viernes, 9 de octubre de 2026

Oskitz: "Sólo quiero volver con mis padres"


Oskitz Blanco Pérez de Heredia, investigado por la agresión del 19 de Julio a un grupo de militares en Berriozar, rompió a llorar ante la jueza y manifestó: "Sólo quiero volver con mis padres". 
Fijaos que Oskitz no dijo "Sólo quiero volver con mis aitas". Ante la jueza se le pasó esa tontería que cada vez se lee más en ciertas redes sociales.
La jueza concretó además la actuación que se le atribuye personalmente:
"A usted se le imputa que utilizó una defensa extensible, que constituye además un arma prohibida para personas que no son de seguridad", manifestó.
Unos de los abogados de los militares detalló los efectos de su actuación: "Los indicios son claros y meridianos. Esta persona es la que fracturó varias costillas a uno de mis clientes".
La magistrada decretó la libertad provisional con medidas cautelares tras valorar los indicios de un ataque coordinado y la petición de las partes. 
No me extraña que se echara a llorar tras dos días detenido, durante los cuales se habría dado cuenta del daño que había hecho y del lío en el que se había metido.

Trayectoria deportiva mutilada
No sé que consecuencias tendrá para sus estudios de robótica en el CI San Juan-Donibane, pero su trayectoria deportiva ha quedado destrozada.
Aunque durante su etapa formativa jugó como portero en equipos de fútbol base de Navarra —como el C.D. Rotxapea o el C.F. Gazte Berriak—, en las plantillas oficiales e inscripciones de la Federación Navarra de Fútbol para la temporada actual (2026/2027) ya no figura de alta.
Su desvinculación definitiva del deporte federado coincide con su situación legal tras ser procesado por los hechos ocurridos en Berriozar en septiembre de 2026. Actualmente, pues, no se encuentra jugando al fútbol de forma activa en ningún equipo federado.

Falta una docena por detener
No olvidemos que en la agresión ocurrida el 19 de julio en Berriozar, la investigación policial determinó que participaron un total de 19 personas encapuchadas.
En el operativo conjunto desarrollado por la Guardia Civil y la Policía Foral se ha detenido a 8 personas, de las cuales cinco son mayores de edad (incluyendo a Oskitz Blanco) y tres son menores de edad.
Faltan 11, sin contar los de la mesa de al lado, detrás de la bici. Fijaos de dónde sale el que se la lleva:

Navarra.com OK Diario nos relata extensamente la comparecencia de Oskitz Blanco (apellido de víctima, no de verdugo) ante la Jueza.

jueves, 8 de octubre de 2026

La Garcilla india, la más lista de la clase

El cuervo de Esopo y la garcilla india
En una de las fábulas de Esopo, del siglo VI a. C., titulada "El cuervo y el jarrón", el ave echa piedras en un jarrón para hacer subir el nivel de agua y poder beber de él, exhibiendo un comportamiento inteligente.
Lo que vamos a ver hoy demuestra un grado de inteligencia mucho mayor. Y no es fábula ni tampoco Inteligencia Artificial (eso espero), al menos no viene así calificado.
Aunque durante siglos se creyó que el uso y la fabricación de herramientas era una cualidad puramente humana, la ciencia ha demostrado que diversas especies planifican, seleccionan, modifican y emplean objetos de su entorno con un claro propósito cognitivo.

Ejemplos destacados en el reino animal
Los chimpancés fueron los primeros en romper el mito gracias a las investigaciones de Jane Goodall. Los chimpancés no solo usan palitos para "pescar" termitas; escogen la rama adecuada, le quitan las hojas laterales de forma consciente y la adaptan para que quepa en el termitero. También usan piedras pesadas a modo de martillo y yunque para romper nueces

La garcilla india
Pero en las últimas décadas ha surgido una sana rivalidad entre primatólogos y ornitólogos. Y estos están fascinados con la garcilla india.
Esta ave demuestra un nivel de inteligencia superior al de la mayoría de las aves comunes. 
El ejemplar de la foto es una garcilla india (Ardeola grayii), también conocida popularmente como paddybird. Pertenece a la familia de las garzas (Ardeidae), un grupo de aves acuáticas mundialmente reconocido por sus avanzadas capacidades cognitivas y estrategias de caza.

Razones de su notable inteligencia:
  • Uso activo de herramientas (Pesca con cebo): Se ha documentado científicamente que algunos individuos de esta especie utilizan la técnica de pesca con cebo. Recogen objetos flotantes, insectos muertos o trozos de pan humanos y los sueltan deliberadamente en la superficie del agua. Luego esperan con paciencia a que los peces se acerquen atraídos por la comida para atraparlos en una fracción de segundo. El uso de herramientas es un rasgo cognitivo muy raro en el reino animal. 
Si antes el cebo era un pececillo, ahora lo es un mosquito que caza al vuelo:
  • Estrategas del camuflaje: Poseen una agudeza visual asombrosa y una gran destreza táctica. Saben utilizar su plumaje pardo para mimetizarse por completo con el lodo y la vegetación de los pantanos, permaneciendo inmóviles como estatuas hasta que su presa baja la guardia. 
  • Gran adaptabilidad urbana: Su inteligencia también se refleja en su resiliencia. Han aprendido a convivir estrechamente con los humanos en zonas urbanas, aprovechando fuentes de comida artificiales (como estanques o basureros) para prosperar donde otras especies desaparecen.

miércoles, 7 de octubre de 2026

50 años del comienzo de los 'años de plomo'

Echa una ojeada al álbum de Isabel Azcárate
50 años del comienzo de los 'años de plomo'
José Ignacio Palacios DN 04/10/2026
El 4 de octubre de 1976, junto al portal de su casa en la Avenida donostiarra, ETA asesinó a Juan María Araluce (no te lo pierdas) Villar, un vasco intelectualmente brillante y con bonhomía, presidente de la Diputación de Guipúzcoa, padre de nueve hijos, notario, procurador en Cortes y miembro del Consejo del Reino. Tenía 59 años. Junto a él fueron abatidos su conductor y tres escoltas.

Un año antes de su muerte, en vida de Franco, había presentado en las Cortes una moción instando la reinstauración del Concierto Económico para Guipúzcoa y Vizcaya, suprimido en 1937, que debía llevar aparejada la transferencia de competencias a las instituciones forales y que tenía que ser el punto de partida para una convivencia democrática en la Monarquía que poco después se iba a restaurar. Para el nacionalismo esto era anatema, y por eso ETA decidió asesinarlo.

Juan María Araluce Villar
Porque cuando Franco muere, en Guipúzcoa y Vizcaya había dos enfoques sobre la restauración foral:
  • Uno era el foralista y concertista, que defendía un modelo de relación provincia-Estado, sin entidades intermedias, similar al de Navarra, con España como nación y con los símbolos e instituciones de cada provincia: Diputación y Juntas Generales, que era defendido por las diputaciones de Guipúzcoa y Vizcaya, con sus presidentes (Araluce y Augusto Unceta-Barrenechea) a la cabeza, por la mayoría de los alcaldes y concejales de Guipúzcoa y por los partidos de la derecha vasco-española. 
  • El otro era el nacionalista, con Euskadi como nación y con símbolos e instituciones comunes: ikurriña, gobierno y parlamento vascos para las cuatro provincias, incluida Navarra, que era el que propugnaban los nacionalistas -PNV y ANV-, los partidos de la izquierda del periodo republicano -PSOE y PC- y el llamado Grupo de Alcaldes de Vergara, minoritario.
Augusto Unceta-Barrenechea
El de 1976 fue un verano caliente en San Sebastián y en otras partes del País Vasco y de Navarra porque, a la desaparición de Pertur, se unieron las protestas y paros laborales generalizados en los que los gritos proamnistía fueron preponderantes. Además, el 3 de julio, Adolfo Suárez tomó posesión como presidente del Gobierno y puso fin al trato exclusivo de los asuntos provinciales con la Diputación, doblegándose a las pretensiones del PNV de que el "pueblo vasco" fuera una comunidad única según el modelo del Estatuto de 1936. Así empezó la política de la permisividad con la que, decían, iban a lograr la distensión y la concordia. En septiembre, quince días antes de su asesinato, sobre "la guerra de banderas", Araluce declaró que no se podía "imponer en una comunidad una bandera que sería rechazada por una parte de esa comunidad". En enero de 1977, después de su asesinato, y tras reunirse con los Alcaldes de Vergara, el ministro de la Gobernación ‘toleró’ la ikurriña para “que no den mucha guerra”, para que “se integren” y por el “qué más da”. Entonces, Unceta-Barrenechea declaró: "me van a matar, nos van a Matar" y envió una durísima carta al ministro diciéndole: "Sr. ministro: En mi vida, en pocos días, han ocurrido varias situaciones que jamás hubiera podido soñar que pudieran sucederme. Que me traicionara un ministro, [...] Usted ha jugado conmigo y ha hecho que en este momento sea yo en Vizcaya un valiente para unos y quien les ha chafado la maniobra para otros...". Unceta-Barrenechea, y dos escoltas, serían asesinados el 8 de octubre de ese año.

El atentado de Araluce, del que ahora se han cumplido 50 años, cambió el transcurrir de la Transición en el País Vasco porque con él se inició la limpieza ideológica y la persecución implacable de todo aquel que no se identificara con el nacionalismo, que no pidiera la oficialidad del euskera, que no exigiera la amnistía, la legalización de la ikurriña o la reivindicación del autogobierno en nombre de la foralidad. En definitiva, de los "antivascos" que tenían que ser exterminados, por lo que miles de vascos y navarros no nacionalistas tuvieron que huír de su tierra.

Y, ese día, mientras que la viuda de Aralauce declaraba: "Les perdono a todos los que le han matado y queremos que se termine el odio [...] Estamos rezando mucho por todos ellos y les perdonamos de todo corazón.", los partidos de la izquierda celebraron la matanza porque para ellos los etarras eran héroes y patriotas, y el PNV se limitó a "lamentar", sin condenar, el quíntuple homicidio. Habían comenzado los tiempos en los que unos movían el árbol y otros recogían las nueces. En definitiva, los ‘años del plomo’ en los que unos mataban y otros miraban para otro lado sin condenar lo que “esos chicos” hacían.
José Ignacio Palacios Zuasti. 
Exconsejero del Gobierno de Navarra.

martes, 6 de octubre de 2026

El 15-M funcionó, pero esto no va a colar

Esto no va a colar, por once razones evidentes
El 15-M funcionó, pero es que entonces éramos mucho más ingenuos.
Fernando Navarro El Español 3 10 2026
Lo de la nueva acampada en Sol no va a colar por 11 razones que la diferencian del original.

1. Ahora conocemos a los que el 15-M se subieron a los podios morales: Iglesias, Montero, Monedero, Errejón...
Ahora sabemos lo chungos que son, y eso nos permite desconfiar de todos los predicadores.

2. Al mostrarnos a los perdedores de lo que, según nos decían, no es más que un juego de suma cero, consiguieron inocularnos una cierta sensación de culpa. ¿No era cierto que vivíamos bien, que teníamos trabajo, que con el sueldo podíamos pagar una vivienda?
Pues eso nos revelaba como explotadores.
Afortunadamente, haber pasado la pandemia woke nos ha hecho resistentes al miedo a la estigmatización. Ahora, cuando los inquisidores levantan el dedito para señalar a los "rentistas" (los malos de esta nueva película), se encuentran, de vuelta, con otro dedo levantado: el de en medio.

3. Ahora entendemos mucho mejor el mecanismo del exhibicionismo moral.
Los podemitas del 15-M no sólo alentaban el resentimiento, sino que ofrecían (esto era lo más atractivo) la posibilidad de canalizarlo con una apariencia virtuosa. Estos predicadores, desde su templo de Sol, eran dispensadores de virtud, y la virtud es uno de los caminos para mejorar el estatus social.
Por eso ahora, cuando vemos a Bardem o a Juan Diego Botto, no vemos preocupación, sino hipocresía.
4. Derivado de la relación entre la exhibición de comportamientos morales y el incremento del estatus, ahora entendemos que el activismo político juvenil no necesariamente mejora el mundo, pero sí las posibilidades de apareamiento. Que está muy bien, pero no justifica grandes teorías políticas.
Y sin embargo es necesaria una mínima cobertura ideológica. Aunque el motivo real sea el postureo moral (o la búsqueda de cópulas), haber pasado por la Ilustración exige dar a nuestros actos una apariencia de racionalidad.
Por eso Errejón hablaba del "núcleo irradiador" e Iglesias invocaba mucho a Agamben. Para que pareciera que detrás de todo había un pensamiento sólido y no unos aventureros a la conquista de sueldos públicos.
Pero ahora Peris Mencheta se ha limitado, en Sol, a leer el cuento de "los tres créditos", y hay que reconocer que de Kojève a esto hay bastante trecho.
Algunos de los jóvenes acampados en Sol. EFE
5. Conocemos mucho mejor el manejo desvergonzado del foco mediático, que permite manejar a conveniencia la atención obsesiva del público o su ceguera. Ahora nos damos cuenta inmediatamente de cuando pretenden apagar la luz sobre ciertas escenas incómodas (Ceuta, los enredos de la cloaca del PSOE con el narco pacense, las joyas de Zapatero...) y encender el foco sobre lo que conviene en cada momento (Maricarmen).

6. Hemos aprendido que el Gobierno reacciona ante cualquier problema buscando a alguien a quien echar la culpa. Esta es, para Sánchez, la verdadera virtud del modelo autonómico.
Recordemos que en pandemia, a juzgar por la atención política y mediática, las únicas muertes en residencias ocurrieron en Madrid, y con esto volvemos a nuestro conocimiento sobre el manejo del foco. Por eso no sorprende a nadie que los manifestantes escojan Madrid para sus protestas, a pesar de que hay más desahucios en Cataluña, y de que, mientras escribo esto, está siendo desahuciada una persona en Cataluña con un 87% de discapacidad y tres menores a su cargo, uno con autismo.

7. De paso, hemos aprendido que no es buena idea convertir una causa emotiva, que no representa en absoluto el problema, en fundamento para normativas.
Recuerden que la ley de eutanasia, que no tenía la menor demanda social, se aprobó amparada en un caso absolutamente excepcional (el de Sampedro) en el que todo el mundo estaba de acuerdo, y ha acabado sirviendo para completar el suicidio de una joven con problemas psicológicos.
Ahora algunos pretenden usar la imagen de una anciana en silla de ruedas para mover la ventana de Overton y arrogarse la facultad de expropiar o requisar.

8. Después de ocho años de gobierno, Sánchez se dirige personalmente a Maricarmen y le dice que ahora trabaja contra reloj para solucionar el problema de la vivienda. Y la vicepresidenta del Gobierno anima a manifestarse contra el Gobierno.
Mientras tanto, en la acampada por la vivienda, además de la inevitable batucada, programan una "chiquiasamblea", una "acampada x Palestina" y una "concentración x aborto libre".
Preguntado uno de los asistentes sobre las razones de la protesta, ha declinado responder porque, según ha admitido, estaba borracho.
Es decir, el ambiente político actual no es propicio para la épica, sino para el astracán. Son malos tiempos para la lírica pero muy buenos para la sátira, y por eso es dudoso que la acampada se extienda mucho más allá de las primeras lluvias.

9. Es difícil que un joven trabajador que comparte piso con otros cinco se conmueva por la suerte de Maricarmen, quien, en su cabeza, pasará rápidamente de "pobre abuela en silla de ruedas" a "señora abusona que ha pasado toda su vida en Retiro por dos duros".

10. El 15-M funcionó, pero es que entonces éramos muy ingenuos.

11. Coda de John Rawls y el velo de la ignorancia. ¿Cuántos de los que acuden a Sol se manifestarían si no supieran si la casa de Maricarmen es suya? Es más ¿apoyaría Maricarmen la causa de Maricarmen si fuera ella la propietaria?

lunes, 5 de octubre de 2026

Las Pocholas, 62 años sin licencia ni salida de humos

1972. El Casco Viejo de Pamplona fue declarado oficialmente "zona saturada" para actividades de hostelería el 28 de agosto de 1986. ¡Qué pena no poder avisarles, en 1972 aún estaban a tiempo!

En una ocasión, dirigiéndose a Rosalía —una de las hermanas Guerendiáin que regentaban el negocio—, Hemingway pronunció la célebre frase: “Nunca he estado tan cerca del cielo como en Las Pocholas”. Como diría Marlaska, "una sensación subjetiva". Objetivamente Las Pocholas, más que en un cielo, estaban en un limbo jurídico

El misterio del Paseo de Sarasate 6-8: El olvido de 1938 que marcó el destino de Las Pocholas

El misterio persigue al local del mítico Hostal del Rey Noble desde que las hermanas Guerendiáin echaron la persiana en el verano del año 2000. Cualquiera que vaya curioso por el Paseo de Sarasate se habrá hecho la misma pregunta durante el último cuarto de siglo: ¿Cómo es posible que un espacio tan imponente, de 360 metros cuadrados y en pleno corazón de Pamplona, haya sufrido un calvario tan largo de parálisis, bandazos comerciales y cierres prematuros?
Arriba: Petra, Conchita, Josefina y Floren. Abajo: Rosarito, Paquita, Rosalía, Cristina y Fermina 
Si repasamos la cronología de lo sucedido allí desde el cambio de siglo, la trayectoria del local resulta, cuanto menos, anómala:
  • Casi tres legislaturas de parálisis absoluta (2000-2014): Tras el discreto adiós de las Guerendiáin, un local que era un auténtico caramelo comercial permaneció inexplicablemente muerto, cerrado a cal y canto durante cerca de 14 años. ¿Por qué ningún gran grupo hostelero se hizo con él de inmediato?
  • Baleztena, en el cielo
    La renuncia a la alta cocina: Cuando el espacio por fin revivió en 2014 con la Chocolatería Valor, y posteriormente con La Forca, llamó poderosamente la atención que el templo de la gastronomía navarra se rebajara a una actividad menor de cafetería y degustación de churros.
  • Mutaciones y encaje de bolillos: El posterior proyecto de Txunda ta Txunda & Grand Sports Café Iruña evidenció un caos de concepto que no cuajó, y el actual Origen Real Food ha tenido que apostar por una fórmula de comida saludable que evita los grandes procesos de la cocina tradicional. El antiguo restaurante Las Pocholas es hoy propiedad de una familia mexicana con raíces navarras, en concreto de Lecároz.
Cualquier pamplonés que conozca el funcionamiento del Casco Antiguo sabe que la zona está rigurosamente protegida por el PEPRI y catalogada como zona saturada. En una situación normal, una licencia histórica de restaurante en ese punto valdría millones de pesetas (o de euros) en un traspaso. Que ningún inquilino posterior haya podido explotar el local como el restaurante de gran formato que siempre fue nos hace sospechar de forma inevitable: ¿Había un problema insalvable con la licencia de apertura?
Boceto de Mikel Urmeneta de cómo quedaría el antiguo restaurante de Las Pocholas
La clave de este enigma hostelero se remonta a los años finales del negocio, en los despachos y el papeleo donde se trataba de ordenar su futuro. Según ha podido saber este blog de fuentes de total solvencia y absoluto crédito, las hermanas Guerendiáin y su abogado mantuvieron una reunión crucial para abordar la transmisión de la actividad. Fue en ese encuentro donde saltó la sorpresa y estalló un auténtico cortocircuito administrativo: el Hostal del Rey Noble no disponía de licencia de apertura.
Para entender este vacío legal hay que viajar en el tiempo hasta el 20 de abril de 1938, fecha en la que las hermanas dejaron atrás Casa Cuevas en la calle Comedias para dar el gran salto al Paseo de Sarasate. El traslado y la reforma contaron con un padrino de excepción: el pujante constructor Félix Huarte Goñi, quien les concedió un generoso préstamo a 20 años y sin intereses, con la única condición de que el nuevo establecimiento llevara el sobrenombre de Las Pocholas.
Sin embargo, en plena Guerra Civil, con Pamplona volcada en la retaguardia del conflicto, las urgencias eran otras. Entre el fragor bélico, el enorme poder de influencia de Huarte y el inmenso prestigio social de las jóvenes hosteleras, el detalle formal de la licencia municipal de apertura simplemente se olvidó. Nadie en una administración local militarizada se iba a parar a pedirle los papeles de Urbanismo a una institución respaldada por las fuerzas vivas de la ciudad.
Las Pocholas operaron durante más de seis décadas bajo una pura situación de hecho, pero no de derecho. El gran equívoco en sus años finales radicaba en una confusión jurídica muy común: las hermanas pagaban religiosamente el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) a Hacienda. Pero, como establece una jurisprudencia unánime y consolidada, el pago de tributos ni presupone la existencia de una licencia de apertura ni la genera automáticamente.
El número 8 del paseo de Sarasate, en obras para su próxima apertura. J.C. CORDOVILLA
Que un asesor jurídico profesional diera por bueno el pago del IAE durante décadas, sin verificar la existencia física de la licencia de apertura en el negociado de Urbanismo, es un patinazo colosal. Se confiaron en el peso del nombre de Las Pocholas, pensando que eran intocables.
Este vacío documental fue el que maniató el futuro del local. Al ser el Paseo de Sarasate una zona saturada por el PEPRI tras el cierre en el año 2000, la consecuencia legal fue implacable: no se podía conceder una nueva licencia de restaurante, y las dueñas no podían transmitir legalmente lo que jamás habían tenido.
De ahí que, tras catorce años de persianas bajadas, los negocios que finalmente lograron instalarse en el Paseo de Sarasate 6-8 tuvieran que hacerlo reinventando por completo la actividad. Las chocolaterías y cafés que ocuparon el espacio operaron bajo epígrafes menores y más restrictivos, muy alejados de la alta cocina que un día vistió el establecimiento. Incluso el proyecto actual que ocupa el local, Origen Real Food, se basa en una fórmula que esquiva los complejos procesos de la restauración convencional de gran formato.
Las Pocholas fueron, son y serán una leyenda viva de la gastronomía y la sociedad pamplonesa del siglo XX. Sus mesas contaron la historia de la ciudad y su prestigio fue incontestable. Pero las leyes de la burocracia moderna no entienden de nostalgias ni de mitos: el Hostal del Rey Noble empezó con las hermanas Guerendiáin y se acabó con ellas. Administrativamente, nunca hubo un testigo que poder pasar.
Actualización 10:35
Me dicen ahora (también de buena fuente) que se anunció en El Idealista como local sin salida de humos
¡Ese dato es un segundo bombazo que confirma al 100% nuestra investigación! Es la prueba del algodón definitiva.
Que el local se anunciara en El Idealista especificando que no tiene salida de humos demuestra el callejón sin salida burocrático en el que quedó Sarasate 6:
  • La pérdida de los derechos adquiridos: En hostelería, si un restaurante con cocina tradicional cierra, la salida de humos (la chimenea que sube hasta el tejado del edificio) es el tesoro más codiciado y se mantiene ligada a la licencia. Al no existir una licencia de apertura legal consolidada que amparase esa instalación, de cara a la normativa del PEPRI actual es como si el local jamás hubiera tenido cocina.
  • La condena a las "licencias menores": Esto explica de forma matemática por qué la Chocolatería Valor, La Forca o el actual Origen Real Food tuvieron que renunciar a ser restaurantes de mesa y mantel con fogones potentes. Al no tener chimenea legalizada para salida de humos, solo pueden operar con licencias de cafetería, bar de congelados o comida saludable sin grandes procesos de cocción.
El restaurante actual probablemente sea un quinta gama Son restaurantes que en el fondo recalientan precocinados.
Las Pocholas es hoy propiedad de una familia mexicana con raíces navarras, en concreto de Lecároz
Luego iré a ver si quedan señales de la salida de humos por Lindachiquía.

domingo, 4 de octubre de 2026

De Osquía a Huesca, sin dejar "oscas"


Desfiladero de Osquía, tallado por el Río Araquil, entre el Gaztelu y el Vizcay
Princ. XX Osquía, Altadill
Osquía es un topónimo tradicional de Navarra. Da nombre a un despoblado medieval, una montaña, una ermita de la Virgen del Pilar de Osquía y el famoso desfiladero o foz (Paso de Osquía u Oskiate) entre la Cuenca de Pamplona y el Valle de Arakil. Hoy en día es también utilizado como nombre propio femenino.

Los filólogos e investigadores que  vinculan "oskia" con el euskera, lo relacionan con la palabra hozka ("mordedura" o "mella"), haciendo alusión geográfica al corte abrupto o foz que el río Araquil esculpe en la peña.
Además, en el Vocabulario Navarro de José María Iribarren se recoge "osca" (sin hache) con el significado exacto de muesca o corte. Luego, por extensión: "se escapó a Francia dejando oscas a todo el mundo". De hecho, también es una palabra viva en el Aragonario (el diccionario de la lengua aragonesa) con ese mismo sentido de corte o muesca.
En vasco, la transformación de hozka en Oskia requiere los siguientes pasos: hozka→ ozka → oska → Oskia. Complicado.
En cambio, en romance, lo logramos simplemente añadiendo a "osca" el sufijo -ía (lugar, cualidad o colectivo caracterizado por la raíz; por ejemplo: umbría, facería, romería, pedrería, solanía, gargantía, correntía, frondía, pradería, casería, fozía). 
Osca + ía = Osquía. Al unirse la raíz osc- con el sufijo -ía, la consonante "c" ante la vocal "i" se transforma gráficamente en "qu" para mantener el sonido oclusivo velar sordo /k/ (Os-kí-a). Lo que encaja visual y fonéticamente de forma natural con el paisaje del desfiladero: "lugar de oscas".
Sea desde el vasco o desde el romance, lo que está claro es que hozka y osca significan lo mismo.

¿Huesca viene también de osca?
El escudo de la ciudad de Huesca muestra en su parte superior un bloque de piedra con una hendidura en forma de "V"

El nombre de la ciudad aragonesa ha seguido una evolución fascinante que demuestra cómo la lingüística puede llegar a dar vueltas perfectas:

1. El origen romano: Osca
Antes de la llegada de los romanos, la ciudad íbera se llamaba Bolskan u Olskan. Cuando Roma conquistó la zona en el siglo II a.C., latinizó el nombre original y la bautizó oficialmente como Osca (de ahí que el gentilicio actual de los de Huesca siga siendo oscense).

2. El misterio del escudo: ¿La muesca?
Aquí viene el dato más curioso y que mejor conecta con nuestra hipótesis: el escudo medieval y actual de la ciudad de Huesca muestra en su parte superior un bloque de piedra con una hendidura o corte en forma de "V". 
Salto de Roldán
Oficialmente, la tradición dice que representa al Salto de Roldán (un desfiladero cercano en la sierra de Guara).
Sin embargo, numerosos cronistas e historiadores a lo largo de los siglos han sugerido que el escudo es un homenaje jeroglífico (un juego de palabras, como el "NO MADEJA DO" de Sevilla ): pusieron una muesca en el escudo porque en el romance de la zona una muesca es una osca, que sonaba exactamente igual que el nombre de la ciudad (Osca).

3. De Osca a Huesca
¿Cómo llegó a convertirse en Huesca? Por pura evolución fonética de la zona:
  • Con la invasión musulmana, el nombre latino se adaptó al árabe como Wasqa (وِسْقَة).
  • Al ser reconquistada por los reyes de Aragón, el habla romance de la zona tendía a diptongar la "O" breve tónica en "UE" (exactamente igual que el latín rota dio rueda, o focum dio fuego).
  • Así, Osca se convirtió de manera natural en Uesca o Huesca. 
Al final de este viaje lingüístico resulta que Osquía (el desfiladero navarro), la osca (la muesca del cuchillo) y Huesca (la ciudad altoaragonesa) comparten el mismo universo conceptual: la hendidura, el corte y el desfiladero geográfico. ¡Al final la carambola de nuestra intuición-sospecha ha resultado ser completamente real! 

sábado, 3 de octubre de 2026

Un libro sobre las Pocholas

Arriba: Petra, Conchita, Josefina y Floren. Abajo: Rosarito, Paquita, Rosalía, Cristina y Fermina 
‘Las Pocholas’: la historia detrás del restaurante más famoso de Pamplona
Las nueve hermanas Guerendiáin, originarias de la Ulzama, regentaron durante 62 años este popular establecimiento, cuna de la cocina navarra y visita obligada para personalidades de toda índole

María Lizaso DN 03/10/2026
La historia detrás del restaurante ‘Las Pocholas’ de Pamplona, cerrado en el año 2000, bien podría servir de base para el guion de una película. Las nueve hermanas que lo regentaron, naturales del valle de la Ulzama, vivieron entregadas en cuerpo y alma al establecimiento del paseo Sarasate. Ninguna de ellas se casó, permanecieron solteras y unidas, tal y como les pidió su madre antes de morir: “Sed formales y buenas. Estad unidas y trabajad juntas”, les dijo.

Sabino Arana. ‘pocholo’, "lindo, guapo", del vasco 'potolo,
 pottolo', "regordete".'Potxolas' es una falta de ortografía
Ahora, el historiador Xabier Irujo Ametzaga, sobrino político de las nueve hermanas, ha recogido en el libro ‘Las Potxolas. Memoria, género y cocina’ (Altaffaylla) el recorrido vital de estas valientes mujeres. Lo ha hecho junto al reconocido cocinero Álex Múgica Zabaleta, quien se ha encargado de recuperar algunas de las recetas más reconocibles del restaurante.

El padre de las Pocholas era Gervasio Guerendiáin Errazu, de casa Martinenea de Iráizoz, y su madre, Juana Larráyoz Balda, natural de casa Arocenea de Larráinzar. Cuando se casaron, invirtieron sus ahorros en arrendar la Posada de Guerendiáin, donde vivieron entre 1911 y 1930. Gervasio y Juana tuvieron 13 hijos, dos de los cuales murieron siendo niños. Las Pocholas, es decir, Paquita, Petra, Josefina, Floren, Fermina, Rosario, Rosalía, Conchita y María Cristina, tuvieron también dos hermanos: Martincho, que estudió para sacerdote y murió a los 22 años, y Josemari, pediatra, que se casó con Mariló Irujo y tuvieron dos hijas: Joana y Nekane.

En 1931, la familia se mudó a Pamplona para regentar el restaurante Casa Cuevas, en la calle Comedias. Sin embargo, la situación cambió de forma drástica con la muerte primero del padre, que falleció en mayo de 1932, y justo un año después, de la madre. De los once hermanos, solo cuatro (Petra, Paquita, Josefina y Floren) eran mayores de edad. Pese a las dificultades, decidieron seguir el consejo de su madre y mantener el negocio entre todas. Lo hicieron primero en Casa Cuevas y, desde 1938, en el Hostal del Rey Noble, en el paseo de Sarasate. Para adquirir el local contaron con la ayuda del empresario Félix Huarte, quien les concedió un préstamo a devolver en 20 años sin intereses. Eso sí, les puso una condición: que el restaurante –el Hostal del Rey Noble– tenía que llevar el sobrenombre de Las Pocholas.

Lo que ocurrió desde entonces hasta el año 2000 ya es historia de Pamplona. Rodeadas de otras mujeres sobre todo de la Ulzama, pero también de la Barranca y Pamplona, gestionaron el hostal como si fuera una orquesta, en la que cada una tenía una función bien definida. Las gemelas, Petra y Paquita, y Rosarito se encargaban de la cocina; Josefina, "la jefa", era la que trataba más con los clientes, la relaciones públicas; Floren hacía la compra y gestionaba el dinero; y Rosalía, Fermina, Conchita y Cristina servían en el comedor.

Destaca también el importante trabajo que suponía lavar, planchar y reparar a diario las mantelerías y los uniformes para que quedaran perfectos.

La época de más trabajo del año eran los Sanfermines, cuando entre 300 a 500 comensales pasaban a diario por el restaurante para almorzar, comer o cenar. Durante esos días trabajaban en el hostal hasta 50 personas, el 99 por ciento mujeres, muchas de las cuales vivían allí mismo.

Gracias a su entrega y devoción por el trabajo bien hecho consiguieron elevar la cocina tradicional navarra a la categoría de “arte culinario”. Platos como el puré de guisantes, las pochas o la cuajada compartieron carta con delicatessen como el ossobuco o el ajoarriero con langosta.

Irujo destaca que las nueve hermanas eran humildes y austeras y tenían “un espíritu cristiano muy marcado”, por lo que destinaban gran parte de sus ingresos a ayudar a los más desfavorecidos colaborando con entidades como Cáritas o las Hermanitas de los Pobres.

Comensales ilustres de ‘Las Pocholas’
Rupert Bellville, Ernest Hemingway y José María Iribarren. 
Mary Welsh, esposa de Hemingway, Rosalía Guerendiáin, José
Javier Uranga y José María Guerendiáin ARCHIVO/GALLE
La lista de personalidades que visitaron el restaurante de las hermanas Guerendiáin es larguísima. Desde cantantes como Julio Iglesias y estrellas del mundo del cine como Orson Welles, Ava Gardner (parece que nunca estuvo en Pamplona), Charlton Heston y Deborah Kerr, hasta políticos como el matrimonio Clinton e incluso los reyes de Bélgica, Balduino y Fabiola. En ocasiones se producían encuentros singulares entre asiduos al local como era el caso del escritor Ernest Hemingway y el torero Antonio Ordóñez. El primero, que siempre se sentaba en la mesa número 1, junto a la entrada, dijo un día a Rosalía: “Nunca he estado tan cerca del cielo como en ‘Las Pocholas’”.

Sin embargo, las hermanas atendían a todos sus clientes con el mismo esmero porque para ellas todos eran igual de importantes. "Trataban a cada cliente como si fuera el único", asegura Irujo. Las personalidades que acudían al restaurante del paseo de Sarasate debían compartir el comedor con el resto de los clientes y solo en dos ocasiones reservaron el hostal para sendos momentos especiales.

Comensales famosos... y tantos vecinos anónimos de Pamplona, como ese abuelo que llevó a su nieto, apenas un niño, y le explicó: “Quiero que algún día puedas decir: ‘Una vez comí en Las Pocholas con mi abuelo’”


REPLICAR EL RECETARIO DE LAS POCHOLAS, UN RETO Y UN PLACER PARA ÁLEX MÚGICA
El "Sancta Sanctorum" de Las Pocholas
Para el cocinero Álex Múgica fue un "lujo" y un "placer" sumergirse en el recetario de Las Pocholas.
Para poder replicar fielmente las recetas del afamado restaurante de las hermanas Guerendiáin, el chef del restaurante El Colegio realizó entrevistas semanales durante todo un año a Josefina, que tenía 96 años, y Conchita, de 91, las únicas que seguían vivas en ese momento (2011), así como a Paquita Oiz, quien empezó a trabajar en el hostal a los 15 años y acompañó a las hermanas durante más de 50 años.

Escribir el recetario del Hostal del Rey Noble supuso todo un reto para Múgica porque "no tenían apuntada ninguna receta". Josefina, Conchita y Paquita le explicaban cómo elaborar cada plato y el cocinero los elaboraba hasta que ellas le daban el visto bueno. Quien se haya sumergido en las páginas del libro de Xabier Irujo puede comprobar que las recetas incluyen mucho más que sus ingredientes y el modo de prepararlas, incorporan también las anécdotas e intrahistorias detrás de cada elaboración.

Sin desmerecer al importante recetario de cocina tradicional vasco-navarra del restaurante Las Pocholas, para Múgica uno de lo principales legados de las hermanas Guerendiáin fue su profesionalidad y su "devoción por el cliente". El cocinero destaca que eran muy hospitalarias y hacían que los comensales se sintieran "como en su casa".