Mostrando entradas con la etiqueta San Miguel de Aralar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Miguel de Aralar. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de abril de 2023

María Pildáin, "Maritxu": el misterio continúa

El Santuario de San Miguel, frente a San Donato
No creo que Maritxu se desorientara y perdiera. Si acabó en un sitio tan lejano e impracticable, es porque fue trasladada por alguien que conocía bien el terreno. 
Es extraño que no se haya barajado (al menos públicamente) esta hipótesis

DIARIO DE NAVARRA Martes. 24 de marzo de 1992
Aparecen en Arbizu los restos de la señora desaparecida en Aralar hace casi tres años
María Pildáin Goicoechea, de 68 años, salió del santuario en septiembre de 1989 para coger manzanilla y ya no volvió a ser vista
El pasado viernes, a eso de las doce del mediodía, José Manuel Leiza, de 21 años de edad, salió de su domicilio en Arbizu con la intención de coger algunas setas de primavera. Anduvo un par de horas por el monte, en busca de unos setales que ya conocía. Estaría a unos cuatro kilómetros del pueblo cuando, en una zona de muchas rocas y maleza, encontró un viejo jersey que llamó su atención. Se trataba de una prenda descolorida y que tenía todo el aspecto de llevar allí mucho tiempo.
San Donato, desde Arbizu
Extrañado, José Manuel Leiza miró alrededor y, con asombro, fue descubriendo varias cosase más: un cráneo, algunos huesos y otras prendas de vestir. El hallazgo era doblemente extraño, puesto que todas esas cosas se se encontraban a unos cien metros del sendero más cercano. Cuando volvió al pueblo, el joven comentó el suceso con varios amigos. Ante lo insólito del caso, decidieron volver al lugar el sábado por la tarde. En esa segunda ocasión, miraron todo con más detenimiento y encontraron también una camisa y una cartera con algo de dinero.
Fue entonces cuando a alguien se le ocurrió que quizá esos restos pudiesen ser los de María Pildáin, una señora que desapareció en Aralar en septiembre de 1989, hace dos años y medio. De hecho, a María Pildáin se le había buscado con helicópteros, con perros especializados y con todo tipo de medios sin que ninguno de los rastreos diese fruto. Ahora, a la vista de las coincidencias —la ropa, le estatura, la cartera o la dentadura postiza— parece que por fin ha quedado resuelto el enigma de aquella desaparición que mantuvo en jaque durante varios días a bomberos, Guardia Civil, voluntarios de DYA y de Cruz Roja, montañeros, espeleólogos, pastores, vecinos y familiares.

La desaparición
María Pildáin, que tenía sesenta y ocho años en el momento de su desaparición, era una señora soltera y vecina de Tolosa. Aficionada al monte y a la naturaleza, solía acudir todos los años a pasar unos días en la hospedería de San Miguel de Aralar. El día 28 de septiembre de 1989 advirtió en el santuario que no la esperasen a comer, ya que tenía pensado coger manzanilla y pasar el día en el monte. Vestía en ese momento un jersey azul y calzaba unas zapatillas deportivas.
Inocencio Ayerbe, capellán de San Miguel
Esa misma noche, y en vista de que no llegaba, se avisó desde el santuario a SOS Navarra, que organizó en días sucesivos una operación de rescate en la que participaron más de cien personas. Se rastreó palmo a palmo toda la zona que rodea el santuario sin que apareciese el menor rastro de María Pildáin. Al final, y tras varias semanas de infructuosa búsqueda, se abandonaron los intentos. Se barajó entonces la hipótesis de que la desaparecida hubiese caído al interior de alguna sima (a pesar de que varias de las que existen en la zona fueron también exploradas).
Por su parte. los familiares de María Pildáin -su hermano y sus sobrinos- registraron sus efectos personales -incluidos los movimientos de sus cuentas bancarias- sin que apareciese ninguna pista relevante. Al final, y ante la ausencia del más mínimo rastro, el caso se dio por cerrado. Poco más podía hacerse. Inocencio Ayerbe, capellán del santuario de Aralar desde hace medio siglo, comentó entonces que nunca había sido testigo de un caso similar a lo largo de su prolongada presencia bajo la punta de Archueta.
El hallazgo
Dos años y medio han pasado desde entonces. El caso de María Pildáin estaba ya casi olvidado cuando los restos aparecidos el pasado viernes han vuelto a airear todo el morbo de una historia que por fin parece cerrarse definitivamente.
Archueta (1) y San Miguel (2), desde
donde apareció el cuerpo
José Manuel Leiza, el joven de Arbizu que descubrió los huesos y las ropas de la desaparecida, explicaba ayer desde Vitoria —estudia Filología Vasca en le capital alavesa— que a él le pareció muy extraño que los huesos y las ropas apareciesen a tanta distancia (entre cuatro y cinco kilómetros) del Santuario. Fue al volver el sábado con sus amigos -entre los que se encontraban Gorka Flores y Jesús Mari Mendinueta-, cuando barajó la hipótesis de que el extraño descubrimiento que había protagonizado tuviese que ver con la historia de María Pildáin.
En cualquier caso, el hallazgo llegó el mismo sábado a la tarde a oídos de Antonio Yeregui, alcalde de Arbizu, que decidió tomar cartas en el asunto. Notificó el asunto en el cuartel de le Guardia Civil de Echarri Aranaz y se organizó una segunda expedición para el domingo por la mañana. "Fuimos allí con uno de los chavales que conocía el sitio. Vimos el jersey azul y algunos huesos. Había una cartera con novecientas pesetas en monedas y una funda de gafas que tenía dentro una dentadura postiza. Todo aquello coincidía con lo de la señora desaparecida hace tres años".
Lo único extraño seguía siendo el sitio: "el lugar en el que estaban los restos es una zona malísima, muy difícil para andar. Sólo hay algunos senderos por los alrededores. Por lo que se ve, la señora tuvo que dar una vuelta muy grande. Desde luego, la gente que conoce la zona no se lo explica; lo debió de pasar muy mal".

La Policía Judicial
La Casa Forestal (Guardeche),
último lugar donde fue vista viva
De todos modos, y al comprobar que efectivamente se trataba de unos restos humanos, el comandante en funciones del puesto de la Guardia Civil en Echarri Aranaz notificó el caso al Juzgado.
Fue el mismo domingo por la tarde, cuando se desplazó hasta el lugar un equipo de la Policía Judicial. Se acercaron en un vehículo todoterreno y anduvieron media hora -la zona es inaccesible para un vehículo- antes de llegar junto a los restos de la desaparecida. "Allí se limitaron a hacer las fotografías de rigor y a meter los restos en una bolsa de plástico", comentaba el comandante en funciones del puesto de Echarri Aranaz, que los acompañó hasta el lugar del hallazgo. «El sitio. añadía es efectivamente muy taro. Además, pudo ser que ella se quedase en otro lugar de las cercanías y que las alimañas hayan ido desplazando sus restos. De hecho, cuando llegamos, los chicos habían agrupado los huesos y los otros restos».
En cualquier caso, y aunque se desconozca el itinerario o las circunstancias del recorrido que hizo María Pildáin al salir del santuario el día 28 de septiembre de 1989, parece que por fin se ha cerrado el misterio sobre su desaparición.
Javier Marrodán
Había salido a por manzanilla
María Pildáin —Maritxu entre sus allegados— había salido del santuario el día 28 de septiembre de 1989 con la intención de coger manzanilla. Se encaminó hacia le Casa Forestal, que se encuentra junto a la carretera que desciende hacia Lecumberri. Allí conversó con un pastor de la zona al que manifestó su propósito de seguir caminando hasta la borda denominada Pagomari, a la que se accede por una pista que nace junto a Guardeche. Sin embargo. el mismo pastor la volvió e ver horas más tarde junto a la Casa Forestal e incluso mantuvieron una conversación sobre los lugares más propicios para encontrar manzanilla. Fue ahí, en ese recodo, donde se perdió el rastro de Maritxu Pildáin.
0. Santuario; 1. Guardeche; 2. Arbizu
Distancia: cerca de 7 km (pincha)
En los días siguientes, se puso en marcha todo el dispositivo de rescate habitual en estos casos. En torno a la casa forestal se juntaron el Grupo de Rescate en Montaña del Gobierno de Navarra, los grupos especializados de la Guardia Civil, voluntarios de DYA y de la Cruz Roja, miembros de la asociación "Txakur Txoko" de Elorrio (con perros especialmente entrenados para tareas de búsqueda), además de varios vecinos y voluntarios. Se instaló una potente emisora en la Casa Forestal y se fue batiendo, en círculos concéntricos, toda la zona. Los rastreos fueron exhaustivos.
Ahora, sin embargo. se ha podido descubrir que el lugar en el que han aparecido los restos de Maritxu Pildáin —a unas dos horas andando del santuario— quedaba fuera del área de búsqueda. ¿Cómo llegó hasta allí? No parece haber respuesta posible. Lo más probable es que se perdiese a causa de la niebla o la oscuridad.

viernes, 6 de enero de 2023

San Miguel de Aralar: la Estrella de los Reyes

Cuando los Reyes entran en Navarra, ese faro de San Miguel les marca divinamente la dirección a Pamplona. 

Lo descubrí hace 6 años, por Reyes, a la puesta del sol. Este año lo he recordado y, como ha hecho tan bueno y con tardes tan luminosas, lo he disfrutado a placer desde el mirador de Monasterio de Irache, cómodamente sentado y con buen apoyo.
La luz era excepcional. Jamás había conseguido captar con tanta claridad el Santuario o las antenas del monte Archueta desde ese mirador.
Como ya he dicho, el fenómeno empieza a producirse los días previos a Reyes. Este año, lo he podido observar los días 3, 4 y 5. Y empieza a las 17:30 (si queréis ver una explicación de este fenómeno...). 
Cuando los Reyes -que vienen de Oriente- entran en Navarra, por Sangüesa o por Tudela, ese faro de San Miguel les marca divinamente la dirección a Pamplona.
Puente de la Magdalena
Puente Magdalena Pío Guerendiáin
Datos para la historia
Desde 1998, con José Javier Chourraut como alcalde en su 2º periodo, los Reyes, cruzando el Puente de la Magdalena, entran en la Vieja Iruña por el Portal de Francia, la entrada más bonita que imaginarse pueda.
Parado el puente levadizo desde 1915, en 2007, ya con Yolanda Barcina, lo prepararon ('Maniobra de Derché') para que pudiera subir y bajar el 5 de enero de 2008.
Un mecanismo que data de 1875 y que acciona una puerta que, con un peso de 1.824 kilos, solo sube y baja el día 5 de enero, permaneciendo el resto del año bloqueada con pasadores y candados.
Aquí tenéis un trabajo exhaustivo sobre los datos técnicos del puente levadizo.

Yo estuve grabando en 2012, con Enrique Maya como alcalde, y el puente levadizo dio mucho juego.
El emisario de los Reyes tuvo que  sacar a relucir sus mejores dotes de persuasión para convencer a los guardianes de que abrieran las puertas de la Ciudad.
En esa entrada, emocionado, escribí esto:
Portal de Francia
Lo que he visto, y he podido grabar esta tarde, me ha llenado de orgullo. Orgullo de ser pamplonés y poder ofrecer a los Reyes Magos una entrada a Pamplona tan preciosa como la del Portal de Francia. Por fin he visto el puente levadizo levantarse, al Alcalde abrir las puertas de la ciudad a unos Señores que venían a traer a nuestros niños ilusión... y paz a nuestra ciudad...
Quienes hemos vivido de niños en esa zona, los que hemos cruzado infinidad de veces ese Portal de Zumalacárregui, ese Portal de Francia, hoy nos hemos vuelto a ver allí, de pantalón corto, pidiéndole a Baltasar (vaya facultades que tiene el Rey negro) unas pinturas Alpino.

 

sábado, 11 de septiembre de 2021

Mañeru: Milagro de San Miguel

Miguel de Errazquin, cabeza abajo en la oquedad
Mi amigo Miguel, de Mañeru, me ha facilitado un texto, escrito en 1774 por el capuchino Tomás de Burgui, en el que se narra con todo detalle cómo San Miguel libró de la muerte a un arriero asaltado por dos ladrones.
El relato es hoy conocido como "La Cruz del aceitero". Dicha cruz, que conmemora el milagro, fue retirada (para evitar su robo) de su emplazamiento, junto a la Cantera de yeso y hoy se encuentra olvidada en un almacén del Ayuntamiento mañeruco.
La zona de Chinchiturrieta es conocida hoy como Aizpea
La cruz del aceitero 
Más prodigiosa que en los antecedentes casos, se acreditó la beneficencia de este gran Príncipe de los Ángeles en este mismo año, librando de muchos peligros de muerte a su devoto Miguel de Errazquin, arriero vecino de Arruazu.

Consta de la verdad del suceso por la declaración jurada de este mismo, hecha inmediatamente ante la Justicia de la Villa de Mañeru, y puesta en los Autos del jurídico proceso, que se formó contra sus dos salteadores enemigos, y también por otra segunda, que el mismo hizo en la Villa de Huarte-Araquil en 17 de Julio del siguiente año, 1716, ante Pedro de Veregaña, Real Escribano, como consta de un Auto suyo, siendo testigos Don Esteban de Ijurco, Vicario de dicha Villa, y el Presbítero Don Bernardo de Escurra. El caso de muchos modos admirable, sucedió en la forma siguiente.

Salió de su casa el expresado Miguel de Errazquin con dos caballerías, el 27 de Diciembre del dicho año de 1715, Y habiendo llegado a las seis de la tarde al paraje llamado Bargota, entre las Villas de Puente la Reina y de Mañeru, le asaltaron dos ladrones, apoderándose de su persona y de sus dos caballerías con sus cargas.

En conflicto tan funesto, el afligido Miguel, a cuya devoción daba alientos su mismo nombre, clamó angustiado, fervoroso y humilde, implorando el auxilio del Excelso Arcángel. Bien necesario le fue el escudo de tan poderosa protección, y bien presto le valió la defensa de su poder, porque uno de sus agresores con toda su fuerza le tiró una estocada al pecho para derribarlo traspasado; pero, aunque el pecho sólo se cubría con la camisa, y dos débiles juboncillos, quedó preservado de la punta del acero de tal modo, y con prodigio tan singular, que la punta se dobló hacia la guarnición como si hubiese sido rechazada por la firmeza impenetrable de un peto diamantino, o torcida por milagrosa fuerza de invisible mano. No sólo se libró así Miguel de la muerte, sino que no recibió en su pecho señal alguna de herida o de golpe: primera maravilla del invocado Arcángel.

Con esta experiencia creció la confianza de su devoto y creció también la crueldad de sus enemigos. En lugar de arrepentirse de su iniquidad, reconociendo la Divina protección, ataron al pobre hombre las manos con una soga y arrastrándole con horrible violencia, le llevaron media legua a distancia de Bargota, hasta el sitio llamado Chinchiturrieta (1). Sin embargo , a pesar del furor con que le arrastraron por diversos barrancos y otros parajes escabrosos , y de los muchos golpes que le dieron, se halló el hombre allí sin lesión: segundo beneficio de su Protector San Miguel.


1ª página del libro de Casa Seminario
Repitieron en aquel sitio los ladrones los conatos de su codicia y fiereza, registrándole el vestido y la bolsa, y despojándole de todo el dinero y otras cosa que llevaba. Luego uno de ellos, para despojarle también de la vida con furor diabólico, le dio dos puñaladas sobre el hombro izquierdo. Mas también ahora, como antes la estocada tirada al pecho, quedaron estos golpes sin efecto alguno, cediendo el acero, como si fuese blanda cera, al escudo de la protección prodigiosa con que aquel cuerpo se defendía. Así nuevamente, con tercer prodigio preservó el Santo Arcángel a su devoto.
Proseguía éste con mayor confianza implorando nuevas defensas del Protector de su vida, y prosiguieron sus enemigos en el empeño de su cruel violencia. Hay en aquel sitio de Chinchiturrieta una altura a la que corresponde por el otro lado, un despeñadero escarpado como de ochenta varas hasta el Río Arga, cuya corriente allá es muy fuerte y caudalosa. Resolvieron pues los dos salteadores arrojar atado al Hombre por aquel despeño horrible para que destrozado y ahogado pereciese en el Río, y nunca se descubriese la maldad de ellos. Para asegurar más su perversa ejecución, le ligaron también con otra cuerda recia los pies.
Viéndose Miguel tan cerca de este último y mayor peligro, avivó su confianza en el Arcángel prodigioso, inflamó más su devoto afecto, solicitó con nuevos clamores su amparo, pidió con instancias su auxilio, y, para merecer mejor el socorro de su piedad, le prometió que, si le preservaba de la muerte, le haría una visita en su Santuario de Excelsis, haciendo celebrar una Misa delante de su Imagen en acción de gracias por tantos favores, confesándose y comulgando en ella, y ofreciendo una docena de aceite (¿de ahí lo de "Cruz del aceitero"?) para las lámparas de su santa Casa.

Junto al Santuario, Berasáin
Hecha esta oración y promesa a su Protector Celestial, comenzó a disponerse para el riesgo con un acto de contrición y pidió a los ladrones le concediesen un poco de tiempo para perfeccionar aquel acto sobrenatural tan meritorio. Mas ellos, tan crueles como impíos, sin atender a tan humilde piadoso ruego, teniéndole ya bien atado de pies y manos, y cogiéndole por la cabeza el uno, y por los pies el otro, lo arrojaron por aquel horrendo precipicio. Y, luego, suponiéndole despedazado, muerto, y arrebatado por el Río Arga, partieron de allí con el robo, protegidos por la lobreguez nocturna.

La Cruz del Aceitero, en un almacén municipal
Pero volvamos al despeño, para admirar las maravillas de Dios en el Hombre despeñado. Se verificó en él admirablemente aquélla Divina Providencia, cuyo acuerdo nos declaró así la Escritura: "El Señor te encomendó al cuidado y dirección de sus Angélicos Ministros para que te guarden en todos tus caminos. Ellos te llevarán en sus propias manos para que no tropieces y te hagas daño con las piedras". Así, practicando el orden de Dios, procedió en este lance San Miguel, defendiendo por sí mismo, o por medio de sus Ángeles Santos, la vida y salud de su despeñado devoto. En aquel gran despeñadero, como a veintisiete varas de altura desde el Río Arga, había una hoyada pequeña, en cuya parte superior sobresalía un trozo de peñasco y, en la parte inferior, se radicaba un débil arbolito de chopo. Por allí cayó rectamente el Hombre, y era connatural por consiguiente que, habiendo descendido hasta allí más de cincuenta varas con arrebatado ímpetu, se estrellase todo contra el sobresaliente peñasco y, desde allí se despeñase con más vuelo hasta el Río. Pero no fue así, y aquí se multiplicaron los prodigios de la Angélica protección.

Llegó allí el Hombre sin maltratarse en tan gran despeño. Se salvó del encuentro del sobresaliente peñasco y quedó metido en la pequeña hoyada sobre el tronco del tierno chopo, el cual, aunque no era más grueso que una muñeca de hombre, ni su elevación excedía de tres palmos, ni se quebrantó con el primer golpe del cuerpo, ni le faltó robustez para sostenerlo. Se halló allí asegurado con tan penosa postura que, sostenido del arbolito por la espalda, quedó con la cabeza abajo y los pies arriba, dándole el poder Divino en aquella débil planta protección más segura que la que preparó a Jonás en la yedra. No maltratarse con golpes en tan largo precipicio, preservarse del tropiezo del peñasco, colocarse debajo de él en tan pequeño hoyo y detenerse con tal postura sobre un tronco tan tierno, maravillas fueron tan superiores al orden natural cuanto propias de la Omnipotencia de Dios y dignas de la milagrosa protección de un San Miguel.

Insignes prodigios fueron estos; pero aún se añadieron otros. Viéndose el Hombre libre de la muerte, pero siempre en peligro formidable, redobló los clamores de su confianza y se animó a la tentativa de una diligencia. Sin atreverse al menor movimiento en su postura, comenzó a rozar con las uñas de las manos la cuerda con que estaban ligadas y, gastándolas de hilo en hilo con la lentitud que se deja suponer, logró romperla después de mucho tiempo. Y recobrada la soltura de sus manos, se aseguró más con ellas asiéndose del arbolito. Fue aquella noche una de las más inclementes de aquel invierno riguroso: era copiosa la nieve, fortísimo el hielo, intolerable el frío y contra tanto rigor del tiempo no tenía el Hombre más abrigo que el de los juboncillos desabrochados, que los ladrones le dejaron por inútiles y viejos.

1938 variante de Mañeru Galle
Sola la intensísima frialdad podía ser bastante causa para dejarle yerto, y aun difunto en pocas horas. Pero, no obstante eso, no faltó ni el movimiento a sus dedos, ni la firmeza a sus manos, ni el calor suficiente a sus miembros, y se mantuvo allí constante, sano, vivo, animoso en toda la noche, y en la mayor parte de la siguiente mañana, triunfando del frío y del continuo riesgo casi por dieciséis horas. Sólo el inextinguible fuego de la caridad omnipotente, que hace vivo incendio de gloriosas llamas a sus Ángeles y que, entre todos, dio a San Miguel la primacía en los Seráficos ardores, pudo y quiso, por medio de ellos, dar al afligido prodigiosa eficacia de vital fomento contra tanto frío.

Prosiguió así el Hombre toda la noche en aquella postura peligrosa, agradeciendo tantas maravillas, y repitiendo sus fervientes súplicas. En la mañana siguiente, dispuso la Providencia Divina que un pescador y dos cazadores, vecinos de Puente la Reina, llegasen a la opuesta ribera del Río Arga. Luego que con la claridad del día los descubrió Miguel, dirigió a ellos su clamorosa voz, suplicándoles buscasen algún arbitrio para libertarle de tan gran riesgo. Asustados y compadecidos aquellos hombres de verle y oírle, participaron la noticia a la Villa de Mañeru, a cuya jurisdicción pertenece aquel sitio. Y luego el Cura y la Justicia de aquel Pueblo, con muchos de sus vecinos, acudieron allá prevenidos de maromas para el socorro.

Ermita de Santa Bárbara GEN
Cuando llegaron a la cumbre y advirtieron la profundidad del despeñadero formidable, y el lugar en el que estaba el Hombre, todos se preocuparon de horror y susto, pareciéndoles casi imposible el libertarlo. Nadie tuvo valor para descender atado con cuerdas hasta allí y remediar al hombre en su aflicción. No bastaron para eso ni las exhortaciones del Cura, ni los premios prometidos por la Justicia. Tan grande y manifiesto les pareció a todos el peligro que, a vista de él, aun los más animosos perdieron el esfuerzo. Tanta arduidad se les representó en la empresa que no lo juzgaron practicable sin milagrosa intervención de la Omnipotencia Divina. Pero ésta, que por San Miguel , se había empeñado en salvar a aquella vida, perfeccionó la obra a la que no llegaron los fueros de la industria humana.

Confiados pues los concurrentes en la protección del Cielo, e implorando el Divino auxilio, unieron varias sogas fuertes, anudando unas con otras, y dirigieron la extremidad de ellas hasta donde el Hombre estaba, para que , si lograse la dicha de asirse de ella, pudiesen atraerle desde arriba. Atenta la mucha profundidad, la prominencia del peñasco, la pequeñez del inferior hueco, la penosa disposición del Hombre en aquel sitio, y la acerbidad del frío riguroso, contingente era el arbitrio, y daba muy débil esperanza del buen suceso. Pero se logró muy bien, porque todo es fácil al poder celestial. Pudo el Hombre asirse con sus manos a la soga, aunque no ceñírsela por la cintura, y al impulso atractivo de los que la tiraban de lo alto, salió del hueco y llegó felizmente arriba, sin rozadura, contusión, herida, ni daño alguno.

Quedaron todos grandemente admirados de verle después de dieciséis horas de continuo peligro, ya libre, seguro, vivo, sano y gozoso. Creció la admiración cuando le oyeron luego referir cuanta multitud de riesgos había sufrido en la invasión de los salteadores, en su robo, violencias, golpes y despeño. Y cómo San Miguel, a quien, después de Dios, atribuía toda su defensa, le había conservado multiplicando maravillas portentosas. La relación enterneció y excitó la piedad de todos los presentes a dar gracias al Señor y al clementísimo Arcángel, por tan admirable copia de favores.

Fue conducido el Hombre a Mañeru, en donde por orden de la Justicia, hizo en forma la jurada declaración de todo el caso, y con las luces, que de ella resultaron para el conocimiento de los ladrones, procedió la Justicia a la pesquisa y captura de ellos, dándoles después sus merecidos castigos. El favorecido Miguel de Errazquin, en cumplimiento de la promesa hecha entre sus peligros graves, visitó a su prodigioso Libertador en el Santuario de Excelsis, y obsequiándole con la celebración de una Misa, la percepción devota de los sacramentos de Penitencia y Comunión sagrada, y con la ofrenda de la docena de aceite para las lámparas de su iglesia, correspondió con ferviente acción de gracias a tantas maravillas.

Raro conjunto de ellas se representa en el suceso: notable serie de prodigios de nuestro Príncipe amoroso. Tantos fueron y tales, cuantas fueron las causas de muerte, que asaltaron a la vida de aquel Hombre ; vehementes sustos, terribles sobresaltos, estocada al pecho, puñaladas en el hombro, ligaduras fuertes en pies y manos, golpes violentos, horrendo precipicio , crudelísimo frío por largo tiempo. Pero todo cedió al poder de San Miguel: sobre tantas causas mortíferas prevaleció su protección: terrores, golpes, aceros, despeños, inclemencias, peligros, todos quedaron sin efecto alguno, y de todos sacó vivo, sano, libre y consolado a su devoto. Celebró entonces el Público maravillas tan grandes. 

Retablo dorado y esmaltado de San Miguel
Ojalá que esta relación en adelante aumente su devoción, confianza y culto en sus corazones. Vean todos en las experiencias de ese su devoto feliz, cuánta verdad es que "este prodigioso benigno Príncipe, a cuantos le alaban reverentes, saca victoriosos de los conflictos de varias necesidades, y a cuantos invocan piadosamente en todo lugar su santo Nombre, libra de todos los peligros visibles e invisibles.

(1) Chinchiturrieta "Fontaneda de la garganta". Ahí tenemos un topónimo a desolvidar. Del navarro "chinchur" (garganta); vasco "iturri":(fuente) y -eta (abundancial).

domingo, 26 de julio de 2020

San Migel-en bertsoak

El Santuario desde Archueta. San Donato, al fondo. Imagen de Hartsa
El 11 de Mayo de 1797, siete bajonavarros, haciéndose pasar por carboneros, robaron la imagen de San Miguel de Aralar. Más de 300 voluntarios del Valle de Larráun salieron tras de ellos. Los versos cantados que vais a escuchar en vasco son fruto de la conmoción que causó este robo entre los habitantes de los valles cercanos al Santuario.
La melodía de estos versos la anotó el P. Donostia de una mujer de Beruete en 1945. El texto aquí presentado recoge las estrofas mejor logradas de las diferentes variantes pero no coincide en su totalidad con las cantadas en el vídeo.

Robos de la Imagen
La imagen de San Miguel Arcángel que se venera en el santuario de Aralar es una figura de alma de madera, revestida de plata por el platero pamplonés José de Yávar, en 1753.
A lo largo de los siglos, la imagen ha sufrido tres robos:
El de 1620, siendo abad del Santuario don Miguel de Leiza; robo frustrado, pues los ladrones quedaron -se dice- milagrosamente inmovilizados.
Otro en 1687, en el que Manuel González y Juan de Jáuregui, tomaron la imagen, tirando la cabeza de la misma, que no estaba cubierta de plata, a poca distancia del santuario. Por lo menos, uno de los dos (Manuel González) fue ahorcado. Es por estos por los que se reza el responso ante la Cruz del Bosquecillo, cuando el Ángel de Aralar entra en Pamplona.
Un tercer robo de la imagen, el más famoso, se produjo en 1797, concretamente el 11 de mayo. Siete bajonavarros (de Ultrapuertos), haciéndose pasar por carboneros, robaron cálices, copones, utensilios varios y la imagen de san Miguel de Aralar, que quedó rota en tres partes. Después de ser capturados , tres de ellos fueron ahorcados en Pamplona, el 29 de mayo de 1800. Sus manos fueron expuestas en el lugar del robo, según lo prescrito por la ley. A este tercer robo de la efigie aluden los versos que hoy traemos, extraídos de "Viejas canciones vascas de Navarra", de P. Jorge de Riezu. 
Este autor se confunde cuando atribuye los versos y el responso al 2º robo. Pero por el dato y la fecha -que él mismo aporta- de don Pascual Rodríguez de Arellano, estos versos se refieren al tercer robo, al más famoso.

1. San Migel-en bertsoak noa kantatzera, 
aditu nai duenik iñor balin bada. 
Berri txarrak dabiltze munduan barrena; 
notizioso geienak izanen al dira: 
Aingerua lapurrek eramana dela. 
Voy a cantar las coplas de San Miguel, por si hay quien guste de oírlas. Malas nuevas corren por el mundo; los más estarán (ya) sabedores: que la Imagen se la han llevado los ladrones. 

2. Maiatzeko illaren amaikagarrena, 
San Migel-en lapurrak sartu ziradena, 
bai ta lapurtu ere berak nai zutena; 
azkenik Erlikie San Migel-arena: 
orrek ematen digu biotzean pena. 
El once del mes de mayo los ladrones penetraron en el Santuario y robaron cuanto quisieron; por último la Reliquia de San Miguel: esto es lo que (más) nos apena. 

De charla ante una casa de Larráun. Años 30
3. Iru ehun bat gizon geigoak gaiñetik 
billa atera dira Larragun balletik, 
borondate onian guziok gogotik. 
Or ibilli gerade mendi oietatik, 
San Migel Aingerua, zure ondoretik. 
Trescientos hombres y más han salido del valle de Larráun, voluntarios, gustosos todos. Ahí hemos andado por esos montes, Angel San Miguel, siguiéndote el rastro. 

4. Iruñeko Korteko Alkate Rodriguez, 
Barka bezare, baino bertso au adi bez: 
berori portatu da, aditu dugunez. 
Frantziara joan da San Migel-en galdez, 
Aingeru eder ori billatu al balez. 

Valle de Larráun
Alcalde de Corte de Pamplona, Sr. Rodríguez, con vuestra venia, esta copla para vos: Os habéis portado, según dicen. Fuisteis a Francia, en busca de San Miguel, por si dabais con ese hermoso Angel. 

5. Frantziara joan ta San Migel opatu; 
belauniko jarririk, bertan adoratu. 
Berak gaitzala bada ongi faboratu: 
bizimodu onen bat mundura logratu, 
gero zeruetako gloriaz gozatu. 

Llegado a Francia, lo halló; postrado, allí mismo lo adoró. Séanos él propicio para lograr en el mundo vivir bien (y): después gozar de la gloria celestial.
Saludo del Angelico de la Meca al de Aralar
Información sobre el asunto hallará el lector en el artículo del P. DONOSTIA Canción popular referente a un robo de la Imagen de San Miguel de Excelsis (en: Homenaje a don Julio de Urquijo, t. I, págs. 287-309). De ahí hemos tomado la melodía, que anotó el P. Donostia en Barcelona, de Sabina Oyarzun, natural de Beruete, el 25 de febrero de 1945
Ezequiel padre, con sus hijos, Ezequiel y
 Lola en el monte  Archueta Junio 1925
El texto aquí adoptado, ecléctico, se basa en los dos que en el referido artículo trae el P. DONOSTIA y en algunas variantes recogidas en localidades próximas a Aralar. Hemos tenido también a la vista el artículo de ARTXUETA-KO UNAYA (D. Inocencio Ayerbe), Aralar-ko Aizeak, que viene en «Príncipe de Viana», Suplemento, n.° 49, 1970. De las muchas estrofas de la narración hemos escogido las que nos parecieron mejor logradas.

El alcalde de Corte Rodríguez de la copla es, sin duda, don Pascual Rodríguez de Arellano, que por la época en que fueron ajusticiados los del robo de San Miguel (27 de mayo de 1800) era alcalde de la Real Corte del Reino de Navarra. El mismo de
Cruz del Bosquecillo, años 40
quien nos refiere José Mª. IRIBARREN (Espoz y Mina el Guerrillero, 1965, págs. 248-249) que, «cuando en 1794 Navarra estaba en armas contra los ejércitos de la Convención francesa [...] dirigió a nuestras Cortes un memorial muy largo, ofreciendo a la patria en peligro un terrible artefacto de su invención, una horrorosa máquina de guerra, "con la que se podía formar —aseguraba [don Pascual]— un ejército de doscientos mil y más combatientes que no harían gasto alguno"».

Año tras año el Ángel abandona temporalmente su trono de Aralar, para repartir bendiciones por Navarra. Al entrar en Iruña por el lado que fue portal de Taconera, la comitiva se detiene en el Bosquecillo y reza un responso por el eterno descanso de aquellos desventurados, cuya fechoría perpetúa la canción (error: el responso es por los del 2º robo y los versos por el 3º).

lunes, 29 de mayo de 2017

Mojarse el #3JPorNavarra #LaDeTodos

porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, fuimos ayer a Ujué
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse… 
... y mojarse por Navarra
(basado en "La poesía es un arma cargada de futuro", de Gabriel Celaya)

porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, fuimos a Amaiur-Maya
#3JPorNavarra #LaDeTodos
Los autores, Maribel Vals, Patxi Mendiburu y Ricardo Guelbenzu, explican las razones de la manifestación que han convocado para el próximo sábado, 3 de junio, en defensa de los símbolos identitarios de Navarra

La plataforma ciudadana “Defendamos la Bandera de Navarra / Gurea defenda dezagun” ha convocado a toda la ciudadanía de la Comunidad Foral, a una gran manifestación que se celebrará el próximo día 3 de junio a las seis de la tarde, para festejar y homenajear nuestra bandera.
Han sido muchas las personas que se han adherido ya a esta convocatoria, tanto en público como en privado. Han sido también muchas las organizaciones que secundan la gran manifestación de la bandera de Navarra; su variedad es algo que nos alegra a quienes hemos promovido la manifestación y estamos trabajando para que ese día sea un gran día de fiesta, ya que muestra a las claras la unidad de los navarros desde posiciones ideológicas, culturales y sociales, muy diversas, lo que aporta una gran riqueza a la convocatoria.
porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, fuimos a Tiebas
1. La ciudadanía está en su perfecto derecho a manifestarse por aquellas causas en las que creen o que desean promover. Y nosotros lo vamos a hacer; lo haremos de forma democrática y respetuosa, al mismo tiempo que firme y clara. 
Desde algunos ámbitos de desinformación se ha pretendido deslegitirmar y contaminar torticeramente la manifestación, pretendiendo asociarla a finalidades que sólo están en la torcida imaginación de quien propala mentiras sin cansancio. 
Todas las personas que saldremos a la calle el día 3 de junio sabemos por qué lo vamos a hacer, y también lo saben muchas otras personas que querrían sumarse a la convocatoria y no les resultará posible; conocemos nuestras razones, y no nos vamos a dejar engañar por los artesanos de la mentira, por quienes pretenden tratarnos como a menores de edad.
porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, fuimos a Tudela
2. No nos fiamos de las intenciones de aquellos que, habiéndose confesado públicamente como abertzales, buscan generar vacíos legales en las instituciones. Su pasado y sus declaraciones delatan su verdadera intención. Son conscientes de que la presencia de banderas de otras comunidades autónomas a nivel institucional resta valor y significación a nuestros símbolos. Sabemos que quieren dar presencia institucional a la bandera de la Comunidad Autónoma Vasca para, así, ir dotándola -por la vía de los hechos- de legitimidad representativa de nuestra Comunidad Foral. Pretenden una usurpación de los símbolos de Navarra como un paso más en su proyecto nacionalista vasco.
porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, fuimos a San Miguel de Aralar
3. La bandera de Navarra une. No separa, no segrega, no señala. No establece categorías de ciudadanos, ni otorga más oportunidades a unos que a otros. Ampara los derechos de todos, y bajo su paraguas caben todas las expresiones culturales que existen en nuestra sociedad, de norte a sur, de este a oeste, en español y en vascuence, en el frontón, el estadio de fútbol y el deporte rural, entre los robles, los campos de cereal, las huertas y los desiertos, con guitarra, acordeón, gaita y txistu, con un jotero y un bertsolari.
4. Como en alguna ocasión hemos manifestado oficialmente desde nuestra web, no somos ni reaccionarios ni reactivos. Somos activos y miramos al futuro. Nuestra bandera no tiene por qué estar a la defensiva. Por eso, el día 3 de junio estamos llamados a vivir una gran fiesta, y proponemos a toda la ciudadanía vivir, en concordia y unidad, en un ambiente alegre y festivo, un encendido homenaje a nuestros verdaderos símbolos institucionales.
5. El símbolo que fomentamos es la bandera de Navarra, y hacemos un llamamiento para que sea ésa la bandera que porten quienes acudan a la manifestación. Además, pedimos a todos los navarros que ese día vistan de rojo los balcones, los coches, las vallas, los caminos, las ventanas... que vistan de rojo Navarra. 
porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, lo festejaremos en Pamplona
6. Agradecemos profundamente todos los apoyos y mensajes de ánimo que hemos recibido, que nos ilusionan y nos impulsan a seguir adelante.
Agradecemos también su esfuerzo a todas aquellas personas que, anónimamente, desde cada pueblo, desde cada calle, bar o parada de autobús, están impulsando la asistencia de muchos otros a la manifestación.
7. Nuestra página web, banderadenavarra.org, sigue disponible para todos los que la quieran visitar, para encontrar consejos, ánimo e ilusión, para adherirse a la convocatoria o para informarse sobre modos de colaborar con ella. Llenemos la calle el día 3 de junio. La calle es Navarra y queremos que siempre lo siga siendo.
Maribel Vals Beltrán, Patxi Mendiburu Belzunegui y Ricardo Guelbenzu Morte
en nombre de la Plataforma “Defendamos la Bandera de Navarra/Gurea defenda dezagun