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sábado, 7 de marzo de 2026

Luciano y Clara, en monte de Gorbea

Ruperto Urquijo, en un homenaje en su Llodio natal. Cofradía Sant Roque
Me parece que acabo de encontrar la letra original y la grabación más auténtica del precedente del popular zorcico "En el monte Gorbea". A veces, perlas preciosas aparecen en las conchas más insospechadas. Me alegra un montón que la letra original de "Luciano y Clara" -verdadero documento lingüístico- haya sobrevivido. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible.
Bajo el título de "Monte Gorbea" el maestro Aramburu hizo en 1940 una adaptación del original "Luciano y Clara", compuesto hacia 1914 por Ruperto Urquijo Maruri (1875-1970).

Un zorcico para una historia de amor
Carátula del disco
Ruperto, natural de Llodio (Álava), ebanista, solía acudir una temporada al año al balneario de Villaro (Arratia, Vizcaya), hoy Areatza. Mientras su mujer tomaba las aguas, él visitaba a menudo la taberna en los bajos de la Fonda de "Mari Crus", frecuentada por pastores, donde se hablaba de las tradiciones y se cantaba con cualquier excusa.
En una de tantas estancias conoció a Luciano, un pastor que le contó su historia de amor con Clara, "con la que se veía en las campas de Arraba mientras cuidaban del ganado y con la Cruz del Gorbea de fondo”.
La historia le entusiasmó a Ruperto y, cuando volvió a Llodio, a la rutina de su trabajo de ebanista, le inspiró para componer el zorcico "Luciano y Clara", cuyo estreno se produjo en 1914, en la misma taberna de la Fonda de Mari Crus, cinco años antes del estreno oficial en Bilbao.

Estreno en Desolvidar
Cerremos los ojos para ponernos en ambiente; o, mejor, leamos la letra para entender lo que canta la Coral Santa Lucía, dirigida por Emilio Ipinza. Fijaos en el lenguaje. Aunque el disco fue grabado en 1992, parecen las mismas palabras que escribió Ruperto, reflejo del castellano que se hablaba en la calle a principios del siglo XX, muy influido, también en su pronunciación, por el vascuence de la zona, en el límite entre Álava y Vizcaya.
Luciano y Clara
En monte de Gorbea
en el más alto está una Cruz,
haciendo guardia a aldeas
de toda Arratia, de ande eres tú.
El sol de madrugada
allá primero suele alumbrar
y yo pensando en Clara
cuidando ovejas suelgo cantar.
Clara cuando marchó
me juró a mí querer
y de guardarme amor
entero hasta volver.
Confianza tengo ciego
que guardará pa mí
el amor verdadero
que estará entero hasta morir.
Ven Clara ven, óyeme bien
ven a escucharme a mí esta canción
que suelgo hacer amanecer
igual que una oración.
Al son de los cencerros
del errebaño suelgo cantar
cuándo pasará un año
y vuelva Clara a Arratia atrás.
A la Cruz yo le mando
mándale a Clara un errecao
Luciano está cantando
en ti pensando enamorao.
Txoritxus van volar y volar
haciendo sus canciones de amor
y yo le doy a ti pa llevar
recuerdos por favor.
En monte de Gorbea
en el más alto está
haciendo guardia a aldeas
un Cruz como en altar.
Hacen guardia pastores
cuando cuidan ganao
pa ella tienen amores
en el pecho guardaos.
(Clara:) Yo cuando me levanto
siempre temprano le miro allá
y una canción le canto
porque Luciano cerca estará.
El sol de allí derecho
por la ventana me entra la luz
y yo tengo en el pecho
para errecuerdo medalla y Cruz.

sábado, 28 de marzo de 2020

Gayarre y Sarasate Fonda Europa SF 1882

Gayarre, Fonda Europa y Sarasate
11 de Julio de 1882, tras la última corrida de San Fermín; Gayarre y Sarasate tienen que salir al balcón de la Fonda Europa, en el Paseo Valencia. Nunca sonaron tan dulces "La del pañuelo rojo", "varias jotas con letra de profundo sentir navarro" (entre ellas, quizás, "El cielo de mi Navarra")... Pamplona aún tiembla emocionada.

Sarasate y Gayarre (J.J. Arazuri Hª de los SF)
Jaurrieta, hoy
Recordando los Sanfermines de antaño, no podemos olvidar al gran tenor roncalés, aunque su intervención artística en Pamplona se redujo sólo al año 1882 en que, como veremos, actuó en compañía de don Pablo.
La actuación de Gayarre y Sarasate, nacidos ambos en 1844, tuvo tal resonancia en nuestra ciudad, que después de más de medio siglo, aún se recordaba el año de 1882, como el único en que Pamplona fue testigo de un acontecimiento artístico inigualable. 
Pero, no adelantemos acontecimientos: En 1880, los dos artistas actuaron juntos para recaudar fondos con los que remediar la pena y la miseria del pueblo de Jaurrieta, destruido en gran parte por un pavoroso incendio. De aquella actuación maravillosa nació la idea de que Gayarre viniese a actuar en los conciertos sanfermineros con el mago del violín.
Monumento a Gayarre (Taconera)
Se organizó una comisión presidida por el diputado foral don Serafín Mata y Oneca, que marchó a Bilbao en 1881 para entrevistarse con Gayarre, el cual consintió en actuar en las fiestas del año siguiente, anunciándose -como homenaje a los dos navarros- la cooperación artística de Dámaso Zabalza, Ruperto Chapí, Manuel Pérez (Director del Teatro Real), Juan Guelbenzu, Miguel Ramos Carrión, Salustiano Asenjo, Joaquín Larregla, Enrique Broca, Joaquín Maya, Mauricio García y Otto Goldschmidt.
El recibimiento que se hizo a los dos artistas fue el más apoteósico que el pueblo pamplonés había dedicado nunca: más de veinte mil se calculó el número de asistentes.
La reventa de localidades alcanzó precios tan astronómicos que se llegó a pagar por una butaca la altísima cantidad —para aquella época— de trescientas pesetas, equivalente al jornal de un peón durante unos diez meses de duro trabajo.
Gayarre actuó en los cuatro conciertos, dejando un recuerdo imborrable de sus actuaciones, entre la que según contaban, destacó una Ave María de Gounod inimitable.
Mira quién firma esta postal del Paseo Sarasate
Después de la última corrida (al parecer, el día 11) se organizó una gran manifestación desde el coso taurino hasta el paseo de Valencia, en donde se había congregado una gran multitud esperando la llegada de los dos artistas a la fonda «Europa». 
A petición del público, los dos navarros eminentes, salieron al balcón, Sarasate con su violín. 
Se hizo un silencio impresionante y bajo la bóveda de los olmos del paseo resonaron, más dulces que nunca, «Un pleito» de Gaztambide, «Yo tengo, noche y día, mis ojos puestos en tu balcón», «La del pañuelo rojo», varias jotas con letra de profundo sentir navarro, y el zorcico de Iparraguirre «Guernikako Arbola», con el que se dio por terminado aquel singular concierto al aire libre.
***
En el Museo de Navarra, con E. Endériz
Eso dice Arazuri, que ahí terminó todo. Sin embargo, mi viejo amigo Ezequiel Endériz, en su escrito "La Jota", afirma lo contrario:

E. Endériz "La Jota" (1949)
Pamplona aún tiembla emocionada con el recuerdo de una Jota cantada y tocada al aire libre el año 1885, nada menos que por Julián Gayarre y Pablo Sarasate. La ciudad los había recibido como a hijos excepcionales. Hubieron de salir al balcón del Hotel donde se hospedaban veinte veces, treinta, cien. Al fin, se oyó una voz estentórea, entre la multitud, que gritó:
— ¡La Jota!
Esta voz se hizo general:
— ¡La Jota! ¡La Jota!
Entonces Sarasate sacó su violín y entre un silencio enorme, en la noche estival, comenzó el genial violinista a tocar la Jota, Jota que, al llegar a la copla, Gayarre cantó con estos cuatro versos que quedaron escritos para siempre en el corazón de los pamploneses:
Pamplona 1977: «Chirolas», Turrillas, V. Ordó-
ñez, Carmen Bravo (Vda. de Lanas), Raimundo
Lanas Bravo y esposa,  y Serafín Ramírez G.
El cielo de las navarras
está vestido de azul;
por eso las navarricas
llevan la sal de Jesús.
***
No, no penséis que me voy a dejar llevar por lo que me pide el cuerpo. Está claro que Ezequiel no está haciendo historia (no sabe que el sucedido fue en la Fonda Europa y equivoca la fecha: fue en 1882), sino literatura y poesía (Endériz fue el autor de las letras que cantó Raimundo Lanas). 
Pero su afirmación de que Gayarre cantó esa jota es perfectamente compatible con el testimonio de Arazuri de que,  acompañado por Sarasate, cantó  "varias jotas con letra de profundo sentir navarro".
Y entre ellas, pudo ser perfectamente ésta que Valeriano Ordóñez recoge así en "Alma lírica del pueblo":
El cielo de mi Navarra / está vestido de azul; 
y todas las navarricas / llevan la sal de Jesús.

¿Existirá todavía alguien que la conozca? A ver si la desolvidamos.

viernes, 11 de julio de 2014

San Fermín'14: Un zorcico y una jota


El día 9, al mediodía, el Nuevo Casino Principal cedió su gran salón a la Rondalla Armonía. Los de la Calle del Vergel acompañaron a Rafael González y a Laly Jausoro en Maite, un tradicional zortziko, y en una nueva jota, respectivamente.