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lunes, 20 de septiembre de 2021

La última Reina de Navarra (21 Sept. 1946)

Tal día como hoy, un 21 de septiembre de 1946, con el viejo rito que coronaba a nuestros reyes, fue coronada Reina de Navarra Santa María la Real.
Así dice la placa:
Adivina dónde está esta placa que predica la igualdad entre Reyes y Reinas
Gentileza M.A. Bretos
Con tal motivo se celebran los siguientes actos:
9 a 20:30h. Ofrenda floral 
12h. Ángelus con Ave María (Eduardo Solano) 
18h. Jota por las Hermanas Leache 
18:30h. Solemne Misa en la Catedral 
20:30h.Serenata a Santa María por la Cofradía Musical San Saturnino 
Salvo la misa (en la propia Catedral), el resto de actos se celebrarán junto a la placa conmemorativa (círculo amarillo), en el arranque de Carlos III desde la Plaza del Castillo:
El círculo amarillo señala la placa, lugar de las celebraciones del 75º Aniversario

1946
Dentro de las dos primeras décadas de la posguerra (años cuarenta y cincuenta), destaca 1946 como un año muy pródigo en acontecimientos religiosos.
Si entramos en la fototeca del AMP y escribimos en el buscador "1946" (sin comillas), nos saldrán 19 registros, de los que 14  tienen mucho que ver con la religión.
A destacar, la Santa Misión (sic) celebrada en marzo, y el Congreso Eucarístico Diocesano, que tuvo lugar entre el 18-22 de Septiembre.
Viene esto a cuento de la noticia que me sorprendió el 17 del pasado marzo:
19.03.49 Clausura de la Misión Plaza del Castillo. Foto Julio Cía AMP
Diario del recuerdo
1945 Juan Berruezo (pincha) por Mercaderes
HACE 75 AÑOS DOMINGO, 17 MARZO
Cines semivacíos.- Acusaron notable ausencia de público, como consecuencia de las jornadas de la Misión, que absorbieron la atención y la concurrencia de los pamploneses. No ocurrió lo mismo con el concierto, en la plaza del Castillo, dirigido por el maestro Berruezo, que fue un éxito de programa y de audiencia.
Una hermana mía acaba de recordar una melopea que se canturreaba por el 46:
Paaaadres, maaaaadres, 
abueeeelos, abueeeelas,
que hay Misión, que hay Misión

Clausura de la Santa Misión
Eran una especie de jornadas o ejercicios espirituales que duraban varios días y que -a base de sermones, procesiones, catequesis, rosarios, confesión y comunión- buscaban la conversión de todo un pueblo, de una ciudad...
He encontrado en Joaquín Díaz un álbum de oraciones -La Santa Misión- que se cantaban en esos días. Pinchad ahí y encontraréis 14 enlaces. Seguro que desolvidaréis más de un título que habéis cantado con mucho fervor. Por ejemplo..."Tomad, Virgen pura".

Dentro del Congreso Eucarístico, el sábado, 21 de septiembre de 1946 se procedió a la  Coronación de Santa María la Real. Así dice la placa:
EN ESTE LUGAR -PARA SIEMPRE BENDITO-
EL DIA 21 DE SEPTIEMBRE DE 1946 -AÑO DE SANTA MARIA-,
CON EL VIEJO RITO QUE CORONABA EN LA CATEDRAL
A NUESTROS REYES, FUE CORONADA REINA DE NAVARRA
NUESTRA SEÑORA DEL SAGRARIO
Gracias a Google Maps, podéis ver la placa
Presidió el acto el cardenal navarro Arce Ochotorena. En la foto, el obispo Enrique Delgado Gómez, llegado ese mismo año a Pamplona, contempla la placa, colocada en el arranque de Carlos III desde la Plaza del Castillo.
No olvidemos la otra placa conmemorativa de la Coronación el 21 de Septiembre de 1946, bajo la hornacina, en la plaza de Santa María la Real, de Pamplona. 
Placa conmemorativa de la Coronación, el 21 de Septiembre de 1946,
bajo la hornacina, en la plaza de Santa María la Real, de Pamplona
Esta coronación no siguió el esquema común de los ritos de la iglesia católica, sino que se adaptó al ceremonial de la coronación de los reyes de Navarra. “Ella es la Reina de Navarra”, afirma David Ascorbe. Tras ser coronada, se le levantó sobre un escudo por doce ricoshomes, al igual que se hacía con los reyes navarros.
De esta Coronación de María, organizada -¡cómo no!- por Ignacio Baleztena, tenéis cumplida información (dos entradas) en el blog, Premín de Iruña, de su hijo Javier.

Coronación Reyes Navarra
La coronación de los Reyes de Navarra, según señala Wikipedia, la presidía también el obispo de Pamplona, cabeza del brazo eclesiástico de las Cortes. Se solía celebrar en la catedral de Pamplona, y culminaba con el "levantamiento" del monarca sobre un escudo -pavés-, que sostenían los principales hombres del reino -"ricoshombres"-, para destacar de esta manara que "la dignidad a que le elevaban no era de sosiego y descanso sino un perpetuo desvelo del bien de los vasallos". En este momento los asistentes lo "aclamaban" al grito de "Real, real, real". La ceremonia concluía con el lanzamiento por el monarca "de su moneda sobre las gentes".

miércoles, 17 de marzo de 2021

"Religionitis" en la Pamplona de posguerra

¿Dónde está esta placa que predica la igualdad entre Reyes y Reinas?
Dentro de las dos primeras décadas del franquismo (años cuarenta y cincuenta), en las que el nacionalcatolicismo campó a sus anchas, destaca 1946 como un año muy aquejado de lo que llamo "religion-itis".
Si entramos en la fototeca del AMP y escribimos en el buscador "1946" (sin comillas), nos saldrán 17 registros, de los que 13  tienen mucho que ver con la religión.
A destacar, la Santa Misión (sic) celebrada en marzo, por estas fechas, y el Congreso Eucarístico Diocesano, que tuvo lugar entre el 18-22 de Septiembre.
Viene esto a cuento de la noticia que me ha sorprendido esta mañana (por la de ayer):

19.03.49 Clausura de la Misión Plaza del Castillo. Foto Julio Cía AMP
Diario del recuerdo
1945 Juan Berruezo (pincha) por Mercaderes
HACE 75 AÑOS DOMINGO, 17 MARZO
Cines semivacíos.- Acusaron notable ausencia de público, como consecuencia de las jornadas de la Misión, que absorbieron la atención y la concurrencia de los pamploneses. No ocurrió lo mismo con el concierto, en la plaza del Castillo, dirigido por el maestro Berruezo, que fue un éxito de programa y de audiencia.
Como muestra de la omnipresencia de la religión -que hoy resultaría asfixiante-, en el Cine Parroquial San Miguel, a mitad de la película, se encendían las luces y se oía por los altavoces: "A ver, niños, la catequesis de hoy".
Sé de alguno que, si se daba cuenta de que había pasado por delante de una iglesia sin santiguarse, volvía sobre sus pasos para hacerlo.
Al sacerdote que encontrabas por la calle, había que besarle la mano, aunque no lo conocieras de nada. A los frailes, en cambio, había que besarles el cordón (¿cíngulo?) que colgaba de su cintura.
Una hermana mía acaba de recordar una melopea que se canturreaba por el 46:
Paaaadres, maaaaadres, abueeeelos, abueeeelas,
que hay Misión, que hay Misión

Clausura de la Santa Misión
Eran una especie de jornadas o ejercicios espirituales que duraban varios días y que -a base de sermones, procesiones, catequesis, rosarios, confesión y comunión- buscaban la conversión de todo un pueblo, de una ciudad...
He encontrado en Joaquín Díaz un álbum de oraciones -La Santa Misión- que se cantaban en esos días. Pinchad ahí y encontraréis 14 enlaces. Seguro que desolvidaréis más de un título que habéis cantado con mucho fervor. Por ejemplo..."Tomad, Virgen pura".

Dentro del Congreso Eucarístico, el sábado, 21 de septiembre de 1946 se procedió a la  Coronación de Santa María la Real. Así dice la placa:
EN ESTE LUGAR -PARA SIEMPRE BENDITO-
EL DIA 21 DE SEPTIEMBRE DE 1946 -AÑO DE SANTA MARIA-,
CON EL VIEJO RITO QUE CORONABA EN LA CATEDRAL
A NUESTROS REYES, FUE CORONADA REINA DE NAVARRA
NUESTRA SEÑORA DEL SAGRARIO
Gracias a Google Maps, podéis ver la placa
Presidió el acto el cardenal navarro Arce Ochotorena. En la foto, el obispo Enrique Delgado Gómez, llegado ese mismo año a Pamplona, contempla la placa, colocada en el arranque de Carlos III desde la Plaza del Castillo.
No olvidemos la placa conmemorativa de la Coronación en 1946, bajo la hornacina, en la plaza de Santa María la Real, de Pamplona. 
De esta Coronación de María, organizada -¡cómo no!- por Ignacio Baleztena, tenéis cumplida información (dos entradas) en el blog, Premín de Iruña, de su hijo Javier.

La coronación de los Reyes de Navarra, según señala Wikipedia, la presidía también el obispo de Pamplona, cabeza del brazo eclesiástico de las Cortes. Se solía celebrar en la catedral de Pamplona, y culminaba con el "levantamiento" del monarca sobre un escudo -pavés-, que sostenían los principales hombres del reino -"ricoshombres"-, para destacar de esta manara que "la dignidad a que le elevaban no era de sosiego y descanso sino un perpetuo desvelo del bien de los vasallos". En este momento los asistentes lo "aclamaban" al grito de "Real, real, real". La ceremonia concluía con el lanzamiento por el monarca "de su moneda sobre las gentes".

miércoles, 31 de octubre de 2018

Crimen de Unciti, otras versiones y valoraciones


Viene de

El crimen del cura de Unciti (1950)

Siempre me ha extrañado la cortina de silencio extendida sobre el crimen del párroco de Unciti, en 1950, en pleno nacionalcatolicismo. ¿Qué se pretendía ocultar? El silencio dio lugar a rumores, a veces malintencionados. En la entrada de hoy, tras escuchar dos versiones muy similares, descubriremos el motivo de esa losa de silencio.
***
El día uno de octubre, día siguiente a la publicación de la versión de mi tía María Jesús sobre el crimen del cura de Unciti, me fui al cementerio de este pueblo para sacar alguna foto de la tumba de Juan Iribarren Martínez, que sospechaba que tenía que estar enterrado allí, como así era.
Una vez allí, me encontré con una persona, familiar de quien mató a Juan Iribarren, el cura de Unciti, quien -sin que yo le forzara- me dio con toda naturalidad su nombre, apellidos, nombre de la casa, edad y grado de parentesco con el homicida. Y con la misma naturalidad, me dio su versión de lo sucedido.

Versión del familiar (01.10.18)
Nacido en 1916, XX fue a la guerra con 20 años. 
En Sigüenza, un mortero le abrió la cabeza y estuvo mucho tiempo en el hospital.
Cuando volvió, ya no era el mismo que había sido hasta entonces.
El padre sabía llevarlo bien y le decía que fuera a ayudar a tal familia en las labores agrícolas, pero a veces se equivocaba de campo.
El cura le chinchaba a veces por ese asunto y porque no iba a la iglesia: “estás más pirao que un grillo”, "estás como una cabra"...
El familiar era muy pequeño y le gustaba entrar en la habitación de XX para pedirle caramelos de café con leche, que siempre tenía en el cajón de la mesilla.
El primero que se dio cuenta de que el autor de la muerte del cura era XX fue el padre, que encontró sangre en la azada.
Cuando la Guardía Civil lo esposó, el padre les decía que no era necesario.
No fue a la cárcel, sino al manicomio. "Salió todo el pueblo a favor de él" (esta frase la repitió varias veces).
Iba con mi abuela todas las semanas a verle al Manicomio y allí, al principio, lo tenían atado, por considerarlo peligroso. La madre lo metió en primera clase. Luego, las monjas le cogieron mucho cariño y él les ayudaba en sus quehaceres, como hacer las camas.
Estuvo en el Manicomio (desde 1950, con 34 años) hasta su muerte (en 1978, con 62 años).
El Manicomio, a finales de los 50
En cuanto a lo de la novía, decían que tenía, pero no mató al cura por ese asunto, sino porque XX "le cogió celos" (manía?).
El familiar me enseñó el punto exacto donde lo mató: no fue en el atrio -como yo creía al principio- sino en el cruce del carretil con el caminito del cementerio. Allí fue donde le dio el azadazo y lo echó a la ezpuenda.  
En ese punto se colocó una cruz con la siguiente leyenda:
"Un padrenuestro por el alma de D. Juan Iribarren, párroco de Unciti, que murió en este lugar el día dos de junio de 1950, a los 42 años. R.I.P.".
Esa cruz se rompió y se trasladó a una especie de antigua sacristía.
Cuando le pregunté si a la gente del pueblo le caía bien Don Juan, me dijo que él no lo sabía, pero que le habían dicho que era un cura de los de antes, de los de mucho respeto.

Nada más publicar la primera entrada, me llegó un mensaje que me hablaba de una persona que sí había vivido consciente y muy de cerca el crimen del cura. Tras haber estado con ella, tengo que corroborar todo lo que me habían dicho:  muy buena cabeza, memoria prodigiosa y una mujer encantadora. La llamaremos "Vecina de Unciti"

Vecina de Unciti. 25.10.2018 12’10h
Lo primero que hizo fue desmentir que el cura y XX pelearan por la misma mujer. Ese odioso rumor no ha salido de Unciti.
Federico Soto
XX y M.ª Luisa sí eran novios. Pero en alguna ocasión que quedaron “a vistas”, algo debió de ocurrir -quizás algún motivo económico- pero lo dejaron. 
¿Por qué arremetió contra el cura? En Sigüenza fue herido por un cañonazo. El neurólogo avisó de que  había dañada una parte del cerebro. Cuando XX volvió al pueblo, le dio contra la religión. Le hizo quitar a su madre los cuadros de la virgen, santos... de su habitación. Todos creemos que fue por eso.
Antes de matar al cura, ya había estado en el manicomio. Soto (Federico Soto, Director 1934-76) le dio el alta. La madre le rogó que lo mantuviera interno hasta que se recuperara del todo.
XX salió del manicomio y nadie notaba nada especial, aparte de la animadversión hacia la religión. Y Maria Luisa, tampoco.
Tenía una cuadrilla muy maja que rondaba por el pueblo. Lo mismo que XX rompió con Mª Luisa, otro rompió con la novia. Ella se metió monja y él fraile. Éste fue de misionero a Ecuador y hoy hay en Quito (Ecuador) una calle dedicada a Fray Juan de Unciti: Juan Astráin, de Casa Nagore.
¿Carácter de XX?: normal, no; encantador. Después del accidente, alguna vez se escapó al monte y los mozos fueron a buscarle. Otro día se fue de casa, que su madre le había despachado. Los tres o cuatro de la cuadrilla eran todos igual de majos. ¡Cantaban cada una!: “a las orillas del Arga se ha encontrado un hombre completamente desnudo. Los médicos aseguran que no tenía nada en los bolsillos”. Así era XX; y sus amigos también (la grabación de esta parte me permite que la reproduzca):

¿El cura le chinchaba? Silencio.
Espacio ocupado por las eras y la Fuente Grande.
Al fondo el Juzgado y la cárcel de la villa de Aoiz
Fue un viernes y todo el mundo pensó: habrá sido XX. Donde el carretil llega al camino del cementerio encontraron sesos, reguero de sangre... Lo siguieron y encontraron el cadáver en la ezpuendica.
La vecina de Unciti me da todos los datos de la detención y la confesión: quién era el alcalde, quién el juez, quién ejerció de taquígrafa, que la GC vino de Monreal, pero su jefe, desde Aoiz. En qué estado se encontraba XX en esos momentos...
Una vez que confesó, se lo llevaron a Aoiz, luego a Pamplona y, de ahí, al Manicomio. Y allí vivió muchos años (28) hasta que murió (el día 19 de abril de 1978, a los 62).
¿Por qué ha habido tanto silencio?
Don Juan hacía las cosas bien, hablaba muy bien, homilías muy bonitas...
Cuando pasó lo que pasó, aquello fue horroroso. Echaron mucha culpa al pueblo. Nos cerraron la iglesia. Fue como un castigo. Venía un sacerdote de Zolina. Abría la puerta, hacía la misa, salíamos y la cerraba.
***
La iglesia fue abandonada. En pocos años quedó como si hubiera pasado un tornado, desapareciendo la mayor parte de las piedras. La nueva iglesia, ya en el pueblo (foto de portada), no habría empezado a funcionar hasta entrada la 2ª parte de la década. En la imagen del Sitna, de 1956-57, ya aparece construida.

Valoraciones finales
Esquela del Lauburu (pincha)
XX no pisó la cárcel. El juicio -que lo tuvo que haber- no trascendió en absoluto, hasta el punto de que la Vecina de Unciti -que conoce el caso, con pelos y señales- no sabe, siquiera, si hubo. Yo he mirado en la hemeroteca y ni rastro.
Me alucina la diferencia de alcance mediático con el caso de, por ejemplo, Toribio Eguía, del que tenemos en la prensa todas las crónicas del juicio. Pero Toribio, que también mató al cura y a su ama, fue condenado. ¡Y nada menos que a garrote vil! Algo muy aleccionador.
Pienso que ése puede ser el motivo de la trascendencia mediática: mirad lo que pasa si se mata a un cura.
En cambio, XX no pisó la cárcel, a pesar de haber matado al cura... Eso no es ejemplarizante, no es un buen escarmiento, no es algo que haya que propagar. Cuanta menos gente se entere mejor. Silencio.
En cuanto al 'castigo' al pueblo de Unciti, creo que puede ser debido a que durante el juicio los testigos llamados a declarar, lo hicieron -supongo- a favor de la no culpabilidad de XX. Recordemos lo que dijo el Familiar: "Salió todo el pueblo a favor de él". O lo que dice la Vecina de Unciti: "XX era encantador".
Si la Iglesia (entonces -desde 1946, hasta 1968- era Obispo Delgado Gómez) 'castigó' sin párroco a Unciti puede ser porque no quedó en absoluto satisfecha con una sentencia tan poco ejemplarizante.

martes, 26 de junio de 2018

Himno de Acción Católica (Maestro Rodrigo y Pemán)


Tudela, 1962
En Septiembre de 1961, todavía con 11 años (cumplía los 12 en diciembre) fui al Seminario de Tudela, a hacer el primer curso de Gramática (61-62).
Los domingos nos levantábamos un poco más tarde (a las 8, en vez de a las 7, creo) y nos despertaban con música.
Hacia la mitad del curso, ya en 1962, se oyó alguna vez la canción que hoy os presento. Os aseguro que la pusieron muy pocas veces, tres o cuatro. Enseguida dejaron de ponerla y no sabía por qué. A mí me pareció anticuada, de otra época y quería pillar toda la letra, que no era la habitual de las oraciones y canciones religiosas que conocía.
De la letra sólo recordaba "Hombres y mujeres de la ... España" y "Haz que (?) la sangre de Cristo". Pero la música -lo he comprobado- la recordaba completa (salvo algún desafine). a pesar de que ya no volví a escucharla jamás, ni en la calle ni en internet, donde no aparece digitalizada, sino en disco de 45 revoluciones.
Con lo poco que recordaba de la letra, alguna otra vez intenté buscarla, pero nada. Por la música, parecía una marcha. Pensé que podría ser de los católicos seglares... Quizás de la HOAC, JOC, de Acción Católica.
Por fin, hace unos días, encontré la carátula. el estuche del disco con la letra completa.
Allí se decía, atención, que la letra era de Pemán. Y la música, agarraos, del Maestro Joaquín Rodrigo, conocido mundialmente por su "Conciertode Aranjuez" y "Fantasía para un burgués gentilhombre". 
Quienes me conocéis, sabéis de sobra que me emocioné cuando vi que allí estaban los dos trocitos de la letra que yo recordaba.

Un himno fuera ya de época
Siendo de Pemán la letra, ya podéis suponer que es una expresión genuina de los últimos coletazos del nacionalcatolicismo. Quizás por eso dejaron de ponerla enseguida en el Seminario de Tudela, porque en estos lugares y en la sociedad ya empezaban (yo, con doce años, no era todavía consciente) los nuevos aires del Papa Juan XXIII, con la convocatoria del Vaticano II, lo que supuso el tiro de gracia para el nacionalcatolicismo ("doctrina y práctica de la iglesia católica española durante el franquismo, caracterizada por su estrecha relación con el Estado y por su control de la educación, la cultura y otras parcelas de la vida social").
Año 62, en la cumbre del Moncayo, los curas con
sotana. J. Garde, en el centro, al pie de la Virgen
[Actualización 28.06.18 Hablando con Javier Garde, prefecto en el Seminario de Tudela en el curso 61-62, me garantiza que en Tudela se vivía con intensidad la Acción Católica y que no había ninguna mano negra que hiciera "desaparecer" el himno, que habría sido una simple coincidencia; que esos aires de renovación tardaron 5 ó 6 años y que él vino a Pamplona aún con sotana. Gracias, Javier por este testimonio].
A partir del Concilio Vaticano II, la Iglesia católica se fue alejando progresivamente del franquismo y, en consecuencia, este himno, recién creado, quedó varado en el tiempo. Yo, personalmente, no volví a escucharlo nunca más... hasta hoy.
En la Biblioteca Nacional habrá dormido estos 57 años hasta que este blog, Desolvidar, solicitó una reproducción digital, que ya ha llegado, y por primera vez sube a internet para que todo el mundo que lo desee pueda escucharla y conocerla.

En 1961 (según los tres registros de la BNE) se estrena el «Himno nacional de la Acción Católica Española», con texto de D. José M. Pemán y música del maestro Joaquín Rodrigo". Lo interpretan Cantores de Madrid; Plácido Perera, órgano ; Julián Perera, director.

Estrofa 1
«Nuevos misioneros de la gran milicia
que la Iglesia llama con voces de paz;
testigos de Cristo que, sobre la tierra,
cantáis esperanzas de amor y verdad:
¡sed un grano de la espiga
nacida junto al altar!

Estrofa 2
Hombres y mujeres de la Madre España,
juventud que alumbras el amanecer:
pesad sobre el mundo con paso resuelto,
cansad a los vientos con himnos de fe.
¡Dadle a la sangre de Cristo
más almas para vencer!
Estrofa 3
Luz de los estudios, voz de los talleres,
hombres que en el campo ponéis la ilusión,
renuevo del árbol que la primavera
adorna con haces de luz y de sol.
¡Frente a la vida del mundo,
vivid una vida en Dios!»

Estrofa 4 (en los días de la Virgen)
Madre de los cielos, corazón de España,
que la luz más alta reflejas del sol,
alumbra los campos de nuestro trabajo
y sé la promesa segura de Dios.
¡Guarda, Señora, a tus hijos,
bajo tu manto de amor!
Estribillo
Cuando el mundo se nubla y se empaña,
la luz de los cielos de angustia y temor,
la voz del amor pide de sus hijos
la mayor hazaña:
¡Por el reino de Dios en España!
¡Por la gloria de un mundo mejor!
Actuaización agosto 2026
En este desolvido de 2018 desvelé que en 1961 se estrenó este himno con letra de Pemán y música del maestro Joaquín Rodrigo. ¿Y quién editaba y controlaba absolutamente toda la obra del Maestro Rodrigo en esa época exacta? La Unión Musical Española (UME), dirigida con mano de hierro por nuestro "amigo" José de Juan del Águila (J. Trayter). Del Águila no solo se apropiaba de habaneras o les cobraba royalties a Los Pekenikes; como "perfecto editor" (Rodrigo dixit) de empresa, era quien tenía la sartén por el mango para fabricar, imprimir y distribuir aquel vinilo de 45 revoluciones de los Cantores de Madrid que terminó sonando por los altavoces de mi seminario.