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martes, 6 de diciembre de 2022

La primera "pasarela": la barca de los Capuchinos

Desde mediados del XVII, los capuchinos de San Pedro tuvieron una huerta al otro lado del río. Ellos idearon la primera "pasarela": una barca movida "a brazo" mediante una sirga. Y la pusieron a disposición de quien la necesitara hasta finales del siglo XX.
No hay nada como los hechos objetivos para demostrar que todo, absolutamente todo lo que nos cuenta Iriberri, es la puritita verdad. 
por José Miguel Iriberri
Por el estado de la barca, calculo que la foto tiene que ser anterior a la reforma de 1960, para la que pidieron madera a Azcona. A la izquierda de la cabeza del "timonel", el último fraile, se adivinan los escalones que bajan al embarcadero hacia donde se dirige (cabeza del tercer fraile) el otro extremo de la sirga.

La primera pasarela 
No se me desanimen los arquitectos, ingenieros, urbanistas y otros gremios del oficio, pero la primera pasarela de Aranzadi no era de acero corten, tan al uso en las actuales, sino de madera. Y flotante. Y capuchina. Era la barca con la que los frailes capuchinos de extramuros cruzaban el Arga, del convento a las huertas de la otra orilla, en Aranzadi. Y vuelta a casa. 
De la barca no queda ni una astilla; de los embarcaderos, algunas piedras. Todo se lo llevó el tiempo, aguas abajo, hasta dejarlo en el remanso de los libros. 

[De los libros y de las fotos:
Pasarela de Alemanes 1913. Capuchinos y Ansoáin, al fondo. Ruiz de Galarreta
Como ésta, cedida por Javier Ruiz de Galarreta, en la que vemos, probablemente, la 2ª "pasarela" (tras la de Capuchinos), con su sirga y las dos estacas del embarcadero.
Tomando como referencia la torre de la Iglesia de Ansoáin (tras la 2ª parte del convento de Capuchinos), Ignacio Ruiz de Galarreta, de 4 años, se encuentra en las proximidades de la actual pasarela de Alemanes, en la margen derecha del Arga]

Actual pasarela de Alemanes
En ellos descansan las pruebas documentales de aquella primera pasarela y de las sucesivas, hasta mediados del siglo XX. Y si no existieran los libros, todavía contamos con testimonios de rochapeanos, desde luego entrados en años, que recuerdan perfectamente aquel artilugio flotante en el cauce del Arga.
De manera que la pasarela del término de los Alemanes no es la primera de Aranzadi. Ni la de Errotazar la segunda. El acero corten llegó con varios siglos de retraso al meandro del Arga. El primer puesto de la cada año más nutrida clasificación general de las pasarelas corresponde a los PP. Capuchinos. Ellos pusieron manos la obra hace tres siglos, acuciados por la necesidad: o echaban una barca al río o daban la vuelta varias veces al día por el puente de San Pedro. Y cargados. Los autores de todas las pasarelas que en el Arga han sido caerán en la tentación de levantar la mano para alegar que lo de los frailes era una barca de trabajo, casi un apero de labranza. Nada que ver, por tanto, con una pasarela pública. Vale. ¿Y qué le faltaba a la barca para considerarla publica? ¿El uso? Allá va: la barca capuchina llamaría la atención de los vecinos de la zona, que regresaban de la ciudad amurallada, a veces ya tarde, y atajaban por los camino de Aranzadi.
San Miguel en Capuchinos.  Al fondo casa Gurbindo
Los frailes —faltaría más, queridos vecinos— se ofrecían para cruzar el río en la barca. Y tal llegó a ser el servicio de pasarela pública de la barca privada, que si los frailes no estaban en la huerta dejaban una corneta colgada de un árbol para que les llamaran al convento. Y a pasar. 
Por la crónica conventual sabemos que una barca de 1680, probablemente la primera, fue arrastrada y destrozada por una riada de 1684. En la nueva "trabajaron mucho el fraile Miguel Lacabe" y un ermitaño. 
Hubo más. El último "barco nuevo" citado es el 1832, pero mi querido amigo Alberto Azcona (de Maderas Azcona, fundada en 1917), me contó que hacia 1960 los capuchinos le habían pedido madera para la barca. Por lo tanto, al menos hubo reparaciones pasado el ecuador del otro siglo. 
Y no son leyendas urbanas.
Capuchinos y Aranzadi
Un matrimonio de rochapeanos, de avanzada edad los dos y juvenil cabeza, recuerdan travesías de antaño. No son los únicos, pero tienen más motivos que nadie para recordar: en la barca cruzaron el río cuando fueron a casarse al convento de extramuros. No es un recuerdo inventado. Y si lo fuera, bien inventado está. Pero no.

Más datos históricos (página de Capuchinos San Pedro)
La fundación del convento tuvo lugar el 10 de julio de 1606, aunque la primera piedra se puso en 1607, y no se terminó la obra hasta agosto de 1609. Atrás quedan, pues más de cuatro siglos de historia.
La fábrica del convento, incluida la compra de los terrenos, se pudo llevar a efecto gracias a la generosidad del opulento mercader y hombre de negocios don Gabriel de Amasa e Ibarsoro, y doña María Linzoáin, su mujer, quienes para no contradecir el espíritu de pobreza de los capuchinos, establecieron que el convento permaneciese siempre como propiedad de la Fundación de Amasa, dejando a los religiosos el uso y usufructo a perpetuidad.
Capuchinos 1898-1903 AMP
En 1667, el virrey duque de San Germán les hizo donación de una hermosa huerta en término de Aranzadi, al otro lado del río, para pasar a la cual los frailes tuvieron que instalar una barca con una sirga, en la que cruzaban el Arga para ir a trabajar. Este sistema de transporte ha estado en vigor hasta finales del siglo XX, cuando hubo que venderla para acomodar parte del convento para enfermería provincial en 1989.
La obra final y definitiva fue la de 1998, con la cesión de la huerta por el Gobierno de Navarra al Ayuntamiento, que la exigió como contrapartida para la concesión de la licencia de obras. Exigencia a todas luces injusta, pero que no se recurrió a tiempo.
El convento y salas parroquiales han mejorado mucho, pero el paisaje no es el mismo, con la desaparición de la huerta de capuchinos a este lado del Arga y las de Aranzadi en el lado opuesto.

Datos aportados por Mikel Thor
Capuchinos y Aranzadi
La huerta, que estaba situada entre las de Gervasio Udobro y Alberto Larrondo, la tuvieron los capuchinos hasta 1988.

Comentarios
Juan Jo Aragón
no nos ahogamos de churro. Dos frailes se tiraron al agua y nos salvaron. En el dedo índice de mi mano derecha tengo cicatrizado el hecho.
Jose Castells Archanco
Gervasio Udobro era mi tatarabuelo.
Javier Tubia Tejada
Yo pasé el río en esa barca, mi tío abuelo era capuchino y por aquel tiempo vivía en el convento de los capuchinos en san pedro.

Prensa Histórica
1887 mayo 11 El Tradicionalista diario de Pamplona ...y la barca de Capuchinos funciona entre sus dos huertas. Es que el limosnero del Convento ha tocado la trompeta, y un hermano lego pasa á recojer á su demandante.

DN Hemeroteca
24/12/1972 ...eras de Navidad, entre los bienhechores del convento. Era una estampa clásica de estos días el carro "colmo" de cardos, tirado por una flaca caballería, por las calles de Pamplona. Primero Fray Guillermo y luego Fray Serafín, pasaban diariamente "la barca de Capuchinos" y por el camino de Aranzadi llegaban al portal de Francia para recorrer las casas de Pamplona donde se les daba un pan, que metían en unas alforjas azules de algodón, debajo de los hábitos. Esta piedad, correspondida por el cardo navideño duró hasta el racionamiento.

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