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viernes, 31 de julio de 2026

Para estas olas de calor, el pícaro abanico

Aunque hoy en día el abanico ha perdido su uso práctico en el cortejo tradicional, este código, el lenguaje del abanico, sobrevive como una joya del patrimonio cultural en representaciones artísticas, el baile flamenco, la literatura histórica... Y sigue muy asociado a la picardía y al doble sentido. Abanico y picardía se entrelazan en la cultura popular como un símbolo de coqueteo, misterio y lenguaje gestual en el baile y la tradición:

Por eso, cuando hace 16 años -¡ufff, qué rápido se me están escapando los años!- dediqué una entrada a la habanera El abanico, la introduje con esta pícara presentación:
¡Diooos! ¡mi cuerpo está en llamas!
Siento caer gotas de sudor por la espalda, desde mi nuca, entre mis piernas, entre mis pechos...
Es la primera vez que siento algo así. Y no sé qué hacer.
Mi cara está ardiendo, como cuando la acercas a un fuego. Y jadeo por recobrarme un poco.

—Sé cómo te sientes. A mí me pasa igual. Coge esto, te ayudará.

Es grande y bello. Lo cojo. Es suave al tacto, pero firme y duro. Lo agito.
Primero deprisa, porque tengo fuego dentro.
Oooh diooos, qué alivio! qué rico!
Ahora despaaaciooo... leeentooo... leeentooo...
Estaría así toda la vida... agitando la dulce brisa del leve abanico.
Y la magIA de Marian
Cuando este lunes pasado le envié la entrada completa a Marian, ella se quedó sólo con esta presentación y me dijo:

—Esa presentación sirve hasta para una canción de Sabina

¿Queeeé? ¿Hacer una canción "estilo Sabina" con un texto que ni siquiera es poesía?
Pero Marian es medio bruja y tiene magIA (sic). Y en un pispás me hizo esta canción:
Yo, además de alucinado, me quedé totalmente satisfecho. 
Pero ella no. Y siguió enredada en el tema con su pócima mágIcA hasta conseguir lo imposible. 
Y por fin descansó:

sábado, 12 de junio de 2010

"El abanico", habanera popular (robada por J. Trayter)


¡Diooos! ¡mi cuerpo está en llamas!
Siento caer gotas de sudor por la espalda, desde mi nuca, entre mis piernas, entre mis pechos...
Es la primera vez que siento algo así. Y no sé qué hacer.
Mi cara está ardiendo, como cuando la acercas a un fuego. Y jadeo por recobrarme un poco.

- Sé cómo te sientes. A mí me pasa igual. Coge esto, te ayudará.

Es grande y bello. Lo cojo. Es suave al tacto, pero firme y duro. Lo agito.
Primero deprisa, porque tengo fuego dentro.
Oooh diooos, qué alivio! qué rico!
Ahora despaaaciooo... leeentooo... leeentooo...
Estaría así toda la vida... agitando la dulce brisa del leve abanico.

El abanico (Habanera popular)

Si del sol
os estorba, niña, su resplandor,
cómprame un abanico o un quitasol.
Que aquí
surtido traigo de gran valor,
de lo bueno y barato,
de lo más fino y de lo mejor.
Estribillo:
Que un abanico sirve
¿sabéis para qué?
para ocultar el rostro de una mujer.
Mas, si con disimulo
sabéis mirar,
por entre las varillas del abanico 
veréis la mar.

Nota 1: Esta habanera popular fue registrada a su nombre en la SGAE por un impostor: J. Trayter

Nota 2: El verdadero origen está en el número musical 3º, titulado 'El estío', habanera de 'De España al infierno' (1872), zarzuela en dos actos y en verso original de D. R. Puente y Brañas, con música del maestro G. Cereceda. Aquí tenéis la partitura original.