterior (del decenio de los 1920s), y que, probablemente, su copla original fuera la de los montañeros. Pero me falta información documental sobre uno u otro origen. Por su melodía, parece castellana. Teniendo en cuenta que se cantó en la guerra civil, también debió cantarse en la División Azul".
Yo, por lo que he investigado, creo que es posterior a la Guerra Civil. Y que la expresión que le da más personalidad es "remírame, morena"
En la hemeroteca de Diario de Navarra no aparece hasta 1991 y sólo el comienzo: "Se van los montañeros, se van...se van", en referencia al Campamento Nacional de Montaña organizado por Anaitasuna en el Camping de Asolace.
En la Prensa Histórica, en 1937, se hace referencia por tres veces a una poesía que empieza por "Ya se van los falangistas", de Gregorio Bernal, que nada tiene que ver con la canción que tratamos.
Sí hay una referencia a la canción en una crónica de 1985 sobre el Valle del Sol, en Burgos, en la que se alude a aquellos pioneros que en los años 50-60 cantaban "Se van los montañeros" mientras empujaban la tartana que los llevaba a esquiar.
Así pues, en las hemerotecas, la máxima antigüedad documentada para esta canción son los años 50-60.

Cancionero de Alcázar de San Juan
Soldados españoles durante su servicio militar en los años cuarenta del siglo xx. (Wik)
Bajando de Madrid hacia el sur, hasta un punto que forma ángulo recto con la ciudad de Valencia, ahí está Alcázar de  San Juan, al noreste de Ciudad Real. La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes recoge una contribución en la que aparece esta canción caracterizada como "Canciones de quintos y soldados"
Se van los del cuarenta,
se van, se van, se van, se van,
se van al puesto donde peleaban,
y era una morena la que los cuidaba;
-Remírame, morena, remírame, remírame,
Yo te remiro porque eres muy bella
y quiero que vengas conmigo a la guerra.
- Contigo a la guerra no quiero ir, no quiero ir,
Porque a la guerra se va a pelear,
se come muy mal, se duerme en la tierra.
-Tú dormirás en un lecho de flores,
con cuatro del cuarenta 
que te hablarán de amores.

En 1940, recién finalizada la Guerra civil española, Francisco Franco dictó la Ley de Reclutamiento y Reemplazo del Ejército, en la que se estableció, entre otros cambios, la duración del servicio militar obligatorio en dos años. Esta norma también disponía la prohibición de contraer matrimonio desde el ingreso en filas hasta su pase a la situación de reserva.

Ésta es pues la mayor antigüedad que he conseguido documentar para esta canción: 1940 y en Castilla. Y ni falangistas ni montañeros, "canción de quintos".

lunes, 26 de agosto de 2019

San Donato, por los cuatro costados

"San Donato mira las estrellas". Autor, Amadeo Urdiáin Navas
Es, sin duda, el monte navarro que más cambia de aspecto, dependiendo desde dónde lo mires
De niño, desde el Redín, me llamaba la atención un monte que tenía forma de M mayúscula. Un día le pregunté a mi hermano mayor y me dijo que era la Silla de Pilatos. Y yo me imaginaba al romano espatarrao sobre lo que luego supe que eran Peña Leciza y San Donato.
1. Peña Leciza  2. San Donato  3. Churregui  4 San Miguel y Archueta  5. Gaztelu
Churregui, Gaztelu, San Miguel de Aralar y, sobre el Santuario, el Archueta, la Trinidad de Irurzun (Erga)... son montes muy vistosos desde el Redín y con nombres muy sonoros, que pronto aprendí, y que cierran el arco por el noroeste.
Pero tuve que recorrer el tramo desde Irurzun a Huarte Araquil y subir a San Miguel para conocer las verdaderas dimensiones de la Sierra de San Donato (y Satrústegui) en su inmensa longitud.
Hace un siglo, al marqués de Santa María del Villar, fotógrafo pionero de la promoción turística, también le impresionó el aspecto que ofrece San Donato visto desde las inmediaciones de Arbizu, al oeste de la peña, y nos dejó varios testimonios.
Lo mires por donde lo mires, San Donato siempre parece inaccesible, como en esta imagen de la cara sur.

Pero si alguna fotografía de esta montaña mágica me ha llevado al éxtasis ha sido ésta.
Sí, pensé lo mismo que estás pensando tú.
Se la pasé a mi amiga Olga con esta leyenda:
"San Donato, la proa de un barco atravesando Barranca y Burunda.
Hazle unos versos, si te atreves".

Y vaya que sí se atrevió:
SAN DONATO

Entre Burunda y Barranca 
asomas, proa de barco, 
para surcar el mar verde 
de ese delicioso prado.

Si yo fuera capitán
en tu castillo de mando,
pronto levaría anclas 
para seguir navegando.

Navegando junto al cielo,
por el mar de las espigas,
sobre los surcos dorados
de las mieses, ¡maravilla!

Hermosa proa de barco,
varada en su verde mar,
deja que suba a tu puente 
para hacerte navegar.










(derechos reservados)

Nota: Si mi hermano Carlos, allá donde se encuentre, pudiera leer estos versos, seguro que se olvidaba de Pilatos y llamaba al monte que tenía forma de M mayúscula "la Silla de Olga". 
¡Mil gracias, poeta!

martes, 23 de abril de 2019

Primeros años de la Escalada en Navarra

Cabecera del reportaje DN Miércoles 12.11.58 página 3ª
Lo que he encontrado en la hemeroteca de DN es nada menos que el acta de nacimiento de la Sección de Escalada del "Club Deportívo Navarra". Escaladores como Daniel Bidaurreta (ver foto del Huso) se van a emocionar rememorando sus hazañas de hace... 60 (sí, sesenta) años.

En 1958 fueron nombrados los dos primeros instructores de la E.N.A.M. (Escuela Nacional de Alta Montaña) para Navarra: Ángel Asiáin y Roberto Carballeda, que junto con Miguel Ángel Albero, Alejandro Tapia y José Antonio Vidaurreta formaron un grupo, denominado “el equipo italiano”, que realizó muchas escaladas, las hoy clásicas de Echauri. Carballeda y Tapia escalaron por primera vez la Chimenea Norte del Cantero. Poco después aparecieron Daniel Bidaurreta y Marcos Feliú, que fueron sus continuadores y el enlace entre el período precedente y una nueva generación surgida a partir de 1960.
***
Artículo del Diario de Navarra
El "Club Deportívo Navarra" cuenta con un excelente grupo de Escalada Se han realizado este año numerosas ascensiones, entre las que destacan la Travesía de «Las Crestas del Diablo» (Pirineo Central), Aguja de Ansabére (Pirineo roncalés), Monolito de Leyre y Dos Hermanas de Irurzun.
***
Dentro de las facetas del montañismo, existe una modalidad que muy pocos dominan, hasta el punto de que, aun entre los grupos más numerosos, y países que cuentan con organizaciones importantes de montaña y aficionados en gran cantidad, su porcentaje es insignificante. Nos referimos a la escalada que, con el esquí y simple montañismo, completan el deporte de montaña.
Escalada y descenso 1. Pegado a la pared 
vertical y sin apoyo alguno a su alcance, el 
escalador se dispone a colocar uno de los 
estribos que lleva colgados a la cintura. 
2. Lo que cuesta horas en subir, se 
desciende en muy poco tiempo, de la 
manera que puede apreciarse en la fotografía
(Fotos E. VIZCAY.)
Y al hablar así nos referimos, claro está, no a los que en su recorrido por nuestros montes o alta montaña tienen que superar un paso difícil para el que hace falta serenidad y cierta idea de lo que es la roca, sino a grupos que se han dedicado por completo a la práctica de esta especialidad dominando su técnica y ejercitándola, aunque sea en las épocas del año más propicias para ello.
Es natural esta minoria de que hablamos al principio, pues para llegar a alcanzar suficiente maestría en su práctica, es necesario, además de estar dotado de facultades, superar el sacrificio que supone un largo aprendizaje, tener corazón y una gran compenetración entre todos los componentes de las cordadas, pues sin ello no valdría para nada los valores individuales de cada uno. Es este un deporte en que la única compensación, aparte de alcanzar la meta, deseada por todo deportista, es la gran emoción de su práctica. emoción que en grado sumo comienza en cuanto se eleva unos metros del suelo y no decae un ápice mientras no se vuelve a pisar otra vez sobre firme. Es necesario además una gran constancia pues, sobre todo en los primeros tiempos, hay que ir contando paso por paso los progresos y ha de pasar imprescindiblemente mucho tiempo hasta conseguir alguna realización notable.
***
Grupo de escaladores del C. D. Navarra:
Tapia, Carballeda, Albero y Vidaurreta.
Sentado, Angel Asiain, director del Grupo.
(Foto E. VIZCAY.)
Desde estos últimos años salimos formando grupo José Antonio Vidaurreta, Miguel Angel Albero, Alejandro Tapia, Roberto Carballeda y yo. Practicamos con cuerdas y clavijas siempre que tenemos ocasión y hemos seguido dos cursos de escalada organizados por la Escuela de Alta Montaña de la Federación de Montañismo. Este año, el mes pasado, junto con el Profesor Nacional de Escalada Lusarreta, hemos dado en Echauri unos cursos de escalada a un numeroso grupo (unos veinte) de aficionados, del Club Irrintzi.
Después de paciente espera hasta dominar algo la técnica y estar bien compenetrados, este año nos hemos lanzado al asalto de algunas paredes y monolitos y tenemos la satisfacción de que, sin el menor tropiezo, no nos ha fallado ninguno de nuestros proyectos.
Parte del material nos ha faci Litado el C. D. Navarra y el resto lo conseguimos con nuestros propios medios. Como ocurre siempre en el deporte amateur, no contamos con lo que desearíamos.
Lo más importante de lo realizado este año es lo siguiente:
1. En Echauri se ha ascendido varias veces El Huso, piedra de toque de todos los escaladores. Dificultad cuarto Grado. Tiene 35 metros de altura y es la piedra más visitada. Han subido cordadas de militares, de Bilbao, San Sebastián, Tolosa y Cataluña. Duración hora y media. También en este sector hemos ascendido a la Peña de El Cantero, con dos subidas por la cara Norte de 70 a 80 metros de altura. En la cima existía una Cruz de hierro, de cuyos extremos pendían dos cencerros que sonaban al moverse con el aire. Parece que fué puesta hace muchos años en que subieron los del pueblo con ayuda de un gran andamiaje para talar madera existente en una planicie. Por habérsenos pedido así, la bajamos a Echauri para repararla pues los cencerros estaban completamente oxidados. También ascendimos «El Quiriaco» y «El Pirulo» y otras piedras. en plan de enseñanza y entrenamiento.
«El Huso» Una vez fija la cuerda que 
asegura al compañero, Bidaurreta se 
asoma examinando la pared por la que 
ha de efectuar el descenso. 
Sept 1958 (Foto E.VIZCAY.)
2. En la carretera de Aoiz a Burguete hicimos «La Buena Moza», cuarto grado. En su cima encontramos un buzón colocado hace ocho o diez años.
3. Entre Carrascal y Unzué «Putrenaiza» de 60 metros. Cuarto grado.
4. En Osquía, primera escalada a la «Aguja de Osquialde», de 115 metros, por la Arista S-E. Más que dificultad encontramos peligro pues la roca se halla muy descompuesta. Duración tres horas.
5. En Leyre, «El Monolito», de 60 metros, Dificultad quinto grado. nos costó cinco horas, a doble cuerda. El 18 de agosto de 1946 lo hablan escalado dos catalanes. Colocamos en la cima un pequeño buzón de zinc.
6. «Hermana Mayor de Irurzun» (la de la izquierda, yendo hacia San Sebastián). De trágica historia pues cuenta dos muertos en intentos de escalarla. Siete horas y media. Altura 220 metros desde la iniciación.
7. Petrechema ( Pirineo navarro) «Aguja de Ansabére», 50 metros altura por la chimenea y 300 por la cara N-E. Dificultad quinto grado. Como su base está a dos mil metros altura aumenta su dureza el frío reinante puesto que la subimos en octubre. Las grietas estaban con hielo.
8. Pirineo Central—Cresta de1 Diablo». Una fuerte travesía de crestas sobre precipicios que oscilan entre 150 y 500 metros en caída vertical. Recorrido total diez horas de escalada. Efectuada en un día por Carballeda y Vidaurreta. Altura de la base media 2.700 metros.
Como te he dicho antes, la cosa, gracias a Dios, ha ido con la mayor normalidad. Únicamente cabe señalar durante nuestra ascensión en las Dos Hermanas de Irurzun, muy dura por su gran duración de más de siete horas pegados a la roca, cómo desde la carretera nos gritaban y nos ofrecían comida. Fíjate que no llevábamos más que una pequeña bota con gaseosa, una manzana y algo de glucosa.
Y la mayor contrariedad la sufrimos en el Pirineo navarro, al subir la Aguja de Ansabére. Hubimos de ir el día anterior para dormir al pie de Petrechema y dormimos con una temperatura en el exterior de la chabola de pastores en que estábamos, de siete grados bajo cero. Al iniciar la ascensión el fuerte viento arrancó la gorra a mi compañero elevándola a gran altura y al descender el mismo viento nos enredó la cuerda en la cima de la roca y no pudimos recuperarla perdiendo unos 35 metros. Para colmo, al regreso nos quedamos sin gasolina, teniendo que hacer noche en el camino, tras empujar el coche después de la paliza.

viernes, 29 de marzo de 2019

Monte más alto desde el Redín

Pincha para ver mejor
Nacido en Dormitalería, mi lugar diario de ocio fue el Redín hasta los 10 años (1950-60). 
Siendo las murallas de este baluarte un buen mirador, pronto me interesé por el nombre de los montes visibles desde allí.
Higa de Monreal e Izaga 
sobre todas se levantan
y se ven sus altas cumbres 
desde muy larga distancia.
Así dice un viejo poema (1867) que nos enseñaron nuestros padres, nacidos en Cemboráin, a la vera de ambas impresionantes peñas.
Así que, supongo que fueron, a una con San Cristóbal, los primeros montes que conocí por su nombre y que cierran el panorama por el sudeste.
El siguiente tuvo que ser el que yo llamaba "el monte del sombrero", que resultó ser el Cabezón de Echauri -al oeste-, nombre gráfico por el que lo conocemos en Pamplona.
Mi hermano mayor, Carlos, llamaba "la silla de Pilatos" a esa especie de M (eme mayúscula) que forman Peña Leziza y la cumbre de San Donato.
Churregui, Gaztelu, San Miguel de Aralar y, sobre el Santuario, el Archueta, la Trinidad de Irurzun (Erga)... son montes muy vistosos y con nombres muy sonoros que pronto aprendí y que cierran el arco por el noroeste.
Y mi hermano Ramón me dijo, no hace mucho, que el Lacarri -al nordeste- era el primer 'mil' más cercano a Pamplona.
Pues bien, de todos ellos el más alto era San Donato, cuya altitud era muy fácil de recordar ya que coincidía con el año del descubrimiento de América: 1492.
Esa fue mi creencia hasta una fría mañana de enero de 1984, cuando tenía ya 34 años.

Visita al Caballo Blanco (Sr. Roca)
Uno de los tres fue el responsable
El 2 de enero de 1984 (así se señala en la diapositiva y en mi libretica, a ellas dedicada) acudí al retrete ('lugar de retiro') del Caballo Blanco. En aquella época (luego ya vi que lo cambiaron) el servicio tenía un estrecho ventanuco, una especie de saetera, que daba al Este.
Mientras regaba las plantas del jardín del Sr. Roca, algo llamó mi atención. En el horizonte, un puntito blanco se clavó en mi retina. Era una mañana de invierno luminosa, con la atmósfera transparente, sin neblina. Quizás fue la estrechez del campo visual, obligada por aquel ventanuco, pero aquella mañana de enero me percaté de lo que en 34 años no había visto nunca. Nadie me lo dijo. Lo descubrí yo solo, con la ayuda de la saetera del Caballo Blanco.
Sabía que era un pico de Pirineos, pero aún no tenía el gusto de conocerlo.
Salí de aquel bendito retrete y saqué una diapositiva que titulé así:
Caja 29 Navidades Enero 84
Redín 1ª diap. hacia Pirineos
Fue la 1ª de un montón de diapositivas que me fueron acercando a mi destino.
Ya en casa, tracé en el Atlas de Navarra una linea (ver foto final) que me llevaba inexorablemente hacia un pico del Pirineo oscense: Peña Forca, que pronto se convertiría en un viejo amigo.
Peña Forca desde el monte Violeta
Progresivamente, fui haciendo diversas excursiones para poder fotografiarla desde los diversos hitos de esa línea.
Ayer encontré en una cajita la selección de ese montón de diapositivas. Quiero ahora digitalizarlas para poder ofrecéroslas aquí mismo.
Pero, de momento, hoy tenemos que conformarnos con Google Earth y, aunque no tiene la misma calidad que las diapositivas, sí que puede darnos una idea del trabajo gozoso que hice hace  35 años.
Y en este acercamiento a Peña Forca, ninguna compañía mejor que Edvard Grieg: En la gruta del rey de la montaña, fragmento de Peer Gynt
Os aconsejo verlo en pantalla completa.

Éste es el mapa con las lineas que tracé -con Peña Forca como destino-. Fue una excusa perfecta para hacer excursiones por lugares de Navarra que me maravillaron:
Actualización
1. Como me han bloqueado otra vez en Face, no puedo responder a la pregunta de Mariano Pascal. Lo hago aquí:
Mariano Pascal Hola Pachi Mendiburu Belzunegui, muy útil la información! no sabía qué pico era!!
Una curiosidad, alguna vez escuché que desde la iglesia de Olza el pico más alto que se ve, es el mismísimo Bisaurin ¿puede ser?
Pachi Mendiburu Belzunegui Yo creo que sí. Si paseas del Redín por la Ronda Barbazán y subes al baluarte del Labrit (el Biru; antes estaba siempre abierto), van desfilando por ese pasillo diferentes picos y, por supuesto, también el Bisaurín. También se ven desde Santa Lucía, donde la actual cárcel, y mejor que desde el Redín. Voy a comprobar lo que dices de Olza
2. Muy a tener en cuenta la webcam de la Catedral, situada en el torreón prismático de la Capilla Barbazana y que, apuntando hacia el este, nos puede dar imágenes sorprendentes de esa zona del Pirineo oscense.