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viernes, 17 de noviembre de 2023

Gerona, monumento a la Constitución (¡ya, ya!)

Placa original, a la derecha
Armando González tiene desde hace 20 años un blog dedicado a la escultura urbana y una vez al mes me manda las actualizaciones.
Cuando iba leyendo la reseña de la escultura "A la Constitución de 1978" (Gerona, Cataluña), no me lo podía creer. ¿En Gerona, un monumento a la Constitución? ¡A ver si va a tener razón Pedro Sánchez cuando dice que, desde la concesión de los indultos, en Cataluña se ha mejorado la convivencia y bla bla bla...!
La obra se encuentra en la Plaza de la Constitución y fue realizada por el madrileño Francisco López en el año 1982 (según la foto, 1984).
El escultor Francisco López y Mª del Mar Cabeza 1984
La escultura es la reproducción en bronce de la única niña nacida en Girona el 6 de diciembre de 1978, día en que se promulgó la primera constitución democrática del Estado español después del Franquismo.
Un año después, los responsables de la remodelación de la Plaza de la Constitución pidieron al escultor madrileño Francisco López que realizara una escultura de esta niña, María del Mar Cabeza Catalán, que entonces tenía cuatro años. El artista se desplazó hasta Girona e hizo un molde en plastilina que se guardó para poder fundir en bronce. Pero pasaron los años, el molde no se utilizó y se estropeó. Cuando se reanudó el proyecto tuvo que volver a prepararse, esta vez a partir de fotografías de la misma niña que entonces ya tenía doce años.
Al final, "la niña de las trenzas"
El resultado final es esta obra de la niña, sentada en uno de los bancos de la plaza, apoyando la cabeza en la palma de la mano y mirando atentamente todo lo que sucede delante.
Esta escultura de bronce de la niña sentada en las escaleras es un ejemplo muy representativo del lenguaje realista que caracteriza a Francisco López Hernández, máximo representante de este género junto con su compañero de generación, el pintor Antonio López.
Una obra preciosa que tuve el placer de contemplar.
Aunque ha pasado Armando de escribir "Gerona" a "Girona", me sigue queriendo convencer de que en esa ciudad hay todavía una plaza y un monumento a la Constitución, representado por una niña nacida el 6 de diciembre de 1978. ¡Precioso! Ojalá tuviera razón.

Vamos a Google Maps
Como hay tanto bulo sobre esta plaza y monumento a la Constitución (véase OK diario), vamos a comprobarlo a Google Maps. 
El monumento ya no está dedicado a la Constitución del 78, sino a la propia niña, María del Mar Cabeza Catalán (pincha) que, por cierto, ahora estará a punto de cumplir 45 años.
Si vamos repasando las fotos de Maps, vemos que la placa informativa del monumento (que seguramente pondría "A la Constitución...") ha sido vandalizada (rincón derecha):
Y que la placa original ha sido sustituida por esta otra, inmensa, tan grande como la niña, colocada por el propio Ayuntamiento:
El texto (en catalán, bien visible, en castellano, francés e inglés) dice así:
Durante el referéndum del 1 de Octubre de 2017, la ciudadanía de Girona sufrió la brutal agresión de las fuerzas de seguridad españolas cuando ejercía su libre y pacífico derecho de voto.
Esta plaza (¿placa?) quiere dejar un testimonio de admiración, memoria y recuerdo del digno comportamiento del pueblo y de su coraje
El Punt Avui 
La alcaldesa, aplaudiendo la fechoría
Este cambio se produjo en abril de 2018, cuando se cambió el nombre de Plaza de la Constitución a Plaza del U de Octubre de 2017
El Punt Avui, del 22 de abril de 2018, dice así:
Girona inaugura la plaza del U de Octubre de 2017
Unas dos mil personas asisten al acto festivo de cambio de nombre de la plaza, que incluyó numerosas actividades y un mensaje grabado desde Alemania por el presidente Carles Puigdemont.
Lazos amarillos (tres en la escultura)
El Manifiesto conjunto de CiU, ERC-MES y CUP-Crida por Girona, fue leído por la alcaldesa, Marta Madrenas, y en él también se acuerdan de los presos políticos, los ciudadanos perseguidos judicialmente y los miembros del Parlamento en el exilio. Entre otras muchas frases, el manifiesto recuerda que, desde el 1-O: “Esta plaza dejó de ser un lugar donde honrar una Constitución que ya no nos representa.
Así pues, amigo Armando, ni Plaza ni Monumento a la Constitución. A actualizar esta escultura. No sabes cómo lo siento.

sábado, 13 de febrero de 2021

Pompeyo, escondido y despreciado

Desde los comienzos, en 1992, ya empezaron los problemas. Alguien, aprovechando que fueron los romanos los que llenaron la Península Ibérica de olivos, le plantó al bueno de Pompeyo un ejemplar bien cerca de la columna a la que está adosado su atlético torso. El olivo ya era hermoso en origen y, a partir de 2010 (pincha para comprobarlo) empezó a hacerle cosquillas con sus ramas al general. Pero todavía se podía ver desde Antoniutti al fundador de Pompelo.
Año tras año, el olivo lo fue ocultando y hoy es el día que, si no sabes que en esa rotonda hay una escultura, pasa totalmente desapercibida.

La parte trasera de la escultura (izda.) debería verse desde la Avda Bayona (1), si no hubiera otro árbol que lo impide.
El torso de Pompeyo (dcha) debería verse desde el Paseo de Antoniutti (2), si el olivo no lo impidiera.
Vistas las dificultades, si uno se empeña en ver la escultura, no tiene otra que cometer una infracción, al estar colocada en una glorieta, a la que necesariamente tiene que acceder. Precisamente, cuando estuve sacándole fotos a la escultura, se me paró un vehículo de la Dirección General de Tráfico. Tuve que estirar la sesión de fotografía hasta que se fueron.
Estas son las fotos en las que mejor se ve la escultura:
La de la izquierda está sacada desde el sur, único sitio donde no se interponen tantas ramas. 
La de la derecha, casi de frente.
Pero hay más:
A la izda., el torso de Pompeyo visto desde abajo.
A la derecha, la parte trasera de la escultura, lo que debería verse desde la Avda. Bayona. Mirad en qué estado de suciedad se encuentra.
Lo mismo que la piedra en la que se pone el título y dedicatoria:

Es una vergüenza que Pamplona tenga en este estado la escultura dedicada a su fundador, cuando Pompeyo nos dejó esta preciosidad que dibujó con esmero mi querido profesor don Martín Larrayoz:
Para conocer datos sobre la escultura, autor, características...

Actualización 14.02.2021
1. Me ha llegado al correo esta carta de Antonio Eslava, el autor de la escultura
Carta del autor de la escultura
Querido Mendiburu: 
Me ha llegado tu artículo que te agradezco tanto, sobre mi escultura en la Plaza Juan XXIII dedicada a Pompeyo. 
En su comienzo, el olivo -bien podado- me pareció adecuado a la cultura romana y recordé la poda, casi diría universal, que se practica todos los años en Jaén, la mayor plantación de olivos que conozco. Nuestro olivo, sin podar, es la excepción. 
El árbol de detrás, una encina, aparte de tapar la escultura, no permite ver el tráfico. 
El ciprés, que convive elegantemente con su discreta silueta, es una buena elección, siendo de por sí suficiente representación cultural. 
La intención de mi escultura fue situarla cara al norte haciendo bisagra entre el Casco viejo y el nuevo de Pamplona y reflejar en Pompeyo la austeridad romana. 
Un cordial saludo, Antonio Eslava

2. También un twit de Mikel Belasko,`que prioriza "cualquier rama" del olivo sobre la escultura:
Ese olivo merece su respeto. Quizá sea el árbol más viejo que crece en suelo pamplonés. Se plantó hace 30 años, pero ya centenario. ¡Antes mover a Pompeyo que tocar una rama a su olivo,
@sergiogomezsalv! Es una pena no conocer su procedencia y edad exacta. https://youtu.be/YpNzd6Sfzuk

Twit que, en la misma línea que Eslava, ha tenido respuesta por parte de Sergio Gómez Salvador:
Los olivos que no se podan ya sabe UD como terminan. Nada en contra del olivo, pero eso de no podarlo!!!

Actualización, 27 de Marzo de 2021
Algo parece que han limpiado. ¡Ah, claro, Domingo de Ramos!
Gracias, Óscar, por el aviso.


miércoles, 10 de abril de 2019

¿Qué fue del "Teobaldo" de Juaristi?

Gran idea de Malko que muestra, en 2012, dónde estuvo la estatua de Teobaldo en 1934-35

He subido a Face algunas imágenes de Victoriano Juaristi y del Monumento a Teobaldo I de Champaña. Ambos se merecen un acto de desagravio por el desprecio recibido durante los últimos meses de la II República.

En la hemeroteca de Diario de Navarra podemos leer:

22/07/1934 ...la Arquería gótica, procedente del Monasterio Cisterciense que existió en Marcilla, la cual ha sido reconstruída por iniciativa del Consejo de Cultura de Navarra, para que sea destinada en lugar adecuado al embellecimiento y ornato de los jardines públicos.

Ésta es la leyenda grabada en los laterales de la arquería:
Izda: VII Centenario de Teobaldo de Champaña MCCXXXIV (1234).
Dcha: Dedicado por el Consejo de Cultura de Navarra MCMXXIV (1934).
Como veis, en la 2ª mitad de  1934 es cuando debió instalarse el conjunto arquería-escultura para celebrar el séptimo centenario del reinado de Teobaldo I (1234-1253).
Al año siguiente podemos leer unos "Ripios al vuelo" de Baldomero Barón, "Romedobal":

02/06/1935 Pues, no, señores, y digo que en «Vista-Bella» hace días se yerguen bellos, airosos, con gentileza exquisita, unos arcos muy artísticos que tienen la simpatía y el perfume inmarcesible de nuestras glorias pretéritas...
Arcos del Rey Teobaldo (DN 20.01.21)  con su estatua pulcra y fina; al contemplaros tan bellos, ¡cuál vuela mi fantasía!... 

Aunque también puede tener razón ("hace días", se dice en el ripio) José Javier Azanza López cuando señala 1935 como el año de su instalación:
Monumento al Rey Teobaldo I de Champaña
Piedra.
Conjunto: 480 x 1300 x 84 cm
Temática: Histórica
Instalación: 1935
Ubicación: Jardines de la Taconera. Rincón de Vista Bella.
En su configuración original, el monumento a Teobaldo I de Champaña combinaba arquitectura y escultura. La parte arquitectónica estaba formada por una arquería gótica de once arcos apuntados con trilóbulos interiores que apoyan en pilares y basas poligonales, procedente del antiguo monasterio cisterciense de Santa María de Marcilla, a la que se incorporaron emblemas heráldicos y textos en caracteres góticos alusivos a la conmemoración del VII Centenario del advenimiento de Teobaldo I al trono de Navarra. Completaba el monumento la estatua sedente de Teobaldo I, realizada por el médico y humanista donostiarra Victoriano Juaristi en colaboración con el escultor de Villava José María Iñigo Iñarena, en la que representaban al «Rey Trovador». Desgraciadamente, la escultura no ha llegado a nuestros días, ni tampoco se tienen noticias de la réplica que según testimonios de sus allegados hubo durante un tiempo en el jardín de la Clínica San Miguel.
En lo que sí creo que José Javier Azanza está equivocado es en lo de la réplica, como veremos enseguida.
Entre que eran años de república, que la indumentaria del rey no era muy viril y que estaba sin pedestal, a pie de calle y al alcance de cualquier paseante desaprensivo, desde su instalación sufrió actos de gamberrismo.

Seguimos ahora a Mikel Zuza Viniegra:
A los pocos meses de su inauguración, podemos leer en la revista bilbaína El Norte esta amarga queja de Juaristi: "el buen pueblo, al que don Teobaldo tanto amó, le ha chafado las narices a pedradas, como a cualquier muñeco del pim-pam-pum de la feria".
De hecho todo indica que para 1936, la figura, bastante deteriorada, fue retirada.
Nota
Hay unos Ripios al vuelo del 13 de mayo de 1936 en los que Romedobal denuncia que "hace varias semanas (¿el 14 de abril?)" rompieron a martillazos la cabeza de Teobaldo.

Y continúa Zuza Viniegra con la...

Polémica entre Galbete y Juaristi
Sin embargo años después, en abril de 1948, y en las páginas de El Pensamiento Navarro, el recuerdo de la estatua del rey poeta resurgió en una jocosa polémica periodística entre Catón el censor (Vicente Galbete, a la sazón archivero municipal) y el propio Teobaldo I de Champaña (encarnado por el doctor Juaristi). 
Comenzó la disputa el primero, recordando que "siempre había que explicar a los aldeanos de visita en Pamplona que aquella estatua no era una mujer, sino un Rey de Navarra".
El autor de la efigie, tocado sin duda en su amor propio de artista, salió en su defensa, al día siguiente, haciendo que la propia escultura expusiese su alegato: 
"¡Qué amargura! Durante mi breve estancia en aquel florido lugar, fui víctima constante del más atroz gamberrismo de mente y de acción […] Se mofaron de mí y me agraviaron villanamente machos y hembras, descamisados y personas de camisa planchada. Hasta que un día me fui a pedir asilo a casa del autor de mi traza, en cuyo huertecillo retirado estoy (así pues, no era réplica sino el original), cabe (junto a) una higuera , siendo el más ilustre de los espanta-pájaros".
Y se cerró finalmente tan artística contienda con una columna titulada No te excites, Teobaldo, en la que el mentado Catón, quizás con demasiado sarcasmo, expone: 
"No estaba en nuestro ánimo el faltar a nadie, pero la culpa la tiene Vuestra Alteza por dejarse esculpir en batín. Si se hubiera puesto la armadura de los domingos, otra cosa hubiera sido […] Nos hacemos cargo de que a Vuestra Alteza -que se batió el cuero como los buenos en el monte Tauro, y que probó cumplidamente su condición de ome a través de tres matrimonios y nueve retoños- ha de hacerle poca gracia el que le tomen por lo que en Tafalla llaman un marimueta, pero, ¡qué se le va a hacer! El hábito no hará al monje, pero despista a la gente. […] Bueno, don Teo, no le demos más importancia a la cosa, porque ya sabemos que hace tiempo que Vuestra Alteza ha perdido la cabeza. Confiamos en que esté todo aclarado".

Uno de esos dos chalets, a la izda de la Clínica
San Miguel, fue la vivienda del doctor Juaristi
En resumen...
El 'Teobaldo' de Juaristi fue apedreado, se hicieron pis y cacas encima de él... y terminó decapitado. El mismo don Victoriano tuvo que bajar al foso a recoger los restos de su obra y reconstruirlos, para terminar adornando durante algún tiempo (según las numerosas visitas que recibía) la huerta de su chalet, en el recinto de la Clínica San Miguel, barrio de San Juan. 
Y a partir de la estancia en la huerta, se pierde la pista del Teobaldo de Juaristi. Don Victoriano murió en 1949, trece años después de estos lamentables hechos.
Quizás, el escultor de Villava, José María Iñigo Iñarena, pudiera haber tenido alguna noticia de su paradero.

Actualización 20.01.21
Hoy DN ha tenido un bonito detalle con el autor de este blog, llamado Desolvidar:

Teobaldo no reinó en la Taconera
Apedreado y maltratado. La escultura sedente del rey Teobaldo I de Champaña en el monumento de la Taconera dedicado a su figura duró apenas dos años. Se levantó con motivo del VII centenario de su reinado en 1934
La escultura dedicada a Teobaldo I de Navarra y, en pequeño, 
imagen de todo el conjunto monumental de la Taconera
Poca gente sabrá que en la arquería gótica de la Taconera -una reconstrucción del monasterio cisterciense que existió en Marcilla- hubo una escultura del rey Teobaldo I de Navarra (1201-1253), sentado en el centro de los arcos. Era el colofón de un monumento dedicado a su figura con motivo del séptimo centenario de su reinado en Navarra (1234-1253). La arquería se inauguró en 1934 y la escultura, obra del médico y humanista donostiarra Victoriano Juaristi, se incorporó un año después. 
En Diario de Navarra, Baldomero Barón, “Romedobal”, le dedicaba el 2 de junio de 1935 uno de sus “Ripios al vuelo”, sección escrita en verso, apasionada, lírica y libérrima, cuya composición terminaba así: “Arcos del Rey Teobaldo/ con su estatua pulcra y fina;/ al contemplarlos tan bellos,/ ¡cuál vuela mi fantasía!”. Poco tiempo duró tal paroxismo. Al parecer, pocos meses después de su inauguración, cierto grupo de vecinos pamploneses la emprendió a pedradas contra el monarca en cuyo reinado se redactó el Fuero General de Navarra, un hito en la historia del otrora reino. La escultura sedente, se retiró en 1936, muy deteriorada. 
Como recoge Pachi Mendiburu en su blog Desolvidar, Juaristi se quejaba en la revista bilbaína El Norte, del trato recibido por su ilustre escultura. “...el buen pueblo al que don Teobaldo tanto amó, le ha chafado las narices a pedradas, como a cualquier muñeco del pim-pam-pum de la feria”, se lamentaba. Hoy sigue en pie la arquería gótica, un emblema del parque romántico pamplonés.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La plaza del pedestal vacío

La escultura de Marino Amaya en 2008 (Foto CALLEJA). El pedestal hoy (Foto J.M.Muruzábal)
"Marino Amaya (Astorga, 1927) realizó sus primeras esculturas en el campo, mientras cuidaba las ovejas...". Perros y gatos abandonados, recogidos por el escultor, formaron parte importante de su vida y de su obra. Pero son las esculturas de la mujer y de los niños las que adorna(ba)n dos plazas de Pamplona: Ezcaba y Primero de Mayo.
Desgraciadamente, a esta última acabaremos llamándola....

La plaza del pedestal vacío 
Llevo tiempo queriendo escribir estas líneas a ver si nuestro Ayuntamiento es capaz de solucionar un pequeño “desaguisado” de esos que a veces suceden. En la plaza Primero de mayo, del barrio de la Chantrea, denominación que se otorgó a ese espacio para recordar “el carácter obrero del barrio” (según la prensa del momento), existe un pedestal vacío que lleva así mucho tiempo ya.
Uno, que lleva muchos años dedicado a la historia del arte navarro y al estudio de la escultura pública de nuestra Comunidad, recuerda que ese pedestal tuvo en su día una escultura. Aún puede verse encima del pedestal vacío el arranque de dicha escultura. Dicha plaza llevó el nombre, anteriormente, de Plaza Elberdín (busca Elberdín) y en su inauguración se ubicó, encima de dicho pedestal hoy vacío, una escultura del autor Marino Amaya representando unos niños.
En el pedestal, sobre el que está la base de la escultura, aún puede leerse el nombre del citado escultor. Guardo un recorte del Diario de Navarra, de hace bastantes años, en que aparece fotografiada la escultura en su pedestal.
Me permito solicitar de nuestro Ayuntamiento que recupere dicha escultura (espero que la hayan guardado arrinconada en cualquier almacén municipal) y la reubiquen en su pedestal. Entiendo que dicha labor costaría poco dinero y contribuiría, sin duda, a embellecer y servir de ornato a ese agradable rincón, ubicado detrás del antiguo colegio de la Salesianas y junto al centro escolar Bernat Etxepare. Si además de la escultura se logra adecentar un poco el pequeño jardín en que se localiza el pedestal, aún mejor.
Sé que nuestro Ayuntamiento tiene cosas mucho más importantes en que ocuparse, pero estos pequeños detalles, buenos para la cultura, cuestan poco y los amantes del arte y de la escultura seguro que lo agradecerán.
Se ha hablado muchas veces de cuidar el patrimonio escultórico de nuestra ciudad, que es muy rico. Pamplona tiene la suerte de contar con un número de obras muy importante. Son mucho más escasas las obras situadas en los barrios periféricos, como es el caso de esta escultura de que hablamos. Por ese mismo motivo deberíamos cuidar más dichas obras. Tener un pedestal vacío, sin la escultura, y descuidado, acaba dando sensación de abandono; lleva así muchos años. Además, entiendo que es obligación de dicha entidad velar por el patrimonio cultural y estético de la ciudad. ¡A ver si hay suerte!
JOSÉ Mª MURUZÁBAL DEL SOLAR, HISTORIADOR DEL ARTE NAVARRO