Novak Djokovic "no está cautivo, puede irse cuando quiera". El tenista número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, es libre de salir del hotel de la ciudad de Melbourne, en donde está recluido desde el jueves tras la cancelación de su visado para retornar cuando quiera a su país de origen, dijo hoy la ministra australiana de Interior, Karen Andrews.
El hecho de que Djokovic obtuviera una exención para poder jugar provocó un gran revuelo y acusaciones de trato especial en Australia, donde la gente pasó meses encerrada y soportó duras restricciones de viaje en el momento álgido de la pandemia.
El número uno del mundo viajó rumbo a Melbourne para defender su trono en el Open de Australia, que ha ganado nueve veces, gracias a una exención médica concedida por los dos órganos con potestad: el Grupo Asesor Técnico Australiano sobre Inmunización (ATAGI) formado por médicos especializados en inmunología, enfermedades infecciosas y medicina general del Departamento de Salud de Victoria; y el Panel de Revisión de Exenciones Médicas Independientes, un grupo de expertos en medicina seleccionados directamente por el gobierno.
Según el tenista español Feliciano López, "su solicitud fue aprobada por dos comités independientes de médicos antes de llegar allí. Eso es lo que para mí deja muy mal parado a Australia”.
“La norma es muy clara”, dijo el primer ministro australiano, Scott Morrison. “Es necesario tener una exención médica. Él no tenía una exención médica válida. Nosotros tomamos la decisión en la frontera, y ahí es donde se aplica”.
El ministro de Sanidad, Greg Hunt, dijo que el visado del deportista fue cancelado después de que los funcionarios de fronteras revisaran la exención médica de Djokovic y examinaran “la integridad y las pruebas que la respaldan”.
Pero los motivos por los que se le concedió y luego retiró la exención no se han revelado.
Para vergüenza de todos, Navarra está a la cabeza de España y Europa en Incidencia Acumulada, cuadruplicando, casi, la de Andalucía.
Otro récord sobrecogedor es que los sanitarios navarros sin vacunar (13%) doblan, casi, la media nacional (7%), superando en 3 puntos a la población navarra no vacunada (10%).
La unión hace la fuerza
En el extremo opuesto está Canarias donde sólo hay el 1% de sanitarios sin vacunar.
Y no por casualidad. La Palma ha sufrido en los tres últimos meses la catástrofe del Cumbre Vieja. Día a día han vivido en directo la tragedia de miles de familias que lo han perdido todo.
Pero los canarios saben que, unidos, son más fuertes que el volcán.
Y el personal sanitario canario -como el resto de gremios- ha olvidado sus opciones personales y ha mirado más por los intereses colectivos: a la pandemia se le combate mejor si todos nos vacunamos.
Navarra, comunidad fracturada
Hace unos días le pregunté a una amiga cuál era el motivo más fuerte por el que no se vacunaba. Y señalando y exhibiendo sensualmente sus formas, me dijo:
-¿Cómo voy a meterme esa porquería en este cuerpo serrano?
Al revés que en Canarias, aquí priorizamos nuestros intereses individuales, de grupito o de partido sobre los del conjunto de Navarra.
La fractura empezó a nivel político con el separatismo vasco ("Nafarroa no es España"). Han conseguido que los navarros hayamos tenido que salir a la calle a defender nuestra bandera.
Para rematar la fractura, el PSN, en vez de formar gobierno con el constitucionalismo, vencedor con mayoría absoluta en las elecciones, se alía con el separatismo y toma a Bildu como socio preferente. "Todo por el sillón presidencial".
Y la fractura se ha ido extendiendo a todos los sectores: educación, deporte...
¿Dónde se ha visto que a un jugador de Osasuna que acaba de meter un gol se le insulte, escupa e intente agredir? En el Sadar. Responsable: Indar Gorri, grupo ultra proetarra que impone qué camiseta puede llevar un jugador fuera del campo y que ha conseguido que el Club prime en su contratación de personal a las personas que sepan hablar euskera. A cambio, Osasuna subvenciona a Indar Gorri. Y la prensa no se atreve ni a citarlos por su nombre.
Y ahora en el sanitario
Santos Induráin
En esta sexta ola se ha destapado esa fractura social en el aspecto sanitario.
Tenemos el récord de Europa en Incidencia Acumulada (3810 casos por cien mil habitantes). De esta forma, sólo el pasado día 30 de diciembre, jueves, hubo en Navarra 4.413 casos positivos de Covid-19.
Y el récord de España de sanitarios no vacunados, doblando casi la media nacional y multiplicando por 13 la de Canarias.
Ante esta situación excepcional, el Departamento de Salud "insiste en la concienciación de la importancia de la vacuna, no solo como protección individual sino colectiva".
Sin embargo, la consejería "resalta la dificultad para terminar de vacunar a aquellos que rehúsan de hacerlo. Las autoridades sanitarias navarras no tienen fijada una postura concreta y clara respecto a tomar algún tipo de medida con aquellos profesionales que sigan sin querer vacunarse, “ya que es una cuestión muy controvertida incluso desde el punto de vista del derecho”, tal y como reconocen las mismas fuentes".
Carlos Artundo
Como veis, tibieza total por parte de las autoridades sanitarias.
Quizás no puedan obligarles a vacunarse, pero sí pueden coserles a PCRs y a test de antígenos pagados del bolsillo de los propios sanitarios recalcitrantes. Es lo que han hecho en Baleares: la justicia les ha autorizado a exigir a los sanitarios tres pruebas semanales de covid si no demuestran que están vacunados.
Francia fue pionera en obligar a sus sanitarios a vacunarse. Italia le siguió. Luego Bélgica, Inglaterra, Grecia...
¡Y en Navarra un 13% de sanitarios sin vacunarse! ¡Y el Departamento de Salud insistiendo en la concienciación de la importancia de la vacuna!
El colectivo de los profesionales sanitarios fue de los primeros en España en recibir la vacuna contra el Covid-19. De su propia salud dependían la de cientos de miles de ciudadanos, por eso las autoridades sanitarias priorizaron su inmunización respecto a otros grupos. A pesar de ello, y a pesar de la disponibilidad actual de dosis, aún hay en torno a un 7 por ciento de empleados de la salud que no se ha puesto o ha rechazado la inoculación de la inyección contra el coronavirus.
En Navarra casi doblan la cifra: el 13 por ciento de estos trabajadores no dispone de vacuna.
Familiares expuestos a sanitarios sin vacunar
ESTER VALENCIA Y EDUARDO VALENCIA
Publicado el 30/12/2021 a las 08:02
A la vista de la situación epidemiológica del Covid en nuestra comunidad, el Gobierno de Navarra va a extender el uso del pasaporte Covid a los visitantes de residencias y centros sociosanitarios a través de una orden foral. Somos familiares de personas que residen en Padre Meni. Por razones fáciles de entender nos van a obligar a los familiares a presentar el pasaporte Covid al visitar estos centros. Es una decisión sensata y la apoyamos sin duda alguna.
Nuestras visitas, si no estuviéramos vacunados, pueden suponer un riesgo adicional de salud tanto para las personas residentes (en general más frágiles), como para el personal sanitario del centro e incluso para otros visitantes del centro. Sin embargo, nuestros familiares que residen en los centros pasan cientos de horas al mes con un grupo de sanitarios que ha decidido no vacunarse. Esta decisión irresponsable, que pone en riesgo tanto a residentes del centro, familiares y personal sanitario, es respetada por el Gobierno de Navarra. Este requerimiento del pasaporte Covid, que aplican tan sólo a los familiares y no a sanitarios del centro, pone en evidencia, sin embargo, el riesgo al que nos someten diariamente a todos.
Si nosotros los familiares suponemos un peligro, al no estar vacunados, en nuestras visitas breves al centro, ¿a qué riesgo irresponsable están sometiendo a nuestra familia todos esos sanitarios que han decidido no vacunarse? ¿Por qué el Gobierno de Navarra, que obliga a los familiares a mostrar el pasaporte Covid, mira a otro lado cuando se trata de los sanitarios del centro no vacunados?
NOTAS de Desolvidar:
1. Los centros de las Hermanas Hospitalarias en Navarra tienen conciertos con diferentes administraciones públicas
2. ¿Quién puede solicitar el pasaporte Covid en Navarra?
-Las personas que puedan acreditar que están vacunadas contra la covid19 con pauta completa.
-Las personas que se hayan recuperado de la covid19 (se emite tras haber pasado el Covid-19 y su validez es de 180 días)
-Las personas que tengan una prueba diagnóstica covid19 negativa (PCR negativa en las últimas 72 horas o test de antígenos negativo en las últimas 48 horas)
Esto es vergonzoso, que nos exijan pasaporte covid a familiares y enfermos (para operarte, y a una consulta, para visitar a tus mayores, etc...) y ellos les dejen estar sin vacunar en quirófanos, en consultas, en residencias..... Si no se quieren vacunar, pues no pueden entrar al centro. Mismas normas para todos.
Giordano
Es inexplicable que la Administración tolere esas conductas insolidarias de trabajadores y exija certificados a los familiares. No dan explicaciones porque no puede haberlas.
Comentario de Face
Martha Goico Administrador
A ver, quería comentar un par de cosas sobre este artículo, solo para aportar información q no se emite.
- a los sociosanitarios nos realizan pcr y test de antígenos de forma periódica y continua a pesar de estar vacunados para llevar un control y por precaución. Es decir, esas personas están controladas en ese sentido.
- Los sociosanitario hemos estado casi un año desde que nos pusieron la 2 dosis sin ponernos la 3, teniendo en cuenta q la vacuna da una inmunidad de unos 6 meses... calcular.
Para el experimento fuimos los primeros, pero para esta 3 dosis hemos sido unos olvidados y eso a nadie le ha importado.
- entiendo el miedo de los familiares pero el dato tampoco es así exactamente.
Tb hay usuarios q no se han querido vacunar y nos exponen a los trabajadores.
- para entrar a los centros es obligatorio el pasaporte o en su defecto una pcr negativa en las últimas 72 horas. Es decir, no se prohíbe la entrada.
Javier Zulueta: "Tengo la impresión de que Ómicron acaba con la pandemia. La tasa de infecciones es brutal, pero la gran mayoría con cuadros muy, muy leves. En Sudáfrica está bajando la incidencia igual de rápido que subió. Esto se acaba."
...el telediario del 26 (minuto 6'26" a 8'08") no quería quedarse a la zaga:
La visión alentadora de un médico de la CUN sobre ómicron y la evolución de la pandemia (D.N)
Actualizado el 24/12/2021 a las 13:30
José Luis Del Pozo, jefe de Enfermedades Infecciosas y Microbiología de la Universidad de Navarra, ha publicado un hilo en Twitter, a raíz de un tuit del doctor Javier Zulueta (@DrZulueta), que ha desencadenado una serie de respuestas y porqués del posible final de la pandemia según la evolución que podría tener la variante ómicron:
"Tengo la impresión de que Ómicron acaba con la pandemia. La tasa de infecciones es brutal, pero la gran mayoría con cuadros muy, muy leves. En Sudáfrica está bajando la incidencia igual de rápido que subió. Esto se acaba."
Pero la primera respuesta que recibió Javier Zulueta fue la de un enfermero de la UCI de Chagorrichu:
Ru @Ru_1993 En respuesta a @DrZulueta
Al habla un enfermero, desde la uci de txagorritxu en Vitoria. Por favor, ojalá tengas razón. La uci COVID es la uci de los no vacunados. Estoy agotado. Un saludo y fuerza.
Dr. Javier Zulueta @DrZulueta 24 dic. En respuesta a @Ru_1993
Mucho ánimo amigo. Vosotros(as) sois los verdaderos héroes. Enfermería se merece todo el reconocimiento. No me cansaré de decirlo. Gracias por vuestra labor. Abrazo y fuerza.
A continuación reproducimos el hilo completo de José Luis Del Pozo:
Abro hilo respecto a Tweet de @DrZulueta: "Tengo la impresión de que Ómicron acaba con la pandemia. La tasa de infecciones es brutal, pero la gran mayoría con cuadros muy, muy leves. En Sudáfrica está bajando la incidencia igual de rápido que subió. Esto se acaba."
1. Durante el tiempo que he combatido covid19 en la trinchera con un neumólogo/amigo/compañero como el Dr. Zulueta he aprendido que escuchar sus reflexiones siempre merece la pena.
2. Estamos viviendo en directo y a cámara rápida la evolución natural de un virus. Jamás en la historia habíamos tenido la ocasión de estudiar la variabilidad, que es mucha, de un virus RNA en vivo. Secuenciamos genomas virales en tiempo real... casi ciencia ficción.
3. La tendencia natural evolutiva de un virus nuevo que salta al ser humano es transmitirse mucho y matar poco (eso cuesta años de interacción). Por eso es muy difícil que virus como el Ebola, que mata mucho y se transmite relativamente mal, ocasionen una pandemia.
4. Sin embargo, los virus respiratorios como los coronavirus o los virus de la influenza son los candidatos perfectos para ocasionar una pandemia (esto lo sabemos desde siempre. A esto se suma el hecho de que jamás el ser humano había tenido tanta movilidad a través del planeta.
5. Es decir que la evolución natural del SARSCoV2 primigenio nos está llevando a un virus muy transmisible que ocasiona infecciones graves fundamentalmente en pacientes vulnerables, inmunosuprimidos o sin inmunidad...
6. ...Y esto ya lo hemos visto antes con los otros coronavirus que surgieron en animales y se quedaron entre nosotros ocasionando cuadros catarrales año tras año.
7. Y también hemos visto como los coronavirus que no pudieron adaptarse porque se transmitían peor y mataban mucho, SARSCov1 o MERS, no fueron capaces de quedarse.
8. Las vacunas son una pieza clave en el control de la pandemia, pero no son la solución mágica. NO SON ESTERILIZANTES. El vacunado puede infectarse y puede transmitir la infección (¿para qué sirve entonces el pasaporte covid? ¿falsa seguridad?) La inmunidad de rebaño NO sirve aquí.
9. Las vacunas evitan ingresos y muertes, pero la solución de la pandemia necesita que el virus evolucione y se generen variantes menos letales, que consecuentemente se van a transmitir más y mejor.
10. El enfermo leve que está en la calle va a transmitir mucho porque su estado le va a permitir estar con más gente. El enfermo grave en un hospital contacta con menos gente y va a transmitir peor esas variantes más agresivas.
11. No se si será Ómicron o las siguientes variantes (que las habrá), pero parece claro con los números en la mano que esta variante se transmite mucho y mata menos, que no poco. Es decir que nos estamos acercando a la situación de equilibrio natural...
12. Con los datos en la mano parece imposible parar a ómicron. El objetivo de las medidas restrictivas es únicamente ralentizar el ritmo de contagios... no evitarlos. Por eso lo único que podemos elegir es la velocidad a la que se produce ese final de la pandemia...
13. Y podemos elegir un final lento, que permita disminuir la presión sobre el sistema sanitario. O sea medidas restrictivas dirigidas a evitar muchos contagios en lugares cerrados y mal ventilados (Fiestas, celebraciones,...) con lógicamente menos muertes.
14. Nos acabaremos infectando todos, pero a un ritmo más lento que permita respirar al sistema sanitario para atender racionalmente tanto a pacientes covid como no covid.
15. O podemos generar un final rápido utilizando medidas como mascarillas al aire libre (?), no aforos, no ventilación, o mandando a hacerse pcrs/antígenos unas horas antes de juntarse con 30 personas. Nos contagiaremos todos en poco tiempo.
16. Pero entonces el precio a pagar será terrible porque la red sanitaria está muy dañada...
17. Si hace dos días hubo 50.000 positivos en España en un día (1 de cada 1000 habitantes) y hace una semana "sólo" 25.000”... No hace falta hacer muchos números para darse cuenta de que los que toman decisiones han optado por el final rápido... Que parece que es el final malo...
18. Desafortunadamente llegamos tarde…como en las 5 olas previas. ¿De verdad que el ser humano sólo tropieza dos veces con la misma piedra? Solo queda apelar al sentido común y a la prudencia de la población que son los que sufren y padecen las malas decisiones de la gestión.
19. Y efectivamente el Dr Zulueta y yo podemos estar completamente equivocados, pero si lo estamos, tened por seguro que rectificaremos como hemos hecho una y mil veces desde que empezó la pandemia hace casi dos años,
20. Y asumiremos los errores de las decisiones que hemos tenido que tomar individualmente sobre pacientes o globalmente sobre el hospital. Porque errar es humano, y los médicos no somos ni mucho menos infalibles. Eso lo aprendemos en cuanto empezamos a ejercer la medicina.
21. Y por todo lo anterior sí, soy también optimista, porque en estos momentos de oscuridad necesitamos serlo, sobre todo porque nuestros pacientes se lo merecen y nuestra labor como sanitarios se centra en acompañar y tratar de curar a los enfermos, sean covid19 o no.
"Me ha llegado por WhatsApp. No sé quién es pero es un CRACK. Gente así nos saca de esto. Seguro que alguien le conoce. Divulgación, empatía y sentido común. Es una maravilla. Vamos".
Así dice el tuit del intensivista Alberto García-Salido sobre la "actuación" de Jorge Prieto, el protagonista de un vídeo que subió a Twitter, que ha traspasado la pantalla de los principales informativos nacionales de TV y se ha convertido en protagonista de todas las conversaciones en redes sociales, gracias a un discurso que no tiene nada que envidiar a ninguna campaña de vacunación.
Así lo contaba ayer el telediario del mediodía:
Jorge Prieto ha sido el mayor revulsivo frente a los sabotajes que sufrió el Zendal, inaugurado por Díaz Ayuso.
Pero Jorge es mucho más que este simpático vídeo con el que ha saltado a la fama. Pero gracias a él, he encontrado este artículo de Valentín Carrera en "Bierzo Diario" en el que se nos descubre que Jorge es, además, un escritor -‘La enfermería de emergencias’-, enamorado de su profesión de enfermero de urgencias y buen comunicador que sabe dar visibilidad a su trabajo.
“¡Por favor: Mírame, no lo hagas!” (02/12/2019) VALENTÍN CARRERA
[LETRAS BERCIANAS] Jorge Prieto enciende «luces que iluminan sombras de enfermedad» en ‘La enfermería de emergencias’
La llegada a tiempo, el azar, la providencia, la voluntad de servir, la urgencia de la sirena parpadeando, la amenaza de la muerte en solo un instante, la delgada línea que separa la tristeza de la alegría, la lucha por la vida: esta es la materia emocional con la que el novísimo escritor berciano Jorge Prieto se adentra en el terreno difícil del relato corto. Y sale airoso del reto.
Jorge Prieto González (Madrid, 1995), “aunque a él le gusta decir que es de Ponferrada, la tierra de sus padres y sus abuelos”, es el autor de La enfermería de emergencias, un libro iluminador, 50 relatos breves para pensar, “luces que iluminan sombras de enfermedad”, publicado por Editorial Círculo Rojo.
El libro es el fruto de la experiencia personal de Jorge como enfermero, voluntario de Protección Civil, y sobre todo, cuidador de vidas ajenas sin pereza: con hambre o con frío, de madrugada o a la hora de la siesta, si suena el móvil, el timbre o la emisora de urgencias, Jorge responde a la llamada con la desenvoltura de quien lleva en el ADN una carga adicional de alegría y esperanza. Y eso, salva vidas.
Los cincuenta relatos reunidos en La enfermería de emergencias surgen del día a día, pero este libro ―un poco desaliñado― es solo una primera entrega que anuncia nuevas reflexiones y vivencias, quizás más reposadas, si es que puede tener reposo un escritor de 24 años, al que le hierve la vocación enfermera.
Aunque rabiosamente joven, Jorge Prieto González atesora ya un intenso currículum: estudios de Derecho, Criminología y Enfermería; voluntario en Protección Civil en San Sebastián de los Reyes y en el SAMUR, en la unidad de cuidados paliativos, y desde hace meses en las unidades de Soporte Vital Avanzado Enfermero en Palma de Mallorca. “Enfermero de urgencias y emergencias, en aprendizaje continuo, buscando la excelencia de los cuidados enfermeros”.
Y eso es lo que relata con sensibilidad delicada y la frescura de quien no lleva a cuestas la pesada mochila de la hipocresía o del egoísmo: cómo salva a un joven a punto de suicidarse en el puente de Segovia con un “¡Por favor: Mírame, no lo hagas!”, que suena a súplica y a invitación a vivir. “La vida en un minuto”.
O su cabreo cuando el servicio de urgencias es llamado para una falsa urgencia, un imprudente que ha bebido demás y los amigos pasan, o una señora maleducada que pretende saltarse la cola.
¿Qué es la muerte?, se pregunta el joven autor, y responde con una carga de profundidad ética y filosófica: “Para mí no es más que el final de la vida”. Y luego da la vuelta al razonamiento, mirando a la vida de frente: “Pero, ¿cuánta gente está muerta en vida?”. Un libro para pensar.
Los lectores de La enfermería de emergencias se sorprenderán de la facilidad con la que Jorge Prieto maneja el lenguaje técnico, el argot del gremio: “Código IAM, canalizo una vía, segmento ST, bloqueo de rama derecha, morfina y nitratos, DIR, Central de sierra 3, bomba de perfusión, maniobras de RCP, le he puesto una i-gel y voy a meterle un 7,5, Delta en 2.1., descarga con el DESA…”.
Enérgico ante los casos de violencia de género que le tocan en suerte, “Os queremos vivas”; codo con codo con otros cuerpos de seguridad, “Chicos, respira y tiene pulso”; o maravillado ante el milagro del día: un desesperado que se tira a las vías del metro con tan mala suerte que el tren le pasa por encima sin arrollarle. “De un salto accedimos a las vías, no había imaginado la altura que hay. Paciente consciente y colaborador. Al tablero y fuera de las vías”. O la mirada triste del perro que no ataca a los enfermeros y se queda quieto cuando ve cómo sacan en camilla a su dueño.
Nos sorprende también la sensibilidad del autor para captar lo que Sebastiá Serrano llama, en un libro imprescindible, El regalo de la comunicación: ¡Desnúdese! dicen en urgencias a la paciente, una médica que se ha caído de la bicicleta y se ha clavado el manillar en la pelvis. ¡Desnúdese: “No somos conscientes ―confiesa la doctora a Jorge―, pero estar del otro lado me ha hecho pensar en que muchas veces actuamos sin pensar en el paciente, lo he descubierto cuando me han desnudado”.
Sí, definitivamente, este joven enfermero y escritor posee el don, el regalo de la buena comunicación, la empatía de quien sabe escuchar en situaciones desesperadas. Y por eso intuyo que este primer libro es el comienzo de una carrera profesional apasionante. Jorge Prieto González se ha propuesto no solo ser un buen enfermero, sino poner sus dotes de comunicador al servicio de la enfermería de urgencias, dar visibilidad a un trabajo impagable. A partir de ahora, y a la espera de su segundo libro, síganle en las redes, @emergencia_112 en Instagram y Emergencias en Facebook. Un «pollito» asustado y decidido que cuando se pone el chaleco y el fonendo trata a la vida y a la muerte de tú a tú.
Nota de Desolvidar: Este artículo refleja, exclusivamente, la opinión de su autor quien, cada día que pasa, necesita una actualización.
Con semejante historial pavoroso, Pfizer se saca de la manga una vacuna o placebo -que no se le ocurre ni al que asó la manteca- y los Estados del pudridero europeo se apresuran a comprar semejante pufo, favoreciendo que la compañía o timoteca pegue un pelotazo bursátil
PUFO Y PELOTAZO DE PFIZER Juan Manuel de Prada
La compañía o timoteca llamada Pfizer posee un historial escalofriante de fraudes
EN alguna ocasión anterior hemos recomendado la lectura de «Notas para la supresión de los partidos políticos», un opúsculo donde la filósofa francesa Simone Weil arremete contra la plaga de la partitocracia. cuyo fin
no es otro sino alimentar pasiones sectarias «que chocan entre sí
con un ruido verdaderamente infernal», con el único propósito de
«matar en las almas el sentido de la verdad y de la justicia».
Los
partidos políticos. en efecto, no son sino burocracias o
chiringuitos que las élites extractivas montan para repartirse el
poder y sacar pasta, mientras alimentan a sus adeptos de veneno
ideológico que impide la captación cabal de la realidad. Así está
ocurriendo con el pufo y pelotazo de la compañia o timoteca llamada
Pfizer, en el que nadie repara.
La compañía o timoteca llamada
Pfizer posee un historial escalofriante de fraudes (conviene leer Wikipedia). que incluyen el
soborno a médicos y funcionarios públicos, la utilización de
publicidad engañosa, el empleo de prácticas ilícitas en la
comercialización de sus mejunjes y crecepelos... No estamos
hablando de bulos conspiranoicos. sino de fraudes probados por los
que esta compañía o timoteca ha tenido que pagar multas e
indemnizaciones millonarias.
Llega Pfizer y el IBEX sube un 8%
Pues bien, una compañía o timoteca con
semejante historial pavoroso se saca de la manga una vacuna o placebo
que no se le ocurre ni al que asó la manteca. que exige para su
conservación temperaturas del planeta Júpiter y además se
administra en varias dosis, cuyo suministro se facilita (o dificulta)
por entregas. y los Estados del pudridero europeo se apresuran a
comprar semejante pufo, favoreciendo que la compañía o timoteca
pegue un pelotazo bursátil! Circunstancia que. por cierto. el
consejero delegado de la compañía o timoteca (demostrando un
heroico deseo de ligar su destino al de su empresa) aprovecha para
vender sus acciones y forrarse de forma instantánea
Cualquier
persona que no esté destruida por el entrechocar furioso de las
pasiones sectarias advertirá de inmediato que detrás de este
inmenso pufo y pelotazo se ocultan intereses muy turbios.
Y ahora
para completar el pufo y el pelotazo, la compañía o timoteca Pfizer
anuncia unilateralmente un descenso de casi la mitad en la producción
de vacunas o placebos comprometida, amparándose en la peregrina
excusa de que está haciendo «modificaciones en sus instalaciones».
Todo ello ocurre. además. mientras se multiplican por doquier los
signos de que la vacuna de marras tal vez no sea un placebo, sino
algo mucho peor. Y. entonces. antes de que la pobre gente pueda atar
cabos. los negociados partitocráticos ponen en marcha el entrechocar
de las pasiones sectarias. disputando sobre el reparto de sus vacunas
o placebos. azuzando agravios entre regiones, en lugar de reparar en
las irregularidades que rodean la producción y distribución de esta
vacuna o placebo. cuya eficacia aún no se ha probado.
Así la pobre
gente se entretiene en la demogresca, sin detenerse a pensar que está
siendo víctima de una panda de desaprensivos.
***
Desolvidar es consciente de la desconfianza que puede generar este artículo de Juan Manuel de Prada. Pero esa desconfianza no debe ir dirigida al resto de vacunas. Nos lo dice...