Un representante de una asociación de militares se ha dirigido esta mañana en la rueda de prensa de esta mañana a Javier Esparza para agradecer su apoyo y para preguntarle cuándo la profesión de militar se va a reconocer legalmente como de riesgo.DN
Un Parlamento dividido es incapaz de condenar la agresión a militares que veían el partido de España en Berriozar
Ninguna de las tres declaraciones presentadas con tal motivo por UPN, PP y Contigo Navarra ha logrado el apoyo unánime
La división de los grupos del Parlamento de Navarra ha hecho imposible que hoy haya salido una declaración institucional de condena a la brutal agresión sufrida por un grupo de militares del Regimiento América 66 de Aizoain mientras veían un partido de fútbol en Berriozar. Hasta tres declaraciones distintas han presentado los grupos de UPN, PP y Contigo Navarra, pero ninguna ha recabado el apoyo unánime del resto de grupos que requiere una declaración institucional.
Los matices introducidos por los tres grupos proponentes en sus respectivas declaraciones o las "omisiones" que contenían, según otros, han hecho imposible que ninguna saliera adelante.
UPN y PSN SE ENZARZAN POR EL RECHAZO A LA VIOLENCIA
Uno de los agredidos
Así, la declaración de UPN ha sido apoyada solo por el PP, mientras que el PSN se ha abstenido y EH Bildu, Geroa Bai y Contigo Navarra han votado en contra. En dicha declaración, UPN pedía que se condenara "enérgicamente el ataque violento de este grupo de individuos que provocaron un atentado a los derechos humanos y una violación de los pilares principales de la convivencia pacífica". Sin embargo, su declaración también emplazaba "de manera especial a la izquierda abertzale representada en la formación política EH Bildu a asumir su responsabilidad respecto de estos actos de intolerancia por pretender imponer su pensamiento político por encima de la libertad individual de cada persona". También contenía un punto de apoyo y felicitación a la selección española de Fútbol.
Javier Esparza (UPN) ha calificado de "inaceptable" que el PSOE no se haya sumado a su declaración de condena. "Sentimos una enorme decepción. Lo tendrá que explicar el Partido Socialista", ha afirmado. También ha criticado que el PSN se sume "al relato que quiere implantar sobre esta cuestión la izquierda abertzale, es inaceptable". "Vincular intencionadamente a militares con neonazis, cuando es falso, es una manipulación absoluta. Nada puede justificar la brutal agresión y nada puede justificar que el PSN no condene la agresión, y simplemente, utilizando el lenguaje de Bildu, la rechace", ha concluido.
La réplica ha llegado de la parlamentaria socialista Ainhoa Unzu, quien ha cargado contra Javier Esparza: "Ha tenido la caradura de mentir diciendo que el PSN no ha condenado la agresión; la condenamos desde el primer momento y hemos apoyado también una declaración del Partido Popular, que condena rotundamente la brutal agresión". Preguntada por este periódico por el motivo de su abstención en la declaración de UPN, ha explicado que UPN "no quería el apoyo más que de los suyos, lo único que quería era la confrontación entre el PSN y sus socios, no el acuerdo".
Agresiones a militares en Berriozar, España, cerca de Pamplona, por grupo de encapuchados en un local donde venían la final del Mundial de fútbol que ganó la selección española. 🇪🇸
Por su parte, la declaración del PP ha logrado el voto a favor UPN y PSN, mientras que Geroa Bai se ha abstenido y EH Bildu y Contigo se han posicionado en contra. El texto expresaba "la más firme condena y absoluta repulsa por la brutal agresión" y trasladaba "la solidaridad, el apoyo y los mejores deseos de una pronta recuperación a todas las personas agredidas, así como a sus familiares y allegados".
Javier García (PP) ha lamentado que el PSN "convive con los posicionamientos de EH Bildu, pero Navarra quiere libertad y eso es lo que va a defender siempre el Partido Popular". "Nada justifica la violencia y lo que pretenden ahora es justificarla", ha asegurado en referencia a la declaración presentada por Contigo Navarra.
Núcleo Nacional es legal desde 2024
Y es que la tercera declaración, la de Contigo Navarra, ha sumado el apoyo de PSN, Geroa Bai y EH Bildu, frente al rechazo de UPN y PP. Esta declaración sustituía el término de condena por el de rechazo a la agresión e incluía un punto en el que se también se rechazaba "enérgicamente la exhibición de simbología neonazi por parte de miembros de las Fuerzas Armadas".
Miguel Garrido (Contigo Navarra) ha explicado que su grupo "rechaza enérgicamente la agresión brutal, en un espacio público, en un contexto de ocio, que creemos que no debemos permitir en nuestra Comunidad, y daña la confianza pacífica en Navarra, pero es cierto que añadíamos un segundo punto en el que también rechazábamos la exhibición de simbología neofascista en general y particularmente de este grupo de militares que fue agredido y uno de ellos portaba la camiseta, y en redes sociales hacían una exhibición ostentosa". "Creemos que también hay que condenarlo, porque atenta contra los valores de libertad, justicia e igualdad, que son constitucionales, y deberían defender las Fuerzas Armadas", ha concluido.
Desde EH Bildu, Laura Aznal ha querido "lamentar y rechazar los incidentes" y ha mostrado también su preocupación por "la aparición de elementos y de simbología neonazi tanto en Berriozar como en cualquier otro lugar".
Finalmente, Pablo Azcona (Geroa Bai) ha explicado que su grupo condenado los hechos ocurridos en Berriozar y ha apoyado la declaración institucional que ha presentado Contigo Navarra "porque entendemos que representa ese mensaje que hemos lanzado desde el principio" y ha votado en contra de la de UPN y se han abstenido en la del PP, "porque son declaraciones partidistas y no buscan el consenso".
Una imagen de archivo de la plazuela de San José con la portada lateral de la catedral del mismo nombre José Antonio Goñi
El ayuntamiento asegura que no ha recibido ninguna petición de hostelería y que el local que se baraja en la plazuela junto a la catedral sería una "degustación café", que escaparía a la regulación municipal
La plazuela de San José es un pacífico y silencioso rincón de Pamplona repleto de historia. En las últimas semanas, vecinos de este enclave han mostrado su recelo y rechazo a la posibilidad de que se abra en un futuro próximo un café en el número 2 (donde antes se ubicaba Antigüedades Trueque), junto a la calle Salsipuedes. La idea de negocio está promovida por el constructor Óscar Vidaurre y, según expresó este lunes el concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea (EH Bildu), no consta petición alguna en el Ayuntamiento de Pamplona.
“No hay ni siquiera en tramitación. Cuando llegue la petición, si llegase, valoraríamos. En todo caso, se está hablando de una degustación de café, que no es hostelería”, explicó a preguntas de este periódico. Según detalló el concejal, en la modificación del PEPRI realizada en 2018, se intentó que estuviesen reguladas por el consistorio “tanto licorerías como degustaciones de café”. “Hubo quien recurrió ese cambio y devino en una sentencia del TSJN por la que el ayuntamiento no puede regularlo por no tratarse de hostelería. Esto sería un comercio de alimentación y esta es la tesitura”, argumentó Abaurrea.
Sobre la instalación de una terraza, como parte del negocio, en la misma plaza, Abaurrea declaró que son “conceptos diferentes”, es decir, que la concesión de la licencia para el local de degustación no conllevaría necesariamente la de una terraza en vía pública. “Y sí que podemos decir que compartimos con el vecindario el valor de la plaza de San José y que debería estar preservada de actividad ruidosa”, añadió.
Dejar la prisa escapar de mi lado,
Escuchar el arrullo del agua al caer,
Sentarme a tu abrigo, evocar añorando
Tiempos de estudiante, sentirte otra vez,
Por tu dulce hechizo estar atrapado,
Plazuela hermosa de San José.
La plazuela de San José acoge el primer sábado de cada mes el Mercadillo de las Buenas Pulgas, un evento que, aunque popular, no resulta ni ruidoso ni excesivamente molesto para los vecinos. En San Fermín, hasta 2016, fue tradicionalmente escenario de música jazz.
Fachada de Villa Adriana, en Pamplona, que se va a convertir en un hotel de la cadena Alma HotelsIRATI AIZPURUA
El matrimonio Huarte Beaumont, con sus cuatro hijos (Jesús, Juan, María Josefa y Felipe), en el jardín de Villa AdrianaDiario de Navarra
Villa Adriana, paredes que guardan secretos de familia, política, industria y arte
En esta vivienda, que guarda historias y secretos familiares, de política, de industria, de arte, mucho arte... de la vida que se desarrolló desde 1935, se cocieron, seguro, algunas de las decisiones más importantes que han afectado a Navarra
Lápida de piedra en la fachada con la fecha de la construcción de Villa Adriana: 1935 DN
"Me hicieron Félix Huarte Goñi y Adriana Beaumont Galdúroz, en el año 1935. Laus Deo”. Así habla la casa. Así lo dejó escrito ella misma, la casa en persona, en una lápida labrada en una de las paredes de la residencia familiar Villa Adriana. E hizo bien porque, al entrar en sus dominios, pareciera que es ella la que da la bienvenida, la anfitriona, la que cuenta, la que habla si se escucha bien, como hay que escuchar las buenas historias. Porque en ocasiones la vida puede llenar de humanidad lo inanimado hasta convertirlo en un sujeto personificado. En este caso, la casa se llegó a mimetizar con sus habitantes y así puede narrar, si se presta atención, su vida propia, que es la suma de quienes la habitaron o visitaron, la de quienes compartieron entre sus paredes y jardines sus infancias, adolescencias, madurez, preocupaciones, ilusiones... Es lo que ocurre con las casas llenas de historia. Que tienen vida propia.
El frontón de Villa Adriana. Desaparecerá con las obras y en su lugar se construirá un edificio para la zona deportiva y piscina cubierta, y para la cocina del hotelDiario de Navarra
Para empezar, cuando Félix Huarte quiso construir su propia casa puso el nombre de su mujer, que era Adriana Beaumont (1901-1994). Hija de emigrantes navarros, nació en Buenos Aires, se trasladó siendo joven a Pamplona. “Don Félix tuvo por doña Adriana no solo un amor total, sino una admiración absoluta. Y, por supuesto, no hubiese podido hacer nada sin ella”. Lo decía su hijo Juan, quien hablaba de sus padres con los tratamientos de don y doña, y que recoge Javier Paredes en su biografía de Félix Huarte.
Una de las suits que tendrá el hotel Villa Adriana, en el edificio original, con chimenea y balcón. La llamarán ‘Suit Adriana’Diario de Navarra
Cuenta Paredes que, en cuanto tuvo posibilidades económicas, Félix Huarte invirtió 16.500 pesetas en la compra de un terreno para su casa familiar. Y que en enero de 1934 pagó los derechos reales del solar, “bastante alejado entonces del casco de Pamplona”. Decía su hijo Juan que dio carta blanca a un arquitecto (Eusa), “que, claro, es el sueño de todo arquitecto (...)” “La obra le salió redonda y don Félix lo hizo para doña Adriana, aunque a doña Adriana siempre le parecía demasiado todo lo que hacía don Félix por ella”, continuaba su hijo.
Uno de los frescos que hay en Villa Adriana y que se conservarán. Este hace alusión al deporte de pelota, al que era aficionado y jugador Felipe HuarteDiario de Navarra
La finca se terminó de construir en 1935. Y a finales de 2026 los clientes del futuro hotel podrán disfrutar de un lugar donde se forjaron conversaciones decisivas y encuentros que seguro marcaron el cambio de rumbo de Navarra en diferentes aspectos. Porque fue Félix Huarte el impulsor de la industrialización de Navarra por las empresas que puso en marcha, origen de muchas de las que hoy perviven en otras manos.
Y fue el principal autor, desde la vicepresidencia de la Diputación de Navarra que ocupaba, del Programa de Promoción Industrial (PPI) que en 1964 facilitó la transformación de una sociedad agrícola a industrial.
Villa Adriana fue una de las primeras viviendas en Pamplona donde se colocó un ascensor. Este se conservará en la rehabilitaciónDiario de Navarra
También en esta finca se vivió la angustia del secuestro de Felipe y la alegría de su liberación. Y, sin duda, posteriormente, en esta finca se forjó el destino de la colección de Arte de María Josefa, que se trasladó al Museo de la Universidad de Navarra. Así que en ningún sitio como en este podría cobrar tanto sentido la frase de “si las paredes hablaran...”
En esas paredes en las que dejó escrito Villa Adriana: “Alabado sea Dios”.
"Sigue siendo un lugar decadente y muchas veces peligroso en el centro de Pamplona y en el que los propios comercios sufren las consecuencias de ese ambiente”
Hay que reconocerlo. Tenían razón. Cuando en 2023 la “Coordinadora” anti-parking consiguió paralizar las obras en marcha del parking promovido (y pagado) por vecinos de la zona, algunos no creíamos lo que nos decían. Nos hablaban de una plaza hervidero de actividades culturales y de vida y con mejoras inminentes si no se realizaba la obra. El Ayuntamiento de entonces (UPN) accedió a paralizar la obra y tres meses después ese equipo de gobierno, por órdenes de Cerdán, fue desalojado del Ayuntamiento. Pues bien, la plaza de la Cruz de Pamplona de hoy no tiene nada que envidiar a Trafalgar Square en Londres.
Es evidente que es ironía. Dos años después no se ha invertido un solo euro y no hay nada presupuestado en 2026 para invertir en la plaza. Todos aquellos que aparecieron en el verano de 2023 brillan por su ausencia y la plaza sigue siendo igual de lúgubre, oscura y triste. El ambiente es de todo menos cultural. De los manifestantes, no se sabe nada. El nuevo Ayuntamiento de Bildu prometió en enero de 2024 que iba a “trabajar específicamente los temas de movilidad y de aparcamiento y que puedan incluir un análisis en profundidad de la zona”. Traducción: Vecinos e ingenuos, ya os hemos usado para echar a UPN, ahora no molestéis. Lo que es más grave, hoy en día el aparcamiento subterráneo estaría terminado desde hace tiempo y 346 coches que están actualmente dando vueltas buscando sitio, contaminando y ocupando plazas de superficie estarían perfectamente aparcados bajo tierra. Se usó de manera absolutamente demagógica el proyecto promovido por los vecinos como se podía haber usado cualquier otra cosa, es evidente.
Esos son (línea blanca) los arbolillos de la Plaza que sí iban a ser talados
La sustitución de 12 (doce) árboles de la Calle Sangüesa (no se tocaban los de la Plaza) era un atentado ecológico, pero que 346 coches que iban a estar bajo tierra estén todos los días quemando gasolina por arriba mientas buscan un inexistente sitio para aparcar debe de ser lo mejor para la atmósfera.
El medio ambiente les daba y les da igual, evidentemente. Azuzaron también la envidia “las plazas son carísimas” (31.000 euros). ¿Lo vas a pagar tú? No. ¿Entonces cuál es el problema? Que te molesta que otro lo pueda pagar. Si se hubiera construido el aparcamiento, además de bajar mucho el precio de las escasísimas plazas de alquiler de la zona (oferta y demanda) se habría urbanizado la plaza de la Cruz a cargo de los dueños del parking, no del erario público. Hoy la plaza sigue teniendo un aspecto propio de la Bulgaria de 1976. En todos los sentidos.
Porque sigue siendo un lugar decadente y muchas veces peligroso (una metáfora de la ciudad) en el centro de Pamplona (paso cuatro veces al día) y en el que los propios trabajadores de los comercios de la zona sufren las consecuencias de ese ambiente “cultural” y del olvido del Ayuntamiento de Pamplona. Pero tranquilos, los coches siguen dando vueltas.
Álvaro Bañón Irujo es economista.
Comentarios DN
8xq7XuFWg3
Asi es, Usted cuatro veces, yo seis o mas al dia. Alli me he criado y por ahi transito. Efectimente iba a construirse un parking que habia diseñado con magnifica idea la anterior Corporacion presidida por el magnifico alcalde que fue Enrique Maya, pero dos concentraciones anti parking y anti Todo, y el miedo de una Alcaldesa, a que esto sea excusa para una mocion de censura, ¿ cual fue el resultado?. En primer lugar, paralizacion y suspension de laa obras. En segundo lugar, pago de 120.000 eurazos, que todavia me duelen, por “ adecentar” lo incipiente del proyecto. En tercer lugar, una mocion de censura por “ otro motivo”, siempre hubiera habido una excusa. Y en cuarto lugar, una Plaza frecuentada por gente que voy a definirla como “ diferente” y “amigos del tetrabrick”.
¡¡Que bonito verdad!!, ¿ a que es bonito?. Ahi siguen los arboles tristes, porque los niños ya no se acuerdan de ellos, porque los niños ya no les hacen dibujitos y porque los niños ya no les dan las gracias por darnos un aire tan puro y tan sano. Eso si, mientras, los pobres arbolitos respiran el etanol que desprende los tetrabrick de algunos Seres de Luz que moran en los bancos de la Plaza de la Cruz.
Resumiendo, una lastima de Plaza, una Plaza en donde me crie, en donde jugue, en donde me harte de comer pipas compradas en Aramendia con las pagas recibidas, e incluso en donde ligaba lo que se podia, y por donde transito media docena de veces al dia y oigo su llanto ante su decadencia.
¿Lo próximo qué será?, ¿ tal vez un pequeño lavado de cara y de paso cepillarse la Cruz que forjo D. Constantino Manzana, acusándole de que era franquista?. Todo es posible….
Descanse en Paz, La Plaza de la Cruz, su funeral religioso próximamente en la Iglesia de San Miguel, la Ceremonia Laica de su defuncion, en el estanque de la Plaza presidida por el Sr Alcalde acompañado por las Herrikos Koordinadoras, con muchas K, anti parking
Está uno lidiando con el día a día del Ayuntamiento y, muchas veces, descuida la política tal y como la entienden los que la ejercen lejos de la calle y de la gente. En estos casi ya ocho años en este lado de la vida he batallado mucho, pero siempre con un objetivo concreto. Quiero decir que cuando me pronuncio no hablo del sexo de los ángeles ni divago; lo hago porque me mueven causas que tienen propósito: conseguir financiación para éste o aquel proyecto, denunciar la falta de vertebración de Navarra o echar atrás los que me parecen un peligro para mi ciudad… No voy a enumerar ahora toda la lista porque no toca. A lo que voy es a que no suelo entrar en farragosos análisis de política de salón. Sin embargo, hoy, leyendo y escuchando las interpretaciones de los periodistas sobre el movimiento de peones que ha hecho Chivite en su tablero, he pensado: "métete en ese charco, Toquero". Al fin y al cabo, si no me meto yo, me acabarán metiendo otros, así que voy adelantando la faena y ya les prevengo: van a por todas.
Ollo y Remírez, protegiendo a una angustiada Chivite en Berriozar
Sin saber a ciencia cierta qué grado de implicación tiene en estos momentos cada cual en la hedionda situación del PSN, la salida del Gobierno del templado Taberna y el regreso de Remírez anticipan ruido y crispación. Porque cuando uno está acorralado, echa mano al suelo y coge piedras. Y las lanza, claro. Contra todo y contra todos. Aquí lo de menos va a ser hablar de los asuntos que a los navarros les quitan el sueño. Aquí, amigos y amigas, lo que de verdad importa a los alumnos aventajados de Santos Cerdán es meterse cuanto antes en harina electoral, siguiendo el manual de resistencia sanchista y el despreciable modo de operar de su delegación en Navarra. Desde este momento y hasta que vayamos a las urnas, la portavocía de gobierno foral la van a ocupar los más obedientes y disciplinados miembros del sanedrín de la mentira y la venta de humo. Hasta que los navarros tengamos la palabra para decidir qué hacer con María Chivite y el resto de náufragos del barco de Cerdán, va a haber para todos, antes incluso de poder decir ni mu. Para empezar, todos fachas, y yo el primero, por rechazar una planta de biogás, gestada desde el oscurantismo del ‘cerdanato’ y el clan de los Chivite, para traer a 800 metros del casco urbano de Tudela la mitad de los lodos fecales -la mierda, para que nos entendamos- que se genera en toda Navarra. El empeño es el castigo -uno de tantos- de Óscar Chivite y la presidenta a Tudela y a la Ribera por el imperdonable ‘delito’ de no haber votado al PSN. Todo queda en casa: Chivite, Óscar, es la encarnación de la mentira, la ocultación y el juego sucio en el Gobierno que preside Chivite, María.
El escandaloso selfie de Remírez sonriente ante los restos humeantes de Senda Viva
Su permanencia en el Palacio de Navarra dinamita cualquier credibilidad ante los movimientos de la presidenta en su tablero, en aras -según ha dicho sin sonrojarse- de mejorar la gestión. Si Santos Cerdán no tenía cabida en el equipo de Pedro Sánchez, nadie entiende que Óscar Chivite pueda seguir un minuto más en el ejecutivo. Mantenerlo en el cargo solo se explica, aunque en ningún caso se justifica, porque María Chivite sabe muy bien que su suerte como presidenta va ligada a la de su consejero. Si él cae, cae ella. Santos Cerdán no solo los hizo socios, sino también cómplices. Podría dejarme la vida en esta interpretación, pero la evidencia del cambio de nombres en el ejecutivo de María Chivite es tan simple, que no merece la pena ahondar más en ello: puro gatopardismo para hacer ver que algo cambia, cuando en realidad todo va a seguir igual o peor. Lo que viene siendo decirle a la señorita que Pepito ha dicho una palabrota cuando te han pillado robándole el bocadillo al compañero, vamos.
Ábalos, Cerdán y Alzórriz, sin pagar entrada en el burla- dero tras dejar a los toros fuera del bono cultural
Sin un Ramón Alzórriz que ataque, a la presidenta le hace falta otro cancerbero de cabecera. Y no es tanto que alguien tenga que custodiar las puertas de ese inframundo al que se accede por los túneles de Belate, que también, sino que de alguna manera habrá que ensuciar a voz en grito al contrario para que se hable de otra cosa que no sea lo que les tiene atrincherados. No pueden salir a la calle a vender nada. La estrategia, conociéndonos tan bien como nos conocemos todos en Navarra a estas alturas y sabiendo qué papel ha desempeñado cada uno en el juego de poder del PSN -y sí, me refiero explícitamente al señor Remírez- es tan simple que hasta da vergüenza ajena. Pero, bueno, que se sepa al menos que no nos pilla por sorpresa. Éste es mi humilde análisis. De fácil lectura, como sus intenciones. Bienvenidos a Los juegos del hambre.
Un joven, posiblemente carlista, ha cogido del suelo el único ejemplar de El Pensamiento Navarro en buen estado y se planta, indignado y desafiante, ante el fotógrafo, como queriendo decir: "los que habéis hecho esto os las tendréis que ver conmigo".
El Ayuntamiento de Pamplona pide al Gobierno de España que reconozca la responsabilidad directa del Estado en los Sanfermines de 1978 y reclama al presidente español una declaración oficial al respecto. Pero hubo también manifestantes, seguramente adscritos a la misma ideología que hoy gobierna el Ayuntamiento, que tenían objetivos perfectamente definidos.
A las 21.45, el Gobierno civil se encuentra rodeado de camionetas,
autobuses y jeeps de la Policía Armada. Los agentes disparan pelotas
desde detrás de los vehículos. Se producen los choques más
violentos del día. Tres o cuatro veces, hay cargas que obligan a
retroceder algo a los manifestantes. La agrupación de policías ha
roto el cerco. A esa hora, un grupo de manifestantes se dirige a la
calle Leyre, a la sede de “El Pensamiento Navarro”,
rompiendo los cristales. Entre diez personas, empujan al centro de la
calle la camioneta de reparto del periódico, una Citroen 2CV de
carga, que vuelcan y prenden fuego. Un poco más allá, rompen varios
escaparates de comercios.
Ayuntamiento de Pamplona, 4 de julio de 1978. Foto Joxe Lacalle,
Recientemente, el Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado una iniciativa en la que instan al Estado para que asuma su responsabilidad en lo ocurrido en los Sanfermines de 1978. Piden al Gobierno de España que reconozca la responsabilidad directa del Estado en aquellos hechos y reclaman al presidente español una declaración oficial al respecto.
Por supuesto que la obtendrán, ya que están coaligados. “Yo me lo guiso, yo me lo como”.
Pero no terminan ahí, también quieren “reparación”, es decir dinero. Dinero que sale de arcas públicas, es decir de todos los contribuyentes.
Qué empeño tienen en resucitar los enfrentamientos ya pasados. Estas iniciativas son “ganicas de enredar”, que dicen en mi pueblo.
Aunque, analizándolo con más profundidad, el hecho se enmarca en una estrategia perfectamente ideada. Con Zapatero, y sus esfuerzos por resucitar el enfrentamiento entre los españoles, comenzó este sombrío periodo que Sánchez ha continuado de forma sistemática e irresponsable.
Encontraron la fórmula para hacerse con el poder, que ha consistido en coaligarse con partidos independentistas y antisistema, contrarios a la Transición y a la Constitución española. A todos ellos les une un odio visceral a la derecha y, en general, a los que no son de ellos. Lo hacen visible a través de sus tertulianos en los programas de debate en las televisiones, sobre todo en las públicas, en las que destilan intolerancia hacia el que discrepa.
Si esto no se corta a tiempo, el totalitarismo está a la vuelta de la esquina. A mí me parece que no es el camino a seguir, pero no caigo en la torpeza de pensar que van a cambiar. Son fruto de la revancha.
El pasado 28 de noviembre, el presidente del PNV, Aitor Esteban, tuvo el atrevimiento de cuestionar la presencia del Rey Felipe VI en el acto de recuerdo a las víctimas del bombardeo de Guernica del 26 de abril de 1937. Según Esteban, “el Estado español debe un gesto de perdón” a las víctimas del ataque aéreo de la Legión Cóndor, apoyado por aviones italianos. Para rematar la ocurrencia recordó que “la Jefatura del Estado está ahí después de una transición, no de una ruptura como en Alemania. Una monarquía que fue instaurada por Franco y que se dio por sentada y aceptada por el régimen al que dio lugar la Transición”.
Esteban debe estar muy nervioso para atacar así a nuestro Rey y olvidarse de la traición del PNV a la II República con el pacto secreto de Santoña de 1937, por el que negoció directamente con mandos italianos y a espaldas del gobierno republicano, la rendición del ejército republicano en el territorio vasco. Supongo que Esteban estará sintiendo en el cogote el aliento del próximo pacto que Bildu exigirá Partido Sanchista (antes PSOE) y que podría apartar al PNV del Gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y privarles de centenares de jugosos cargos públicos.
Si nos ponemos a pedir disculpas, en Navarra no nos deberíamos quedar atrás. Podríamos exigir formalmente al gobierno vasco que pida perdón a Navarra por su colaboracionismo como parte de las tropas castellanas que anexionaron Navarra en el siglo XVI, cuando miles de soldados vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses (es decir, castellanos) consiguieron finalmente doblegar la resistencia navarra.
Si admitimos que la corona española tomó Navarra, deberíamos subrayar el papel destacado de los vascos dentro de las tropas supuestamente invasoras. Fueron muchos los navarros que murieron en las batallas de Pamplona, Velate, Amaiur, Noain y otras, que la mitología nacionalista ha transformado en una guerra entre la malvada Castilla (es decir, España sin Navarra) y una quimérica Euskalherria que jamás existió.
Creo que el presidente del PNV, como máximo responsable del partido que ha ostentado el poder en el Gobierno Vasco durante más de 40 años, cuando venga a Pamplona debería pedir perdón a Navarra, porque tenemos la herida abierta desde hace más de 500 años y sin ese reconocimiento de culpa, no se cerrará.
Los guipuzcoanos deberían pedir perdón por haber matado a tantos navarros agramonteses y por haberles robado 12 cañones en la batalla de Velate, cañones que lucían con descaro en su escudo para escarnio de Navarra. Afortunadamente, desde hace décadas los famosos 12 cañones fueron retirados del escudo de Guipúzcoa, supongo para que los navarros no se percaten de a favor de quién luchaban tantos vascos.
Puestos a pedir perdón, que los descendientes de los navarros beaumonteses, que luchaban en el bando de la pérfida alianza castellano-aragonesa, pidan perdón a los descendientes de los navarros agramonteses, que luchaban por el reino apoyados por Francia. Y como colofón, exijamos a los descendientes de la familia guipuzcoana “López de Loyola” que pidan perdón a los descendientes de la familia navarra “de Jasso y Azpilicueta”. ¿Por qué? Porque San Ignacio de Loyola luchó con las tropas castellanas y cayó herido en Pamplona el 20 de mayo de 1521, teniendo enfrente a dos hermanos de San Francisco Javier, que luchaban por el Reino de Navarra junto con los franceses.
Si no encontráramos descendientes claros de ambas familias, propongo que el Provincial de los Jesuitas le pida perdón al párroco de San Francisco Javier.
Navarra Merindades 1463-1530
Hasta aquí algunos dirían que los franceses son los buenos de esta película. Pero no parece que la Baja Navarra corriera mejor suerte, ya que finalmente fue incorporada a la Corona de Francia y, tras la Revolución Francesa, perdió por completo sus fueros diluida en el mucho más centralista Estado francés, mientras que en la malvada parte española aún se mantienen.
Y es que, para algunos, España siempre tiene que pedir perdón. España es la mala de cualquier película en la que intervenga y tiene que pedir perdón por todas las maldades que se atribuyan a sus antepasados, sean reales o no. Sin ir más lejos, en las declaraciones de algunos populistas del Grupo de Puebla, asesorados por el omnipresente Zapatero, siempre hay algún acusador con apellido indígena puro, como el expresidente mejicano Andrés Manuel López Obrador, que exige con firmeza que el Rey de España pida perdón por haber masacrado, con apenas mil soldados, a miles y miles de mexicas en la batalla de Tenochtitlán, el 13 de agosto de 1521. Curiosamente, el mismo fatídico año. López Obrador y nuestro ministro de Cultura, el autoculpabilizador compulsivo Urtasun, no nos explican que, en realidad, Hernán Cortés firmó acuerdos y alianzas con otras tribus de Mesoamérica, como los totonacas, tlaxcaltecas, cholultecas y huejotzincas, que se unieron a los españoles para derrotar a los mexicas.
Los mexicas eran esos ángeles celestiales que tenían la curiosa costumbre de sacrificar al año a unos 20.000 miembros de esas tribus enemigas como un ritual religioso, con el muy civilizado método de la extracción de sus corazones, según el prestigioso historiador mejicano Juan Miguel Zunzundegui. A López Obrador algunos le sugirieron con ironía: “que pida él perdón por sus antepasados, que los nuestros se quedaron en España”. Aitor Esteban dijo que el futuro presidente del PNV tal vez se llamaría Hassan. Pues podríamos sugerirle que, una vez que Hassan sea elegido, le exija pedir perdón por la invasión de la península ibérica del siglo VIII al XV a los descendientes de los pobres visigodos que estaban tan tranquilitos por aquí.
Y es que esto de pedir perdón sería la historia de nunca acabar.
La ministra Saiz avaló el contrato de 76 millones investigado por la Guardia Civil por posibles vínculos con Santos Cerdán
Corría el año 2019. Elma Saiz concurría a las elecciones al Ayto. de Pamplona como segunda en la lista del PSN-PSOE. La cabeza de lista fue la eterna candidata, Maite Esporrín. El 15/6/2019 tomaba posesión de su acta de concejala y, sin todavía haber amortizado el traje de roncalesa que le habían hecho a medida, fue nombrada Consejera de Economía y Hacienda y portavoz del Gobierno de Navarra después de que su partido hubiera alcanzado un pacto de investidura con Bildu. Su gran contribución a la consejería de Hacienda fue ocultar un informe del Control Jurídico de la Dirección Gral. de Intervención en el que se analizaba la existencia de un posible delito de responsabilidad contable en el acuerdo firmado por la empresa pública Sodena para la compra de mascarillas durante la pandemia. También su gestión de los Fondos Europeos de Recuperación fue cuestionada por la Cámara de Comptos por falta de planificación y transparencia. Y no olvidemos que achicharró a impuestos a todos los navarros dejándonos en desventaja con el resto de españoles. La consejera Elma Saiz no tuvo ningún empacho en firmar acuerdos presupuestarios con quien fue miembro de la Mesa Nacional de HB y estuvo en prisión por colaboración con banda armada, Adolfo Araiz, hoy miembro de Bildu. La amenaza que, según el propio PSN, suponía Bildu para el desarrollo de Navarra cuando pactaron con Barkos, pasaba a convertirse en un “para nosotros lo importante no es el con quién sino el para qué”.
Haciendo pucheros a la salida del Ayuntamiento
Cuatro años después, en mayo de 2023, Elma Saiz dejaba la consejería de Hacienda para ser la cabeza de lista a las elecciones al Ayto. de Pamplona. “He vivido toda la vida en Pamplona y es la ciudad de mi vida, y ahora quiero dedicar mi vida a ella”, dijo en su campaña electoral. También dijo: “no vamos a hacer alcalde a Asiron porque practicó la imposición en varias cuestiones cuando fue alcalde”. María Chivite apostilló a Elma Saiz en campaña diciendo que “el PSN no apoyará a Asiron como alcalde de Pamplona. No hemos presentado una candidatura para votar a otros”. Y pasadas esas elecciones, llegó la sesión de investidura del nuevo alcalde/alcaldesa de Pamplona, y ante la todavía inexistencia de un pacto entre PSN y Bildu, Cristina Ibarrola fue elegida alcaldesa. La gran aportación de Elma Saiz como concejala al Ayto. fue instar a la alcaldesa a que paralizara “inmediatamente” las obras del parking de la Plaza de la Cruz a pesar de que unos meses antes, y en rueda de prensa, el PSN-PSOE expresó su apoyo a la construcción de ese parking.
Pero cuando ya se gestaba la moción de censura contra Ibarrola para hacer alcalde a Asiron, el PSN-PSOE de Elma Saiz aprobaba una declaración de Bildu, Geroa Bai y Podemos pidiendo la paralización de un proyecto cuyo mayor escollo era el de la tala de 35 árboles mientras que, meses más tarde, el Gobierno de Navarra obligaba al Ayto. de Pamplona a ejecutar un proyecto en Beloso que supuso la tala de 350 árboles. El hoy defenestrado Alzórriz negociaba con una condenada por delito de integración en banda terrorista, Miren Zabaleta, la moción de censura en el Ayto. de Pamplona y, seis meses después de la investidura de Cristina Ibarrola, el PSN-PSOE hacía alcalde a Asiron y elevaba al equipo de gobierno al concejal Abaurrea, condenado por agredir a policías y a una concejala. Elma Saiz ya no era concejala. Cerdán, ese “compi”, que diría Javier Remírez, patrocinaba a Elma Saiz en Madrid y Pedro Sánchez le nombraba Ministra de Seguridad Social haciéndole abandonar su ferviente y emotivo deseo de dedicarse “a la ciudad de su vida”, Pamplona. La pobre.
Pero que dice esta mujer facha de Vox? Ah, no, que es la actual Portavoz del Gobierno cuando no tenía que pagar tantos peajes para mantener su sillón de Ministra😱😱pic.twitter.com/MEMKsJeM9n
Y convertido el PSOE en mecenas de delincuentes y exterroristas, Elma Saiz se mimetizaba en Madrid con el discurso de Pedro Sánchez y, con su aburrida y reiterada retórica, avalaba los pactos con la extrema izquierda de Podemos y EH Bildu y la extrema derecha del delincuente Puigdemont.
Y cuando Cerdán empezaba a ser sospechoso de cometer delitos de cohecho, organización criminal y tráfico de influencias, Elma Saiz, salía en su defensa diciendo que “sin pruebas se ataca, se intenta manchar la honorabilidad de personas honradas y de personas honestas. Traslado mi máxima confianza a Santos Cerdán”. Y añadía en un mitin de consumo interno, muy enfadada, que “¡ya está bien de manchar nombres sin ningún tipo de consecuencia, sin ningún tipo de prueba y simplemente por ensuciar, ensuciar y ensuciar!”. Meses después, Cerdán ingresaba en prisión.
Venga aquí ese abrazo
Y con ese bagaje de sumisa defensora de la marca “Pedro Sánchez” y de Cerdán, Elma Saiz ha sido nombrada portavoz del Gobierno de España. Su primera intervención la dedicó a agradecer a Pedro Sánchez su nombramiento; prometió esa transparencia que no practicó en Navarra; y, por supuesto, después del batacazo del PSOE en Extremadura, desvió el foco analizando los pactos del PP y Vox en diversas comunidades autónomas alertando sobre recortes en servicios públicos y la negación de la violencia machista olvidando que es su partido el que está impregnado de acosadores a los que han intentado proteger, y olvidando que su partido, concretamente en el País Vasco, mantuvo durante veinte años como parlamentario, y durante doce años como Secretario Gral. del partido, a un condenado por maltratar a su mujer. Elma Saiz, a pesar de que ya se han dado cuenta que enarbolar el miedo a la extrema derecha ya no cuela, ha insistido en los peligros del auge de Vox que, hasta lo que yo sé, no tiene en sus listas a secuestradores, exmiembros de la banda terrorista ETA y a prófugos de la Justicia.
Siguiendo el modus operandi de Pedro Sánchez, que se va despojando de ministras llevándolas como candidatas a sus comunidades de origen, ¿será Elma Saiz la próxima candidata al Gobierno de Navarra en sustitución de la ya quemada María Chivite? Ver venir. Y, sobre todo, ver si para entonces el PSOE sigue existiendo.
He preferido dejar pasar unas semanas del pavoroso episodio de la violación en Pamplona del pasado 23 de Octubre en las inmediaciones de la Carpa Universitaria, pero es evidente que este suceso tiene varios aspectos a resaltar, y todos malos.
El primero que salta a la vista es, una vez más, el de la doble vara de medir. En 2016, de la tristemente famosa “manada” de los Sanfermines supimos a las pocas horas todo tipo de detalles. Además como uno de los ellos era Guardia Civil y otro militar (qué más querían), las “fuerzas de progreso” junto con muchos “colectivos” no tuvieron el menor problema para, antes de que hubiera condena, convocar manifestaciones masivas en contra de los agresores. Vimos en carteles las caras del Prenda y compañía, auténticos malnacidos, y supimos hasta su talla de calzoncillos. Por cierto, están en la cárcel y bien que están.
Aquí quedó inconsciente la universitaria violada
Ahora, de este grupo de argelinos que, supuestamente, violaron y robaron a una pobre chica, solo sabemos que vivían en un campamento ilegal y, pásmense, que tres de ellos tenían orden de expulsión. El mantra del progresismo (incluso del feminismo) es “calma y prudencia” y no “criminalizar colectivos”. Podían haberlo pensado en 2016. Hemos vistos tres tristes concentraciones y ninguna, ninguna manifestación multitudinaria convocada en defensa de esta pobre chica y sobre todo, en contra de sus agresores. Parece que, una vez más, lo importante no es la agresión, sino quién la perpetra.
El segundo aspecto es que el día 5 de octubre, en el transcurso de un pleno municipal del Ayuntamiento de Pamplona se le preguntó a Endika Alonso, concejal de seguridad y máximo responsable de la Policía Municipal, por el dispositivo que se había montado alrededor de la Carpa Universitaria. Con toda su jeta contestó que “no tenía ni idea”. Pueden visionarlo en la web de Ayuntamiento. O sea, que tienes un asentamiento ilegal y a pocos metros se va a celebrar una fiesta con unos 3.000 jóvenes y tú, máximo responsable de la Policía Municipal, no prevés que pueda ser necesario un dispositivo especial. ¿Necesitas un plano para ver que ese es un cóctel explosivo?
El concejal de Seguridad Ciudadana de Pamplona admite que, 11 días después de la agresión sexual en el asentamiento de Beloso, no sabe si se reforzó la presencia policial en la zona el día de la Carpa.
Hay más aspectos como ¿Quién permite los asentamientos ilegales? ¿Cuántos hay? ¿Qué pasa con los tres agresores que tenían orden de expulsión? ¿Quién es responsable de que siguieran en Pamplona? ¿Cobraba alguno alguna ayuda? ¿Qué hace la Delegación del Gobierno al respecto? ¿Cuánta gente hay en Navarra con orden de expulsión sin ejecutar por dejadez? ¿Cuántos delitos comete gente con orden de expulsión? Dicho esto, la culpa no es tanto de este vago irresponsable, sino de quien le asignó semejante responsabilidad. Y no me refiero solo al alcalde, sino a quien, en cumplimiento de las órdenes de Santos Cerdán, entregó la Alcaldía de Pamplona a EH Bildu para que pusiera a elementos como el reseñado al frente de la seguridad de Pamplona.
A la izquierda abertzale, ya en los sillones, le ha nacido un hijo díscolo, como suele ocurrir- el que siembra vientos recoge tempestades- que parece llevar al extremo, incluso en lo estético, su peor versión y así hemos podido ver con pavor a estos encapuchados de negro desfilando, agrediendo a quienes se ponen por delante, en la estela inconfundible del viejo matonismo de las camisas pardas, de los que quemaban libros y perseguían al oponente, de los desfiles de embozados y los gritos amenazantes, del odio a la libertad de cada cual para ser lo que quiera, dejando claro que la forma de rebatir a quienes llaman fascistas -podrían mirarse en el espejo- y que mañana podemos ser cualquiera, es sencillamente agredir, hacerles callar. En Vitoria estos muchachos envalentonados que pueblan las fiestas y se imponen en las calles, se enfrentaron con falangistas, tal para cual, y aquí, como no encontraron a Quiles, arremetieron con lo que pudieron.
Es la vuelta de la kale borroka, la constatación de que en esta tierra hay un fondo de violencia e intolerancia que no termina de curarse. Una nostalgia de los tiempos del tiro en la nuca. Hay quien dice que esto viene de lejos, del viejo carlismo integrista, beligerante, pero lo cierto es que este nacionalismo de tonos oscuros -el que se llama radical y de izquierdas- se basta por sí mismo, encuentra en la violencia una razón de peso, hace equilibrios para justificarla y tiende a ver al diferente, al que se siente español por ejemplo, como algo intolerable que no merece respeto. Desautorizar esta locura debería ser vital, en vez de volver la cabeza o directamente aplaudir estas barbaridades -¡ay!- como valiente antifascismo.
Me preguntan qué opino de la peruana enchufada por Pablo Iglesias en la televisión pública: yo creo que habría que deportarla, por instigar el terrorismo urbano, alentar el odio contra un periodista español y tergiversar de forma tan burda la realidad. pic.twitter.com/IFm5mmhpRH
Con este cáncer no cabe un diálogo, sino poner límites claros y usar la firmeza, pues lo contrario es dar carta blanca para que se expanda. Eso, y no atemorizarse ni renunciar a hablar claro y que resuene. Abandonar el desfile, salirse de la fila, no dejarse arrastrar, es el reto para esta muchachada.