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domingo, 30 de abril de 2023

Alimañas en Galdácano (29-04-1985)

Hoy era especialmente dramático el recuerdo-homenaje de Carlos de Urrecha:
"Dejad a mi papá, dejad a mi papá" Idoia, 5 años, hija de D. Jesús Ildefonso García Vadillo, asesinado a balazos y rematado en el suelo en Galdácano por los cobardes de ETA 
"Os habéis equivocado, no soy yo, no soy yo"...
De nada le sirvió.
He ido corriendo a "Galdakao Oroimena" (Galdácano Memoria), la web que -avalada por el prestigio de Aranzadi- presenta a Txapote como víctima, a ver si recogía el asesinato de García Vadillo y me he encontrado esto:
El trabajo científico realizado por Aranzadi no estará disponible provisionalmente,
a petición de la sociedad científica
Todo un insulto -científico, eso sí- a la inteligencia del común de los mortales (proetarras conscientes incluidos)
Así pues, he tenido que recurrir a la crónica que difundía el amigo Carlos de Urrecha.
05-06-2020 Homenaje por todo lo alto en Galdácano al etarra Oier Goitia Abadía
Galdácano, 29 de abril de 1985
Jesús Ildefonso García Vadillo era un analista químico de Aceros Echevarría. La tarde del 29 de abril de 1985 recogió de la escuela su hija Idoia, de cinco años.
Cuando Jesús García Vadillo volvía a casa, agarrando de la mano a la pequeña, fue abordado por dos terroristas que le dispararon sobre las 18.05 horas de ayer.
Tendido en el suelo, en la esquina de las calles Euskadi y Zuloaga margolari (Pintor Zuloaga), se le acerco el terrorista y le apuntó con su pistola, pero Jesús le pudo dar varias patadas en la mano para evitar que le alcanzase y, de esta manera, logro desviarle el disparo, que se incrustó en la pared de una cercana tienda de modas.
Acto seguido, se acerco la terrorista, quien le disparó dos tiros a bocajarro con su arma.
La víctima consiguió incorporarse y emprender la huida por la calle Zuloaga margolari, pero cayó de nuevo, en la calzada, unos metros más adelante, donde el terrorista (rubio, de complexión fuerte y vestido con pantalón claro) lo volvió a tirotear.
Malherido, Jesús García Vadillo todavía consiguió levantarse y, renqueante, reanudar la fuga.
Cuando se encontraba frente al supermercado situado en dicha calle, a unos 30 metros de donde recibió el primer disparo, fue rematado por su agresor, que vació sobre su cuerpo el cargador de su pistola, causándole heridas mortales de necesidad.
Según testigos presenciales, la victima. en su dramática huida, gritó a los autores de su muerte "yo no soy, no soy yo". 
Su hija, que según estas fuentes dijo a los criminales "dejad a mi papa", fue recogida tras los primeros disparos por una señora y llevada a una farmacia próxima donde fue atendida hasta que familiares del analista se hicieron cargo de su custodia. 
En este establecimiento farmacéutico fue asistida también la esposa de García Vadillo, que acudió a Galdácano desde Bilbao, donde trabaja, tras ser avisada. Embarazada de cinco meses, tuvo que ser sedada con calmantes dada la fuerte excitación nerviosa que presentaba.
Notas: donde habéis leído "terrorista" (cuatro veces), la crónica original decía "joven". 
El asesinato de Jesús es uno de tantos "casos sin resolver" de ETA.
Su asesinato muestra que ETA ponía muchos más medios para ejecutar a sus víctimas que para comprobar su identidad, con lo cual aumentaba su capacidad de aterrorizar. Cualquiera podía ser víctima, especialmente si guardaba cierto parecido con un policía del cuartel de Basauri.

miércoles, 19 de abril de 2023

Sres. de Aranzadi: Txapote y Bienzobas son verdugos

Ayuntamiento de Galdácano (alcalde de Bildu) y Aranzadi
Si el dolor causado por Txapote y Bienzobas es como un elefante, el que ellos han sufrido [nervios al "tirar de gatillo" (Barricada dixit), detención, cárcel, dispersión...] es como  un mosquito. 
Bueno, pues Aranzadi -para quien aquí ha habido un "conflicto con dos bandos"- en "Memoria de Galdácano" destaca el  mosquito e ignora al elefante.

Antes victimarios que dolientes                         
Kepa Aulestia-El Correo- 15/04/2023
La noticia de que la web del Ayuntamiento de Galdakao cuenta con un apartado dedicado a la memoria histórica y a la memoria reciente elaborado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi que incluye a los presos de ETA Xabier García Gaztelu y Jon Bienzobas ha vuelto a recordar que la sociedad y las instituciones vascas siguen pendientes de decirse exactamente qué es lo que pasó en nuestro país. Tal y como el responsable de Aranzadi Javi Buces (ver, al final, biografía) ha puntualizado, la web no recoge esos nombres en un capítulo titulado ‘víctimas de graves violaciones de derechos humanos’. 
Pero sí lo hace bajo el epígrafe «política penitenciaria y aplicación de leyes excepcionales». Lo que a tenor de las declaraciones de Buces se inscribiría dentro de «otros sufrimientos derivados de la violencia de motivación política». 
Aranzadi insiste en que tal clasificación obedece a una «metodología» existente previamente. Aunque la Sociedad de Ciencias no ha señalado públicamente al Instituto Gogora del Gobierno vasco, que en 2018 estableció criterios al respecto dirigidos precisamente a los ayuntamientos, indicando que «otros hechos con desenlaces traumáticos que no se ajustan a los estándares internacionales de violación de derechos humanos deberían encontrar, en su caso, un marco diferenciado de tratamiento».
García Gaztelu y Bienzobas
No es fácil explicar cómo, hablando de memoria y violación de derechos humanos, puede encontrarse un marco diferenciado de tratamiento para hechos que no se ajusten a los estándares internacionales. Más difícil aún que con tal propósito se habilite un apartado titulado «política penitenciaria y aplicación de leyes excepcionales». La pirueta se vuelve todavía más temeraria al incluir en el mismo a García Gaztelu y a Bienzobas sin antes precisar qué «hechos» derivaron en qué «desenlaces traumáticos» para ellos, y qué «leyes excepcionales» les han sido aplicadas. No parece que se trate de una metodología muy rigurosa la empleada en nombre de la ciencia social. Máxime cuando la diferenciación pretendida de casos y situaciones se difumina al empaquetarlos todos en un mismo contenedor digital, Galdakao Oroimena (Galdácano Memoria).
Aranzadi se ha mostrado dispuesta a revisar un trabajo que ha realizado también para otros cinco ayuntamientos. El problema es que el recuerdo y la memoria sobre las víctimas señala inevitablemente a los victimarios. García Gaztelu y Bienzobas son de estos últimos, antes que nada. Incluso antes de que pudieran considerarse a sí mismos susceptibles de formar parte de un «marco diferenciado de tratamiento». Así consta en sentencias judiciales que bien podrían consignarse en informes de ciencia social memorialísticos, para incluirlos en las webs de esas entidades locales. Claro que eso sería tanto como echar abajo el gran tabú que ciega las posibilidades de una memoria compartida. La asunción de la culpa judicialmente establecida por parte de los victimarios y de quienes justifican su trayectoria como el destino que les tenía reservado su Historia de Euskal Herria.

Biografía
Javier Buces Cabello Antropología
Nacido en Sevilla en 1982. Licenciado en Historia en la Universidad de Deusto en 2005. Doctor por la Universidad del País Vasco en 2021 con mención Cum Laude. 
Ha completado sus estudios mediante un máster en Mediación y Gestión de Patrimonio en Europa por la UNED (2011) y un máster en Métodos y Técnicas Avanzadas de Investigación Histórica, Artística y Geográfica por la UNED (2014). 
Investigador de la Sociedad de Ciencias Aranzadi desde 2007, desarrollando proyectos de investigación arqueológica e histórica. 
En la actualidad es responsable del Área de Memoria Histórica del Departamento de Antropología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Autor de varias publicaciones relativas a la dictadura franquista y al conflicto vasco (1) en el ámbito local y provincial.

(1) Bildu, la segunda fuerza política vasca, es incapaz de condenar a ETA y sigue alimentando mitos como el de que hubo un conflicto con dos ‘bandos’. Aranzadi lo recoge con toda naturalidad en la biografía de Javier Buces, responsable del Área de Memoria Histórica.

miércoles, 12 de abril de 2023

Para Aranzadi, Txapote es víctima

Galdakao Oroimena (Memoria Galdácano)
Hace 5 años, la fundación Euskal Memoria realizó para el Ayuntamiento el "Mapa del Sufrimiento de Echarri-Aranaz". Por supuesto, subvencionado por el Gobierno de Barcos. En él se presentó a Vicente Nazábal -el asesino de Jesús Ulayar- como "víctima del conflicto en Euskal Herria". 
Estos días está levantando indignación la Web "Galdácano Memoria", creada, esta vez, por Aranzadi, en la que a Txapote, nacido allí, se le presenta también como "víctima de la violencia política por parte del Estado español".
¿A qué víctima -de las de verdad (estoy pensando en mi camarada Jacinto Ochoa)- le gustará figurar al lado de quien se jacta de haber "ejecutado" a Miguel Ángel Blanco?
Pero no solo ha sido en Galdácano. Todas las webs encargadas por los Ayuntamientos a Aranzadi son idénticas, incluso las encargadas por Ayuntamientos donde "manda" el PNV. Están cortadas por el mismo patrón, el de la Izquierda Abertzale más insensible (pincha, no tiene desperdicio). En todas ellas se presenta al "Estado español" como el que ha vulnerado los derechos de los presos. Y a estos como quienes han padecido la violencia política en su "cautiverio".
La sociedad Aranzadi se defiende: "en ningún momento ha confundido el papel de víctimas con el de victimarios" y ha apuntado que "según criterios estandarizados internacionalmente, estas dos personas (Txapote y Bienzobas) han sido categorizadas como personas que han sufrido la violencia política".
A estas alturas de la película, tras tantas décadas de TERRORISMO, Aranzadi pretende difuminar los límites entre víctimas y verdugos.
Si todos somos víctimas, ya no hay víctimas (ejemplo: Si todos somos pequeños, ya no hay pequeños).
Si no hay víctimas, ya no hay verdugos
Y lo más terrible: 
Si todos somos víctimas, todos somos también verdugos.
Las Asociaciones de Víctimas (AVT, COVITE, ANVITE...) lo tienen muy claro y les explicarán que si no hay asesinos, tampoco hay asesinados. Y sin embargo ellos tienen que ir a sus tumbas a ponerles flores.

Decepcionante Aranzadi que, además, nos quiere presentar estas webs como "científicas", "según criterios estandarizados internacionalmente".
Cuando la presentación pública de la Mano de Irulegui, muchos ya vimos entonces que las consecuencias que Aranzadi daba pie a extraer del hallazgo iban más allá de lo que la prudencia y la ciencia aconsejaban.
Esperemos que el tema de estas webs infumables abra los ojos a muchos más y que la gente que trabaja con una profesionalidad intachable en Aranzadi exija a la dirección de la Sociedad de Ciencias una rectificación inmediata.
Por si alguien quiere profundizar en el tema...