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miércoles, 1 de julio de 2026

Anexionismo y la Ribera vascófona

El Gobierno de Navarra, diseñado por Cerdán con permiso de Sánchez (como cuenta en su libro), en vez de explicar la corrupción de origen, se ha puesto en modo preelectoral y no para de hacer guiños a Bildu para que cuente con ellos de cara a repetir un "gobierno progresista".
Eduardo nos pone en guardia sobre los intentos anexionistas sobre Navarra y Alejandro nos avisa de que el tema de la oficialidad del euskera, también en Tudela, está ya sobre la mesa.

Apropiación indebida de Navarra y de las lenguas
Eduardo López-Dóriga DN 29 06 2026
Los intentos anexionistas sobre Navarra por parte de los partidos políticos nacionalistas vascos y sus grupos afines son continuos. Hasta el club de fútbol más representativo y laureado de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) se ha permitido poner en su camiseta rojiblanca un mapa de Navarra con la Ikurriña de fondo y se enseñorea incluyendo a Navarra en forma de raya roja vertical como una de las siete provincias de su ficticio territorio. Siempre que pueden van marcando el terreno como el perro que va dejando su rastro en todos los árboles que se encuentra por el camino.
De entrada, y aunque a nuestra presidenta foral no le parezca importante que se apropien de nuestro mapa y de nuestra identidad, los que no somos tan ingenuos, nos damos cuenta de que se trata de un nuevo intento de apropiación indebida de Navarra.

Navarra es y será Navarra, por mucha Transitoria IV que se incluyera en la Constitución, sólo para satisfacer al nacionalismo vasco más radical, que lo que quería en realidad era anexionarse nuestra tierra mediante el asesinato, el secuestro y la extorsión, que llevaron a unos 25.000 navarros a tener que abandonarla.

Navarra es la mayor joya que anhela el nacionalismo vasco (su Jerusalén en palabras de Otegi). La necesitan para así poder inventarse una versión de la historia absolutamente ficticia de la que nunca fueron protagonistas.

Descartada la vía terrorista de los más radicales, el plan del nacionalismo vasco ha consistido en encerrar a Navarra en un joyero y esconderla dentro de una caja fuerte, impidiendo que progrese y boicoteando el avance de sus infraestructuras más necesarias como pantanos, canales, autovías, trenes de alta velocidad y aeropuertos. El nacionalismo vasco tiene un plan para pasar de ser el hermano menor de la historia al poderoso hermano mayor que nos salvará de la malvada España.

Si no reaccionamos pronto, argumentarán que esa joya fue un regalo consentido por los navarros, y negarán que fue el fruto del contrabando de favores políticos del tipo presos por presupuestos, o alcaldía de Pamplona por Gobierno de Navarra. Descubierto el engaño y con el paso del tiempo nos dirán que el delito ha prescrito.

Y es que dando la vuelta a la frase más definitoria de un expresidente que se llama Zapatero, pero que tiene alma de joyero nacionalista, “ser nacionalista es normalmente tener mucho, y estar dispuesto a quitarle al resto mucho más”.

Volviendo al término “apropiación”, tiene un origen común con la palabra “propia” (Proprius en latín) que se refiere a aquello que es exclusivo o específico de un individuo, no compartido con otros. No solo indica propiedad, sino que también se emplea para señalar la esencia o características intrínsecas de una persona o cosa.

Desde hace un par de semanas estamos escuchando mucho hablar de “lengua propia”, cuando nuestra presidenta anunció que pretendía modificar la Ley de Amejoramiento del Fuero, para que la lengua vasca -también llamada euskera, vascuence o batúa- sea definida como lengua propia de toda Navarra.

Además, para contentar a sus socios nacionalistas vascos que la mantienen en el poder, Chivite también ha defendido la “euskaldunización” de la administración navarra, sobre todo en la atención al ciudadano, incluso fuera de las zonas vascófonas.

El término “lengua propia” es algo que a primera vista puede parecer razonable o inofensivo, pero en manos del nacionalismo es un arma letal. Decir que la lengua vasca es lengua propia de toda Navarra es el primer paso imprescindible para argumentar que la esencia y las características intrínsecas de toda Navarra son en realidad vascas y solo vascas.

El siguiente paso llegará cuando se ponga en otro documento que la lengua vasca es “la lengua propia de Navarra”. ¿Han visto el truco o se lo explico? Decir que “la lengua propia” de Navarra es la vasca, sería lo mismo que decir que es la única lengua propia de Navarra. Y eso sería asumir que nuestra lengua común española no sería en realidad una lengua propia de Navarra sino una lengua ajena e impuesta en algún momento de la historia.

Más adelante, en defensa de esa lengua propia minoritaria se justificaría su imposición en las escuelas, excluyendo progresivamente la lengua española y relegándola al rango de una lengua extranjera cualquiera, con 2-3 horas a la semana, con la excusa de que ya se aprende en la calle.

Esta apropiación lingüística por etapas se parece al cuento de la rana que está dentro de un cazo con agua a la que van aumentando la temperatura hasta que muere achicharrada, pero en realidad no es ningún cuento. Es el proceso seguido en Cataluña y en la CAV para erradicar al español de la enseñanza. Y si no se lo creen, pregunten a los padres catalanes que lo han sufrido en sus propias carnes o a los alumnos castellanohablantes de la CAV a los que han suspendido indiscriminadamente en el examen de lengua vasca de la PAU para bajar sus notas medias y dificultarles la posibilidad de estudiar en su tierra.

Si el nacionalismo consigue mediante el contrabando de favores con el sanchismo que la lengua vasca sea considerada como la lengua propia de toda Navarra y que se euskaldunice la administración incluso en zonas no vascófonas, que nadie dude que, en una segunda fase, que posiblemente ya hayan pactado de antemano, eliminarán la zonificación lingüística de Navarra.

Sánchez y Chivite dijeron que nunca jamás (jamás, nunca) iban a pactar con Bildu, y finalmente lo hicieron entregándoles la alcaldía de Pamplona para ser elegidos presidentes del gobierno nacional y foral respectivamente. Ahora nos dice Chivite que no va a eliminar la zonificación. Pues ya saben, anticipémonos y preparémonos para defender Navarra.
Eduardo López-Dóriga Enríquez 
Presidente de Sociedad Civil Navarra 
www.sociedadcivilnavarra.org

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Que San Ignacio pida perdón a San Francisco Javier

Que San Ignacio pida perdón a San Francisco Javier
Eduardo López-Dóriga DN 26/12/2025
El pasado 28 de noviembre, el presidente del PNV, Aitor Esteban, tuvo el atrevimiento de cuestionar la presencia del Rey Felipe VI en el acto de recuerdo a las víctimas del bombardeo de Guernica del 26 de abril de 1937. Según Esteban, “el Estado español debe un gesto de perdón” a las víctimas del ataque aéreo de la Legión Cóndor, apoyado por aviones italianos. Para rematar la ocurrencia recordó que “la Jefatura del Estado está ahí después de una transición, no de una ruptura como en Alemania. Una monarquía que fue instaurada por Franco y que se dio por sentada y aceptada por el régimen al que dio lugar la Transición”.

Esteban debe estar muy nervioso para atacar así a nuestro Rey y olvidarse de la traición del PNV a la II República con el pacto secreto de Santoña de 1937, por el que negoció directamente con mandos italianos y a espaldas del gobierno republicano, la rendición del ejército republicano en el territorio vasco. Supongo que Esteban estará sintiendo en el cogote el aliento del próximo pacto que Bildu exigirá Partido Sanchista (antes PSOE) y que podría apartar al PNV del Gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y privarles de centenares de jugosos cargos públicos.

Si nos ponemos a pedir disculpas, en Navarra no nos deberíamos quedar atrás. Podríamos exigir formalmente al gobierno vasco que pida perdón a Navarra por su colaboracionismo como parte de las tropas castellanas que anexionaron Navarra en el siglo XVI, cuando miles de soldados vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses (es decir, castellanos) consiguieron finalmente doblegar la resistencia navarra.

Si admitimos que la corona española tomó Navarra, deberíamos subrayar el papel destacado de los vascos dentro de las tropas supuestamente invasoras. Fueron muchos los navarros que murieron en las batallas de Pamplona, Velate, Amaiur, Noain y otras, que la mitología nacionalista ha transformado en una guerra entre la malvada Castilla (es decir, España sin Navarra) y una quimérica Euskalherria que jamás existió.

Creo que el presidente del PNV, como máximo responsable del partido que ha ostentado el poder en el Gobierno Vasco durante más de 40 años, cuando venga a Pamplona debería pedir perdón a Navarra, porque tenemos la herida abierta desde hace más de 500 años y sin ese reconocimiento de culpa, no se cerrará.

Los guipuzcoanos deberían pedir perdón por haber matado a tantos navarros agramonteses y por haberles robado 12 cañones en la batalla de Velate, cañones que lucían con descaro en su escudo para escarnio de Navarra. Afortunadamente, desde hace décadas los famosos 12 cañones fueron retirados del escudo de Guipúzcoa, supongo para que los navarros no se percaten de a favor de quién luchaban tantos vascos.

Puestos a pedir perdón, que los descendientes de los navarros beaumonteses, que luchaban en el bando de la pérfida alianza castellano-aragonesa, pidan perdón a los descendientes de los navarros agramonteses, que luchaban por el reino apoyados por Francia. Y como colofón, exijamos a los descendientes de la familia guipuzcoana “López de Loyola” que pidan perdón a los descendientes de la familia navarra “de Jasso y Azpilicueta”. ¿Por qué? Porque San Ignacio de Loyola luchó con las tropas castellanas y cayó herido en Pamplona el 20 de mayo de 1521, teniendo enfrente a dos hermanos de San Francisco Javier, que luchaban por el Reino de Navarra junto con los franceses.

Si no encontráramos descendientes claros de ambas familias, propongo que el Provincial de los Jesuitas le pida perdón al párroco de San Francisco Javier.

Navarra Merindades 1463-1530
Hasta aquí algunos dirían que los franceses son los buenos de esta película. Pero no parece que la Baja Navarra corriera mejor suerte, ya que finalmente fue incorporada a la Corona de Francia y, tras la Revolución Francesa, perdió por completo sus fueros diluida en el mucho más centralista Estado francés, mientras que en la malvada parte española aún se mantienen.

Y es que, para algunos, España siempre tiene que pedir perdón. España es la mala de cualquier película en la que intervenga y tiene que pedir perdón por todas las maldades que se atribuyan a sus antepasados, sean reales o no. Sin ir más lejos, en las declaraciones de algunos populistas del Grupo de Puebla, asesorados por el omnipresente Zapatero, siempre hay algún acusador con apellido indígena puro, como el expresidente mejicano Andrés Manuel López Obrador, que exige con firmeza que el Rey de España pida perdón por haber masacrado, con apenas mil soldados, a miles y miles de mexicas en la batalla de Tenochtitlán, el 13 de agosto de 1521. Curiosamente, el mismo fatídico año. López Obrador y nuestro ministro de Cultura, el autoculpabilizador compulsivo Urtasun, no nos explican que, en realidad, Hernán Cortés firmó acuerdos y alianzas con otras tribus de Mesoamérica, como los totonacas, tlaxcaltecas, cholultecas y huejotzincas, que se unieron a los españoles para derrotar a los mexicas.
Los mexicas eran esos ángeles celestiales que tenían la curiosa costumbre de sacrificar al año a unos 20.000 miembros de esas tribus enemigas como un ritual religioso, con el muy civilizado método de la extracción de sus corazones, según el prestigioso historiador mejicano Juan Miguel Zunzundegui. A López Obrador algunos le sugirieron con ironía: “que pida él perdón por sus antepasados, que los nuestros se quedaron en España”. Aitor Esteban dijo que el futuro presidente del PNV tal vez se llamaría Hassan. Pues podríamos sugerirle que, una vez que Hassan sea elegido, le exija pedir perdón por la invasión de la península ibérica del siglo VIII al XV a los descendientes de los pobres visigodos que estaban tan tranquilitos por aquí.

Y es que esto de pedir perdón sería la historia de nunca acabar.
Eduardo López-Dóriga Enríquez 
Presidente de Sociedad Civil Navarra 
www.sociedadcivilnavarra.org

sábado, 22 de noviembre de 2025

Cuando la pedagogía se transforma en apología

Osés Carrasco se debate entre sus dos ídolos y elige a Txapote, el más sanguinario
Eduardo López-Dóriga DN 20 N 2025
Cuando la pedagogía se transforma en apología
Durante el curso pasado, un exmiembro de ETA, condenado a 8 años de prisión, dio clases de economía en un instituto de Tudela. Si fuera un verdadero arrepentido, creo que poco tendríamos que decir desde el punto de vista ético los que creemos en el perdón. Eso sí, el perdón de quien verdaderamente se arrepiente y lo demuestra. Pero es que ese mismo exterrorista, metido a profesor, se adhirió a un manifiesto encabezado por el sanguinario “Txapote”, que reprochaba el pacto de otros exmiembros de ETA con la Fiscalía para no entrar en prisión, a cambio de reconocer que los homenajes a los etarras que se organizaban hacían daño a las víctimas. En el manifiesto se indicaba que “han puesto en tela de juicio la legitimidad de la lucha por el País Vasco, lo que implica la criminalización de la lucha por la liberación del País Vasco».

No parece que el pseudo profesor estuviera muy arrepentido.

Desde Sociedad Civil Navarra nos planteamos hacer una protesta en Tudela y en Pamplona para pedir a la consejería de Educación que no permitiera que ese individuo diera clases a jóvenes de la Ribera. Suponíamos que, si a un maltratador o a un violador seguro que se le negaría de inmediato la posibilidad de dar clases y se organizarían protestas, seguro que, al exmiembro no arrepentido de una banda asesina, también se le prohibiría el contacto con nuestros jóvenes. Pero no hubo ocasión, porque José Javier Osés Carrasco, alias “Jotas”, ya no daba clases este curso en Tudela. Y mira tú por donde, nos enteramos por las noticias que este individuo era uno de los miembros de la “flotilla humanitaria” de Gaza.

En esa flotilla seguro que habría gente verdaderamente humanitaria preocupada por el pobre pueblo palestino. Un pueblo masacrado a partes iguales por Israel, que lo ha bombardeado, y por Hamas, que lo usó como escudo humano para ocultar a los más de 250 secuestrados tras la matanza de 1.200 israelíes del 7 de octubre de 2023. Recordemos que Hamas es uno de los brazos armados del régimen de los ayatolás de Irán, cuyo objetivo es aniquilar a Israel y borrarlo del mapa. 

Pero en el caso del apoyo del profesor y de la extrema izquierda abertzale, que se ha envuelto literalmente en la bandera de Palestina, tal vez confundidos por la similitud de colores con la ikurriña, hay otra motivación. Hay otro hilo conductor. Y es que, en los años 80, ya en democracia, un grupo de etarras viajó a campos de entrenamiento del Frente de Liberación de Palestina y de las milicias yemeníes, donde aprendieron a manejar armamento semipesado. Seguro que los terroristas de Hamas también les enseñaron a excavar túneles y zulos para sus secuestros de empresarios, políticos o cualquier otro sospechoso españolista. 

¿Cuántos exetarras no arrepentidos en la Comunidad Autónoma Vasca y en Navarra estarán dando clases en colegios y universidades? Más de los que nos imaginamos. ¿Cuántos miembros o simpatizantes de Bildu que nunca han pedido perdón por los crímenes de su brazo armado están dando clases a nuestros hijos y nietos? Sin duda alguna, centenares.

Con la educación en manos de estos angelitos, a nadie le debería sorprender que rebroten casos de kale-borroka juvenil con cualquier excusa. En Bilbao, incluso en un partido de fútbol de la selección vasca apoyando al pueblo de Palestina.
A nadie le debería sorprender que 300 encapuchados de esa extrema izquierda abertzale agredieran violentamente en el campus de la Universidad de Navarra a un estudiante y a un periodista del digital El Español.

Lo curioso es que algunos achacan la culpa de todo a un joven activista, cuyo gravísimo delito es que quería ejercer su derecho a hablar con otros jóvenes y manifestar sin complejos y sin violencia sus ideas. La universidad no permitió el acto y el activista desconvocó y no apareció, lo que no impidió las agresiones y los actos vandálicos de los de siempre.
Es interesante escuchar las declaraciones de los que verdaderamente mandan en Pamplona y en Navarra, Bildu, y las de sus socios marioneta que los han blanqueado y aupado. Así, Laura Aznal, portavoz de Bildu, dijo en el Parlamento que “Nunca vamos a equiparar fascismo y antifascismo porque somos profundamente antifascistas”.

Queda claro que cuando alguien de Bildu vuelva a negarse a condenar el terrorismo de ETA, probablemente en su fuero interno estará pensando “nunca vamos a equiparar a los más de 850 fascistas españolistas ejecutados con los miembros de ETA, porque somos profundamente ….”.

Las declaraciones de la portavoz del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona, Marina Curiel, fueron del mismo estilo cuando dijo que los disturbios “no fueron un simple enfrentamiento entre jóvenes, sino el resultado de una provocación deliberada de quienes buscan agitar conflictos ideológicos”.

Aquí no hubo enfrentamiento entre jóvenes. Aquí no hubo dos bandos violentos, sólo uno. Aquí no hubo provocación, salvo que consideremos que hablar en público y declararse español y de derechas sea una provocación.

No voy a hacer valoraciones sobre las declaraciones o el modo de actuar del joven activista en cuestión, pero me parece extremadamente peligroso y contrario a la libertad de expresión, que sea la extrema izquierda abertzale, heredera no arrepentida de una banda criminal que sembró la muerte y el terror en nuestra tierra durante décadas, la que se erija en juez para decidir si una persona puede hablar o no en Navarra y que llamen a combatir a los que ellos, precisamente ellos, llaman “fascistas”. ¿Quién será el siguiente en ser acusado como un enemigo fascista de su ensoñada Euskal Herria libre para justificar su agresión o para impedirle que pueda expresarse en público?

Eduardo López-Dóriga Enríquez Presidente de Sociedad Civil Navarra

viernes, 25 de octubre de 2024

Los Fueros, contra Navarra

1944 Julio Cía Frontis Palacio Navarra, Carlos III AMP
Hace no mucho tiempo, Navarra era la envidia del resto de españoles y cobijaba a empresas y particulares que se establecían aquí para tener ventajas fiscales. Pues bien, esa Navarra ha desaparecido, ha pasado a la historia.

Des-concierto                                                                     Eduardo López-Dóriga DN 20 10 24
Mucho se habla de un posible Concierto catalán al que se tacha, con toda la razón, de insolidario, pero muy poco del “Des-Concierto” en el que se halla sumida Navarra desde hace una década. Una década perdida en la que la pujanza y la competitividad de nuestra Comunidad foral han desaparecido en muchos aspectos. Una década en la que no se ha avanzado ni en el tren de alta velocidad, ni en la ampliación del canal de Navarra, ni en la autovía a Madrid, ni en la operatividad de nuestro aeropuerto.
Una década, en la que la sanidad pública ha sufrido un retroceso con récord histórico de pacientes en listas de espera, lo que ha llevado a disparar el número de contrataciones de seguros médicos privados.
Hace no mucho tiempo, Navarra era la envidia del resto de españoles y cobijaba a empresas y particulares que se establecían aquí para tener ventajas fiscales. Pues bien, esa Navarra ha desaparecido. Ha pasado a la historia. Y lo que es peor, ahora está ocurriendo el fenómeno inverso. Decenas de grandes contribuyentes abandonan Navarra y se empadronan en otras comunidades autónomas que ofrecen mejores condiciones. Tras el golpe separatista de 2017, más de 8.000 empresas abandonaron Cataluña. ¿Cuántas vinieron a Navarra?
Ley Foral AMP
Y es que no basta con ser una comunidad con una gran historia y con muchos atractivos culturales, turísticos y gastronómicos.
La huida de grandes fortunas y la ausencia de nuevos inversores ocurre porque en otras autonomías o no se paga el mismo impuesto de sucesiones, o no se paga impuesto de patrimonio, o el impuesto de transmisiones es muy inferior, o el impuesto de sociedades es mucho menor, o el tipo máximo del IRPF se sitúa muy por debajo del 54% de nuestra querida Navarra.
La tan cacareada caza fiscal a los denostados “ricos” tiene eso, que los que estaban se acaban yendo, y los de fuera -que podrían establecerse e invertir dejan de hacerlo-. Algunos dirán que al final lograremos una sociedad navarra más igualitaria, y tendrán razón, una Navarra igualada en la pobreza.
En cualquier otro lugar se podría entender. ¿Pero cómo puede ocurrir todo esto en Navarra si tenemos las herramientas para atajarlo? ¿Pero cómo podemos permitirnos este retroceso si tenemos unos Fueros que nos permiten aplicar una fiscalidad propia?
Y para colmo, desde el resto de España se nos puede ver como insolidarios, precisamente por disponer de un modelo singular de financiación como el que reclama el nacionalismo catalán (PSC incluido). Así se nos ve, por mucho que queramos marcar las diferencias indicando que en el caso de Cataluña no hay una justificación histórica ni está recogido en la Constitución.
En resumen, disponemos de un régimen especial tachado por muchos de insolidario, pero nos aplicamos una de las fiscalidades más desfavorables de toda España. Nos autofreímos a impuestos, lo que se supone permitiría incremento de los ingresos y una mejora de los servicios, pero no progresamos ni en la sanidad, ni en las infraestructuras, ni en las ayudas a la vivienda, ni en las inversiones.
¿Qué es lo que ocurre? ¿Quiénes están frenando el progreso de Navarra? En primer lugar, un sedicente “progresista” Gobierno de Navarra que ha antepuesto su permanencia en el poder al verdadero progreso de nuestra Comunidad. Un Gobierno liderado por un desconocido Partido Socialista de Navarra (PSN) que debe sus cargos a dos grupos muy diferentes que actúan como una pinza sincronizada para la desaparición de la Navarra que conocemos.
Navarra_ilustrada (Wikipedia)
Por un lado, una extrema izquierda sectaria y radicalizada que solo hace propuestas fiscales empobrecedoras para nuestra Comunidad. Y por otro lado, los herederos no arrepentidos de una banda terrorista y los nacionalistas panvasquistas, que lo que realmente quieren es que al final de toda esta historia Navarra sea anexionada a la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), con la que, según ellos, nos iría mucho mejor, y como un primer paso para una secesión conjunta.
Es difícil que puedan plantearse abordar de inmediato la aplicación de la Disposición Transitoria IV de la Constitución para unirnos a la CAV, pero de momento ya les va bien con la situación actual. Están condicionando el Gobierno de Navarra y disponen de todos los fondos públicos que hagan falta para extender las doctrinas nacionalistas en todos los niveles de la sociedad navarra, y para intentar de forma artificial hacer cooficial la lengua vasca en zonas donde no tenía ninguna implantación.
Esta coalición del nacionalismo con la extrema izquierda en la que se apoya nuestro Gobierno foral nos está cociendo a fuego lento con nuestros propios impuestos, cada vez más altos. Y lo que es peor, ata la imagen de Navarra, y tal vez hasta su destino, al de dos comunidades autónomas (CAV y Cataluña) gobernadas por coaliciones de Sánchez con nacionalismos secesionistas e insolidarios que aspiran a separarse de España. Nada que ver con el sentimiento de la mayoría de los navarros que siempre han sido generosos, fieles y solidarios con el resto de España
Eduardo López-Dóriga Enríquez 
Presidente de Sociedad Civil Navarra 
(www.sociedadcivilnavarra.org)

viernes, 24 de mayo de 2024

El proceso invisible (E. López Dóriga)

Tvboy representando un beso entre Pedro Sánchez y Carles Puigdemont en Barcelona
El "proceso invisible" del que habla Eduardo lo sufrí en mis carnes ya en los años 90. Me había perdido con el coche en Gerona y pregunté en el idioma común a unas chicas. Ellas tampoco sabían y preguntaron en catalán a un señor de unos 40 años que iba con ellas. "En quin idioma pregunta?" fue su "amable" respuesta.

El proceso invisible
Eduardo López Dóriga DN 2024 05 22
Si bien alguien puede tener la tentación de considerar que los resultados de las elecciones autonómicas catalanas respaldan una supuesta estrategia acertada de nuestro presidente del gobierno, la mayoría de la sociedad española, según las encuestas publicadas, considera que la amnistía es injusta y supone un privilegio que rompe la igualdad jurídica entre los españoles y que socava los pilares de nuestro Estado de Derecho. 
Para los que consideren que tal vez “el fin justifique los medios”, algo ya de por sí muy dudoso, la pregunta que deberían hacerse es si realmente se ha conseguido el “fin” y, si considerasen que se ha alcanzado, convendría preguntarse si ha sido ahora cuando se ha logrado.
Pedro (Sánchez) y sus discípulos habían negado la posibilidad de conceder una amnistía, muchas más de 3 veces antes de que el gallo cantara los resultados de las elecciones generales del 23 de Julio, y de que de repente se vieran necesitados de los 7 votos de Puigdemont para mantenerse en el poder. A partir de ese día, Sánchez y su coro mediático y gubernamental dieron un giro de 180 grados. Nos dijeron que se había hecho de la necesidad virtud, y se vistió esa virtud de reconciliación y voluntad de superación del conflicto, a través de una amnistía que ellos mismos consideraban como anticonstitucional hasta el día anterior. Curiosamente, Salvador Illa (pincha) se manifestó contra la amnistía incluso el día 24 de Julio, pero luego ya se sumó al coro.
Cerdán y Puigdemont se reúnen en una sala con una
 foto de una urna del 1-O, retirada por el Parlamento
Europeo
Europa Press
Sánchez había enviado a Santos Cerdán a negociar con Puigdemont meses antes por si acaso lo necesitaba, como así ocurrió, lo que demuestra que nos mintió sobre sus verdaderas intenciones. Los traicionados fueron miles y miles de votantes socialistas contrarios al atropello de la amnistía.
No es menos evidente que ese repentino cambio de opinión no se hubiera producido de no haber necesitado el apoyo de Puigdemont, por lo que nuestro “Rey del Drama”, como lo ha bautizado la prensa internacional tras su teatralizado absentismo laboral de 5 días, lo hizo como siempre por su propio interés y jugando con dos barajas diferentes.
¿Han sido estas elecciones catalanas el fin del procés como se está discutiendo? La respuesta es doblemente no, y digo doblemente porque hay dos procesos diferentes. El procés visible, el del ruido mediático, el de las leyes inconstitucionales, el de las declaraciones de independencia unilateral de 8 segundos y el de los actos de vandalismo, finalizó, o murió, muchísimo antes. Fue herido de muerte el 3 de octubre de 2017, cuando el rey Felipe VI pronunció su histórico discurso. Recibió otro golpe mortal el 8 de octubre, cuando más de un millón de personas salieron a las calles de Barcelona convocadas por Sociedad Civil Catalana. Continuó su declive cuando paulatinamente hasta 8.000 empresas abandonaron Cataluña, y terminó finalmente en 2019 tras las sentencias que condenaron a los golpistas. Después de unos días de vandalismo/terrorismo callejero infructuoso organizado por Tsunami, mucha gente ya se dio cuenta de que sus líderes nacionalistas les habían engañado y que la fiesta había acabado. Desde entonces muchas palabras, pero nada de nada.
La prueba del declive fueron los 700.000 votos que perdió el secesionismo en las elecciones autonómicas de 2021, en las que, aunque mantuviera una mayoría de escaños, se marcaba una clara tendencia. Solo 1 de cada 4 catalanes votaron por propuestas secesionistas, y así no se puede conseguir la secesión. Ese procés estaba más que muerto, pero Sánchez lo resucitó por su propio interés envalentonando a un Puigdemont que estaba en el más completo ostracismo, y que ha resurgido de sus cenizas capitalizando el voto nacionalista.
Pero hay otro proceso menos ruidoso y más paciente. Un “proceso invisible” para gran parte de la ciudadanía, que no sólo sigue vivo, sino que está perfectamente extendido en todas las capas de la sociedad catalana, y que continúa su camino sin que muchos lo quieran ver. Es el proceso de la inmersión obligatoria en las escuelas y en la administración que excluye el español al nivel de una lengua extranjera. Es el proceso del adoctrinamiento y las mentiras en las aulas y en los medios de comunicación apesebrados con subvenciones públicas, que ponen la semilla del odio y construyen un muro emocional con el resto de España, preparando una futura ruptura en otro momento más oportuno. Ese proceso invisible sigue bien vivo porque el PSC/PSOE siempre ha sido su protector y siempre se ha alineado con los postulados del nacionalismo, y porque desgraciadamente en muchas ocasiones la dirección del PP en Madrid se ha puesto de perfil ignorando la situación. Descartada la recuperación del PSC, convertido en un partido nacionalista y el heredero natural de Jordi Pujol, esperemos que al menos el PP aprenda de las tibiezas y los errores del pasado.
En Navarra también tenemos desde hace décadas ese “proceso invisible” que en silencio va extendiéndose por debajo de la superficie, y que muchos no quieren ver. No quieren ver que al igual que en Cataluña, es imposible escolarizar a los niños en español en el norte de Navarra. No quieren ver la sustitución progresiva de funcionarios y de profesores navarros, por profesores vascos, mayoritariamente de la vecina Guipúzcoa, hasta para dar clases en un conservatorio de música. No quieren ver las subvenciones que se otorgan a grupos nacionalistas vasquistas que suplantan los verdaderos símbolos de Navarra quitando las cadenas y la corona que nos identifica tanto con el viejo Reyno que fuimos, como con el Reino de España del que formamos parte desde hace 5 siglos.
Ya sabemos que el mismo PSOE que se comporta como un partido nacionalista en Cataluña, es el responsable de que gobierne Bildu en Pamplona. Pero vayamos más al sur a otra ciudad gobernada por Bildu. Resulta muy significativo que en la carpa informativa que SCN montó recientemente en Tafalla, alguna persona nos dijera que no se podía creer que estaba viendo la bandera de Navarra con su corona y la bandera de España ondeando en nuestra carpa en mitad del paseo principal de la ciudad. Por esas personas ya valió la pena estar allí, aunque para otros, unos pocos que nos insultaron desde algún coche al pasar, debimos ser unos provocadores poniendo símbolos constitucionales. El procés murió hace tiempo, pero el proceso invisible sigue gozando de una excelente salud gracias también a nuestra indolencia, y si nos descuidamos volverá a tomar la forma de procés en Cataluña o en Navarra.
Eduardo López-Dóriga Enríquez
Presidente de Sociedad Civil Navarra

miércoles, 4 de octubre de 2023

"8 de octubre, de nuevo a Barcelona" (SCNav.)

El próximo 8 de octubre, Sociedad Civil Catalana organiza de nuevo una manifestación en Barcelona bajo el lema “No en mi nombre. Ni amnistía, ni autodeterminación”, en el aniversario de aquella histórica manifestación de 2017. Es una cita ineludible para demostrar que los constitucionalistas no nos vamos a callar 

EDUARDO LÓPEZ-DÓRIGA (DN 03/10/2023)
Tras el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y en plena ocupación del centro de Barcelona por manifestantes secesionistas, el día 3 se producía un primer brote de esperanza protagonizado mayoritariamente por unos más que valientes jóvenes que se manifestaron en defensa del orden constitucional. Por la noche, el memorable y contundente discurso del Rey fue el desencadenante del fracaso del golpe secesionista contra nuestra Constitución.
A los pocos días, el 8 de octubre de 2017, Sociedad Civil Catalana (SCC) organizó una de las más multitudinarias manifestaciones constitucionalistas en Cataluña. Cientos de miles de personas salieron a las calles para decir basta a la locura del “proces”. Cientos de miles de catalanes demostraron que en Cataluña no sólo hay nacionalistas, como de forma absurda o interesada tantas veces nos han querido engañar algunos partidos y medios de comunicación.
Enric Millo, Andrea Levy, Miquel Iceta, Dolors Montserrat, Alicia Sanchez Camacho y Xavier Garcia Albiol se hacen un selfi en la manifestación de Societat Civil Catalana del 2017 en Barcelona. /CARLOS MONTAÑÉS
Los promotores de la intentona golpista fueron juzgados y condenados por delitos de sedición y malversación. En aquel entonces, Pedro Sánchez no sólo votó a favor de la aplicación del artículo 155, sino que dijo que se trataba clarísimamente de un delito de “rebelión”.
Pero ese mismo Sánchez, necesitado para llegar al gobierno de los votos de los secesionistas de ERC y de los “autoherederos” de ETA, no dudó en “cambiar de opinión” (ya sabemos que nunca miente) para conceder los indultos a los condenados, eliminar el delito de sedición del código penal y disminuir las penas para el delito de malversación que también afectaba a sus socios de gobierno. Esos socios que no sólo no se habían arrepentido, sino que reiteraron de forma manifiesta que lo volverían a hacer (“Ho tornarem a fer”). Y efectivamente ya podrán hacerlo en cualquier momento sin riesgo alguno.
Tras las reciente elecciones del 23-J, en un ejercicio de blanqueo tan indisimulado como denigrante para el Estado de Derecho, el presidente en funciones ha delegado en su vicepresidenta la negociación con un prófugo de la justicia que le exige la amnistía y el derecho a la autodeterminación para ser reelegido como presidente. Tras un nuevo “cambio de opinión”, Sánchez ya ha dicho que lo que ocurrió en 2017 fue un asunto político que no se debería haber judicializado.
Sobre todo, por vosotros
La situación actual puede parecer a algunos menos grave que la de 2017, pero el peligro es mucho mayor ya que ese falso derecho de autodeterminación y esa amnistía, que todos los cargos del PSOE consideraban sin paliativos como anticonstitucional antes de las elecciones y que ahora aceptan sumisamente, supondría cancelar esos delitos dando así la razón a los prófugos y a los condenados, y admitiendo de hecho que lo que hicieron era justo y no fue un delito. La amnistía no es una concesión más. No es sólo una nueva vuelta de tuerca del chantaje que el presidente en funciones parece dispuesto a aceptar sin escrúpulo alguno para mantenerse en el poder. Supondría retirar su autoridad al Rey, que fue quien nos salvó del desastre con su discurso del 3-O, así como a los jueces, a los policías y a los guardias civiles que nos protegieron.
Felipe González y Alfonso Guerra Fotos Samuel Sánchez El País
Como han dicho también socialistas históricos como Felipe González, Alfonso Guerra, Nicolás Redondo,,.. una amnistía supondría aceptar que el sistema democrático derivado de la Constitución del 78 no tiene validez, y que fue injusto juzgar a los sediciosos.
El próximo 8 de octubre, SCC organiza de nuevo una manifestación en Barcelona bajo el lema “No en mi nombre. Ni amnistía, ni autodeterminación”, en el aniversario de aquella histórica manifestación de 2017.
Es una cita ineludible para demostrar que los constitucionalistas no nos vamos a callar y que las calles son de todos, no sólo de esos secesionistas que las querían controlar al grito de “Las calles serán siempre nuestras” (Els carrers seran sempre nostres), algo a lo que estamos desgraciadamente acostumbrados en Navarra por culpa de los que durante décadas se han apoderado del espacio público y nos han querido silenciar con la amenaza, la extorsión y el crimen.
Sociedad Civil Navarra va a fletar autobuses para acudir a la manifestación de Barcelona, no sólo para defender el Estado de Derecho, sino también para defender a Navarra porque cuando además de la amnistía se negocie el derecho a la autodeterminación de Cataluña, que nadie dude que llegado el momento este gobierno, absolutamente a merced de sus chantajistas, estará dispuesto a entregar en bandeja de plata a Navarra al panvasquismo como moneda de cambio.
Digamos basta. Apoyemos en la medida de nuestras posibilidades a la difusión y al éxito de la manifestación de SCC del día 8 en Barcelona, y estemos preparados para hacer lo propio aquí cuando sea oportuno. Sociedad Civil Navarra no se callará.
Eduardo López-Dóriga Enríquez. 
Presidente de Sociedad Civil Navarra
Desde Sociedad Civil Navarra (SCN) os animo a acudir a la concentración que, bajo el lema “No en mi nombre. Ni amnistía, ni autodeterminación”, que  organiza Sociedad Civil Catalana (SCC) y que tendrá lugar en Barcelona el próximo 8 de octubre, aniversario de la histórica y masiva manifestación de 2017 de SCC que se opuso al proceso secesionista.
Vamos a organizar autobuses que saldrán de Pamplona de madrugada y, tras asistir a la concentración, regresarán en el mismo día.
Podéis reservar plaza a través del correo electrónico:
info@sociedadcivilnavarra.org
o en el teléfono 623217384.

domingo, 30 de julio de 2023

La "tímida sonrisa" de Elma Saiz

Me parece que Eduardo no ha leído el artículo de Elma Saiz (pincha), publicado en el Noticias -nada más abrirse la veda electoral impuesta por Sánchez-, en el que se cocina la inminente moción de censura, acordada con Asirón, contra Cristina Ibarrola.
Muy atentos al aparcamiento de la calle Sangüesa (que a toda costa quieren llamar "Parking de la  Plaza de la Cruz"). 
"Ignorar la solicitud del Pleno del Ayuntamiento de Pamplona en la que pedíamos no iniciar las obras de la Plaza de la Cruz, para permitir así una reflexión sobre el proyecto en la Comisión de Urbanismo y poder introducir mejoras y lograr un acuerdo de ciudad. La señora Ibarrola no quiso". (Elma Saiz)

Ya tiene un frente común con Bildu, que ya empieza a utilizar métodos mafiosos. ¡Y estamos en Agosto!!!

Salida del Ayuntamiento tras permitir la alcaldía de Cristina Ibarrola
"Aplausos en Curia por el consenso"                 Eduardo López-Dóriga DN 29/07/2023
"Ojalá Navarra fuera un ejemplo para el resto de España, logrando un acuerdo entre los dos partidos más votados el 28 de Mayo"
Curia 2022
Hace un año denunciaba en estas páginas que una jauría humana hostigó, insultó, escupió y agredió físicamente al Cabildo Catedralicio, a la Policía Municipal y a los concejales de varios partidos, durante la procesión del 7 de Julio, en el tramo de la calle Curia.
Me propuse acudir allí este año para apoyar en la medida de mis posibilidades con mis aplausos y vítores a los que habían sido acosados por los totalitarios, y así lo hice. La espera era tensa y cuando iba llegando el Cabildo se iniciaron los coros y gritos de una muchedumbre cuyo lema “muy tolerante y democrático” era “UPN Kanpora” (“UPN fuera”).
Supongo que a ese nacionalismo vasco más radical que aún no ha condenado los crímenes de la banda terrorista ETA y que homenajea e incluye en sus listas electorales a condenados por delitos de sangre, le gustan estos eslóganes al estilo del “Juden raus!” (Judíos, fuera). Porque echarnos fuera, no sólo de la calle Curia, sino de nuestra tierra es lo que intentaron durante décadas asesinando a ciudadanos no afines a sus ideas para que otros muchos se exiliaran para salvar sus vidas. Por desgracia miles y miles de personas abandonaron forzosamente la CAV y Navarra, lo que favoreció un censo electoral filtrado de esos “elementos españolistas no deseados”.
Curia 2023 Caballero e Ibarrola BEROIZ
Pero en Curia también se iba escuchando más y más a mucha gente que con aplausos y gritos de ánimo, con “¡vivas!” y con “¡bravos!”, daban apoyo a los participantes en la procesión.
Detrás de mí, un hombre me dejaba medio sordo con sus gritos en mi oreja en favor de la “expulsión” (kanpora), mientras unos cuantos seguíamos gritando con todas nuestras fuerzas y aplaudiendo a los concejales.
Pude ver a algunos de ellos que se giraban buscando esos gritos de apoyo, y que sonreían agradecidos. La primera a la que vi y aplaudí, y con la que pude cruzar una mirada fugaz fue Elma Saiz, que devolvió una tímida sonrisa. Pensé que tras su abstención y la de su grupo en el ayuntamiento, que facilitó el nombramiento de Cristina Ibarrola, iba a ser uno de los blancos de los seguidores de Bildu, como lo fue a la salida del primer pleno del ayuntamiento.
La aplaudí con ganas y con convencimiento, porque tengo la esperanza de que el PSN se mantenga firme y no permita nunca en nuestra ciudad un gobierno de Bildu, como ya hizo en la anterior legislatura. La aplaudí del mismo modo que aplaudo que el PP votará a favor (que es más que simplemente abstenerse) de los candidatos del PSOE en Barcelona y Vitoria para evitar alcaldes independentistas.
Eduardo López-Dóriga
Llámenme ingenuo, pero también albergo una mínima esperanza de que la presidenta de Navarra se replanteé su estrategia y siga los consejos de Felipe González dejando gobernar en algún momento a la lista más votada. Aunque sea lícito, no debería seguir apoyándose en partidos cuyo principal objetivo declarado es anexionarse Navarra y romper nuestro país. También desearía, como muchos miembros de Sociedad Civil Navarra, que UPN fuera extremadamente generoso e incluso ofreciera al PSN una presidencia rotatoria compartida. Es decir, los dos primeros años con la presidencia en manos del PSN y los dos siguientes de UPN. ¿Por qué no? Ojalá Navarra fuera un ejemplo para el resto de España, logrando un acuerdo entre los dos partidos más votados el 28 de Mayo, partidos que representan a la mayoría de la sociedad navarra, y cuyo consenso fue el que propició nuestro progreso durante décadas. Por favor, sean generosos por ambas partes, olvídense de intereses cortoplacistas y marquen el rumbo de un futuro mejor para Navarra y para España.
Eduardo López-Dóriga Enríquez. 
Presidente de Sociedad Civil Navarra