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lunes, 5 de diciembre de 2022

Baztán, final del otoño (y de los colores)

Apayoa, barrio de Azpilcueta
De la mano de Pedro Charro visitamos el Baztán. Son las últimas fechas para admirar la paleta otoñal del valle, que tan bien supo captar Ana Mari Marín

"Es el final del otoño en Baztan, la última oportunidad para los colores"
Pedro Charro DN 05/12/2022
Días de lluvia y de niebla agarrada al suelo. Hoy hay un amanecer rojizo que tiñe la niebla, como si fuera una tela en el tinte. Por el camino levanta, pero cuando paso los túneles vuelve de nuevo, más densa. 
Palacio de Aizcolegui
Voy subiendo con el coche despacio y cuando aparco comienza poco a poco a irse y me mira una vaca. El abrirse la niebla es como salir de un coma. El abrirse por sorpresa -antes, apenas un sutil aumento de la luz entre el puré blanquecino- es como recibir una buena noticia, como ver una evidencia, como abrir la ventana por la mañana. 
Recuerdo que Manuel Vincent decía que antes de llover, en verano, ya se siente la lluvia; el viento se alza de pronto, del campo viene un aroma de espliego mojado, mientras a lo lejos ya se oyen los truenos. Aquí pasa lo mismo. La niebla que ya se ha ido mientras asciendo está todavía en pequeñas gotas que parecen lágrimas sobre la hierba, perlando el suelo, y columnas de humo ascienden, como si el monte sudara. Es el final del otoño en Baztan, la última oportunidad para los colores. 
Ana Mari Marín
El amplio paisaje que se ve desde arriba expande el ánimo. Auza, Gorramendi, Alkurrunz. El viejo palacio de Aizkolegi en ruinas, en lo alto de Bertiz, con una mancha de pinares entre el hayedo que va del cárdeno al gris. 
No hay nada allá abajo, desaparecidos los pueblos, aplastados por la espesa niebla. La luz es tamizada, falsa, velada, como si tuviera un disgusto. Hay un aroma a seta, a crin mojada, a madera podrida que lo impregna todo. Me siento en una piedra, frente al paisaje anaranjado, verde, fucsia, malva, amarillo -Ana Mari Marín pintó este paisaje con una paleta que tenía todos estos tonos y no exageraba- y de pronto oigo el chillido inconfundible de las grullas que pasan hacia el sur. Las veo volar alto dibujando su V característica: allí van, en fila, formando una pequeña sociedad que funciona, que sabe lo que quiere. Que no es como la nuestra. Enseguida se las ve ya muy lejos, desdibujadas. La niebla levanta. Alguna rezagada pasa gritando, como si pidiera auxilio.

domingo, 4 de diciembre de 2022

Araquil, Araceli, Araciel: "altar del cielo"

Ermita de Zamarce. Al fondo, San Miguel de Aralar
A principios de los 60, con 14-15 años, tuve de profesor a don Martín Larráyoz. Él me metió la afición a la etimología de las palabras, avisándome que era un terreno muy resbaladizo. Y con todas las reservas nos dio una etimología bellísima: que "araquil" venía de "ara coeli", el "altar del cielo".
Me ha venido a la mente este recuerdo cuando he leído en Diario de Navarra que el museo de San Miguel de Aralar rescatará la huella romana en Araquil. Y, sobre todo, este párrafo:
Por las averiguaciones realizadas en años anteriores se sabe de la huella que dejaron los romanos en su avance por la Calzada de Hispania in Aquitania Ab Asturica Burdigaliam, Iter XXXIV, que unía Astorga (Asturica) con Burdeos (Burdigalia). De ella formó parte la mansio Aracaeli en el mismo lugar donde hoy se alza el monasterio de Zamartze. Precisamente, el nombre de Aracaeli, origen del actual Arakil, fue acuñado por los romanos al dirigir su mirada a las alturas. Allí, en lo alto del monte, "in excelsis", "in excelsitate", se situaba un ara votiva romana ("ara coeli") para los viajeros de la calzada romana.
A principios del siglo XX ya hubo polémica en torno a este nombre. De un lado estaba el P. Fita y Arturo Campión (el que se empeñó en rebautizar al vasco "Ihiga" -Higa de Monreal- con "Elomendi"), quienes defendían que el nombre antiguo era Arac ili, "la ciudad de Arac"; del otro, los que defendían su origen latino.

Caro Baroja (Wikipedia)
San Miguel de Aralar, sobre la Barranca. Al fondo, el espolón de San Donato
La hipótesis que nos dio Larráyoz procedía de Caro Baroja.
Caro Baroja, en su casa de Itzea, en Vera
Basándose en los registros que datan de época romana, varios filólogos creyeron muy probable que Araquil viniera del latín. Entre ellos, Julio Caro Baroja lanzó una sugerente hipótesis, según la cual el topónimo Aracaeli tiene su origen en ara coeli (altar del cielo). Este topónimo estaría relacionado con el de la vecina Sierra de Aralar, que provendría a su vez de ara lar(re) (pastizal del altar), un topónimo híbrido vasco-latino. 
Hay que tener en cuenta que en uno de los bordes de la Sierra de Aralar y dominando el valle de Araquil se encuentra el santuario de San Miguel de Aralar o San Miguel in Excelsis (San Miguel en lo alto). Se trata de un antiguo sitio de culto muy venerado en Navarra y el País Vasco, que bien podría tener un origen precristiano. 
Un sitio de culto o altar situado en las alturas que bien podría haber dado nombre al valle situado a sus pies (Araquil) y a la Sierra llena de pastos que queda a sus espaldas (Aralar).

Mansio Aracaeli y los aracelitani
En las inmediaciones de Zamarce se encuentra la Mansio Aracaeli
Sobre la hipotética localización de la mansio Aracaeli, donde vivían los aracelitani, Rafael Carasatorre considera que los restos romanos encontrados cerca de la ermita de Zamarce se correspondían con los de Aracaeli, lo que parece podría ser ratificado por recientes excavaciones arqueológicas (años 2011 y 2012) en las que se ha localizado lo que podría ser una mansio administrativa romana.

Araciel y Araceli
Hornacina a la Virgen de Araceli, en el despoblado de Araciel
Araciel fue una antigua población de Navarra (España), perteneciente históricamente a la Merindad de Tudela. Estuvo situada al noreste de la ciudad de Corella, junto al límite con La Rioja, sobre un espolón en el valle del río Alhama. Por su ubicación fronteriza, jugó un papel de cierta relevancia en la Historia de Navarra hasta quedar completamente abandonado en el siglo xv.
En 1674 bajo el suelo de la antigua iglesia de Santa Lucía de Araciel, entonces ermita, se descubrió una talla mariana desde entonces conocida como Nuestra Señora de Araceli. Trasladada a Corella para su veneración, se construyó allí una ermita provisional (1675), que sería sustituida poco después por un nuevo templo barroco consagrado en 1693 que aún se conserva.
El Grupo Araciel se fundó en el año 1.992 en Corella (Navarra) por iniciativa de Miguel Virto y José Daniel Ausejo para interpretar música latina. Enseguida se fraguó la idea entre personas con inquietudes musicales similares dando lugar a un grupo inicial de dieciséis componentes; Hoy en día lo forman unos veintiséis. Y celebran su 30 Aniversario. Enhorabuena.

Nota: haced favor de leer el primer comentario

sábado, 3 de diciembre de 2022

Competencias de Tráfico: los hechos y las palabras

Día de Navarra, banderazo en Javier. Foto original, Rafa Recio
"Y menos risas, Sra. Presidenta", le dice Esparza a Chivite al final del vídeo. ¿Queréis saber de qué y de quién se ríe la Sra. Presidenta?

Los hechos (documento firmado)
Javier Esparza apoya una declaración de Bildu y el PSOE a favor de retirar la competencia de tráfico a la Guardia Civil
Javier Esparza, miembro de la Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra, bendijo la declaración institucional para el traspaso de competencias. 

Carlos Cuesta Libertad Digital 02/12/2022 - 06:44
documento declaración institucional
El pasado 22 de noviembre Pedro Sánchez pactaba con Bildu la retirada de la competencia de tráfico a la Guardia Civil en Navarra: de facto, supone la salida de la Benemérita de la Comunidad Foral. Y tres días después la Junta de Portavoces del Parlamento navarro tramitaba una declaración institucional "ante las declaraciones realizadas por diferentes actores políticos en Madrid". Ese documento institucional venía impulsado, presentado y firmado por el PSOE, Bildu, Podemos e IE (la IU navarra), los mismos que pactaron en el Congreso de los Diputados el golpe a la Guardia Civil y el triunfo de Bildu en su histórica exigencia.
El objetivo de la declaración era mostrar el apoyo de todos los grupos a "la próxima transferencia de tráfico anunciado por el Gobierno de España", tal y como revela la "exposición de motivos" del texto aprobado por unanimidad. De hecho, exhibía el "firme compromiso y apoyo a la transferencia de tráfico enmarcada em la LORAFNA". Y, efectivamente, salió adelante con el voto a favor de NA+, el grupo que controla UPN y cuyo representante en la Junta de Portavoces del Parlamento navarro es el líder de Unión del Pueblo Navarra, Javier Esparza.
La Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra bendecía, así, el pasado viernes 25, con una declaración institucional, el traspaso de las competencias de tráfico de la Guardia Civil. Es más, el texto del PSOE, Bildu y Podemos lograba la eliminación de cualquier atisbo de oposición en Navarra a la reforma clave para lograr la expulsión de la Benemérita. 
Y es que, una vez sentada la postura unánime en favor de la entrega de esas competencias a la Policía Foral, será casi imposible que nadie critique lo pactado entre Pedro Sánchez y Arnaldo Otegi.
De izda. a dcha.: Bakartxo Ruiz (Bildu), Yolanda Ibáñez (NA+), el presidente del Parlamento Unai Hualde, la presidenta María Chivite, Javier Esparza (NA+), Uxue Barkos (Geroa Bai) y Ramón Alzórriz (PSN) conversan de manera distendida en el atrio del Parlamento. JOSÉ ANTONIO GOÑI
La votación era avalada por unanimidad, condición necesaria para poder adoptar una declaración institucional. Y, por lo tanto, con el voto de Javier Esparza, responsable final de la coalición Navarra Suma y persona que representa personalmente en la Junta de Portavoces a este grupo. Y, de ese modo, la Cámara foral manifestaba "su firme compromiso y apoyo a la transferencia de tráfico enmarcada en la ley orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra (LORAFNA)".
El texto fue presentado por PSN-PSOE, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra y contó con el apoyo de Navarra Suma.
El presidente de UPN y portavoz de Navarra Suma, Javier Esparza. | Europa Press

Las palabras (de Esparza y las risas de Chivite)
Ahora se entiende el porqué de la risa de Chivite, ¿verdad?

viernes, 2 de diciembre de 2022

Cuando cambió... la plaza de Santa Ana (Jarauta-Mayor)

La plaza de Santa Ana en 1963 CALLEJA
Cuando cambió... la plaza de Santa Ana (entre Jarauta y Mayor) 

En el año 1963, con motivo de varios arreglos en la conocida como plaza Santa Ana, en el Casco Antiguo de Pamplona, se construyó una hornacina para albergar una imagen de la santa, patrona del antiguo barrio de las Pellejerías. Con una sencilla fiesta celebrada el 26 de julio de aquel año los vecinos depositaron la imagen de Santa Ana. 
La plaza de Santa Ana, desde el mismo punto de vista, en 2022 CALLEJA
Primero por los daños fortuitos de algunos jóvenes que usaban la plaza como campo de fútbol y luego por actos vandálicos, lo cierto es que aquella hornacina sufrió varios desperfectos y lo mismo sucedió con el conjunto de la plaza. Para solucionar aquella situación, en el año 1971 nació la denominada Sociedad de amigos de Santa Ana conformada por unos 300 socios cuyo principal cometido era cuidar del lugar. Durante los siguientes años la sociedad se encargó además de organizar las fiestas del barrio coincidiendo con la festividad de Santa Ana (26-Julio), con una programación que fue en aumento y que llegó a incluir encierros infantiles, bailables, chistularis, gigantes y pruebas deportivas.
1977 Lorda. Desde un poco más atrás AMP002107
Soteras 1974 BSE005684
La pequeña plaza vivió entonces su mejor época hasta que en los años 90 los actos vandálicos llevaron a los vecinos a retirar la imagen de Santa Ana de la hornacina, ya para entonces bastante dañada. 
Corría 1997 y la plaza había empezado a experimentar algunos cambios urbanísticos. 
En 1992 se había derribado el edificio dedicado a tebeoteca para los niños del barrio, situado en la esquina con la calle Jarauta. En su lugar se levantó un inmueble para realojos. 
Unos años más tarde, en 1999, se derribó la antigua fábrica de lejías El Tigre, que partía la plaza por la mitad. 
Y finalmente en el verano de 2018 se derribó la nave de Muebles Apesteguía, también situada en medio de la plaza. 
La desaparición de ambas construcciones permitió ampliar la plaza hasta los casi 4.000 metros cuadrados actuales.
A este gran espacio actualmente se accede exclusivamente por la calle Jarauta y por el rincón de Pellejerías, pero tiene pendiente otra entrada desde la propia calle Mayor y una tercera desde la calle Eslava.

jueves, 1 de diciembre de 2022

Alicia, la teacher, la "madre" de los americanos del Encierro

Blanca, la hija de 'la teacher', muestra una foto de su madre
Alicia fue una mujer adelantada a su tiempo. En 1948 empezó a impartir inglés ("la teacher") en su casa de Dormitalería y se convirtió en la mejor anfitriona de los corredores americanos del Encierro.
Desde 1942 a 1960, vivimos la familia Mendiburu-Belzunegui en el entresuelo de Dormitalería, justo debajo de los Quintana-Martínez. Mi hermana Nieves (seis años mayor que yo) era amiga de la infancia de Blanqui, la hija de Alicia, y con Marisa (la del 4º piso), hija de Paco y Amparo, componían un alegre trío de adolescentes.

Un par de pinceladas
1. Aunque nacido en la calle Mayor, la familia Mina-Rodríguez vivió en la calle de mi infancia: Dormitalería. Mirad cómo lo recuerda Javier, en un comentario: "No fui a Sor Cecilia, aunque vivía en el 28 de tu calle. Es posible que me negara por no pasar delante de "La Chiri", la perra de Alicia, que montaba guardia frente al Arcedianato".
2. Mi hermano mayor, Carlos (1942-2006), era más de escuchar música que de cantarla. A los 16 años, como premio a sus excelentes notas en la Reválida, mi madre le dio el dinero para comprar uno de los primeros pick up ("picú", tocadiscos) que había en Pamplona.
Digo "de los primeros" porque, desde 1956 -que se compró el pick up-, hasta 1960 -que nos fuimos a la calle Aralar-, no fueron pocos los melómanos que paseaban por la solitaria Dormitalería sin otro motivo que escuchar la música que, a generoso volumen, ponía mi hermano.
Otra anécdota que recordamos a menudo en familia es el grito habitual que daba Alicia Martínez Alzórriz, la profesora de inglés, "la teacher", desde su casa a la nuestra por el lado del patio:
- ¡¡¡Carlos, Only you!!!
Only You fue lanzado por Los Platters ese mismo año de 1956. Debió de ser el primer disco que tuvimos en casa. 
Alicia, desde donde estés (*),  disfrútala otra vez:
*Esquelas de Narciso y Alicia
01/07/1989
Dormitalería 18, en 2009, poco antes de la reforma
PRIMER ANIVERSARIO DE SEÑOR D. Narciso Quintana Ros que falleció en Pamplona el día 5 de julio de 1988 a los 78 años de edad... Su esposa, Alicia Martínez Alzórriz; hija, Blanca; hijo político, Alan McBrien; hermana, Blanca; hermano político, Vittorio Diosi; sobrino, Víctor... función de aniversario que se. celebrará HÓY, SABADO, día 1, a las OCHO de la tarde, en la iglesia parroquial de San Juan Bautista (Jesús y María). Domicilio: Dormitalería, 18-1°. PAMPLONA
26/04/2002
LA SEÑORA Doña Alicia Martínez Alzórriz (VIUDA DE NARCISO QUINTANA) (LA TEACHER) falleció en Pamplona el día 24 de abril de 2002 a los 85 años de edad, confortada con los Santos Sacramentos. D.E.P. Sus hijos: Blanca y Alan Mc Brien; hermano político: Vittorio Diosi (Vdo. de Blanca Quintana); sobrino: Víctor Diosi; ...funerales qué se celebrarán MAÑANA SÁBADO, día 27, a las SIETE Y MEDIA de la tarde en la iglesia parroquial de San Agustín de Pamplona…
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Alicia pasó el relevo de los americanos a M.A. Eguíluz y J. Madina
Con Blanqui, hija de Alicia Martínez, 'la teacher', anfitriona de americanos
Casada con Narciso Quintana y fallecida en 2002, Alicia acogió en su casa a los primeros estadounidenses venidos a San Fermín, y conoció a Hemingway y Orson Wells
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JOANA PERNAUT (DN 14/08/2020)
Cuando corredores estadounidenses, como Joe Distler, quedaban a comer en el bar Otano de Pamplona, en plenos Sanfermines, colocaban una silla vacía con flores. Lo hacían en memoria de Alicia Martínez. Una mujer conocida, fuera y dentro de Pamplona, como 'la teacher' (la profesora), quien falleció en 2002 a los 85 años.
Aquel pequeño homenaje han dejado de celebrarlo, en parte, porque la única hija de Alicia, Blanca, se mudó a Pamplona desde Estados Unidos en 2013. Con su ayuda y los recuerdos de Tere Goñi y Joe Distler rendimos honores a una muy querida anfitriona de estadounidenses en Pamplona y, especialmente, en San Fermín.
Alicia, cuyos padres provenían de la localidad navarra de Urroz, nació en California (1917). A los 18 años, deseosa de conocer la tierra de sus raíces, viajó a Navarra (1935) en una ruta diseñada con billete de vuelta. La guerra civil y el amor, sin embargo, trastocaron sus planes iniciales.
Con 20 años (1937) se casó con el pamplonés Narciso Quintana, de quien se enamoró en un bar de la Bajada de Javier. Juntos se asentaron en una casa de la calle Dormitalería (18-1º) y, ya en 1948, empezó a impartir clases (particulares) de inglés en la capital navarra a los 32 años. De ahí su apodo, 'la teacher', dos palabras que brotan aún de la boca de muchos pamploneses seguidas de piropos, como en el caso de Tere Goñi. "Nos sentábamos en el restaurante y, mientras comíamos, hablábamos y yo aprendía inglés. Era una mujer excepcional", recuerda con cierta melancolía.

Anfitriona de los americanos del Encierro
Joe Distler y Larry Belcher: americana, luego miuras
Aquella mujer acogió en su corazón y hasta en su casa a los americanos que llegaban a Pamplona, sobre todo durante las fiestas. Determinante resultó el conocer a Joe Distler en 1968. Blanca narra que circulan dos versiones de aquel primer encuentro. "Joe cuenta que ocurrió en las escaleras de la casa de Dormitalería. Ella le habló en un inglés perfecto", reproduce. Y Joe Distler lo confirma. Con sólo mencionarle el nombre de 'la teacher' su piel se eriza. "¡Oh, la teacher! ¡Era mi mum (madre)!", exclama sosteniéndose el corazón. De hecho, Blanca ratifica que para Alicia Joe también era su son (hijo).
"Dormía en unas escaleras cuando alguien me dio una patada en el culo y me habló en inglés. 'Dou you speak English? (¿Hablas inglés?) le pregunté asombrado", rememora Joe entre risas. Y desde entonces hasta la actualidad. "Todos los años pongo una vela en su casa", informa. Y las anécdotas se le amontonan entre sonrisas. "Tenía muchas influencias. ¡Era 'la teacher'! Llegué a comprarme un frigorífico en Pamplona con un 30% de descuento con su ayuda", cuenta.

Blanqui recuerda a Hemingway y Orson Welles
Canito, Hemingway y Juanito Quintana 1959
Fruto de esa amistad, otros estadounidenses se animaron a participar en una fiestas divulgadas en parte por el escritor Ernest Hemingway, con quien 'la teacher' también se codeó. Al igual que con el actor y director de cine Orson Welles. Blanca fue testigo de ambos encuentros y atesora dos 'fogonazos'. "Tenía unos 8 años y mi madre me llevaba de la mano. Creo que estábamos en el bar Iruña. Hemingway lucía una barba blanca muy poblada y hablaba con mi madre todo en inglés", describe. Respecto a Welles, guarda una imagen de un señor "gordísimo", quien no pagó una traducción a su madre.
"Era muy generosa y alegre, les buscaba habitación y les presentaba a gente, porque conocía a muchas personas por dar clases", agrega Blanca. Además, su casa, en el corazón de la ciudad, tenía las puertas abiertas. Y su esencia también llegó en la década de los cuarenta hasta escritores de 'Time' como Wertenbaker y más tarde a fotógrafos como Jim Hollander.

Los Quintana
A ellos y al resto, entre otras cosas, ella les habló de toros, del encierro. Lo hizo a través de los conocimientos de su marido, Narciso Quintana, modelista, cuyo padre era primo carnal del dueño de la pensión Quintana, en la que se alojaba Hemingway y que inspiró el hotel Montoya del libro 'Fiesta'. "Mi padre era corredor. A mi madre, en cambio, no le gustaban los toros", puntualiza Blanca.

Vidas paralelas
Desde que llegara a Pamplona el pasado año (2013), no le deja de extrañar la cantidad de gente que se acuerda de su madre. "Es mucha más de la que pensaba", comparte.
Esta sorpresa se le enreda con la dureza que ha entrañado su mudanza. "Mi marido, Alan, profesor de español, murió a los 64 años. Vivíamos en Albany, Nueva York y él siempre me decía que, si él moría primero, yo tenía que volver a Pamplona". Blanca siguió su consejo y en 2013 aterrizaba en su ciudad natal. "Siento que vuelvo a casa, mucha gente conoce a 'la teacher", reflexiona, quien está terminando de acondicionar un piso en el barrio de San Juan. Conforme lo hace, peleando con los trámites que supone tener dos nacionalidades, se va contando su vida de otra manera.
"Me he dado cuenta de que la vida de mi madre y la mía son paralelas. Ella vino aquí con 18 años y se quedó. Yo me marché a estudiar a Estados Unidos con 20 años y me quedé, hasta ahora. Así, ambas tenemos dos nacionalidades. Ella era Quintana en Estados Unidos y yo aquí soy McBrien", plantea quien comenzó a dedicarse a la enseñanza, aunque la dejó porque no le gustaba y trabajó para el Gobierno del Estado de Nueva York.
Estar en Pamplona y hablar de su madre, a Blanca, también la devuelve a aquellos primeros años de 'la teacher' en la capital navarra: "Tuvo que ser duro dejar San Francisco, abandonar la existencia que llevaba allá y llegar a la guerra. Mi madre era muy fuerte, tuvo que ser bien difícil aquel comienzo...". Tere Goñi, por su parte, rememora que Alicia no le hablaba de la guerra: "Ella me contaba que se quedó en Pamplona porque se había enamorado".

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Luz que brillas (habanera del Norte de España)

La mano de Irulegui tira a canasta. Foto de Pío Guerendiáin (10.09.22)
Y además estaba el misterio de la camioneta verde, que se ensanchaba y crecía.. tenía que crecer, de lo contrario no hubiéramos cabido tantos en ella. 
Puente de Iroz. Jesús Diges DN
Amontonados, sentados unos encima de los otros, camino de Iroz (valle de Esteríbar) donde, a la orilla del río, pasábamos muchos domingos del verano, que se hacían tan cortos aunque el día fuera largo... «Oh qué noche silenciosa, oh luna clara y hermosa», solía cantar cuando volvíamos. Y aquella canción coreada por todos, parecía la más bonita del mundo. Pero claro, ¿cómo van a creer mis lectores que tuve una tía como ella? ¿No es más fácil creer en Peter Pan o Harry Potter? Pero ahora Nunca Jamás está de luto, la muerte, envidiosa de nuestra suerte se la ha llevado, dejándonos a los que fuimos niños a su lado, con la impresión de que nos han quitado a pedazos la infancia que ella llenó de felicidad con aquel corazón, que como la camioneta verde, crecía y crecía para que todos pudiéramos entrar en él.
Lucía Baquedano La ventana DN 10.10.2002

Ya han celebrado varios ensayos el grupo coral del Klub, pues durante el plenilunio del día 3 y a las tres de la mañana dará un concierto, siendo entre las obras que canten las que más gustarán a los radioescuchas la popular "Luz que brillas en el cielo" y la gran rapsodia vasca del maestro King Pulas "Kakalarri naiz"
La Prensa: 
único diario español e hispano americano en Nueva York, 
de circulación certificada por el ABC 
Nueva York, miércoles 30 de Agosto de 1939
Pío Guerendiáin 2022-10-12 at 22.36.45
Será, seguramente, por la letra, de las canciones más cortas del mundo. Cuatro versos octosílabos:
Luz que brillas en el cielo,
¡Oh luna clara y hermosa!
¡Oh qué noche silenciosa!
Tú mitigas mi dolor
Teníamos que repetirla tres veces para que supiera a algo. A dos voces, en diálogo con el solista
No sé si la aprendí en el Seminario o, antes, en la Escolanía Santa María la Real, con don Javier Redín.

Antigüedad
La Biblioteca Nacional no va más allá de 1964. Para esa fecha ya la cantábamos nosotros.
En la hemeroteca de Diario de Navarra ni siquiera pasa del 2000, pero con ese artículo delicioso de Lucía Baquedano, que habéis visto.
Tenía esperanzas en la Prensa Histórica, que me llevara al siglo XIX, pero se queda en 1939.
Así que nos conformamos con "La Prensa", de Nueva York, que confirma mis sospechas de que esta habanera tan romántica es del norte de España (todas las referencias son de periódicos del norte). Y la presenta como "popular" ya en 1939.
Escuchad esta maravillosa versión:

Documentación
1. Excursión a "La Granja" del Kurtzulu Klub
Al igual que el pasado año, este club se propone hacer su jira a las montañas de Catskill durante las fiestas de Labor Dayl.
Saldrá una caravana automovilística desde esta ciudad, el sábado día 2, con la esperanza de retornar a altas horas de la noche del día 4. 
Durante la estancia en "La Granja" se celebrará una grandiosa fiesta, que superará por mucho a la celebrada el pasado año. 
En el rio Esopus, que es el que colinda con la finca de los señores Marcos y Fuentes, habrá cucañas, concurso de natación, regatas de toneles, palo ensebado, suelta de patos, etc., etc. Habrá una "grandiosa y vertiginosa carrera de cerdos con alpargatas rojas" entre los pueblos de Aliaben y Phoenicia y el que tenga la suerte de salir victorioso en la carrera no sabe que los del Kurtzulu Klub se lo comerán asado.
Ya han celebrado varios ensayos el grupo coral del Klub, pues durante el plenilunio del día 3 y a las tres de la mañana dará un concierto, siendo entre las obras que canten las que más gustarán a los radioescuchas la popular "Luz que brillas en el cielo" y la gran rapsodia vasca del maestro King Pulas "Kakalarri naiz". Después del concierto se servirá una opípara berakatz sopa.
El baile será continuo durante los tres días y el dormir sólo se permtirá de pie. Para que no queden agotadas las existencias líquidas del bar como el pasado año, el señor Fuentes está en comunicación directa con media docena de fábricas de cerveza.
Se tienen noticias que en " La Granja" el comité de recibimiento ha nombrado al hijo adoptivo de la floresta, al protector de animales, al bueno de Lorenzo, como "introductor general" con plenos poderes, para que durante los tres días de fiesta reine la armonía y el buen humor.
La Prensa: 
único diario español e hispano americano en Nueva York, 
de circulación certificada por el ABC 
Nueva York, miércoles 30 de Agosto de 1939

2. Nuestra tía Tere 
Yo conocí el país de Nunca Jamás, aquel lugar increíble donde los niños eran felices, jugando sin que nunca aparecieran los mayores con su jarro de agua fría, diciendo qué se podía y qué no se podía hacer. Claro, que en mi Nunca Jamás, estaba la tía Tere con su pelo rubio y la sonrisa alegre. Pero como ella era diferente, nos negábamos a creer que fuera mayor, aunque algunos la llamaran formalmente Teresa y tuviera cuatro hijos. Además, ¿qué importaba que fuera mayor, si supo hacer de su casa el lugar maravilloso para todos los niños, parientes de uno u otro lado, que nos reuníamos allí las tardes de los domingos de invierno? 
A veces, cuando algunos niños me preguntan acerca de mi infancia y les hablo de nuestra tía Tere, me miran incrédulos. ¿Cómo van a creer que en su casa se podía jugar al escondite por todas las habitaciones, debajo de las camas, en el interior de los armarios o en la despensa?¿Pueden creer que el fondo del largo pasillo albergan un sensacional columpio, barras para hacer gimnasia y que del techo pendieran dos gruesas cuerdas llenas de nudos, para trepar por ellos y bajar deslizándonos por una barra como los bomberos? ¿Que la gran cocina se convertía en nuestra, cuando la invadíamos para elaborar magdalenas y chandríos, entre nubes de harina y charcos de aceite, que al terminar limpiábamos .a nuestra manera»? ¿Pueden creer que cada domingo aparecieran en la mesa todos los tebeos, que entonces eran muchos, y que tras haber sido leídos ávidamente nos los repartiera para que cada uno pudiéramos llevar a casa el nuestro? ¿Y que en la máquina de escribir, con sólo dos dedos una podía dejar volar su imaginación? ¿Y aquella otra máquina que proyectaba en la blanca pared de la cocina divertidas películas de Jaimito? 
Y además estaba el misterio de la camioneta verde, que se ensanchaba y crecía.. tenía que crecer, de lo contrario no hubiéramos cabido tantos en ella. Amontonados, sentados unos encima de los otros, camino de Iroz donde, a la orilla del río, pasábamos muchos domingos del verano, que se hacían tan cortos aunque el día fuera largo... «Oh qué noche silenciosa, oh luna clara y hermosa», solía cantar cuando volvíamos. Y aquella canción coreada por todos, parecía la más bonita del mundo. 
Pero claro. ¿cómo van a creer mis lectores que tuve una tía como ella? ¿No es más fácil creer en Peter Pan o Harry Potter? Pero ahora Nunca Jamás está de luto, la muerte, envidiosa de nuestra suerte, se la ha llevado, dejándonos a los que fuimos niños a su lado, con la impresión de que nos han quitado a pedazos la infancia que ella llenó de felicidad con aquel corazón que, como la camioneta verde, crecía y crecía para que todos pudiéramos entrar en él.
La ventana Lucía Baquedano
DN 10.10.2002

San Saturnino 2022: La Cofradía nos salva el día

El "Gallico de San Cernin" bajó de la torre. Foto DN
La lluvia ha impedido la salida de los Gigantes a los que padres y niños han esperado en vano. También se ha suspendido la procesión del Patrón de Pamplona. Tan solo el Cuerpo de ciudad, formado por la Corporación, danzaris, chistularis y clarineros, ha recorrido las calles San Saturnino, Mayor, Eslava, plaza de San Francisco, Nueva y San Saturnino hasta la parroquia, donde se ha mantenido la celebración de una eucaristía presidida por el arzobispo de Pamplona, a las 11 horas.
Al suspenderse la procesión por la lluvia, La Pamplonesa, chistularis y gaiteros han estrenado La Aurora a San Saturnino, de Turrillas, a las 11:45 horas, en el atrio la parroquia.
Quienes no han fallado han sido los mozos de la Cofradía. La verdad es que acertaron de pleno cuando, en 2012, un sansaturnino también lluvioso, decidieron dar un concierto tras la Procesión en el Pasaje Seminario. Una hora de concierto simpático y divertido. Y sin subvenciones, por amor al Arte y a Pamplona.

1. Desde Toulouse a Pompelo
Ya que no han podido cantarle al Santo en la Procesión, esta creación de Iñaki Lacunza ha abierto el concierto del Pasaje Seminario (don Francisco)

2. Himno Cofradía
También creación de Iñaki, este himno, digno del mismo Turrillas, me sorprendió desde su estreno, el 3 de Diciembre de 2021. Una gozada.

3. Pamplona, perla del norte
Las canciones de Manuel Turrillas han sabido llegar al corazón de los navarros y este pasodoble, elegante como pocos, nos llena de orgullo a los pamploneses.

4. Popurrí, Himno de Navarra
Aunque sea un popurrí, lo empiezan con seriedad, con el Himno de Navarra, poniéndose algunos la mano en el corazón.

5. Negro José
Toko-toko y Braulia, la pareja de gigantes de tez más oscura,  la suelen candombear en Sanfermines con la excusa de que la letra dice:
Con amor candombea el Negro José
Tiene el color de la noche sobre la piel
Es muy feliz candombeando dichoso él
Amigo Negro José

6. Momento de San Fermín
Iñaki ha sabido recrear ese ambiente de aquellas "mañanitas del siete de julio...", de la vieja canción, "cuando las dianas tocan albores",  con la Procesión y los momentos previos...

7. Popurrí sanferminero
Desde el Uno de Enero, pasando por los borrachos que en el cementerio juegan al mus (surrealismo navarro), qué pedo llevas, Calatayud (realismo navarro)... las canciones de los sanfermines de siempre.

8. No te vayas de Navarra
Segundo himno de Navarra, hecho para los hermanos Anoz, pero que estos no supieron valorar en su día y de ello se aprovechó Mari Fe de Triana. 
Cofrades, no os vayáis de Navarra, que hacéis mucha falta.

9. El cuarto de Tula
Lo escribió Sergio Siaba, un compositor nacido en España, pero criado en Cuba desde los 6 años y del que muy pocos saben o se acuerdan. Es la maldición de los autores. La gente conoce la letra, la música, pero ignora quién la escribió. Y también su significado, que lo entenderemos con este verso: "Que yo creo que Tula lo que quiere es que le apaguen el fuego"

10. Medialuna
Canción solidaria donde las haya. Pablo Sarasate en el Parque de la Medialuna; Julián Gayarre en el de La Taconera... Allí están, muertos de aburrimiento porque ya no pueden ejercer esas increíbles facultades de las que hicieron gala. Pues, los chicos de la Cofradía se acuerdan de ellos y les invitan a tocar y a cantar todos juntos.

11. Casita de papel
Recuerdos imborrables. Con esta frase: "estoy en mi casita de papel", que me decía mi hermana Esperanza, entresacada -supongo- de esta canción, aprendí a andar en septiembre de 1950. Vamos, ayer.

12. Adiós con el corazón
Y para terminar, una despedida de corazón hasta la próxima ocasión. Gracias, Cofradía