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martes, 11 de agosto de 2026

Cómo se las gasta Aranzadi (Pk. Pza. del Castillo)

Ciudadanos (izda.) observando la maqbara islámica Foto Muru Fraile
De cuando la donostiarra Aranzadi se empeñó en peritar las obras de la Plaza del Castillo justo el Día de San Saturnino, Patrono de Pamplona. Lógicamente, no se les permitió y se enfadaron tanto que arremetieron contra Trama.

Ahora que se cumplen 25 años del inicio de las obras del aparcamiento, no está mal desolvidar este documento para comprobar cuál era -y sigue siendo- el talante de la Sociedad de Ciencias Aranzadi
Ruperto Mendiri, de DN, ha publicado un magnífico artículo titulado Plaza del Castillo: 25 años del parking, que me viene de perillas para sacar a la luz un documento del propio Diario (pincha, ahí lo tienes completo) que había quedado relegado al olvido.

Del trabajo de Mendiri voy a entresacar este párrafo:
La aparición de estos tesoros arqueológicos paralizó durante meses las obras. Además, durante el proceso se fueron acumulando querellas contra los responsables políticos del parking. Seis ciudadanos presentaron con el inicio de las obras una demanda en la que acusaban a la alcaldesa, Yolanda Barcina, al director de Cultura y de la Institución Príncipe de Viana, Juan Ramón Corpas Mauleón, y a concejales y responsables municipales de atentar contra el patrimonio histórico. Admitida a trámite, la jueza, Aurora Ruiz, encargó una pericial a la Sociedad de Ciencias Aranzadi, respondida por una contrapericial de Trama. La querella terminó por archivarse.

 “Insultos, amenazas constantes, lanzamiento de piedras desde el exterior de las obras e incluso intentos de dañar vehículos”. “Algunos integrantes del equipo llegaron a recibir amenazas de muerte, cuenta”. Los arqueólogos, que “no representaban a ningún partido ni defendían el proyecto político de nadie”, fueron “señalados, insultados y amenazados simplemente por cumplir con su trabajo”, pues no dependía de ellos ninguna decisión sobre el tratamiento o destino de los restos. “Eso fue la parte más dura de todo aquel proceso”, recuerda García Barberena

Termas, junto al kiosco. Desconocido
Y el Día de San Saturnino, el Patrono de Pamplona, cuando la ciudad celebra su fiesta más íntima, con Gigantes y procesiones, una delegación de Aranzadi, que el día anterior había venido desde San Sebastián, se presenta en la zona de obras de la Plaza del Castillo. Llevan en mano el auto del juez que designa para el peritaje expresamente al secretario general de Aranzadi, Juan José Aguirre Mauleón y al equipo formado por Alfredo Moraza Barea, Alex Ibáñez Etxeberria, Larraitz Arretxea Sanz, Sonia San José Santamaría, David Zapirain Karrika y Juan Carlos Mora Afan. 
La aparición de cuatro miembros de Aranzadi en la escena de la Plaza del Castillo está motivada en la denuncia que presentaron ocho personas relacionadas con el colectivo que se opone a la construcción del parking. Miguel Ángel Muez Ororbia, Peio Iraizoz González, Jacinto Martínez Alegría, Pedro Iriarte Lusarreta, Juan del Barrio Iglesias y Jesús Arbizu Churío pidieron entre otras cosas en los tribunales el arbitraje de una sociedad especializada e indepediente. Sugirieron tres nombres, entre ellos el de Aranzadi.
El "menhir" medieval
Pues bien, cuando llegaron los técnicos de la sociedad guipuzcoana Aranzadi, se encontraron, como es lógico, una Plaza del Castillo completamente parada y cerrada a cal y canto. No había arqueólogos ni operarios puesto que, como hemos dicho, se celebraba la festividad de San Saturnino. Según relataron fuentes del Ayuntamiento de Pamplona los cuatro técnicos intentaron acceder al interior del recinto de la plaza donde se desarrollan las excavaciones arqueológicas previas a las obras del aparcamiento. Un vigilante les impidió el acceso, una vez que el guarda comunicó a la dirección de la obra y a los responsables municipales y de Príncipe de Viana el objetivo de la visita. Una fuente del Ayuntamiento señaló que la negativa produjo el enfado de los técnicos que al parecer amenazaron con acudir al juzgado de instrucción número 3 a interponer denuncia. 
Resulta que los cuatro técnicos de Aranzadi habían llegado a Pamplona el día anterior, el miércoles 28. Ese día se dirigieron al director de Obras del consistorio, Ignacio Balsa, a quién presentaron como acreditación una copia del auto del juzgado de 23 de noviembre en el que se especifica que es la sociedad Aranzadi la elegida para realizar el peritaje. Previa consulta con los letrados, Balsa respondió que la acreditación resultaba insuficiente y que además el consistorio conocía por los medios de comunicación que esa sociedad había sido elegida para el peritaje pero no se le había informado oficialmente mediante la remisión del auto. En estas condiciones, Balsa ya les avisó de que no podía autorizar el acceso a la zona de excavaciones de ninguno de los seis técnicos que el juez autorizaba.
Pues, a pesar del aviso, los cuatro pertinaces miembros de Aranzadi (¡qué raro que 25 años después no se llamen "Arantzadi", como propone Euskaltzaindia!) se presentaron el jueves, Día de San Saturnino, a pie de obra y volvieron recibir la misma negativa.
Dos fueron los motivos de la negativa a franquearles el paso, según señalaron desde el consistorio y la institución Príncipe de Viana:
  • El primero, la ausencia de comunicación oficial del auto del juez lo que supone que, al menos oficialmente, el Ayuntamiento desconoce que la firma encargada del peritaje es Aranzadi. 
  • El segundo, la insuficiente acreditación como miembros de la sociedad Aranzadi de los técnicos.
Madre e hija
En cuanto a la independencia y objetividad de la
 pericial de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Trama, la empresa que dirigía Mercedes Unzu, afirma, un cuarto de siglo después, que “la intervención de Aranzadi estuvo claramente condicionada (o sea, determinada) por un contexto de confrontación política y social, y partió de unas conclusiones prácticamente predeterminadas”. La Sociedad Aranzadi “mostró graves deficiencias en su trabajo”, argumenta María García-Barberena, que se apoya en que “una valoración arqueológica realizada en buena medida desde una verja, con tan escaso trabajo directo y sin estudiar la documentación disponible, difícilmente puede considerarse una pericial científica rigurosa”. Ante las “gravísimas acusaciones” que Trama recibió de la Sociedad Aranzadi, Gabinete TRAMA emitió su propio informe contrapericial que abordó “punto por punto” la entregada ante el juez.

sábado, 18 de abril de 2026

Ajusticiados en la Plaza del Castillo

Fotografía de los esqueletos tal y como aparecieron. DDN
Historia
Pompelo les ajustició con misterio: La Plaza del Castillo ocultaba cinco cadáveres que esconden una incógnita
El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis
Reportaje con María Carcía - Barberena sobre unos ajusticiamientos que hubo en la Plaza del Castillo en tiempos de Roma
María García-Barberena, fotografiada más o menos encima de donde aparecieron los esqueletos Irati Aizpurua
Jesús Rubio DN 05/04/2026
Probablemente nunca sepamos quiénes fueron, qué les pasó y por qué les mataron. Les asesinaron, claro. Sus esqueletos aparecieron con las manos atadas, arrojados a un agujero sin cuidado alguno. Quizá les ajusticiaron obedeciendo la sentencia de un juez, pero algunos detalles no cuadran en esa explicación. Quizá fue una venganza mafiosa, en un arrabal de las afueras de la ciudad. Quizá eran cinco personas incómodas para el poder y queridas para el pueblo, y se los quitaron de en medio a escondidas. Todo pudo ocurrir. Nada es seguro. Solo que sucedió en Pompelo, la Pamplona romana, en el siglo III d.C., o a primeros del IV. Y que los cinco ajusticiados aparecieron bajo lo que hoy es la Plaza del Castillo.
Los arqueólogos y los historiadores llevan ya muchos años con ese enigma rondándoles las cabezas. Al fin y al cabo, los cadáveres se encontraron en marzo de 2002, durante las excavaciones con motivo de la construcción del aparcamiento de la plaza. Les habían enterrado en una fosa pequeña, acumulados unos encima de los otros de cualquier manera, cuatro en una misma orientación, el quinto cruzado sobre ellos. “Esa singular distribución se encontraba directamente relacionada con la naturaleza de la sepultura, una fosa común en la que fueron arrojados los cuerpos de cinco ajusticiados”, escribieron ya en 2010 los historiadores José Antonio Faro y María García-Barberena en un artículo en la revista Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra. Por lógica, no fueron amortajados, tampoco hubo ajuar que les acompañara en la muerte. En uno de ellos se comprobó que le habían atado las manos a la espalda, y es verosímil que también las piernas. Resulta plausible que los otros cuatro llegaran de igual manera a su muerte, aunque las evidencias no resultan tan claras.
El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis. Uno, el último al que arrojaron a la fosa, estaba enfermo de lepra. Sin embargo, en esos esqueletos no se pudo descubrir el menor signo de violencia. Nada de cortes, de cercenamientos. Y aquí se desata el misterio.
El muro que parece atravesarles es una construcción muy posterior DDN
Porque en Roma la pena de muerte no solo se aplicaba con frecuencia, sino que también con una crueldad a veces inusitada. El catálogo de tormentos y muertes de los romanos amargaría el desayuno de más de un lector. “Responden a rituales, tratan de exorcizar. Tenía un significado de expiación, y el objetivo de mantener tranquila a la ciudadanía y no enfadar a los dioses”, abunda García-Barberena. Es más, en muchas ocasiones, tras matar al condenado se mutilaba el cadáver para que no llegara al mundo de los muertos.
Penas violentas dejan siempre huellas en los huesos. Y los cinco de la Plaza del Castillo no las tenían. ¿Cómo les mataron entonces? ¿Envenenados? No cuadra con que les llevara a morir todos a la vez. Además, esa muerte se reservaba a privilegiados, y no parece que estos cinco, que acabaron en una fosa común, lo fueran. ¿Ahorcados? Las creencias romanas lo descartan. No solo porque deshonraba al muerto, sino porque creían que la horca cerraba el paso al último aliento, donde residía el espíritu, y este podía convertirse en lémur, un alma maligna que molesta a los vivos. ¿Estrangulados? Pasa algo parecido que con la horca. ¿Degollados sin tocar hueso? ¿Desangrados?
JUNTO AL MERCADO
Las cuerdas que les ataban, habituales en las ejecuciones, remiten a una pena de muerte. Sin embargo, en la cultura romana los ajusticiamientos se celebraban de forma pública. “Su función era ejemplarizante”, señala la historiadora. “Las evidencias arqueológicas permiten intuir una muerte rápida, discreta, por tanto sin espectáculo ni público”, apunta sin embargo el artículo. La fosa donde cayeron los cinco no estaba en una plaza a la que acudiera el gentío, sino en un rincón oscuro de la ciudad. No se encontraba lejos el mercado artesano, pero ya se trataba de la periferia de la ciudad romana, un sitio apartado en la trasera de unos baños. Un paraje oculto para cinco muertes que querían ocultarse.
¿Fue un romano que mandó matar a esclavos díscolos? Improbable. Tiempo atrás, el emperador Adriano había prohibido esa suerte de justicia privada. El ciudadano debía acudir a un magistrado, aunque este seguramente les condenara a la misma suerte.
En su artículo, José Antonio Faro y María García-Barberena lanzan dos hipótesis que podrían cuadrar. Una, que no existió ajusticiamiento ninguno, sino un ajuste de cuentas al margen de la ley. Las mafias existen desde mucho antes que El padrino y sus métodos resultaban igual de expeditivos. 
La otra suposición remite a los mártires, nada menos. Se sabe que en el norte de África, en aquellos siglos, los jueces condenaban a los cristianos a muertes discretas, porque de otra manera se producían desórdenes públicos. “Quizá la causa de estos cinco hombres era más justa a ojos del pueblo de lo que a los magistrados que dictaron sentencia les hubiera gustado”, dice el artículo. “Quizá eran personajes significados de uno u otro modo en la sociedad de la época, a los que la plebe profesaba simpatía. Quizá resultaba más sensato sacarles de la cárcel de noche, darles muerte y enterrarlos en un callejón”.
Pudieron ser condenados a muerte y arrojados a una fosa común en el siglo III d. C., pero la ausencia de señales de violencia abre paso a otras hipótesis

sábado, 21 de marzo de 2026

Pompelo, año 100. ¿Y el batzoki?

Pompelo, a vista de pájaro + IA. Dcha., la misma zona sobre plano DN

Así se vería la Pompelo romana a vista de pájaro hacia el año 100 d.C.
Se extendía sobre unas 22 hectáreas en el área que hoy ocupan la Navarrería, la catedral, el arzobispado y calles como Estafeta o la Plaza del Castillo. Tenía unos 6000 habitantes

Jesús Rubio DN 18/03/2026
Si pudiéramos contemplar Pompelo desde el aire en el siglo II d.C., veríamos una ciudad romana ya consolidada, extendida sobre unas 22 hectáreas en el área que hoy ocupan la Navarrería, la catedral, el arzobispado y calles como Estafeta o la Plaza del Castillo.
En el centro urbano se situaría el foro, principal espacio público donde se concentraban las funciones administrativas, religiosas y comerciales, rodeado de edificios monumentales y tabernae porticadas que articulaban la vida cotidiana.
La trama urbana mostraría una organización relativamente regular, con calles estructuradas en torno a ejes principales, siguiendo los patrones característicos de las ciudades romanas.
Desde esa vista también destacarían las termas, dos complejos documentados en la ciudad, uno en el entorno de la actual calle Curia y otro de mayor tamaño en la Plaza del Castillo. Estos espacios no solo funcionaban como baños, sino como centros de encuentro social, ocio y actividad económica.
En las inmediaciones de las termas de la Plaza del Castillo se localizaría un amplio barrio artesanal, donde se concentraban talleres metalúrgicos, alfareros, de trabajo del hueso, vidrio o cuero, en un espacio donde convivían producción y vivienda.
El abastecimiento de agua, fundamental para la ciudad, se realizaba mediante pozos y cisternas domésticas, así como a través de un sistema público que alimentaba fuentes y edificios como las termas, posiblemente conectado con manantiales como el de la Fuente Vieja.
La imagen que ofrecería esta Pompelo sería la de una ciudad de tamaño medio del norte de Hispania, con una intensa actividad económica y social, plenamente integrada en el mundo romano y desarrollada sobre el antiguo asentamiento vascón que dio origen a la ciudad.
Así describió María García-Barberena Unzu, doctora en arqueología, directora de Gabinete Trama y profesora invitada del Diploma de Arqueología de la Universidad de Navarra, este martes cómo era y cómo se vivía en aquella ciudad romana, hoy oculta bajo las calles del Casco Viejo, en la segunda conferencia del ciclo 'Romanos y vascones. Una historia común', que organiza Diario de Navarra con la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra (SEHN).
María García-Barberena reconstruye la vida en la Pompelo romana bajo las calles de Pamplona
El acto volvió a registrar un lleno, con más de 150 asistentes que abarrotaron una sala de la Cámara de Comercio. “La imagen que emerge de la investigación arqueológica es la de una ciudad plenamente integrada en el mundo romano, con una intensa actividad económica, con una vida social articulada en torno a sus espacios públicos y con una cultura material que refleja tanto la producción local como las conexiones comerciales con amplias regiones del Imperio”, señaló la historiadora.

martes, 16 de abril de 2019

Enterramientos en Puente la Reina (Mª G.-Barberena)


Actualización 26.04.19 viernes
He recibido más fotos de los restos que van encontrando en la Necrópolis de Puente la Reina. Según comentan los arqueólogos, se trata de una necrópolis de los siglos X-XI. Con todas las fotos he creado un álbum en Face para que podáis comentarlas

Fue este jueves, 11 de abril, cuando una nieta de Inés le enseñó esta impresionante imagen que había sacado con el móvil en el Paseo de Puente la Reina, cerca de la farmacia. En ella podemos ver un esqueleto muy completo con los brazos cruzados sobre el pecho. La cabeza del difunto está encajada entre dos piedras laterales rectangulares, y la caja del enterramiento, formada por lajas, también rectangulares, bastante trabajadas.
Pasó el viernes, el sábado... Y ninguna noticia del hallazgo en la prensa.
El domingo, día 14, volvieron al lugar del Paseo Fray Vicente Bernedo y, como veis, ya había sido retirado el esqueleto:

Y sacaron algunas fotos más:


En estas dos imágenes se pueden ver que hay más restos óseos y en ésta de arriba se insinúa una alineación de dos enterramientos más.
A Inés le pareció que el hallazgo tenía su importancia, que no había dicho nada la prensa y, extrañada, se puso en contacto con Desolvidar, enviándome las cuatro imágenes que acabáis de ver.
***

He contado con el asesoramiento de María García Barberena, a la que agradezco su amabilidad y paciencia.
Su información la divido en dos partes. En esta primera, ella no ha visto más que estas cuatro primeras fotos. Ni siquiera sabe aún que se trata de Puente la Reina:

María García Barberena I
Hola Pachi!! En primer lugar, disculpa la demora, no suelo abrir el messenger y no había visto tu mensaje.
Viendo las 4 fotos que me envías lo primero que diría es que se trata de la clásica necrópolis medieval, típicas de los cementerios parroquiales, imagino que habrá cerca una iglesia. La tipología de las sepulturas, cistas rectangulares con orejeras en la zona de la cabeza, para evitar que ésta se ladee, y construidas con lajas de piedra hincadas, es típica de los siglos XI al XIII, e incluso XIV. Es cierto que por ejemplo, las necrópolis más antiguas pueden tener también una tipología similar desde el siglo VIII, pero al ser menos frecuentes, me inclino por la primera cronología. Si no hay iglesia cerca, entonces igual ya estamos hablando de otra cosa. Este tipo de cistas es también muy habitual que las construyan con montones de lajas en lugar de con lajas hincadas. En la excavada se aprecia que han usado lastras de grandes dimensiones en los laterales, este detalle podría estar hablándonos quizá de una cronología un poquito más próxima al XI-XII que al XIV, pero esto es algo aventurado sin más datos. Normalmente las sepulturas se cubren con una losa monolítica o con una sucesión de lajas como parece detectarse en las dos que no están todavía excavadas. Habitualmente a partir del siglo X/XI estos enterramientos ya no llevan ajuar asociado. La distribución de la necrópolis, parece también la típica medieval, ordenadas en calles, supongo que Este Oeste, aunque en la foto no puedo comprobarlo, pero este detalle se cuidaba mucho. Sin embargo, este dato tampoco nos aporta una cronología, ya que las visigodas, también se ordenaban de las misma manera, por ejemplo, y sería compatible con la tipología de vista que vemos. La diferencia la conoceremos por el ajuar, (y por el C14), si no hay elementos de ajuar y hay una iglesia próxima, hablamos de una necrópolis medieval. Me inclino también a pensarlo por la poca estratigrafía que tienen encima y porque son mucho mas comunes. Respecto a la posición del individuo, decúbitos supino con los brazos cruzados sobre el pecho, es también compatible con una amplia cronología (VIII-XIV). En cuanto al cráneo localizado en el cantil, ahí lo que ha pasado es que la pala ha arrancado el lateral de la cista y por eso ha aparecido el cráneo la clavícula y las costillas que se han desprendido.
Y esto es lo que te puedo contar con lo que veo. Pero me interesa mucho saber la ubicación del la necrópolis, para ver si se puede asociar a un templo o es más antigua.
***
Casualidades de la vida, ayer me salió la oportunidad de ir a comer a la Conrada y aproveché la ocasión para acercarme al lugar del hallazgo.
En esa zona del Paseo están haciendo unas obras de saneamiento y abastecimiento y, hablando con uno de los encargados, me dijo que han sido ellos los que se han topado con el enterramiento.
Y que mañana -por hoy- vendrían los arqueólogos. Así que pronto -esperemos- tendremos noticias de este hallazgo que tanto interés ha despertado en Puente la Reina.
El operario me ha dado permiso para sacar algunas fotos y éstas son las que completan este reportaje: 










Estaremos bien atentos.
Mil gracias a Inés y a su nieta por su inquietud y por acordarse de mí para publicar esta primicia.


Ésta es la información que esta misma mañana trae DN:

Unas obras en el paseo de Puente la Reina sacan a la luz tumbas medievales
De momento, se han localizado ocho enterramientos que se encuentran en muy buen estado de conservación 
Las tumbas podrían estar ligadas a la iglesia de San Pedro o ser incluso previas al núcleo original de población 
SHEYLA MUÑOZ Tafalla 
Las obras de renovación de redes que la Mancomunidad de Valdizarbe estaba llevando a cabo en el paseo Fray Vicente Bernedo de Puente la Reina -la parte baja del céntrico paseo de la localidadhan sacado a la luz varios enterramientos medievales. Fran Valle, de la empresa Aditu Arqueología, explica que, de momento, se han localizado al menos ocho. Fueron los propios operarios de la mancomunidad quienes mientras trabajaban en una zanja de unos dos metros de profundidad se encontraron con los restos y dieron el aviso. Desde el Ayuntamiento, su alcalde, Oihan Mendo, se puso en contacto con Príncipe de Viana que envió dos arqueólogos y, después, siguiendo el procedimiento habitual en este tipo de situaciones, se dio aviso a una empresa de arqueología, Aditu Arqueología, en este caso, que es la que, desde el hallazgo, trabaja a diario en el lugar.
El alcalde puentesino, arqueólogo además de profesión, explicó que tras examinar los restos en un primer momento éstos ya apuntaban a la época medieval. “El hallazgo fue inesperado porque estos enterramientos se encuentran extramuros y a cierta distancia de la iglesia de San Pedro pero para eso trabajan ya los arqueólogos”, decía. En la misma línea se expresaba Fran Valle, quien confiaba en hallar algún tipo de ajuar que contribuyera a fechar de forma más concreta en el tiempo los restos humanos hallados. “Los enterramientos podrían estar vinculados a la iglesia de San Pedro aunque no se descarta que las tumbas pudieran ser, incluso, previas al núcleo original de población de Puente la  Reina. En cualquier caso, hablamos de una cronología muy temprana”, refería.
Valle califica el estado de las tumbas encontradas como “muy bueno”. “Las tumbas son de muy buena calidad. Están construidas con lajas monolíticas y son muy amplias por lo que los restos se encuentran en bastante buen estado”, explicaba. Los arqueólogos han encontrado un individuo en posición anatómica pero se aprecia que la tumba ya había sido usada con anterioridad pues se han hallado restos de otras dos personas. “También ha aparecido algún hueso correspondiente a un bebé pero no es algo extraño pues hablamos de una época con una alta mortalidad infantil. Esto indica que se reutilizaron las tumbas aunque no parece que fuera un cementerio pues el nivel de reutilización, por lo que hemos podido comprobar hasta ahora, no es tan elevado como si se tratase de un cementerio”, argumentaba Valle.
De momento, los arqueólogos sólo trabajarán en la zona donde se lleven a cabo los trabajos previstos por la Mancomunidad de Valdizarbe.

Expectación e interés en el paseo
Mendo tuvo el feo detalle de vestir una camiseta a favor
de los agresores de Alsasua en el homenaje a un guardia
El hallazgo de estos enterramientos medievales ha levantado una gran expectación e interés entre los vecinos de la localidad. La ubicación de las tumbas, en el centro de la localidad, ha motivado que sean muchas las personas que a diario se acerquen hasta la zona para poder contemplar los avances en las excavaciones y los trabajos que ‘in situ’ están desarrollando los arqueólogos. “Se está viviendo con mucho interés. Son unas tumbas medievales y además bien conservadas. Pese a la delimitación de la zona, la gente puede acercarse a una distancia que le permite observar”, relataba el alcalde puentesino, Oihan Mendo. Arqueólogo de profesión, no ocultaba sentir cierta ‘envidia sana’ al ver a los profesionales trabajando en un hallazgo tan inesperado en su propio pueblo.
***

Ahora María ya ha visto el resto de fotos, ha leído lo que dice la prensa; sabe que es en Puente la Reina, a cierta distancia de la Parroquia de San Pedro, y me pasa el resto de su opinión:

María García Barberena II
Gracias Pachi, ayer cuando vi tu mensaje ya me parecía que había visto la noticia en la prensa, pero como últimamente ando muy liada con la campaña, no sabía si se trataba de Puente o de otro lugar.
En todo caso, discrepo con que no se trata de un cementerio, eso es lo que es seguro. Y además es una necrópolis en la que se aprecia cierto orden y reutilizaciones, por lo que dicen, por tanto, cierta permanencia en el tiempo. Supongo que será cosa del periodista. El arqueólogo habrá querido decir necrópolis parroquial de San Pedro. Porque las parroquiales están efectivamente muy saturadas, con diferentes niveles de enterramientos superpuestos
Si además está algo alejada de San Pedro (está a unos 70 m), y con esa tipología, yo me inclino a pensar que pertenecerá a un templo anterior, prerromanico del X-XI o románico del XII, por lo que te dije ayer, la tipología con esas lastras, suele indicar cronología temprana. Por otro lado, si ya no han encontrado ajuar, no tiene sentido retrasarla más, ya que en las visigodas por ejemplo el ajuar es muy profuso.
Además habría aparecido alguna de plan trapezoidal.
Pero bueno, a ver qué más nos cuentan cuando las excaven. Ojalá encuentren alguna estela discoidea que en ese periodo son muy típicas para señalizar las sepulturas
Un abrazo!

miércoles, 6 de febrero de 2019

Conoce, niño, la Pamplona real


En abril de 2016, una visita a Occidens me impulsó a dar entrada en mi blog a lo que la ciencia decía del poblado vascón de Iruña. Inmediatamente se puso en contacto con Desolvidar María García Barberena, historiadora, arqueóloga, directora del Gabinete Trama, y Concejal del Ayuntamiento de Pamplona, quien nos proporcionó un resumen de su tesis.
Datos objetivos, obtenidos de la investigación, frente a la manipulación y adoctrinamiento al que Asirón somete al programa Conozcamos Pamplona, para niños de 11 años.

UPN acusa a Asiron de “manipular” la historia en un programa escolar
Hace referencia al nuevo material del programa Conozcamos Pamplona, para niños de 11 años
García-Barberena dice que hay cambios “no casuales” en la historia y errores que implican “síntomas de dejadez”
A.O. Pamplona 
Enrique Maya
“Asiron no ha querido desaprovechar la oportunidad de reescribir la historia de Pamplona”. Así de contundente se expresaba ayer el regionalista Enrique Maya refiriéndose al nuevo material didáctico que el Ayuntamiento de Pamplona ha editado para el programa municipal Conozcamos Pamplona, dirigido a escolares de 11 años. 
“Es otra más de Asiron” dijo expresivamente Maya para criticar que el alcalde de la capital haya modificado el citado programa “para relacionarlo con su proyecto identitario y con ese sectarismo desde el que actúa”. Y como uno de los ejemplos “más negativos” destacó que de los muchos monumentos y edificios que tiene Pamplona el que aparece citado más veces es el de los Caídos,  “la actual obsesión del cuatripartito y de Asiron”. 
A modo de resumen el portavoz de UPN dijo que en el material didáctico Pamplona aparece como un lugar “absolutamente impermeable a cualquier avance, como una ciudad en la que habitaría un pueblo genéticamente puro, que ha estado sucesivamente oprimido por  aquellos que han pasado por ella, como los romanos, los francos, españoles, y el franquismo”. Y añadió que en lugar de presentar a la capital navarra como una ciudad abierta y culta, “lo que dibuja es un panorama en el que un pueblo ha sido oprimido y ha luchado por ser independiente”.  
La realización del nuevo material ha supuesto un gasto total de 42.832,79 euros, según informó el ayuntamiento el pasado mes de diciembre. De esa cifra 30.250 euros corresponden a los trabajos de diseño y realización de todo el material, adjudicado a la empresa Ouiplay; 6.411,79 euros por la impresión del material gráfico, y 6.171 euros por la construcción de las cajas o dispositivos Tele Data, que contienen todo el material impreso que se envía a los centros. 

María García-Barberena: errores y manipulaciones 
Junto a Enrique Maya estuvo la concejala María García-Barberena, doctora en Historia, que también utilizó el ejemplo de los Caídos y de las 6 ocasiones en las que aparece citado para hablar de una “evidente manipulación” del material escolar. 

¿Invasiones?- Pero se refirió a otros muchos “como cuando llama cultura invasora a la romana” o no presenta la guerra de la Navarrería como un problema de vecindad, “sino de los navarros contra los francos”. Como “malintencionada” consideró García-Barberena que se hable en el material escolar, por ejemplo,  “de la invasión de Navarra por Castilla/España, porque eso no es casual. España no existía en ese momento, pero se quiere hacer una evidente conexión”. 

Sor Cecilia, mi primera maestra
Mujer.- García Barberena ha comentado que para los nuevos contenidos se pedía que se visibilizara el papel de la mujer en la historia, "algo que está muy bien y que todos apoyamos, pero lo que han hecho es todo lo contrario". "Al margen de no hablar apenas de mujeres pamplonesas, que conocemos desde época romana, las escasas veces que hablan es para remitirlas a papeles secundarios. Es una obviedad que hasta hace pocos años ha habido y sigue existiendo un techo de cristal (barreras invisibles) en el mundo femenino pero tampoco es cierto que todas las mujeres fueran repartidoras de leche y pan o lavanderas", ha comentado.

Euskera.- También criticó otra de las “obsesiones” del alcalde Asiron, el euskera, enmarcado como la lengua que utilizaba el pueblo, frente al latín, que era el lenguaje oficial. “Pero en los grafitos que se han encontrado en las excavaciones no había ninguno en euskera”, dijo la concejala. [Yo: tampoco recogen la declaración del P. Moret en un juicio de 1645: "que de quinze que confiesa, sólo uno será en basquence y los demás en Romance"]

Personajes.- Sobre los personajes que aparecen en el material, García-Barberena citó entre otros a Íñigo Arista, “al que se le atribuyen unas dotes de gobernanza moderna que son sorpresivas para el siglo X”, y a Luis de Beaumont “al que caricaturiza diciendo que era bajo, gordo y traidor, porque se alió con Fernando de Castilla, pero también es cierto que su casa siempre fue leal al Príncipe de Viana”. 
Sí que lamentó la regionalista que en el programa escolar se hable poco de Pompeyo, Carlos III o del Privilegio de la Unión, o que a Lucio Cornelio Celso, cuyo sello fue hallado en las excavaciones de San Fermín de Aldapa, se le considere un “rico comerciante vascón, a pesar de que tenía su tria nómina (los 3 nombres: praenomen, nomen y cognomen) romana perfecta”. 

Errores históricos.- En cuanto a los errores históricos habló de que se vuelve a situar el cardo [que no cardus, como a veces se lee y escucha] romano en la calle Curia, “cuando desde 2005 se conoce que nunca fue una calle en tiempo romano”, o que se diga que el castillo de Luis Hutín estaba debajo del hotel La Perla, “cuando ya sabemos que los restos aparecieron debajo del antiguo Tropicana”. Para García -Barberena son “síntomas de dejadez” no haber  solventado los errores y actualizar los datos. “No deja de ser curioso que en la línea de tiempo se diga que los datos son de wikipedia”, señaló. 
Cromos.- Finalmente la concejal se refirió a los cromos con los que el material incentiva a los escolares y en los que aparece el Castillo de Javier, la bandera republicana o el escudo de Juan de Albret, “pero no el de Pamplona”.

jueves, 7 de abril de 2016

García-Barberena: Iruña, límites y características

Imagen de un oppidum ficticio, pero que puede ilustrar (pincha) lo que fue Iruña
Viene esta entrada de 
Occidens: El poblado vascón de Iruña

Ayer María García-Barberena, historiadora, arqueóloga y directora del Gabinete Trama, nos envió un comentario sobre el poblado vascón de Iruña que, por su importancia e interés suscitado, merece constituirse en una entrada específica para su mejor estudio y comprensión
Quiero agradecer a María el detalle de habernos hecho partícipes de este resumen de su tesis.
Un navrazo,

Patxi

Te resumo algunas de las conclusiones de mi tesis sobre los límites del poblado vascón

De forma previa a las excavaciones de la sala de arqueología de Occidens en 2012, ya se tenía constancia arqueológica de la existencia de un oppidum (ver imagen ficticia) prerromano. Concretamente en 1972, Mezquíriz localizó materiales prerromanos en el Jardín del Arcedianato y en la plazuela de San José. Más tarde, en las excavaciones de 1992, en el interior de la Catedral, localizó las primeras estructuras de este poblado, una serie de casas rectangulares, típicas de la II Edad del Hierro (V - II a.C)
En 2009, en frente a la fachada del INAP, Gabinete TRAMA, localizó un foso que defendía un primer núcleo del poblado prerromano.
Precisamente la localización de este sistema defensivo nos ha permitido conocer mucho mejor la evolución espacial que tuvo el oppidum a lo largo del tiempo, y aquí comienzo con la primera respuesta.

1ª Pregunta: 

¿Los límites del poblado vascón (ver 3ª imagen) son mera hipótesis o están basados en la gran cantidad de intervenciones realizadas en el Casco Viejo de Pamplona?

Respuesta:

Hacia el siglo VII a.C., en el Hierro Inicial, se funda sobre el cerro que hoy es la Navarrería, el viejo poblado de Iruña. Este poblado estaba defendido (ver imagen de portada) por el doble foso y un vallum (empalizada). Los fosos coinciden topográficamente con la curva de nivel 446 msnm (metros sobre el nivel del mar); así suponemos que su desarrollo continuaría en torno a esta cota, lo que permite trazar de forma hipotética el perímetro de la defensa, otorgándole al poblado una superficie aproximada de 3,5 Ha, abarcando lo que hoy es la Plaza de San José y parte del conjunto Catedralicio. 

La línea naranja (pincha) señala la curva de nivel 446 m en este plano de 1900-14
A partir del Hierro Pleno, siguiendo el patrón general de la evolución del poblamiento en toda la Península Ibérica, el oppidum vascón experimentó una importante expansión urbana alcanzando 8 Ha de superficie. El motivo de esta fuerte ampliación estuvo ligado a movimientos de sinecismo, que provocaron la desaparición de algunos poblados de la etapa anterior, mientras que otros emergieron convertidos ya en verdaderas protociudades, o ciudades-estado, que concentraron a la población controlando un territorio más amplio. 
En el caso de Iruña, controlaría el territorio cerealista de la Cuenca de Pamplona y las vías de comunicación que la atravesaban. Ésta ampliación del recinto del oppidum se ha certificado gracias a la localización de materiales arqueológicos en diversos puntos de la Navarrería tanto en posición primaria como secundaría (?). Los materiales abarcan una cronología entre los siglos V y I a.C., sin solución de continuidad, lo que invita a pensar que también durante la etapa posterior, el Hierro Final, y hasta la romanización, el oppidum mantuvo estas dimensiones. 
El nuevo recinto utilizaría como límite la defensa natural que proporcionan los barrancos de Santo Domingo y Labrit, y posiblemente se excavara un nuevo foso en el área situada entre las cabeceras de los barrancos, la menos protegida, situada en el entorno de las actuales calles Merced y Dormitalería. En el ángulo SE del espolón rocoso, al exterior del nuevo foso excavado entre las calles Merced y Dormitalería, se identifica un área no urbanizada, un antecastro posiblemente dedicado al aprisco o estabulado de ganado, a juzgar por algunas evidencias localizadas en el área de Labrit y San Agustín, donde se conservaban restos de una pequeña cerca o empalizada, que parecía destinada a este fin. 

La línea naranja señala el límite de máxima expansión del poblado vascón
2ª Pregunta:
Si la mayoría de los hallazgos en el poblado vascón son de importación, ¿hay algo que sea específico y caracterice a la cultura vascona, concretamente de Iruña?

Respuesta:

Respecto a la segunda pregunta, no existe un fósil director propio de la cultura vascona que podamos diferenciar con claridad. La cerámica manufacturada es muy similar en toda la península ibérica, mientras que en las piezas torneadas lo que se localiza en estas latitudes es fundamentalmente cerámica de tradición celtibérica. 
Si te puedo contar como primicia, que estamos trabajando en identificar un tipo de cerámica, similar a la de cocina romana, pero con unas características propias y que podríamos llamar indígena, o mejor, vascona. Pero todavía nos queda camino en este tema.

Un último apunte, parece ya irreversible cambiar el nombre de Pompaelo a Pompelo (buscar Pompaelo), y también la fecha de su fundación del 75 al 72 a.C. pero eso es ya otra historia.

María García-Barberena

miércoles, 6 de abril de 2016

Occidens: El poblado vascón de Iruña-Bengoda

Perinatal de 7 meses. Siglo II a.C. Hallado en la Sala de Arqueología
Esta entrada es continuación de:
Occidens, experiencia única
Desde niño había oído que Pamplona había sido fundada por el general Pompeyo (de quien le viene el nombre actual), pero que antes de la llegada de los romanos ya existía un poblado vascón, como dice la página del Ayuntamiento:
"Rodeada de montañas, la llanura de la cuenca de Pamplona ha favorecido siempre el asentamiento del hombre. En las terrazas del río Arga se han localizado herramientas de piedra que nos remontan unos 75.000 años atrás. Hacia el primer milenio a. C. ya existe un primer poblado de vascones bajo la ciudad actual. El general romano Cneo Pompeyo Magno llegó en al año 75 (mejor, 72) a. C. y fundó la ciudad según el modelo urbanístico romano. Le dio su nombre, Pompaelo (mejor, Pompelo), y acentuó su función de enlace estratégico entre la península y Europa".
Nota: no hay ninguna prueba de que los vascones hablaran euskera ni de que el nombre del poblado fuera Iruña. Sí hay documentación, en cambio, de una ceca llamada Bengoda.
¿Pero -aparte de la tradición oral y escrita- teníamos algún resto, alguna prueba material de ese poblado vascón? Ninguna.
Es en la Sala de Arqueología de Occidens donde muy recientemente -en la intervención de 2012- se han identificado por vez primera restos de las estructuras del originario poblado vascón (VI-I a.C.).

María García-Barberena, en plena acción
1. María García-Barberena
Vamos a seguir en esta investigación sobre nuestro pasado prerromano María García-Barberena, arqueóloga de Gabinete Trama e integrante del equipo Occidens. 
Aunque todavía no he tenido el gusto de saludarla personalmente, sí que la conozco porque la grabé en la Misa de la Escalera del dos de febrero de 2016 (desde entonces somos amigos de Facebook) y también por el humillante desplante que le hizo Asirón a principios de ese año . 
Estoy convencido de que, de la mano de María, vamos a conseguir una información rigurosa.

En amarillo, el Conjunto de la Catedral; en naranja, límites del poblado vascón
2. El poblado vascón
El primer núcleo urbano que existió antes de que fuera fundada Pamplona data de principios de la Edad de Hierro, hacia el siglo VII a.C. Los restos encontrados son los siguientes: 
  • restos estructurales de una vivienda
  • un espacio de tránsito, correspondiente a lo que hoy llamamos calle
  • materiales de producción local y de importación
  • y un enterramiento infantil
Campanilla y moneda
- Por lo que respecta a la vivienda, están documentados hoyos para alojar los postes de una casa, que solían ser de adobe, con un poste central, más alto, y varios secundarios, para sujetar la techumbre.
- De este poblado, en la excavación, se ha localizado un espacio empedrado que corresponde a una zona de tránsito o calle que supone la prueba más antigua de una incipiente trama urbana. Se supone que -como el resto de poblados de la Edad de Hierro, esa trama no sería ortogonal, perpendicular, formando las casas ángulos rectos (como el 2º Ensanche), sino que se adaptaba al terreno
- Cerámica a mano, de tradición celtibérica; cerámica campaniense de importación; ánforas de importación; una moneda –as- de Segóbriga…  atestiguan que nuestra ciudad, ya desde el siglo II a.C., comerciaba con la península y el mediterráneo
- Para el enterramiento infantil abrimos un nuevo apartado 

A partir del cambio de era, con el desarrollo de la ciudad romana, el poblado vascón desaparecerá bajo nivelaciones que acondicionarán este espacio para asentar nuevas estructuras de carácter plenamente romano, como las casas con pavimentos decorados hallados en el jardín del arcedianato

El niño, entre dos postes de la casa
3. Enterramiento infantil
Como dice María, en escasas ocasiones los hallazgos arqueológicos nos permiten ir un poco más allá y traspasar el conocimiento de la vida cotidiana, para conocer sus sensibilidades y creencias. Uno de estos excepcionales hallazgos se encuentra en la sala de arqueología de Occidens. 
Habíamos dicho que estaban documentados hoyos para alojar los postes de una casa. Pues bien, junto a dos de esos hoyos de poste se ha excavado un enterramiento infantil, del siglo II a.C.
Se trata de un perinatal (lo inmediatamente anterior o posterior al parto), de aproximadamente siete meses de gestación, que murió durante el parto o muy poco después de que este se produjera. 
Durante la Edad del Hierro se practicaba el ritual funerario de la incineración (incinerare, reducir a cenizas), enterrando después las cenizas del difunto dentro de una urna. Sin embargo, cuando se trataba de enterramientos infantiles, normalmente de individuos muy jóvenes, de pocos meses de vida, la costumbre era enterrarlos mediante el rito de la inhumación o enterramiento (humus: "tierra"), dentro de las casas, próximos al hogar (hoguera, fuego). 
Libro de fuegos
Recordemos que la palabra hogar proviene del latín focus (fuego). De hecho, en los censos de hace años (Libros de Fuegos) era habitual decir que en tal pueblo había 30 fuegos, entendidos como viviendas, hogares, familias.
El origen de esta costumbre parece responder a razones espirituales y sentimentales. En muchas culturas el fuego del hogar (bonita redundancia, como "la cuesta Aldapa" o "el Valle de Arán") simbolizaba la vida colectiva del clan o familia; por ello se enterraba a los niños próximos al mismo, para que de alguna forma participasen de la unidad familiar y también la preservasen. 
De lo que no cabe duda es que estas creencias se sustentaban en el fuerte vínculo afectivo que se tenía con los recién nacidos, y en la intensidad emocional con que se sentía la pérdida de los más pequeños.
Así pues, el hallazgo de este enterramiento nos permite inferir que ese niño (¿o niña?) fue querido

4. Dos preguntas para María
- ¿Los límites del poblado vascón (ver 3ª imagen) son mera hipótesis o están basados en la gran cantidad de intervenciones realizadas en el Casco Viejo de Pamplona?
- Si la mayoría de los hallazgos en el poblado vascón son de importación, ¿hay algo que sea específico y caracterice a la cultura vascona, concretamente de Iruña?
Actualización 15:00h: acaba de entrar este magnífico comentario de María, que corrige y matiza algunas afirmaciones que aquí se recogen (extraídas de la información que aporta la exposición de Occidens), y responde a las dos preguntas que le formulo. Merece la pena que estudiemos este comentario de María porque nos puede poner al día (casi, casi, a la hora) del estado de las investigaciones. 

Muchíiiiisimas gracias por el tiempo que nos has dedicado y el conocimiento que nos aportas, García-Barberena, historiadora, arqueóloga, directora del Gabinete Trama, y ahora Concejal del Ayuntamiento de Pamplona.

5. "Soniando": una nana para una cuna vacía
Decía María que hay hallazgos que permiten ir un poco más allá de lo estrictamente científico e inferir creencias y sentimientos... o recuerdos. La muerte temprana de este niño vascón, que murió a 50 metros de la casa donde viví mi infancia, me ha recordado la que quizás sea la canción más triste del mundo, dedicada por una madre a la niña que perdió. Va para ti y para tu madre.