"El discurso fuera de sí de Odón Elorza daba mucho miedo" por Rosa Belmonte
Si no hay terroristas en el Congreso tampoco hay franquistas. ¿Cómo va a haber desaparecido ETA y Franco no? El discurso fuera de sí de Odón Elorza (o dentro de sí, que es peor) daba mucho miedo. Por su cara desencajada, por Bolaños aplaudiendo, por los diputados socialistas en pie (la que no lo hacía era avisada). Y por lo que decía. Como si sólo él tuviera el patrimonio del recuerdo de las víctimas (de las suyas).
Y claro que Odón Elorza se jugaba la vida, como tantos. Por eso es más increíble lo suyo. Respondía el socialista a Guillermo Díaz, de Ciudadanos, que había acusado al Gobierno de “borrar a ETA de la memoria” tras el apoyo de EH Bildu a los Presupuestos. Habrá que recordar a Savater: “ETA no está viva, pero por desgracia de vez en cuando se le sale un brazo o una pata de la tumba y chilla en plan fantasma pidiendo respeto y obediencia”. A Franco lo sacaron a la fuerza de la suya.
A lo mejor no habría que mezclar el discurso contra Bildu y la defensa de las víctimas. ¿Pero cómo no hacerlo?...
En un alarde de hipocresía y desmemoria, dice Elorza: "Expresé mi dolor, por encima de todo, ante Gregorio Ordóñez, cuyo cuerpo yacía en el bar La Cepa, en la Parte Vieja...". Se le olvida decir que, poco antes, Elorza había llamado a Ordóñez "reaccionario franquista y opresor de barrios obreros".
Puso la diana de "franquista" en la cabeza de Gregorio Ordóñez y lo siguiente fue el tiro de ETA.
Pero lo que Odón no esperaba era que volviera al estrado Guillermo Díaz, de Ciudadanos, y que le replicara: "¿Sabe por qué me grita? Para callar su conciencia":
