Mostrando entradas con la etiqueta Petit. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Petit. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de diciembre de 2023

Aniceto Petit, en la Plazuela de San José

"Anónimo Plaza de San José de Pamplona". Col. Marqués de la Real Defensa. h. 1908
Tiburcio Mencos
"Mira, las fotos son los instantes del pasado que nos ayudan a recomponer los momentos que forman la memoria de nuestros padres, trozos de nuestra pequeña historia, y esto es importante y por eso hay que conservarlas y si es posible ponerles fechas, nombres del lugar donde están tomadas y, sobre todo, los de las personas que en ellas aparecen…". Así le decía el marqués a su nieta. Pero en esta foto no pudo poner más que "Plaza de San José" (más correctamente sería, "Plazuela de San José").
En esta entrada (Foto Mencos, Siervas de María y Plazuela San José) conseguí ponerle una fecha muy segura: "hacia 1908" (nueve meses arriba, nueve meses abajo) y hoy -gracias a Jokin Idoate, autor de la habanera "Pamplona ya tiene mar", vamos a ver si podemos ponerle el nombre de Aniceto Petit al personaje del medio.
Conocía la foto desde hace más de 3 años y, obsesionado como estaba por ponerle una identidad al edificio del primer plano, a la derecha (hoy convento de las Siervas de María), pasé por encima del evidente parecido del personaje del medio con Petit.
Y ayer me soltó de sopetón Jokin en wasap: "Patxi, no sé si te has fijado, pero el señor que está al lado del hombre del perro, parece Aniceto Petit".
De mil amores le di la razón. El parecido es notable, pero había que ver si la biografía de Petit cuadraba con la del hombre de la plazuela de San José de 1908.
Veamos:
Nacido el 17 de abril de 1863, en 1908 podría tener 45 años, edad parecida al de San José.
Para comparar su aspecto voy a utilizar 3 fotos de las cuales sólo 1 es segura al 100% de Petit: la del cuadro de Briñol.
Arazuri calcula que Julio Cía hizo la foto de la Plaza de los Ajos en 1933 ca. Pero no nos dice quién es el "lacero municipal". Para cualquiera que conozca el cuadro de Briñol, ese lacero no puede ser otro que Aniceto Petit, quien murió en 1929, a los 66 años. Por tanto, si es Petit, la foto de la plaza de los Ajos tiene que ser anterior: entre 1909 (cuando fue incluido en la nómina de empleado municipal) y 1929 (fecha de su muerte)
El Petit de Briñol se parece más al de Recoletas que al de San José. 
¿Cuándo pintó Briñol a Petit? Según Pedro del Guayo, fue tras la muerte de su primera esposa, en noviembre de 1919:
"Un joven pintor llamado Julio Briñol (1902-1944, con unos 18 años) quiso inmortalizarle en un retrato donde se le puede ver con su prominente barriga, ese puro eterno en la boca y un perrico a su vera"
Gracias, Jokin
Así pues, Briñol pintó a Petit en 1920 ca. Y la foto de Recoletas por ahí andará.
Entre el Petit de Briñol y el de la Plaza San José los parecidos son notables: el bigote, chaleco, bastón (lazo), la forma de llevar el reloj de bolsillo... La diferencia más notable es la barriga.
¿Se puede en 12 años echar semejante barriga? Hasta 1909 Petit fue primero zapatero. No le fue bien y se hizo portero. Tampoco le fue bien y volvió a la zapatería. Pero enseguida aceptó el puesto de lacero municipal y se pudo permitir el lujo de comer y beber a discreción. Lo que de siempre le había gustado, pero ahora, de empleado municipal, se lo podía permitir.
Así pues, todo cuadra y el  cuadro de Briñol es razonablemente posterior a 1908 (12 años de buena vida) como para explicar la única diferencia: la prominente barriga.
En resumen: antes de esta entrada teníamos una sola imagen segura de Aniceto Petit y, después de ella, tenemos tres con suficiente garantía. Lo que me extraña es que Tiburcio Mencos (1915-1969) no lo hubiera descubierto. Y que Arazuri no se haya atrevido a comentar nada de Aniceto en la imagen de la Plaza de los Ajos.

domingo, 26 de enero de 2020

La verdadera historia de Aniceto Petit

Aniceto Petit, con su bastón-lazo, por la "Plaza de los ajos" (Recoletas) h.1915
MIRADAS A LA HISTORIA
El autor repasa (en DN 12/08/2014) la figura de Aniceto Petit, que trabajaba como perrero en Pamplona y que en las elecciones municipales de 1915 propuso traer el mar a la ciudad o explanar San Cristóbal.
Este artículo de Pedro del Guayo aporta datos perfectamente contrastados sobre este personaje al que en los últimos años se le han dedicado habaneras y coplas

El perrero que quiso ser concejal                                                                 por Pedro del Guayo
Por las viejas calles de nuestra ciudad caminan los recuerdos de los que ayer vivieron. Recuerdos que forman parte de Pamplona y del propio presente. Sombras de un tiempo pasado que aún perdura, que se niega a desaparecer enraizándose en la memoria de los vivos. Pues mientras haya alguien dispuesto a escuchar, siempre habrá una historia que contar. Déjenme que devuelva a la vida a uno de aquellos que ya no están, aunque sea tan solo con estas breves líneas.
[Su primer trabajo fue como zapatero, con locales en San Nicolás y Calderería (1)]
Todos le conocían como Petit “el perrero”. De enorme barriga y generosa papada; grandes orejas y pequeña estatura; pelo rojizo y bigote chamuscado; amante de los puros y del vino. Empleado del ayuntamiento de día y soñador a tiempo completo. Nació en Estella un 17 de abril de 1863  y en 1897 se vino a vivir a Pamplona. Casado con María Echávarri, natural de Muez y diez años mayor que él, establecieron su domicilio en el cuarto piso del número 29 de la calle San Nicolás (18). Ella se dedicaba a las labores del hogar, mientras que Aniceto, así se llamaba nuestro protagonista, acabó consiguiendo trabajo como lacero municipal (3). Su cometido no era otro que mantener a raya a todos esos animales sueltos que pululaban por la ciudad.Por aquel entonces, el ayuntamiento disponía de un local destinado a la recogida de perros abandonados, junto a lo que hoy llamamos “los corralillos del gas”.
Los vecinos pronto conocieron a Aniceto y más aún dichas criaturas. Decían que no había can en la ciudad que, al ver a Petit, no saliera corriendo. Entre lazo y lazo, vinico. Entre vinico y vinico, cigarro puro. Esta forma de vida le llevó a frecuentar todas las tascas y locales de Pamplona y a entablar amistad con lo más casta y animado de la capital. Una Pamplona que cerraba un siglo y estrenaba otro. Aniceto conoció esa ciudad, ya desaparecida, encorsetada en sus centenarias murallas. De portales y portaleros; de lavanderas en el Arga y cubos en las fuentes. Ciudad de la Mariblanca, del violín de Sarasate y de la voz de Gayarre. Una Pamplona que veía llegar el nuevo siglo montado en los nuevos automóviles, en el Irati y el Plazaola, a golpe de verga de Napoleón y el Patata.
Sabía leer y escribir e imaginación no le faltaba. Prueba de ello fue el invento que realizó para evitar que le mordieran sus víctimas al intentar atraparlas. Cayó en la cuenta de que si ataba el lazo de la cuerda al extremo de un palo podía facilitar el trabajo sin tener que acercarse demasiado a las mandíbulas de su presa. Y así, con su bastón-lazo, con su gorra y reloj de bolsillo, con su puro y su porte, fue consumiendo su tiempo. Tiempo que hubiera quedado borrado por el paso de los años de no haber protagonizado una de las anécdotas más estrambóticas y divertidas de aquella época. De seguro que todo surgió de la mano de unos cuantos vasos de vino.
Corría noviembre de 1915 y en Pamplona se preparaban elecciones municipales. ¿Por qué conformarme con ser perrero si puedo llegar a ser concejal? Se preguntó Aniceto. En su cabeza se formó un sueño, una meta que conseguir. Y para ello sacó lo mejor de su ingenio. Sus parroquianos escucharon divertidos y atónitos sus planes de gobierno. ¿Qué necesita Pamplona para ser perfecta? Pues tener mar. Y eso fue lo que les ofreció. A todo el que quisiera oírle contaba cómo iba a traer un brazo de mar desde el Cantábrico por medio de un gran canal. De esta manera la Rochapea se convertiría en playa y puerto. Pero sus propuestas no terminaban aquí. También ideó una serie de tuberías para abastecer de pescado fresco la capital. Y para terminar con el paro, nada mejor que “deshacer” el monte de San Cristóbal a base de pico y pala. De esta manera se ganaba un excelente terreno para la nueva costa y abundante piedra para lo que se necesitase. ¡Casi nada!
El Vínculo, edificio construido en 1862.
 Ref. José J. Arazuri Calles y barrios
Los pamploneses de entonces se tomaron sus planes con humor, pero Petit creía en ellos a pie juntillas. Hubo quienes le animaron con pasión y hasta le pasearon por la ciudad a hombros. Sus planes quedaron plasmados en un manifiesto que escribió y repartió entre sus vecinos. Pero no se conformó con eso. Quería su momento, su baño de masas. El 12 de noviembre, dos días antes de las elecciones, pidió al ayuntamiento un local en el Vínculo para realizar un mitin. Lamentablemente el único salón disponible estaba ocupado para colegio electoral y se le comunicó que no podían concederle lo que quería, ya que en el Vínculo había peligro de incendio de la harina y trigo allí almacenado (14). Sus sueños se estamparon con la cruda realidad y no salió elegido concejal el domingo 14 de noviembre. El mundo estaba viviendo la Gran Guerra, España estaba plagada de diferentes ideologías que peleaban entre sí: Conservadores, liberales, carlistas, izquierdas varias…no había sitio para un pequeño perrero y su gran visión. Pero pese al fracaso de su proyecto, aun no habiendo conseguido lo que deseaba, ganó algo que jamás soñó: la inmortalidad. Pues cierto es que la verdadera muerte es el olvido. Su bahía pamplonesa, su pescado fresco y su plan para crear puestos de trabajo consiguieron que aún haya quien recuerde su nombre.
Tras el fiasco electoral continuó con su labor de lacero. Su vida siguió, con sus más y sus menos, pero siempre para adelante. Un joven pintor, llamado Julio Briñol, se interesó por él y lo retrató en 1919. El mismo año que moría su esposa María de un cáncer intestinal. Con las últimas pinceladas se apagó la vida de esta mujer en una cama del Hospital General. Tenía 65 años. Petit enviudó un 9 de noviembre y se quedó con sus perros, con sus vecinos, con sus puros y vinicos.
Poco tiempo después se volvió a casar. Casilda Azcona (Berlanga, dice la hemeroteca por dos veces 17), una chica de Lorca de casi treinta años fue su nueva acompañante. Aunque Aniceto se acercaba a las 60 primaveras, unieron sus caminos. Los días pasaron y los años volaron. Viejo, cansado y con la salud muy dañada, abandonó este mundo un 19 de mayo de 1929 (18) a las diez de la mañana. Lo hizo en su hogar, en ese cuarto piso del número 29 de la calle San Nicolás. Tumbado en la cama que tanto le oyó soñar, una bronconeumonía le durmió para siempre.
Y así terminó la vida de Aniceto Petit Mendaza (15), el perrero que quiso ser concejal. Personaje pintoresco de la Pamplona del ayer que se hizo un sitio en la historia de nuestra querida ciudad.
Que su recuerdo siga caminado por muchos años entre las calles que le vieron vivir.
***
Y el guante del recuerdo fue recogido por Jokin Idoate quien en 2015 nos cuenta en habanera cómo sería la Pamplona soñada por Petit. 
La idea le gustó tanto a Alberto Gurrea que, en el mismo año, sacó a ritmo de copla, la canción de Jokin.
Escuchad las "Coplillas a Petit":

Documentación: Hemeroteca DN
Sanfermines chupinazo 1946. Pincha minuto 4'35
1. 17/10/1901 A su entender, Aniceto Petit se ha trasladado a la calle de Calderería, Colegio de Santo Tomás de Aquino. DN Hace 50 años
2. 25/11/1909 Don Aniceto Petit solicita se le considere de nómina y plantilla.
3. 10/12/1909 Proponiendo sea incluido en nómina de empleados municipales, el lacero de perros don Aniceto Petit. Aprobado
4. 12/07/1910 Se nos suplica hagamos constar que Aniceto Petit y Enrique Barona fueron quienes persiguieron al autor da los disparos hechos noches pasadas en la calle de San Nicolás.
5. 28/01/1911 Instancia de don Aniceto Petit, lacero municipal solicitando aumento de sueldo
6. 04/02/1911 Instancia de don Aniceto Petit, lacero municipal solicitando aumento de sueldo
7. 16/09/1911 Instancia de don Aniceto Petit, lacero municipal, solicitando se le conceda aumento de sueldo
Fotograma de "Pamplona ya tiene mar"
8.
02/05/1912 El lacero municipal don Aniceto Petit ha dabo cuenta a la Alcaldía de que un perro ratero do la propiedad de don Tomás Olano había mordido á un niño do 10 años, hijo de don Juan Jáuregui, habiendo ordenado el señor Alcalde que el perro sea reconocido por el veterinario municipal de turno.
9. 09/06/1912 El lacero municipal don Aniceto Petit, cumpliendo las ordenanzas de policía urbana, sacrificó ayer un perro abandonado por su dueño.
10. 02/10/1912 El lacero municipal Aniceto Petit, cumpliendo las ordenanzas municipales, dió muerte ayer á nueve perros recogidos en la vía pública y abandonados por sus dueños
11. 07/11/1912 y don Aniceto Petit, lacero de perros, solicitando aumento de sueldo.
12. 15/11/1912 Informando favorablemente las instancias presentadas por don Bernardo Ayestarán, don Eusebio Ezcurra y don Aniceto Petit en las que solicitan aumento de sueldo. Aprobado
13. 22/11/1913 D. Aniceto Petit, lacero municipal, solicita aumento de sueldo. A la comisión de alcaldes, poro observando que si se le aumenta el sueldo debe recaudar él el impuesto á los perros.
14. 12/11/1915 En el Gobierno Civil presentó una instancia el conocido lacero municipal don Aniceto Petit, solicitando autorización para celebrar a las nueve de la noche un mitin de propaganda electoral en uno de los salones del Vínculo. El Gobernador Civil concedió la autorización solicitada, pero el Ayuntamiento negó la ocupación del citado salón (Medio siglo atrás) ...mientras los ánimos continuaban excitados a consecuencia de los disturbios ocurridos en 1915 con motivo de la campaña electoral para las municipales en Pamplona, el popular perrero o lacero Aniceto Petit, veía frustradas las esperanzas respecto de su futuro político... Con la debida antelación se había dirigido el estellés al Gobierno Civil solicitando autorización para celebrar un mitin de propaganda en uno de los salones del Vínculo. Como por par......semejantes, pues podía producirse un incendio con grave riesgo para 50.000 kilogramos de harina y 10 ó 12.000 robos de trigo allí almacenado. Así que otro de los sueños de Petit, como era el de traer a Pamplona pescado fresco desde e! Cantábrico por medio de una enorme tubería, con agua y todo, quedó para la historia de las iniciativas... (hace 75 años)
15.
01/01/1918 Suscripción Don Aniceto Petit Mendaza (2º apellido)
16. 15/06/1918 Un perro hidrófobo recorrió el Barrio de la Rochapea mordiendo a varios congéneres suyos y otros animales. Fue capturado por el lacero municipal don Aniceto Petit, y cuando éste se aproximó al perro para cazarlo, se le abalanzó mordiéndole en un brazo. Pocos minutos después el perro moría desesperado, mordiéndose a sí mismo. En el correo del mediodía salió el Señor Petit para Zaragoza con el fin de someterse al correspondiente tratamiento antirrábico. Medio siglo atrás 1968
17. 17/04/1921 El conocido y popular «perrero» municipal don Aniceto Petit contrajo matrimonial enlace en la parroquia de San Nicolás con la joven Casilda Berlanga, de Lorca (21/04/1921 y Medio siglo atrás 1971)
18. 05/06/1924 Gacetilla El billete de 50 pesetas, cuya perdida anunciamos ayer, fué encontrado y, en el acto, devuelto a su dueño por el celoso lacero municipal don Aniceto Petit cuya honradez de siempre ha puesto un vez más de relieve con este acto que tenemos mucho gusto en publicar para la satisfacción del simpático funcionario y estímulo y ejemplo de todos.
19. 22/05/1929 Defunciones. Aniceto Petit, de 67 años. de Estella, San Nicolás, 29, 4. Pamplona

martes, 4 de octubre de 2016

Habaneras en Burlada 2. Cantando en el Tiempo


He subido también a Facebook unas foticos del evento
Antes de seguir con la 2ª actuación del Certamen de Habaneras, con verdadera pena, paso a relatar el triste incidente que tuve ayer con la administradora de la página de Facebook "Folclore y Tradiciones de Navarra". A pesar de ser avisada, borró ayer de la página que administra, por dos veces, la primera entrada que le había enviado  sobre dicho Certamen.
La razón que me dio -además de que ésa era SU página- fue que la Habanera no es Folclore de Navarra.
Me eché las manos a la cabeza. Desde Marina (1855) de Emilio Arrieta, de Puente la Reina y con calle en Pamplona, cuya habanera "Dichoso aquel que tiene", es cantada por el mejor barítono del momento en Navarra, con todos los coros dirigidos por José Antonio Huarte, hasta la última habanera "Pamplona ya tiene mar", pasando por que todo coro navarro tiene en su repertorio una bonita habanera. Decir semejante burrada es fruto de una alarmante ignorancia.
Pero la auténtica razón no es esa. El motivo verdadero fue que yo cité a la presentadora y felicité por el éxito conseguido al organizador del Certamen, dos personas a las que la administradora de "Folclore y Tradiciones de Navarra" no traga.
Ésta es la triste razón por la que los lectores de esa página no van a poder recibir cumplida información del I Certamen de Habaneras celebrado este sábado en Burlada
Pero, dejémonos de tristezas y pasemos a la 2ª interpretación.

Actualización 05.11.16
Soy tan desastre que hoy me he dado cuenta de que en mi messenger (en esa carpeta rara que nunca miro) había desde el 6 de octubre este mensaje cuya autoría no debo desvelar.
Mil gracias.
Estimado Patxi...
Permíteme la intromisión pero es que, como no te conozco personalmente, sólo se me ha ocurrido este medio para escribirte.
En primer lugar, quería decirte que me suele gustar bucear por tu blog porque siempre tienes algo nuevo que descubrirnos y nunca nos dejas indiferentes. Y lo que más me gusta es que inviertes tu tiempo desinteresadamente en hacerlo y no dudo que será muchísimo el que necesites para investigar hasta donde lo haces.
Personalmente, hace un tiempo que asisto con estupor a todo lo que está pasando con la jota en Navarra y me duele, me duele muchísimo, porque veo grandes egos e intereses personales que nunca han ido conmigo ni con lo que yo considero que tiene que ser un jotero. En mi casa me enseñaron que la humildad va por delante de todo y la generosidad de su mano. Todo lo demás, sobra.
He leído hace un momento la barbaridad de comentarios que te han dedicado en "tu propia casa" y sólamente sé que quien se sirve de lacayos para el trabajo sucio, no merece ser señor.
Me ha gustado muchísimo la referencia que has hecho a la habanera de Marina entre otras para demostrar que Navarra tiene mucho que ver con las habaneras. Y también he recordado mis veranos infantiles pasados ante la la televisión mientras retransmitían el concurso de Torrevieja esperando ver al coro de Echarri-Aranaz que casi siempre estaba participando.
Sigue así, porque como dice la habanera: "Dichoso aquél que tiene la casa a flote" y la tuya tiene mucho mar por navegar. Un abrazo,
 XXL (una persona de una gran talla)


CANTANDO EN EL TIEMPO 
Dice Elena Leache que producen música y siempre: boleros, coplas, pasodobles, rancheras, guajiras. Es un grupo de reciente andadura que lleva el sello personal de su director y fundador, el guitarrista Jokin Idoate. Cantan, bailan, realizan simpáticas y originales coreografías utilizando ademanes y gestos. Su música es muy popular con letras de ocasión que sorprenden gratamente a los auditorios. 
Yo añadiría que Jokin fue guitarrista de la gran María Ostiz cuando ésta ganó el Festival de la OTI en 1976. Y que ha compuesto en los últimos meses la habanera más curiosa que se ha hecho sobre un fenómeno que tuvo en vilo a los pamploneses de principios del siglo XX, cuando Aniceto Petit se presento para ser concejal con un punto prioritario en su programa: traer el mar a Pamplona.

5. Viajera (Francisco de Val)
"Viajera", fue grabada en 1947 por Lolita Garrido. Este bolero de Francisco de Val es, como dice Jose Luís Rubio, una preciosidad, algo íntimo, como una carta de amor. Una carta de amor que hoy nos escriben los de Cantando en el Tiempo

6. En La Solana
Todas las habaneras destilan nostalgia, pero "En La Solana", con música de José Antonio Estebán y letra de José Luis Urbén, es, decididamente, una habanera triste, un verdadero drama que denuncia la situación por la que han pasado algunas chicas.

7. Pamplona ya tiene mar
Habanera de Jokin Idoate. Como hemos dicho, a Jokin le llamó mucho la atención un personaje de principios del siglo XX - Aniceto Petit (Estella, 1862-Pamplona, 1929)- quien, para conseguir salir concejal, se comprometió a traer el mar a Pamplona. 
Yo, por mi parte, tengo el recuerdo infantil de dos personas mayores que, cerca de la iglesia de San Lorenzo y mirando hacia el Portal Nuevo, discutían hasta dónde llegarían las olas: si hasta la mitad de la cuesta o ya directamente hasta el mismísimo atrio de San Lorenzo. No entendí nada, pero, ya de mayor, al enterarme de la propuesta de Petit caí en la cuenta del tema del que hablaban.

8. Habaneras de Cádiz
Bellísimo himno gaditano, que Carlos Cano creó con su amigo Antonio Burgos. Un guiño al inolvidable Carlos Cano, a quien tanto echamos en falta. Él fue quien nos enseñó a muchos la verdad de la copla. Pero Jokin y Cantando en el Tiempo fueron capaces de hacernos superar la nostalgia con un estribillo divertido y desenfadado.
"Carlos tenía, como dice la Habanera, un amor en Cuba y el otro, en Andalucía... El amor de Cuba se llamaba La Habana, y el amor de Andalucía se llamaba "Cai"... Yo esto lo sé bien, porque Carlos y yo nos hemos estado peleando muchos años por la misma novia" (Antonio Burgos)

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Alberto Gurrea: "Coplillas a Petit"

Jokin Idoate y Alberto Gurrea
Petit, con su lazo, por la Plaza de los Ajos
Aprovechando el derribo de las murallas, hace justo un siglo, Aniceto Petit propuso traer el mar a Pamplona y vestir de marineros a los pamplonicas, aburridos de sotanas de curas y uniformes de militares de la ciudad amurallada. Jokin Idoate, atento siempre a las cosas divertidas de Pamplona, pensó, a mediados de este año, que la broma de Aniceto tenía que ser glosada con una habanera. Y para no ser menos, ahora Alberto Gurrea lo hace a ritmo de pasodoble con sus "Coplillas a Petit".
Un siglo, dos artistas y un guasón "haciendo Pamplona", haciéndola más agradable.
***
No han pasado 4 meses desde que Jokin Idoate me mandó una grabación casera de su creación "Pamplona ya tiene mar (habanera jocosa)", un recuerdo y homenaje a Aniceto Petit, un casta de Pamplona que, entre bromas y veras, tuvo entretenida a la ciudad a principios del siglo XX con su propuesta de traer el mar a Pamplona.
Casualmente, hace unas semanas, Diario de Navarra recogía el centenario de un bando de alcaldía en el que se recordaba las gestas de Petit:

(pincha y leerás divinamente)

Unos días después, Jokin estrenaba la habanera con su grupo Cantando en el Tiempo en las Hermanitas de los pobres.
Pues bien, cuando publiqué en el blog la habanera "Pamplona ya tiene mar", hubo una persona que se quedó con la copla (nunca mejor dicho) y se empeñó en cantarla con aire de copla.
Se trata de Alberto Gurrea, jotas, boleros... un hombre polivalente al que conocí en el último encuentro de jota navarra (número 14, al final del todo) en Pamplona.
 Escribía yo allí: 
"Alberto Gurrea, de Andosilla. Por favor, retened ese nombre: cantautor, guitarrista, compositor de villancicos (por ejemplo, "Niño de miel"), boleros (por ejemplo, "Bolero") jotas, por ejemplo, sin ir más lejos...."Una flor en las Bardenas", acompañando a Laly:"

Volviendo al tema de la habanera, Alberto me mandó su versión copla (a capela, sin acompañamiento) y me preguntó qué me parecía. Yo le dije que muy bien, pero que yo no era músico y que hablara con Jokin, que, además de ser músico, era el autor.
Puestos Jokin y Alberto en contacto, a Jokin no sólo le pareció muy bien, sino que él mismo armonizó la grabación que, a ritmo de pasodoble, había hecho Alberto, valiéndose del "buzuki griego, la guitarra española y el teclado Yamaha DX7".
Y éste ha sido el resultado:



Coplillas a Petit
( canta Alberto Gurrea)
Allá por los años 20, el perrero municipal,
un hombre recio y rechoncho, quería ser concejal.
Aniceto se llamaba, y de apellido Petit,
y a sus votantes les dijo,
que por una tubería traería el mar hasta aquí.
En la misma Rochapea, un puerto construiré,
las merluzas y besugos, yo mismo las pescaré.
Una goleta en el puerto del Club Deportivo Amaya
y en el Club Natación, también por los Alemanes,
sus barquitas y piraguas.

ESTRIBILLO
Qué bonitos son los barcos que están en la Magdalena,
las lechugas y tomates, ya viajan en carabela.
Qué bonito el rompeolas del Puente de Curtidores,
por donde llegan las olas,
donde cogemos almejas, percebes y mejillones.

Voy a coger mi barquita, voy a salir a pescar,
desde Burlada a San Jorge, a Miluce y más allá.
Y con las velas hinchadas, toda la tripulación,
Pamplona y su Comarca
Pamplona y su Comarca
recordarán mi canción

Enhorabuena a Jokin y a Alberto, y muy especialmente a la colaboración entre ambos.

martes, 17 de noviembre de 2015

Idoate para Petit: "Pamplona ya tiene mar". Estreno


Pintoresco Petit
No son muchas las palabras que utilizan el sufijo -sco, que suele indicar relación o pertenencia. Por ejemplo, mi nombre Francisco, del italiano Francesco ("de Asis", o así), que podría significar "proveniente de los francos"; grotesco, de "gruta"; pintoresco, de "pintor", se refiere a algo que presenta una imagen peculiar, con cualidades plásticas que merecen la atención del pintor.
Petit, con su lazo, por la Plaza de los Ajos
Aniceto Petit (Estella, 1862-Pamplona, 1929) fue, sin duda, un tipo pintoresco. De hecho, ahí lo tenéis en el retrato que le hizo, "allá por los años 20" -que dice una habanera- Julio Briñol, retrato que debió de servir de modelo para el globo de gas que subió en los sanfermines de 1946 (minuto 4'39"), y también para ese precioso cabezudo de la Comparsa de Gigantes de la Rochapea (no sé qué les pasa a estos chicos que escriben "Rochapea" con "tx", tanto en castellano como en euskera, cuando el nombre originario es el occitano -idioma entonces del burgo de San Cernin- Jus la Rocha).
Pero además de pintoresco, Aniceto Petit era perrero, lacero del Ayuntamiento, y así quedó retratado. No debía de cobrar mucho porque, en la prensa histórica, aparece siempre pidiendo aumento de sueldo. Y eso que compaginaba el trabajo de lacero con el de zapatero en San Nicolás 81.
Esa faceta de lacero (y algunas más) quedó recogida en el Diario en el recuerdo del día 6 de éste, según me avisó Jokin Idoate:


Y en este recuerdo aparece otra de las facetas de Petit que le hicieron tremendamente popular, la de "visionario guasón". Tan popular que, hace ya bastantes años, escuché a dos "personas mayores" decir que, según Petit, el agua del mar llegaría, más o menos, hasta San Lorenzo. Inmediatamente me acordé de las placas de altitud de la fachada del Ayuntamiento, que marcan casi 450 m. sobre el nivel del mar. En fin, un poco complicado.
Pero Jokin Idoate, que es como un niño grande, le ha seguido la broma a Petit, y hace ya tres meses compuso una habanera alusiva a la genial idea de Aniceto, en la que, en plan jocoso, nos cuenta cómo es ahora la Pamplona marítima. Era una grabación casera e hicimos un vídeo que subimos a internet para inmortalizarla.
Y hace una semana me dijo que pensaba estrenarla con Cantando en el Tiempo, el divertido grupo de dirige, nada menos que en el Trasatlántico de lujo "Hermanitas de los Pobres", fondeado sobre el lugar que antes ocupaba la Residencia (recordemos que el mar ahora llega hasta San Lorenzo).
Así que, este sábado, cogimos la zodiac y, a pesar de la persistente bruma marina que invadía la costa (y que afectó también a la grabación; no todo van a ser ventajas), allí que nos fuimos para escuchar y ver la coreografía de la habanera y otras canciones de su divertido repertorio.

1. "Pamplona ya tiene mar" de Jokin Idoate:



2. Viajera (Fco. de Val)
Hace seis años y medio escribía sobre esta bellísima canción: "Es también curioso que otros, sin ir más lejos, El Consorcio, en su afán de hacer más congruente la letra de esta canción, cambien concha por ostra, ignorando la sinécdoque, licencia retórica que permite designar al todo (ostra) por la parte (concha). A mí me parece que, estéticamente, no queda bien, vamos, como si dijeran almeja o similar. La palabra concha la veo más poética. Y de eso se trata: el arte no tiene por qué respetar al pie de la letra lo que ocurre en la realidad". Además, Francisco de Val escribió concha.



3. María Isabel (Los Payos)
Alegre y muy animada la coreografía para este éxito de los '60:


4. Las Espigadoras (Lope de Vega-Guerrero)
La rosa del azafrán es una zarzuela, adaptación libre de la comedia de Felix Lope de Vega El perro del Hortelano, con música de Jacinto GuerreroGoza de popularidad por sus melodías encantadoras, como ésta de Las Espigadoras: 




5.  Yo te seguiré (I Will Follow Him)
Con unos simples pañuelos de colores vivos y el ritmo muy marcado Cantando en el Tiempo consigue este bonito resultado (por cierto, parece que ya va levantando la bruma):


6. Valcarlos Marcha I
Una de las "joyas de la Corona" de este grupo es, sin duda, Valcarlos. Y esas boinas rojas, tradicionales de los Volantes de Valcarlos, consiguen el impacto que pretenden.



7. Salida Triunfal
Tras Valcarlos, la salida del grupo es espectacular. Y hay que verle a Jokin tocando la flauta como un chaval.
Se nota que se lo pasan bien haciendo felices a los demás: