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miércoles, 10 de julio de 2024

Concurso Carteles 1907. Pañuelo rojo

Álvaro Galbete Etuláin, bajando Chapitela en el coche; Cartel Fiestas 1907, con Olegaria
Andaba buscando el origen, el comienzo del pañuelo rojo de nuestras fiestas en la Prensa Histórica, cuando tuve la inmensa suerte de encontrar este artículo de El Eco de Navarra, de febrero de 1907. Se trata de una crítica -sin contemplaciones- de los cinco bocetos presentados al cartel de fiestas de ese año. Pronto me di cuenta de que el cartel que promocionaba el periódico era ese famoso en el que aparece Álvaro Galbete, acompañado de Olegaria Guerendiáin, alumbrando con su coche la traída de los toros desde El Sario.
Llama la atención que el crítico (un tal "I."), que en un par de líneas despacha los tres primeros bocetos y califica el de Ciga de "un cromo", desconozca la identidad de Álvaro Galbete -el dueño del coche que más admiración despertó en la Pamplona de las primeras décadas del XX-, al que califica de "distinguido forastero". Galbete, en 1932, asesinará a Ezequiel Seminario (pincha), el Provisor, porque éste tramitaba con éxito el divorcio de Olegaria, que le había acusado de maltrato y adulterio.

Concurso Carteles 1907
Pues ya están en el Ayuntamiento cinco bocetos del cartel anunciador de nuestras fiestas, voy á hablar algo de ellos, y muy especialmente de uno, del que firma don Ricardo Tejedor. 
Los dos presentados por la casa Ortega, de Valencia, son muy artísticos, pero no son propios para el anuncio de nuestras fiestas. 
El boceto de Ciga gano el concurso de 1908
El que firman les señores Ibañez y Sanchez es poco atrayente, poco artístico, aunque tiene trozos muy decorativos. 
El que firma el señor Ciga, es bonito, un cromo, algo así como una fotografía iluminada. En él, sin que ahora entremos á analizarlo, ha dejado su autor la huella de una labor enorme, de una tarea grandísima. La figura del primer término está perfectamente dibujada, y tendría mucho más carácter aquel guapo mocetón si no tuviera remangadas las mangas de la camisa. El predominio del rojo forma una iluminación general de carmín algo chillona. Este predominio hace resaltar mucho el azul de los pantalones del pamplonica y la blancura de su camisa y sus alpargatas. Con todo, sin embargo, podríamos estar conformes, porque realmente, la labor del señor Ciga, es plausible, pero en lo que no ha estado afortunado es en la elección de motivo. Esto habrá de reconocerlo el propio autor. El motivo de su cuadro es el eterno motivo. Un trazo del redondel, un torero saludando, un tipo de la tierra, una guitarra, un cortinon, etc , etc. 
Hay que buscar en el boceto dos cosas, la perfección de lo establecido, que desde luego resulta una aparente innovación, ó la novedad y la originalidad, la presentación de algo que dé nuevas sensaciones. 
Las dos cosas ha conseguido don Ricardo Tejedor, que ha presentado un boceto primoroso. Y digo que ha conseguido dos objetivos y debe decirse que ha conseguido tres. 
Primero.- Hacer una obra de arte que se puede presentar en cualquier sitio donde el Arte triunfe y reine. 
Segundo.- Ha realizado una obra originalísima, por haber elegido un motivo completamente nuevo sobre el cual no se ha pintado nada á pesar de ser interesantísimo. 
Tercero.- Ha compuesto un cuadro en el que resalta el carácter típico de nuestras fiestas populares. Ha trasladado al lienzo la nota más intensamente pamplonica de nuestras fiestas.
Hasta ahora no ha tenido Pamplona, como lo han tenido algunas poblaciones, un cartel anunciador de sus fiestas en el cual se hermanaran, se juntaran, se estrecharan en íntimo abrazo el Arte y el carácter de las fiestas, el Arte y el espíritu de las fiestas. 
¿Es esto verdad, amigo Zubiri? 
Hoy hay uno, como en otra ocasión no muy lejana debió haber otro. 
El señor Tejedor ha escogido la nota popular del encierro de los toros, única en España y aún no presentada al público en carteles anunciadores, y con esa nota ha compuesto, ayudado de su gran temperamento artístico y de su dominio sobre la técnica pictórica, un cuadro primoroso. 
La torada ha salido del Sario y se dirige á Pamplona. Delante corre un grupo de pamplonicas con la vestimenta propia de esos días. 
Es de noche. 
Un automóvil trae distinguidos forasteros á Pamplona, y en la carretera los reflectores del auto iluminan el interesante grupo que forman la torada y los muchachos que corren delante de ella. 
El chauffeur detiene el auto, y una mujer se levanta de su asiento sorprendida ante aquel extraño espectáculo. 
¿Cómo está expresado todo esto? Como tenía que expresarlo un artista de alma. 
La luz de los reflectores, muy bien entendida, contrasta primorosamente con el azul oscuro del cuadro. La torada constituye un grupo en el que toros y mansos tienen la designación y relieve perfectos, dados por hábiles pinceladas. 
El automóvil y sus figuras en primer término, oscuros y suavemente iluminados en los contornos, en los bordes por el reflejo de la luz están perfectamente entendidos. 
Un muchacho, vestido con blusa azul, boina y pañuelo rojo, que corre en primer término y que destaca su. figura en la penumbra, vive, corre, parece animado de movimiento. 
Las demás figuras corresponden al conjunto del cuadro. 
¿Puede darse una nota más pamplonesa? 
Debe tener en cuenta la comisión de Fomento (ya se yo que lo tiene, y me alegro mucho) que hay que buscar Arte, porque en este hallarán siempre el general aplauso; que hay que seguir los caminos por donde se va á premiar al artista verdadero; que hay que desechar las eternas variaciones sobre el mismo tema, sobre las guitarras, sobre los guiñoles que dan las fotografías de trozos de tendido, que son iguales en todas partes donde se corren toros, que hay que llevar al cartel anunciador de nuestras fiestas la nota, el color típico (sin que esto del sabor local deje de tener sus contrariedades), pero el color verdaderamente típico, peculiar, genuinamente pamplonica.
 
Los elogios de que ha sido objeto el boceto del señor Tejedor por parte de los señores concejales y de cuantos lo han visto, son una prueba más de su mérito. 
Yo felicito sinceramente al señor Tejedor.
"I." El Eco de Navarra, 15 de febrero de 1907
***
Así pues, ese pañuelo rojo, que la mayoría de pamplonicas llevamos -como Nico Williams- de corazón (y los de Curia -con Asirón a la cabeza- llevan de conveniencia, para disfrazarse de pamplonicas), tiene su comienzo destacado en el cartel de fiestas de 1907. 
Pero de esto hablaremos con más detalle en una próxima entrada.

domingo, 25 de junio de 2023

Fiestas del Barrio San Juan 2023

Miguel entrega pañuelos a los clientes del bar Danubio
Como todos los viernes, este 22 de junio teníamos cena-concierto en el bar Danubio, pero esta vez la retrasamos una hora para poder asistir a un concierto de los de verdad: el de la Escuela de Jotas "Manuel Turrillas", en el bar Ganuza (calle Martín Azpilcueta), con motivo de las Fiestas del Barrio San Juan. 
Dirigidos por Josu Hernández Asurmendi, fueron desgranando su repertorio de jotas, pasodobles, canciones de Turrillas... para rematar con El Roncalés. Hubo también artistas invitados, como Alberto Gurrea y Roberto Urrutia.
Estuvieron cantando durante hora y media pero, aunque todos los hicieron estupendamente, voy a poner sólo dos actuaciones para que veáis la calidad del concierto

1. Es la jota y es mi canto
Itziar Sánchez y María Leoz: "Es la jota y es mi canto, en Navarra, la más grande; el cantarla es un orgullo, que me la enseñó mi padre".
Vaya manera tan elegante de cantar la jota: con fuerza, con corazón y sin estridencias.
Me emocionaron hasta las lágrimas. Viva la Jota, viva Navarra. Y que vivan estas mocetas!

2. Cogidicos de la mano
"A mi madre con mi padre, allá lejos se les ve; cogidicos de la mano, como la primera vez".
En esta maravillosa jota, compuesta por el propio Alberto Gurrea, quiero que os fijéis en un pequeño detalle. 
En el vídeo se ve, pero yo al menos no lo oigo. Alberto y Josu sí. 
Alberto es alérgico a la pandereta y Josu oye a su espalda que alguien la toca, suavico, pero la toca. Y con total humanidad le hace un gesto para que deje de hacerlo.
Es increíble que, siendo varones, puedan hacer dos cosas a la vez y las dos estupendamente. 
¿Dos? Y tres, porque el abrazo final entre Alberto y Josu es para emocionar.

3. Bar Danubio. Entrega del Pañuelo Rojo de fiestas
Pero el momento más solemne tuvo lugar en el Danubio. Tras apuntar la demanda y sin que ninguno lo esperáramos, Miguel se acercó a nuestra mesa y nos entregó a cada uno el pañuelo rojo de fiestas.
Y, como se ve en la foto, nos hizo a todos felices:
Y como los de las mesas de al lado se quedaron con envidia, también hubo para ellos pañuelico rojo:
Todo un detalle del Bar Danubio, el bar que está en el terreno de juego del Campo San Juan, al que quiero agradecer con uno de los primeros vídeos que hice: La del Pañuelo Rojo.
Va por vosotros, Miguel, Antonio, Alfonso...
Cantan Los Iruña'ko:
Si luego el ariñ-ariñ 
pudiéramos bailar,
apriétame la mano 
un poquito al pasar.
Yo te diré: ¿me quieres?; 
tú me dirás que sí.
Nadie oirá lo que dices 
al son del tamboril.

Historia de las Fiestas del Barrio San Juan
Según la hemeroteca de Diario de Navarra, la 1ª vez que se celebraron las fiestas no fue en Junio, por San Juan, sino en Septiembre de 1964:
27/09/1964 También quedaron concluidas las fiestas del Barrio de San Juan Bautista, con bailes por la tarde y por la noche.
San Juan de la Cadena -el precedente del actual barrio- existió desde antes de 1173 (1ª noticia de la ermita de San Juan Bautista), hasta el año 1795 (cuando estaba Pamplona amenazada por las tropas francesas de la Convención y se decidió derribar el pequeño barrio, 10 casas entonces).
Pues bien, fijaos lo que nos cuenta Tiburcio de Okabio en una Iruñería de 1949:
DN Sábado, 1.° de Enero de 1949.
IRUÑERIAS Carricadanzas y mecetas
"Combat de taureaux à Pampelune" 1829 Charles (de) Séchan
Un autor castellano de principios del siglo XVIII, en el estrambótico estilo de su época, nos dejo un curiosísimo escrito relatando las fiestas del barrio de San Juan.
Describe, con citas latinas intercaladas en el texto, los incidentes de la corrida de toros, y cómo, al final de ella, "Desocuparon los galanes y las damas los balcones para ocupar la plaza, y en confusión hermosa, que solo entonces dexó la confusión de ser ruda, en un eslabón variamente dispuesto, formaron una danza vizcaína, o como dicen los vascuences, 'Carricadanza' y midiendo con el compás de sus pies en cabriolas, texidos y floretas las calles y disparando a trechos algunos voladores, que hiriendo blandamente la esfera, llevasen relaciones del festejo a las estrellas, llegaron con festivo alborozo y repetidos vivas a la plaza de la Fruta; echóse triste capuz la noche y se retiró cada uno a su morada».
Yo pienso que Don Ignacio confunde las fiestas de Pamplona por San Juan, con las fiestas del barrio San Juan
En Pamplona, de siempre, se ha celebrado a San Juan. La fiesta de San Juan, la clásica de Pamplona, "abría el periodo de nuestras fiestas, con rondallas y aceite frito de churros". Por eso las primeras fiestas del barrio fueron y tuvieron que ser en septiembre, porque San Juan ya estaba pillado por la capital.
La corrida de toros no pudo ser sino en la Plaza del Castillo. Y la Plaza de la Fruta es la actual Consistorial.
No hay duda.

lunes, 2 de enero de 2023

Con pañuelico rojo, hasta las estatuas

Llevan décadas desterrando el pañuelo rojo de las fiestas de los barrios, de San Fermín Chiquito y de muchos pueblos. Pero con los Sanfermines grandes, los universales, no se atreven. Y menos, después de la doble campaña de SF 2022.
Echa una ojeada para entender el problema: 

Un pañuelo para Euskal Herria


Dos campañas sobre Sanfermines, entre las mejores estrategias de comunicación de toda España
"Sólo se puso una condición: ir de blanco y rojo, y con la mejor sonrisa"
"El 6 de junio, las principales estatuas de Pamplona amanecieron con un pañuelo rojo anudado al cuello"

La revista especializada IPMARK ha incluido las campañas ‘Este año sí, vívelos’ y pañuelos rojos en las esculturas entre las más destacadas de 2022 Colocación, el 6 de junio, de pañuelos rojos en las principales esculturas de la ciudad para subir el último peldaño a la ‘escalerica’ de San Fermín

Dos campañas puestas en marcha por el Ayuntamiento de Pamplona para la promoción de la imagen de los Sanfermines han sido reconocidas como unas de las mejores estrategias de comunicación realizadas en España en 2022, según recoge la revista especializada IPMARK en su número de diciembre.

Se trata de las campañas ‘Este año sí, este año por fin, vívelos’, con la que el Ayuntamiento vistió la ciudad con el rostro de 562 personas que se fotografiaron para la ocasión, reivindicando así la esencia de las fiestas, que son las personas, sus gentes, tras dos años sin poder celebrar los Sanfermines con la ilusión mantenida de #LosViviremos.

La segunda campaña destacada entre las mejores estrategias de 2022 fue la colocación, el 6 de junio, de pañuelos rojos en las principales esculturas de la ciudad para subir el último peldaño a la ‘escalerica’ de San Fermín, provocando la sorpresa entre la ciudadanía de Pamplona y consiguiendo ser noticia nacional en los principales canales de televisión y medios del país.

Las dos campañas, realizadas con La Llorona Comunicación SL, figuran entre las 41 estrategias seleccionadas por la revista especializada IPMARK como resumen del año 2022, entre las que figuran campañas de grandes empresas internacionales, la mayoría del sector bancario, del tecnológico y de mobiliario y decoración.

ACCIONES DE LAS CAMPAÑAS
La campaña de comunicación 'Este año sí, este año por fin, vívelos' fue la culminación a dos años sin Sanfermines debido a pandemia de la Covid. Durante esos dos años sin fiestas, el Ayuntamiento lanzo la campaña #LosViviremos, un hashtag que la ciudadanía hizo suyo y que sirvió para compartir esperanza entre los pamploneses y proyectar hacia el exterior la importancia de nuestras fiestas, así como la mejora de su imagen. Al recuperarse la celebración de los Sanfermines en 2022, el Ayuntamiento quiso devolver el protagonismo a la ciudadanía con el mensaje ‘Vívelos’ y sus rostros.
Para ellos, se invitó a todo aquel que quisiera a pasar por un set fotográfico montado en el zaguán de la Casa Consistorial durante un sábado de junio de 2022 para ser fotografiado y aparecer en la próxima campaña sanferminera. Por la cita pasaron 562 personas, lo que supuso para los fotógrafos ni un minuto de parón. Familias, bebés, parejas, mayores, cuadrillas… Sólo se puso una condición: ir de blanco y rojo y con la mejor sonrisa. Todos fueron fotografiados de una manera expresiva e ilusionante.
Sus rostros engalanaron las calles Pamplona durante los Sanfermines 2022, colocadas en todos los soportes propios del Ayuntamiento: en las lonas de la estación de autobuses, en los 52 mupis que hay por toda la ciudad y en los accesos a los aparcamientos públicos. En total, 574 metros cuadrados de mobiliario urbano llenos de sonrisas e ilusión. Esa era la manera de que estuviera, al igual que los Sanfermines, a pie de calle.
La otra campaña del Ayuntamiento fue una sorpresa para la ciudadanía. El 6 de junio, las principales esculturas de Pamplona amanecieron con un pañuelo rojo anudado al cuello. Era la manera de celebrar el último peldaño de la ‘escalerica’ hacia los Sanfermines tras dos años sin poder vivirlos.
Se colocaron pañuelos en 24 estatuas de la ciudad: desde la estatua de Hemingway a la de los corredores del encierro, sin olvidar la de San Francisco de Asís, las figuras de la Justicia y la Prudencia que presiden la fachada del Ayuntamiento de Pamplona o, incluso, la de la estatua de los Fueros situada a 23,40 metros del suelo en el Paseo Sarasate, que amaneció con un pañuelo de metro y medio sobre la figura de cinco metros.
Para poder conseguir el efecto sorpresa, la colocación de pañuelos se planificó durante la madrugada del 5 al 6 de junio. Comenzó a las 00:30 horas, cuando la ciudad ya dormía, siguiendo una ruta perfectamente cronometrada por las distintas ubicaciones de las estatuas con un camión cesta para conseguir llegar a la altura requerida en cada caso, y terminó en torno a las 6:00 AM en el Paseo de Sarasate, frente a la sede del Gobierno de Navarra, con una grúa con un brazo de 32 metros de altura para anudar el pañuelico rojo a la Estatua de los Fueros de Navarra.

domingo, 15 de julio de 2018

Arrastrado del pañuelo por un miura

Miura, los más asiduos a la Feria, distinguen muy bien cuál es el pañuelo de San Fermín
Ayer, día 14, ocurrió lo que ha pasado ya varias veces, pero que nunca más debería volver a suceder: un mozo fue enganchado del pañuelo por un miura y fue arrastrado -a pesar de los intentos por liberarse- durante más de 70 metros, hasta que fue soltado en las gateras del Callejón.

Nudo tipo corbata
Desde hace muchos años (que se lo pregunten a Chapu Apaolaza) se conoce un nudo de seguridad para usar exclusivamente en el encierro y -casualidades de la vida- lo explicaron el día 11 en televisión:


Arrastrado del pañuelo por un miura
En este vídeo se muestran varias cosas:
En primer lugar que en la curva de telefónica el vallado de la derecha es el sitio menos seguro (pincha). Incluso, subido a él (que le digan a algún fotógrafo), te pueden arrancar del mismo como si fueras una pluma.
Que un pañuelo, con el nudo convencional, puede ser una trampa mortal, y que debería ser obligatorio el corredizo, también en la faja.
Que Miura es la ganadería que más ha venido a la Feria del Toro y conoce a la perfección cómo es el pañuelo de San Fermín y sabe que la ikurriña le sienta al pañuelo como a Cristo dos pistolas.
Que nos alegramos de que lo que le ha pasado a este ciudadano francés haya quedado en un susto, pero que quedará grabado para el resto de sus días.


Prensa
El corredor arrastrado por un miura es un joven francés que ya ha dejado el hospital
El corredor que ha sido arrastrado varias decenas de metros por un miura en el último encierro de Sanfermines es un ciudadano francés de 27 años, Pierre Ponté (en mi lugar), que ya ha abandonado el Complejo Hospitalario de Navarra. El mozo ha sido enganchado por el pañuelo por uno de los toros en el tramo de la bajada al callejón y ha sido arrastrado hasta que finalmente ha caído al suelo en el propio callejón que da acceso a la plaza de toros. El corredor ha sido trasladado con una erosión de un centímetro en el cuello y con contusiones en la espalda. Su pronóstico era leve. Ha recibido un alta acordada.
Os recomiendo que echéis una ojeada a estas fotos de DN
El maldito poste 66:

domingo, 24 de septiembre de 2017

Un pañuelo para Euskal Herria

Esto sí que tiene tradición. Nosotros, de niños, también jugábamos 'al pañuelo' con el moquero
Algunos le llaman 'pañuelo fallero', 'de hierbas' otros 'de Olentzero', los hay que prefieren 'de arrantzale' o de 'kashero', hay quien, simplemente, le llama 'servilleta' y alguno -en plan despectivo- 'pañuelo de mocos', pero estoy convencido de que su implantación en las fiestas de todos los barrios de Pamplona, en San Fermín Chiquito, en muuuchos pueblos de Navarra... (y de los 'siete herrialdes') no obedece a la casualidad, sino a consignas perfectamente planificadas y obedientemente orquestadas, de cara a la creación de un pañuelo para su Euskal Herria.
Pincha para ver detalles
Cuando en otros sitios nos copian el traje 'de pamplonica', alucinan cuando el día 6, a las doce menos algún minuto, pañuelo rojo extendido entre las manos y brazos en alto, todos, absolutamente todos, exigimos el disparo del cohete.., desde la propia Pamplona, seguramente desde las propias peñas, desde el Gobierno de Navarra, desde las sedes de los partidos nacionalistas, 'herrikotabernas'... se está promocionando el 'pañuelo a cuadros'.
Y donde tienen fuerza, como hemos visto, lo imponen. Con el San Fermín Grande, de momento, no se atreven -bastante tienen con imponernos la ikurriña y el 'presoak etxera' en la Plaza Consistorial- pero, desgraciadamente, si no tomamos conciencia y ponemos los medios, esa maravillosa imagen  del momento del chupinazo desaparecerá de Pamplona.
***
Un pañuelo para Ciudad Real
Calle Dormitalería, junto a las verjas 
de la Catedral (ver en Maps)
Hace algún tiempo, investigando los sanfermines de 1967 -el del encierro por Dormitalería-, hace ya 50 años, di con un  manchego, llamado Carlos de la Torre Vaxeras, que vino por primera vez aquel año y que luego siguió viniendo con sus amigos durante más de una década.
Tanto él, como sus amigos, sentían verdadera envidia de que en Pamplona, durante las fiestas que acababan de disfrutar, "todas las personas, pamplonicas o visitantes, lucían su pañuelo rojo". 
Carlos
Una noche "Carlos, tuvo el alumbramiento de una idea, que no era otra que el lamento de que, teniendo en nuestra tierra manchega un pañuelo que llamamos 'de yerbas', que había servido para que nuestros campesinos, de generación en generación, lo utilizarán para secarse el sudor, fruto del sol y del trabajo cotidiano.., no pudiese promocionarse como símbolo de unión y cultura en nuestras fiestas."
"Llegando a la convicción de que, efectivamente, el 'pañuelo de yerbas' podía ser el símbolo que nos uniera a todos los ciudarrealeños en nuestras fiestas y que podíamos, lucirlo con el mismo orgullo, que en otras localidades de la geografía española lucían sus pañuelos característicos."
Y lo consiguieron. Hoy en día no hay quien se acerque a Ciudad Real a fiestas y no lleve puesto el "pañuelo de yerbas".
Imagen del Noticias

En conclusión...
En conclusión: cuando, inspirándose en y envidiando la unidad y orgullo de Pamplona alrededor del pañuelo rojo, unos manchegos promocionan su 'pañuelo a cuadros' tradicional para unir en la fiesta a todos los ciudarrealeños, aquí en Pamplona y Navarra, quienes todos sabemos -Cuatripartito a la cabeza- utilizan un pañuelo a cuadros similar, precisamente, para dividirnos y romper la unidad del pañuelo rojo, unidad  que ha sido -y esperemos que siga siendo- la envidia del mundo entero.
Y, como con la bandera de Navarra, nos dirán que el pañuelo rojo no corre peligro, que nadie te lo va a quitar... Ya, ya... Hoy en Pamplona, en San Fermín Chiquito, vas con el pañuelo rojo por lo Viejo y parece que vas provocando.

San Fermín Chiquito 2017
Poco antes de los sanfermines de este año conté esto mismo que estás leyendo y aunque la inmensa mayoría participaba de los mismos temores que yo tenía, hubo bastantes personas que me llamaron visionario, que el pañuelo rojo en Navarra no corría ningún peligro y que, eso de que llevar el pañuelo de cuadros obedeciera a consignas de cara a la creación de un pañuelo para Euskal Herria, era la consecuencia de algunos vinos de más por mi parte.
Hace ya muchos años, unos veinte años, empecé a sospecharlo, pero cada fiesta de mi barrio, cada San Fermín Chiquito me lo confirma. Como ya dije, con el San Fermín grande aún no se atreven, pero se ven ya síntomas de que se están animando: adiós al riau-riau; procesión mutilada en la calle Curia, toda la parafernalia proetarra por lo viejo, explosión antitaurina (que no animalista)...
El programa de fiestas de este año de San Fermín de Aldapa es el paradigma del descaro con el que actúan. En seseintaytantas páginas sólo hay dos fotos del pañuelo normal de Pamplona: una de la procesión y la otra de 'Raíces navarras'. El resto, pañuelo de cuadros y propaganda pro presos de ETA, independencia de Cataluña, okupas...
Lo más doloroso, los niños. Se les ofrece el pañuelo de cuadros como si fuera una tradición en Pamplona.
Y todo en un intento por presentar a nuestra ciudad como una idílica aldea de Euskal Herria.
¡Vaya Panoramix que tenemos!
Por si a alguien le queda alguna duda, Koko en Navarra.com lo corrobora genialmente hoy mismo:

He subido a Face 17 imágenes extraídas del programa, toda una denuncia de lo que aquí (y allí) criticamos.

jueves, 27 de julio de 2017

"Pañuelos rojos", de Juan B. Pardo (edición)

Familia Mendiburu-Belzunegui en San Fermín 1954. Jardines de la Taconera
Nacido en diciembre del 49, siempre -como se ve en la foto de SF 1954- he conocido el pañuelo rojo para la fiesta de San Fermín. 
Para cuando, 11 años más tarde, Juan B. Pardo grabó las imágenes de "Pañuelos rojos" en los Sanfermines de 1965, el pañuelo ya era muy habitual no sólo entre niños, sino también entre los adultos.
Uno de los motivos por los que Juan hizo este corto fue la fascinación que le causó el color rojo, presente muy especialmente en los pañuelos, como símbolo de estas fiestas, llenas de alegría y de jolgorio.
El 29 de junio, vino su hijo Julio a presentar este corto de 8 mm en la Filmoteca, se puso en contacto conmigo y me proporcionó un montón de información sobre la película y sobre su padre, que hoy tiene 91 espléndidos años. 
Con esos datos de Julio, con los de Manolo Borrego (gracias, majetón) y con los que he descubierto viendo "Pañuelos rojos", he hecho una edición de la película en la que, por orden de aparición, destaco los siguientes puntos:

0. Pañuelos al cuello, de par de mañana del 6
A los más jóvenes les llamará la atención que en aquellos años se iba al cohete con el pañuelico puesto. Me gustaría saber cuándo y de dónde salió esa bonita estampa de los pañuelos levantados con ambas manos para recibir el chupinazo.
1. Sanfermines de 1965
El propio Julio me señala en el correo que me ha enviado que la película se filmó en los Sanfermines de 1965.
Este dato de 1965 me lo corrobora Manolo Borrego. Luego lo veremos.
2. Bar Choko
Uno de los escasos testimonios de que por aquellos años (también en el 59) no escribían el nombre del bar ‘Txoko’, sino ‘Choko’ (pincha sobre la imagen).
3. Esposa e hijo
Siendo el hilo conductor el pañuelo rojo, Juan nos presenta a una señora que compra un globo para su hijo. El niño le coloca al globo… ¡un pañuelo rojo! ¿Quiénes serán? Pues, ni más ni menos que la esposa de Juan, Rosa María San Gil, y su hijo, Julio, entonces de 8 años.
4. Casa Casla
Todo pamplonés recuerda con cariño aquellos chorizos de cartón de Casa Casla. Quizás Juan B. Pardo no fuera consciente de que las imágenes que él grabó son, sin duda, las mejores y las que nos resultan más entrañables a los pamploneses
5. Giovanna Ralli
Así escribía en una entrada anterior:
"En este corto hay unas imágenes preciosas, que van a lograr que a más de uno se le humedezcan los ojos. Os he señalado dentro de un círculo a una jovencita que ha llamado mi atención por su espontaneidad”. Mi amigo Manolo Borrego nos lo aclara:
[No sé si ya te lo han contado, hablas del encanto de una chica en el chupinazo de 1965, pues yo estaba a su lado y se trataba de la actriz italiana Goivanna Ralli, guapísima, que estaba rodando la película Carnaval de Ladrones con Stephen Boyd (Mesala en Ben-Hur), no veas, a cada momento la peinaban, maquillaban; tenía que salir junto a la Pamplonesa bailando, y claro tendrían todos los permisos del ayuntamiento para estar ahí, yo con mi camarica la fotografié un montón de veces pero no encuentro esas fotos, se hospedaban en el hotel Maisonave ya en la calle Nueva, y muy majos cuando fui con Rafael Bozano del periódico y él les hizo fotos, muy majos y guapos todos.]
Actualización 20.04.22 Castells acaba de subir el reportaje que Gómez (pincha) le hizo a Giovanna Ralli aquel día.
6. Gumersindo Bravo
En las mismas imágenes de Giovanna aparece el Maestro Bravo, toda una institución en aquellos años, ya que él, con su banda, entretenía la espera en la Plaza de Toros antes del Encierro.
7. Fuente Plaza del Consejo
Por si alguien tiene alguna duda, ahí va ese enlace.
8. Vendedora de periódicos
A ver si alguien la conoce. Gracias.
9. Corralillos de Santo Domingo
Aunque todavía en los años 60, la prensa aludía a ellos como “Corralillo de la Rochapea”, como recuerdo de que hasta 1914 estuvo allí el Portal de la Rochapea, hoy es más habitual referirse a ellos como “Los Corralillos”, a secas, o “Los Corralillos de Santo Domingo” (por la calle), para distinguirlos de los del Gas que, esos sí, están en la Rochapea.
10. Peña La Jarana y la laureada
Un testimonio innegable de que en el año 65 esta peña llevaba en su escudo la laureada (pincha imagen).
11. Juan B. Pardo en el tiro pichón
Me dice Julio sobre esta película: “la filmó solo mi padre, excepto en algún plano que sale él en las barracas y eso lo grabó mi madre”. Pues a esta escena se debe de referir.

Juan B. Pardo grabando en la Plaza en 1965
Biografía de Juan Bautista Pardo García
Entusiasmado por aquel trocito de "Pañuelos rojos", decía yo: "¡Ya me gustaría saber quién es ese tal "Juan B. Pardo", autor de esta joya". Pues ahora, gracias a su hijo, ya sabemos quién es.
Me ha mandado Julio un par de enlaces:
Uno que lleva al Noticias, en donde hacen una sucinta biografía y, sobre todo, referencias a "Pañuelos rojos".
Y el otro, que enlaza con la Enciclopedia Auñamendi en donde ofrecen una completa biografía.
Quiero destacar, muy especialmente, este primer dato de 1976, y de los sucesos del 3 de marzo de ese año, sucesos que a mí también me tocó vivir bien de cerca:
"En 1976 actuó como mediador para poner fin al conflicto social surgido en Vitoria y que había desembocado en los sucesos del 3 de marzo.
En 1979 fue destinado, de nuevo, a un Juzgado de Vitoria. Durante un tiempo estuvo vinculado al colectivo de Jueces para la Democracia aunque posteriormente no siguió en él.
En 1982 pasó a la Audiencia Provincial de Vitoria como magistrado y en 1985 fue nombrado Presidente de la Audiencia Territorial de Bilbao. En estos años fue autor de diversos estudios profesionales, en especial sobre la policía judicial y sobre la casación civil y foral, primeros en su género en Euskadi.
Participó además en los trabajos de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Al ponerse en marcha la reforma de la Administración de Justicia que modificaba su estructura territorial y hacía desaparecer las Audiencias Territoriales, fue nombrado primer Presidente del recién creado Tribunal Superior de Justicia del País Vasco el 10 de mayo de 1989".
Como veis, toda una personalidad a la que le tocó trabajar duro, en tiempos muy duros.
Doble mérito que mantuviera esa maravillosa afición al cine.
Muchas gracias, pues, a Juan por ese precioso "Pañuelos rojos" y también a su hijo Julio por toda la información y material que nos ha proporcionado.

lunes, 3 de julio de 2017

Defendamos nuestro pañuelo rojo


Un pañuelo para Euskal Herria
Algunos le llaman 'pañuelo fallero', 'de hierbas' otros 'de Olentzero', los hay que prefieren 'de arrantzale' o de 'kashero', hay quien, simplemente, le llama 'servilleta' y alguno -en plan despectivo- 'pañuelo de mocos', pero estoy convencido de que su implantación en las fiestas de todos los barrios de Pamplona, en San Fermín Chiquito, en muuuchos pueblos de Navarra... (y de los 'siete herrialdes') no obedece a la casualidad, sino a consignas perfectamente planificadas y obedientemente orquestadas, de cara a la creación de un pañuelo para su Euskal Herria.
Pincha para ver detalles
Cuando en otros sitios nos copian el traje 'de pamplonica', alucinan cuando el día 6, a las doce menos algún minuto, pañuelo rojo extendido entre las manos y brazos en alto, todos, absolutamente todos, exigimos el disparo del cohete.., desde la propia Pamplona, seguramente desde las propias peñas, desde el Gobierno de Navarra, desde las sedes de los partidos nacionalistas, 'herrikotabernas'... se está promocionando el 'pañuelo a cuadros'.
Y donde tienen fuerza, como hemos visto, lo imponen. Con el San Fermín Grande, de momento, no se atreven -bastante tienen con imponernos la ikurriña y el 'presoak etxera' en la Plaza Consistorial- pero, desgraciadamente, si no tomamos conciencia y ponemos los medios, esa maravillosa imagen  de la portada desaparecerá de Pamplona.
***
Un pañuelo para Ciudad Real
Hace algún tiempo, investigando los sanfermines de 1967 -el del encierro por Dormitalería-, hace ya 50 años, di con un  manchego, llamado Carlos de la Torre Vaxeras, que vino por primera vez aquel año y que luego siguió viniendo con sus amigos durante más de una década.
Calle Dormitalería, junto a las verjas 
de la Catedral (ver en Maps)
Tanto él, como sus amigos, sentían verdadera envidia de que en Pamplona, durante las fiestas que acababan de disfrutar, "todas las personas, pamplonicas o visitantes, lucían su pañuelo rojo". 
Una noche "Carlos, tuvo el alumbramiento de una idea, que no era otra que el lamento de que, teniendo en nuestra tierra manchega un pañuelo que llamamos 'de yerbas', que había servido para que nuestros campesinos, de generación en generación, lo utilizarán para secarse el sudor, fruto del sol y del trabajo cotidiano.., no pudiese promocionarse como símbolo de unión y cultura en nuestras fiestas."
Carlos
"Llegando a la conclusión de que efectivamente, el 'pañuelo de yerbas' podía ser el símbolo que nos uniera a todos los ciudarrealeños en nuestras fiestas y que podíamos, lucirlo con el mismo orgullo, que en otras localidades de la geografía española lucían sus pañuelos característicos."
Y lo consiguieron. Hoy en día no hay quien se acerque a Ciudad Real a fiestas y no lleve puesto el "pañuelo de yerbas".

En conclusión...
En conclusión: cuando, inspirándose en y envidiando la unidad y orgullo de Pamplona alrededor del pañuelo rojo, unos manchegos promocionan su 'pañuelo a cuadros' tradicional para unir en la fiesta a todos los ciudarrealeños, aquí en Pamplona y Navarra, quienes todos sabemos -Cuatripartito a la cabeza- utilizan un pañuelo a cuadros similar, precisamente, para dividirnos y romper la unidad del pañuelo rojo, unidad  que ha sido -y esperemos que siga siendo- la envidia del mundo entero.
Y, como con la bandera de Navarra, nos dirán que el pañuelo rojo no corre peligro, que nadie te lo va a quitar... Ya, ya...

viernes, 30 de junio de 2017

SF 1966 y "Pañuelos rojos"

¡Cómo no va a haber pan para tan entrañable chorizo! (gracias, Casa Casla)
Ocurrió en 1966
Seguro que recordáis (con la música de "Viva la gente de pueblo, viva la gente tronera..." esa letrilla de: "Vivan los Fueros navarros, / fuera la Televisión; / que la Tele es una caca / y el ABC otra mayor". Fue la canción de los sanfermines de 1966.
En aquellos años, dieron en un programa de televisión unas cifras erróneas sobre la contribución económica que Navarra hacía al Estado. Desde Navarra se exigió una rectificación pública. Más vale que el Ministro de Información y Turismo se disculpó ante la Diputación Foral, y el mismo día 6 de julio TVE exponía públicamente su respeto hacia el régimen fiscal navarro.
Para rematarla, Alfredo Amestoy -tan bilbaino él- contaba en ABC, en un reportaje sobre los sanfermines, que en Navarra éramos trogloditas, no teníamos hospitales y vivíamos en la prehistoria.
El día 12, en la corrida, un mozo (supongo que sería del Muthiko) saltó la barrera y en el centro del ruedo se dispuso a quemar unos ejemplares del ABC. Al no funcionar sus cerillas, toda la plaza, como un solo hombre, le ofreció sus mecheros, cerillas, chisqueros, jodevientos.., todo el arsenal del que disponía. Y aquellos ejemplares ardieron con el aplauso unánime de navarros y forasteros, de sol y de sombra, cantando eso de  Navarra, Navarra, Navarra es cojonuda, como Navarra no hay ninguna.


Pañuelos rojos
Actualización: "aunque en los títulos pone '1966', las imágenes son de los Sanfermines del 65" (dice Julio en el comentario).
Pero si hacemos caso a la hemeroteca de DN, las imágenes del Chupinazo y de Giovanna Ralli son de 1966. 
El ambiente de la calle fue retratado fielmente por Juan Bautista Pardo en "Pañuelos rojos".
Así escribía en una entrada anterior:
"En este corto hay unas imágenes preciosas -del Chupinazo de 1966- que van a lograr que a más de uno se le humedezcan los ojos. Os he señalado dentro de un círculo a una jovencita que ha llamado mi atención por su espontaneidad.
[Manolo Borrego: No se si ya te lo han contado, hablas del encanto de una chica en el chupinazo de 1966, pues yo estaba a su lado y se trataba de la actriz italiana Goivanna Ralli, guapisima que estaba rodando la pelicula Carnaval de Ladrones con Stephen Boyd (Mesala en Ben-Hur), no veas a cada momento la peinaban maquillaban, tenia que salir junto a la Pamplonesa bailando, y claro tendrian todos los permisos del ayuntamiento para estar ahi, yo con mi camarica la fotografie un monton de veces pero no encuentro esas fotos, se hospedaban en el hotel Maisonave ya en la calle Nueva, y muy majos cuando fui con Rafael Bozano del periodico y el les hizo fotos, muy majos y guapos todos.]
Ya me gustaría saber quién es ese tal "Juan B. Pardo", autor de esta joya. ¡Mil gracias!"
Como habéis visto, este trocito provocó mi curiosidad, tanto por las imágenes, como por su autor.
Y ayer, día 29, esa curiosidad se vio satisfecha con la noticia de que en la Filmoteca, a las 20:00 h, se proyectaba, completa, "Pañuelos rojos" del cineasta Juan Bautista Pardo, en Super 8.
La pena es que, para cuando llegué a taquilla, ya no había entradas desde media hora antes de la proyección, muestra inequívoca del interés que ha despertado.
Pero no hay que preocuparse. He encontrado en vimeo (aunque con menos calidad) la cinta completa que hoy, provisionalmente, os ofrezco.
Y digo 'provisionalmente' porque, en cuanto saque un rato, me comprometo a editarla para detenernos en algunos detalles que, creo, merecen la pena.
De momento:
Minuto 2'10": según Jokin Idoate (quien la conoce bien) la rubia que compra el globo es nada menos que María Ostiz! (opinión corregida por Julio en el comentario)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Los Iruña'ko: iruñerías, bilbainas y más

Llevaron el nombre de Pamplona y de Navarra por medio mundo
Han caído en mis manos un par de viejas cintas con canciones de Los Iruña'ko (Los "de Pamplona"). He hecho una pequeña selección de aquellas que por su rareza, su gracia o su sentimiento me han llamado  más la atención. El denominador común de todas ellas es ese "aire de familia" entre las que denomino "iruñerías" (siguiendo a Premín de Iruña, padre de Sylvia Baleztena, DEP) y las "bilbainas": están hechas en español, pero introducen alguna palabra vasca, o imitan la forma de pronunciar el castellano que solía tener el auténtico vasco. Por cierto, esas palabras vascas (maitia, ene...) las he escríto con grafía castellana (maitía, ené...) para que todo el mundo sepa cómo se pronuncian.
Al tener que digitalizarlas, me he visto obligado a bajar bastante el volumen para que no distorsionaran. Así que os pido que las escuchéis con el volumen a tope, ya que el sonido de origen es muy suave.
Muchas de ellas se encuentran totalmente olvidadas, no en los recuerdos de aquellos castizos que, como Miguelo, basta que alguien arranque (cuando no son ellos mismos), para que, como un resorte, se lancen a "ejecutarlas". Pero ni siquiera aparecen en Internet bastantes de ellas.
Los Iruña'ko llevaron el nombre de Pamplona y de Navarra por medio mundo (por lo menos), porque tenían a su tierra en el corazón, en la misma medida que los pamploneses y los navarros tenemos en el nuestro a Los Iruña'ko.

Si hoy conseguís leer algo, enhorabuena
Iruñerías:

1. Hay un farol coloráu
Forma parte del himno del Aldapa, compuesto por Manuel Turrillas, personaje que , como Los Iruña'ko, ha marcado la vida cultural y festiva de Navarra.
En la esquina de la Plaza del Castillo (seguramente la que da al Paseo Sarasate, popularmente también, Paseo Valencia) pusieron uno de los primeros semáforos. Estaba todavía en rojo, cuando el protagonista empezó a cruzar. El manga blanca (los guardias llevaban entonces unas mangas blancas), celoso de su deber, hizo sonar el silbato, sacó el recetario y le impuso una multa de cinco pesetas (0,03 €. ¡qué majicos eran entonces!).

Hay un farol coloráu
en la esquina de la plaza,
hay un farol coloráu;
por no esperar que s'apague,
manga blanca m'a silbáu,
ha sacáu la libretica
y un duro que s'a jibáu
¡¡¡riáu riáu!!!

2. Por la Plasa Ayuntamiento 
Es un trocito delicioso del himno del Irrintzi, también de Manuel Turrillas.  Por lo visto, a Turrillas le tenía muy preocupado (él era de Barasoain) cómo circulaban por Pamplona los aldeanos que venían a la capital. No creo que haga falta ninguna traducción; tan sólo decir que, en otras versiones, en vez de chulubita o churubita, se dice chuflainica. Vamos, una manera jocosa de llamar al chiflete, perdón, al silbato de los guardias. Y lo de salió de la raya supongo que se referirá a los límites de algún paso de peatones.

Por la Plasa Ayuntamiento, ¡chun!
un aldeanico pasó;
como salió de la raya, ¡chispún!
el guardia va y le chufló.
Al oír la chulubita ¡pi!
el pobre se avergonsó,
se puso coloradico ¡chispún!
y toa la gente se rió.

3. Ya me ha dicho la Pranchisca
También de Turrillas, forma parte de Joshé Miguel, pasacalles en el que se nos cuenta los avatares de un mozo, vasco él, que coge "Erroncalesa" para venir a sanfermines a disfrutar con la Peña La Única.
Ya me ha dicho la Franchisca
que me quiere ver correr
el ensierro, que le disen
miedo que no hay que tener.
También dise la Franchisca
que me quiere ver bailar
por el Paseo Valensia,
mucho que le hase gustar.
¡Viva la juerga,
viva el placer,
venga la bota
que quiero beber!
¡Viva la jota
y el chacolí!
¡¡¡Viva San Fermín!!!




4. Oí a un Muthiko cantar 
Forma parte del himno de la Peña Muthiko Alaiak, y fue compuesta ¡cómo no! también por Manuel Turrillas. Mutiko, mutil es mozo, muchacho, pero en este contexto creo que se refiere a un miembro de la Peña, por eso lo escribo con "th", como el nombre original. Ésta es la versión de Los Iruña'ko:

Oí a un Muthiko cantar
en la Plaza del Castillo,
oí a un Muthiko cantar:
"no sé qué tiene Pamplona,
la vieja Iruña sin par,
que quien conoce sus fiestas
nunca las puede olvidar"

Bilbainas
Prefiero referirme a estas hermosas canciones que giran alrededor del Bocho con el nombre de bilbainas, mejor que el de bilbainadas. Esta última expresión siempre me ha parecido despectiva y no creo que lo merezcan los temas cantados por Los Xey, Bocheros, Chimberos, Cinco bilbaínos o los mismos Iruña'ko. Y bilbaina, escrito sin tilde, porque, aunque según la RAE debe escribirse bilbaína, con tilde, los naturales de Bilbao y los vascoparlantes en general la pronuncian sin ella. Así, la propia palabra nos da una información añadida sobre el contenido y la forma de la canción.

5. Hay un paraje en Bilbao
Como dice la imagen (pincha para ver mejor), se trata de una creación de Timoteo de Urrengoechea (1899-1993). La peluquería de "ese ladino francés" ya desapareció. Una pena, pero he conseguido un documento excepcional que confirma la existencia de ambos.
Me encanta el "realismo bilbaino" de esta canción: paraje, ladino francés...
Cantan Los Iruña'ko, a continuación del  paraje en Bilbao, un par de estrofas que, a mi juicio, no tienen nada que ver con la primera. Pero, me han hecho tanta gracia...

Hay un paraje en Bilbao;
no dais con él. (bis)
Es la peluquería
de Carbonell.
A ese ladino francés
le tocó la lotería,
y en la Plaza Nueva ha puesto
una gran peluquería.
***
La abuela te ha traído
un serdico robáu;
en la chimenea aguarda, maitía,
con el rabo cortáu
***
¡Ay ay ay, ay ay ay!
chiquitos (vasos de vino) por aquí,
chiquitos por allá;
¡ay ay ay, ay ay ay!
si con nosotros vas,
moscorra (borracho) acabarás

6. Ené, que risas hisimos
Recreación de un botellón de finales del  XIX
El registro más antiguo en la BNE es de 1942. Aparece como autor José Moro, pero mucho me temo que éste sea tan solo el autor de los arreglos y que la canción original sea de mediados del XIX y que su autoría sea popular (1). No sabía yo qué era el Sendeja, pero ya me he enterado de que es una vieja calle de Bilbao llamada la Sendeja, supongo que diminutivo de senda. Chalos y todo nos hiso significa que nos aplaudió. Como en la canción anterior, de nuevo nos encontramos con un cambio de decorado que nos dice que poco o nada tiene que ver con la canción que sigue. Lo más curioso de "Deseos tengo para casarme" es el respeto y confianza con la que le habla la hija a la madre y la respuesta desairada de la progenitora:

Ené! (¡Vaya!), ¡qué risas hisimos
al pasar por el Sendeja!
Chalos (aplausos) y todo nos hiso
desde el balcón una vieja
***
-Deseos tengo para casarme,
amatxo maitía (madrecita querida);
búscame pronto un novio,
mutila gaztía (mozo joven).
-Tú eres muy joven ezkontzezko (para casarte)
neska zikiñe zirikako.(chica cochina incordiante)
Si no te callas, te voy a dar
bi belarriondoko (dos bofetadas)

(1) Actualización 20.07.19 Un comentario recibido en YouTube me obliga a hacer una correción. "Ené qué risas hisimos... tiene autor. Es una de las que forman parte de un poema festivo de J. J. Moronati titulado "Ronda de barragarris" y es de mediados del siglo XIX", me dice Hipólito-Mariano ROJO CANTIN. Y lo he comprobado (busca "Sendeja") suficientemente. Muchas gracias.


Me hace gracia que en algún foro del Noticias agradecen que saquemos estas cosicas del olvido

Y más: "La del pañuelo rojo"
Y para terminar, cambiamos el decorado. A este delicioso zortziko no podemos clasificarlo como "canción bilbaina" aunque en su origen se llamara "Zortziko a Bilbao" o aunque, como todas las anteriores, esté escrita en lengua castellana pero usando algunas palabras vascas. En todas las iruñerías y bilbainas domina el tono jocoso; en ésta, sin embargo, quien manda es el sentimiento amoroso típico de la 2ª mitad del siglo XIX y de la 1ª del XX: entreverado con las costumbres y sentimientos religiosos.
Fue compuesto en 1864 por Avelino de Aguirre y popularizado (con retoques en música y letra que lo mejoraron considerablemente) por el tenor Ignacio Tabuyo durante el primer tercio del siglo XX.
Aclaraciones: "cuando la oración suene": se refiere al "toque de oración", al anochecer, cuando todos, y especialmente todas, deben estar recogidos en casa. El ariñ-ariñ (hoy arin-arin) es, como su nombre indica, una danza muy rápida. Ené (ene, pero pronunciado igual) es una exclamación traducible como "¡vaya!". Maitía (en vasco, maitia) es querida, cariño. 
Y hablando de maitia, este vídeo va dedicado, por los buenos recuerdos que me trae este zortziko, a Maite, compañera de curso en la universidad. Sé que entonces te gustaba mucho y espero que te siga gustando:


La del pañuelo rojo
(Zortziko a Bilbao)

Aunque la oración suene, 
yo no me voy de aquí:
la del pañuelo rojo 
loco me ha vuelto a mí.

Juntos rezar podremos, 
la oración que yo sé.
¡Ay! No me dejes solo, 
que yo me moriré.

ah... ah... ah...

¡Aupa! que el campanero

las oraciones ya va a tocar.
¡Ené! que yo me muero, 
maitía, maitía, ven acá.

Si luego el ariñ-ariñ 
pudiéramos bailar,
apriétame la mano 
un poquito al pasar.

Yo te diré: ¿me quieres?; 
tú me dirás que sí.
Nadie oirá lo que dices 
al son del tamboril.