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miércoles, 8 de enero de 2025

La San Silvestre de "Iruña (y punto)"

Foto Iban Aguinaga
Se queja Luis de que en la San Silvestre pamplonesa la denominación de la ciudad en la propaganda y camisetas no fuera bilingüe, sólo "Iruña". Ahora que en Pamplona manda Bildu (gracias al partido socialista), contento que no hayan puesto únicamente el "Iruñea (-a)", recomendado por Euskaltzaindia.

La falsedad del bilingüismo
Luis Banegas DN 07/01/2025
No hay que dar la vuelta a la esquina para darse de bruces con la falsedad de muchos mantras. Uno de ellos ha sido, durante años, el sonsonete del bilingüismo. De ahí que, de forma acertada, el Gobierno de Navarra y las instituciones aplicaran la toponimia doble, en castellano y en euskera. Pero lo que podía haber sido el punto final a un estéril contencioso, se empieza a vislumbrar la táctica sibilina que esconden este tipo de batallas marcadas por la ideología y no por la cultura o el sentido común. Un caso claro ha sido la última San Silvestre de Pamplona.
"Regalos" de la San Silvestre de Pamplona Josetxo
Los organizadores, bajo pago de 12 euros, distribuyeron camisetas para el evento en las que ya no aparecía el nombre de Pamplona/Iruña sino exclusivamente la grafía euskérica. Ni qué decir tiene que las entidades patrocinadoras o el mismo Ayuntamiento de Pamplona no han sentido vulnerada la normativa sobre toponimia ni han herido su susceptibilidad. La pregunta es si esa misma permisividad u olvido hubiera ocurrido en sentido inverso. No tengo duda de que si en el pecho de los participantes hubiera aparecido exclusivamente el nombre de Pamplona, se hubieran desatado todos los truenos oficiales y oficiosos, esgrimiendo el cumplimiento de legislaciones vigentes.
Quienes lucharon por el bilingüismo se muestran hoy tan intransigentes y doctrinarios como aquellos a los que denostaban por lo mismo.
Luis Banegas
Puedes divertirte echando también una ojeada a los comentarios.

lunes, 6 de junio de 2022

Bengoda, la rival documentada de Iruña

"Los denarios tienen en el anverso una cabeza masculina vuelta a la derecha con pelo formado por rizos compuestos de dos medios círculos concéntricos con un punto en su interior; el cuello termina en forma cóncava y va ceñido por un collar. Detrás de la cabeza aparece la leyenda "Bengoda" en alguna de sus variantes. En el reverso, jinete a caballo empuñando una espada u otro objeto similar; debajo, la leyenda "Bascunes" sobre una línea"
No hay pruebas de que el poblado vascón se llamara Iruña, y menos de que hablaran vasco. Sí hay pruebas de una ceca llamada Bengoda, que acuñó monedas con caracteres ibéricos y que podría corresponder a la Pamplona prerromana

BASCUNES (Gran Enciclopedia Navarra)
Antonio Beltrán Martínez
Leyenda monetal ibérica. Aunque no ha llegado a definirse el lugar concreto de asentamiento de esta ceca, cabe presumir que corresponde al conjunto étnico (Ba(r)scunes) que ocupó la actual Navarra, y que la leyenda Bengoda de algunos anversos correspondería al nombre del principal centro habitado por dichas gentes; esta última leyenda, aparece también en las monedas de Bentian, por lo que A. Beltrán Martínez supone que ambos pueblos, bascunes y bentianos, acuñaron sus monedas en un mismo sitio, que pudo ser la Pamplona prerromana.
Los caracteres epigráficos de las monedas son diversos. Acuñan moneda en plata y bronce, denarios y ases, aquellos con los mismos tipos, y estos con mayor variedad. 
Los ases presentan algunas variantes; en el anverso pueden aparecer un delfín o un arado delante de la cabeza, detrás de la cual figura la leyenda Bengoda, mientras que en el reverso se graban indistintamente bajo el jinete las leyendas Bascunes y Ba(r)scunes, esta última la más frecuente. 

Bengoda en la hemeroteca
La rival, documentada, de Iruña aparece unas 15 veces en la hemeroteca de Diario de Navarra, desde los años 50 hasta ahora. Os resumo las más significativas:

1. A destacar un largo artículo de Vicente Galbete en el que confunde el etnónimo "vascones" con hablantes de lengua vasca: 
12/09/1964 "Fue allí donde se asentó una ruda tribu de vascos, en donde acuñaron sus monedas con el nombre de BENGODA y la especificación, bien significativa, en el reverso, de BASCUNES, (con lo que, de haberse perpetuado el nombre euskérico en lugar del latino posterior, no nos llamaríamos hoy pamploneses, ni irunshemes, sino bengodatarras)"
Como sabemos, no hay pruebas de que, a la llegada de los romanos, los llamados por ellos "vascones" hablaran euskera.

María Angeles Mezquíriz
2.
En 1972, en una entrevista a María Angeles Mezquíriz, con motivo de las excavaciones en el Arcedianato, plantea sus dudas:
28/04/1972  "A una con la fijación exacta de Pompelópolis, intriga el misterio de Bengoda. ¿La Bengoda de las monedas puede ser Pamplona? Estrabón y otros geógrafos hablan de una ciudad importante, la principal de los vascones. Puede ser esa Bengoda, conocida por monedas cuya ceca no se ha podido establecer. Pero no tenemos datos exactos".

3. En 1994 un lector se queja de que un periodista de Diario de Navarra dé por hecho que el antiguo poblado vascón se llamara Iruña:
22/11/1994 "En lo que no estoy de acuerdo es en el nombre de Iruña que el señor Salvoch da al referido poblado vascón. Estoy seguro de haber leído en el mismo «Diario de Navarra» hacia el año 1950 (un par de años arriba o abajo) de que el mencionado recinto no se llamaba lruña sino BENGODA y estoy seguro de haberlo leído también con posterioridad en el ya desaparecido «Pensamiento Navarro»."
Desde este blog le garantizamos al lector Angel Rebolé que, efectivamente, el día de San Francisco Javier de 1953 se dice en Diario de Navarra, a cerca del vasco-iberismo:  
03/12/1953 "Cita algunos ejemplos de inscripciones y monedas con caracteres ibéricos hallados en nuestra provincia, entre ellos el de Bascunes y Bengoda, a su juicio, el nombre de la antigua capital sobre la que se levanta Pamplona"

4.
En 1996 hay nueve referencias a Bengoda. El motivo es que Diario de Navarra pone a disposición de sus lectores 13 monedas acuñadas en esta tierra:
21/01/1996 "Las trece monedas de la primera parte de la colección que ofrece Diario de Navarra podrán ser conservadas en un estuche CD, y son por orden de aparición: el «as ibérico», de Bengoda (Pamplona); «denario ibérico», de Arsaos; «semis ibérico», de Caiscata (Cascante); «as romano», de Cascantum (Cascante); «dinero», de García de Nájera; «dinero jaqués», de Sancho Ramírez; «sueldo», de García el Restaurador; «sanchete», de Sancho el Fuerte; «dinero tornés», de Teobaldo II; «gros», de Carlos II Evreux; «gros», de Carlos, Príncipe de Viana; «vellón blanco», de Francisco Febo; y «real», de Catalina y Juan de Albret. 
4.1 Y al día siguiente, DN da una pequeña explicación:
22/01/1996 Aun cuando la moneda existe en Navarra desde aproximadamente el año 133 antes de Cristo (el as ibérico de Bengoda o Pamplona, que es la primera pieza de la colección de Diario de Navarra), su importancia y su difusión popular comienzan a partir del auge de las peregrinaciones por el Camino de Santiago, con el rey García de Nájera y, sobre todo, con Sancho Ramírez. Puede decirse que del «as» romano acuñado en Cascantum (Cascante) al «dinero» de García de Nájera no se batió moneda en Navarra. Reyes y nobles usaban la moneda árabe, carolingia o visigótica, normalmente de oro y plata, como los «marcusos» árabes que cobraban los reyes en concepto...
4.2 El éxito debió de ser enorme porque...
Arcedianato 1972 ciudad romana
26/01/1996 
Los lectores que ayer no pudieron conseguir la moneda con la que se inicia la colección tendrán oportunidad de obtenerla, ya que Diario de Navarra realizará una nueva acuñación de esta primera moneda, el «as» ibérico de Bengoda (Pamplona), cuyo original fue troquelado hacia el año 133 antes de Cristo, en plena época de romanización. Asimismo, se realizará una nueva tirada de estuches para guardar las monedas, de carpetas para conservar las fichas y de la ficha correspondiente a la primera moneda. De esta forma, quien ayer no pudo llevarse a su casa el «as» ibérico de Bengoda podrá pedir, en el kiosco en el que compra el periódico o a su vendedor habitual, la reserva de la reproducción numismática. 

5. Diario de Navarra está tan convencido del éxito de la distribución que en marzo, ahora que está fresco el tema, pone el siguiente crucigrama:
02/03/1996 B. Al revés, de agradable aspecto (y no como el careto de Idígoras).E. Moneda de Bengoda. F. Apellido del gobernador circunstancial de la ínsula de Barataria, la del Quijote.. K. Sequedades. Al revés uno de los principios de Aznar. L. Político con sempiterna «kufia» en la sesera.
 
6. Dos años después, en los límites de la antigua y noble Vasconia, se dice:
Bentian
04/01/1998 limitaba con otros pueblos ibéricos: al oeste con los várdulos, al sur con los berones, al sureste con los sedetanos y al este con los ilergetes. La moneda ibérica vascona conoció varias cecas que los especialistas sitúan en Pamplona (Bengoda y Bentian), Huesca o cercanías (Arsaos), Domeño (Damaniu), Olite (Olcaisum) y Cascante (Caiscata), Calagóricos (Calahorra), Segia (Egea), lacca (Jaca). De todos estos lugares, más o menos, conocemos los tipos de monedas, que muestran en su anverso la cabeza de Hércules, con o sin barba, y en el reverso el jinete ibérico con espada o lanza. El metal suele ser de cobre para los ases y de plata para los denarios. Su época alcanza del siglo I a.C. al II d.C. A veces coincidente con el tipo ibérico se troquela en Navarra...

7. En 2014 se da cuenta de la fundación de una asociación llamada Bengoda, para fomentar la cultura, el ecologismo y la igualdad social dentro de Pamplona, pero también en el extranjero
07/03/2014... Leticia Moreno Unanua, Beatriz Tainta Ausejo y María Ceras Arrese. Las amigas, todas licenciadas, son socias fundadoras de la asociación que quieren potenciar: 'Bengoda'. "Es un proyecto que tenemos pensado hace tiempo para fomentar la cultura, el ecologismo y la igualdad social dentro de Pamplona, pero también en el extranjero", recalcó Moreno, psicóloga y antropóloga. El germen de su idea nace a raíz de un proyecto a nivel europeo para promocionar lugares de ocio alternativos dentro de las ciudades. "Queremos dar a conocer Pamplona, además de intercambiar conocimientos y experiencias con jóvenes de otros países, ya que muchas de nuestras socias (son siete) se encuentran en el extranjero y nos pueden servir de enlaces"...

Occidens, perinatal de 7 meses. Siglo II a.C. 
Hallado en la Sala de Arqueología
8. Finalmente, en 1916, aparece la última referencia a Bengoda:
26/06/2016 Hacia el primer milenio antes de Cristo, se asentó en un escarpado promontorio sobre el río Arga un poblado vascón llamado Iruña o Bengoda, rodeado de una empalizada y formado por casas circulares con un fuego central, donde convivían hombres y bestias...
... Los campamentos (romanos) se organizaban en torno a dos ejes: el Cardo (N-S) y el Decumano (E-O), orientados de Norte a Sur y de Este a Oeste, y en cuya intersección se situaba la tienda del general y su séquito. . 

lunes, 18 de enero de 2021

Belena de Pintamonas (o del Iruña)

Puerta de acceso a la belena del Iruña (43-44 plaza del Castillo). Foto Oscar Montero
Desde el XVII a casi el XX se llamó "belena de Bélaz"; hasta 1930 ca, "belena de Pintamonas"; y aunque Arazuri dice que, desde entonces hasta hoy, es "belena del Iruña", me da que los más entendidos prefieren volver a llamarla "de Pintamonas". El pueblo soberano decidirá, porque, oficialmente, no tiene nombre.
La palabra "belena" parece provenir -por metátesis- del romance "venela" [proveniente del francés antiguo venele (actual veneille ) y éste, del italiano venella], que bien podría ser un diminutivo popular de "vena" (vaso comunicante), lo que hoy, en modo culto, llamaríamos "vénula". En definitiva, si la Avenida X es una gran arteria,  una belena es un capilarcillo.
Me dice Martinena: "Bien visto. El P. Moret (o mejor el P. Alesón) ya aclara en algún capítulo de los Anales de Navarra qué eran exactamente las benelas (ahora belenas, matiza sin lugar a dudas)"
La belena es todo un laberinto entre dos plazas y tres calles
Belena de Pintamonas (de Bélaz o del Iruña), por José Joaquín Arazuri 
Belena de Belaz 

Zúñiga, José Luis 1988 AMP

En 1676 continúa contruyéndose (en la Plaza del Castillo). Así, el 16 de mayo, Alonso Bélaz de Medrano solicitó del Ayuntamiento para edificar con las siguientes palabras: «...que tiene una güerta que por lado afrenta con la Plaza del Castillo delta Ciudad, donde se corren los toros, y por la parte baja con una callejuela pegante por el dicho lado a la casa de Agustín de Sarasa, y en la dicha güerta trata el suplicante de hacer una casa con tres gradas de balcones y arcos en el extremo della, y para que la fábrica se haga con más perfección y hermosura, necesita el suplicante que V.S. le haga merced de la dicha callejuela para hacer en ella un arco y fabricar sobre él, dejando el paso libre en la dicha callejuela», más adelante añadía; «...en recompensa de esta merced ofrece a V.S. parte de su güerta para que quede hecha plaza corriendo a nivel de su fábrica con la de la casa del dicho don Agustín de Sarasa, y pues desto no resulta perjuicio, antes es conveniencia y utilidad pública para quedar con esta fábrica, la dicha plaza con mucho lustre y hermosura, en que V.S. es el principal interesado, y de aumentarse en 24 balcones y ocho arcos se sigue también conveniencia común, para que en ellos se puedan acomodar familias considerables para las fiestas de los toros, en que en todos años ay tanta caristía y muchos enfados y pesadumbres» (AMP Actas 1676). 
Zúñiga, José Luis 1988 AMP
El Ayuntamiento accedió a lo solicitado, y así fue como se construyó la llamada, hasta hace pocos años , «casa del KUTZ», hoy ocupada por una entidad bancaria; la casa del señor Sarasa es la del «Café Iruña», quedando entre ambas, todavía, la calleja hoy llamada «belena del Iruña», aunque también se llamó «belena de Bélaz» y «belena de Pintamonas». 

Iruña (Calleja) 
Entre las casas números 43 bis y 44 de la plaza del Castillo, tiene su entrada una antigua belena o calleja que antaño tenía acceso a la plaza de la Fruta (hoy Consistorial) por intermedio de las primeras casas de la calle Calceteros. Esta angosta calleja tiene dos ramales, según se entra a mano izquierda, auténticos patios de vecindad de una parte de la plaza del Castillo y de la calle de la Zapatería. Por estar en esta calleja los servicios del Café Iruña, es por lo que el pueblo soberano la bautizó con este título hace ya más de medio siglo. Antiguamente era llamada, también popularmente, calleja de Pintamonas (ver ésta). 

Pintamonas (Calleja) 
Zúñiga, José Luis 1988 AMP
La actual calleja del Iruña, entre la Plaza del Castillo y Calceteros, se la denominó a finales del pasado siglo y en casi las tres primeras décadas del presente, con el nombre de Pintamonas, apodo de uno de los tipos más populares que han existido en nuestra ciudad. Antes, también se llamó «belena de Bélaz». 
A Pintamonas ("pintor artístico de poca habilidad") el mote le sentaba muy mal, por lo que únicamente le llamaban así los mocetes desde lejos, para poder huir de las iras del aludido. Los amigos y las personas mayores le llamaban por su nombre de pila, Esteban. Pocos sabían que su apellido era Baigorrotegui y que había nacido en Estella. 
Decían, yo no lo creo, que estaba transtornado por haber ingerido una pócima cuando de crío trabajaba en una farmacia. Se trataba de un retrasado mental, aunque decían que era muy listo porque a veces tenía contestaciones rápidas y acertadas. Así, en cierta ocasión le preguntaron: —Oye, Esteban, tú, por comer, comerías hasta mierda. A lo que contestó rápidamente: —Sí, pero de abeja. 
Era buena persona, honrado, religioso, no se emborrachaba nunca, y ganaba algún dinero de aguador llevando barriles de agua a las casas desde las fuentes de la ciudad o de las extramurales. 

Rupérez Herrero, Benito 1933 AMP

Su manía era la limpieza. En todo tiempo, en cuanto amanecía, acudía a la fuente de Santa Cecilia en donde se lavaba concienzudamente. Vestía invariablemente pantalón oscuro, camisa clara que siempre llevaba abierta —completamante despechugado— y una blusa de cuadros menudos, muy usados en aquella época. Llevaba un barril al hombro que llenaba en las fuentes públicas para repartir por las casas. Si mientras estaba llenando el barril en la fuente se acercaba alguno —generalmente mocetes que eran los que le hacían enfadar— y tocaba el recipiente, lo vaciaba completamente y lo volvía a llenar. Dormía en una casa de la Calderería, y la mayor parte del día lo pasaba en aquel barrio. Por eso las obreras de la fábrica de Galbete, que estaba en la calle de San Agustín, al salir del trabajo le comprometían y le hacían rabiar. Un día, al pasar por la puerta de la iglesia de San Agustín, unos chungones le arrojaron un puñado de sal en el pecho, y corrieron por las escaleras del campanario, saltando por una ventana al tejado de una casa colindante, en donde esperaron a que el pobre Pintamonas pasase corriendo con la lengua fuera camino del campanario que encontró vacío. 
Adoquines y Losetas
Así era aquel buen hombre, sencillo e infantil, al que tanto tomaban el pelo y al que muchos apreciaban. Entre sus protectores estaba el conserje del Casino Principal, Bruno Larraya. En este casino, en aquella época, que tanto se jugaba al monte y tanto dinero corría por las mesas de juego, se preparaban todas las noches, muchas y suculentas cenas, ya que el jugador que maneja dinero no le supone sacrificio gastar un puñado de pesetas en un banquete. Todas las noches sobraba abundante, y de ello almorzaba y cenaba el bueno de Esteban. Todos los días le sacaban a la belena o calleja una gran fuente repleta de sobras de la noche anterior, que comía con cuchara de plata de su propiedad. Los camareros del Iruña salían con frecuencia a la calleja a verle devorar la pantagruélica pitanza. Un buen día, el conserje del casino le pidió a Pintamonas le vaciase un barril de agua. El pobres Esteban, que no tenía olfato, no pudo diferenciar el agua del coñac francés contenido en un recipiente similar, y vació éste completamente, con la desesperación del empleado del casino que lo despachó, y no le perdonó... hasta ocho días más tarde que lo mandó buscar, enterado de que el desgraciado «había adelgazado». 
Juan Cañada visita la belena FOTO: J.A.Rubert
La presencia cotidiana del buen Esteban en la calleja del Iruña, dio lugar a que el pueblo bautizase a esta belena con el nombre de Calleja de Pintamonas, con cuyo nombre se la conoció durante muchos años. 
Pintamonas, cuando llevaba agua a las casas, pegaba con el barril en las puertas en vez de golpear el picaporte. En más de una ocasión perdió clientes porque al llamar a la puerta y no contestar nadie, echaba el agua del barril por debajo de la puerta y escaleras. Si alguno le preguntaba el por qué de aquello, contestaba: «Para que sepan que he venido a traerles el agua.» 
Lavanderas Abrevador García Asarta1895
Su ropa se la lavaba la señora Ursula, una lavandera de la calle de San Nicolás. Para aquellos tiempos, en que la limpieza no era una de las virtudes imperantes, lo hacía con frecuencia. 
Cuando llovía, corría a casa de la lavandera con las sábanas para que se las lavase, aunque solamente hiciese un día que se las hubiese entregado limpias. Cuando los mocetes le llamaban Pintamonas, tiraba el barril y corría tras de ellos, y si estaba en una fuente, golpeaba fuertemente la taza con el barril. 
Así era aquel modesto, honrado y deficiente mental de Baigorrotegui, que durante muchos años dio el título a una calleja de la ciudad. 

sábado, 2 de marzo de 2019

Baluarte Labrit: una reseña municipal a denunciar

Con ese careto no son de extrañar las perlas municipales de la derecha
El jueves pasado, un amigo mostraba su indignación por esta perla municipal que había encontrado y se preguntaba quién podía escribir semejantes burradas. Tras señalar aquello que debía corregirse, terminaba con esta gráfica expresión referida a sus autores: "hacen potar".
La foto de portada responde a la primera pregunta: el último responsable de esa lamentable reseña es José Asirón Sáez, un alcalde que pasará a la historia por no haber construido nada y sí haber intentado destruir y desmontar demasiadas cosas.
He subrayado en la imagen aquellos puntos (o sea, casi todos) que quiero comentar.

1. Navarra no fue conquistada por España
Hay en Wikipedia un artículo titulado "Conquista de Navarra", con notas y bibliografía de Jimeno Jurío, Monteano, Urzainqui, Serrano Izco... -historiadores poco sospechosos para el alcalde- en el que se dice exactamente esto:
La conquista del resto de la Navarra peninsular -ideada, promovida y ejecutada por Fernando el Católico- culminó en el siglo XVI anexionándola, también, al reino de Castilla
Por supuesto que Asirón lo sabe, pero ¿por qué emplea la expresión "las murallas del conquitador" (en vez de "las murallas de Pamplona"), por qué dice que "España (en vez de Castilla) conquistó Navarra? Muy sencillo: esta gente funciona con mantras, recetas, píldoras de gran poder psicológico. Desde hace tiempo han creado una historia paralela (la "historia sagrada" del separatismo) que en su parroquia, en su entorno, sustituye sin autocrítica a la Historia. Los adeptos suelen decir: "¿pará qué voy a leerme ese tocho si ya me lo cuenta Asirón y, además, con dibujitos?".
Por cierto, os habréis fijado que la palabra "España" sólo la utilizan para lo malo ("España conquistó Navarra"...). Para lo bueno o indiferente: "el Estado" ("España nos roba, pero amanece lloviendo en el Estado Español").
Pues bien, si ya es lamentable que Bildu trate así a sus adeptos, resulta de juzgado de guardia que con el logo del Ayuntamiento, con el dinero de los contribuyentes, se coloque este tipo de letreros para adoctrinar a los ciudadanos pamploneses y a los visitantes. Y más habiendo previamente letreros correctísimos. Si eso es el "kanbio", apaga y vámonos.
Por favor, quien sepa y pueda que presente una denuncia. Por confundir Pamplona con la Sede de Bildu.

2. Iruña, no Iruñea
Como veis en el letrero, el logo del ayuntamiento pamplones es, desde hace años, "Iruñeko Udala".
'Iruña' es, en vasco, la denominación oficial; por el contrario, 'Iruñea' y sus declinaciones: Iruñeak, Iruñeko, Iruñean, Iruñera.. no son oficiales, sino lo que propone Euskaltzaindia. Cuando, tradicionalmente, tanto en contexto vasco como español, hemos utilizado con verdadero cariño la palabra vasca 'Iruña' (¡la Vieja Iruña!) para referirnos a Pamplona.., cuando, desde hace más de cien años, cafés míticos llevan el nombre de 'Iruña', en Pamplona, en Bilbao... es entonces cuando Euskaltzaindia, del brazo de Bildu, no tiene mejor ocurrenshia que endilgarnos ahora 'Iruñea'. 
¡Pobres de Los Iruña'ko, que para adaptarse a la normativa de la Real Academia de la Lengua Vasca tendrán que llamarse a partir de ahora Los Iruñeko!
Sobre este punto de 'Iruña', una cita de un indignado Jesús María Zubillaga, al que le repele tanto, que no es capaz de escribir 'Iruñea' y menos 'Iruinea':
Uno de los intentos ultraunificadores que impone el batua ('unificado') es, sin demostración histórico-filológica alguna que sepamos, incrustar una -E- en la voz IRUÑA... Nos resulta tan intolerable, que creemos que no hay navarro que pueda resistir el ver escrito y el oír pronunciar el nombre vasco de su Capital de forma tan grotesca, antiestética y cacofónica.
3. Gito-Alai
J. Cía 1935 ca. A la izda, el Caserón de la Merced.
Por supuesto que "Jito Alai" no significa "frontón de los gitanos" como sugiere el lamentable letrero del Ayuntamiento actual.
Hay una modalidad de la pelota en la que ésta alcanza velocidades de vértigo (250 km/h). Es la cesta punta. Esta modalidad -la más internacional- arraigó en Francia, Filipinas, Uruguay, México, Cuba, EEUU, especialmente en Florida, y cogió el nombre de "Jai Alai" ("Fiesta alegre"). Ese nombre tan bonito se extendió también a los frontones, algunos de los cuales lo empezaron a utilizar, completo o en parte. Por ejemplo, en Pamplona, tuvimos el mítico Euskal Jai, ("Fiesta vasca") en la calle San Agustín.
Por otra parte, en Pamplona,  en Navarra (y seguramente en más sitios), al gitano se le ha llamado, coloquialmente, "gito": "ese tío es gito". Seguramente por contracción de "gitano".
Pues bien, desde el siglo XVI, ha existido en el enlace entre el Baluarte del Labrit y el Frente de Tejería un frontón "natural" que, desde 1920 ca fue utilizado asiduamente com tal. En las fotos más antiguas siempre aparece gente jugando a pelota. 
Gentileza de Los 13 de Tejería
Y como los gitanos de la zona (Merced, Tejería, San Agustín...) eran los más habituales, alguna cuadrilla castiza y con mucha guasa -parodiando a los Jai Alai de Florida o de Madrid- bautizó, extraoficialmente, al frontón como "Gito-Alai", mitad jerga ('gito, gitano'), mitad vasco ('alai', 'alegre').
Fue en mayo de 1962 (ver hemeroteca DN) cuando el Ayuntamiento acondicionó el frontón para jugar a hockey sobre patines, cerrando la pista con una valla y bautizándolo incomprensiblemente como "Jito Alai", con "J", despistando, así, de su verdadero origen (gito). Lo digo porque  en vasco gitano se dice ijito, no jito, que tiene otro significado (deriva, abatimiento).

4. El Biru, el lugar más alto Pamplona
El Biru, el lugar más alto del Casco Viejo
De una tacada, voy a añadir dos cosas que sí podrían figurar en la reseña del Ayuntamiento sobre el Baluarte del Labrit.
Una es su nombre popular, al menos, desde los años 20 hasta los 60. Cuando yo era niño, llamábamos al Baluarte del Labrit "el Biru". Nunca supe de dónde salió ese nombre hasta que hace unos años descubrí -vía Ollaquindia, Martínez de Lecea, Arazuri- que los gitanos de la zona llamaban al baluarte del Labrit "birugarte" (como 'fragoneta' a la furgoneta), y acortando, "biru". En este pie de foto de Los 13 de Tejería es donde he encontrado el último vestigio de que esa denominación fue real:
"al fondo se aprecia el biru garte con sus grandes postes para el tendido eléctrico"
chincheta del Bar Bilbao
Y la segunda es que el Biru de mi infancia es el punto más elevado del Casco Viejo de la Ciudad. 
No, no lo es la "chincheta del Bar Bilbao" (447,26), ni el atrio de la Catedral (poco más de 448), ni el Bar Gaucho (449,96). Dejando fuera los ensanches, Mendillorri y nuevos barrios, el punto más alto de la Pamplona de los tres burgos es el Baluarte de Labrit -el Biru de mi infancia- con sus 455,16 m.

sábado, 3 de marzo de 2018

'Iruña', no 'Iruñea'; 'Iruñako', no 'Iruñeko'...

Para que veamos quiénes están detrás de Iruñea y sus declinaciones

Pretendía el Ejecutivo usar -en señales, cartelería, topografía y otros soportes, publicaciones en el BON...- la denominación en vasco de un municipio, aunque dicho nombre no fuera oficial. Se amparaba en que la Academia de la Lengua Vasca ya ofrecía y había dado el visto bueno a esas denominaciones.
Pero el Consejo de Navarra, órgano consultivo superior de la Comunidad Foral, cuya función es asesorar al Gobierno de Navarra, le ha parado los pies. Le ha dicho que esas denominaciones oficiales (Pamplona-Iruña, no Iruñea) son las legales “a todos los efectos” y, por tanto, “las únicas que deberían ser usadas por el Gobierno de Navarra, sus organismos autónomos y entidades dependientes".
Y no es de extrañar. Porque Euskaltzaindia nos las ha hecho bien gordas:
1. Resulta muy chocante que con el VºBº de Euskaltzaindia se hayan convertido en oficiales mentiras (digo 'mentira' porque Julio Altadill mintió) tan evidentes como Azkoien para Peralta; resulta grotesco que se le haya colgado a Villava el nombre de 'Atarrabia' cuando su primer nombre era 'Altarrabia' y ningún vascohablante la llamó así desde que poseemos documentación (por cierto, ¿sabe alguien cómo se pronuncia Atarrabia? Dice la TON que como 'Fuenterrabía'. ¿Sabe alguien cómo se pronuncia Hondarribia? Ya veis, no se aclaran. Lo importante es que ya han acabado con una Fuenterrabía de siglos que es toda su historia).
2. Hasta hace poco Euskaltzaindia nos quería endilgar ‘Urantzia’, ‘Karakarre’, ‘Ilurzis’ y ‘Muskaria’, los supuestos nombres “vascos” de Los Arcos, Cárcar, Castejón y Tudela. ¡Y aún insiste con ‘Alesbes’ para Villafranca, cuando ni siquiera saben si el nombre primitivo ('Alesués') es vasco! (sonar, la verdad, suena poco, pero lo escriben 'Alesbes' y ya paice otra cosa)
3. Cuando a nadie, que yo sepa, se le ha ocurrido traducir a la lengua de Cervantes un nombre tan goloso como 'Mendigorría' ('monte rojo, pelado'), Euskaltzaindia lo hace sin ningún pudor: Romanzado<>Erromantzatua; Castillo-Nuevo<>Gazteluberri...
4. 'Iruña' es en vasco la denominación oficial; por el contrario, 'Iruñea' y sus declinaciones: Iruñeak, Iruñeko, Iruñera.. no son oficiales, sino lo que propone Euskaltzaindia. Cuando, tradicionalmente, tanto en contexto vasco como español, hemos utilizado con verdadero cariño la palabra vasca 'Iruña' (¡la Vieja Iruña!) para 'Pamplona'.., cuando, desde hace más de cien años, cafés míticos llevan el nombre de 'Iruña', en Pamplona, en Bilbao... es entonces cuando Euskaltzaindia, del brazo de Bildu, no tiene mejor ocurrenshia que endilgarnos ahora 'Iruñea'. Pobres de Los Iruña'ko, que para adaptarse a la normativa de la Real Academia de la Lengua Vasca tendrán que llamarse a partir de ahora Los Iruñe'ko!
Sobre este punto de 'Iruña', una cita de un indignado Jesús María Zubillaga, al que le repele tanto que no es capaz de escribir 'Iruñea' y menos 'Iruinea':
Uno de los intentos ultraunificadores que impone el batua ('unificado') es, sin demostración histórico-filológica alguna que sepamos, incrustar una -E- en la voz IRUÑA... Nos resulta tan intolerable, que creemos que no hay navarro que pueda resistir el ver escrito y el oír pronunciar el nombre vasco de su Capital de forma tan grotesca, antiestética y cacofónica. 

5. Para terminar: ¿Es consciente el Consejo de Navarra de las consecuencias que tiene lo que acaba de decir: "La rotulación, señalización viaria y las publicaciones oficiales utilizarán las denominaciones oficiales"? ¿Ha probado a buscar "Iruñea" -que, como hemos dicho, no es oficial- en la página web del 'Iruñeko Udala' (que tampoco es oficial)? Cuando el concejal de turno dé una rueda de prensa con el fondo que se ve en la imagen, ¿va a hacer algo el Consejo de Navarra? ¿O se va a limitar a lamentarse: "Como soy un órgano simplemente consultivo..."?
Estaremos muy, pero que muy atentos.

jueves, 7 de abril de 2016

García-Barberena: Iruña, límites y características

Imagen de un oppidum ficticio, pero que puede ilustrar (pincha) lo que fue Iruña
Viene esta entrada de 
Occidens: El poblado vascón de Iruña

Ayer María García-Barberena, historiadora, arqueóloga y directora del Gabinete Trama, nos envió un comentario sobre el poblado vascón de Iruña que, por su importancia e interés suscitado, merece constituirse en una entrada específica para su mejor estudio y comprensión
Quiero agradecer a María el detalle de habernos hecho partícipes de este resumen de su tesis.
Un navrazo,

Patxi

Te resumo algunas de las conclusiones de mi tesis sobre los límites del poblado vascón

De forma previa a las excavaciones de la sala de arqueología de Occidens en 2012, ya se tenía constancia arqueológica de la existencia de un oppidum (ver imagen ficticia) prerromano. Concretamente en 1972, Mezquíriz localizó materiales prerromanos en el Jardín del Arcedianato y en la plazuela de San José. Más tarde, en las excavaciones de 1992, en el interior de la Catedral, localizó las primeras estructuras de este poblado, una serie de casas rectangulares, típicas de la II Edad del Hierro (V - II a.C)
En 2009, en frente a la fachada del INAP, Gabinete TRAMA, localizó un foso que defendía un primer núcleo del poblado prerromano.
Precisamente la localización de este sistema defensivo nos ha permitido conocer mucho mejor la evolución espacial que tuvo el oppidum a lo largo del tiempo, y aquí comienzo con la primera respuesta.

1ª Pregunta: 

¿Los límites del poblado vascón (ver 3ª imagen) son mera hipótesis o están basados en la gran cantidad de intervenciones realizadas en el Casco Viejo de Pamplona?

Respuesta:

Hacia el siglo VII a.C., en el Hierro Inicial, se funda sobre el cerro que hoy es la Navarrería, el viejo poblado de Iruña. Este poblado estaba defendido (ver imagen de portada) por el doble foso y un vallum (empalizada). Los fosos coinciden topográficamente con la curva de nivel 446 msnm (metros sobre el nivel del mar); así suponemos que su desarrollo continuaría en torno a esta cota, lo que permite trazar de forma hipotética el perímetro de la defensa, otorgándole al poblado una superficie aproximada de 3,5 Ha, abarcando lo que hoy es la Plaza de San José y parte del conjunto Catedralicio. 

La línea naranja (pincha) señala la curva de nivel 446 m en este plano de 1900-14
A partir del Hierro Pleno, siguiendo el patrón general de la evolución del poblamiento en toda la Península Ibérica, el oppidum vascón experimentó una importante expansión urbana alcanzando 8 Ha de superficie. El motivo de esta fuerte ampliación estuvo ligado a movimientos de sinecismo, que provocaron la desaparición de algunos poblados de la etapa anterior, mientras que otros emergieron convertidos ya en verdaderas protociudades, o ciudades-estado, que concentraron a la población controlando un territorio más amplio. 
En el caso de Iruña, controlaría el territorio cerealista de la Cuenca de Pamplona y las vías de comunicación que la atravesaban. Ésta ampliación del recinto del oppidum se ha certificado gracias a la localización de materiales arqueológicos en diversos puntos de la Navarrería tanto en posición primaria como secundaría (?). Los materiales abarcan una cronología entre los siglos V y I a.C., sin solución de continuidad, lo que invita a pensar que también durante la etapa posterior, el Hierro Final, y hasta la romanización, el oppidum mantuvo estas dimensiones. 
El nuevo recinto utilizaría como límite la defensa natural que proporcionan los barrancos de Santo Domingo y Labrit, y posiblemente se excavara un nuevo foso en el área situada entre las cabeceras de los barrancos, la menos protegida, situada en el entorno de las actuales calles Merced y Dormitalería. En el ángulo SE del espolón rocoso, al exterior del nuevo foso excavado entre las calles Merced y Dormitalería, se identifica un área no urbanizada, un antecastro posiblemente dedicado al aprisco o estabulado de ganado, a juzgar por algunas evidencias localizadas en el área de Labrit y San Agustín, donde se conservaban restos de una pequeña cerca o empalizada, que parecía destinada a este fin. 

La línea naranja señala el límite de máxima expansión del poblado vascón
2ª Pregunta:
Si la mayoría de los hallazgos en el poblado vascón son de importación, ¿hay algo que sea específico y caracterice a la cultura vascona, concretamente de Iruña?

Respuesta:

Respecto a la segunda pregunta, no existe un fósil director propio de la cultura vascona que podamos diferenciar con claridad. La cerámica manufacturada es muy similar en toda la península ibérica, mientras que en las piezas torneadas lo que se localiza en estas latitudes es fundamentalmente cerámica de tradición celtibérica. 
Si te puedo contar como primicia, que estamos trabajando en identificar un tipo de cerámica, similar a la de cocina romana, pero con unas características propias y que podríamos llamar indígena, o mejor, vascona. Pero todavía nos queda camino en este tema.

Un último apunte, parece ya irreversible cambiar el nombre de Pompaelo a Pompelo (buscar Pompaelo), y también la fecha de su fundación del 75 al 72 a.C. pero eso es ya otra historia.

María García-Barberena

miércoles, 6 de abril de 2016

Occidens: El poblado vascón de Iruña-Bengoda

Perinatal de 7 meses. Siglo II a.C. Hallado en la Sala de Arqueología
Esta entrada es continuación de:
Occidens, experiencia única
Desde niño había oído que Pamplona había sido fundada por el general Pompeyo (de quien le viene el nombre actual), pero que antes de la llegada de los romanos ya existía un poblado vascón, como dice la página del Ayuntamiento:
"Rodeada de montañas, la llanura de la cuenca de Pamplona ha favorecido siempre el asentamiento del hombre. En las terrazas del río Arga se han localizado herramientas de piedra que nos remontan unos 75.000 años atrás. Hacia el primer milenio a. C. ya existe un primer poblado de vascones bajo la ciudad actual. El general romano Cneo Pompeyo Magno llegó en al año 75 (mejor, 72) a. C. y fundó la ciudad según el modelo urbanístico romano. Le dio su nombre, Pompaelo (mejor, Pompelo), y acentuó su función de enlace estratégico entre la península y Europa".
Nota: no hay ninguna prueba de que los vascones hablaran euskera ni de que el nombre del poblado fuera Iruña. Sí hay documentación, en cambio, de una ceca llamada Bengoda.
¿Pero -aparte de la tradición oral y escrita- teníamos algún resto, alguna prueba material de ese poblado vascón? Ninguna.
Es en la Sala de Arqueología de Occidens donde muy recientemente -en la intervención de 2012- se han identificado por vez primera restos de las estructuras del originario poblado vascón (VI-I a.C.).

María García-Barberena, en plena acción
1. María García-Barberena
Vamos a seguir en esta investigación sobre nuestro pasado prerromano María García-Barberena, arqueóloga de Gabinete Trama e integrante del equipo Occidens. 
Aunque todavía no he tenido el gusto de saludarla personalmente, sí que la conozco porque la grabé en la Misa de la Escalera del dos de febrero de 2016 (desde entonces somos amigos de Facebook) y también por el humillante desplante que le hizo Asirón a principios de ese año . 
Estoy convencido de que, de la mano de María, vamos a conseguir una información rigurosa.

En amarillo, el Conjunto de la Catedral; en naranja, límites del poblado vascón
2. El poblado vascón
El primer núcleo urbano que existió antes de que fuera fundada Pamplona data de principios de la Edad de Hierro, hacia el siglo VII a.C. Los restos encontrados son los siguientes: 
  • restos estructurales de una vivienda
  • un espacio de tránsito, correspondiente a lo que hoy llamamos calle
  • materiales de producción local y de importación
  • y un enterramiento infantil
Campanilla y moneda
- Por lo que respecta a la vivienda, están documentados hoyos para alojar los postes de una casa, que solían ser de adobe, con un poste central, más alto, y varios secundarios, para sujetar la techumbre.
- De este poblado, en la excavación, se ha localizado un espacio empedrado que corresponde a una zona de tránsito o calle que supone la prueba más antigua de una incipiente trama urbana. Se supone que -como el resto de poblados de la Edad de Hierro, esa trama no sería ortogonal, perpendicular, formando las casas ángulos rectos (como el 2º Ensanche), sino que se adaptaba al terreno
- Cerámica a mano, de tradición celtibérica; cerámica campaniense de importación; ánforas de importación; una moneda –as- de Segóbriga…  atestiguan que nuestra ciudad, ya desde el siglo II a.C., comerciaba con la península y el mediterráneo
- Para el enterramiento infantil abrimos un nuevo apartado 

A partir del cambio de era, con el desarrollo de la ciudad romana, el poblado vascón desaparecerá bajo nivelaciones que acondicionarán este espacio para asentar nuevas estructuras de carácter plenamente romano, como las casas con pavimentos decorados hallados en el jardín del arcedianato

El niño, entre dos postes de la casa
3. Enterramiento infantil
Como dice María, en escasas ocasiones los hallazgos arqueológicos nos permiten ir un poco más allá y traspasar el conocimiento de la vida cotidiana, para conocer sus sensibilidades y creencias. Uno de estos excepcionales hallazgos se encuentra en la sala de arqueología de Occidens. 
Habíamos dicho que estaban documentados hoyos para alojar los postes de una casa. Pues bien, junto a dos de esos hoyos de poste se ha excavado un enterramiento infantil, del siglo II a.C.
Se trata de un perinatal (lo inmediatamente anterior o posterior al parto), de aproximadamente siete meses de gestación, que murió durante el parto o muy poco después de que este se produjera. 
Durante la Edad del Hierro se practicaba el ritual funerario de la incineración (incinerare, reducir a cenizas), enterrando después las cenizas del difunto dentro de una urna. Sin embargo, cuando se trataba de enterramientos infantiles, normalmente de individuos muy jóvenes, de pocos meses de vida, la costumbre era enterrarlos mediante el rito de la inhumación o enterramiento (humus: "tierra"), dentro de las casas, próximos al hogar (hoguera, fuego). 
Libro de fuegos
Recordemos que la palabra hogar proviene del latín focus (fuego). De hecho, en los censos de hace años (Libros de Fuegos) era habitual decir que en tal pueblo había 30 fuegos, entendidos como viviendas, hogares, familias.
El origen de esta costumbre parece responder a razones espirituales y sentimentales. En muchas culturas el fuego del hogar (bonita redundancia, como "la cuesta Aldapa" o "el Valle de Arán") simbolizaba la vida colectiva del clan o familia; por ello se enterraba a los niños próximos al mismo, para que de alguna forma participasen de la unidad familiar y también la preservasen. 
De lo que no cabe duda es que estas creencias se sustentaban en el fuerte vínculo afectivo que se tenía con los recién nacidos, y en la intensidad emocional con que se sentía la pérdida de los más pequeños.
Así pues, el hallazgo de este enterramiento nos permite inferir que ese niño (¿o niña?) fue querido

4. Dos preguntas para María
- ¿Los límites del poblado vascón (ver 3ª imagen) son mera hipótesis o están basados en la gran cantidad de intervenciones realizadas en el Casco Viejo de Pamplona?
- Si la mayoría de los hallazgos en el poblado vascón son de importación, ¿hay algo que sea específico y caracterice a la cultura vascona, concretamente de Iruña?
Actualización 15:00h: acaba de entrar este magnífico comentario de María, que corrige y matiza algunas afirmaciones que aquí se recogen (extraídas de la información que aporta la exposición de Occidens), y responde a las dos preguntas que le formulo. Merece la pena que estudiemos este comentario de María porque nos puede poner al día (casi, casi, a la hora) del estado de las investigaciones. 

Muchíiiiisimas gracias por el tiempo que nos has dedicado y el conocimiento que nos aportas, García-Barberena, historiadora, arqueóloga, directora del Gabinete Trama, y ahora Concejal del Ayuntamiento de Pamplona.

5. "Soniando": una nana para una cuna vacía
Decía María que hay hallazgos que permiten ir un poco más allá de lo estrictamente científico e inferir creencias y sentimientos... o recuerdos. La muerte temprana de este niño vascón, que murió a 50 metros de la casa donde viví mi infancia, me ha recordado la que quizás sea la canción más triste del mundo, dedicada por una madre a la niña que perdió. Va para ti y para tu madre.