martes, 28 de julio de 2026

¿A que nunca has visto un toro así?

Cuando se le ofrecía el capote, el toro se asustaba
Más vale que Roca Rey no lo recibió a porta gayola. No le habría hecho ni caso. Salió del toril, paseó tranquilamente y curioseó, huyó de todos los que pretendían llamar su atención. Se puso a oler la arena lejos de todo el mundo, como diciendo: "no os metáis conmigo, que yo no me meto con nadie". Y para cuando Roca Rey consiguió que el Cóndor -así se llamaba el toro- pasara, ya se había asustado ante los capotes y regateado con más estilo que Ronaldinho.
El peruano, quizás por afinidad, algo debió de ver en su paisano andino que lo dejó casi entero para la lidia. Pero, cada vez que parecía que el manso se entregaba al combate, otra vez volvía a rajarse. Al final, una de las estocadas más fulminantes que he visto.
¿Qué es un toro manso en la tauromaquia (1)?
En la Feria de San Isidro en Madrid 7/6/24, Roca Rey se enfrentó a un toro manso de Victoriano del Río que nunca mostró bravura.
En las corridas de toros, cada animal tiene un comportamiento distinto. Algunos muestran bravura, embisten con fuerza y repiten sus ataques; otros, en cambio, se consideran mansos.
Un toro manso es aquel que:
- No se entrega en la pelea.
- Busca refugio en las tablas (los límites de la plaza).
- Rehúye el capote y la muleta, evitando el enfrentamiento directo.
- Puede embestir de manera irregular, sin continuidad ni transmisión.
 ¿Por qué es importante?
- La mansedad no es un defecto físico, sino una condición de comportamiento.
- Para el público, un toro manso suele ofrecer menos espectáculo, porque no permite grandes faenas.
- Para el torero, es un reto técnico: debe encontrar recursos para lidiar con un animal que no colabora, demostrando temple, paciencia y creatividad.
En resumen: la mansedad es parte de la tauromaquia. No todos los toros son bravos, y cuando aparece un toro manso, la corrida se convierte en una prueba de técnica más que de espectáculo

Nota 1
Del gr. ταυρομαχία tauromachía, de ταῦρος taûros 'toro' y μαχία machía 'lucha'. Es el combate entre el ser humano y el toro. En términos taurinos, es la lidia. Si te llamas Lidia, ya sabes qué significa tu nombre y que sería una contradicción que fueras antitaurina. Aunque yo tuve dos colegas que en una oposición, al presentarnos, iban en orden alfabético. Primero salió Cabello, calvo perdido, y luego Calvo, con una melena que ni Cucurella. Imaginaos las carcajadas de centenar de opositores que distendieron el ambiente.

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