jueves, 23 de abril de 2026

Letizia, con Los nietos del silencio

Una asistencia inesperada y muy emocionante: la reina Letizia, en el estreno del documental de estudiantes de la Universidad de Navarra sobre nietos de víctimas de ETA
'Los nietos del silencio', fruto de un trabajo de graduados en Periodismo y Comunicación Audiovisual, se proyectó el jueves por la tarde en Madrid con el respaldo de la Fundación Miguel Ángel Blanco
Galería de fotos de la reina Letizia en el estreno en Madrid del documental 'Los nietos del silencio'.EFE/Chema Moya
Sonsoles Echavarren DN 17/04/2026
Una asistencia inesperada y muy emocionante. Así resultó la llegada de la reina Letizia al estreno en Madrid de un documental sobre nietos de víctimas de ETA impulsado por estudiantes recién graduados por la Universidad de Navarra.
'Los nietos del silencio', dirigido por la pamplonesa Leyre Sanz Anadón, de 23 años, contó con el respaldo de su majestad, quién felicitó al equipo y alabó la iniciativa de dar a conocer el terrorismo de ETA entre las nuevas generaciones. Ese mismo fue el objetivo que persiguieron ocho antiguos alumnos de Periodismo y Comunicación Audiovisual del campus navarro en su trabajo fin de grado (TFG), con el título de 'Los nietos del silencio'.
Un documental que ha trascendido los límites universitarios y que, esperan ahora, proyectar en diferentes ciudades españolas. "Estamos contentísimos. No nos esperábamos la visita de la reina. Habló más de un cuarto de hora con nosotras (Leyre Sanz y sus compañeras las también pamplonesas Carolina Olivar de Burgo y Aitana Quindimil) y se mostró muy cercana. Al terminar, nos aseguró que le había conmovido y que se notaba que se había rodado con mucho respeto y sensibilidad". La reina Letizia, continúa la directora, les animó también a "moverlo al máximo" y mostró su "apoyo total".
La reina Letizia asistió este jueves en Madrid al estreno del documental 'Los nietos del silencio', un proyecto que nace de un grupo de jóvenes periodistas graduados de la Universidad de Navarra y que recoge el testimonio de tres nietos de víctimas mortales de ETA, dando voz a una generación marcada por la memoria y el silencio.
La reina Letizia conversa con Carolina Olivar del Burgo (izda) y Leyre Sanz (a su lado), antes del estreno del documental 'Los nietos del silencio', el jueves por la tarde en MadridFOTO: EFE

l estreno tuvo lugar el jueves a las 19 horas en el centro cultural municipal Nicolás Salmerón. "Carolina y yo llegamos a las cinco de la tarde para preparar todo y poco antes de la hora, yo estaba revisando unas cuestiones técnicas, levanté la cabeza y vi que la reina estaba en un corrillo de gente. No me lo podía creer", recuerda la directora. "Es cierto que teníamos un formulario de inscripción para controlar el acceso y saber qué gente venía y se había apuntado alguien de la Casa Real. Pero nunca pensamos que fuera la reina. Al llegar, me saludó por mi nombre", se sorprende Leyre Sanz, que ahora cursa un master de Creación de Guion Audiovisual en la Unir.
Una opinión similar sostiene la pamplonesa Carolina Olivar del Burgo. "Resultó muy emocionante que viniera y nos mostrara su apoyo". Graduada en Periodismo, fue la artífice de la idea del TFG, pues el terrorismo es un tema que se ha vivido de cerca en su familia. Ella es nieta del expresidente de la Diputación foral, exdiputado y exsenador Jaime Ignacio del Burgo, que sufrió tres intentos de asesinato. "Es un homenaje a mi abuelo y se lo debo también a las víctimas". El documental cuenta con el testimonio de Beatriz Iruretagoyena Toca (nieta de Alberto Toca Echeverría, director de la mutua de trabajo Asepeyo, asesinado por ETA en Pamplona en 1982), Jesús Ulayar Echarri (nieto de Jesús Ulayar Liciaga, exalcalde de Etxarri Aranaz y asesinado en su pueblo en 1979) y Teresa Prieto Leache (nieta del militar José Luis Prieto Gracia, tiroteado en Pamplona en 1981).
Tras las proyección de documental, tuvo lugar una mesa redonda en la que intervinieron Cristina Cuesta (presidenta Fundación Miguel Ángel Blanco), el periodista Fernando Múgica y tres de las componentes de equipo del documental (Leyre Sanz Anadón, Carolina Olivar del Burgo y Aitana Quindimil). La moderó la periodista Paula Baena Velasco.
El equipo del documental ha estado compuesto, además de por las tres periodistas citadas, por: Cristian Lerga, Sergio Durán, Montserrat Osés, Rafael Salas, Ricard López, Juan Laso y Diego Fernández. Los dirigió la profesora de la Facultad de Comunicación María Jiménez.

Me envía Jesús Ulayar, de ANVITE, la siguiente invitación:
¡Hola! 😊

Te invitamos a asistir a un evento muy especial. Se trata de la proyección del documental Los nietos del silencio, un proyecto que nace de un grupo de jóvenes periodistas graduados de la Universidad de Navarra y cuenta con la colaboración de la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA (ANVITE), además de otras fundaciones. Este documental narra el testimonio de tres nietos de víctimas mortales de ETA , dando voz a una generación marcada por la memoria y el silencio. 

Tráiler del documental: 

La proyección tendrá lugar en Pamplona el próximo 28 de mayo a las 19:00 en el Civivox de Iturrama, Calle de Esquíroz, 24, Pamplona. Resaltar que la entrada es totalmente gratuita. 

Antes de la proyección, tendrá lugar una presentación inicial por parte de la directora, Leyre Sanz, la productora, Carolina Olivar, el coproductor, Diego Fernández, y la entrevistadora, Aitana Quindimil. Al finalizar el documental, habrá una mesa redonda con los protagonistas del documental y el equipo del proyecto para compartir reflexiones y resolver cualquier duda que pueda surgir. María Jiménez, profesora de la Universidad de Navarra y asesora en este proyecto, será la moderadora.

Si te interesa asistir, te enviamos el formulario de inscripción para que puedas confirmar tu plaza:  https://forms.gle/j73Z8NB8AwUgR1xS6 

¡Te esperamos!🤗

miércoles, 22 de abril de 2026

Zubítur declara ante la A.N. por las amenazas recibidas

Esta es la pancarta que les fue sustraída a los valientes de Leiza
Declara un edil de UPN de Leiza por amenazas recibidas
El portavoz de UPN en Leiza, Silvestre Zubítur y su esposa acudieron a la Audiencia Nacional

El portavoz de UPN en Leiza, Silvestre Zubítur, y su mujer declararon este martes 21 de abril ante la Audiencia Nacional desde Pamplona “tras las amenazas de carácter terrorista” que -según su formación- recibió el 22 de enero de 2025 cuando una persona se dirigió con expresiones como "Gora ETA militarra" y "Os quedan cuatro días”.
El origen de las supuestas amenazas se encuentra en la sustracción y vandalización de una pancarta que un grupo de vecinos de Leiza colocaba a diario con el lema de No a la amnistía. Tal y como recordó UPN, “Zubítur cuando conoció el suceso, comenzó a buscar la pancarta y a los responsables hasta que la encontró en las inmediaciones de la Herriko Taberna”.
De fuera y poco informados: no sabían que al lado de la pancarta estaba Relojería Zubítur, que también es joyería y armería.
Al encontrarse con los supuestos autores, la reacción del concejal fue de reproche por lo sucedido. La respuesta de sus interlocutores contuvo “las presuntas amenazas de carácter terrorista”. 
UPN, que ejerce de acusación particular en el caso, afirmó ayer que “no va a dejar pasar ni una sola amenaza ni un solo intento de intimidación” y advirtió que actuará “dentro de las vías legales ante cualquier conducta que pretenda coaccionarnos”.

La actitud de estos vecinos de Leiza mereció este tuit de Pérez Reverte (de paso, DN debería fijarse en cómo escribe "Leiza" don Arturo, académico de número de la Real Academia Española):

martes, 21 de abril de 2026

Don Simón Barrios, de Cemboráin a Sada


Estas dos fotos, que me han llegado por separado y casi a la vez, están muy relacionadas por el jovial cura que baja la cuesta de Cemboráin y que terminó su labor sacerdotal en Sada de Sangüesa, la foto de la derecha.
Don Simón Barrios Cemborain. 1965. foto Ragón
Don Simón llegó a Cemboráin en 1958, con 32 años, procedente de Viloria. Recuerdo alguna conversación con su hermana Victoria, su ama de cura, citando ese pueblo, para mí entonces desconocido. Ahora me he enterado que Viloria, en el Valle de Lana ("la pequeña Rusia", por su frío clima), era su anterior destino.
I a D: Simón Barrios, Benjamín, Isidra, Emilia, Pepito, Felipa (madre), Narciso y M.ª Jesús
Debido a que Casa Esteban, la casa de mi padre, era la más cercana a la iglesia, siempre ha tenido mucha relación con el cura. Si a ello le sumamos la cantidad de religiosos de mi familia paterna, la relación con don Simón era casi inevitable. El enlace, mi tía Isidra, soltera, "la secretaria del valle", que mantenía correspondencia con los hermanos religiosos de Tudela, Zaragoza, Canarias, Congo Belga, la India y China.
El Verano del 62, con 12 años, como ya estaba en el Seminario, pasé 40 días en Cemboráin, lejos de los Sanfermines. Me tocó la siega, orillar con la hoz y la zoqueta, guiar los bueyes con la pertica ("¡aida buey, soooo Castaño!!!). 
Fue la época en que conocí más intensamente a don Simón y a su hermana Victoria. Don Simón tenía un carácter muy fuerte, como su voz, que contrastaba con el silencio y la dulzura de Victoria, siempre a su sombra, siempre discreta. ¡Qué suerte tenía el cura de tener una hermana así a su servicio! Sonriendo todo el día, transmitía paz.
Estuvo en Cemboráin 15 años, hasta 1973, cuando pasó a Sada a sustituir a José Luis Sales, quien llevaría el Archivo Diocesano.

Sada de Sangüesa
"Sada Estampa de la localidad de Sada, Navarra, hacia los años 70. Se aprecia un trillo con paisanos en la era tirado por dos machos; un crucero bajo el que posan para la foto varios muchachos y varios carromatos al fondo. Estampas rurales". Mismo punto de vista que la imagen actual de Maps.
En 1989, con casi 40 años, compré una casa en Gallipienzo a la que acudía en vacaciones y fines de semana.
Un día, visitando la iglesia de San Pedro, vi a un hombre de buzo, trabajando de albañil. Era don Simón. No me extrañó porque, pueblo a donde iba, se dedicaba a rehabilitar y mantener con sus propias manos los edificios de la Iglesia.
A sus sesentaytantos años, además de párroco de Sada, era Encargado de Gallipienzo, Arcipreste de Aibar, Encargado de Eslava, Párroco de Ayesa y Moriones...
En 1998 los vecinos de la localidad de Sada tributaron un sencillo homenaje al que había sido su párroco, en los últimos 25 años. Su hermana, Victoria Barrios, recibió también el agradecimiento de los vecinos.
En el año 2000 fallece Victoria, que era cuatro años más joven que don Simón:
DN 11/4/2000 + Doña Victoria Barrios Melero falleció en Pamplona el día 10 de abril de 2000 a los 70 años de edad, confortada con los Santos Sacramentos. D.E.P. Sus hermanos, Simón (sacerdote), Resurrección (viuda de Simeón Redondo), Jesús y Nati Baudor; sobrinos, Jesús Man Redondo y María Ángeles Molinero, Merche Redondo y Miguel Ángel Garralda, María Victoria Barrios y Fernando Cabrera, Alberto Barrios y Pili Gorrindo; Guillermo Barrios y Montserrat Lozano; primos y demás familiares Agradecerán la asistencia a los funerales que se celebrarán HOY MARTES, día 11...
Siguen las malas noticias. En 2003, el pueblo de Artozqui -donde había nacido don Simón en 1926- fue derribado para la construcción del pantano de Itoiz, bajo cuyas aguas quedó sumergido.
En 2013, don Simón se despide de Sada:
La última misa del cura más longevo (DN 23/04/2013)
El párroco de Sada, Simón Barrios Melero, de 86 años, el mayor en activo en Navarra, se despidió ayer de sus fieles tras 40 años de vida en la localidad
Todo el pueblo se reunió en la iglesia de San Vicente Mártir para rendirle un sentido homenaje

Para terminar, aquí tenéis el documento más maravilloso (pág. 267) que le gustaría encontrar a cualquier biógrafo:

SEMBLANZA SACERDOTAL RVDO. SR. D. SIMÓN BARRIOS MELERO (21.05.1926 – 27.04.2015)
Don Simón nació el 21 de mayo de 1926, en la localidad de Artozqui (Navarra).
A la edad de doce años ingresó en el Seminario Conciliar de Pamplona donde cursó los estudios de Enseñanza Media, Filosofía y Teología.
En 1949 recibió el Orden del Diaconado y al año siguiente -23.07.1950- el Orden del Presbiterado. Estas son las tareas pastorales que le fueron encomendadas:
Ecónomo de Viloria 08.1950 – 02.1952
Párroco de Viloria (Narcué, desde 08.1957) 02.1952 – 07.1958
Párroco de Cemboráin 07.1958 – 04.11.1973
Encargado de Zabalceta, Najurieta y Alzórriz 06.10.1959 – 04.11.1973
Párroco de Sada de Sangüesa 05.11.1973 – 10.06.2013
Encargado de Gallipienzo
Arcipreste de Aibar (reelegido 20.11.85) 15.11.1982 – 30.04.1990
Encargado de Eslava 19.05.1985 – 30.101985
Párroco de Ayesa y Moriones 22.11.1996 (Deja Sada el 10.06.2013)
Don Simón falleció el veintisiete de abril de dos mil quince, a la edad de ochenta y seis años y sesenta y cuatro de vida sacerdotal.
Descanse en la paz del Señor
https://www.facebook.com/victoria.barrios.902

lunes, 20 de abril de 2026

El cura al que amenazó ETA

2003, última misa en Maruri después de 33 años
El viernes, 17 de abril, hubo en Bilbao un sentido homenaje a Jaime Larrinaga, "el cura de Maruri". No había ningún político de primera línea ni, lo que es más grave, ningún sacerdote o representante de la Iglesia vasca.
Y si los grandes no lo hacen, lo hacemos los pequeños.
Javier y Mónica
Concejales del Partido Popular de Ermua

Esto ocurría hace 23 años (pincha)

El cura al que amenazó ETA 
Ernesto Ladrón de Guevara, Jaime Larrinaga e Iñaki Ezquerra Bilbao, 17 04 2026
Iñaki Ezkerra 20 Minutos 19 abr 2026
"Jaime Larrínaga vive hoy retirado en Yurre, el pueblo donde nació. Cumple ahora 86 años y, con esa excusa, un amplio grupo de ciudadanos nos reunimos en Bilbao el pasado viernes para rendirle un emotivo homenaje".
En Patria, la novela que el escritor donostiarra Fernando Aramburu publicó hace ahora 10 años, la Iglesia vasca no salía muy bien parada. Cuando la viuda del empresario asesinado por ETA decide volver al pueblo donde tuvo su hogar para sanar las heridas y hacer frente a su pasado, el párroco intenta disuadirla con unos argumentos sangrantes: es mejor "esperar a que las aguas se calmen", "no entorpecer el proceso de reconciliación", "dar una oportunidad a la paz"… El retrato que se nos traza de ese clero es bastante fidedigno del triste papel que tuvo en relación con ETA. A los casos de colaboración directa o indirecta se sumaron los de una absoluta insensibilidad que a día de hoy todavía carece del menor propósito de enmienda. Sin embargo, hubo heroicas excepciones. Una de ellas fue la de Jaime Larrínaga, el párroco de Maruri, al que los nacionalistas expulsaron de esa localidad por solidarizarse con las víctimas del terrorismo, y al que ETA amenazó de muerte, lo cual le obligó a estrenar escolta policial. Jaime Larrínaga vive hoy retirado en Yurre, el pueblo donde nació. Cumple ahora 86 años y, con esa excusa, un amplio grupo de ciudadanos nos reunimos en Bilbao el pasado viernes para rendirle un emotivo homenaje que removió en mi interior todas las aguas de ese doloroso pasado aún reciente, del que algunos no quieren ni hablar, como si se tratara de un tema de mal gusto, o —peor aún— como si nunca hubiera existido y fuera una extravagante fantasía de unos cuantos paranoicos.
Jaime Larrinaga con José Mari Urquizu (¿os acordáis?), de Durango.
No. Yo no creo que haya que estar todo el día hablando de ETA, de esa tragedia que concluyó hace tres lustros, como algunos están todo el día hablando de una Guerra Civil que se inició hace nueve décadas y de una dictadura que murió hace medio siglo. Creo que hay que mirar, en efecto, hacia delante, pero sin negar por ello el pasado, ni del terrorismo ni de la guerra, sino sabiendo convertir éste y su superación en una lección, un motor y un estímulo para un futuro digno. Creo que son necesarios homenajes como el del viernes a un hombre que fue coherente con sus convicciones religiosas y con la labor sacerdotal que ejerció durante 36 años en ese pueblo donde de pronto hubo vecinos que les prohibieron a sus madres confesarse con él, acudir a sus misas y recibir de él los sacramentos, como lo habían hecho durante una buena parte de sus vidas. Hasta ahí llegó la cerrazón, el fanatismo y el odio.
A Jaime Larrínaga, que habla con un tono cantarín, nada agrio, el euskera materno, y que tiene muchos más que los preceptivos 8 apellidos vascos, los nacionalistas le cercaron puntualmente tras las misas de cada domingo con una pancarta ominosa, hasta que el Obispado le apartó de su ministerio. De nada sirvió el apoyo que le prestamos desde el Foro Ermua y el Basta Ya. Pero Jaime logró durante aquellos domingos que la iglesia de Maruri se llenara solidariamente de ateos y agnósticos, que parecíamos más cristianos que algunos católicos. Recuerdo aquellas mañanas de 2003 en las que Maruri se llenaba de medio millar de coches aparcados en las cunetas y en las que llegaba gente desde Madrid para asistir a aquellas misas y a aquellas concentraciones de un hermanamiento cívico, transversal y proscrito.
En el homenaje que le hicimos el viernes recordó esos tristes episodios José María Urquizu, otro gran amigo que es hijo de un teniente coronel de Farmacia al que ETA asesinó en Durango en 1980 a la edad de 55 años.
Pintadas de apoyo ("muchas gracias, ETA, hasta la victoria") a ETA  Archivo
He iniciado este artículo con una referencia literaria y quiero acabarlo con otra. En La lengua de las mariposas, la película de José Luis Cuerda inspirada en un relato de Manuel Rivas, un maestro de ideas progresistas ve cómo todos los vecinos del pueblo en el que impartía su magisterio pasan del aprecio al desprecio y del amor al odio cuando estalla la Guerra Civil y se le identifica con el Frente Popular al docente, encarnado magistralmente por el actor Fernando Fernán Gómez. 
La historia de Jaime siempre me ha recordado a la de esa película y ese relato, por muchas diferencias que pueda haber entre un sacerdote de hoy y un maestro republicano de ayer. ¿Tan difícil es entender que estamos en el fondo ante la misma historia, por distintas que sean las circunstancias y las ideologías de sus protagonistas? ¿Tanto nos cuesta reparar en que, como la justicia, la injusticia también es universal, por desgracia, y que las personas son grandes independientemente de sus convicciones políticas?

domingo, 19 de abril de 2026

Napardi seguirá vetando a la mujer

Gentileza de Miguel Ángel Bretos
La Conferencia Episcopal, próxima destinataria del requerimiento de Remírez
Remírez, sobre Napardi: "La desigualdad nunca puede disfrazarse de tradición mal entendida"
La sociedad gastronómica pamplonesa ha rechazado la solicitud que el pasado enero le hizo el INAI para que modifiquen los estatutos y se permita que las mujeres sean socias, por lo que seguirán estando vetadas
Una curiosidad: aunque, de momento, ninguna mujer forma parte de la Cofradía Musical San Saturnino, no tiene ésta en sus estatutos ninguna restricción a su entrada
Un acto anterior en la Sociedad Gastronómica Napardi, corte de queso Idiazabal para inaugurar la temporadaJ.C. Cordovilla
El consejero de Presidencia e Igualdad del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha asegurado que la desigualdad "nunca puede disfrazarse de tradición mal entendida", después de que se haya sabido que la sociedad gastronómica Napardi ha decidido mantener su veto a que las mujeres sean socias.
"La desigualdad nunca puede disfrazarse de tradición mal entendida, incompatible con la ley", ha escrito el político en redes sociales.
En el mensaje ha añadido que el Instituto Navarro para la Igualdad (INAI) "es perfectamente competente según la Ley Foral 17/2019 de Igualdad".
"Seguiremos impulsando las medidas necesarias para ello. Por la igualdad y la razón legal", ha aseverado.
La sociedad gastronómica Napardi ha rechazado la solicitud que el pasado enero le hizo el INAI para que se modifiquen los estatutos y se permita que las mujeres sean socias, por lo que seguirán estando vetadas.
Es lo que refleja el acta de la asamblea general ordinaria de Napardi celebrada el pasado marzo.
Fotos de la entrega del Gallico de Oro de Napardi a Pedro Miguel Echenique./
Napardi rechaza la petición del Instituto Navarro de Igualdad y mantiene el veto a que las mujeres sean socias
En ella, se indica que el 15 de enero de 2026 se recibió un correo electrónico del INAI en el que se decía que se habían recibido dos quejas por discriminación por razón de sexo, respecto al régimen de admisión y condición de socio de Napardi.
El mensaje añadía que de un análisis inicial de los estatutos, la exclusión de las mujeres como socias era discriminatoria, por lo que resultaba aconsejable su revisión y adecuación inmediata.
Así, se solicitaba el cambio de estatutos, para garantizar el principio de igualdad; y la remisión al Instituto de Igualdad en un plazo de veinte días del nuevo texto, o los acuerdos adoptados y la hoja de ruta, para el cambio estatutario.
Tras ese correo electrónico, se convocó una junta directiva urgente celebrada el 20 de enero, en la que se plantearon varias líneas de actuación.
Finalmente, Napardi acordó solicitar una consulta a un despacho de abogados especializado. De entre los despachos barajados, se decidió a acudir al despacho de los abogados Javier Caballero y Alberto Anderez.
La reunión en ese despacho tuvo lugar el 29 de enero. Los abogados le transmitieron que, a su juicio, el INAI no tenía competencia para obligar a una asociación privada a cambiar los estatutos, que el escrito recibido era una recomendación y que, en cualquier caso, de conformidad con la doctrina de las sentencias de los tribunales de justicia dictadas hasta la fecha, los estatutos no eran discriminatorios.

sábado, 18 de abril de 2026

Ajusticiados en la Plaza del Castillo

Fotografía de los esqueletos tal y como aparecieron. DDN
Historia
Pompelo les ajustició con misterio: La Plaza del Castillo ocultaba cinco cadáveres que esconden una incógnita
El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis
Reportaje con María Carcía - Barberena sobre unos ajusticiamientos que hubo en la Plaza del Castillo en tiempos de Roma
María García-Barberena, fotografiada más o menos encima de donde aparecieron los esqueletos Irati Aizpurua
Jesús Rubio DN 05/04/2026
Probablemente nunca sepamos quiénes fueron, qué les pasó y por qué les mataron. Les asesinaron, claro. Sus esqueletos aparecieron con las manos atadas, arrojados a un agujero sin cuidado alguno. Quizá les ajusticiaron obedeciendo la sentencia de un juez, pero algunos detalles no cuadran en esa explicación. Quizá fue una venganza mafiosa, en un arrabal de las afueras de la ciudad. Quizá eran cinco personas incómodas para el poder y queridas para el pueblo, y se los quitaron de en medio a escondidas. Todo pudo ocurrir. Nada es seguro. Solo que sucedió en Pompelo, la Pamplona romana, en el siglo III d.C., o a primeros del IV. Y que los cinco ajusticiados aparecieron bajo lo que hoy es la Plaza del Castillo.
Los arqueólogos y los historiadores llevan ya muchos años con ese enigma rondándoles las cabezas. Al fin y al cabo, los cadáveres se encontraron en marzo de 2002, durante las excavaciones con motivo de la construcción del aparcamiento de la plaza. Les habían enterrado en una fosa pequeña, acumulados unos encima de los otros de cualquier manera, cuatro en una misma orientación, el quinto cruzado sobre ellos. “Esa singular distribución se encontraba directamente relacionada con la naturaleza de la sepultura, una fosa común en la que fueron arrojados los cuerpos de cinco ajusticiados”, escribieron ya en 2010 los historiadores José Antonio Faro y María García-Barberena en un artículo en la revista Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra. Por lógica, no fueron amortajados, tampoco hubo ajuar que les acompañara en la muerte. En uno de ellos se comprobó que le habían atado las manos a la espalda, y es verosímil que también las piernas. Resulta plausible que los otros cuatro llegaran de igual manera a su muerte, aunque las evidencias no resultan tan claras.
El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis. Uno, el último al que arrojaron a la fosa, estaba enfermo de lepra. Sin embargo, en esos esqueletos no se pudo descubrir el menor signo de violencia. Nada de cortes, de cercenamientos. Y aquí se desata el misterio.
El muro que parece atravesarles es una construcción muy posterior DDN
Porque en Roma la pena de muerte no solo se aplicaba con frecuencia, sino que también con una crueldad a veces inusitada. El catálogo de tormentos y muertes de los romanos amargaría el desayuno de más de un lector. “Responden a rituales, tratan de exorcizar. Tenía un significado de expiación, y el objetivo de mantener tranquila a la ciudadanía y no enfadar a los dioses”, abunda García-Barberena. Es más, en muchas ocasiones, tras matar al condenado se mutilaba el cadáver para que no llegara al mundo de los muertos.
Penas violentas dejan siempre huellas en los huesos. Y los cinco de la Plaza del Castillo no las tenían. ¿Cómo les mataron entonces? ¿Envenenados? No cuadra con que les llevara a morir todos a la vez. Además, esa muerte se reservaba a privilegiados, y no parece que estos cinco, que acabaron en una fosa común, lo fueran. ¿Ahorcados? Las creencias romanas lo descartan. No solo porque deshonraba al muerto, sino porque creían que la horca cerraba el paso al último aliento, donde residía el espíritu, y este podía convertirse en lémur, un alma maligna que molesta a los vivos. ¿Estrangulados? Pasa algo parecido que con la horca. ¿Degollados sin tocar hueso? ¿Desangrados?
JUNTO AL MERCADO
Las cuerdas que les ataban, habituales en las ejecuciones, remiten a una pena de muerte. Sin embargo, en la cultura romana los ajusticiamientos se celebraban de forma pública. “Su función era ejemplarizante”, señala la historiadora. “Las evidencias arqueológicas permiten intuir una muerte rápida, discreta, por tanto sin espectáculo ni público”, apunta sin embargo el artículo. La fosa donde cayeron los cinco no estaba en una plaza a la que acudiera el gentío, sino en un rincón oscuro de la ciudad. No se encontraba lejos el mercado artesano, pero ya se trataba de la periferia de la ciudad romana, un sitio apartado en la trasera de unos baños. Un paraje oculto para cinco muertes que querían ocultarse.
¿Fue un romano que mandó matar a esclavos díscolos? Improbable. Tiempo atrás, el emperador Adriano había prohibido esa suerte de justicia privada. El ciudadano debía acudir a un magistrado, aunque este seguramente les condenara a la misma suerte.
En su artículo, José Antonio Faro y María García-Barberena lanzan dos hipótesis que podrían cuadrar. Una, que no existió ajusticiamiento ninguno, sino un ajuste de cuentas al margen de la ley. Las mafias existen desde mucho antes que El padrino y sus métodos resultaban igual de expeditivos. 
La otra suposición remite a los mártires, nada menos. Se sabe que en el norte de África, en aquellos siglos, los jueces condenaban a los cristianos a muertes discretas, porque de otra manera se producían desórdenes públicos. “Quizá la causa de estos cinco hombres era más justa a ojos del pueblo de lo que a los magistrados que dictaron sentencia les hubiera gustado”, dice el artículo. “Quizá eran personajes significados de uno u otro modo en la sociedad de la época, a los que la plebe profesaba simpatía. Quizá resultaba más sensato sacarles de la cárcel de noche, darles muerte y enterrarlos en un callejón”.
Pudieron ser condenados a muerte y arrojados a una fosa común en el siglo III d. C., pero la ausencia de señales de violencia abre paso a otras hipótesis

viernes, 17 de abril de 2026

Bolaños se desmelena contra Peinado

El juez Juan Carlos Peinado saliendo de los juzgados de la Plaza Castilla de Madrid.Dani Duch / Propias
Los jueces de Madrid apoyan a Peinado ante las críticas del Gobierno por encausar a Begoña Gómez
“La ley es igual para todos, sin privilegios”, recoge la carta de apoyo al juez que investiga a la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Carlota Guindal La Vanguardia 16/04/2026
Los jueces de instrucción de Madrid han salido al paso de las críticas de miembros del Gobierno, en especial del ministro de Justicia, Félix Bolaños, a su compañero Juan Carlos Peinado por investigar a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Miembros del Ejecutivo llevan meses criticando públicamente la instrucción de Peinado a Gómez por el máster que impartió en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). La última ha sido esta semana después de que el magistrado haya acordado procesar a Gómez por cuatro delitos.
Tras conocer la última resolución del titular del Juzgado de instrucción número 41 de Madrid, Bolaños, dijo que la causa “avergüenza” a muchos ciudadanos y a jueces y fiscales. “Ha hecho un daño irreparable”, apuntó. Además, deslizó que Peinado podría haber prevaricado en esta causa.
A estas palabras se une que el titular de Justicia presentó hace meses una queja en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) contra Peinado por el interrogatorio al que le sometió en calidad de testigo, y que está en fase de estudio por el promotor de la acción disciplinaria.
Estas palabras, unidas a las del presidente del Gobierno, provocó también malestar en el órgano de los jueces y un comunicado de rechazo por parte de la mayoritaria asociación judicial, la conservadora Asociación Profesional de la magistratura (APM).
Declaración institucional (pincha)
El último movimiento ha sido de los jueces de instrucción de Madrid que ha emitido una declaración institucional para mostrar su apoyo a Peinado “frente a los ataques profesionales y personales que está recibiendo en los últimos días y el cuestionamiento permanente de su labor jurisdiccional y de su independencia judicial, como consecuencia de una investigación concreta”.
En el comunicado, rechazan las “descalificaciones” por quienes ostentan cargos en el Ejecutivo, “incluso del propio ministro de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Justicia, Félix Bolaños, que, lejos de respetar la independencia judicial y la separación de poderes, de manera constante, tratan de socavar la confianza de los ciudadanos en los jueces”.
Los jueces lanzan un recordatorio sobre los procesos judiciales a miembros del Gobierno: “la ley es igual para todos, sin privilegios, y, desde esta premisa, seguiremos desempeñando nuestra función constitucional, como integrantes del Poder Judicial y de servicio público a los ciudadanos”.
Juan Carlos Peinado dictó el lunes un auto de transformación de las diligencias previas en procedimiento abreviado, equivalente a un auto de procesamiento, contra Gómez, su asesor Cristina Álvarez y contra el empresario Juan Carlos Barrabés. Considera que hay indicios de criminalidad contra las dos primeras de los delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida.