sábado, 31 de octubre de 2026

El sórdido retrete de Autobuses

Pareja del bracete, en los felices Años 20, por el Portal de Francia. Carlos Amat
En contraste con la foto de portada...
"Cualquiera entraba, siempre había algo un poco raro, una vez y no más, muy observado"
Este es el único comentario para la foto del retrete (palabra en desuso) de la antigua Estación de Autobuses de Pamplona, inaugurada en 1934.
Estoy convencido de que refleja a la perfección la sensación incómoda y desagradable que muchos hemos sufrido en demasiadas ocasiones al ir a mear (a más, nunca me atreví) allí. Era entrar, buscar la zona menos ocupada y en varias ocasiones se te ponía uno al lado y te miraba de arriba abajo, con lo cual te cortaba la micción.
Hace algún tiempo pasé por allí y vi que la habían renovado y habían colocado una placa. La placa fue instalada originalmente en agosto de 2016 por colectivos LGTBIQ+ en el espacio que hoy ocupa el proyecto Geltoki:
EN RECUERDO DE LAS PERSONAS QUE PARA SU DISFRUTE Y DEBIDO A UNA SOCIEDAD TRANSFOBICA Y HOMOFOBICA DESARROLLARON PARTE DE SUS VIDAS SEXUALES Y AFECTIVAS EN LOS LAVABOS DE ESTA ANTIGUA ESTACION DE AUTOBUSES.
Al verla, a uno le da por pensar. ¿No deberían poner otra placa, mucho más grande, para todos los que fuimos simplemente a mear —la inmensa mayoría— y nos sentimos incómodos, molestos, incluso acosados? Porque una cosa es la legítima memoria histórica y otra muy distinta apropiarse de un espacio en el que el ciudadano de a pie, que solo entraba a utilizar un servicio público esencial antes de coger el autobús del pueblo, se convertía en rehén forzoso de un ambiente de lo más sórdido, lúgubre y tenso.
El "Paraguas" de San Lorenzo: Otra categoría 
Cinco años después, en 1939, se inauguraba en el Bosquecillo de la Taconera con proyecto de Víctor Eusa, "el Paraguas", término con el que fueron rebautizados por el pueblo soberano estos baños públicos.
Rebautizados porque el nombre original pertenece a los urinarios del Paseo de Valencia, de 1885, que fueron pronto retirados por estar situados junto al Palacio de Diputación.
Si de urinarios míticos con historia oculta hablamos, los pamploneses de mi quinta nos acordamos irremediablemente de ese rincón con solera: el "Paraguas", frente a San Lorenzo. Aquella estructura, que forma parte del paisaje de la ciudad, tenía una fama similar, pero con un matiz geográfico muy importante:
DN 25/03/1969
También se habla de la necesidad de unos buenos aseos allí y de la mala función que realizaba el actual «paraguas» por la gente que suele ocuparlo de noche.
A diferencia del agobio cerrado de la Estación de Autobuses, el Paraguas tenía al ladico mismo los Jardines de la Taconera. Aquello era otro cantar. Era un lugar mucho más adecuado para los encuentros homosexuales de la época, ya que permitía a quienes buscaban esa clandestinidad explayarse por la penumbra del parque sin interferir ni molestar a la masa de viajeros, familias y maletas que abarrotaban a diario la Estación. Cuestión de etiqueta urbana, supongo.
De aquellos polvos, estos lodos (o "cruisings")
Leyendo la pomposa placa de la Estación, con tanta terminología moderna ("transfóbica", "homofóbica"), parece que estemos hablando de un idilio del pasado. Pero lo cierto es que estas dinámicas, lejos de quedarse en los años 40-70, siguen colonizando nuestros espacios públicos.
Ya os conté aquí mismo hace un par de años mi desternillante (y accidentado) bautismo en el cruising moderno. Fue paseando por el Camino de Miluce, donde un buen hombre me tuvo que explicar el significado de la palabreja mientras se contoneaba vereda adelante. Y qué decir de aquel "tío con aspecto de sudamericano, fofo, como una salchicha en una pasarela" que me desfiló con una sonrisa de oreja a oreja mientras yo solo buscaba un humilde banco para calmar la quemazón de mis pies. Al igual que en los viejos retretes de la Estación, mi pensamiento al salir pitando de Miluce fue el mismo: ¿por qué demonios tenemos los demás que aguantar estas situaciones tan sumamente incómodas?
Hoy, el Ayuntamiento de Pamplona subvenciona generosamente con miles de euros las acciones preventivas y los preservativos en estas zonas. Es decir, que además de privatizar de facto los caminos de todos para los juegos íntimos de unos pocos, se los financiamos entre todos.
¡¡¡Qué progres somos!!! Pero, al menos, ya que nos ponen placas históricas en los andenes, podrían estirarse e instalar unos "cartelicos" (en vasco y en euskera, por supuesto) avisando en Miluce de dónde nos estamos metiendo. Que los que nacimos en la primera mitad del siglo pasado ya no estamos para tantos sustos ni pasarelas imprevistas.
Retiro, retrete y retreta
Retretes de la antigua Estación de Autobuses
Yo, de chaval, sospechaba que "retrete" era "retirete" ("pequeño retiro", como el de Dormitalería) y ya veo que no andaba muy descaminado.
Retrete y retreta tienen que ver con "retiro", ya que todos comparten la misma raíz etimológica en el latín: el verbo retrahere (retirar, traer hacia atrás), a través de su participio retractus.
La evolución de cada palabra transformó por completo sus significados actuales:
  • Retiro: Proviene directamente de retirar (volver a traer hacia atrás). Es el acto de apartarse de un lugar, del trabajo o del ruido del mundo.
  • Retrete: Nació en el siglo XIV como un diminutivo de retiro (retret en catalán u occitano antiguo). Originalmente significaba un cuarto pequeño, privado y retirado de la casa para orar, leer o estar a solas. Con el tiempo, el uso de ese espacio se especializó para las necesidades fisiológicas, perdiendo su sentido noble original.
  • Retreta: Es un término militar que llegó al castellano a través del francés retraite (retirada). Es el toque militar que avisa a la tropa para retirarse a los cuarteles a dormir o para cesar el combate.

viernes, 30 de octubre de 2026

Bildu, ni con el "gora ETA"

Un coche calcinado, tras los actos de violencia callejera de BilbaoJavier Zorrilla
Bildu, ni con el "gora ETA"
A la izquierda abertzale no hay que rascarle mucho para que salga su verdadera cara, y el que no lo quiera ver es que está ciego
A EH Bildu no hay que rascarle mucho para que salga su verdadera cara. Y el que no lo quiera ver, es que está ciego. A cuenta de los gravísimos incidentes que una turba de jóvenes radicales de izquierda protagonizó el lunes en Bilbao, la formación abertzale se negó a firmar, ¡qué sorpresa!, una declaración institucional en el Ayuntamiento de Bilbao en la que, además de condenar los graves disturbios, se censuraban los gritos de “Gora ETA militarra” que fueron proferidos por parte de esta jauría de salvajes desmemoriados que sembraron el pánico en las calles de la capital vizcaína.

Este es Bildu, y estos son sus principios, no busquen más. Jamás han condenado a la banda asesina y siguen en las mismas. Se lo pasan todo por el forro. Lo que le inquieta a la izquierda abertzale, eso sí, es que “las acciones que derivan en vandalismo terminan favoreciendo los intereses del bloque reaccionario”. Lo que leen. En esos están. Esa es la preocupación de Bildu. Y es aberrante.

jueves, 29 de octubre de 2026

Óscar Puente es el mayor "fallo humano"

Salió una chica en Horizonte contando su experiencia: el 13 y martes pasado les había ocurrido lo mismo y en el mismo punto. Y el resto de invitados corroboró que a ellos también: el sistema LZB se cae a menudo en esa línea Madrid-Sevilla. Como Óscar Puente le había echado la culpa a un trabajador muy concreto del Centro de Control de Atocha (¡cómo habrá dormido el pobre esa noche, tras haberse filtrado los audios con su voz a los medios afines al Gobierno!), llamé corriendo a un amigo buen conocedor del tema y me lo confirmó:

"Pues mira, Pachi, sí, es verdad lo que están contando en Horizonte, y tras la inmensa tragedia ferroviaria de hoy en Urda (Toledo), los propios profesionales del raíl han decidido plantarse". 

El Sindicato de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) acaba de emitir un comunicado muy duro a raíz de este accidente en la línea Madrid-Sevilla. Denuncian formalmente que la caída del sistema LZB en este corredor ferroviario no es una excepción de hoy, sino que se está produciendo con mucha, demasiada frecuencia. Critican que Adif está obligando de forma habitual a los trenes a circular en "condiciones degradadas" (es decir, usando sistemas manuales o secundarios de respaldo como el ASFA debido a que el sistema principal se cae). El sindicato ha dicho textualmente que "no se puede normalizar esta manera de operar" y que estos fallos recurrentes son precisamente el motivo por el que han convocado la huelga general de maquinistas para este mismo jueves, o sea, para hoy.
El secretario general del sindicato de maquinistas, Semaf, este miércoles tras la reunión con el ministro de Transportes, Óscar Puente.Rodrigo Jiménez / EFE
Por su parte, el Sindicato Ferroviario y la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), han lamentado y criticado con dureza que desde el Ministerio de Transportes se haya apuntado de inmediato a un "error humano" del centro de control. CSIF ha exigido que se respete la presunción de inocencia del operador de Adif investigado y ha solicitado la dimisión del ministro Óscar Puente por utilizar al trabajador como "chivo expiatorio".
La realidad técnica y los datos confirman el siguiente problema:
  • Una tecnología en retirada:
    El LZB fue un sistema puntero que se instaló en 1992 (¡¡¡hace ya 34 años!!! ¿Tú guardas el ordenador de los años 90?) para inaugurar el AVE a Sevilla. Sin embargo, a día de hoy es una tecnología obsoleta que ya ni siquiera se fabrica, lo que dificulta enormemente encontrar repuestos y mantener los componentes físicos de la vía, provocando averías informáticas frecuentes.
  • Renovación retrasada: Por normativa de la Unión Europea, el LZB ya debería haber sido sustituido por completo en esta línea por el moderno sistema europeo ERTMS Nivel 2. Adif lleva acumulados años de retraso en estas obras nocturnas; el Ministerio de Transportes se había puesto como fecha límite abril de 2026 para apagar el LZB definitivamente, pero los plazos no se cumplieron.
  • El peligro de la "marcha en degradado": Cuando el LZB falla (como ha ocurrido la mañana del 28 en un tramo de 60 kilómetros), el control deja de ser 100% automático. El tren pasa a depender de los semáforos laterales (BSL) y de las órdenes verbales y manuales del centro de control de Atocha. Es ahí donde, al operar sin el paraguas de la frenada automática del LZB, un error de coordinación entre el operador y el maquinista al ordenar reanudar la marcha puede desencadenar un alcance fatal como el que ha sufrido el tren de Iryo. 
Así que lo que he oído en Horizonte va muy bien encaminado. Los parches en una infraestructura tan antigua, sumados a la tardanza en poner en marcha el nuevo sistema de seguridad europeo, han convertido los fallos del LZB en un dolor de cabeza diario para los maquinistas. 
Hoy jueves, los maquinistas de Renfe han mantenido la huelga en toda la red, incluida Rodalies.

miércoles, 28 de octubre de 2026

"Sagüés, el Maestro", por Iñaki Lacunza

Javier Sagüés, retratado para una entrevista con Diario de Navarra en 2015. Eduardo Buxens
Sagüés. Solamente Sagüés. Así le solíamos llamar los miembros de nuestra Escolanía Loyola. Únicamente usando su apellido, de manera sencilla, como era él. Un humilde jesuita de Gallipienzo, ese precioso pueblo al que él tanto quería y del que tanto nos hablaba. 
"Gallipienzo, luego existo", que diría Descartes
En un mundo de imagen y apariencias como el que vivimos hoy, él ocultaba en su modestia facetas impresionantes. Porque el padre Sagüés era sencillo sí, pero también un sabio singular en todos los órdenes de la vida. Nadie contaba historias como él lo hacía (recuerdo sobre todo la de la famosa bruja Policarpa, que tanto miedo nos hacía pasar de niños en los entrañables campamentos de Baráibar). Nadie nos celebraba una misa tan breve y profunda cuando lo necesitábamos. Nadie nos enseñaba como él los misterios de la Biblia. Nadie tenía un conocimiento tan inmenso de la historia y la filosofía. Y, sobre todo, nadie nos transmitió con tanta pasión su amor por la música. Nunca le podremos agradecer lo suficiente cómo hizo despertar en nosotros, a través de infinitas horas de dedicación, las ganas de cantar y disfrutar de ese maravilloso mundo (eso sí, cuidado con desafinar.....)
El Padre Sagüés dirigiendo la Escolanía Loyola a finales de los años 80 del pasado siglo Archivo
Compartimos con él momentos inolvidables. Recuerdo especialmente aquellas conversaciones que tenía en italiano con el dueño de la heladería del Paseo Sarasate cuando nos invitaba a los escolanos a tomar un helado al regresar de la catedral. Porque el padre Sagüés no solo entendía de música, historia, filosofía o teología. En Austria hablaba en alemán, en Francia en francés y en Inglaterra en inglés. Era alucinante ver todo lo que sabía. Tenía una cultura impresionante sí, pero también una forma de conectar con nosotros que hacía que estuviéramos deseando volver a estar con él. Nunca te aburrías a su lado porque, además, era un hombre muy, muy divertido.
Javier Sagüés al frente de su orquesta, el 28 de marzo de 2015
El padre Sagüés no era un director de coro, un sacerdote, un profesor. Era todo en uno, un auténtico MAESTRO (con mayúscula, sin duda). Por eso cuando nos reunimos los antiguos alumnos de la Escolanía Loyola lo hacemos en su nombre. Él quedará para siempre en nuestros mejores recuerdos de infancia. Y cada vez que cantemos o hagamos música (que me temo que será con mucha frecuencia) un pedazo de nuestro corazón lo hará por nuestro querido Sagüés.
Descansa en paz amigo Javier. Siempre estarás con nosotros.
Tus escolanos
***
¡Qué buen Discípulo, teniendo tan buen Maestro!
Conocí a Iñaki Lacunza en agosto de 2009 con una canción que él calificaba de "un poco gamberra": Gamazo, una simpática lección de historia.
Le siguió un ramillete nostálgico y romántico de piropos a las "cosicas de Pamplona": Momento de San Fermín, San Saturnino, La Dolorosa, Portal de Francia, Plazuela de San José, Campana María, Himno a Pamplona (letra), La Pamplonesa, Joaquín Zabalza, Los Gigantes, El Encierrillo, Castañeros en Otoño, Mariblanca, Privilegio de la Unión, Virgen del Camino, Canción para don José, Puente de la Magdalena, El Guti... Menos a "la raja de Cervera", Iñaki ha cantado a todo lo que se mueve en Pamplona.
 
Iñaki Lacunza Arraiza (Pamplona, 04 11 1966) es una de las figuras musicales y culturales más queridas de Pamplona. Conocido popularmente como el "juglar" o "trovador" de la ciudad, es profesor de Historia (vínculo que mantiene con el colegio de los Jesuitas), pero sobre todo un prolífico cantautor de calle que ha sabido capturar como nadie el alma y las tradiciones pamplonesas.
El germen musical: La Escolanía Loyola y el Padre Sagüés
Ya ha cumplido más de medio siglo
La profunda afición por la música de Iñaki Lacunza se inyectó en vena durante su infancia, y gran parte de la culpa la tuvo el Padre Javier Sagüés en la Escolanía Loyola.
  • El despertar de una pasión: Como bien reflejan las palabras de afecto de sus antiguos escolanos, el Padre Sagüés no solo les enseñaba teología o historia, sino que les transmitió con una pasión desbordante el amor por el canto. A través de infinitas horas de ensayos, disciplina y paciencia, Sagüés despertó en el joven Iñaki el deseo de expresarse a través de la música.
  • Más que un profesor, un MAESTRO: La mezcla de rigor musical ("cuidado con desafinar") y la cercanía humana del jesuita —con esos entrañables momentos de campamentos o los helados en el Paseo Sarasate— marcaron a fuego la personalidad de Lacunza. El Padre Sagüés le enseñó que la música era una herramienta viva para conectar con la gente, divertirse y emocionar, una lección que Iñaki aplicaría el resto de su vida. 
El "Juglar de Pamplona" y la Cofradía de San Saturnino
La sede, junto a la Chincheta (bonito nombre)
Con los años, aquella voz infantil de la escolanía se transformó en acordes de guitarra y composiciones propias. Hoy en día, Iñaki Lacunza está estrechamente ligado a la Cofradía Musical de San Saturnino, una formación con la que desgrana canciones populares y composiciones dedicadas minuciosamente a los rincones e historias de la capital navarra. 
Entre sus hitos musicales más célebres en la ciudad destacan:
  • "Castañeros en otoño" o "Momento de San Fermín": Himnos urbanos de su autoría que ya forman parte del paisaje pamplonés. 
  • El Traslado de la Dolorosa: Una de sus composiciones más emocionantes, creada expresamente para el tradicional traslado de la imagen desde San Lorenzo hasta la Catedral, un acto que gracias a sus canciones ha cobrado un arraigo e intensidad únicos en los últimos años.
  • Colaboraciones históricas: Su impacto en la cultura local es tal que ha llegado a cantar como solista junto a la legendaria banda de música La Pamplonesa en la Casa de Misericordia (la Meca), un recuerdo imborrable para la crónica de la ciudad. 
Heredero directo de la inmensa cultura y vitalidad que el Padre Sagüés le inculcó, Iñaki Lacunza sigue demostrando en cada festividad, ya sea San Fermín o San Saturnino, que un pedazo de su corazón sigue cantando y componiendo por su querido maestro.
Todo ello lo podéis saborear en el blog Desolvidar (94 entradas)

martes, 27 de octubre de 2026

Me han regalado un libro sobre Manuel Arizcun

"Sus hijos, al verle muy de lejos, se le disparaban como flechas a los brazos"
Buenos días Patxi:
Soy nieto de Manuel Arizcun y te escribo para darte las gracias por todo lo que has escrito sobre él en tu blog.
Se acerca la fecha de su beatificación (el próximo 7 de noviembre) y acabo de publicar una biografía.
Te adjunto una nota de prensa que he enviado a los medios y la portada del libro por si te parece conveniente hacerte eco él.
Si me dices una dirección postal, te lo envío como regalo.
No te entretengo más. Que pases una estupenda semana.
Un cordial saludo,
Gabriel Garralda Arizcun

Libro sobre Manuel Arizcun, primer padre de familia navarro que es beato
El autor es Gabriel Garralda Arizcun, nieto del biografiado
D. Manuel Arizcun y el Hno. Ruperto de la Cruz (montaje I.A.)

Con motivo de la próxima beatificación de ochenta mártires de la persecución religiosa, que tuvo lugar entre 1936 y 1937 en la diócesis de Santander, se acaba de publicar un libro dedicado a la figura de Manuel Arizcun, uno de los dos navarros que serán elevados a los altares el próximo 7 de noviembre en Santander. El otro es el hermano carmelita Ruperto de la Cruz.

La obra, Beato Manuel Arizcun Moreno (1892-1936), Padre de familia-Mártir de Cristo, de 164 páginas y acompañada de más de cincuenta fotografías, reconstruye la vida de Manuel Arizcun. Fue el quinto de los hijos de una familia oriunda del Valle del Baztán. En 1918 contrajo matrimonio en Erratzu con la también baztanesa Pilar Zozaya y tuvieron 9 hijos.

El libro permite acercarse no solo a su trayectoria personal y familiar, sino también al ambiente religioso y social en el que vivió y a las circunstancias que rodearon su muerte.

Movido por su honda creencia religiosa, el 3 de julio de 1931 se apartó voluntariamente de su carrera miliar -era ya comandante de Estado Mayor. Hermano de la Pasión del Señor de Pamplona desde años antes, en 1932 se incorporó a la Asociación Católica de Padres de Familia de Navarra y llegó a ser vicepresidente de esta entidad. En 1934, el obispo de Pamplona, Mons. Tomás Muñiz, lo nombró presidente de la junta diocesana de la Acción Católica de Navarra.

El libro muestra así a un hombre profundamente comprometido con sus convicciones religiosas y con las iniciativas apostólicas y sociales de la Iglesia de su tiempo.
Manuel Arizcun, con Errazu al fondo
La biografía dedica especial atención a los últimos meses de la vida de Arizcun. Durante unas vacaciones familiares en Suances fue interrogado y posteriormente detenido. En esas circunstancias manifestó abiertamente su condición de católico y defendió la naturaleza de la Acción Católica frente a quienes pretendían identificarla con una organización política. La frase que pronunció ante sus interrogadores —«Yo soy católico, y eso no me lo podéis arrancar ni con las pistolas»— resume de manera expresiva el contenido espiritual de la obra y la actitud con la que afrontó la persecución.

El relato de su detención, traslado a la checa de Neila y asesinato, arrojado vivo al mar en la bahía de Santander, ocupa un lugar destacado en el libro. Asimismo se reconstruye la posterior localización de sus restos y el regreso de estos a Pamplona, donde fueron sepultados en 1939 en la parroquia de San Agustín.

El libro contribuye a recuperar la memoria de una figura vinculada estrechamente a la historia religiosa y social de Navarra en las primeras décadas del siglo XX. La próxima beatificación convierte esta publicación en una referencia para conocer la personalidad y las circunstancias de quien será el primer padre de familia de origen navarro que sube a los altares.

La obra se encuentra ya a la venta en librerías de Pamplona. Su edición coincide con un momento significativo para la diócesis, ya que se ha organizado un viaje, presidido por el arzobispo Mons. Florencio Roselló, para participar en la celebración de la beatificación.


El libro se encuentra disponible en:
El Corte Inglés, Estella, 9
Papelería Cairo, Abejeras 18
Troa Librerías-Librería Universitaria (avda. Sancho el Fuerte 24) y Clínica Universidad de Navarra
Librería Diocesana, Dormitalería, 1
Librería Ínsula, Bergamín 15, junto parroquia San Miguel

lunes, 26 de octubre de 2026

Por Espoz y Mina, al matadero de Arriasco

Nicolás Ardanaz, niños jugando al Encierro en Arriasco ("harri asko", "muchas piedras"). Años 50
El rústico tiro de caballos (2ª foto) arrastra al imponente veragua bajo la mirada de la Pamplona de 1904. Una estampa viva de un tiempo en el que el viaje del toro hacia el desolladero de Arriasco se abría paso, sin filtros ni camiones frigoríficos, por el mismísimo adoquín de Espoz y Mina.

Qué se hace hoy con el toro
En cuanto el toro es enganchado a las mulillas, se le arrastra fuera del ruedo hacia el desolladero de la propia plaza de Pamplona, un espacio que se transforma legalmente durante la feria en un local de carnización autorizado. Puedes ver cómo era este proceso en este vídeo de 1977.
1904, 9 de Julio "Sol y sombra"; por Espoz y Mina
Para garantizar la seguridad alimentaria, carniceros e inspectores veterinarios oficiales actúan a contrarreloj en el desolladero para completar el sangrado, desollado, eviscerado e inspección post-mortem. Si la carne es declarada apta, la canal (ver 8) se marca con el sello sanitario oficial.
La ley prohíbe la distribución directa desde la plaza, por lo que las canales se cargan de inmediato en camiones frigoríficos hacia un matadero central o sala de despiece homologada para asegurar su refrigeración y maduración. Esta función la cumplía históricamente el viejo Matadero de Arriasco en la Rochapea.
Tras el despiece, la carne llega a los establecimientos minoristas que han comprado los lotes de la feria. En Pamplona es una tradición arraigada que estas carnicerías cuelguen el cartel de "Hay carne de toro de lidia" al terminar San Fermín.

Y qué se hacía con el toro en 1904 
1922 Izda., restos Plaza Vieja y Espoz y Mina; dcha. Estafeta. La Avalancha AGD
Tenemos que cambiar el chip. En 1904 los toros se lidiaban en la Plaza Vieja, situada en el arranque del actual Carlos III, y el callejón de entrada del Encierro -y de salida para los toros, tras la muerte sucesiva de cada uno de ellos- estaba en la trasera del actual Teatro Gayarre.
1908. Traslado desde la puerta del Callejón (fondo centro) enfilando a Espoz y Mina
Todo lo que hoy se hace tras su muerte en el desolladero de la propia plaza, se hacía entonces en el Matadero de Arriasco.

Probable Recorrido
Salía de la Plaza Vieja por el callejon y, nada más salir, se olvidaba del recorrido del Encierro por Estafeta y giraba a la izda. para coger Espoz y Mina, camino de la Plaza de la Constitución (aunque los pamploneses le seguían llamando "del Castillo"). Atravesando de sur a norte la plaza, buscaba la calle Chapitela.
En aquellos años Chapitela atravesaba Calceteros, que casi llegaba a Estafeta, debido a la presencia de una manzana triangular -Casa Viscor- que, para alegría del vecindario, fue derruida en 1914.
Izda., vista desde Chapitela: 11 de Mercaderes, Casa Viscor (tras.), Calceteros.
Dcha., vista desde Mercaderes: Estafeta, Calceteros, Viscor (del.), Mercaderes
Una vez llegados a Mercaderes, se hacía, ahora sí, el recorrido del Encierro al revés, llegando a la Plaza Consistorial (antes de 1865, "Plaza de la Fruta") y bajando Santo Domingo.
Tras pasar el Hospital Militar (17), salían en ángulo recto por el Portal de Rochapea, dejando atrás el corralillo donde los toros habían pasado la noche. 
Tras esa empalizada estaban los toros. A. García Deán, 1902 ca.
Y bajaban la cuesta hacia el Puente de Rochapea (que no "de Curtidores", que es el barrio de Fábricas de Curtidos).
1895 Rochapea vieja Julio Altadill 
Nada más cruzar el puente, abrían el primer portón, pasaban bajo el escudo de Pamplona que hoy luce en el Caballo Blanco y llegaban al 2º portón donde estaba el Matadero antiguo.
Montaje de Mikel Thor, editado por Desolvidar
Arriasco, hoy
Si hoy cruzas el puente, verás que el portón con el escudo y el edificio anexo han desaparecido y en el mismo sitio que ocupó el Matadero hasta 1931, se alza el Club de Remo. 
Desde 2018, el Club de Remo luce un mural precioso con la Puerta de Rochapea.
Y yo creo que desde fiestas de la Rochapea de 2026, en esa misma fachada del mural, se reivindica (con el inevitable Arrano beltza de la Izquierda abertzale) un letrero con el nombre de la plazuela. Por cierto, el nombre oficial del barrio no es ni Errotxapea ni Arrotxapea, sino Rotxapea, aunque el romance navarro Rochapea es el único tradicional.
Plazuela del Arrasco o del Arriasco. Este título persistió hasta la tercera década del siglo XX. Hoy lamentamos profundamente se haya perdido este bonito topónimo, máxime cuando el de Errotazar está conservado.