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domingo, 20 de julio de 2025

La Pamplonesa, por Santo Domingo. Ni dianas ni San Fermín

1933. La Pamplonesa, por Santo Domingo, a las 10 de una mañana no sanferminera. Galle
No estamos en Sanfermines porque el murete de abajo, al tener menos de un metro, llevaría para el Encierro un vallado fijo más alto. Y tampoco son las dianas porque éstas son antes del Encierro y el sol, en esas fechas, entra en Santo Domingo hacia las 10 (hora solar), cuatro horas después de que el Encierro hubiera pasado por ese punto.

Esta foto de Galle, sacada desde el Ayuntamiento (ver siguiente imagen), con La Pamplonesa subiendo Santo Domingo, arrastra un doble error desde que Arazuri publicó "Historia de los Sanfermines" (1983-93), cuando le puso este pie de foto: "Dianas en una mañana de las fiestas de San Fermín del año 1933", error que el AMP (pincha) también recoge.

Ni San Fermín ni dianas
1933 Zaragüeta: Balcón de la foto y murete fuera de Sanfermines. 1965 Galbete
Que es verano, parece claro, viendo los brazos desnudos de los chavales sobre el murete, de escasa altura, que separaba la calle de la actual Plaza de Santiago. Pero, si fuera San Fermín, ese murete (ver siguiente imagen) necesitaría de un vallado protector, ya que su altura respecto a la calle era fácilmente superable por un toro.
1920-29 Murete sobreelevado con vallado fijo para Sanfermines. Carlos Amat
¿Son las dianas?  Tampoco. Las sombras de los protagonistas, paralelas a la acera, imposibilitan que lo sean.

Origen y finalidad de las Dianas
Las Dianas sanfermineras tienen 150 años. Su origen data del año 1876. Mientras transcurría el mes de junio y se discutía si suprimir o no el Encierro, un anónimo suscriptor de «El Eco de Navarra» solicitó por medio de una nota en el periódico la siguiente sugerencia: «¿Por qué no recorría una banda de música las calles de la ciudad a las cinco de la mañana, para despertar al vecindario?».
El Ayuntamiento, deseando congraciarse con los pamploneses, aceptó la sugerencia, y así, en la madrugada del 7 de julio de 1876 se interpretaron las primeras dianas pamplonesas.
Aunque ahora oficialmente sea a las ocho de la mañana, el Encierro -con alguna excepción- sigue celebrándose a la misma hora solar de siempre: las seis de la mañana, las 8h. del actual horario de verano. Nos lo recuerda la conocida copla de Ignacio Baleztena:
"Levántate, pamplonica, y pega en la cama un brinco, que acaban de dar las cinco y el encierro es a la seis. Al que no corra los toros por la calle la Estafeta le mandan hacer puñetas por ser un mal pamplonés"
Aquí la tenéis iniciada por Iñaki Astondoa y Los Iruña'ko, en un vídeo que sé que veréis hasta el final:
Así pues, las dianas sanfermineras han sido y son antes del encierro, precisamente, al menos en teoría, para animar al personal a levantarse y asistir a él.

El sol, en Mercaderes (8h. actuales, 6h. solares)
1949-67-64: tres años distintos del sol en Mercaderes
Durante el recorrido del Encierro, los toros sólo ven el sol de frente en dos instantes: plaza Consistorial, entrando ya en Mercaderes, y en el Callejón. Comprobadlo con el último encierro de los miuras:
Nos interesa el tramo de Mercaderes. Comparando las tres fotografías, vemos unas ligeras diferencias en el ángulo de incidencia de las sombras respecto a la acera. Además de a algún retraso, se puede deber, sobre todo, a que son distintos días de Sanfermines.
Podemos construir un reloj cuyo centro es la unión entre el tramo de Mercaderes -donde ya sabemos que son algo más de las 8h. (6h. solares)- y el tramo de Santo Domingo, donde se encuentra La Pamplonesa:
Así podemos deducir que el sol entrará por Santo Domingo algo antes de las 10 de la mañana (horario solar), cuatro horas más tarde de hacerlo por Mercaderes.
Si, por la hora, es imposible que la foto de La Pamplonesa corresponda a las dianas, ¿a qué puede deberse su presencia en Santo Domingo a las 10 de la mañana? Podría deberse a la festividad de Santa Cecilia (22 de noviembre), con misa en los Dominicos, pero esos brazos de los niños, en manga corta, lo hacen muy improbable.
Así pues, aunque desconocemos los motivos de la presencia de La Pamplonesa en la cuesta de Santo Domingo (ver tercer comentario), sí sabemos que no era por las Dianas y que tampoco era en las fiestas de San Fermín.

lunes, 10 de julio de 2023

La barandilla de Santo Domingo (Iriberri)

SF 1961. Akim Tamiroff (Sancho) Rodaje Don Quijote de Orson Welles. Al fondo, Dominicas
Me ha "reñido" Iriberri porque en la entrada de "Balcones", me he olvidado del mejor: la barandilla de Santo Domingo y la escalera que sube a Dominicas. Perdón, maestro.

Barandillas, por Iriberri
Las espectaculares vistas del encierro desde la barandilla de Santo Domingo son gratis, pero cuestan una barbaridad. Yo tengo la lista de precios. Una primera fila, entre semana, viene a salir por las dos horas o dos horas y media de espera, si no tres. Algo más, bastante más, si la localidad de barandilla se encuentra justo encima de la hornacina del santo. Eso, los días de labor —¡como si los hubiera en Sanfermines!—, que sábados y domingos te puedes dejar una fortuna de tiempo, por encima de las cuatro horas. Y para qué hablar de las escaleras que bajan de Dominicas. Esas localidades están solo al alcance de millonarios de reconocidos millones: se disparan las horas de espera.
DN domingo 09-07-2023 Tercer encierro JOSÉ CARLOS CORDOVILLA
Aquí no vale el aviso machadiano de que "todo necio confunde valor y precio". Estas localidades del encierro tienen el inmenso valor de su precio. Entre la caminata madrugadora y la espera, le pegas un meneo contundente a tu tarjeta del tiempo, pero qué menos: en Sanfermines no hay oro mejor gastado ni inversión más rentable. Yo creo que conviene hacer el gasto al menos una mañana cada cinco años, si vamos bien de tiempo. O antes, si uno se acerca a las edades que, lo van alejando no ya de la primera fila de esa barandilla especialísima, sino de todas las barandillas. Y acaso de la segunda, la tercera y tal vez la cuarta fila de cualquiera de ellas. 
1954 Asca Santo Domingo Inge Morath
En Santo Domingo está uno como en ninguna parte del universo del encierro. Los cánticos a San Fermín, "por ser nuestro patrón", retumban en la fachada de las Dominicas. Luego van bajando los decibelios en la coral de corredores y espectadores, cada uno a lo suyo, la espera. 
Después, lo que retumba es un silencio sonoro: el silencio del miedo, roto por el cohete de las 08.00 horas. Y ya está. Dos horas de espera, tres, cuatro, el tiempo que sea, por quince segundos, poco más. Valor y precio. 
Desde lo mejor de la barandilla, a la altura de la hornacina, se ve casi toda la cuesta, arriba y abajo. Y lo mejor de ella. La vista desciende hasta el corralillo y vuelve, cuesta arriba, hasta más allá de la librería de Marcela, decana del libro y hospitalera del encierro. 
Paso de la curva de Santo Domingo
Cuando al paso de los minutos, con los toros ya en la plaza, pillo por fin la barandilla, la carísima primera fila, me quedo sobrecogido por el espectáculo que ya pasó. Bajo después lentamente los 35 peldaños de la escalera donde se colocan las grandes fortunas en tiempo. Bueno, en tiempo y en temple, que aguantar ahí de pie, o sentado con las piernas colgando, es como pasar con nota un exhaustivo chequeo para una prueba de ultrafondo.
Placa Turrillas (pincha) Santo Domingo 39 (Maps)
La mañana se abre paso. La afición hace fotos en la hornacina antes de que retiren la imagen del santo, que en Sanfermines, ya ves tú qué cosas, es de quita y pon, de encierro a encierro. Voy por la acera y leo la placa en la casa donde vivió Manuel Turrillas, el maestro Turrillas, compositor de la banda sonora de las fiestas. Los puestos del mercado han abierto a las 08.00 horas o antes. 
Paulina, en la churrería de la Mañueta, en 2007. CALLEJA
En la Mañueta hago otra espera clásica para alcanzar los churros de Paulina, que vienen de 1872. Deliciosos. Y a casa, contento de tanto esperar. Mientras el cuerpo aguante, aúpa.

lunes, 5 de julio de 2021

Cántico del Encierro: origen y ubicación

Encierro Hospital Militar. Altar, no hornacina en muro. Foto Damborena, 1974-75
¿Cuándo y dónde empezó el "Cántico del Encierro" ("A San Fermín pedimos...")? ¿Quién es su autor? (El Ayuntamiento -por respeto a Los Iruña'ko- debería corregir de inmediato lo que dice en su página) ¿Cuándo se puso la hornacina en el muro?

El Cántico, entre el 62 y el 81. Entrañable Joaquín
En 1962 un grupo de corredores, habituales de Santo Domingo, se colocaron ante una imagen de San Fermín que se había instalado en una ventana del antiguo Hospital Militar y entonaron el "A San Fermín pedimos", de Joaquín Zabalza. Desde entonces se canta por tres veces: a menos 5, menos 3 y menos 1 minuto, antes de que suene el cohete.

Origen del Cántico ("A San Fermín pedimos...")
El Cantico del Encierro es un añadido al Himno de la Peña la Única (música y letra de Manuel Turrillas) que Los Iruña'ko grabaron en Agosto de 1956, en San Sebastián con la Casa Columbia. La letra del añadido es de Joaquín Zabalza (en recuerdo de un amigo, Miguel Echenique, que había resultado herido en uno de los encierros de ese año). En cuanto a la música, Kike Los Arcos (acordeón) ha reconocido que no la inventó él, sino que la tomó de la calle.
Tras ver este vídeo, lo que dice el Ayuntamiento de Pamplona en su página  es una puñalada trapera al honor de Los Iruña'ko:
En el origen del cántico hay cierta confusión. Esto se debe a que sus autores y quienes lo hicieron mundialmente famoso no son los mismos. La autoría original recae en una cuadrilla de Pamplona de los años 50, pero fueron los Iruña’ko, grupo musical formado en 1954, quienes realizaron su versión y con quienes alcanzó la fama mundial hasta convertirse en himno de los corredores del encierro.
Estoy convencido de que el responsable de este párrafo no es el Ayuntamiento actual, sino que es una mina más de las varias que Asirón dejó sembradas por Pamplona y que se activó cuando en 2016 tiró el chupinazo el Tuli.
El Alcalde actual, Enrique Maya, debe, pues, corregirlo inmediatamente, ya que esa "cuadrilla de Pamplona"  no presenta ninguna prueba, trata a los Iruña'ko -los mejores embajadores que ha tenido Pamplona y Navarra- como mentirosos y ya fueron en su día (1997) rebatidos por el propio Joaquín Zabalza.

Lugar del Cántico
Comenzó a cantarse en 1962, ante un altarcillo con la imagen del Santo, el escudo de Pamplona y los de las Peñas, que las monjas de la Caridad (según Erviti y Manero, "un subteniente de Farmacia, de acuerdo con algunos mozos, compró esa imagen de San Fermín") instalaron en una ventana del Hospital Militar.
En 1978, en los graves incidentes de los Sanfermines de aquel año, un grupo apedreó el Hospital Militar y la imagen de San Fermín desapareció. Cuatro mozos de las peñas compraron otra imagen y la volvieron a colocar en el antiguo Hospital Militar, donde presidió el Cántico hasta 1981, incluido.
En 1982 el Ayuntamiento preparó una hornacina en el muro de enfrente. Durante los Sanfermines, en la hornacina se coloca y se retira cada día la imagen del santo. Esa imagen, la de los encierros, se guarda todo el año en el domicilio de uno de los mozos que compró la imagen. Solo se deja durante los Sanfermines en la Casa Consistorial, desde donde sale todas las mañanas antes del Encierro. La viuda de uno de los mozos que compró la imagen es, en los últimos años, la encargada de llevar al santo, del 7 al 14 de julio, en torno a las 7.15 horas, desde el Ayuntamiento hasta la hornacina.

Desde 2001, durante el resto del año, una réplica municipal de la imagen está siempre en la hornacina de la Cuesta de Santo Domingo, protegida de las inclemencias (y de los gamberros) por una puerta de cristal. El 5 de Julio retiran imagen y puerta y el 15 (después del encierro de la villavesa) las vuelven a poner hasta los Sanfermines siguientes.
El jueves, 05.07.2018,  a las 8.30 de la mañana, fue retirada la réplica de la imagen
El Cántico, en batúa
Año tras año, el Cántico del Encierro se fue dándose a conocer y a partir de 1981, con la llegada de las retransmisiones en directo por televisión, alcanzó la fama. Fue el momento de ir introduciendo coletillas en euskera hasta que en 2009, justo en la despedida de Javier Hermosilla (pincha, es todo un documento). se cantó también traducida parasitariamente al batúa. Y digo "parasitariamente", como diría si a alguien se le ocurriera hacer una traducción al español del "Boga, boga" (que la hubo) o de la canción del Olentzero (por cierto, parasitaria también del éxito del Uno de Enero).