Hay herencias que no se guardan en los bancos, sino en el trastero del abuelo: un arsenal de azadas, palés y herramientas prestadas con el que los nietos construyen sus primeros imperios de madera y los padres, en silencio, volvemos a ser niños.
"Cada mañana y cada tarde mi hijo baja a casa del abuelo, su surtidor particular de azadas, hacha, martillo y clavos, y yo finjo escandalizarme, pero no puedo disimular la sonrisa"
Veo que, por suerte, construir una cabaña, esa manera tan básica de imaginar y de estar juntos en el mundo, aún no se ha perdido del todo.
Hubo un tiempo en el que yo también fui joven y lo tenía todo: familia, amigos, un pueblo y un verano eterno por descubrir. Fue una época, entre los 8 y los 14 años, en la que el súmmum de la felicidad era jugar a la guerra con pistolas de plástico, bañarme en la piscina, despellejarme las rodillas con el patinete y dar patadas al balón agarrado a un bocata de chorizo. A veces, todo en el mismo día. Siempre en la calle y rodeado de risas compartidas. Por supuesto, también había tiempo para devorar a Tintín, partirse de risa leyendo El pequeño Nicolás o fundirse la paga en chicles boomer y Shiki Shin, la mítica bolsa amarilla de patatas que llamábamos ‘comida china’. Eso era el verano. Pero había más. La guinda estival. El proyecto que daba continuidad y sentido a las vacaciones: construir una cabaña.
Nosotros las tuvimos de todos los colores: desde estructuras entre árboles que los primos hacíamos pasar por una tienda de chucherías en lo más alto de Isaba a una con jacuzzi en las antiguas huertas de Noáin. Que menudo agujero cavamos entonces. Para habernos matado. Con herramientas debidamente robadas de trasteros paternos, he de añadir.
Y ahora veo que, por suerte, esa manera tan básica de imaginar y de estar juntos en el mundo aún no se ha perdido del todo. Lo constato con la cabaña que mi hijo mediano y su cuadrilla llevan semanas levantando con sus manos. La Estanca, se llama. El nombre lo han sacado, dicen, de un letrero que encontraron por ahí tirado y que han colocado con delicadeza en un lugar destacado. Empezó como nacen las mejores ideas: compartiendo pipas ante un montón de bicis desperdigadas por el suelo.
Y desde entonces, tras buscar el emplazamiento, llevan días creando su hogar. Desbrozan la tierra, crean escalones que bajan al río en el que se bañan, cortan troncos sin sentido y ensamblan palés y chapas regaladas. Hasta aseo tienen: una silla de plástico de bar con un agujero y un cubo debajo. Limpios, los chavales. Cada mañana y cada tarde M. baja a casa del abuelo, su surtidor particular de azadas, hacha, martillo y clavos, y yo finjo escandalizarme. Le digo muy serio que tengan cuidado, que es peligroso, pero por dentro me veo en él, en ellos, y no puedo disimular la sonrisa.
Amanecer andino en la cordillera colombiana. Un paisaje de niebla y silencio que acunó las primeras notas en tres tiempos de 'Volveré mañana', mucho antes de que el Caribe la transformara en habanera
Dedico esta investigación al pueblo de Colombia. En estos tiempos de honda amargura, que estas líneas sirvan para devolverles un pedazo de su propia alma musical. Frente a los expolios del tiempo y de los despachos, sirva esta gacetilla de 1909 para recordar que "Adiós, lucero de mis noches" nació en sus montañas, caminó a ritmo de pasillo lento en sus cuarteles y siempre, por derecho y por historia, les perteneció.
Nota. Esta entrada es de obligada lectura para quien se interese por el origen de esta canción y ponga en duda las atribuciones tradicionales
Debido a su enorme popularidad en muchos países de habla hispana, cada uno de ellos "tira pa casa" y se atribuye su origen.
El caso más vergonzoso es el de España, donde la mayor parte de las partituras de esta habanera llevan la firma del inevitable J.Trayter, que resultó ser el seudónimo de José de Juan del Águila, gerente de la Unión Musical Española. Este sujeto registró a su nombre centenares, quizás miles, de melodías populares, incluso de autor conocido como la que hoy tratamos.
En México siempre se ha entendido como una canción de la revolución mexicana, cosa harto complicada, habida cuenta de que dicha revolución se inició en 1910, cuando la letra de esta habanera fue escrita en el siglo XIX (1884), 26 años antes.
A la búsqueda del origen: J.M. Garavito
He ido a la Prensa histórica y en el buscador he escrito "lucero de mis noches". Y en 1907 me sale esta maravilla de una revista quincenal de Alicante llamada Museo-Exposición:
Preguntando en Google por José María Garavito me aparece esta recopilación de poetas colombianos, "Parnaso colombiano". Y en la pág. 169, una pequeña biografía:
JOSE MARIA GARAVITO A.
Nació en Bogotá el 23 de Enero de 1860, hizo sus estudios en el Colegio de Santo Tomás de Aquino de esta ciudad, y de 1874 á 1879 recibió lecciones de Profesores acreditados y asistió á algunas aulas en la Universidad nacional de 1880 á 1882 redactó La Velada, en 1884 publicó un poema intitulado Las dos ideas en respuesta á el Joven Arturo de Roberto Mac Dowall. Se encuentran poesías suyas en los Folletines de La Luz, en el Almanaque de EI Bogotano de Julio Garavito A., en los Apuntes sobre bibliografía colombiana de Isidoro Laverde Amaya y en La Velada, El Gladiador, La Época y otros periódicos nacionales y extranjeros. De 1881 á 1885 estuvo encargado de la Oficina de ensayos en la Casa de moneda de esta ciudad. Actualmente ha sido nombrado Secretario en propiedad de la Corte de cuentas de la Nación.
Como veis, esa reseña está escrita cuando Garavito tenía poco más de 25 años. Luego he sabido que murió en 1904, con 44 años.
A continuación viene el poema "Volveré mañana", con la misma letra (salvo alguna errata) que la del primer documento y con la fecha de 1884, o sea, que lo escribió con 24 años.
Resumiendo, durante años se atribuyó la letra erróneamente a poetas mexicanos, cubanos o bolivianos, ahora, gracias a estos dos documentos, sabemos con toda seguridad que es de un humilde poeta colombiano: José María Garavito (Bogotá, 1860-1904), que murió sin poder saborear el éxito que su poema iba a tener especialmente a partir de 1909.
Gacetilla "El Soldado" 1909
Volvemos a la Prensa Histórica y en el Diario de la Marina (2ª columna, último tercio), periódico oficial del apostadero de La Habana, del 10 de Agosto de 1909 (el Apostadero de La Habana fue la sede principal de la Armada Española en el Mar Caribe durante la época colonial), encuentro esta reseña que me ha dejado sin palabras, porque supone una revolución respecto a lo que hasta hoy creíamos sobre el autor de la música. Agarraos:
GACETILLA
El Soldado.— Canción colombiana que magistralmente cantaron hace noches en el Teatro Nacional (Teatro Tacón) los señores Francisco Suárez y Claudio García, tenor y barítono del cuarteto "Walkyria," y cuyas inspiradas estrofas copiamos a petición de muchos espectadores que nos manifestaron el deseo de conservar tan sentidos versos. ¿El autor? Ignoramos quién es; pero sí sabemos que difícilmente podrán expresarse en forma más tierna las virtudes que atesora ese héroe anónimo llamado "Juan Soldado."
Adiós, adiós. lucero de mis noches.
dijo un soldado al pie de una ventana;
me voy, pero no llores, alma mía,
que volveré mañana.
Ya se asoma la estrella de la aurora,
ya se divisa en el Oriente el alba,
y en el cuartel, tambores y cornetas
están tocando diana.
Horas después. cuando la negra noche
cubrió de luto el campo de batalla.
á la luz de un vivac, pálido y triste,
un joven expiraba.
Alguna cosa de ella al centinela,
al sentirse morir, dijo en voz baja;
dejó luego el fusil, cerró los ojos,
y se enjugó una lágrima.
Hoy cuentan por doquier todas las gentes
que cuando asoma en el Oriente el alba,
y en el cuartel. tambores y cornetas
están tocando diana.
Se ve vagar la misteriosa sombra
que se detiene al pié de la ventana
y murmura: "no llores. alma mía,
que volveré mañana."
Pequeños cambios respecto al original. El más importante, el título. Pero es perfectamente reconocible el poema de nuestro José María Garavito.
"Canción colombiana...". El autor de la gacetilla, especializado en música, cinematografía y espectáculos, nos garantiza, ya en 1909, que la canción ha llegado al Teatro Nacional de La Habana desde Colombia.
"¿El autor? Ignoramos quién es". Hasta ahora pensábamos que la música original de la obra era de Jorge Anckermann (La Habana 1877-1941), pianista, director de orquesta y compositor cubano. La confesión explícita del cronista de Diario de la Marina es un misil en la línea de flotación de las atribuciones oficiales. ¿Te imaginas que en el Teatro Gayarre pamplonés, en los años 60-90, sonara una pieza de Turrillas, y Filare, el crítico musical de Diario de Navarra, dijera: "¿El autor? Ignoramos quién es". Si la música hubiese sido de Anckermann, el periodista lo habría sabido de inmediato. En 1909, Anckermann era el director de orquesta más famoso de los teatros de La Habana y una figura pública omnipresente en la prensa cultural cubana. Que el cronista ignore al autor confirma que la partitura llegó a Cuba como una obra de importación desde Colombia, de origen desconocido para los locales.
¿Francisco Suárez y Claudio García cantaron una habanera? Casi seguro que no. Tanto la letra original de José María Garavito (publicada originalmente en Colombia bajo el título "Volveré mañana") como su música original viajaron juntas desde Colombia. La melodía que cantaba el cuarteto Walkyria no era probablemente una habanera compuesta en el Caribe, sino un bambuco, un pasillo o una canción andina colombiana adaptada al gusto lírico de la época. La interpretación del tenor Francisco Suárez y el barítono Claudio García caló tan hondo en el público cubano que la canción se "aplatanó" (se nacionalizó cubana de facto). Al convertirse en un éxito local del Teatro Nacional, los músicos de la isla hicieron lo que mejor sabían hacer: ralentizar el ritmo colombiano y meterle el reconocible compás de la habanera caribeña. Es ahí donde, años más tarde, Jorge Anckermann la adapta formalmente para sus agrupaciones y la registra como habanera.
Epílogo. El viaje de "Adiós, lucero de mis noches" (1884–Siglo XX)
1884 | El nacimiento literario (Bogotá, Colombia)
El poeta colombiano José María Garavito escribe y publica el poema "Volveré mañana" (o El adiós del soldado) en la antología Parnaso Colombiano.
Nace como un texto de corte romántico y militar, inspirado en las tensiones civiles del país.
Fines del Siglo XIX | La musicalización andina (Colombia)
Un compositor anónimo (probablemente un músico de banda militar o de los salones de la cordillera) le pone música al poema.
La obra adopta la forma de un pasillo lento o canción andina a ritmo ternario (3/4). Corre de boca en boca y de cuartel en cuartel, difuminando el nombre del auténtico autor musical.
1909 | El desembarco y la gacetilla (La Habana, Cuba)
La canción cruza el Caribe y llega al Teatro Nacional de La Habana con su etiqueta de origen intacta: "Canción colombiana".
El tenor Francisco Suárez y el barítono Claudio García (del Cuarteto Walkyria) la interpretan de forma magistral.
Hito documental: El público se conmueve tanto que la prensa publica la letra a petición popular, dejando por escrito una frase lapidaria que desmonta falsas autorías posteriores: "¿El autor? Ignoramos quién es".
Década de 1910 y 1920 | La transformación caribeña (Cuba)
Tras el impacto de Suárez y García, los músicos locales "aplatanan" la melodía.
El ritmo andino original de tres tiempos se ralentiza y se adapta al compás binario (2/4) de la habanera caribeña.
Músicos de la isla, como Jorge Anckermann, adaptan el tema popular para sus orquestas bajo el título de "El soldado", diluyendo aún más su rastro.
Mediados del Siglo XX | La usurpación de J. Trayter (España)
La habanera llega a España y se convierte en una pieza muy codiciada por las masas corales de la península.
Aprovechando que la melodía carecía de un registro oficial en Europa, José de Juan del Águila (bajo el alias de J. Trayter) se apropia de la obra. La registra en la SGAE con el título de "Adiós, lucero de mis noches" como si fuera suya para lucrarse de forma, seguramente legal, pero ilegítima.
Unión Musical Ediciones, de la que era gerente, publica su partitura coral, obligando a las agrupaciones a pagar derechos por un patrimonio popular que este impostor jamás compuso.
Pepe, no te podremos ver este año en el “Flamenco on Fire” pero todos los aficionados y amigos que aquí tenías sentiremos de verdad muy mucho tu ausencia
En noviembre de 2004 participé muy activamente en la producción del espectáculo “Flamenco… en la frontera” celebrado en el Teatro Gayarre con motivo de la clausura musical de los “Cursos de verano 2004 de las universidades navarras”. En él Pepe Habichuela era el artista principal y, como anécdota, citar que supuso también, por circunstancias inesperadas, la presentación en Pamplona del, más tarde, muy exitoso cantaor “Pitingo”. Desde entonces, y dado el gran éxito de aquel concierto, Pepe ha sido artista de referencia en todas las ediciones de “Flamenco on Fire”, certamen que nació en 2014 para rememorar la figura del gran maestro pamplonés de la sonanta, Agustín Castellón, “Sabicas”.
Hacer en pocas líneas un obituario artístico del guitarrista Pepe Habichuela resulta francamente difícil porque hablar de Pepe Habichuela es hablar de flamenco con mayúsculas. Pertenecía a una de las grandes dinastías del flamenco, conocida por el sobrenombre de “los Habichuela”, y protagonizó junto a su hermano mayor Juan, también ya fallecido, una asombrosa renovación de la guitarra flamenca en los años sesenta, creando ambos dos una maravillosa escuela granaína de guitarra flamenca.
Los dos eran incondicionales admiradores de Sabicas y claro, cómo no, estuvieron presentes en el concierto histórico en el Gayarre con que Sabicas nos deleitó en los Sanfermines de 1982.
Pepe dio sus primeros pasos profesionales en las cuevas del Sacromonte y después se trasladó en los sesenta -con veinte años- a los entonces grandes tablaos madrileños, actuando durante años junto a su hermano Juan en el conocido “Torres Bermejas”. Por aquel tiempo acompañó a dos leyendas del flamenco como Pepe Marchena y Juanito Valderrama pero fue, sin embargo, su estrecha colaboración en los 70 con otra leyenda, Enrique Morente, la que marcó un rumbo distinto en su carrera, grabando dos discos históricos “Despegando” y sobre todo “Homenaje a D. Antonio Chacón”, disco este último Premio Nacional de Discografía del Ministerio de Cultura 1975 y que es un imprescindible en cualquier discoteca flamenca que se precie. También acompañó asiduamente a otra leyenda del cante, Carmen Linares, premio princesa de Asturias de las Artes.
En 1983 inició una interesante carrera como solista grabando su primer disco en solitario “A Mandeli” y abriendo el camino de muchos “jóvenes flamencos” como fue el grupo Ketama, en el que participaba su hijo Josemi y dos sobrinos suyos, Antonio y Juan Carmona.
Inició el camino de la fusión del flamenco con otras músicas, comenzando con el jazzista Don Cherry que dijo de Pepe: “su guitarra sonaba a madera, parecía un árbol que llorase”. Su capítulo quizá más importante, en este sentido innovador fue también la consumación de una antigua quimera suya: la fusión totalmente natural del flamenco con la música clásica de la India de la que resultó el disco “Yerba Güena” grabado con la colaboración de la orquesta india “The Bollywood Strings” en 2001.
Pepe, no te podremos ver este año en el “Flamenco on Fire” pero todos los aficionados y amigos que aquí tenías sentiremos de verdad muy mucho tu ausencia.
Ciudadanos (izda.) observando la maqbara islámica Foto Muru Fraile
De cuando la donostiarra Aranzadi se empeñó en peritar las obras de la Plaza del Castillo justo el Día de San Saturnino, Patrono de Pamplona. Lógicamente, no se les permitió y se enfadaron tanto que arremetieron contra Trama.
Ahora que se cumplen 25 años del inicio de las obras del aparcamiento, no está mal desolvidar este documento para comprobar cuál era -y sigue siendo- el talante de la Sociedad de Ciencias Aranzadi
Del trabajo de Mendiri voy a entresacar este párrafo:
La aparición de estos tesoros arqueológicos paralizó durante meses las obras. Además, durante el proceso se fueron acumulando querellas contra los responsables políticos del parking. Seis ciudadanos presentaron con el inicio de las obras una demanda en la que acusaban a la alcaldesa, Yolanda Barcina, al director de Cultura y de la Institución Príncipe de Viana, Juan Ramón Corpas Mauleón, y a concejales y responsables municipales de atentar contra el patrimonio histórico. Admitida a trámite, la jueza, Aurora Ruiz, encargó una pericial a la Sociedad de Ciencias Aranzadi, respondida por una contrapericial de Trama. La querella terminó por archivarse.
“Insultos, amenazas constantes, lanzamiento de piedras desde el
exterior de las obras e incluso intentos de dañar vehículos”.
“Algunos integrantes del equipo llegaron a recibir amenazas de
muerte, cuenta”. Los arqueólogos, que “no representaban a ningún
partido ni defendían el proyecto político de nadie”, fueron
“señalados, insultados y amenazados simplemente por cumplir con su
trabajo”, pues no dependía de ellos ninguna decisión sobre el
tratamiento o destino de los restos. “Eso fue la parte más dura de
todo aquel proceso”, recuerda García Barberena
Termas, junto al kiosco. Desconocido
Y el Día de San Saturnino, el Patrono de Pamplona, cuando la ciudad celebra su fiesta más íntima, con Gigantes y procesiones, una delegación de Aranzadi, que el día anterior había venido desde San Sebastián, se presenta en la zona de obras de la Plaza del Castillo. Llevan en mano el auto del juez que designa para el peritaje expresamente al secretario general de Aranzadi, Juan José Aguirre Mauleón y al equipo formado por Alfredo Moraza Barea, Alex Ibáñez Etxeberria, Larraitz Arretxea Sanz, Sonia San José Santamaría, David Zapirain Karrika y Juan Carlos Mora Afan.
La aparición de cuatro miembros de Aranzadi en la escena de la Plaza del Castillo está motivada en la denuncia que presentaron ocho personas relacionadas con el colectivo que se opone a la construcción del parking. Miguel Ángel Muez Ororbia, Peio Iraizoz González, Jacinto Martínez Alegría, Pedro Iriarte Lusarreta, Juan del Barrio Iglesias y Jesús Arbizu Churío pidieron entre otras cosas en los tribunales el arbitraje de una sociedad especializada e indepediente. Sugirieron tres nombres, entre ellos el de Aranzadi.
El "menhir" medieval
Pues bien, cuando llegaron los técnicos de la sociedad guipuzcoana Aranzadi, se encontraron, como es lógico, una Plaza del Castillo completamente parada y cerrada a cal y canto. No había arqueólogos ni operarios puesto que, como hemos dicho, se celebraba la festividad de San Saturnino. Según relataron fuentes del Ayuntamiento de Pamplona los cuatro técnicos intentaron acceder al interior del recinto de la plaza donde se desarrollan las excavaciones arqueológicas previas a las obras del aparcamiento. Un vigilante les impidió el acceso, una vez que el guarda comunicó a la dirección de la obra y a los responsables municipales y de Príncipe de Viana el objetivo de la visita. Una fuente del Ayuntamiento señaló que la negativa produjo el enfado de los técnicos que al parecer amenazaron con acudir al juzgado de instrucción número 3 a interponer denuncia.
Resulta que los cuatro técnicos de Aranzadi habían llegado a Pamplona el día anterior, el miércoles 28. Ese día se dirigieron al director de Obras del consistorio, Ignacio Balsa, a quién presentaron como acreditación una copia del auto del juzgado de 23 de noviembre en el que se especifica que es la sociedad Aranzadi la elegida para realizar el peritaje. Previa consulta con los letrados, Balsa respondió que la acreditación resultaba insuficiente y que además el consistorio conocía por los medios de comunicación que esa sociedad había sido elegida para el peritaje pero no se le había informado oficialmente mediante la remisión del auto. En estas condiciones, Balsa ya les avisó de que no podía autorizar el acceso a la zona de excavaciones de ninguno de los seis técnicos que el juez autorizaba.
Pues, a pesar del aviso, los cuatro pertinaces miembros de Aranzadi (¡qué raro que 25 años después no se llamen "Arantzadi", como propone Euskaltzaindia!) se presentaron el jueves, Día de San Saturnino, a pie de obra y volvieron recibir la misma negativa.
Dos fueron los motivos de la negativa a franquearles el paso, según señalaron desde el consistorio y la institución Príncipe de Viana:
El primero, la ausencia de comunicación oficial del auto del juez lo que supone que, al menos oficialmente, el Ayuntamiento desconoce que la firma encargada del peritaje es Aranzadi.
El segundo, la insuficiente acreditación como miembros de la sociedad Aranzadi de los técnicos.
Madre e hija
En cuanto a la independencia y objetividad de la pericial de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Trama, la empresa que dirigía Mercedes Unzu, afirma, un cuarto de siglo después, que “la intervención de Aranzadi estuvo claramente condicionada (o sea, determinada) por un contexto de confrontación política y social, y partió de unas conclusiones prácticamente predeterminadas”. La Sociedad Aranzadi “mostró graves deficiencias en su trabajo”, argumenta María García-Barberena, que se apoya en que “una valoración arqueológica realizada en buena medida desde una verja, con tan escaso trabajo directo y sin estudiar la documentación disponible, difícilmente puede considerarse una pericial científica rigurosa”. Ante las “gravísimas acusaciones” que Trama recibió de la Sociedad Aranzadi, Gabinete TRAMA emitió su propio informe contrapericial que abordó “punto por punto” la entregada ante el juez.
Más allá de su carrera pública y militar, Gan Pampols destaca en el ámbito deportivo y de la aventura. Se convirtió en el primer español (y la quinta persona en el mundo) en alcanzar las "tres puntas de la Tierra": la cima del Everest, el Polo Norte geográfico y el Polo Sur geográfico. Pero hoy toca Ceuta y Melilla...
"España debe mostrar una voluntad inquebrantable de defender sus intereses nacionales por todos los medios necesarios"
La soberanía española sobre Ceuta y Melilla es un hecho histórico que sitúa a ambas ciudades como territorio nacional mucho antes de la existencia del actual Estado marroquí. Ceuta fue conquistada el 21 de agosto de 1415 por una expedición militar del rey Juan I de Portugal, arrebatándole la plaza al sultanato benimerín de Fez. Tras la Unión Ibérica en 1580, pasó a la Corona de España. Cuando la Unión se disolvió en 1640, la ciudad decidió voluntariamente permanecer bajo soberanía española, lo cual se ratificó formalmente en el Tratado de Lisboa de 1668. Por su parte, Melilla fue incorporada, por una expedición castellana liderada por Pedro de Estopiñán, el 17 de septiembre de 1497 con el aval de los Reyes Católicos. La ocupación fue pacífica debido a que la ciudad se encontraba en ruinas y abandonada en aquel momento.
El actual Reino de Marruecos no se fundó hasta 1956. Durante el periodo de los protectorados español y francés (19121956), Ceuta y Melilla nunca formaron parte del protectorado, ya que siempre fueron consideradas territorio nacional español. Desde su conquista no ha pasado un solo día en que ambas ciudades hayan dejado de estar bajo la soberanía de España.
Marruecos sostiene pretensiones descolonizadoras que carecen de base legal bajo el derecho internacional. Las Naciones Unidas no consideran a estas ciudades como territorios pendientes de descolonización ni las incluyen en la lista de territorios no autónomos. El Comité Especial de Descolonización (C24) ha rechazado o archivado sistemáticamente las reclamaciones marroquíes desde 1975. A diferencia de colonias como Gibraltar, Ceuta y Melilla están integradas constitucionalmente en el Estado español. Tienen representación política propia pues ambas ciudades eligen sus propios diputados y senadores en las Cortes Generales, y están plenamente integradas en las instituciones nacionales y en la Unión Europea; son parte inalienable de España.
Ceuta, desde África, mediados del XVI Frans Hogenberg
La relación con Marruecos ha estado marcada por constantes desencuentros y presiones territoriales. Entre los conflictos históricos destaca la guerra no declarada de Ifni (195758), que fue el primer gran conflicto armado tras la independencia marroquí, resultando de él la cesión por España de Cabo Bojador Tarfayay, posteriormente, de SidiIfni en 1969 debido a la presión internacional. Más adelante, fue la Marcha Verde (1975), donde Marruecos utilizó a 300.000 civiles (con unidades militares infiltradas) para invadir la provincia del Sáhara español, una acción apoyada por Estados Unidos y Francia para evitar un Estado saharaui independiente bajo influencia de la Unión Soviética a través de Argelia. Otro hito fue la crisis de Perejil en 2002, donde la ocupación del islote por fuerzas marroquíes fue respondida con una operación de fuerzas especiales españolas que desalojó a los invasores retornando al statu quo previo.
En los últimos años, Marruecos ha recurrido a tácticas de la llamada Zona Gris del espectro del conflicto, esto es, técnicas de desestabilización de compleja atribución, sin entrar en conflicto directo, pero afectando a los intereses del adversario, entre otras, el espionaje electrónico, la tolerancia a tráficos ilícitos, la desinformación en redes sociales o la inmigración ilegal como arma política. El ejemplo más claro ocurrió en 2021, cuando las autoridades marroquíes permitieron el paso de más de 10.000 inmigrantes (incluyendo menores) a Ceuta como represalia por el tratamiento médico en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali.
El 30 de julio, 72.000 personas asaltaron la frontera de Ceuta en el incidente más grave desde la Marcha Verde. Aunque la mayoría regresó, miles de inmigrantes irregulares permanecen allí, desbordando los servicios asistenciales y generando inseguridad. Entre ellos hay más de mil menores que, por ley, España debe acoger.
Esta crisis satura la gestión nacional y tensa las relaciones con la Unión Europea; de hecho, varios países cuestionan el control fronterizo español y han restablecido controles físicos en el Espacio Schengen. Asimismo, el conflicto genera una delicada posición diplomática exterior debido a las tensiones con Estados Unidos e Israel, aliados estratégicos de Marruecos.
Ceuta. Maps
Resulta paradójico que, a pesar de la gravedad de estos hechos, no se exijan responsabilidades a Marruecos, quien goza de un Estatuto Avanzado con la UE que implica cooperación reforzada en seguridad, control migratorio y ayudas financieras. Es prácticamente imposible que Marruecos no tuviera conocimiento de la concentración progresiva de más de 70.000 personas en su frontera, y existen pruebas de que la gendarmería facilitó su paso e impidió el regreso de nadadores a su territorio.
Diversos análisis critican tanto la actuación marroquí como la respuesta interna española. Al respecto, es poco creíble que los analistas de inteligencia no advirtieran indicios como el tráfico en redes sociales, la venta inusual de material de playa o la progresiva concentración de nacionales no residentes y subsaharianos en la zona de Castillejos al otro lado de la frontera. En todo caso, conviene recordar que la responsabilidad final recae siempre en las autoridades políticas. Aunque los informes de inteligencia no puedan predecir el lugar, día y hora exacta de un asalto, sirven para que los responsables tomen decisiones de escalada en presencia y actitud para reforzar la seguridad. La falta de precisión en la información no puede ser una excusa para la inacción; los responsables deben tener amor a la responsabilidad y decisión para resolver estas crisis. Ante la posibilidad de que estos ataques se repitan, es necesario activar una hoja de ruta basada en cuatro pilares esenciales para el futuro.
El primero es la seguridad física, que implica fortalecer perímetros y dotar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de medios tecnológicos y personal suficiente. El segundo es la colaboración bilateral, garantizando una gestión conjunta en la frontera que sea rápida, ejemplar y contundente para que actúe como disuasión. El tercero radica en establecer incentivos y condicionalidad en su administración, estimulando la cooperación marroquí y graduando las ayudas y mecanismos propios y de la UE en función de la efectividad real de Marruecos contra la inmigración irregular y el crimen organizado. El cuarto es la disuasión estratégica, donde España debe mostrar una voluntad inquebrantable de defender sus intereses nacionales por todos los medios necesarios, ejerciendo su soberanía con determinación.
Como corolario, cabe recordar las palabras de Churchill a Harold Macmillan tras los Acuerdos de Múnich señalando las consecuencias de la cesión continuada ante una potencia expansiva: "Se te dio a elegir entre la guerra y la deshonra. Elegiste la deshonra, y tendrás la guerra".
Un momento de la ofrenda floral en memoria del subteniente del Ejército Francisco Casanova, asesinado por ETA un 9 de agosto de hace 26 añosIRATI AIZPURUA
Recuerdo a Paco Casanova en Berriozar en el 26 aniversario de su asesinato a manos de ETA
El colectivo Vecinos de Paz acusa al partido socialista de "traición" por estar "gobernando con los proetarras"
ETA asesinó al subteniente del Ejército Francisco Casanova un 9 de agosto de hace 26 años. Desde entonces el colectivo Vecinos de Paz de Berriozar, donde vivían Casanova y su familia, recuerda su memoria este día con una misa y una ofrenda floral en el monumento La puerta de la libertad, junto a la Plaza del Sol (Eguzki). Al acto han asistido la viuda, Rosalía Saiz-Aja, y la hija, Laura Casanova. También representantes del Ejército, de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Foral. Como representantes políticos se han podido ver a cargos de UPN, PP y Vox. No ha habido asistencia del Gobierno de Navarra.
Laura, Rosalía, María y Cristina
La portavoz de Vecinos de Paz, Maribel Vals, ha querido en su intervención honrar la memoria de todos los asesinados por ETA y también acusar al Partido Socialista de “traición” a las victimas por “gobernar con proetarras”. “Estamos hartos de que nos digan que la ETA no existe”, ha dicho, refiriéndose a la agresión en una terraza de un bar de Berriozar la noche de la final del Campeonato del Mundo. “Demuestran que te pueden agredir si haces algo que les molesta. Eso sí, lo hacen como siempre: en manada y con la cara cubierta”.
"Que los proetarras actúen así no nos extraña. Lo triste y vergonzoso es que los Gobiernos de Sánchez y Chivite quieran que olvidemos y pasemos página. No habría mayor infamia que que asesinásemos también el recuerdo de quienes fueron nuestro escudo hasta el punto de perder la vida por la paz y la libertad de todos", ha sostenido.
El acto ha concluido con el encuentro de jotas Francisco Casanova, con la participación de Laura Casanova.
Este domingo 9 de agosto, la memoria y el cariño nos unen en Berriozar: acompáñanos en la Puerta de la Libertad para abrazar a la familia de Paco junto a Maribel y Vecinos de Paz. ¡Tu presencia es su fuerza!
Queridos amigos:
El 9 de agosto se cumplirán 26 años del asesinato de Paco (Francisco Casanova), a manos de la ETA, en Berriozar.
Tristemente hoy en día las víctimas de la ETA molestan, se las deja cada vez mas solas, y hay un empeño infame de pasar página y que olvidemos a quienes perdieron la vida por la libertad de todos. En nosotros está de que no sea así. Por ello os invitamos a seguir manteniendo vivo en el corazón y la memoria a Paco, y junto a él, a todas las víctimas de la ETA. Ante tanta ignominia, todos los homenajes son pocos, como el que hacemos en Berriozar en la fecha exacta de su asesinato.
Os pedimos que hagáis un hueco en la agenda de verano, os esperamos el domingo 9 de agosto.
Por favor, dadle la mayor difusión posible.
Muchísimas gracias.
Un abrazo,
Maribel
El acto central en memoria del subteniente del Ejército Francisco Casanova Vicente, organizado por el colectivo Vecinos de Paz, tendrá lugar este domingo 9 de agosto en la localidad de Berriozar. El programa oficial de la jornada conmemora el 26º aniversario de su asesinato a manos de la banda terrorista ETA.
Programa de Actos (Domingo 9 de Agosto)
Los actos programados para rendir homenaje y preservar la memoria histórica constan de las siguientes partes:
19:00 horas — Misa Navarra: Celebración religiosa en la Parroquia San Esteban de Berriozar (Plaza San Esteban s/n).
20:00 horas — Ofrenda Floral: Acto solemne de entrega de flores en el monumento "Puerta de la Libertad", erigido en recuerdo de Casanova y de todas las víctimas del terrorismo (junto a la Plaza del Sol-Eguzki).
A continuación — Encuentro de Jotas: Celebración del tradicional Encuentro de Jotas "Francisco Casanova" en el mismo parque, honrando su memoria y su vinculación cultural con esta música tradicional navarra.