![]() |
| Paco de Lucía y Casilda, el primer amor |
"Los amores de Paco me vuelven loca..." No, no es Paco de Lucía, aunque éste tenía imán para atraer a las mujeres. Es una canción infantil con la que mis hermanas jugaban a la cuerda en las calles de Pamplona (y en toda España).
Pero su origen no es precisamente infantil. La segunda parte nos pone en guardia: "Yo me muero por Paco, Paco por otra".
Y termina con estos versos que dan pie a resaltar la coquetería femenina: "Date la vuelta, niña, date la vuelta, que quiero ver el corte (¿el talle?) de tu chaqueta"
Mi hermana Anunchi (que está que se sale) nos la canta y nos la explica.
Pero, como hemos dicho, su origen no está en los juegos de niños, sino en los juegos de amor de los adultos.
Y yo lo he encontrado, exactamente con esta letra, en Tenerife, en las Seguidillas, género que llegó de la Península en el siglo XVII, más concretamente, de La Mancha, lugar del que procede una inmensidad de Seguidillas y formas de interpretarlas.
Nada más escucharlas, me han recordado a nuestras "Jotas de Picadillo", en las que hombre y mujer "resaltan", respectivamente, las virtudes del sexo contrario.
En Canarias las llaman "Piconas", "Picantonas"... y, según dice Bien me sabe, las más refinadas son las Seguidillas de Tenerife, en donde, a diferencia de otras islas, los solistas se pisan (Seguidillas Robadas), es decir, comparten el último verso.
Mirad qué maravilla:
Ay, que te quise... como los cazadores a las perdices.
Cada vez que yo canto siempre me miras. Sígueme tú mirando toda la vida.
Señores tocadores pongan cuidado, porque las seguidillas se han terminado Y éstas son ellas... (éstas son las saltonas, las de mi tierra).
Los amores de Paco me tienen loca. Yo me muero por Paco, Paco por otra.
Y un cazador, cazando, perdió el pañuelo. Lo llevaba un conejo colgado al cuello.
En mi casa tengo un burro y en el burro mando yo. Cuando no, digo "arre" y cuando no, digo "soooo"
Como sé que, como yo, os habéis quedado con las ganas...


