domingo, 15 de febrero de 2026

Mural con historia en Salinas de Ibargoiti

Las hermanas Idoia (izda.) y Nuria Santamaría García, ante su gran obra en Salinas de IbargoitiEDUARDO BUXENS
Mural con historia en Salinas de Ibargoiti
Alrededor de 500 metros cuadrados de fachadas de hormigón del frontón ‘Ricardo Valencia’ han dejado atrás su frío aspecto gracias a un colorido mural, obra de las hermanas Santamaría, que evoca las labores de antaño en el campo y las salinas

Aser Vidondo DN 11/02/2026
Un mes de trabajo. Casi 200 horas de labor por persona. Un colosal lienzo en blanco de 500 metros cuadrados y 11 metros de altura para ilustrar. Y 65 litros de pintura de 18 colores diferentes. Son las principales cifras que se esconden detrás de un proyecto con historia que acaba de ver la luz en un pequeño pueblo de 146 habitantes. Salinas de Ibargoiti presenta una cara renovada gracias al enorme mural pintado en dos de las fachadas del frontón que da color y calidez a la entrada de la localidad. Una iniciativa impulsada desde el propio pueblo que evoca las raíces locales.
“Hace 3 años lanzamos la propuesta y por fin ha podido cristalizar. Había que dar una solución a ese mamotreto de hormigón gris que se levantó hace décadas y que no encajaba con la fisonomía del resto del pueblo”. Idoia y Nuria Santamaría García, hermanas de 51 y 49 años, son las autoras del mural a gran escala pintado sobre el frontón. El Ayuntamiento de Ibargoiti ha empleado en ello una ayuda de 20.554 euros de fondos europeos para labores de corrección e integración paisajística en torno al Camino de Santiago.
Idoia y Nuria, formadas en Bellas Artes en la UPV en Bilbao, tienen un especial vínculo personal con Salinas de Ibargoiti. Son naturales de Berriozar, pero Idoia y su familia residen en Salinas desde 2003, y Nuria y la suya, que viven en Barcelona, pasan también allí temporadas vacacionales. Su proyecto fue el adjudicatario del concurso abierto por el consistorio.

DEL CAMPO A LAS SALINAS
Una de las fachadas del frontón de Salinas de Ibargoiti evoca el antiguo trabajo local en las salinas, y la otra las labores manuales en el campo de antañoEDUARDO BUXENS
Desde el primer momento, las hermanas Santamaría tuvieron claro que uno de los motivos a reflejar en este gran mural tenía que ser el trabajo en el campo, sustento principal para las familias de Salinas de Ibargoiti a lo largo de la historia. Labor antaño de corte más manual que queda reflejada con la siembra, la siega y la trilla, y que cada verano evoca además este pueblo en su fiesta del Día de la trilla. A esta temática sumaron, a petición municipal, el trabajo que también se desarrollaba hasta hace no tantos años en las salinas locales (que dan el nombre al pueblo), obteniendo sal para su venta.
Comenzaron la labor de pintado exterior del frontón ‘Ricardo Valencia’ el 18 de noviembre y la culminaron el 18 de diciembre. “Un mes entero del tirón, nos faltaban horas de luz. Había que acabar antes de fin de año”, evocan.
Sobre el lienzo de hormigón, integrado por paneles de 1,20 metros de ancho, trazaron la línea base del dibujo (definido previamente en una cuadrícula) empleando un proyector durante dos noches. Después, y con grúas elevadoras, comenzó la labor de pintado con brochas y rodillos (“de hasta 4 capas en colores oscuros”) que terminó con un perfilado en negro de las figuras. “No teníamos experiencia con un proyecto tan grande. Ha sido un reto que hemos disfrutado un montón”, indican.
Y nunca estuvieron solas. “Pasaba constantemente la gente del pueblo a ver cómo íbamos, nos traían café caliente, el vermut...”. Incluso incorporaron aportaciones recibidas durante el proceso. “Pintamos un árbol bajo el cual antes se juntaban los jóvenes”.
Igualmente, han dado al dibujo “un toque femenino”. “Las mujeres mayores del pueblo nos remarcaban que ellas también trabajaban en el campo, además de en casa”. Y permitieron asimismo a los niños del pueblo ayudarles a pintar una parte del mural.
Maps 2022, antes del mural. La imponente Higa de Monreal
“A mayores y jóvenes, a todos ha gustado el resultado, sobre todo por la connotación local que tiene, pues se reflejan las dos fuentes de ingresos que tenía el pueblo, así como el perfil de la Higa de Monreal. Y también ha convencido en los pueblos vecinos, como nos ha referido el alcalde del valle, Juan Pablo Lecumberri”, dicen.
Anécdotas guardan muchas. “Cuando se atascaba la grúa; cuando venía tormenta y había que dejar de pintar algo antes para que se secara; cuando tocaba esperar a que se superasen los 5 grados de temperatura para poder empezar y que no se dañase así la pintura... Frío hemos pasado mucho. ¡Íbamos con 4 capas y hasta el mono de esquiar puesto!”.

sábado, 14 de febrero de 2026

Vandalismo en el Carnaval Rural de Estella

Galería del Noticias (no pasa bien)
Daños de más de 19.000 € durante la celebración del carnaval rural de Estella
Los informes de Policía Municipal denuncian “conductas violentas e intimidatorias” de un grupo de entre 25 y 30 individuos en la cabeza del pasacalles
María Puy Amo DN 14/02/2026
El carnaval rural que Estella celebró el pasado sábado 7 de febrero causó daños económicos en la ciudad que el Ayuntamiento ha valorado provisionalmente en más de 19.000 €. Los incidentes se desarrollaron en el transcurso de un programa previamente autorizado por el consistorio excediendo “de forma evidente el normal desarrollo de un evento festivo”, según los informes emitidos por Policía Municipal. El cuerpo local apunta a un grupo de entre 25 y 30 individuos que encabezaban el pasacalles y protagonizaron en su recorrido “conductas violentas e intimidatorias”.
La relación de los hechos se trasladó al pleno municipal celebrado este jueves al comunicarlo el equipo de gobierno regionalista. En una moción que no salió adelante porque solo el edil del PP la apoyó frente al voto en contra de EH Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, UPN pidió la “condena de forma firme y expresa” así como el apoyo institucional a Policía Municipal además de a vecinos, comerciantes y otros afectados.

MOBILIARIO, CAJEROS Y VEHÍCULOS
Ediles de5UPN durante el pleno del jueves en el que se abordaron los hechos de carnavalSonia Salsamendi
Los informes dados a conocer por la concejal Cristina Pérez que ejerció en el pleno como portavoz detallan “numerosos daños en el mobiliario urbano, cajeros de banco, comercio y en varios vehículos privados”. Todo ello durante el trayecto del pasacalles sin que se pudiera identificar individualmente a los autores materiales de actos como “insultos, amenazas y lanzamiento generalizado de ceniza”, que causó daño en los ojos a algunos viandantes. Policía Municipal constata que “actuaron integrados en el grupo y en el acto desde su inicio hasta su finalización con el rostro cubierto”.
El carnaval rural forma parte de la agenda en tres actos que articula esas celebraciones en Estella a lo largo de dos fines de semana junto al desfile de caldereros del atardecer del 6 de febrero y al variopinto organizado para hoy por la tarde con la plaza de los Fueros como escenario. El programa del día 7 se desarrolló a lo largo de toda la jornada, desde que a primera hora de la mañana el gaztetxe Sugarra arrancaba con un caldico.
Fue en el pasacalles cuando se produjeron los hechos denunciados además de incumplirse el recorrido autorizado, según los informes de los agentes, que refieren “insultos y amenazas”. Policía Municipal pone de relieve otros comportamientos como saltos sobre su vehículo oficial, daños intencionados en contenedores, obras, cajeros automáticos, una oficina de seguros, un local de apuestas y coches particulares que se encontraban estacionados en la calle. Utilizaron -prosiguen- “objetos contundentes como palos con cadenas, una motosierra, horcas de madera y otros elementos”.
UPN expuso en su moción de condena que Estella “apuesta por la cultura, la tradición y la fiesta pero nunca puede amparar el vandalismo, la violencia ni la intimidación”. Considera que las tradiciones no pueden servir de excusa para “tolerar comportamientos que vulneren la ley y perjudiquen a vecinos, comerciantes y a la propia imagen de la ciudad”.

viernes, 13 de febrero de 2026

Gaseosas Odériz

Dos trabajadores de Gaseosas Odériz, junto a uno de los camiones de reparto. 1957 ca. (Archivo de Ángel Odériz Divasson)
El verano del 68 mi hermano Ramón y yo estuvimos trabajando en Gaseosas Odériz de la Av. Guipúzcoa. Allí también trabajaba Ángel García Sanz Marcotegui, quien, según mi hermano, hacía dos turnos seguidos. Un elemento curioso que compartía trabajo con nosotros era el que pronto fue denominado "el sheriff de Pamplona" quien, con su sombrero vaquero y chaleco amarillo, "apatrulla" desde hace más de cinco décadas la ciudad.
Gracias al magnífico estudio que Francisco Hernández Duque realizó sobre las fábricas de gaseosas y sifones de Navarra, y que se publicó en la colección Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra en 2010, podemos reconstruir la historia de Gaseosas Odériz.

GASEOSAS ODÉRIZ
1966  Bar Manuel Calderería. Galbete. AMP
En 1918 Félix Odériz Belascoáin, integrante 
desde 1907 de la emblemática sociedad Los Tres Amigos, decide fundar junto a su padre, Serafín Odériz, una fábrica de bebidas carbónicas por cuenta propia, para lo cual se establecen en la calle Estafeta, de Pamplona.
Comienzan elaborando gaseosas y sifones para repartirlos por la localidad, pues no disponían de un local de venta al público como pudiera ser un café o una tienda de ultramarinos, por ejemplo.
Serafín Odériz fallece hacia 1922 (6 agosto 1921), quedando la fábrica en manos  de su viuda Úrsula Belascoáin, así como de sus hijos, el citado Félix y su hermano Gregorio Odériz Belascoáin, pasando a denominarse a partir de entonces, según las distintas fuentes consultadas, indistintamente como fábrica de gaseosas de la Viuda de Odériz, Odériz Hermanos, Viuda e hijos de Serafín Odériz o Hijos de Serafín Odériz.
Durante los años treinta instalan además una fábrica de lejías en un local anejo, bajo el nombre comercial de Lejía La Dama, aunque sólo estaría en activo durante unos pocos años.
Es también por esta época cuando fallecen simultáneamente tanto Úrsula Belascoáin como su hijo Félix Odériz, quedándose al cargo de la fabricación de las bebidas carbónicas Gregorio Odériz, quien, ya a partir de los años cuarenta, daría el empuje definitivo a una empresa que, con el tiempo, vendría a convertirse en la mayor fábrica de gaseosas de todas las que han existido en Navarra.
En este nuevo período comienza por trasladar la fábrica de su histórica ubicación en la calle Estafeta a unas instalaciones más amplias y dotadas con nueva maquinaria en la calle Sangüesa, haciendo esquina con la calle Navarro Villoslada, en donde establece además un depósito de cervezas para su distribución. Asimismo firma un convenio con la marca Orange Iris, por el cual comienza a producir este refresco, tan popular por aquellos años.
En 1949 introduce en el mercado pamplonés la gaseosa de tipo familiar, con un notable éxito de ventas, y ya a mediados de los cincuenta crea una marca propia de refrescos denominada Kyns, que incluso inscribiría oficialmente como marca registrada, y que tuvo una gran aceptación por parte del público, llegando a convertirse con el tiempo en uno de los refrescos más consumidos en Navarra, compitiendo directamente con marcas tan conocidas e implantadas como la vitoriana "Kas” entre otras.
En octubre de 1958 se trasladan nuevamente, esta vez, a la calle González Tablas, en donde continuarían con la elaboración de sus bebidas para, tan sólo cuatro años más tarde, verse obligados a cambiar por completo la maquinaria, debido a la necesidad de ampliar su producción al registrar un fortísimo aumento la demanda de sus productos. En 1963, sólo un año más tarde de esta nueva ampliación, fallece Gregorio Odériz Belascoáin, a quien se le rinde un sentido homenaje desde el Gremio de Fabricantes de Gaseosas, entre otros motivos por llevar bastantes años a cargo de la presidencia del Grupo Provincial de Gaseosas y Aguas Carbónicas de Navarra.
Al poco tiempo, y ya con la empresa reconvertida en sociedad como Gaseosas Odériz, S.A., sacan al mercado un refresco de cola llamado Cubacol, aunque por lo visto no tuvo el éxito esperado debido al fuerte arraigo de la marca Coca-Cola entre los consumidores.
Por esas fechas inician la construcción de una gran fábrica en la Avenida de Guipúzcoa, a donde se trasladan en 1965, momento en el que precisamente la marca de gaseosas por excelencia a nivel nacional La Casera, asociada con el fabricante local José Lafaja, está concluyendo de montar sus instalaciones en Avenida de Villava.
1066  C. Remigio Múgica. Galbete AMP
Comienza así una lucha denodada entre ambas empresas por el control del mercado, para lo cual lanzan campañas de regalos al consumidor, canjeables al presentar cierto número de caperuzas o tapones de sus gaseosas, y entablando además una guerra en cuanto a los precios que ofrecen a sus clientes. Curiosamente, hoy en día hay pamploneses que aún recuerdan los
concursos a “Mamá Ideal” que Gaseosas Odériz organizaba, y en el cual se regalaba a la ganadora un amplio surtido de electrodomésticos. Finalmente ambos competidores tuvieron que llevar a la práctica el viejo dicho de “si no puedes con tu enemigo, únete a él”, y tan desmedida lucha acabó con la fusión de ambas empresas el 1 de octubre de 1968, para lo cual la fábrica de La Casera en Avenida de Villava se acondicionó por Rioblanco, S.A., perteneciente a la misma sociedad, para producir la afamada tónica Schweppe’s”, y la fábrica de Odériz pasó a elaborar las gaseosas de la marca La Casera, aunque siguió fabricando los sifones y refrescos bajo sus propios distintivos.
Desde aquel momento la sociedad entre Odériz y La Casera no sólo supuso la creación de un gigantesco productor de bebidas carbónicas, sólo comparable en la zona con la gran fábrica que precisamente la misma marca ya tenía instalada en Tudela, en sociedad con los fabricantes Montón y Beltrán, sino que propició el cierre de numerosas fábricas de ámbito local que fueron incapaces de soportar a partir de entonces la feroz competencia a la que fueron expuestos. Tras más de tres décadas, y reconstituida la sociedad como CANASA (Carbónicas Navarras, S.A.), la empresa cerró sus puertas en enero del 2005, abandonando definitivamente la producción de bebidas carbónicas que había comenzado en una fecha tan lejana como 1918, en la que la familia Odériz decidió establecer en la calle Estafeta una pequeña fábrica de gaseosas.
Como es natural ante una fábrica de tan dilatada trayectoria, las referencias encontradas son numerosas y muy variadas, aunque también se debe subrayar una cierta carencia de datos en cuanto a los primeros años de su existencia, aunque han resultado suficientes para reconstruir la historia de esta empresa tan familiarmente conocida por muchos navarros.
Así aparece documentada en los diferentes Catastros de Riqueza Industrial consultados en el Archivo General de Navarra a nombre de los siguientes titulares: Félix Odériz (1918-1921), Serafín Odériz (1922-1932), Hijos de Odériz (1933-1942) y Gregorio Odériz (1943-1969). Curiosamente en este tipo de documentos de carácter oficial no se nombra a Úrsula Belascoáin, viuda de Serafín Odériz, aunque sí aparece en varios anuarios fechados entre 1925 y 1931.
Además las frecuentes apariciones en anuncios o artículos de prensa, sobre todo publicados por Diario de Navarra a partir de los años cuarenta, han resultado de gran ayuda.
Por suerte también hemos contado con la amable colaboración de Ángel Odériz Divasson, hijo de Gregorio Odériz, quien nos facilitó toda suerte de datos y recortes de prensa, así como cantidad de fotografías que conserva en su archivo personal sobre la historia de la fábrica fundada por sus predecesores.
En cuanto a los múltiples elementos propios de la fabricación que se han podido catalogar, destaca sobre todo el hallazgo de gran variedad de envases pertenecientes a todas las épocas, como botellas de gaseosa y refresco, así como sifones marcados mediante varias técnicas, entre los que sobresale una pieza grabada al ácido en vidrio de color naranja, que si bien no se distingue po la calidad de su grabado, resulta de gran relevancia por su color, muy poco frecuente en este tipo de envases.

jueves, 12 de febrero de 2026

Asun Apesteguía, a Felipe González: "PUERTA!!!"

El día 10 de febrero, Asun Apesteguía, madre de Javier Remírez, actual Vicepresidente de Desarrollo Económico del Gobierno de Navarra, publicaba en Facebook:
Acabo de escuchar a Felipe González, y ya no puedo pasar más tiempo sin responder a los comentarios públicos que hace destrozando al PSOE. Te admiré en el pasado, pero hace tiempo que ya no siento esa admiración, respeto a todas las personas y también a tí, pero antes de dar esas opiniones en público, podías pasarte por algunas Casas del Pueblo para saber que opinamos los Socialistas de a pié. Ya te vale de dar oportunidades a los pregoneros de la derecha y de la extrema derecha. Si no estás de acuerdo con la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, PUERTA!!!, pero no giratoria, puerta de salida. Militantes como tú, sobran en el Partido Socialista.
Como veis, en el doble debate (izquierda-derecha; separatismo-Constitución), Asun Apesteguía ya se ha olvidado del segundo, el que le ha amargado muchos años de su vida, y ahora prioriza el primero. Lo que le preocupa ahora es que las palabras de Felipe favorecen a la derecha y a la extrema derecha, vamos, a lo que su admirado Pedro Sánchez llama "la fachosfera".
¿Qué ha dicho Felipe Gonzáles para indignar tanto a Asun Apesteguía (Wiki), quien, por su condición de socialista, ha sufrido en innumerables ocasiones (haz favor de pinchar) el zarpazo del entorno de ETA? ¿Que hay que pasar página de las agresiones separatistas y pactar con sus verdugos? Nooooo, Eso es precisamente lo que le han dicho Pedro Sánchez y María Chivite. Y lo ha aceptado sin rechistar, a una con su hijo.
Esto es lo que ha dicho Felipe en El País:
Vamos, lo que diría la inmensa mayoría de españoles que no sean sanchistas. La línea roja está en Bildu. Las víctimas se sienten derrotadas:

Quizás este discurso de Merche Aizpurúa le guste a Asun Apessteguía más que el de Felipe González:
Para que veáis el nivel de socialismo que hay en el sanchismo actual, aquí tenéis uno de los "apoyos" de Asun Apesteguía:
Llegó ala política con un traje de pana,, al igual k un tal Alfonso guerra, y llegaron al PSOE, para Servir,. Y, resultó todo lo contrario se sirvieron Ellos del partido, para hacerse Ricos, y ahora critican a, SANCHEZ, cuando los 2 juntos no le llegan ala suela de los Zapatos, ¡¡ ASCO DE ESTOS FULANOS, ANDALUCES TENIAN K, SER,. VERDADEROS FULEROS.
Que en las mejores casas hay alguna oveja negra es una realidad, Pero que en 48 horas nadie le haya dicho nada... Hasta tiene algún apoyo.

Mitad tonta, mitad tetas (Rosa Belmonte)
Un poco de cotilleo para relajar el ambiente.
Las declaraciones de González también indignaron a Sarah Santaolalla, pareja del presentador de TVE, Javier Ruiz, tertuliana que llamó "traidor" a Felipe. Y Rosa Belmonte hizo en El Hormiguero este comentario que se hizo viral:

miércoles, 11 de febrero de 2026

El bisonte herido en Urbasa

Hace 4000 años (casi 2000 antes de la fundación de Pompelo), una manada de bisontes bebía en una de las balsas de Urbasa. Los pobladores calcolíticos (neolíticos que ya conocían los metales) se fijaron en uno de los ejemplares más grandes, uno de 850 kilos (el peso de los miuras de San Fermín rondan los 600 k.), al que dispararon una flecha que se clavó en sus costillas.
¿Cómo murió el bisonte de Urbasa? La prueba del "delito" también se ha conservado
Una punta de flecha de cobre clavada en las costillas revela cómo murió el bisonte de Urbasa
Imagen de la punta de flecha de cobre alojada entre las costillas del bisonte hallado en UrbasaJ.C.CORDOVILLA
Fotos del esqueleto del bisonte de hace 4.000 años hallado en Urbasa
El esqueleto casi completo de un bisonte de hace unos 4.000 años hallado en la sierra de Urbasa no solo ha llegado hasta hoy en un estado de conservación excepcional. También lo ha hecho la clave para reconstruir su muerte: una punta de flecha de cobre incrustada entre sus costillas.
El hallazgo, presentado por el Gobierno de Navarra, indicaría que "pobladores calcolíticos de la zona intentaron cazar a este animal, que terminó precipitándose a la sima y muriendo".
Así explica la secuencia el arqueólogo del Gobierno de Navarra Jesús García Gazólaz: "Tras ser atacado por la flecha, el bisonte se cayó a la sima, sobrevivió, deambuló por la cavidad y finalmente se tumbó para morir".
El bisonte fue localizado en la sima de Arrafela, una cavidad natural del Parque Natural de Urbasa y Andía que ha actuado durante milenios como una trampa natural para la fauna. En este caso, el animal quedó depositado en el interior de la sima tras recibir el impacto de la flecha, conservándose gran parte de su estructura ósea.
La datación por radiocarbono sitúa los restos en torno a hace 4.000 años, lo que convierte al ejemplar en uno de los más antiguos y completos de su tipo encontrados en la Península. Los investigadores trabajan ahora para determinar si se trata de un bisonte europeo, una cuestión que se resolverá mediante estudios genéticos.
El hallazgo aporta información relevante no solo sobre la presencia de grandes herbívoros en la Navarra prehistórica, sino también sobre las prácticas de caza de las comunidades humanas del momento. El uso de una punta de flecha de cobre indica un grado de desarrollo tecnológico avanzado y una interacción directa con especies de gran tamaño.
La sima de Arrafela ha revelado además otros restos de fauna, entre ellos huesos de un león de las cavernas y de aves como el gallo lira, lo que refuerza su valor como archivo natural para el estudio de los ecosistemas del pasado.
Los trabajos continúan ahora en laboratorio, donde los especialistas analizarán tanto el esqueleto como el proyectil hallado entre las costillas. Cuatro mil años después, el bisonte de Urbasa sigue contando su historia. Y esta vez, la escena del “crimen” ha llegado casi intacta hasta nuestros días.

La sima Arrafela, una cápsula del tiempo donde cayó también un león de las cavernas

martes, 10 de febrero de 2026

A mi padre, Fernando Múgica Herzog ( Polloe, 07-02-2026)

Rubén Múgica, el pequeño de los hermanos
A mi padre, Fernando Múgica Herzog (Rubén Múgica. Cementerio de San Sebastián, 7 de febrero de 2026)

Hola, Fernando:
Hoy hace treinta años te enterramos. La víspera fuiste asesinado. No me detengo en los detalles, de sobra conocidos: los pistoleros te acecharon desde un portal, a tu paso salieron a la calle y te dispararon en la nuca. Marca ETA: por la espalda.

Aquel entierro fue acompañado de una pintada, a muy pocos metros de aquí: «Fernando, jódete». La misma pintada le habían dedicado un año antes a Gregorio: «Ordóñez, jódete». A los pocos años se lo hicieron en Andoain a José Luis: «López de Lacalle, jódete». No hace falta traer la lista de quienes fueron enterrados entre pintadas así, pues basta con preguntar quién no lo fue.

Mertxe y Otegui, celebrando la "derrota" de ETA
La basura batasuna atemorizaba a una parte de la población, mientras Arnaldos y Mertxes justificaban públicamente los asesinatos. Todos sabemos que también los celebraban. Cómo no iban a hacerlo, si eran el rostro de la persecución totalitaria. Nadie les ha pedido cuentas por tantos años de extorsión a la democracia. Incluso los hay que piensan que debemos darles las gracias: un aplauso para los criminales, que ya no matan.

La política vasca apestó durante décadas de crimen organizado. Callar y mirar para otro lado fueron rutina, como lo fue dar la espalda a perseguidos y amenazados: no juntarse con ellos, no hablar con ellos. Ir a la playa o al frontón como si no hubiera nucas agujereadas y cuerpos destrozados. Al modo de los vecinos de los campos del holocausto: qué raro, es verano y sale humo por la chimenea.

El nacionalismo vasco convencional hacía bromas sobre golpes en los árboles y recogida de nueces. Tanta indolencia no les podía salir gratis: si banalizas el crimen y engordas al criminal, no lamentes cuando luego te devore.

José María Calleja
Ventajistas profesionales dicen que había un pacto: si los criminales dejaban de matar, la democracia sería generosa con ellos. Qué cara más dura, resultado de tantos años de mentiras. A tal mentira se opone la sencilla reflexión de José María Calleja, cuya memoria siempre traemos a este acto: si los que mataban 
merecen atención por haber dejado de matar, mayor atención merecemos quienes no hemos matado nunca.

Este homenaje a Fernando Múgica es un homenaje a todas las víctimas del terrorismo.
Enrique Múgica, junto a la viuda
y los hijos de Fernando Múgica.

No somos un coto cerrado, ni un bloque hermético. Reclamamos nuestro lugar, porque a todos nos define un elemento común: ninguna víctima del terrorismo se ha tomado la justicia por su mano. Los asesinos fueron distintos y en épocas distintas, pero los chivatos de Batasuna fueron los mismos. Cuánta complicidad en su blanqueamiento, que pasean hoy por calles y plazas bajo siglas que son otras, pero con el mismo collar de siempre: la jactancia. No imaginaron los herederos de los criminales que un desmemoriado, llamado Pedro Sánchez, convertiría la acción de gobierno en un mercadillo y los mostraría como socios, y como fachas a quienes discrepamos.

Las víctimas del terrorismo también reclamamos igualdad. No puede ser que casi trescientos ochenta asesinatos estén aún sin resolver, y que el Estado sólo sepa encogerse de hombros cuando se le recuerda que muchos sumarios fueron cerrados prematuramente; si tanta delicadeza se brinda a Arnaldos y Mertxes, qué menos que exigirles que digan los nombres y los apellidos de los asesinos, que sin duda conocen.

Fernando: traemos tu memoria y tu trayectoria.

Fernando Múgica SS 1933-6F 1996
A mi familia se le suele hacer una pregunta, casi nunca inocente: qué pensaría hoy Fernando. La viuda y los hijos de Fernando Múgica reivindicamos su memoria, pero no nos la apropiamos. Los asesinados y su memoria no son patrimonio de nadie, y, desde luego, sus familiares no tenemos razón por el hecho de ser víctimas del terrorismo. No sabemos qué pensaría hoy Fernando, aunque sí sabemos qué pensaba cinco minutos antes de ser asesinado: que la democracia es condición necesaria, pero no suficiente, para la existencia y garantía de las libertades, que no son posibles sin el Estado de Derecho; que no hay punto intermedio entre quienes mataban y quienes morían, pues se está con unos o se está con otros; que el Estado debía ser impecable con los terroristas, y sobre todo implacable; y que el combate contra el crimen organizado de ETA era, ante todo, un combate contra el totalitarismo: ese tufo racista de los etarras y de sus jaleadores.
Tales eran las ideas de Fernando Múgica, y tales ideas le costaron la vida, como a tantos españoles. Muchas gracias   
***

lunes, 9 de febrero de 2026

Alfredo Jaime y la excavadora

Alfredo Jaime preside la procesión de 1992 como alcalde de Pamplona. JAVIER BERGASA
A la muerte de Alfredo Jaime, he leído unos cuantos escritos llenos de respeto y de afecto. Pero para el brazo político de ETA  Alfredo Jaime siempre será "el de la excavadora". 
Ya que así va a ser, será conveniente conocer lo que realmente sucedió porque lo que muchos cuentan no concuerda ni mucho menos con los hechos. Y sobre todo, no fue Jaime quien comenzó el conflicto.
"Barraka", topónimo navarro
En primer lugar, no se llamaban entonces "txoznas" (así llaman en Bilbao a las chozas de lona), sino "barracas políticas".
Esas barracas, desde los años 80 o antes, eran las que habían pasado el fielato de la izquierda abertzale que se encargó con auténtica saña fascista de echar a botellazos del recinto ferial al resto de barracas que no compartían su ideología proetarra: socialistas, comunistas, UGT, CCO, Sindicato de Estudiantes...
Desde la Transición, la Asamblea de Barracas Políticas estuvo chantajeando al Ayuntamiento democrático con reventar las fiestas si no se accedía a sus reivindicaciones. Esto continuó hasta la alcaldía (1999) de Yolanda Barcina quien les permitió todas la barracas que quisieran... pero en el Plan Sur. Y se acabó el problema
Veamos, pues, cómo intentaron chantajear las "Barracas políticas" a Alfredo Jaime en los Sanfermines del 91. 
Nos lo cuenta el Blog del Hotel La Perla:
Pero las fiestas empezaron mal. Peor imposible. Para entenderlo hay que remontarse al día 3, que es cuando el nuevo alcalde Alfredo Jaime aprueba un condicionado en el que se autorizaba la colocación de 21 barracas políticas en su nueva ubicación de la calle del Bosquecillo. El día 4 la Asamblea de Barracas Políticas instaló 26 barracas, cinco más que las permitidas. A esto respondió el alcalde derribando ese mismo día con una excavadora las cinco barracas sobrantes. Y fueron levantadas de nuevo al día siguiente (día 5), y derribadas de nuevo ese mismo día. 
Este tira y afloja dio pie a graves incidentes en los que grupos de jóvenes (?) atacaron los días 4 y 5 a las dependencias municipales, incluida la fachada del ayuntamiento (que ofrecía ya su nueva imagen, recién restaurada), y el vallado del encierro, que fue utilizado por los alborotadores para hacer barricadas incendiarias.
1991  Chupinazo  PATXI CASCANTE
Es así como el día 6 se vivió un chupinazo tenso, cargado de insultos hacia el alcalde quien, al salir al balcón consistorial, recibió una intensa lluvia de huevos y cascos de botellas de cristal.
El riau riau fue el más duro y violento de los últimos años. Grupos de jóvenes (?)
con la cara tapada lanzaban continuos gritos de apoyo a ETA, realizaron alguna pintada en la fachada después de trepar por la puerta, intentaron asaltar el edificio infructuosamente después de colocar un potente petardo en la puerta para abrirla, produjeron heridas a varios policías municipales (uno de ellos grave, después de ser apaleado)... en fin, toda una exhibición de guerrilla urbana.
El alcalde Alfredo Jaime sufrió una caída cuando abandonaba el edificio consistorial por la puerta de atrás tras decretar la suspensión del riau riau, forzando su hospitalización. Desde la cama declaró: “Pido a los pamploneses que salven las fiestas, que no se dejen atemorizar por los violentos...”. 
Y tras la tempestad vino la calma.
Queda claro que la Asamblea de Barracas no cumplió su palabra, que Jaime se limitó a retirar las cinco barracas que sobraban y que los proetarras fueron los que incendiaron Pamplona dejando malheridos a varios municipales.
Pero la culpa de todo, Alfredo Jaime, el de la excavadora