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lunes, 10 de noviembre de 2025

Un tributo a Joan Báez, por Langston Hugues (1965)

 

En cuanto vi, hace unos días, la imagen de Joan Báez tocando la guitarra delante de esa roca y el generoso texto de la derecha, supe que iba a recuperar un par de horas de mis 18 años.
En agosto de 1968, la familia empezamos a vivir en la Plaza Obispo Irurita. Carlos había montado un equipo de música excelente cuyas prestaciones enseñaba encantado a todas las visitas. Y no te digo nada de los centenares de discos, sobre todo de música clásica, perfectamente ordenados en las estanterías del mueble del cuarto de estar.
Muy cerca del aparato había unos cuantos LPs sueltos de música moderna y elegí "Lo mejor de Joan Baez" (1965). Mientras escuchaba las canciones, iba leyendo el texto de un admirador total de la cantante: "Allí arriba hay un pico solitario, erguido en medio de nosotros: Joan Báez". Me enganchó y lo disfruté. 
Cuando, 60 años después, lo he redescubierto, he comprobado que nadie lo había subido a la Red y me ha parecido de justicia que lo suba Desolvidar. Aquí lo tenéis:

Un tributo a Joan Báez, por Langston Hugues
Langston Hughes 1936
"Fresca como un arroyo serpenteante, transparente como un torrente de montaña."

Una vez, de niño, estuve viviendo una temporada en Colorado. 

Recuerdo las montañas de allí, con sus picos puntiagudos que a veces parecían flotar por encima de las nubes, como si no tuvieran cuerpo. Terrenales, sin embargo, y solitarios. La blancura esponjosa de las nubes, por la mañana, entre la base y la cumbre, a lo largo de toda la cordillera. Yo conocía cada base y el pico que le correspondía, y sabía que cada pico arrancaba de la falda misma de la tierra. Cada pico y cada ladera constituían una unidad, juntos, una sola cosa. Pero cuando las nubes bajaban flotando cerca de la tierra, separando los pies de las laderas, hacían parecer cada pico como abandonado, completamente solo, alto y solitario, aislado. 

Allí arriba hay un pico solitario, erguido en medio de nosotros: Joan Báez.

Como el agua cuya superficie se riza fresca como un torrente de montaña, luminosa como el resplandor del sol por encima de las montañas en Colorado. Y sin embargo, con un cuerpo lleno del calor de la vida, como ustedes y yo. Y pies, pies que tocan la tierra, el suelo, los escenarios, con o sin zapatos. Pies humanos como los de usted y míos: Joan Báez. 

Erguida, cantando sola. Dos manos que sostienen y dedos que pulsan las cuerdas de una guitarra, unos labios que lanzan una canción, pero una canción que no pertenece a nadie, solo a ella: Joan Báez. 

Hay algo que notar a propósito de Joan Báez y de su repertorio. Aunque sus canciones provienen de muchas regiones americanas o extranjeras y de varios orígenes, anónimos o compuestos, Joan Báez no intenta ser brasileña cuando canta una canción brasileña, negra al cantar un "spiritual" o inglesa al interpretar una balada inglesa. Quizás es esto lo que se llama una obra de arte, una obra de arte individual que se personaliza. Así, en aquellos momentos en que canta, Joan Báez se convierte en una obra de arte. No hay cursilería alguna en su manera de cantar. Todo es puro arte. Una canción de Báez es Joan Báez misma. De otra forma, y habitualmente, cuando no canta, Joan es un ser humano como cualquiera de nosotros -pies y manos, un cuerpo, una garganta, una boca-. Pero cuando canta de forma tan singular, ella es la canción y la canción es suya. No importa quién la cantó primero o quién la escribió primero. La canción es de ella y ella es la canción. Y por eso, sencillamente, arte.

1963 Joan Báez y Bob Dylan
La primera vez que oí a Joan Báez fue en Newport, adonde obligaciones de tipo oficial me habían llevado en calidad de miembro del Comité del Festival de Jazz. En aquellos días que precedieron a los incidentes de 1960, que obligaron (temporalmente) a suspender los actos, después de la medianoche, en una extensión de césped que hay entre el edificio moderno y el antiguo del Hotel Viking, una increíble mezcla de chicos y chicas se estaban allí tocando la guitarra hasta muy avanzada la madrugada. Con frecuencia, de entre todo aquel simpático barullo, una voz clara y fresca se elevaba con la canción y flotando, subía hasta la más alta de las ventanas del hotel. "¿Quién es esa chica que tiene tan bonita voz?", preguntaban personas que atravesaban el césped, viniendo del bar que había en la planta baja. Al día siguiente, por la noche, cuando, acompañada por Bob Gibson y sin ningún previo anuncio en los programas, una sencilla muchacha, delgada y fina, con una guitarra, se acercó a los micrófonos, bajo la luz de los proyectores, en la inmensidad del Peabody Park, al aire libre, la gente preguntó otra vez: "¿Quién es aquella chica?". Cantó, creo, solo dos canciones, pero fue como un anticipo de las cosas y de las canciones que vendrían después. "Aquella chica" era Joan Báez. "¿Quién?", seguían preguntándose unos a otros. 
Respuesta: "Joan Báez". Desde aquel momento, su nombre empezó a circular.  

Desde la conocida y emocionante melodía del sur de Estados Unidos, "La casa del sol naciente", hasta las canciones brasileñas "Mulher Rendeira" y "Manha de carnaval". Con gran musicalidad, Joan Báez va de la pura canción folclórica a la complejidad y sutileza de las melodías de Brasil, pero unas melodías en las que el sentimiento folclórico, aunque sudamericano, está tan profundamente arraigado que al cambio no sorprende en modo alguno lo mismo que el idioma. 

"La casa del sol naciente" es motivo de apasionadas discusiones entre los folcloristas para determinar si esta balada, profundamente emotiva, que nos cuenta la historia de las desventuras de una pobre chica, es de origen negro o blanco. Recogida en un principio en 1937, por John y Alan Lomax, que la oyeron cantada por un grupo vocal blanco de Kentucky, esta canción se transformó pronto en un estándar del repertorio de los cantantes folclóricos negros. La melodía, sin embargo, tiene indudablemente un sonido de color. 

"Todas mis penas" y "A orillas del Ohio" son dos muy antiguas baladas americanas. "Penas" probablemente data de antes de la Guerra de Secesión, y las andanzas de esta preciosa canción de cuna son difíciles de retrazar. Sin embargo, después de transcurrido largo tiempo, fue redescubierta en las Bahamas y traída de nuevo a Estados Unidos. La madre canta: "todas mis penas, Señor, pronto acabarán...". "A orillas del Ohio", la tierna y dramática historia del que mata a su amada, movido por los celos, fue la canción favorita de los cantantes folclóricos hace varias décadas. Joan, aquí, hace estilísticamente una reconstitución de las interpretaciones de aquellos. 

De la misma región, Ohio, nos llega "Lily of the West", aunque su remoto origen es inglés.

Contrastando con la antigüedad de estas baladas, que datan por lo general del siglo pasado, "No soy yo, Baby" pertenece totalmente a nuestros días y fue compuesta por uno de los trovadores contemporáneos de más talento, Bob Dylan. 

En su origen, "Camino Solitario" fue un "Jubilee" o canto religioso negro. Este espiritual de corta línea melódica se transformó luego en un secular lamento de amor que ha sido recogido con diversas variantes en el Sur y en el Medio Oeste de Estados Unidos. En el polo opuesto de "Camino Solitario" está "No volveremos a ser vagabundos", una adaptación de Richard Dyer Bennett sobre un poema de Lord Byron. 

Sumamente extraños son los caminos que sigue la música folclórica. "Donna, Donna", compuesta hace muchos años para el teatro musical "Yiddish" por Sholom Secundo, con letra de Aaron Zeitlin, fue una canción muy popular durante mucho tiempo entre los cantantes folclóricos judíos. Se han hecho varias traducciones al inglés por otros intérpretes, sin embargo, ésta más reciente resulta excelente. 

"Aguas Peligrosas" constituye un caso curioso de mutua influencia tanto musical como rítmica, entre América y África. Este lamento historia de una desventurada muchacha, proviene de la Costa de Oro y fue creado en los cafés de la alta sociedad bajo el patronato de los pobres y más pobres, en donde una nueva música americano-africana-occidental con extraordinaria fuerza poética y rítmica, está surgiendo en la actualidad. 

Sin embargo, la realidad actual, prácticamente sacada de los titulares de los periódicos, encuentra eco en "Regresaremos", cuya grabación fue hecha durante un concierto público en el Miles College de Birmingham, Alabama. El disco ha grabado para la historia este canto que vibra lleno de fe y de esperanza. 

Joan demuestra una aguda sensibilidad, captando el significado de cada canción que interpreta y comprendiendo su contexto social e histórico. Estas canciones cobran nueva vida cuando las interpreta, porque sabe identificarse con ellas, ser ella misma el núcleo de cada pieza cantada y darle al mismo tiempo personalidad, transformándola así en una extensión de su propia experiencia. Y si la canción tiene algún significado emocional para nosotros, crea un vínculo de simpatía entre nosotros y aquellos que la escribieron y la cantaron. Joan Báez y sus canciones nos dan esta sensación de terreno común, de raíces en el pasado, del acopio de experiencia compartida y que nos une a ella.

Nota: Yo leí este magnífico texto, como muy pronto, en agosto de 1968. Para entonces, Langston Hugues, su autor, ya había fallecido en 1967. Esto lo he sabido ahora.
Báez, nacida en 1941, anunció en 2019 su retirada de las actuaciones en vivo con su gira de despedida Fare Thee Well Tour, siendo el último concierto de esta gira el que ofreció en el Teatro Real de Madrid el 28 de julio de dicho año.
De Bob Dylan, pareja de Báez de 1963 a 1965 ("Bob Dylan me rompió el corazón, fue devastador"), baste con decir que en 2016 recibió el Premio Nobel de Literatura.

jueves, 1 de abril de 2021

El ADNmt del Obispo Irurita

El Obispo Irurita y su familiar y secretario, el sacerdote Marcos Goñi,
escondidos en el taller del joyero Antoni Tort. 
Me impresiona esta imagen de Manuel Irurita (60 años) y su secretario y familiar Marcos Goñi (unos 40). Llevan unos 4 meses escondidos en casa de los Tort, desde que el 21 de julio de 1936 quemaron el Palacio episcopal. Manuel, concentrado, hojea alguna revista y Marcos, con gesto de preocupación, mira a la cámara. El calendario marca Noviembre. Es -si les dio tiempo- la última hoja que arrancarán. El 1 de Diciembre serán detenidos y la medianoche del 3 al 4, fusilados ante la tapia del cementerio de Moncada. Dos víctimas.
Y como víctimas que son, cuanto más profundizo en el tema, más simpatía siento hacia ellas y más me indigna la campaña del nacionalismo catalán por intentar "quitarse el muerto de encima".

Jorge López Teulón
Con tan solo los conocimientos básicos, fruto del interés de quien ha vivido en la pamplonesa plaza Obispo Irurita, sigue viviendo en el barrio San Juan y comparte la patria chica con don Manuel, ya me di cuenta de que el libro de Ràfols no era más que el último (hasta hoy) capítulo de la propaganda contra el de Larráinzar.
Luego, he ido comprobando que esa campaña contra nuestro paisano (que si era opuesto al nacionalismo catalán, que si era reaccionario...) comenzó desde que, en 1930, fue nombrado Obispo de Barcelona y ha arreciado en los últimos 20 años, desde que el cardenal Carles reabrió en 1999 la Causa de canonización.
Desgraciadamente, esa propaganda ha calado y hoy se manifiesta, desde el primer párrafo, en la página sobre Irurita más consultada en internet, la de Wikipedia.
También en Internet, pero en defensa del obispo, quien con más ahínco ha ido desmontando todos y cada uno de los argumentos anti-Irurita es Jorge López Teulón, cuya crítica a Ráfols ya vimos en la 2ª entrega.

La prueba de ADN
Es la prueba definitiva. Cuando Etxeberria extrajo en 1995 las muestras de unos cuerpos hallados en Busot (Alicante) y la prueba del ADN "confirmó, con un porcentaje casi del cien por cien", que los cadáveres eran José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala, nadie puso ninguna pega. Pero, cuando en 1999 hizo lo propio con los "presuntos" restos de Irurita... todo fueron inconvenientes.
Seguimos, resumidamente, a López Teulón.
Etxeberria, a pie de fosa
Al reabrir la causa de canonización del Obispo, el Cardenal Carles procedió a una nueva identificación (tras la del cementerio de Moncada, en 1940) mediante las actuales técnicas, por medio de la prueba de ADN.
Para ello en 1999 Mons. Carles encomendó esta nueva identificación al prestigioso Profesor de la Universidad del País Vasco, Dr. D. Francisco Etxeberria Gabilondo, presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que en 1995 alcanzó notoriedad por la identificación de los restos de Lasa y Zabala, y que desde el año 2.000 lleva abiertas centenares de fosas comunes y exhumados miles de esqueletos en toda España.
El 1 de julio de 1999, el Dr. Etxeberria procedió a levantar la losa sepulcral de la capilla del Cristo de Lepanto, y tras comprobar el estado de aquellos restos, coincidentes con el dictamen de 1940, en especial el orificio de entrada de proyectil de arma de fuego a nivel del hueso temporal izquierdo, extrajo unas muestras de los mismos.
Posteriormente el equipo del Dr. Etxeberria se trasladó al cementerio de Valencia para extraer muestras de los restos de Dª Regina y Dª Raimunda Irurita Almandoz, hermanas de Mons. Manuel Irurita, sepultadas en dicho cementerio.
Por favor, pincha
Muestras de los restos de los tres cadáveres se enviaron al Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago de Compostela, dirigido por el Prof. D. Ángel Carracedo, para su estudio mediante la comparación de muestras de ADN.
El resultado de dicho estudio se recoge en el escrito del Arzobispado, publicado en el Boletín del Arzobispado de Barcelona de enero de 2000, que textualmente dice:
"los restos enterrados en la Santa Iglesia Catedral Basílica corresponden a un familiar por vía materna, tal como un hermano biológico, de las señoras Regina y Raimunda Irurita Almandoz y por tanto, pertenecen con una muy alta probabilidad, superior al 99,9 %, al Excmo. y Rvdmo. Mons. Manuel Irurita Almandoz. Barcelona 11-enero-2000”
A pesar de la evidencia del resultado, los detractores de Irurita no cejaron en su obcecación y sospechando -por el 2º apellido de ambos- un parentesco (primos o tío-sobrino) "por vía materna" entre Manuel Irurita Almándoz y su secretario Marcos Goñi Almándoz, el periodista de La  Vanguardia Josep Mª Soria, a finales de 2006, preguntó capciosamente al Dr. Carracedo: 
“¿puede deducirse que los restos también pueden pertenecer a un familiar por vía materna, es decir al sobrino de Irurita Marcos Goñi Almandoz?” 
Carracedo -que no había estudiado el parentesco real entre el Obispo y su secretario- contestó con un lacónico “puede”. (La Vanguardia. 1.12.2006).
¡Ya está, misión cumplida, ya tenemos el titular!:

"Una ambigua prueba de ADN. Los análisis del cadáver del Obispo Irurita son concluyentes pero no determinantes".
Por respeto al lenguaje, digamos que lo que es ambiguo ("que puede interpretarse de diversas maneras") ni es concluyente ni determinante.
Pero, vayamos al grano: ¿de dónde saca el periodista de La Vanguardia que Manuel y Marcos eran tío y sobrino?

Árbol genealógico de Irurita y Goñi
En 2006 no se conocía aún, pero hoy, gracias a algunas páginas, podemos reconstruir el árbol genealógico de Manuel Irurita y de Marcos Goñi para ver su grado de parentesco que, por cierto, no viene de ese "Almándoz" común, sino de Juana Martina Iraizoz Urtasun, bisabuela de Manuel y tatarabuela de Marcos.
Árbol genealógico y ADN mitocondrial del Obispo Irurita y Marcos Goñi
Dice el informe del Arzobispado que "los restos... corresponden a un familiar por vía materna, tal como un hermano biológico, de las señoras Regina y Raimunda Irurita Almandoz". Por eso he escrito en verde los nombres de quienes reciben el ADN mitocondrial (que se transmite por vía materna) de Juana M. Iraizoz, origen del parentesco entre Manuel y Marcos.
Casa natal de Irurita en Larráinzar
Como se ve en la imagen, Manuel recibe el 
ADN mitocondrial de su bisabuela Juana Martina, a través de su abuela Juana Josefa y de su madre Javiera.
En cambio, en el caso de Marcos, el ADN mitocondrial de su tatarabuela Juana Martina, llega a su bisabuela Juana Manuela pero se corta en su abuelo Martín, que lo recibe pero no lo transmite. Marcos recibe de su madre Juana el ADN mitocondrial de su abuela Martina Etuláin, distinto por tanto del que recibe Manuel.
En conclusión, conociendo el verdadero parentesco entre Manuel Irurita y Marcos Goñi, ahora podemos decir con toda la seguridad que permite la ciencia, que los restos enterrados en la Catedral corresponden -ya únicamente- a Manuel, hermano biológico, de las señoras Regina y Raimunda Irurita Almandoz, ya que el Obispo Irurita y Marcos Goñi no compartían ADN mitocondrial.

Aviso para ingenuos

Alguno pensará que, después de esta argumentación, a los detractores de Irurita ya no les queda otra que aceptar la prueba de ADN y reconocer que quien está enterrado en la Capilla del Cristo de Lepanto es el mismo que fue trasladado desde el cementerio de Moncada y que fue asesinado junto a su muro la noche del 3 al 4 de diciembre de 1936: el Obispo Irurita.
Craso error. La exactitud, el 100%, sólo existe en las ciencias exactas, las matemáticas... La prueba de ADN garantizaba el 99,9 de probabilidades de que fueran los restos de Irurita. Y pusieron pegas. Con el árbol genealógico y el ADN mitocondrial, las probabilidades aumentarán hasta el 99,9999999999999....%. Podrán dar los decimales un par de vueltas al ecuador de la Tierra, pero nunca llegarán al 100%. Buscarán nuevos argumentos mientras quepa una milmillonésima de posibilidad.
¿Queréis que os adelante el nuevo argumento?
Que el ADN mitocondrial se transmite vía femenina, de mujer a mujer... pero que hay excepciones.
Claro, el 100% sólo existe en las matemáticas.
Pero tendrán que reconocer que lo que están haciendo contra Irurita no es una crítica -necesaria y constructiva-, sino un auténtico ensañamiento.

domingo, 28 de marzo de 2021

El Obispo Irurita y Ruiz de Alda, ante el olvido

Plaza Obispo Irurita, 1970 AMP
En Agosto de 1968, mi familia y yo (18 años tenía ya), nos vinimos a vivir a Obispo Irurita. Bueno, todavía era entonces el "Polígono 14" de la 1ª Zona del III Ensanche, promovido por la Cooperativa Urbasa. Fue el Pleno del 30 de enero de 1970, el que decidió conceder este título a la única plaza de Pamplona que tiene forma de interrogante.
Guardada por mi hermana Esperanza, conservo una postal, de mi puño y letra, con la siguiente dirección:
Srs. Mendiburu (Obispo Irurita) Av. Bayona Políg. 14
Fijaos que faltaban varios años para que la Avenida Bayona fuera inaugurada (Sanfermines de 1973).
En aquellos años hacía atletismo y solía ir, desde Obispo Irurita, a entrenar al Estadio Ruiz de Alda.
Manuel Irurita y Julio Ruiz de Alda. Los dos, navarros; los dos, asesinados en la guerra civil; hoy, camino de ser considerados dos nombres clandestinos. La Memoria Histórica sólo circula en un sentido.

Obispo Irurita
Obispo Irurita 1934 Cascante (pincha)
A principios de los 70, En Barcelona, descolgaron el apellido del obispo de la placa de la calle que le recordaba. Y pasó de ser "Carrer del Bisbe Irurita" a "Carrer del Bisbe", el nombre actual. 
Casualidades de la vida, a principios de 1970, se le dedicó la plaza con forma de interrogante (como preguntando: "¿hasta cuándo?") del pamplonés Barrio San Juan en su Navarra natal.
El 3 de septiembre de 2015, el Ayuntamiento de Ulzama, a propuesta del grupo de la alcaldía (EH Bildu) aprobó en pleno la modificación del nombre "Colegio Obispo Irurita" (desde 1965) por "Larraintzarko Ikastetxea".



Ruiz de Alda
Con algunos achaques, Ruiz de Alda mantiene, en su Estella natal, el apellido, una calle, un palacio y el panteón familiar.
Estadio y Colegio Menor Ruiz de Alda
Ruiz de Alda saltó a la fama (mejor, al corazón de todos los navarros) con la gesta del Plus Ultra, aquel hidroavión del Ejército del Aire, que atravesó por primera vez el Atlántico Sur en 1926. Dos navarros, el estellés Julio Ruiz de Alda, capitán, y el soldado mecánico Pablo Rada, de Caparroso, formaron parte de aquella gesta española, a las órdenes del comandante Ramón Franco, hermano del dictador (y, por suerte, muy poco parecido a él).
Nuestras madres, mientras hacían las labores del hogar, cantaban esos "cantares de gesta" del Plus Ultra y Ezequiel Endériz -republicano e izquierdista, cercano a la CNT- escribió para Raimundo Lanas esta jota:

Pero... (seguimos a Wikipedia)
"Ruiz de Alda fue detenido en su despacho el 14 de marzo de 1936 —en el marco de la operación policial que desmanteló la cúpula de Falange— y con posterioridad quedaría recluido en la Cárcel Modelo de Madrid.
18 de Junio de 1939: Salen del avión
los restos de Ruiz de Alda
El 22 de agosto de 1936 -ya comenzada la guerra- la prisión fue invadida por milicianos anarquistas, que se hicieron con el control de la misma y decidieron la ejecución de varios presos significados. Ruiz de Alda formó parte del grupo de 28-30 personas que fueron seleccionadas por los milicianos y fusiladas en los patios de la cárcel, durante la conocida como matanza de la Cárcel Modelo.
La reputación del Gobierno republicano, que no había sido capaz de controlar a la muchedumbre y evitar la matanza, quedó gravemente afectada."
Según leo en la hemeroteca de DN, los restos de Ruiz de Alda llegaron a Navarra el 18 de Junio de 1939, fecha, por tanto, de un perfecto reportaje de Pascual Marín. Nada menos que 74 fotografías (a ver si podéis verlas) de "la llegada a la ciudad de Pamplona de los restos mortales del comandante aviador Julio Ruiz de Alda, fundador -junto con José Antonio Primo de Rivera- de la Falange española y fusilado en 1936."

El Estadio "Ruiz de Alda". Cambio de nombre
En 1950 se inauguró el Estadio. Trece años antes, en 1937 se había construido sobre el primitivo Fuerte del Príncipe y al lado de la pista, el Colegio Menor Ruiz de Alda (hoy Residencia Juvenil Fuerte del Príncipe).
Todo siguió con su su nombre hasta 1983.
En las elecciones del 8 de mayo de 1983, fue reelegido como alcalde Julián Balduz, ahora ya por el PSN-PSOE.
El día 9, Pleno con resaca electoral. Zabaleta (HB) pidió el nombre de Larrabide para el estadio Ruiz de Alda.
El 30 de Septiembre El Ayuntamiento acordó cambiar el nombre de «Ruiz de Alda» por «Larrabide» con los votos en contra de Zoco, Palacios y Gracia y la abstención de Salanueva, todos de la Coalición Popular. Alli (UPN) dijo que aceptaban el cambio por respeto al topónimo, tal y como había sido expuesto por Carrillo.
Viuda e hijo de Ruiz de Alda
Ese acuerdo fue cursado a Delegación General del Gobierno quien dio su conformidad.

Se presentó el cambio de nombre -y así justificó su "sí" Alli (UPN)- como respeto, recuperación del topónimo "Larrabide" cuando 
-el topónimo "Larrabide" está perfectamente recogido y delimitado en la toponimia pamplonesa,  
-el campo de fútbol (antes hipódromo) que allí ha habido, se ha llamado desde los años 30 "Campo de Larrabide" 
-y desde el 20 de Junio de 1955 el Pleno del mismo Ayuntamiento ya había aprobado el nombre de "Calle Larrabide" para la trasera de Jesuitas.
En resumen, con "Estadio Larrabide" se recuerda por partida triple a un topónimo para olvidar a una víctima de las atrocidades de la retaguardia en la Guerra Civil. 
En respuesta a nuestra ingratitud, don Julio nos regala todos los días en el SITNA las imágenes que él mismo captó en el "Vuelo Ruiz de Alda".
Por cierto, sería interesante saber qué ha sido de esta placa a los Héroes del Plus Ultra que se colocó en el Aeropuerto de Pamplona, en Noáin, allá por 2002, con motivo del 75º Aniversario:

sábado, 27 de marzo de 2021

Obispo Irurita, "versión 1936"

Montcada. Gómez Catón
El Obispo mártir de Barcelona (09.02.21)                                              Jorge López Teulón 
D. Jorge muestra al Papa Francisco su publi-
cación sobre los Mártires del siglo XX
Manuel Irurita fue fusilado en 1936 y es la primera víctima de la Guerra Civil identificada por técnicas de ADN. Jorge López Teulón ha trabajado con Francisco Etxeberria, quien exhumó el esqueleto del Obispo para su identificación
Sucedió hace casi ochenta y cinco años en la ciudad de Barcelona. Marco Goñi, sacerdote y familiar (secretario) del Obispo, monseñor Manuel Irurita Almandoz, busca refugio para huir de la cruenta persecución religiosa en que ha estallado el comienzo de la Guerra Civil española. Antoni Tort, que era el joyero titular de la basílica de Nuestra Señora de la Merced, se convierte en protagonista principal de nuestro relato. Por las calles cercanas al Obispado se encuentra providencialmente con la ocasión de refugiar en su domicilio al Señor Obispo. No lo duda ni por un momento. Ya ha recogido a cuatro monjas Carmelitas de la Caridad. Así, desde el 21 de julio hasta el 1 de diciembre, en el taller del joyero se “lleva una vida claustral, por el ambiente de piedad que se respira”.
Irurita y su familiar y secretario, el sacerdote Marcos Goñi, escondidos en el taller del joyero
Antoni Tort. ARCHIVO
Checa de Sant Elías
Es, precisamente, el día de San Eloy, santo obispo francés del siglo VII, que antes había sido un famoso orfebre y a quien se le tiene por patrono de orfebres, plateros y joyeros, cuando en el domicilio de los Tort se presenta un grupo de doce milicianos de la Patrulla de Control número 11 del Pueblo Nuevo para hacer un registro. No es casual, pues el nombre de Antoni Tort y el de su hija Mercedes aparecía en una lista de asistentes a una concentración carlista en Montserrat. Son numerosos los recuerdos de aquellos 132 días que están narrados extraordinariamente en “Doctor Irurita”, obra publicada en 1992 por el jesuita Adro Xavier.
Así pues, allí descubren al Doctor Irurita, que se confesó sacerdote, a su sobrino, y a cuatro monjas. Detenidos todos ellos, son llevados aquella tarde a la sede de la patrulla que estaba en el número 166 de la calle de Pere IV (antiguo “Ateneu Colon”) y, desde allí, a la “checa” de Sant Elías, instalada en un convento devastado, cerca de la calle de Balmes.
Tapia del Cementerio de Montcada. Ni rastro, en la actualidad, de los más de mil fusilamientos 
Fusilado tras 48 horas
Una de las religiosas detenidas junto a él cuenta que en uno de los interrogatorios que hicieron al Prelado al día siguiente, le preguntaron si durante los meses de clandestinidad había celebrado la Eucaristía; pregunta a la que respondió con firmeza: “No he dejado de celebrarla ningún día y, si me dejan, lo haré ahora mismo, pues, el mundo se sostiene por el sacrifico de la Santa Misa”. La misma religiosa recuerda que, al ser cacheado, le encontraron un rosario, y mientras se lo quitaban de malos modos, el doctor Irurita, con tono suplicante, les dijo: “Por favor devolvedme el rosario, pues sin él no puedo vivir”.
En el Carrer del Bisbe Irurita
También hoy, como aquel 3 de diciembre de 1936, es primer viernes de mes. No duró ni cuarenta y ocho horas el cautiverio del Dr. Irurita, pues la medianoche del 3 al 4 de diciembre fue llevado a Montcada i Reixach, en cuyo cementerio se le fusiló junto a su sobrino sacerdote, y a los hermanos Antoni y Francesc Tort. Como no hubo proceso verbal de esta detención y de su desenlace, no se supo durante un tiempo dónde había sido inmolado el obispo de Barcelona. Según testigos, el Dr. Irurita pronunció antes de morir estas palabras: “Os bendigo a todos y bendigo también a las balas que me ocasionarán la muerte, ya que serán las llaves que me abrirán las puertas del Cielo”.
El posterior hallazgo de sus restos tras la guerra y el reconocimiento de la vestimenta que llevaba al ser detenido por parte de miembros de la familia Tort, que estaban presentes en ese momento, disiparon las dudas. El testimonio de otro preso que fue de la misma partida de doce condenados entre los que se hallaba el obispo, a quien había reconocido al partir para Montcada, confirmó lo declarado por los Tort. El cadáver fue llevado a la catedral, donde se le enterró en la capilla del Santo Cristo de Lepanto.

El análisis del ADN, al 99,9%
El llamado proceso informativo para la canonización del Obispo mártir de Barcelona se abre el 12 de febrero de 1959. El cardenal Ricard María Carles manda el 11 de noviembre de 1993 su reapertura. En el año 1999 tuvo lugar el estudio de los restos. Finalmente, el 19 de julio de 2002 se clausura la fase diocesana. La Causa recibe el nihil obstat el 27 de noviembre de 2002. El decreto de validez se otorgó el 14 de febrero de 2003.
Lápida de Irurita en la Catedral
Conservo entre mis papeles un recorte del semanario “Catalunya Cristiana” del 20 de enero de 2000. Titula el artículo: “Les restes atribuïdes al bisbe Irurita són autentiques”. No necesita mucha traducción. Llevaba yo cinco años de sacerdote y aquello me produjo verdadera emoción. Cuántas veces, como tantos barceloneses, había acudido a la tumba del Obispo mártir en la Capilla del Santo Cristo de Lepanto en la Catedral de Barcelona. Demasiada historia junta en tan hermosa capilla. Pero, desde luego, lo que no podía ni imaginar es que, tras recortar y guardar aquella página de periódico, diez años después, a 28 metros bajo tierra, trabajando en las exhumaciones de la mina de Camuñas (Toledo), hablaría con el protagonista principal de la exhumación del Dr. Irurita.
Etxeberria, a pie de fosa
Se trata del profesor Francisco Etxeberria (Beasain, 1957) presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que ha formado con los años un equipo de trabajo compuesto por historiadores, antropólogos, médicos forenses, arqueólogos, psicólogos además de otros voluntarios. Tras la aprobación de la ley de la memoria histórica de 2000, este prestigioso forense lleva 200 fosas comunes abiertas y 4.800 esqueletos exhumados en toda España desde 2000. Personalmente, sólo tengo palabras de elogio para el profesor Etxeberria y reconozco que con la misma presteza que atendió la llamada del Arzobispado de Barcelona, atendió en el otoño de 2008 la petición del Arzobispado de Toledo para el descubrimiento de los casi 300 cuerpos que yace sepultados a 28 metros bajo tierra en la mina toledana de Camuñas. Nos dijo:
-Yo acudo allá donde se hallan conculcado los derechos humanos.
Bien, pues en la intervención solicitada por el Arzobispado de Barcelona en 1999, participaron los especialistas en Medicina Legal y Forense Rosa Mª Pérez Pérez y Francisco Etxeberria y el análisis genético fue realizado en la Universidad de Santiago por el Prof. Ángel Carracedo, mediante la comparación de muestras de ADN de los restos esqueléticos de una hermana de Manuel Irurita con los correspondientes al esqueleto inhumado en la Catedral de Barcelona, que arrojaron una identificación positiva.

Fin de la polémica
Etxeberria ha declarado:
“aunque en varios lugares se ha dicho que ésta es la primera víctima de la Guerra Civil identificada por técnicas de ADN, en realidad hay un caso precedente que nos lleva al año 1999 con motivo de la investigación del caso de Manuel Irurita Almandoz, obispo de Barcelona, que fue fusilado en 1936 y se encontraba inhumado en la Catedral de Barcelona, tras haber sido recuperado de una fosa del cementerio de Montcada (Barcelona) poco tiempo después de finalizada la guerra”.
He trabajado con él y sé cómo se puede distinguir un cuerpo de otro y de la fiabilidad, cuando pueden usarse, de las pruebas de ADN. Un resultado del 99,9% es muy abultado para andar con zarandajas. Otros siguen empeñados en politizar una preciosa vida martirial con elucubraciones nocturnas que quedan desmontadas por la ciencia… O ¿sólo vale lo científico cuando nos viene cabal para nuestros argumentos? Que se queden con su absurda y escuálida argumentación. Por mucho papel encontrado por el recientemente fallecido monje Raguer. Yo me quedo con el testimonio de las monjas o de la familia Tort que fueron testigos de vista, con el historiador Adro Xavier o el cardenal Carles y con el profesor Etxeberria.

Aquí pueden descargarse esta interesantísima vida gráfica del Obispo Irurita. https://www.cardenaldonmarcelo.es/blog/vida_grafica_irurita.pdf
***
Además de esta crítica de J. López Teulón contra la versión de Ràfols y las que presenté al final de Obispo Irurita, "versión 1939", añado éstas que me ha enviado un buen amigo historiador:

"Esto me dice una persona bien conocedora del asunto:
Creo que (Ràfols) es una fuente secundaria de escaso crédito. 
Seo de Urgel fue ocupado el 5 de febrero de 1939. Tendrían que demostrar en qué prisión secreta estaba y si desde ella se podía llegar a Seo de Urgel mientras el ejército de Franco avanzaba en todo el frente catalán desde el 23 de diciembre.
Probablemente esos anarquistas mataron a un cura en ese sitio. Dudo mucho que el Gobierno de Negrín no controlará dónde tenía un obispo, más importante que el de Teruel o Barbastro.
El nacionalismo ha difundido muchas mentiras sobre Irurita para impedir su beatificación, propaladas por el benedictino de Montserrat Hilari Raguer, recientemente fallecido. Una de ellas era el testimonio de personas que decían haberlo encontrado saliendo del Palacio Episcopal días después de la liberación de Barcelona.
Muchas gracias, Pablo.

Juan Luis Fortún me asegura que:
Josep Maria Rafols, el autor del libro sobre Irurita, es un periodista que se proclama historiador, sin ningún título que lo acredite como tal. Jubilado como periodista en 2016, se dedica a escribir guiones de documentales históricos. Es un guionista, si se quiere, pero nada avala su condición de historiador

Lo que sospechaba: un señor sin escrúpulos que lo que quiere es vender su libro 

jueves, 25 de marzo de 2021

Larráinzar, casa natal del Obispo Irurita


Me interesé por cuál era la casa natal del Obispo Irurita y di con un par de imágenes de ella. Pero cuando fui a ubicarlas en Larráinzar, me encontré con que el vehículo de Google Maps (desplaza el muñequito) no había entrado en el pueblo, así que decidimos presentarnos en ese bonita localidad de la Ulzama.
A la primera vecina que nos atendió le mostramos nuestra extrañeza por la escasa visibilidad del Obispo en el pueblo y en internet: ni en Maps ni en Wikipedia.., y nos dijo que antes sí que el colegio público llevaba el nombre del Obispo, pero que "hace unos años Bildu, ya se sabe, lo cambió". Y efectivamente, no tardé en encontrar la noticia.

Gracias a esa señora, enseguida dimos con la casa. Bonita la descripción que he encontrado en esta página:
"La casa natal del Obispo Irurita es un recio caserón de planta cuadrada y tres alturas, cubierto por un tejado a cuatro aguas, con doble alero de primorosa carpintería. La fachada muestra vanos ordenados, tres por nivel. En planta baja se abre la puerta, de medio punto, con las dovelas encajadas entre sí por un curioso despiece machihembrado. Va flanqueado por dos ventanitas. La primera planta lleva tres ventanas, destacadas por sus antepechos moldurados, mientras que en la planta superior los vanos son sencillos y rectos."
Sobre la puerta, una placa de piedra, decorada con tres cruces y dos ruedas solares, dice: 
ESTA CASA IZO/ JUAN DE NUIN AÑO 1721. 
Encima, otra inscripción, más moderna y en mármol, pero difícil de leer, sobre todo en la fotografía: 
ETXE ONTAN/ 1876 GARREN URTIAN/ YAYO ZEN/ DON MANUEL IRURITA Y ALMANDOTZ/ ORAI LERIDAKO OBISPO YAUNE/ ERRITARRAK YARRI DUTE ARRIE/ 1927 GARREN URTIAN/ OROITZERAKO.  (En esta casa nació en 1876 don Manuel Irurita Almandoz, ahora Señor Obispo de Lérida. El pueblo ha puesto en 1927 esta placa para recordarlo)
Uno de los laterales de la casa -el que mira a la carretera- está animado por una balconada ejecutada íntegramente en madera:
Como se ve, la casa ha sido arreglada recientemente y con muy buen gusto.
Una vez localizada, envié a Google Maps su ubicación exacta con el siguiente texto: "Casa natal Obispo Irurita" (planta cuadrada, centro imagen, al norte de la Parroquia). Enseguida me lo agradecieron, así que espero que me lo acepten. 

Desde allí bajamos al frontón. Allí Joaqui se emocionó cuando, tras intentar descifrar la fecha de construcción (1921), leyó en una pequeña placa, al lado del frontis:
"En este curioso frontón comenzó su juego Julián Lajos, 
elegante zaguero y campeón manomanista en 1971 y 1976".
Y es que Joaqui y Lajos -los dos, en su especialidad, muy buenos en el frontón- mantuvieron una gran amistad y Joaqui conocía tanto sus éxitos deportivos como sus fracasos en los negocios, y sintió mucho la injusta enfermedad que le llevó a la muerte.

Salimos del frontón por una curiosa escalera-postigo, situada al final de la pared izquierda del frontón y que directamente nos deja en la terraza de La Posada. Allí tomamos nuestra consumición al tibio sol del mediodía y al salir nos encontramos con este estúpido letrero:

Más vale que estos "fasciastas antifascistas" no se enteraron de que habíamos venido en busca de la casa natal del Obispo Irurita, de quien -estos sí- parecen avergonzarse.

martes, 23 de marzo de 2021

Obispo Irurita, "versión 1939"

"Carrer del Bisbe... Irurita". ¿Por qué lo esconden?
Corre estos días por la prensa -campaña de promoción y venta de un libro- una nueva versión del asesinato del Obispo Irurita (con plaza en Pamplona, camuflada en Barcelona y solo una placa en su casa natal de Larráinzar) que retrasa su muerte del 36 al 39. Para lograr la aceptación del lector "progre", sistemáticamente tacha de "franquista" a la "versión 1936" que hemos conocido hasta ahora.
Al final esbozo una crítica, aperitivo de una segunda entrada, también actual, sobre el asesinato de nuestro paisano.

Montcada. Gómez Catón
Un libro desvela que el obispo Irurita, religioso navarro, fue asesinado en 1939 y no en 1936
Así lo desvela el periodista e historiador catalán Josep Maria Ràfols en su libro 'La increíble historia del obispo Irurita'

MARINA CABRERA GARCÍA. EFE. BARCELONA
Actualizada 19/03/2021 a las 13:09

Larráinzar, casa natal con su placa
El obispo de Barcelona entre 1930 y 1936, Manuel Irurita, nacido en Larráinzar el 19 de agosto de 1876, fue asesinado en 1939 por dos militantes del Sindicato de Alimentación de Barcelona de la CNT-FAI en un lugar no identificado entre La Seu d'Urgell (Lleida) y Andorra, y no fusilado en 1936 en Montcada i Reixac (Barcelona), como difundió el franquismo y consta oficialmente hasta ahora.
Así lo desvela el periodista e historiador catalán Josep Maria Ràfols en su libro "La increíble historia del obispo Irurita" (Editorial Base), donde explica su investigación sobre el obispo navarro y resuelve la controversia que despertó su desaparición tras huir del Palacio Episcopal de Barcelona el 21 de julio de 1936.
"Encontré un documento en el que un espía del jefe de la policía de Barcelona, Luis Martí Olivares, marqués de Rebalso, se infiltra en 1939 entre los exiliados anarcosindicalistas de París y, en contacto con Federica Montseny, García Oliver y otros líderes cenetistas, asegura que el obispo fue realmente asesinado en febrero de 1939 durante la retirada de La Seu d'Urgell hacia Andorra por dos miembros de la CNT", ha explicado Ràfols a Efe.
Barcelona no fue Madrid
La versión oficial que promovió el franquismo, que se ha mantenido hasta ahora, era que Irurita (Larráinzar, Navarra 1876) había sido fusilado la noche del 3 al 4 de diciembre de 1936 en la tapia del cementerio de Montcada i Reixac a manos de la CNT, junto a su sobrino lejano Marcos Goñi y dos miembros de la familia que lo ocultó durante cuatro meses.
Esta versión empezó a ponerse en duda durante el cambio de siglo cuando, ante el avance del proceso de beatificación del prelado, algunos testigos dijeron que lo habían visto salir del Obispado dos días después (28.01.39)  de la entrada de las tropas de Yagüe en Barcelona (26.01.39).
Irurita y Marcos Goñí, en casa de los Tort, noviembre 1936
Ràfols ha confirmado que monseñor Irurita, que fue obispo de Lleida entre 1927 y 1930 antes de serlo de la archidiódesis de Barcelona, logró salir con vida de la checa de Sant Elies, donde permaneció dos días, y que no falleció en Montcada i Reixac, sino que fue encarcelado en el Castillo de Montjuïc y en prisiones clandestinas bajo el control de grupos políticos y sindicatos.
Irurita, uno de los trece obispos asesinados en la zona republicana durante la Guerra Civil, fue propuesto para cinco intentos de intercambio con prisioneros republicanos.
"Ningún intercambio dio resultado, tres de estos cinco intentos fueron frenados por el propio general Franco, a quien le convenía más que Irurita fuera un mártir del terror rojo que un intercambiado a quien los republicanos habían perdonado la vida", según Ràfols.
Francisco Etxebarria, a pie de fosa

La dictadura de Franco, a pesar de conocer la situación del obispo de Barcelona, mantuvo el relato oficial de su muerte e identificó el cuerpo de Marcos Goñi, el sobrino de Irurita fusilado la noche del 3 de diciembre de 1936, como el del mismo obispo.
De este modo, los restos de Goñi fueron trasladados solemnemente, como si fuera el prelado, del cementerio de Montcada i Reixac a la catedral de Barcelona, donde fueron enterrados con honores de general, concedidos personalmente por Franco.
En 1999 se hizo la prueba del ADN del cuerpo sepultado en la catedral, comparándolo con el de una hermana del prelado y el resultado confirmó que se trata de un familiar por línea materna, sin descartar que pudiera ser el sobrino.
Pared de fusilamientos de cementerio de Montcada
Según Ràfols, el verdadero cuerpo del obispo, un carlista considerado muy conservador, "se encuentra soterrado en algún lugar entre la capital del Alt Urgell y la frontera andorrana, un lugar lejano, pero no muy diferente de su tierra natal que tanto quería".
Tras cuatro años y medio de investigación, Ràfols celebra haber logrado esclarecer el enigma de una historia que considera "complicada".
"Cuando tenía el borrador del libro, seguía sin tener la solución del enigma y pensaba que no conseguiría resolver la desaparición del obispo, pero amplié el margen de la investigación, busqué referencias donde teóricamente no debía haberlas y pude esclarecer qué pasó", ha confesado.
Federica Montseny
La investigación se originó en la cartuja de Tiana (Barcelona), donde el historiador hizo amistad con el monje Paul Melis, que antes había estado en la Cartuja de Farneta (Italia).
"Me dijo que sabía que Irurita había estado refugiado allí. Pero, cuando el archivero de Farneta revisó sus registros, no halló constancia de la presencia de Irurita. En otras cartujas de Francia tampoco apareció ningún rastro. El hermano Paul se habría confundido. El obispo catalán que residió en Farneta, exiliado durante la Guerra Civil, fue Vidal i Barraquer, cardenal de Tarragona", detalla Ràfols.
"Mi información de base era un error, pero cuando me di cuenta ya había llevado la investigación demasiado lejos como para poder frenarla", añade.
Más de cuatro años tardó en encontrar finalmente, en el Archivo Histórico Nacional en Madrid, una nota mecanografiada del espía que engañó a Federica Montseny y a los anarquistas de París para conocer el verdadero destino del prelado.
Algunos historiadores, entre ellos el monje benedictino de Montserrat Hilari Raguer, ya habían manifestado sus sospechas de que Irurita no había sido fusilado en 1936. Estas dudas frenaron el proceso de beatificación del obispo, que sigue acumulando polvo en algún cajón del Vaticano.

Puntos flacos de esta nueva versión:
Traslado de Irurita a la Catedral 03.12.43
1. "algunos testigos dijeron que lo habían visto salir del Obispado dos días después de la entrada de las tropas de Yagüe en Barcelona (26.01.39)". Eso es incompatible con la versión del 36, pero tampoco es verosímil que un par de anarquistas trasladaran al Obispo con total impunidad en una Barcelona tomada.
2. La prueba principal, la del policía que espía a Federica Montseny: no cuesta mucho pedir al Archivo una fotocopia compulsada de esa nota mecanografiada para que todos la podamos ver y los expertos puedan valorar su autenticidad.
3. El tema de la prueba de ADN no se puede despachar en dos líneas (en el artículo) cuando el protagonista principal de la exhumación del Obispo Irurita fue nada menos que Francisco Etxeberriaprestigioso forense que lleva 200 fosas comunes abiertas y 4.800 esqueletos exhumados en toda España, y el resultado del laboratorio fue de autenticidad al 99,9%.
4. Como contrapunto, aquí tenéis Obispo Irurita, "versión 1936".