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sábado, 18 de abril de 2026

Ajusticiados en la Plaza del Castillo

Fotografía de los esqueletos tal y como aparecieron. DDN
Historia
Pompelo les ajustició con misterio: La Plaza del Castillo ocultaba cinco cadáveres que esconden una incógnita
El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis
Reportaje con María Carcía - Barberena sobre unos ajusticiamientos que hubo en la Plaza del Castillo en tiempos de Roma
María García-Barberena, fotografiada más o menos encima de donde aparecieron los esqueletos Irati Aizpurua
Jesús Rubio DN 05/04/2026
Probablemente nunca sepamos quiénes fueron, qué les pasó y por qué les mataron. Les asesinaron, claro. Sus esqueletos aparecieron con las manos atadas, arrojados a un agujero sin cuidado alguno. Quizá les ajusticiaron obedeciendo la sentencia de un juez, pero algunos detalles no cuadran en esa explicación. Quizá fue una venganza mafiosa, en un arrabal de las afueras de la ciudad. Quizá eran cinco personas incómodas para el poder y queridas para el pueblo, y se los quitaron de en medio a escondidas. Todo pudo ocurrir. Nada es seguro. Solo que sucedió en Pompelo, la Pamplona romana, en el siglo III d.C., o a primeros del IV. Y que los cinco ajusticiados aparecieron bajo lo que hoy es la Plaza del Castillo.
Los arqueólogos y los historiadores llevan ya muchos años con ese enigma rondándoles las cabezas. Al fin y al cabo, los cadáveres se encontraron en marzo de 2002, durante las excavaciones con motivo de la construcción del aparcamiento de la plaza. Les habían enterrado en una fosa pequeña, acumulados unos encima de los otros de cualquier manera, cuatro en una misma orientación, el quinto cruzado sobre ellos. “Esa singular distribución se encontraba directamente relacionada con la naturaleza de la sepultura, una fosa común en la que fueron arrojados los cuerpos de cinco ajusticiados”, escribieron ya en 2010 los historiadores José Antonio Faro y María García-Barberena en un artículo en la revista Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra. Por lógica, no fueron amortajados, tampoco hubo ajuar que les acompañara en la muerte. En uno de ellos se comprobó que le habían atado las manos a la espalda, y es verosímil que también las piernas. Resulta plausible que los otros cuatro llegaran de igual manera a su muerte, aunque las evidencias no resultan tan claras.
El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis. Uno, el último al que arrojaron a la fosa, estaba enfermo de lepra. Sin embargo, en esos esqueletos no se pudo descubrir el menor signo de violencia. Nada de cortes, de cercenamientos. Y aquí se desata el misterio.
El muro que parece atravesarles es una construcción muy posterior DDN
Porque en Roma la pena de muerte no solo se aplicaba con frecuencia, sino que también con una crueldad a veces inusitada. El catálogo de tormentos y muertes de los romanos amargaría el desayuno de más de un lector. “Responden a rituales, tratan de exorcizar. Tenía un significado de expiación, y el objetivo de mantener tranquila a la ciudadanía y no enfadar a los dioses”, abunda García-Barberena. Es más, en muchas ocasiones, tras matar al condenado se mutilaba el cadáver para que no llegara al mundo de los muertos.
Penas violentas dejan siempre huellas en los huesos. Y los cinco de la Plaza del Castillo no las tenían. ¿Cómo les mataron entonces? ¿Envenenados? No cuadra con que les llevara a morir todos a la vez. Además, esa muerte se reservaba a privilegiados, y no parece que estos cinco, que acabaron en una fosa común, lo fueran. ¿Ahorcados? Las creencias romanas lo descartan. No solo porque deshonraba al muerto, sino porque creían que la horca cerraba el paso al último aliento, donde residía el espíritu, y este podía convertirse en lémur, un alma maligna que molesta a los vivos. ¿Estrangulados? Pasa algo parecido que con la horca. ¿Degollados sin tocar hueso? ¿Desangrados?
JUNTO AL MERCADO
Las cuerdas que les ataban, habituales en las ejecuciones, remiten a una pena de muerte. Sin embargo, en la cultura romana los ajusticiamientos se celebraban de forma pública. “Su función era ejemplarizante”, señala la historiadora. “Las evidencias arqueológicas permiten intuir una muerte rápida, discreta, por tanto sin espectáculo ni público”, apunta sin embargo el artículo. La fosa donde cayeron los cinco no estaba en una plaza a la que acudiera el gentío, sino en un rincón oscuro de la ciudad. No se encontraba lejos el mercado artesano, pero ya se trataba de la periferia de la ciudad romana, un sitio apartado en la trasera de unos baños. Un paraje oculto para cinco muertes que querían ocultarse.
¿Fue un romano que mandó matar a esclavos díscolos? Improbable. Tiempo atrás, el emperador Adriano había prohibido esa suerte de justicia privada. El ciudadano debía acudir a un magistrado, aunque este seguramente les condenara a la misma suerte.
En su artículo, José Antonio Faro y María García-Barberena lanzan dos hipótesis que podrían cuadrar. Una, que no existió ajusticiamiento ninguno, sino un ajuste de cuentas al margen de la ley. Las mafias existen desde mucho antes que El padrino y sus métodos resultaban igual de expeditivos. 
La otra suposición remite a los mártires, nada menos. Se sabe que en el norte de África, en aquellos siglos, los jueces condenaban a los cristianos a muertes discretas, porque de otra manera se producían desórdenes públicos. “Quizá la causa de estos cinco hombres era más justa a ojos del pueblo de lo que a los magistrados que dictaron sentencia les hubiera gustado”, dice el artículo. “Quizá eran personajes significados de uno u otro modo en la sociedad de la época, a los que la plebe profesaba simpatía. Quizá resultaba más sensato sacarles de la cárcel de noche, darles muerte y enterrarlos en un callejón”.
Pudieron ser condenados a muerte y arrojados a una fosa común en el siglo III d. C., pero la ausencia de señales de violencia abre paso a otras hipótesis

lunes, 4 de marzo de 2024

Casa del Papa (Pza. del Castillo, 38): dibujos y pinturas

La "Casa del Papa", Plaza del Castillo 38. La 4ª desde San Nicolás
Mirando en Maps (pincha, 360º) la Plaza del Castillo desde el quiosco, verás una de las muchas irregularidades de esta plaza: todos los edificios tienen porches, salvo los cinco a la derecha de las escalericas de San Nicolás.
"Combat de taureaux à Pampelune" 1829 Charles (de) Séchan
¿Por qué? Porque en el tercer edificio (seguimos en el quiosco: 3º, a la derecha de San Nicolás), en el actual número 37, estaban los corrales y la presidencia de las corridas de toros que se celebraron en dicha plaza hasta 1843 (incluido).
Si sigues mirando desde el quiosco, verás que el cuarto edificio, el número 38 (pincha), tiene unos dibujos que llaman mucho la atención.
1873 Ibáñez, Mauro
1. Pues bien, no hace ni 24 horas he tenido la suerte de leer en una página de Facebook lo siguiente:
Haras Udabe
Otro edificio emblemático de la plaza del castillo. Edificio que fue desde creo su construcción (no estoy seguro), hasta hace pocos años propiedad de la familia Marichalar, los tíos y padres del ínclito JAIME MARICHALAR ex marido de la infanta Elena y padre del todavía mas famosete FROILAN. 
Pues bien esta casa tiene unos dibujos en la fachada hechos al carboncillo además de unos escudos, los tales dibujos estuvieron decenas de años tapados con varias capas de pintura con lo que estuvieron desparecidos de la memoria de la gente y hasta de la familia Marichalar. 
1878 Foto Marín y Coyné
El edificio era propiedad de los 7 hermanos Marichalar, todos vivían en Paris a excepción de Joaquín de Marichalar (ver Nota) y Cotton de Benetot que vivía en el segundo piso, casado con Amada Aranzadi. 
En 1987 el estado del edificio y sobre todo tejado era lamentable, tanto es así que el ayuntamiento de Pamplona (urbanismo) requirió en varias ocasiones a la familia Marichalar acometiera obras de mantenimiento para evitar la ruina del edificio. La situación económica de la familia era justita para acometer el gasto que suponía. 
En esas fechas yo tenía una pequeña empresa de construcción dedicada a la rehabilitación y se puso en contacto conmigo un arquitecto de Pamplona apellidado Inza (¿Francisco de Inza Campos?), quien me pidió a mí y otras constructoras un presupuesto de rehabilitación, finalmente se me adjudicó dicha obra. Que la acometí durante el año de 1988 (creo recordar); sí recuerdo claramente que comenzamos en abril y había que terminar la fachada antes del 4 de julio puesto que el ayuntamiento exigió que (en Sanfermines) no podían estar el montacargas ni andamiajes, para evitar problemas. 
1898 globo 'Ciudad de Pamplona' AMP
El arquitecto, Inza, buceó en el archivo fotográfico y encontró una foto de la plaza del castillo de un día de no sé qué año en el que se expuso a volar un globo y en esa foto sale la fachada con los dibujos que comento. Así que cogí a dos de mis mejores obreros a raspar cuidadosamente las capas de pintura de la fachada para ver si estaban los dibujos, y ¡zas! ahí estaban. 
Recibí las felicitaciones de cargo de urbanismo del ayuntamiento y de la restauración de los dibujos se encargo el ayuntamiento junto con gente de artes y oficios, creo recordar.

Como veis, toda una primicia contada por el protagonista.

2. Sobre el origen de esta casa, nos dice Martinena:
Fotografía Pamplonesa 1866 Coyné y 
Marín
en la Plaza del Castillo Pinturas 38
La casa que actualmente lleva el número 38 de la Plaza del Castillo ostenta en su frontis, a la altura del piso principal, dos pequeños escudos ovalados, que reproducen las armas de las familias López de Reta y Asiáin. Don Miguel López de Reta y Jaunsarás era dueño de esta casa en el último tercio del siglo XVII y parece que fue él quien la mandó edificar en torno al año 1670... 
Esta de la Plaza del Castillo, que antiguamente era conocida como “la Casa del Papa”, luce en su fachada unas curiosas pinturas murales, obra al parecer de finales del siglo XVIII, que se recuperaron hará cosa de cuarenta años (DN 25-07-2021). Según mis noticias, hay un investigador que actualmente está preparando un documentado estudio sobre ellas.

3. El Plan Municipal de Pamplona nos dice que el número 38 se llama "la casa del Papa" por las pinturas en grises, blancos y sepias, de figuras piadosas, santos, copones, escudos y guirnaldas que ocupan los entrepaños centrales. La casa fue reformada en 1880 por F. Ansoleaga.

Resumiendo...
1912. Navas de Tolosa. Visita de Alfonso XII Última vez que veo las pinturas hasta los años 80
Recopilando los datos de estas tres fuentes, podríamos resumir la historia de la Casa del Papa:
- 1670 ca. Parece que fue Miguel López de Reta quien la mandó edificar
- XVIII finales. Pinturas murales (sin seguridad)
- XIX 2ª mitad Desde que llega la fotografía a Pamplona, aparecen las pinturas en  todas las fotos de la fachada.
- 1880 Reforma de Florencio Ansoleaga
- 1912. Cº Navas de Tolosa. Visita de Alfonso XII Última vez que veo las pinturas. Sólo se salvan los dos escudos de la 1ª planta. Olvido de su existencia incluso en la familia Marichalar, los dueños.
- 1987-88 Un arquitecto de pamplona apellidado Inza (Francisco de Inza Campos?) descubre las pinturas en una fotografía antigua y el constructor Haras Udabe  ¡zas! las encuentra.
- 2007 Rehabilitación integral del edificio (tal y como está ahora, en 2024)

Soteras nos regala seis fotos de estos murales obtenidas en el año 90, justo después de su descubrimiento y antes pues de la rehabilitación integral de 2007.

Nota: Joaquín Marichalar, persona de una educación exquisita, dio clases de francés en el Seminario de Pamplona el año 1964 o 65

sábado, 18 de noviembre de 2023

Navarra contra los acuerdos de Sánchez

Foto Javier (A saco)
Miles de personas se concentran en Pamplona contra los acuerdos del PSOE y los independentistas
El presidente de Sociedad Civil Navarra ha destacado que Navarra se juega más, ya que no se conoce el contenido de los pactos con Bildu, grupo que ya defiende el "reconocimiento como nación" de la “quimera” que es 'Euskal Herria'

BEATRIZ ARNEDO DN 18/11/2023
Miles de personas (7.500, según Delegación del Gobierno, más de 10.000, según fuentes independientes) se han congregado en la Plaza del Castillo de Pamplona, una semana más, en este caso convocadas por Sociedad Civil Navarra, para rechazar los pactos alcanzados por el PSOE con los independentistas.
En un acto totalmente pacífico, lleno de banderas de Navarra y España que la organización ha facilitado a los asistentes que lo pedían, centenares de ciudadanos han secundado una movilización que llevaba por lema ‘Por la libertad, la igualdad y la unidad. No en mi nombre. Ni amnistía ni autodeterminación’ y que también han apoyado las asociaciones Pompaelo y Doble 12.

Saludo a los héroes de Leiza
Uno de los momentos más aplaudidos ha sido cuando el presidente de Sociedad Civil Navarra, Eduardo López-Dóriga, ha destacado la asistencia de un pequeño grupo de vecinos de Leitza, con una pancarta que decía ‘Amnistía no, ez’, grupo que estos días ha sido noticia por protagonizar una concentración en su localidad y que es ya conocido como ‘los diez de Leiza’.
Ahí estaban, discretamente
Presentación
En nombre de la organización, el periodista Ignacio Escribano ha iniciado el acto explicando el motivo por el que lo han convocado: “Estamos aquí porque amamos a España y a nuestra tierra Navarra y creemos que algo mejor es posible para ambas y trabajamos para ello. Estamos aquí porque nosotros, a diferencia de algunos líderes políticos, tenemos valores y principios. En el corazón de Navarra decimos alto y claro, no en nuestro nombre, ni amnistía ni autodeterminación. No nos callarán, no nos silenciarán. Por la libertad, la unidad y la igualdad, aquí estamos, aquí está Navarra”.

SOCIEDAD CIVIL NAVARRA: “LO QUE ESTÁ EN JUEGO EN NAVARRA ES AÚN MÁS GRAVE”
El presidente de Sociedad Civil Navarra ha defendido la necesidad de salir a la calle, porque en Navarra “lo que está en juego” puede ser “aún más grave” que en el resto de España, recordando que no se conoce el contenido de los acuerdos por los que Bildu ha apoyado al ya presidente Pedro Sánchez y le respaldará durante la legislatura. Ha destacado que este grupo ha empezado ya a “enseñar la patita”, reclamando el reconocimiento como nación de esa “quimera” que es ‘Euskal Herria’ y que incluye a Navarra. “¿Vamos a permitir los navarros que nos la arrebaten?” Ha preguntado a los asistentes que han respondido con un atronador “¡No!”.

ARAMBURO: “PEDRO SÁNCHEZ SE HA INVENTADO UN MURO”
Ha tomado la palabra Pilar Aramburo, exalcaldesa de Burlada y exparlamentaria navarra por el Partido Socialista, formación en la que ya no milita desde que la lideró José Luis Rodríguez Zapatero. “Pedro Sánchez qué nos has hecho”, se ha preguntado, a cambio de un “puñado de votos”. “Usted se ha inventado un muro entre buenos y malos, ese muro que se derribó en Alemania. El partido que fue mi partido”, ha lamentado.
"No se empeñe en tratar de afianzar un falso muro que ya fue derribado. Pero le bastó el sí de siete tristes votos, un sí a cualquier precio, un sí a costa de la indisoluble unidad de la Nación española que nuestra Constitución consagra", y que se logró tras la "foto de la vergüenza" en Bruselas de la reunión del "delincuente Puigdemont" y el número 3 del PSOE, el navarro Santos Cerdán.
"UNO MI TRAYECTO AL DE LOS SOCIALISTAS PERDEDORES QUE ESTOS DÍAS LLORAN POR ESPAÑA"
Los Apaolaza en Cibeles
En su intervención, Aramburo ha señalado que aborrecen la corrupción que persigue el enriquecimiento personal, pero más, “la corrupción moral” que “hurga en las heridas que tanto costó restañar”.
"Me tranquiliza poder unir mi trayecto al abundante grupo de socialistas perdedores que en estos días lloran por España con los españoles", ha indicado tras recordar que ha estado leyendo el libro 'No me resigno', de Nicolás Redondo Terreros. "Como él, en mi pequeña medida me sumo a ese viejo y rancio PSOE denostado que ya no tiene carnet ni sede ni cargos y que dejó bien pagadas en su día todas sus cuotas", ha añadido, para asegurar que lo que no va a leer será el 'Manual de resistencia' que escribió Pedro Sánchez.

Manifiesto
El acto ha concluido con la lectura de un manifiesto por parte de la periodista Loretxo Iñarrea en el que han destacado que con esta concentración “cívica y pacífica” quieren decir que están “de lado de la libertad, de la unidad y de la igualdad entre españoles”. “Y no queremos ser cómplices con nuestro silencio”.

Himnos
Los himnos de Navarra y España han puesto fin a la concentración.

Y un agradecimiento a SCN, Pompaelo y Dobre 12:

lunes, 13 de noviembre de 2023

Y Navarra se echó al monte

La Plaza del Castilló arropó a los HÉROES de Leiza
Navarra se echó al monte en la Plaza del Castillo y en la de Leiza.
Desolvidar se echó -más precisamente, se subió- al kiosco, y desde allí pudo grabar todos los destrozos y el vandalismo de las hordas de la ultraderecha, que nos ofrece en el vídeo.

Miles de navarros defienden en Pamplona la unidad de España frente al acuerdo PSOE-Junts
La Delegación del Gobierno cifró en 6.000 las personas que se reunieron en la Plaza del Castillo bajo el lema ‘Por la igualdad de los españoles’
María José Echeverría DN 13/11/2023
La concentración, promovida por el PP de Navarra, al igual que en todas las capitales de provincia del país, contó con el apoyo de UPN y Sociedad Civil Navarra, que animaron a acudir ante la “gravedad” de la situación actual. El eje central de la movilización fue la protesta contra la “amnistía y el referéndum de autodeterminación” así como la defensa de la “igualdad de todos los españoles”.
En primera fila estaban representantes del PP como Maribel García Malo, Carlos García Adanero, Sergio Sayas, Jaime Ignacio Del Burgo, Irene Royo, Carmen Alba o Amelia Salanueva, entre otros. Y mezclados entre el público parlamentarios de UPN como su secretaria general, Yolanda Ibáñez, Cristina López Mañero, Ángel Ansa, Leticia San Martín, Marta Álvarez o Juan Luis Sánchez de Muniáin, así como la concejala en el Ayuntamiento de Pamplona María Caballero. Según Ibáñez, el presidente de UPN, Javier Esparza, no pudo acudir ya que se encontraba fuera de Pamplona. También acudió Eduardo López-Dóriga, presidente de Sociedad Civil Navarra; el parlamentario de Vox, Emilio Jiménez, y el presidente del partido en Navarra, José Mª García Elorz.
La música propició un ambiente festivo que solo fue interrumpido durante la lectura del manifiesto por parte del presidente del PP en Navarra, Javier García, que inició la lectura después de que sonase la canción ‘Que viva España’ de Manolo Escobar. Tras la lectura, los himnos de Navarra y España.
La dignidad -que no estuvo en el Gobierno ni en el Parlamento de Navarra pero sí en las plazas y paseos de Pamplona- estuvo presente de un modo impresionante en Leiza. 
“Ahí están Silvestre, Pello y los demás, siempre dándonos ejemplo del amor a España que les transmitieron sus madres y abuelas en el genuino vascuence de sus caseríos”.
Y la faceta más divertida ("txalalalalala soy español") la encontramos en el Paseo Sarasate:
Lo dicho: el mediodía del domingo, 12 de Noviembre de 2023 pasará a la Historia como aquel en que el vandalismo de las hordas de la ultraderecha campó a sus anchas. La Noche de los cristales rotos, una chiquillada.

domingo, 25 de junio de 2023

Fiestas del Barrio San Juan 2023

Miguel entrega pañuelos a los clientes del bar Danubio
Como todos los viernes, este 22 de junio teníamos cena-concierto en el bar Danubio, pero esta vez la retrasamos una hora para poder asistir a un concierto de los de verdad: el de la Escuela de Jotas "Manuel Turrillas", en el bar Ganuza (calle Martín Azpilcueta), con motivo de las Fiestas del Barrio San Juan. 
Dirigidos por Josu Hernández Asurmendi, fueron desgranando su repertorio de jotas, pasodobles, canciones de Turrillas... para rematar con El Roncalés. Hubo también artistas invitados, como Alberto Gurrea y Roberto Urrutia.
Estuvieron cantando durante hora y media pero, aunque todos los hicieron estupendamente, voy a poner sólo dos actuaciones para que veáis la calidad del concierto

1. Es la jota y es mi canto
Itziar Sánchez y María Leoz: "Es la jota y es mi canto, en Navarra, la más grande; el cantarla es un orgullo, que me la enseñó mi padre".
Vaya manera tan elegante de cantar la jota: con fuerza, con corazón y sin estridencias.
Me emocionaron hasta las lágrimas. Viva la Jota, viva Navarra. Y que vivan estas mocetas!

2. Cogidicos de la mano
"A mi madre con mi padre, allá lejos se les ve; cogidicos de la mano, como la primera vez".
En esta maravillosa jota, compuesta por el propio Alberto Gurrea, quiero que os fijéis en un pequeño detalle. 
En el vídeo se ve, pero yo al menos no lo oigo. Alberto y Josu sí. 
Alberto es alérgico a la pandereta y Josu oye a su espalda que alguien la toca, suavico, pero la toca. Y con total humanidad le hace un gesto para que deje de hacerlo.
Es increíble que, siendo varones, puedan hacer dos cosas a la vez y las dos estupendamente. 
¿Dos? Y tres, porque el abrazo final entre Alberto y Josu es para emocionar.

3. Bar Danubio. Entrega del Pañuelo Rojo de fiestas
Pero el momento más solemne tuvo lugar en el Danubio. Tras apuntar la demanda y sin que ninguno lo esperáramos, Miguel se acercó a nuestra mesa y nos entregó a cada uno el pañuelo rojo de fiestas.
Y, como se ve en la foto, nos hizo a todos felices:
Y como los de las mesas de al lado se quedaron con envidia, también hubo para ellos pañuelico rojo:
Todo un detalle del Bar Danubio, el bar que está en el terreno de juego del Campo San Juan, al que quiero agradecer con uno de los primeros vídeos que hice: La del Pañuelo Rojo.
Va por vosotros, Miguel, Antonio, Alfonso...
Cantan Los Iruña'ko:
Si luego el ariñ-ariñ 
pudiéramos bailar,
apriétame la mano 
un poquito al pasar.
Yo te diré: ¿me quieres?; 
tú me dirás que sí.
Nadie oirá lo que dices 
al son del tamboril.

Historia de las Fiestas del Barrio San Juan
Según la hemeroteca de Diario de Navarra, la 1ª vez que se celebraron las fiestas no fue en Junio, por San Juan, sino en Septiembre de 1964:
27/09/1964 También quedaron concluidas las fiestas del Barrio de San Juan Bautista, con bailes por la tarde y por la noche.
San Juan de la Cadena -el precedente del actual barrio- existió desde antes de 1173 (1ª noticia de la ermita de San Juan Bautista), hasta el año 1795 (cuando estaba Pamplona amenazada por las tropas francesas de la Convención y se decidió derribar el pequeño barrio, 10 casas entonces).
Pues bien, fijaos lo que nos cuenta Tiburcio de Okabio en una Iruñería de 1949:
DN Sábado, 1.° de Enero de 1949.
IRUÑERIAS Carricadanzas y mecetas
"Combat de taureaux à Pampelune" 1829 Charles (de) Séchan
Un autor castellano de principios del siglo XVIII, en el estrambótico estilo de su época, nos dejo un curiosísimo escrito relatando las fiestas del barrio de San Juan.
Describe, con citas latinas intercaladas en el texto, los incidentes de la corrida de toros, y cómo, al final de ella, "Desocuparon los galanes y las damas los balcones para ocupar la plaza, y en confusión hermosa, que solo entonces dexó la confusión de ser ruda, en un eslabón variamente dispuesto, formaron una danza vizcaína, o como dicen los vascuences, 'Carricadanza' y midiendo con el compás de sus pies en cabriolas, texidos y floretas las calles y disparando a trechos algunos voladores, que hiriendo blandamente la esfera, llevasen relaciones del festejo a las estrellas, llegaron con festivo alborozo y repetidos vivas a la plaza de la Fruta; echóse triste capuz la noche y se retiró cada uno a su morada».
Yo pienso que Don Ignacio confunde las fiestas de Pamplona por San Juan, con las fiestas del barrio San Juan
En Pamplona, de siempre, se ha celebrado a San Juan. La fiesta de San Juan, la clásica de Pamplona, "abría el periodo de nuestras fiestas, con rondallas y aceite frito de churros". Por eso las primeras fiestas del barrio fueron y tuvieron que ser en septiembre, porque San Juan ya estaba pillado por la capital.
La corrida de toros no pudo ser sino en la Plaza del Castillo. Y la Plaza de la Fruta es la actual Consistorial.
No hay duda.

lunes, 10 de octubre de 2022

Plaza del Castillo 1938

Plaza del Castillo 1938 Galle AMP
Durante los años 30 siguió siendo una plaza pueblerina. Hasta perdió su nombre tradicional. Hay que esperar a los 40 para que se convierta en el cuarto de estar acogedor que hoy sigue siendo

Para 1938 la Plaza del Castillo ya había recuperado su nombre tradicional, tras la fugaz denominación de "Plaza de la República", pero seguía con el desvencijado quiosco de la música, de madera, que no sería sustituido por el actual, de piedra, hasta 1943. Al otro quiosco, "el de los periódicos", le tomaría el relevo en 1942 la mítica Librería Leoz, que acaba de bajar la persiana en 2021, tras casi 80 años de andadura.
El suelo del centro de la plaza, de tierra, tendrá que esperar hasta la pavimentación de 1946 que hizo "desaparecer de una vez -¡al fin!- el polvo y el barro que la convertían en una plaza pueblerina de tránsito, frecuentemente incómoda y desagradable. En cuanto llovía, que es con frecuencia, y cuando soplaba Eolo, que también suele hacerlo con garbo". 

Hundimiento del balcón del Casino Eslava
Nos acercamos al rincón sudeste de la Plaza. Llaman la atención los andamios del edificio del Casino Eslava. 
La foto de Cía Úriz, Julio, 1937, octubre, 28 nos lo explica a la perfección: 
El basamento del 3er piso se dobló 90º sobre su eje de apoyo a la estructura del edificio
Y la reseña del AMP: `Este balcón, como los otros, se encontraba lleno de gente presenciando el desfile con motivo de la llegada a Pamplona de las Brigadas de Navarra, una vez terminada la Campaña del Norte. Resultaron muertas dos mujeres, nueve heridos y seis u ocho contusionados` (AMP).
Llama la atención la presencia de sacos terreros en el rincón del Casino Eslava (también en el de la Jacoba, La Perla...). Navarra (Pamplona, Tudela, Lumbier...), no siendo frente de guerra ni zona de combate, fue bombardeada cinco veces durante la Guerra Civil.

Hotel España (antes, Quintana)
Haciendo esquina con el Casino Eslava, el Hotel Quintana, al que -si os fijáis bien- le han cambiado el nombre original por el de Hotel España, con el mismo tipo de letra y a la misma altura.
Hemingway se alojó en el Hotel Quintana en sus visitas a Pamplona en los años 1924, 1925, 1926, 1927, 1929 y 1931. Allí conoció a toreros, que se alojaban habitualmente, y a muchos aficionados a la tauromaquia. 
El hotel era regentado por Juanito Quintana quien, entre 1926 y 1930 fue presidente del Club Taurino de Pamplona.
Durante la II República Española Quintana fue destacado simpatizante republicano y con frecuencia su hotel albergó actos políticos.
Al empezar la guerra, su hotel fue requisado por las nuevas autoridades.

Bar Choko
Aunque tampoco llega a leerse -porque, además, lo tapa el viejo quiosco-, si nos trasladáramos al andén paralelo y más cercano a la Estafeta, podríamos leer, en el toldo el nombre del Bar Choko (hoy "Txoko", desde la muerte de Franco en 1975). 
1959 'Canito', Hemingway y Quintana
Dice Hemingway: “Nuestra vida pública se desarrollaba en el bar Choko bajo las arcadas, junto al hotel que años atrás poseía Juanito Quintana”. En 1959, en su última visita a Pamplona y a los Sanfermines, Hemingway vuelve a sentirse como en la década de los años 1920: “Al darme cuenta de que no habían alterado el paisaje y que podía compartirlo con quienes me acompañaban, me sentí más feliz que nunca y ya no me importaban ni las aglomeraciones ni la modernización de Pamplona”.
Estas impresiones las plasma Hemingway en ‘El Verano Peligroso’, libro en el que explica que muchas mañanas de los Sanfermines de 1959 desayunaban en el bar ‘Choko’. 
"Bar Choko", fue el nombre con el que había abierto sus puertas a finales de la década de 1920:
18/08/1928 ...anteayer publica el citado periodista una conversación que ha sostenido con Paulino Uzcudun. Dice que el boxeador vasco realiza una vida sumamente higiénica, no permitiéndose otras expansiones, si acaso, que pasar el rato en el bar Choko...

Salida de Carlos III

En 1940 empezó a construirse el Gobierno Civil y la iglesia de Capuchinos de Carlos III. Así pues, lo construido en 1938 no pasa de la Plaza del General Mola.
Poco más de lo que indica esta imagen del Sitna 1927-34:
Y un par de manzanas más a espaldas de Galle, en esta imagen de 1938 que coge desde el cruce con Roncesvalles:

miércoles, 17 de agosto de 2022

"Combat de taureaux à Pampelune", 1829

"Combat de taureaux à Pampelune" 1829 Charles (de) Séchan
No hace muchos años di con esta imagen -recortada y con bastante peor calidad- y me pareció leer "Pampelune" y "1829" en el texto del ángulo inferior izquierdo. Y empecé a elucubrar que, si era Pamplona y en aquel año, ese desastre de corrida podía haberse producido en la Plaza del Castillo. El toro, una alimaña, bien podría ser un carriquiri. 
Al no estar seguro, no me atreví a incluir la imagen en la entrada correspondiente. Pero la fui pensando.
"Combat de taureaux à Pampelune" es, además de una obra de arte muy cotizada, el primer testimonio gráfico de actividad taurina en Pamplona.

Título, autor y dueño
Charles (de) Séchan
Ahora sí, ya estoy seguro de lo fundamental del título ("Combat de taureaux à Pampelune" 1829), y de su autor ("Ch. de S.": Charles Séchan), he encontrado algunos datos.
Charles Séchan, nació en París, en 1803. Tendría 26 años cuando estuvo en la Plaza del Castillo, en julio de 1829.
La suerte ha llamado a la puerta de la Ciudad y, estos pasados Sanfermines, un galerista, Michel Menéndez, que ha puesto su nombre a la galería de la calle San Antón, nos asegura que este cuadro ha sido "la atracción de la exposición". Así pues, este cuadro lo tenemos ahora en Pamplona (yo lo he visto esta misma mañana).

Plaza del Castillo, una tarde de Julio
Además de en Sanfermines, se celebraban festejos taurinos por Santiago (25 de Julio) y San Abdón y Senén (30 de Julio). En cualquier caso, la escena del cuadro se produce en Julio. 
Presidencia en la Casa del Toril
Hasta 1843 (incluido) se celebraron corridas en la Plaza del Castillo. Se levantaba el cerco del improvisado coso taurino en su cuarta parte comprendida entre la Chapitela y las escalericas de San Nicolás.
Mirando el cuadro de Séchan, no es complicado ver dónde quedarían las escalericas (hueco tras el picador relajado) y que el palco de autoridades estaba en la primera planta de la Casa del Toril (a la derecha; actualmente, nº 37), desde la que la Corporación Municipal presidía el festejo.
Y viendo la longitud y dirección de las sombras, el sol ha pasado el mediodía y se encuentra al sudoeste. Es pues una tarde de julio.

Ganadería navarra, dehesa y sotos
"Toros en el Mochuelo" Prudencio Pueyo h.1890. 
Desde tiempo inmemorial y hasta mediados del siglo XIX, el ganado que se lidiaba en los Sanfermines pertenecía, salvo raras excepciones, a ganaderías navarras, con nombres casi legendarios como Carriquiri,  Espoz y Mina, Guendulain, Zalduendo...
Unos días antes de las corridas, los astados se trasladaban, a pezuña y por caminos discretos, desde la dehesa, conducidos por vaqueros —como se llamaban antiguamente a los pastores de reses bravas— y arropados con mansos, hasta un soto próximo a la ciudad. 
Durante siglos se utilizaron los de Esquíroz, Barbatáin, Mutilvas, Cizur Menor, Mendillorri y, preferentemente, el pueblo de Salinas de Pamplona, que, además de buenas hierbas, disponía de corrales para recoger las reses.
En el siglo XIX, al que corresponde el cuadro, pastaban en los sotos de Mutilva y la Cadena (San Juan), hasta 1893, en que se acomodaron en un gran corral de piedra (en el que se instalaron pesebres y puertas) construido en el soto del Sadar o Sario.
Trazo rojo, la Entrada; verde, traslado al Portal de Rochapea. Miguel Cía 1866 (pincha)
La noche anterior
El día de la corrida, «a la hora del alba», partía la torada desde el soto, conducida por un pastor a caballo y varios más de a pie. Lentamente, enfilaban por caminos discretos hasta la Vuelta del Castillo, siguiendo por las proximidades de la Puerta de la Taconera hasta la Cuesta de la Reina. Bajada ésta, ascendían levemente hasta el portal Nuevo, y por la Bajada de las Tenerías (hoy del Portal Nuevo) alcanzaban el corralillo de Santo Domingo, desde donde saldrían, a las seis de la mañana, hacia la plaza del Castillo

La Entrada
Izda: Casa Viscor (tras.), vista desde Chapitela;
dcha: 
vista desde Mercaderes
Recorrido: portal de Rochapea, calle de Santo Domingo, plaza Consistorial, para, por la trasera de Casa Viscor, subir por Chapitela hasta la Plaza del Castillo en donde se encerraban en corrales de la «Casa del Toril». 
Mientras la Plaza del Castillo fue plaza de toros (hasta 1843), la Entrada salió de las inmediaciones del Portal de la Rochapea y entró por Chapitela.
Un jinete iniciaba la carrera, a su vera cabalgaba un empleado municipal tocando el cornetín, seguían a corta distancia los toros arropados por mansos y manejados por pastores.
Hacia el último tercio del siglo XIX los jinetes fueron  yendo reemplazados por los mozos, convertidos en guías de las reses bravas. 
Pero en la época del cuadro (1829), todavía no existía el encierro tal como lo conocemos ahora.
También Juanito Gómez firmó sobre la Casa de los Toriles. 1953 AMP

sábado, 6 de febrero de 2021

Mosaicos (franquistas) Plaza del Castillo

El barquillero, al lado de uno de los mosaicos
Ocurre en ciertos grupos de Facebook. Alguien (a veces el propio administrador), como quien no quiere la cosa, sube una foto de la Plaza del Castillo en la que destaquen los mosaicos y pregunta ingenuamente dónde pueden estar. Inmediatamente se señala a la culpable de todos los males, de la que lo más suave que se dice es "la burgalesa". Que si los tiene decorando su chalet de Santander... Pasan escasas semanas y otra vez alguien sube otra foto (a veces la misma) y... vuelta la burra al trigo. 
Luego van de feministas, de acoger a los emigrantes... Pero Yolanda Barcina se les atraganta.
Pavimentación previa a los mosaicos 1946 Cía AMP
Sin embargo, si de verdad estuvieran interesados en los mosaicos, tienen en las hemerotecas toda la información, tanto de su origen como de su final.
Bueno, no en todas las hemerotecas. Diario de Noticias esto es lo que dice:
Mosaicos en la plaza del Castillo
S.N.C. 17.01.2020 | 03:03
Al reurbanizar la plaza del Castillo, la alcaldesa Yolanda Barcina prometió reponer los mosaicos del suelo. No lo ha cumplido y, francamente, ganaría muchísimo la plaza en ese suelo tan sucio que pusieron. ¿Y qué tal si ponen flores en todas las zonas verdes, y no solamente en la confluencia con la avenida de Carlos III?
¿Por qué no quieren hacer público lo que es bien sabido? A río revuelto... ¡Más vale que son de la época franquista y no  un vestigio de la II República!
1946 Pavimentando la Plaza del Castillo
Origen de los mosaicos
18/04/1946 DN. Se adjudica a don Jesús Chocarro el concurso para las obras de pavimentación en la parte central de la Plaza del Castillo.
1946 Pavimentando la Plaza del Castillo
08/09/1946 
DN. URBAN1ZACION DE LA PLAZA DEL CASTILLO Ayer quedó libre de obstáculos la plaza del Castillo al darse por terminadas las obras de los rosetones de piedra y mosaico que se han llevado a cabo con una celeridad maravillosa, en la que, poco a poco, pero con un plan de continuidad y armoniosa decoración urbanística, se va a hacer desaparecer de una vez -¡al fin!- el polvo y el barro que la convertían en una plaza pueblerina de tránsito frecuentemente incómoda y desagradable. En cuanto llovía, que es con frecuencia, y cuando soplaba Eolo, que también suele hacerlo con garbo. 
1977. Plaza del Castillo.(Zúñiga)
Vaya por las muchísimas veces a lo largo de los años que hemos clamado contra la desidia y abandono en que se hallaba sumida dicha plaza, por céntrica, popular y transitada, digna del mayor mimo, la satisfacción que hoy sentimos en aplaudir al Ayuntamiento que ha llevado a cabo las obras de pavimentación realmente suntuosa y decorativa, ayer terminadas. 
Se trata de tres rosetones de piedra y mosaico que dan gran prestancia a la plaza, con arreglo a dibujos de la Dirección de obras municipales que ha llevado a cabo con atinada fidelidad y breve lapso de tiempo el contratista de obras don Jesús Chocarro, que sin presumir, se ha encontrado que entre sus operarios —gente de casa— hay especialistas en estos trabajos que pueden competir con los mejores que había que traer de fuera para hacer estos mosaicos.
Lo importante es que ya se le ha quitado a la plaza, entre laterales, cruces y rosetones, una buena parte de superficie de tierra movediza y polvorienta y es de espesar que en sucesivos presupuestos se complemente la decoración urbanística de la plaza con pavimentos que destierren para siempre las molestias del polvo y el barro que la invadía.
Todo lo que se gaste en la plaza . del Castillo, además de necesario, es envanecedor para la población, porque no habrá gente de casa ni de fuera que no la vea. Un parque, de los muchos y bellos que tiene Pamplona, podrá pasar desapercibido para los forasteros; ¿pero la plaza del Castillo?... no hay quien no pase por ella. Pues que pase y que la admire.

Como habéis leído, el reportero de Diario de Navarra, por supuesto que valora la belleza de los mosaicos, pero, en aquella época, por encima de la estética está la utilidad: "que destierren para siempre las molestias del polvo y el barro que invadía a la plaza".

Plaza del Castillo, lugar que acogió el Plaza 3x3 CaixaBank de Pamplona

El delicioso encanto, ayer y hoy, de la Plaza
Domingo, 1 de febrero de 2009. DN.
El mosaico de la Plaza del Castillo está en Lezkairu
De entre toda la polémica que supuso la construcción del aparcamiento subterráneo (por cierto, EA, contraria a las obras,  solicitó 8 plazas) de la Plaza del Castillo, a partir del verano de 2001, la desaparición del mosaico que adornaba su pavimento fue una más, aunque no la de mayor eco.
Aunque su diseño era relativamente reciente (1946, primeros años de la Dictadura), formaba parte de la Plaza, tanto como el kiosco, y era un referente más. Por ese motivo inicialmente se pensó en mantenerlo como parte de la urbanización exterior del parking. Incluso la Institución Príncipe de Viana no puso objeciones a su recuperación tras las obras, principalmente para incidir en las características propias de la plaza frente a la próxima urbanización de la avenida de Carlos III. Pero un año antes de la terminación de las obras se modificó el proyecto y el mosaico desapareció de él para ser sustituido por unas más impersonales losas de granito.
Parque Soto de Lezcairu, lugar del enterramiento
Desde el verano de 2001 hasta agosto de 2008 el pavimento de mosaico de la Plaza del Castillo permaneció en los almacenes municipales de la calle Sadar. Desde ese momento (2008) están enterrados en la primera cripta arqueológica abierta por el Ayuntamiento en el nuevo barrio de Lezkairu, en una ladera que en el futuro se convertirá en jardín. La decisión de construir esta cripta partió de la recomendación que Príncipe de Viana hizo al consistorio para que preservarse algunos de los restos hallados durante la excavación. Aunque la propia institución dijo que el último pavimento de la plaza no tenía valor arqueológico, los munícipes decidieron también enterrarlo.
El mosaico de la Plaza del Castillo comenzó a colocarse en la primavera de 1946 y estuvo terminado para el mes de septiembre. Era un proyecto del arquitecto municipal Luis Felipe Gaztelu que se encargó de ejecutar el constructor Manuel ("Jesús", dice la prensa de la época) Chocarro García. Para la obra se utilizaron piedras del río Ebro, trozos de mármol y losas de piedra.

Actualización: Ana Tishana
Mi padre trabajó como administrativo en construcciones Chocarro.
Primero la empresa fue del padre, Jesús, y luego pasó a los hijos. Eran varios hermanos: Manuel y Jesús, entre otros. Mi padre siempre decía que el trabajador (hoy sería operario) que se encargó de colocar los mosaicos era analfabeto, apenas sabía firmar, pero que tenía una gran sensibilidad y afición al arte.