lunes, 2 de noviembre de 2026

El San Ignacio de la fachada del Colegio

Esta escultura es cultura
Me llegó esta imagen, aportada por Carlos Octavio Uranga, con esta única información: "Detalle colegio San Ignacio". No sabemos si es el de Pamplona o el de Tudela. Pero el santo (presuntamente San Ignacio de Loyola) señala en el libro tres nombres y una fecha (1954):
  • D. Luis Felipe Gaztelu (¿Rcto?)
  • A. Rebolé (¿escultore?)
  • Ignacio Albisu (Rector del Colegio, Reverendo padre... S. J.)
Subida x Carlos Octavio Uranga
Dejando de lado las palabrejas que he puesto entre interrogantes, sabemos que Luis Felipe Gaztelu y Jácome (Pamplona, 1909-68) fue el autor del Colegio de los Jesuitas de Pamplona y la estación del Irati-Plazaola; y, como arquitecto municipal, proyectó los mosaicos de la plaza del Castillo y las segundas Pasarelas, las de Secretos del Corazón.
Áureo Rebolé Eguaras (Aibar, 11 de marzo de 1910-Pamplona, 6 de abril de 1994) es el autor del Monumento grupal a San Ignacio de Loyola y del San Francisco Javier de la Mesa de los Tres Reyes, como obras más conocidas.
En cuanto a Ignacio Albisu, como está escrito en esa página de piedra, era Rector del Colegio de la calle Bergamín en 1954, cargo para el que fue nombrado el 19 de octubre de 1950.

Así pues, el denominador común de los tres es el Colegio San Ignacio de la calle Bergamín, 32. Y esa escultura no puede ser más que la de San Ignacio y tuvo que estar destinada a dicho colegio.

¿Y en qué parte del Colegio se encuentra la escultura?
Me he reído un buen rato con la IA que me llevaba de aquí para allá por todo el colegio sin darse cuenta de que esa escultura, por el deterioro de la piedra, tiene toda la pinta de estar en el exterior. Además el Colegio tiene una excelente página de Maps que te permite recorrer todo el centro de arriba a abajo. Así que me han tenido muy entretenido.
Sin embargo, si sospechamos que está en el exterior, lo mejor es ir con Maps a la calle Bergamín y repasar la fachada:
Pornto encontramos un candidato para albergar la escultura: la hornacina que parte el frontón encima de la grandiosa puerta principal de entrada al colegio. Acerquémonos:
Parece que es el nuestro. Y comparemos:
No hay duda, es la misma escultura.
Y me pregunto: desde que fue colocado en 1954, ¿cuántas decenas de miles de alumnos habrán pasado (miles de veces cada uno) por la puerta del colegio sin tener ni la más remota idea de este San Ignacio que preside la fachada? ¿Cuántos -seguro que se podrán contar con los dedos de las manos de un manco- habrán leído los nombres y la fecha?

***
Muchos creen que el colegio de la calle Bergamín (1950) es el primero que tuvieron los Jesuitas en Pamplona. No se dan cuenta de que si la calle Compañía se llama así es porque en el siglo XVI allí se fundó el primero de ellos.
He encontrado esta breve, pero completa, historia de la presencia en Pamplona de la Compañía de Jesús:
Escuela de Idiomas, en la Plaza y calle Compañía. Maps
Más de 400 años llevan los jesuitas educando en Pamplona. El primer colegio de la Compañía de Jesús en la capital navarra se fundó el 19 de abril de 1580, gracias a don Juan Piñero de Elío. Situado en la calle Compañía (el nombre de la calle viene precisamente de la Compañía de Jesús), se llamó Colegio de la Anunciada y salió adelante gracias también al apoyo de Santa Teresa de Jesús. El colegio se cerró el 3 de abril de 1767, cuando el rey Carlos III expulsó a los jesuitas de España. Actualmente ese edificio alberga la Escuela de Idiomas del Gobierno de Navarra.

Hasta 1946 no hubo otro colegio de la Compañía en Pamplona. Es en ese año, concretamente el 26 de septiembre, cuando nació el Colegio San Ignacio, con sede en la calle Mayor, 31. Tenía tres aulas y 50 alumnos. En octubre del año siguiente el Colegio pasó a un chalé de la calle Arrieta, en el número 3. Dos años más tarde, en 1949, se trasladó de nuevo al número 17 de la calle Media Luna, ya que los alumnos (128) no cabían en la antigua sede. 
Don Enrique Delgado Gómez bendice la Primera Piedra del Colegio. DN 30 05 1950. AMP
En 1950 (DN 30 Mayo) el prelado de la diócesis celebró la misa de inauguración del nuevo centro, en la calle Bergamín, número 32. El colegio tenía entonces 291 alumnos.

A partir de aquí el crecimiento ha sido imparable. En 1959, dos años más tarde de la bendición del primer pabellón, se inauguró la Iglesia de la Inmaculada. Después, en 1962, el salón de actos y, más tarde, el segundo pabellón. En 1964 el colegio tenía ya 898 alumnos.
1955. Colegio de San Ignacio de los Padres Jesuítas. (Cía). AMP
Durante veinte años el colegio continuó con su labor de formación y crecimiento, tanto físico como de número de alumnos. En 1983 acabaron las obras del edificio del solar de la calle Larrabide, obra de seis plantas que fue supervisada por el P. José Antonio Castellot, rector y antiguo alumno, y por el H. José Martínez de Lizarrondo. Al año siguiente son admitidas las doce primeras alumnas del colegio en primero de Educación General Básica. Actualmente el número de alumnos ronda los 1.800.

En los últimos años el Colegio ha seguido modernizándose: taquillas para las tabletas y los portátiles de los alumnos, salas de ordenadores, nuevo edificio de infantil, polideportivo y campo de hierba artificial, página Web, Facebook, Twitter… (se le ha olvidado al autor el completísimo Google Maps que te permite recorrer gran parte del centro y que tanto me ha ayudado para descubrir la ubicación de la escultura que hoy investigamos). A todo esto se suman las actualizaciones pedagógicas, los cambios metodológicos, los trabajos por proyectos interdisciplinares, el impulso de los idiomas… 
Todo ello, como señalaba el padre Pedro Arrupe sj, con el objetivo de hacer “hombres y mujeres para los demás”.

domingo, 1 de noviembre de 2026

La gran paradoja: solo Page puede salvar a Sánchez

Sánchez, el sábado en el Cenem.POOL
Pánico en el PSOE ante una derrota "dura" por los trenes: "No hay nada que hacer, ¿cómo vamos a pedir el voto?"
La crisis ataja el ánimo de remontada a cuatro semanas de las urnas. Estupor ante el apoyo de Sánchez a Puente: "Es su parapeto"


"¿Qué más nos puede pasar?". El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su reducido equipo de colaboradores suelen hacerse esta pregunta en tono de alabanza, para evidenciar que a Sánchez en Moncloa le ha pasado de todo y de ese todo ha salido con heridas, pero con mucha vida política, como muestran los ocho años que ha gobernado. A un mes de unas elecciones decisivas que pintan muy mal para el PSOE, la catástrofe de Urda y sus 69 muertos, a sumar a los que se dejaron la vida hace poco en el AVE de Adamuz, tiene el aspecto de un castigo divino.

Por la cabeza de los políticos más experimentados pasan estos días los dramáticos finales de todos los presidentes de la democracia. Sánchez no será una excepción en la maldición de La Moncloa. En su caso, además, apenas ha tenido tiempo de pasar de las risas al llanto. La campaña televisiva de Sánchez, a la medida de las redes y con los influencers más vistosos, buscaba la activación emocional de su electorado para hacer creer a todo el mundo que podía renacer de sus cenizas.

Y lo estaba logrando -la derecha política, mediática y cultural confesaba un miedo real a la eficacia de la remontada de Sánchez-, hasta el miércoles 28 de octubre. Una fecha de oro en la memoria socialista de 1982, las elecciones en las que Felipe González logró 202 escaños, que también pasará a figurar en la historia de los peores momentos del PSOE. "Esto lo cambia todo. Nos hemos quedado sin campaña". La idea fue abriéndose camino, de forma muy dolorosa en el partido, a medida que pasaban las horas. Y al final de la semana, con España de luto por las vidas rotas otra vez en la alta velocidad, el estado de ánimo en las filas socialistas era de auténtica devastación. "Se han roto las costuras, no hay nada que hacer".

"¿Con qué cuerpo vamos a encarar una campaña electoral, si sólo queremos llorar?". "¿Qué le vamos a decir a la gente?". "¿Cómo le vamos a pedir el voto?". "¿De qué vamos a presumir si la mitad sur de España está incomunicada por tren?". "Hay una conmoción absoluta en todo el país, el AVE a Sevilla era nuestra gran infraestructura, el símbolo de la España del 92, y dos accidentes en nueve meses con más de 100 muertos son un golpe definitivo a la credibilidad de un Gobierno. Lo más seguro es que vayamos a una derrota electoral muy dura". Así es cómo se expresan los dirigentes socialistas consultados de distintos lugares y responsabilidades. Sánchez y la dirección socialista, reducida a un pequeño núcleo de fieles, se han quedado petrificados en el miércoles, reflexionando sobre cómo pasar de la campaña festiva del optimismo y el amor a la campaña del luto y el duelo. La tragedia aún será lo único en la semana que entra. La campaña oficial empieza el viernes 13.

Por decisión del presidente y candidato del PSOE, el rostro de la gestión de la tragedia de Urda es el ministro de Transportes, Óscar Puente. Un hombre dedicado en el último año no sólo a mantener prietas las filas de la militancia, sino a inflamar el patriotismo de partido sin pararse en barras. Precisamente, el gran pilar en el que se apoyaba Sánchez, una vez que el ex presidente Zapatero se ha caído del escenario. Y lo que pocos entienden dentro del PSOE es que el líder esté sosteniendo a su ministro.

"Me extraña que el presidente, que siempre ha tenido un gran olfato político, no se dé cuenta de que Óscar Puente no es la persona que puede recuperar la confianza perdida por el Gobierno. No creo que pueda sostenerlo hasta las elecciones. Falta un mes, y el duelo del accidente va a durar. Intuitivamente, pensamos que Puente iba a dimitir o el presidente le iba a destituir en las primeras horas. En estas circunstancias, vamos directamente a la derrota. La renuncia de Puente sería una forma de decirle a la gente que no nos mueve el partidismo ante una tragedia tan dura, y de demostrar empatía y humildad ante las víctimas", señalan fuentes socialistas con un alto grado de compromiso con el partido y con Sánchez. "La actitud del ministro al dar la cara es de agradecer, y lo que le está pasando nadie se lo desea ni a su peor enemigo, pero la gestión política en circunstancias tan graves y a un mes de unas elecciones generales exige asumir responsabilidades", añaden las mismas fuentes.

Otros dirigentes consideran que el papel que Óscar Puente ha jugado como primer escudero de Pedro Sánchez en el ámbito del activismo en las redes sociales es lo que le incapacita para gestionar una tragedia como la de Urda. "La adicción a las redes y al protagonismo en los medios le ha jugado una mala pasada. Ha faltado al respeto a mucha gente, no se ha comportado como debe comportarse un ministro, y la teoría del fallo humano como causa del accidente no es creíble para los ciudadanos. Esas estrategias no tienen credibilidad ante un drama como éste".

Sin embargo, pocas son las voces socialistas que han puesto en cuestión la decisión de Sánchez de respaldar la continuidad del ministro de Transportes. Un dirigente señala que el partido en su conjunto ha asumido la política del relato de la era Sánchez. "Seguramente hemos puesto excesiva confianza en la idea de que Pedro había nacido para renacer políticamente en los momentos más difíciles, tanto por sus habilidades como por su buena suerte. Ahora no hay salida buena, pero la peor es mantener a Puente". "La estrategia de esperar a que escampe y de hay que resistir porque todo se pasa no parece buena idea. Esta catástrofe de un servicio público que era el orgullo de España es de las que hacen ganar o perder unas elecciones".

¿Qué razones tiene el presidente para sostener a su ministro de Transportes? La respuesta es distinta según a quién se le pregunte. Oficialmente, Sánchez no considera que Puente tenga ninguna responsabilidad en el accidente y valora la valentía del ministro al actuar con transparencia, ofrecer todos los datos de los que dispone y someterse a una rueda de prensa de casi dos horas respondiendo a las preguntas de todos los medios, incluidos los más críticos con el Gobierno. "La tragedia no ha sido causada por una decisión política. Puente debe quedarse en tanto haya una investigación sobre las causas y debe seguir dado la cara como lo ha hecho desde el primer minuto", indican fuentes oficiales.

Los socialistas más críticos con Sánchez tienen otra explicación. El ministro como parapeto. "Es verdad que se hace difícil la escena de un Óscar Puente como número uno de la lista por Valladolid, pero Pedro le necesita como parapeto y como escudero ante la militancia al día siguiente de la derrota", subrayan algunos cargos socialistas.

"Lo que no es asumible para un país como España es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año", proclamó Sánchez en su visita al lugar de la catástrofe. Muchas personas sobreentendieron que iba a prescindir del ministro del ramo. Pero no lo ha hecho. Algo que a algunos socialistas les ha recordado lo que dijo en su visita a Ceuta después de la avalancha de más de 80.000 personas. "Es un ataque contra la integridad territorial". Pero no suspendió sus vacaciones.

Page: sobriedad, serenidad y empatía en la tragedia
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha multiplicado estos días para estar en todos los lugares de la tragedia de Urda, en la provincia de Toledo. El dirigente socialista ha informado a los medios de comunicación, ha acompañado a las familias que esperaban los restos de las víctimas, ha seguido 'in situ' las complejas labores de rescate y ha ejercido de anfitrión de los Reyes, del presidente del Gobierno y del resto de las autoridades.

Además de mostrar una gran sobriedad, serenidad y empatía con las víctimas, el presidente castellanomanchego ha eludido por completo pronunciarse acerca de cuestiones políticas sobre la actuación del Gobierno, y tampoco ha querido responder a las preguntas sobre la actuación del ministro Puente. Ambos no mantienen precisamente buena relación.

sábado, 31 de octubre de 2026

El sórdido retrete de Autobuses

Pareja del bracete, en los felices Años 20, por el Portal de Francia. Carlos Amat
En contraste con la foto de portada...
"Cualquiera entraba, siempre había algo un poco raro, una vez y no más, muy observado"
Este es el único comentario para la foto del retrete (palabra hoy en desuso) de la antigua Estación de Autobuses de Pamplona, inaugurada en 1934.
Estoy convencido de que refleja a la perfección la sensación incómoda y desagradable que muchos hemos sufrido en demasiadas ocasiones al ir a mear (a más, nunca me atreví) allí. Era entrar, buscar la zona menos ocupada y en varias ocasiones se te ponía uno al lado y te miraba de arriba abajo, con lo cual te cortaba la micción.
Hace algún tiempo pasé por allí y vi que la habían renovado y habían colocado una placa. La placa fue instalada originalmente en agosto de 2016 por colectivos LGTBIQ+ en el espacio que hoy ocupa el proyecto Geltoki:
EN RECUERDO DE LAS PERSONAS QUE PARA SU DISFRUTE Y DEBIDO A UNA SOCIEDAD TRANSFOBICA Y HOMOFOBICA DESARROLLARON PARTE DE SUS VIDAS SEXUALES Y AFECTIVAS EN LOS LAVABOS DE ESTA ANTIGUA ESTACION DE AUTOBUSES.
Al verla, a uno le da por pensar. ¿No deberían poner otra placa, mucho más grande, para todos los que fuimos simplemente a mear —la inmensa mayoría— y nos sentimos incómodos, molestos, incluso acosados? Porque una cosa es la legítima memoria histórica y otra muy distinta apropiarse de un espacio en el que el ciudadano de a pie, que solo entraba a utilizar un servicio público esencial antes de coger el autobús del pueblo, se convertía en rehén forzoso de un ambiente de lo más sórdido, desagradable y tenso.
El "Paraguas" de San Lorenzo: Otra categoría 
Si de urinarios míticos con historia oculta hablamos, los pamploneses de mi quinta nos acordamos irremediablemente de ese rincón con solera: el "Paraguas", frente a San Lorenzo.
Cinco años después del de Autobuses, en 1939, se inauguraba en el Bosquecillo de la Taconera, con proyecto de Víctor Eusa, "el Paraguas", término con el que fueron rebautizados por el pueblo soberano estos baños públicos.
Escudo de Pamplona, de Constantino Manzana, vandalizado
Rebautizados porque el nombre original pertenece a los urinarios del Paseo de Valencia, de 1885, que fueron pronto retirados por estar situados junto al Palacio de Diputación.
Aquella estructura, que forma parte del paisaje de la ciudad, tenía una fama similar, pero con un matiz geográfico muy importante:
DN 25/03/1969
También se habla de la necesidad de unos buenos aseos allí y de la mala función que realizaba el actual «paraguas» por la gente que suele ocuparlo de noche.
A diferencia del agobio cerrado de la Estación de Autobuses, el Paraguas estaba en el Bosquecillo y al ladico mismo los Jardines de la Taconera. Aquello era otro cantar. Era un lugar mucho más adecuado para los encuentros homosexuales de la época, ya que permitía a quienes buscaban esa clandestinidad explayarse por la penumbra del parque sin interferir ni molestar a la masa de viajeros, familias y maletas que abarrotaban a diario la Estación de Autobuses. Siendo discretos, podían burlar con facilidad al japi, lo mismo que cualquier pareja heterosexual, cuyas primeras experiencias han sido en los parque y jardines de Pamplona.
De aquellos polvos, estos lodos (o "cruisings")
Leyendo la pomposa placa de la Estación, con tanta terminología moderna ("transfóbica", "homofóbica"), parece que estemos hablando de un idilio del pasado. Pero lo cierto es que estas dinámicas, lejos de quedarse en los años 40-70, siguen colonizando nuestros espacios públicos.
Ya os conté aquí mismo hace un par de años mi desternillante (y accidentado) bautismo en el cruising moderno. Fue paseando por el Camino de Miluce, donde un buen hombre me tuvo que explicar el significado de la palabreja mientras se contoneaba vereda adelante. Y qué decir de aquel "tío con aspecto de sudamericano, fofo, como una salchicha en una pasarela" que me desfiló con una sonrisa de oreja a oreja mientras yo solo buscaba un humilde banco para calmar la quemazón de mis pies. Al igual que en los viejos retretes de la Estación, mi pensamiento al salir pitando de Miluce fue el mismo: ¿por qué demonios tenemos los demás que aguantar estas situaciones tan sumamente incómodas?
Hoy, el Ayuntamiento de Pamplona subvenciona generosamente con miles de euros las acciones preventivas y los preservativos en estas zonas. Es decir, que además de privatizar de facto los caminos de todos para los juegos íntimos de unos pocos, se los financiamos entre todos.
¡¡¡Qué progres somos!!! Pero, al menos, ya que nos ponen placas históricas en los andenes, podrían estirarse e instalar unos "cartelicos" (en vasco y en euskera, por supuesto) avisando en Miluce de dónde nos estamos metiendo. Que los que nacimos en la primera mitad del siglo pasado ya no estamos para tantos sustos ni pasarelas imprevistas.
Retiro, retrete y retreta
Retretes de la antigua Estación de Autobuses
Yo, de chaval, sospechaba que "retrete" era "retirete" ("pequeño retiro", como el de mi casa de Dormitalería) y ya veo que no andaba muy descaminado.
Retrete y retreta tienen que ver con "retiro", ya que todos comparten la misma raíz etimológica en el latín: el verbo retrahere (retirar, traer hacia atrás), a través de su participio retractus.
La evolución de cada palabra transformó por completo sus significados actuales:
  • Retiro: Proviene directamente de retirar (volver a traer hacia atrás). Es el acto de apartarse de un lugar, del trabajo o del ruido del mundo.
  • Retrete: Nació en el siglo XIV como un diminutivo de retiro (retret en catalán u occitano antiguo). Originalmente significaba un cuarto pequeño, privado y retirado de la casa para orar, leer o estar a solas. Con el tiempo, el uso de ese espacio se especializó para las necesidades fisiológicas, perdiendo su sentido noble original.
  • Retreta: Es un término militar que llegó al castellano a través del francés retraite (retirada). Es el toque militar que avisa a la tropa para retirarse a los cuarteles a dormir o para cesar el combate.

viernes, 30 de octubre de 2026

Bildu, ni con el "gora ETA"

Un coche calcinado, tras los actos de violencia callejera de BilbaoJavier Zorrilla
Bildu, ni con el "gora ETA"
A la izquierda abertzale no hay que rascarle mucho para que salga su verdadera cara, y el que no lo quiera ver es que está ciego
A EH Bildu no hay que rascarle mucho para que salga su verdadera cara. Y el que no lo quiera ver, es que está ciego. A cuenta de los gravísimos incidentes que una turba de jóvenes radicales de izquierda protagonizó el lunes en Bilbao, la formación abertzale se negó a firmar, ¡qué sorpresa!, una declaración institucional en el Ayuntamiento de Bilbao en la que, además de condenar los graves disturbios, se censuraban los gritos de “Gora ETA militarra” que fueron proferidos por parte de esta jauría de salvajes desmemoriados que sembraron el pánico en las calles de la capital vizcaína.

Este es Bildu, y estos son sus principios, no busquen más. Jamás han condenado a la banda asesina y siguen en las mismas. Se lo pasan todo por el forro. Lo que le inquieta a la izquierda abertzale, eso sí, es que “las acciones que derivan en vandalismo terminan favoreciendo los intereses del bloque reaccionario”. Lo que leen. En esos están. Esa es la preocupación de Bildu. Y es aberrante.

jueves, 29 de octubre de 2026

Óscar Puente es el mayor "fallo humano"

Salió una chica en Horizonte contando su experiencia: el 13 y martes pasado les había ocurrido lo mismo y en el mismo punto. Y el resto de invitados corroboró que a ellos también: el sistema LZB se cae a menudo en esa línea Madrid-Sevilla. Como Óscar Puente le había echado la culpa a un trabajador muy concreto del Centro de Control de Atocha (¡cómo habrá dormido el pobre esa noche, tras haberse filtrado los audios con su voz a los medios afines al Gobierno!), llamé corriendo a un amigo buen conocedor del tema y me lo confirmó:

"Pues mira, Pachi, sí, es verdad lo que están contando en Horizonte, y tras la inmensa tragedia ferroviaria de hoy en Urda (Toledo), los propios profesionales del raíl han decidido plantarse". 

El Sindicato de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) acaba de emitir un comunicado muy duro a raíz de este accidente en la línea Madrid-Sevilla. Denuncian formalmente que la caída del sistema LZB en este corredor ferroviario no es una excepción de hoy, sino que se está produciendo con mucha, demasiada frecuencia. Critican que Adif está obligando de forma habitual a los trenes a circular en "condiciones degradadas" (es decir, usando sistemas manuales o secundarios de respaldo como el ASFA debido a que el sistema principal se cae). El sindicato ha dicho textualmente que "no se puede normalizar esta manera de operar" y que estos fallos recurrentes son precisamente el motivo por el que han convocado la huelga general de maquinistas para este mismo jueves, o sea, para hoy.
El secretario general del sindicato de maquinistas, Semaf, este miércoles tras la reunión con el ministro de Transportes, Óscar Puente.Rodrigo Jiménez / EFE
Por su parte, el Sindicato Ferroviario y la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), han lamentado y criticado con dureza que desde el Ministerio de Transportes se haya apuntado de inmediato a un "error humano" del centro de control. CSIF ha exigido que se respete la presunción de inocencia del operador de Adif investigado y ha solicitado la dimisión del ministro Óscar Puente por utilizar al trabajador como "chivo expiatorio".
La realidad técnica y los datos confirman el siguiente problema:
  • Una tecnología en retirada:
    El LZB fue un sistema puntero que se instaló en 1992 (¡¡¡hace ya 34 años!!! ¿Tú guardas el ordenador de los años 90?) para inaugurar el AVE a Sevilla. Sin embargo, a día de hoy es una tecnología obsoleta que ya ni siquiera se fabrica, lo que dificulta enormemente encontrar repuestos y mantener los componentes físicos de la vía, provocando averías informáticas frecuentes.
  • Renovación retrasada: Por normativa de la Unión Europea, el LZB ya debería haber sido sustituido por completo en esta línea por el moderno sistema europeo ERTMS Nivel 2. Adif lleva acumulados años de retraso en estas obras nocturnas; el Ministerio de Transportes se había puesto como fecha límite abril de 2026 para apagar el LZB definitivamente, pero los plazos no se cumplieron.
  • El peligro de la "marcha en degradado": Cuando el LZB falla (como ha ocurrido la mañana del 28 en un tramo de 60 kilómetros), el control deja de ser 100% automático. El tren pasa a depender de los semáforos laterales (BSL) y de las órdenes verbales y manuales del centro de control de Atocha. Es ahí donde, al operar sin el paraguas de la frenada automática del LZB, un error de coordinación entre el operador y el maquinista al ordenar reanudar la marcha puede desencadenar un alcance fatal como el que ha sufrido el tren de Iryo. 
Así que lo que he oído en Horizonte va muy bien encaminado. Los parches en una infraestructura tan antigua, sumados a la tardanza en poner en marcha el nuevo sistema de seguridad europeo, han convertido los fallos del LZB en un dolor de cabeza diario para los maquinistas. 
Hoy jueves, los maquinistas de Renfe han mantenido la huelga en toda la red, incluida Rodalies.

miércoles, 28 de octubre de 2026

"Sagüés, el Maestro", por Iñaki Lacunza

Javier Sagüés, retratado para una entrevista con Diario de Navarra en 2015. Eduardo Buxens
Sagüés. Solamente Sagüés. Así le solíamos llamar los miembros de nuestra Escolanía Loyola. Únicamente usando su apellido, de manera sencilla, como era él. Un humilde jesuita de Gallipienzo, ese precioso pueblo al que él tanto quería y del que tanto nos hablaba. 
"Gallipienzo, luego existo", que diría Descartes
En un mundo de imagen y apariencias como el que vivimos hoy, él ocultaba en su modestia facetas impresionantes. Porque el padre Sagüés era sencillo sí, pero también un sabio singular en todos los órdenes de la vida. Nadie contaba historias como él lo hacía (recuerdo sobre todo la de la famosa bruja Policarpa, que tanto miedo nos hacía pasar de niños en los entrañables campamentos de Baráibar). Nadie nos celebraba una misa tan breve y profunda cuando lo necesitábamos. Nadie nos enseñaba como él los misterios de la Biblia. Nadie tenía un conocimiento tan inmenso de la historia y la filosofía. Y, sobre todo, nadie nos transmitió con tanta pasión su amor por la música. Nunca le podremos agradecer lo suficiente cómo hizo despertar en nosotros, a través de infinitas horas de dedicación, las ganas de cantar y disfrutar de ese maravilloso mundo (eso sí, cuidado con desafinar.....)
El Padre Sagüés dirigiendo la Escolanía Loyola a finales de los años 80 del pasado siglo Archivo
Compartimos con él momentos inolvidables. Recuerdo especialmente aquellas conversaciones que tenía en italiano con el dueño de la heladería del Paseo Sarasate cuando nos invitaba a los escolanos a tomar un helado al regresar de la catedral. Porque el padre Sagüés no solo entendía de música, historia, filosofía o teología. En Austria hablaba en alemán, en Francia en francés y en Inglaterra en inglés. Era alucinante ver todo lo que sabía. Tenía una cultura impresionante sí, pero también una forma de conectar con nosotros que hacía que estuviéramos deseando volver a estar con él. Nunca te aburrías a su lado porque, además, era un hombre muy, muy divertido.
Javier Sagüés al frente de su orquesta, el 28 de marzo de 2015
El padre Sagüés no era un director de coro, un sacerdote, un profesor. Era todo en uno, un auténtico MAESTRO (con mayúscula, sin duda). Por eso cuando nos reunimos los antiguos alumnos de la Escolanía Loyola lo hacemos en su nombre. Él quedará para siempre en nuestros mejores recuerdos de infancia. Y cada vez que cantemos o hagamos música (que me temo que será con mucha frecuencia) un pedazo de nuestro corazón lo hará por nuestro querido Sagüés.
Descansa en paz amigo Javier. Siempre estarás con nosotros.
Tus escolanos
***
¡Qué buen Discípulo, teniendo tan buen Maestro!
Conocí a Iñaki Lacunza en agosto de 2009 con una canción que él calificaba de "un poco gamberra": Gamazo, una simpática lección de historia.
Le siguió un ramillete nostálgico y romántico de piropos a las "cosicas de Pamplona": Momento de San Fermín, San Saturnino, La Dolorosa, Portal de Francia, Plazuela de San José, Campana María, Himno a Pamplona (letra), La Pamplonesa, Joaquín Zabalza, Los Gigantes, El Encierrillo, Castañeros en Otoño, Mariblanca, Privilegio de la Unión, Virgen del Camino, Canción para don José, Puente de la Magdalena, El Guti... Menos a "la raja de Cervera", Iñaki ha cantado a todo lo que se mueve en Pamplona.
 
Iñaki Lacunza Arraiza (Pamplona, 04 11 1966) es una de las figuras musicales y culturales más queridas de Pamplona. Conocido popularmente como el "juglar" o "trovador" de la ciudad, es profesor de Historia (vínculo que mantiene con el colegio de los Jesuitas), pero sobre todo un prolífico cantautor de calle que ha sabido capturar como nadie el alma y las tradiciones pamplonesas.
El germen musical: La Escolanía Loyola y el Padre Sagüés
Ya ha cumplido más de medio siglo
La profunda afición por la música de Iñaki Lacunza se inyectó en vena durante su infancia, y gran parte de la culpa la tuvo el Padre Javier Sagüés en la Escolanía Loyola.
  • El despertar de una pasión: Como bien reflejan las palabras de afecto de sus antiguos escolanos, el Padre Sagüés no solo les enseñaba teología o historia, sino que les transmitió con una pasión desbordante el amor por el canto. A través de infinitas horas de ensayos, disciplina y paciencia, Sagüés despertó en el joven Iñaki el deseo de expresarse a través de la música.
  • Más que un profesor, un MAESTRO: La mezcla de rigor musical ("cuidado con desafinar") y la cercanía humana del jesuita —con esos entrañables momentos de campamentos o los helados en el Paseo Sarasate— marcaron a fuego la personalidad de Lacunza. El Padre Sagüés le enseñó que la música era una herramienta viva para conectar con la gente, divertirse y emocionar, una lección que Iñaki aplicaría el resto de su vida. 
El "Juglar de Pamplona" y la Cofradía de San Saturnino
La sede, junto a la Chincheta (bonito nombre)
Con los años, aquella voz infantil de la escolanía se transformó en acordes de guitarra y composiciones propias. Hoy en día, Iñaki Lacunza está estrechamente ligado a la Cofradía Musical de San Saturnino, una formación con la que desgrana canciones populares y composiciones dedicadas minuciosamente a los rincones e historias de la capital navarra. 
Entre sus hitos musicales más célebres en la ciudad destacan:
  • "Castañeros en otoño" o "Momento de San Fermín": Himnos urbanos de su autoría que ya forman parte del paisaje pamplonés. 
  • El Traslado de la Dolorosa: Una de sus composiciones más emocionantes, creada expresamente para el tradicional traslado de la imagen desde San Lorenzo hasta la Catedral, un acto que gracias a sus canciones ha cobrado un arraigo e intensidad únicos en los últimos años.
  • Colaboraciones históricas: Su impacto en la cultura local es tal que ha llegado a cantar como solista junto a la legendaria banda de música La Pamplonesa en la Casa de Misericordia (la Meca), un recuerdo imborrable para la crónica de la ciudad. 
Heredero directo de la inmensa cultura y vitalidad que el Padre Sagüés le inculcó, Iñaki Lacunza sigue demostrando en cada festividad, ya sea San Fermín o San Saturnino, que un pedazo de su corazón sigue cantando y componiendo por su querido maestro.
Todo ello lo podéis saborear en el blog Desolvidar (94 entradas)