lunes, 9 de agosto de 2021

Desde Monte Arruit, adiós, amor

Hoy, lunes 9 de agosto, se cumplen cien años de la matanza de Monte Arruit, la última posición donde se refugiaron las fuerzas supervivientes del Desastre de Annual. Las diezmadas tropas españolas, al mando del general Navarro, llegan a Monte Arruit el 29 de julio, hostigadas por las jarcas de Abd-el-Krim.
Son en total 2.500 hombres, muchos de ellos heridos o enfermos, que se suman a los 1.000 de la guarnición. En los días siguientes, caerán como moscas. Además, escasean las municiones y los víveres y, sobre todo, el pozo del fortín está contaminado.

Primavera de 2012
En las excavaciones en lo que fue el fortín de Monte Arruit aparece el cuerpo momificado de un soldado español. Según arqueólogos y antropólogos, las condiciones climáticas de la zona han hecho posible la buena conservación del cuerpo, pertenencias y restos del uniforme.
Entre sus objetos destacaba una pitillera de cuero y metal con las iniciales P.G., una foto de una mujer joven, una pequeña moneda de plata con la efigie de Alfonso XIII y una extensa carta todavía legible. Todos los indicios, y sobre todo por el lugar del hallazgo y datación de la carta, apuntan a que este hombre fue una de las víctimas de la matanza acaecida el 9 de agosto de 1921 en Monte Arruit.
Los investigadores quedaron asombrados al leer la carta que portaba este soldado. El papel amarillento, dos páginas plegadas por la mitad estaba metido en un sobre. Los datos personales no han sido revelados por las fuentes investigadoras. 
En el sobre se dice:
"Hermano de armas, si lees esto será porque yo habré muerto. Por favor, cumple la última voluntad de este soldado español que ha caído por la Patria y haz llegar esta carta a María […] que vive en Málaga en la calle […]. Sus padres se llaman Manolo y Antonia."

Y, a continuación, esta es la emotiva carta del soldado:

"Mi dulce María, nunca pensé escribir esta carta, pero lo preocupante de la situación me lleva a ello. Llevamos días atrincherados y defendiendo Monte Arruit, apenas tenemos agua y comida. Los moros nos cercan y nos hacen fuego, cada día tenemos nuevas bajas, ya sea por causa enemiga o por efecto del calor, y no tenemos medicamentos ni medios de asistencia sanitaria.
Según dicen, el General Berenguer le ha prometido a Navarro que mandarán refuerzos desde Melilla, pero la ayuda nunca parece llegar. Hay descontento y pesar entre los hombres aquí. Hay rumores fiables de que se negociará la rendición de la plaza, pero no sabemos mucho más al respecto. No sé qué pasará, hemos pasado muchas penurias en esta maldita guerra, pero como la de Monte Arruit no la he vivido. Ya se sabe cómo actúan los moros y tengo mucho miedo por lo que pueda pasar, estamos prácticamente a su merced y no creo que podamos resistir mucho más el hostigamiento al que nos someten.
En el campamento tratamos de animarnos los unos a los otros; por su parte, día tras día, los oficiales nos recuerdan lo que implica ser un soldado español con arengas patrióticas, pero lo que más nos reconforta, dentro de lo que se puede, es la camaradería que hacemos todos en estos difíciles momentos.
La verdad que no sé por qué te estoy contando esto, supongo que por egoísmo al desahogarme con este papel. No quiero robarte más líneas, ya que esta carta es para ti: la dulce niña de mis ojos, mi morena, mi malagueña, mi razón de vivir, mi anhelo, la estrella que me guía en las noches, la única persona por la cual suspiro día tras día y me reconforta pensar que pronto te veré, que pronto te abrazaré, que pronto te besaré y que pronto me casaré contigo. Dios sabe lo mucho que te quiero.
Aún me acuerdo de la primera vez que te vi, con aquel vestido azul, tu pelo negro azabache recogido en un coco, esos ojos verde esmeralda que son capaces de cegar más que este sol africano y convertir a cualquier hombre en estatua de sal con sólo regalarle una mirada tuya. Me acuerdo de la canasta de mimbre llena de pescado que llevabas pues venías del mercado y como yo, apoyado en la pared de la calle de mi casa, quedé absorto ante tu belleza. Te eché un piropo cuando pasaste por delante mía, no pensé que me hicieras caso, ya que tal hermosura tiene que estar acostumbrada a que te los digan, pero giraste tu preciosa cara, me miraste y me sonreíste. Bendito piropo aquel. Te pedí acompañarte a casa para hablarte por el camino y me lo permitiste.
Desde entonces fuimos inseparables, me costó que tu padre me aceptara, pero ya sabes que la insistencia siempre ha sido mi virtud. Aún me tiemblan las piernas cuando me acuerdo de aquel primer beso que te robé en la puerta de la casa de tu tía, se nos paró el mundo alrededor en ese instante. En fin, hay tantas cosas que podría contar…
Seguro que mientras lees esto estás esbozando una sonrisa. En estas líneas que llevo hablando de ti se me ha olvidado momentáneamente todo lo que estoy pasando aquí. Siempre serás mi mejor medicina y el remedio de todos mis males. Ya sabes que al comienzo de esta carta te dije que nunca pensé escribirla. Es de despedida, mi amor. Si recibes esta carta será porque yo ya no estaré.
No quiero ser egoísta y por ello te pido que no me guardes luto, que no te apenes por mí, que rehagas tu vida lo más pronto posible y que no me eches en falta pues yo siempre estaré contigo en cada momento de tu vida. Que seas muy feliz y que hagas realidad todos tus sueños, ya que los míos se cumplieron cuando me dejaste amarte. Quiero que sepas que mis últimos pensamientos son para ti y que siempre te querré y cuidaré allá donde esté.
Monte Arruit a 8 de agosto de 1921.
De tu soldadito, Pedro.

El día 9 de agosto el General Navarro, tras comunicar con Melilla a través de un heliógrafo, es autorizado por la Superioridad para parlamentar con los notables rifeños, pactando unas condiciones mediante las cuales los españoles saldrían libres de la posición y serían escoltados hasta Melilla, aunque a costa de entregar el armamento.
Pactadas las condiciones referidas, se prepara todo para actuar según lo convenido. Se organiza el transporte de los heridos, los supervivientes amontonan su armamento y forman en el exterior de la fortificación.
Es en ese momento cuando grupos de rifeños irrumpen en la posición y comienzan a disparar contra los soldados españoles.
En el campo de Monte Arruit quedan esparcidos los cadáveres de más de dos mil seiscientos soldados españoles, muchos de mutilados y con muestras de haber sido cruelmente torturados.
Permanecieron insepultos hasta que dos meses más tarde las tropas españolas reconquistaron la posición a finales de octubre y se encontraron con el dantesco y macabro espectáculo de los cuerpos descomponiéndose bajo el ardiente sol africano.
***
A veces el destino y la suerte se unen aunque demasiado tarde. No ha sido fácil, según revelan los investigadores, pero se pudo localizar a los familiares de la destinataria, María.
Antonio, un nieto de esta mujer, ha contado que su abuela, aunque se casó años después de lo acontecido en Monte Arruit, siempre tuvo en su mesita de noche la foto de un joven soldado con un rosario sujeto en la esquina del marco. Durante muchos de años, incluso ya casada y con hijos, día tras día acudía al puerto de Málaga con la esperanza de que llegara el barco que habría de traerlo.
Según afirmaciones de Antonio «mi abuelo siempre respetó a mi abuela y supo que jamás ocuparía el puesto de aquel primer novio. No obstante, fueron un matrimonio feliz».
María falleció en 1987, a la edad de 85 años. Pidió ser enterrada con la foto de su primer amor y el rosario entre las manos, lamentablemente no pudo leer esta carta.

Nota: Nada más publicar esta entrada, he recibido este aviso: "Una carta muy emotiva y muy bien organizada… para vender una novela (Cuando Leas Esta Carta "Premio Círculo de Lectores 2011") que salió poco después de este bulo con éste argumento. No hubo excavaciones en Monte Arruit en 2012, ni soldadito Pedro ni nada de nada. Es un fake que rula y rula y reaparece de vez en cuando. Lo siento, pero creo que hay que cortar estas cosas".
Como veis, hay un fallo en este aviso:  ("una novela que salió poco después de este bulo "). Si las excavaciones son en la primavera de 2012, el bulo será posterior a esa fecha. En cambio la novela es de 2011.
Buscando y buscando, he encontrado otra carta que no admite duda. Lo podéis leer en este enlace:

Investigaremos y os tendré al corriente.

sábado, 7 de agosto de 2021

Fusilando al Sagrado Corazón

 

El fusilamiento de la imagen del Corazón de Jesús (al estilo talibán) en el Cerro de los Ángeles, es uno de los documentos gráficos más significa­tivos del trágico fracaso e impotencia de la II República y una muestra de la importancia del factor religioso en el conflicto que condujo a la Guerra Civil.

El monumento al Sagrado Corazón de Jesús se encuentra situado en el Cerro de los Ángeles, en Getafe (Madrid). Se localiza en un cerro testigo, enfrente de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles (que da nombre al cerro), en el considerado centro geográfico de España. 
1919 Alfonso XIII inaugura el monumento
Fue mandado construir por el Ayuntamiento de Getafe siguiendo una recomendación, que se extendía por todo el país, a raíz de la consagración de todo el género humano al Sagrado Corazón de Jesús, llevada a cabo por el Papa León XIII en el Año Santo de 1900 y la consagración pública del país al Sagrado Corazón en 1919, cuando fue inaugurado por el rey Alfonso XIII.
Recordemos que, en Navarra, Cipriano Olaso (1886-1930), como director diocesano de la Obra de Entronización del Corazón de Jesús en los Hogares, realizó más de tres mil entronizaciones en las casas de Pamplona y de los alrededores.

Fusilamientos y demolición
Cable y tractor
Cinco días antes del fusilamiento de la imagen, el 23 de julio de 1936, cinco jóvenes pertenecientes a Acción Católica (Justo Dorado, Blas Ciarreta, Vicente de Pablo, Elías Requejo y Fidel Prieto)  fueron asesinados por defender y guardar el Monumento ante previsibles atentados, tras quedar en el lado republicano al comienzo de la Guerra Civil.
El día 6 de agosto de 1936, los milicianos que habían ocupado el Cerro de los Ángeles, colocaron un potente cable de acero, que pusieron alrededor del cuello de la estatua del Sagrado Corazón, enganchándolo a un tractor. Tiraron en varias ocasiones y cuando creyeron que era la definitiva, el cable se partió, cayendo al suelo. El Monumento, con serios daños, siguió en pie.
Celebrando la demolición
El 7 de Agosto (tal día como hoy) de 1936 llegan varios camiones al amanecer, descargan una buena cantidad de explosivos y minan, haciendo varios huecos bajo el Monumento. Después de una gran explosión, el Monumento salta por los aires. En Getafe temblaron los cristales de las casas.
En el pueblo se cuenta que dinamiteros asturianos, que iban camino de Toledo para volar el Alcázar, pasaron por el Cerro, ayudando a los milicianos en la colocación de los explosivos.

Un estorbo menos
La prensa del Frente Popular publicó en portada y en primera página las fotografías del "fusilamiento" y comentó favorablemente el hecho ("Desaparición de un estorbo"). El Ayuntamiento de Getafe, en decisión refrendada por el Gobierno de la República, cambió el nombre cerro de los Ángeles por el de "cerro Rojo", nombre que conservó hasta el final de la guerra civil.
Las ruinas del viejo monumento quedaron integradas en el conjunto
Nuevo monumento
Terminada la guerra, el régimen de Franco recuperó su nombre original y dio orden de construir un nuevo monumento, réplica del anterior, que comenzó a edificarse en 1944.
El 25 de junio de 1965 fue inaugurado el nuevo monumento, conservándose las ruinas de lo que quedó del anterior monumento (la base y el arranque del pedestal) en un nuevo emplazamiento en frente de la explanada. El nuevo monumento se levantó en el mismo lugar que ocupaba el original.

Placa "franquista"
La placa de la discordia, nuevo monumento y Santuario
En 2016, la alcaldesa de Getafe pidió al obispo de la Diócesis de Getafe que retirara una placa franquista del Cerro de los Ángeles. La moción, aprobada con los votos de los partidos PSOE, IU, C’s y Ahora Getafe, esgrimía para su cumplimiento la Ley de Memoria Histórica.
El obispado se negó a retirar la placa, como pedía el Ayuntamiento, porque "no es ningún homenaje a Franco".
En Julio de 2020, el grupo municipal Podemos solicitó "que se tomen medidas legales y sancionadoras contra el Obispado de Getafe ante el incumplimiento de la Ley de Memoria Histórica". A través de un ruego presentado al Gobierno municipal, la formación pidió la "retirada de la placa en homenaje al dictador Francisco Franco situada en el Cerro de los Ángeles".

Sugerencias de Google
Más que chocante, resulta irritante que cuando preguntas a Google por la foto del "fusilamiento del Sagrado Corazón", te sugiera "centro de españa":
En cambio, cuando le preguntas a Google por "Seminaristas con fusiles" haciendo instrucción en la Plaza Vieja de Pamplona, en 1921, durante el Desastre de Annual, te sugiere, como ya vimos, "curas fusilando en la guerra civil"
Esto sí que es un atentado contra la Ley de Memoria Histórica y contra el Proyecto de Ley de Memoria Democrática (esperemos). 

Estatua del Sagrado Corazón de San Sebastián
Majestuoso, imponente. En la cima del monte Urgull, a lomos del Castillo de la Mota se encuentra el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, uno de los grandes iconos del paisaje donostiarra. Con sus más de 40 metros de altura, este coloso de hormigón preside la ciudad de San Sebastián y es visible desde distintos puntos del municipio, siendo uno de los puntos más altos de la capital guipuzcoana y, tras el Castillo de Igueldo, el último visible cuando el barco se aleja en la mar.
La del Sagrado Corazón es además una de las estatuas más importantes de su género en el mundo. Ni la de Tudela. en Navarra, ni la del Cerro de los Ángeles en Getafe se le pueden comparar en grandeza y majestuosidad.
El proyecto surgió como una iniciativa popular, pues el municipio deseaba contar con esta imagen en lo alto del monte Urgull. En 1926 el Boletín Diocesano recogería la propuesta, y tras numerosas gestiones y colectas, las obras comenzarían en 1939. Más de diez años después, el 19 de noviembre de 1950, sería inaugurado.
Actualmente, la impronta del monumento en la cultura donostiarra no reside tanto en su valor espiritual como en su valor patrimonial.
ETA, mucho más inteligente que quienes dieron las órdenes a los milicianos de Getafe, nunca atentó contra la estatua de Urgull (ni contra nada ni nadie de la Iglesia). Viendo este trepidante reportaje, entenderéis por qué:

martes, 3 de agosto de 2021

Asier, sueño y esperanza

No está mal, para ser un novato
Si Asier hubiera visto esta foto en marzo de 2020, habría pensado que era un montaje, una broma de sus amigos. Va a tener que pellizcarse e ir asumiendo que la realidad va por delante de su sueño.
Pincha para ver su ficha
Otro dato a su favor es que, haciendo honor a su nombre, Asier está en los comienzos. Con 21 añitos, tiene mucho margen de mejora, sobre todo en la salida. En los 110 metros vallas, en dos años, ha bajado su marca más de un segundo (unos 9 metros, un mundo). Y en tres días... Llegó a Tokio con 13.31 y se va con 13.22 (casi un metro). 

Ya sé que el titular de hoy debería ser "Messi tanca laporta al Barça" pero -para los que no son futboleros-, hoy toca hablar de Asier Induráin Larraya... perdón, me estoy liando, de Asier Martínez Echarte, de su presente y de su prometedor futuro.

“El deporte ha forjado mi carácter, mi persona. Decidí apostar por él hace un par de años y más durante la pandemia. Intenté ser mejor y tuve que renunciar a otras cosas. Soy un chaval de 21 años. Salgo menos, pero hay tiempo para todo”. 

Por ejemplo, para tirar el cohete el 6 de julio de 2022. 
Mirad si se lo merece:

1. Series, camiseta y pantalón rojo, calle siete. Pantalla completa
Dirigido por François Beoringyan, antiguo saltador de altura nacido en Chad y residente en Pamplona desde hace 19 años, este atleta navarro de 1,90 de estatura y 78 kilos de peso no ha dejado de arrojar felices sorpresas desde que llegó a Tokio.
El atletismo español experimentó un duro golpe la misma víspera de las series de 110 metros vallas al conocerse la baja por lesión del subcampeón olímpico, Orlando Ortega, pero Asier, de 21 años, se ha encargado de regalar consuelo a manos llenas.

2. Semifinal, camiseta y pantalón rojo, calle seis. Pantalla completa
Sobrevivir a la primera criba (ganando su serie con 13.32) ya fue un gran éxito para él. Clasificarse para la final con 13.27, batiéndose en pie de igualdad con los mejores del mundo, ya superó cualquier expectativa.

3. Final, camiseta y pantalón rojo, calle 2. Pantalla completa
Asier salió de tacos en 155 milésimas y, pese a su juventud e inexperiencia, siempre estuvo en la pelea por los puestos de honor. Por segunda vez en estos Juegos rebajaba su marca personal. Llegó con 13.31 y se va con 13.22.

4. Desagravio
Que Messi no se enfade por no haber ocupado los titulares de Desolvidar. 
En desagravio, ahí va la última noticia:
Actualización sábado 7 de Agosto 2021

Galería de fotos (DN) de la llegada a Pamplona de Asier

Expediente Picasso. Igueriben. Sargento Dávila

El general Juan Picasso investigó los sucesos de Annual y encontró indicios
de responsabilidad penal entre los altos mandos del ejército
Igueriben fue una posición contigua a la de Annual, durante la Guerra del Rif. Fue ocupada por las tropas españolas el 7 de junio de 1921 y quedó defendida con 355 hombres del Regimiento de Infantería Ceriñola n.º 42, el mismo Regimiento del capitán Luis Catalán de Ocón. Durante el desastre de Annual, Igueriben fue atacado y cercado por las cabilas rifeñas lideradas por Abd el-Krim. Su defensa fue imposible ante la abrumadora fuerza de los sitiadores y la falta de agua, munición y suministros. Finalmente los defensores españoles que quedaban vivos debieron abandonar sus posiciones e intentaron retirarse hacia Annual, muriendo la mayor parte de la guarnición.

Informe -para el Expediente Picasso- del sargento Hermenegildo Dávila Murillo, destacado en Igueriben 

Annual-Igueriben, marca roja
Que la posición de Igueriben fue sitiada desde el día 17 de junio por numerosísimo enemigo, habiendo tenido el comandante jefe de la posición confidencias del jefe de la kabila inmediata, de que el enemigo la ocupaba, aconsejándole que no saliera nadie de la posición porque pensaban atacarla.

Que el enemigo empezó el ataque con descargas cerradas y que a las 10 de la mañana tenían que lamentar las bajas del sargento Armando Antón de Cisneros y soldado de primera Ramón Pérez.

Que a las 4 de la tarde, después de un rudo combate y diezmado, puedo llegar el convoy que salió de Annual, quedando en poder del enemigo varias cajas de municiones para la artillería y piezas de ametralladoras, llegando solamente parte del ganado.

Maqueta posición de Igueriben
Que aquel día no pudo confeccionarse el rancho por falta de agua.

Que el convoy no pudo salir de la posición porque el enemigo estaba rodeándola por todas las partes, quedando todo el ganado entre el parapeto y la alambrada a excepción de 3 semovientes que quedaron dentro de la posición.

Que a la llegada del convoy antes citado, trataron de dar sepultura a los cadáveres del sargento y soldado muertos no pudiéndolo conseguir porque el enemigo se echaba encima, con objeto de asaltar la posición.

Que la noche del citado día fue muerto por el enemigo todo el ganado, destrozando éste, al ser herido, la alambrada del extremo derecho de la posición, al intentar escapar.

Ceriñola 42, en las trincheras de Igueriben
Que el ganado que quedó dentro de la posición fue muerto también, destrozando en su carrera los aparatos de los telegrafistas, no quedando para comunicar más que un espejo auxiliar por haber sido roto el heliógrafo por un proyectil del enemigo.

Que en dicha noche el enemigo dio varios asaltos a la posición, arrojando bombas de mano que causaron varias bajas.

Que el ataque fue rechazado, empleando también bombas de mano la posición.

Que el día 18 continúo el asedio del enemigo y como se carecía en absoluto de agua y era el calor sofocante, se hacía la vida imposible.

Que machacaban las patatas y con el zumo trataban de aplacar la sed, dando a los heridos, que no cesaban de pedir agua, la colonia de los oficiales.

Loma similar a la posición de Igueriben
Que por la noche el fuego arreció, llegando el enemigo hasta la alambrada en grandes grupos, con objeto de asaltar la posición, cosa que no pudieron lograr.

Que para apagar la sed de los heridos abrieron botes de tomates y pimientos y dieron a cada uno de ellos una cucharada.

Que el día 19 tenían en la posición 20 bajas, producidas por el fuego enemigo y otras producidas por la sed y el hambre.

Qué haciendo un calor desesperante y no teniendo medio de apagar la sed, dentro de las tiendas se desnudaban y practicaban excavaciones con objeto de meter sus cuerpos desnudos a fin de que con el contacto de la tierra fresca resistir mejor tanto sufrimiento.

Militares españoles en un blocao en 1921. Wikipedia
Que los oficiales con fusil en mano hacían fuego en el parapeto pues muchos soldados no podían sostenerse.

Que dicho día salió convoy de Annual, el cual no pudo llegar por ser muy numeroso el enemigo.

Que desde la noche del citado día la defensa se hizo imposible pues carecían en absoluto de municiones de fusil y de artillería, no quedando más que una ametralladora útil.

Que había muy poca fuerza para la defensa, pues los que no sé no se encontraban heridos no podían sostenerse por los sufrimientos del hambre y de la sed.

Que el comandante, para animarlos, llorando decía "viva España, vivan mis soldados" y, enardecidos, todos marchaban al parapeto, cayendo en seguida por no poderse sostener.

Supervivientes de Igueriben (pincha foto)
Que el día 20 vieron la salida de la columna, como el día anterior, no pudiendo llegar el convoy a pesar de los esfuerzos que hacían, pues cada día era más numeroso el enemigo.

Que cuando el enemigo se retiró, arrecio el ataque a la posición, haciendo fuego por descargas, siendo herido el teniente don Justo Sierra y el alférez don Luis Casado, siendo las bajas muy numerosas, tanto producidas por el fuego como por el hambre y la sed.

Que el enemigo atacó este día la posición con fuego de artillería, haciendo explosión una granada en el frente de la batería, hiriendo a varios artilleros.

Que dicho día era el calor tan sofocante y era tal el hedor que despedían los cadáveres que era materialmente imposible sostenerse en el parapeto, pues además de las personas venía el aire de donde se encontraba el ganado y tenían que esconder la cabeza para respirar.

Que no teniendo patatas para extraer el zumo, recurrieron a mojarse los labios y la lengua con pasta dentífrica y no dando resultado este recurso, aplacaron la sed con orines con azúcar, después de haberlos utilizado para refregar el cañón de la ametralladora útil y, además, algunos que tenían tinta se la bebieron.

Que los heridos les pedían agua con estas palabras: "hermanos, que nos morimos dadnos agua" y como no les podían dar, para consolarlos les decían: "mañana llegará convoy, pues no nos dejarán morir nuestros hermanos".

Que la noche de este día se recibió un recado por teléfono de Annual que decía: "ésta noche salen, para llevaros agua, un suboficial del regimiento y 20 soldados voluntarios con cantimploras".

Que la misma noche se recibió un telegrama del general, segundo jefe, que leyó el comandante a toda la fuerza en el que se decía "viva España, mañana llegará convoy y será relevada esa posición por fuerza de ésta; aquí, en Annual, no dormimos y cada momento se le dan vivas a los héroes de Igueriben; mañana llegará a ésa nuestro Comandante General para abrazaros; no cabe más heroísmo en el ejército español, viva España, viva el Rey y un abrazo de vuestro general".

Que todos lloraron al recibir el telegrama, repitiendo viva España viva el Rey y nuestro Comandante.

Que aquella noche hubo muchas bajas.

Que el día 21 salió la columna de Annual llegando la vanguardia, tras rudo combate, hasta un kilómetro de la posición, no pudiendo avanzar más los de la vanguardia compuesta de policía y regulares, por estar enemigo muy numeroso en los parapetos y trincheras.

AbdelKrim, por Alfonso Sánchez Portela (Alfonsito)
Que a las 16 inició la retirada la columna sin haber logrado que llegará el convoy.

Que en vista de que el convoy no pudo llegar y era imposible mantenerse en la posición, el comandante dio orden de inutilizar todo el material e incendiar las tiendas y los restos del depósito de víveres.

Que en la hoguera se arrojaron los fusiles de los muertos y heridos que no podían sostenerse y entonces se dio orden al teniente más antiguo, don Justo Sierra, que saliera al mando de una sección que constituía la vanguardia de la columna, formada por la fuerza de la posición.

Que al llegar la sección a la loma donde todos los días se montaba la protección para la aguada, de una descarga del enemigo, parapetado detrás del barranco, cayó casi toda la sección.

Que el resto de la fuerza, llevando de extrema retaguardia a la sección del teniente don Manuel Castro -en la que iba el declarante- avanzó hacia la loma indicada.

La gumía de Abdelkrim y la cámara
con la que "Alfonsito" lo retrató
 
Que entonces el enemigo, parapetado detrás de la loma y detrás de la posición mirando Annual, al darse cuenta que se evacuaba la posición se echó sobre la columna, mezclándose con la fuerza y entablandose la lucha cuerpo a cuerpo.

La Harca también hizo fuego sobre la tropa, por estar mezclados con el enemigo, cayendo heridos o muertos todos los oficiales, a excepción de el alférez Osuna, de intendencia, y el alférez Casado de Ceriñola, que quedó en la posición con los que no podían moverse.

Que entonces llego el alférez Osuna y le dio orden de que, con la fuerza que quedaba, fuese a la era, teniéndose que abrir paso por entre el enemigo.

Que, parapetados en la era, se sostuvieron hasta que el alférez les ordenó que se retiraran, en vista de que el enemigo se aproximaba con gumías en mano, siendo en este momento muerto dicho oficial.

Con el resto de la fuerza que ascendía a 8 hombres el declarante se parapetó en una de las trincheras, hasta que, quedándole solamente cuatro hombres, tuvo que abandonarla, matándole en el camino los cuatro restantes e hiriéndole antes de la llegada a Annual, que le recogió un sanitario sin abandonar el armamento, a pesar de su herida.

Y para que conste firmo la presente en Melilla, a 12 de septiembre de 1921.

Hermenegildo Dávila rubricado

Es copia. El coronel, Ángel Morales

Interesante reportaje de Informe Semanal

lunes, 2 de agosto de 2021

García Deán y Catalán de Ocón

 

Llevaba meses topándome con la misma imagen, pero con pie de foto diferente. En la de la izquierda, "La Fotografía en Navarra" (Azpilicueta y Domench), pone "Luis Catalán", sin más. La otra (volteada horizontalmente), del Archivo Municipal, encabeza un apartado dedicado a Aquilino García Deán. Al final, gracias a AMP, he resuelto el enigma: la persona retratada es Aquilino y el autor del retrato es Luis Catalán de Ocón.

Aquilino García Deán
Aquilino es un viejo conocido y en el libro de Azpilicueta y Domench hay una extensa biografía de la que extraigo estas pinceladas:
En el Mirador de la Taconera AMP
García Deán (Pamplona, 1864-Huarte-Araquil, 1948), fotógrafo aficionado que trabajó profesionalmente como oficial primero del Ayuntamiento de Pamplona, es un ejemplo de cómo los buenos aficionados que aman a su tierra son capaces de legar una obra fecunda que recorre todos los rincones de su ciudad –fue nombrado concejal en 1898– y documentan los cambios sufridos a lo largo del tiempo, en una metamorfosis lenta pero continua.
Sus imágenes, realizadas en negativos de gran formato, recorren la historia de Pamplona –y aun del resto de Navarra– en el amplio período que va de 1885 a principios de los años cuarenta del siglo XX.
Se singulariza porque en las imágenes urbanas sitúa normalmente a personas en un primer plano, lo que proporciona la verdadera y precisa escala del lugar.
La primera revista en la que colaboró como redactor artístico fue La Avalancha, de la Biblioteca Católico Propagandística de Pamplona. Colaboró también en el periódico de Pamplona, Diario de Navarra. El Archivo Municipal de Pamplona es el guardián principal (pincha ahí) de toda su obra gráfica, pues, con motivo de su jubilación (1944), legó al Ayuntamiento su colección de negativos, placas y copias fotográficas.
En noviembre de 1945 fijó su residencia en Huarte Araquil.

Luis Catalán de Ocón y Altarriba
Era para mí un perfecto desconocido. Si con la vida y obra de García Deán no hay mayor problema ya que viene reflejada en muchas páginas, no ocurre lo mismo con Luis Catalán de Ocón, Conde de Robres, aficionado a la fotografía y un culto militar que vivió en Pamplona en la 2ª década del s. XX..
16 años más joven que Aquilino, nació el 21 de junio de 1880 en El Vallecillo, comarca de Albarracín (Teruel)
Con 12 años estudia en el Instituto de 2ª Enseñanza de Teruel
Casó el 19 de noviembre de 1908, con doña María de las Mercedes Arnauda y Scals. Tuvo 7 hijos, tres de los cuales murieron muy jóvenes (uno en 1918 y dos en 1921, tras el Desastre de Annual)
Gracias al Archivo Municipal he podido encontrar seis fotografías, concentradas en el tiempo a los años 1914-15-16, y dispersas en el espacio a Villava-Arre, Pamplona, Barañáin y Burguete. 
Por estos años aparece por primera vez este militar en la hemeroteca de DN.
En la Avalancha del 24 junio 1915, dos fotos de Luis y una de Aquilino
Por Wikipedia me entero de que fue el XI titular del Condado de Robres, en el que le sucedió su hijo, Luis Catalán de Ocón y Arnauda.
En esta página, actual, de Turismo de Valdecabriel se nos ofrecen tres imágenes de época que bien podrían ser suyas.
En el Anuario Militar de 1921 figura con foto. Está en el Batallón Ceriñola 42: Ayudante Mayor del Regimiento, Capitán Luis Catalán de Ocón y Altarriba. 
A pesar de todos sus títulos nobiliarios, vivió en primera fila (80% de muertos y desaparecidos) el Desastre de Annual y constan dos declaraciones suyas en el Expediente Picasso.
Expediente Picasso: Testimonio deducido de la Información Gubernativa instruida para esclarecer los antecedentes y circunstancias que concurrieron en el abandono de posiciones del territorio de la Comandancia General de Melilla en el mes de julio de 1921. Dos declaraciones:
- Imagen 143 Folio 1002 a 1006. Melilla, 23 de septiembre de 1921. Declaración del capitán don Luís Catalán de Ocón y Altarriba, del regimiento de Infantería "Ceriñola" núm. 42.
Esta foto no es de Luís Catalán de Ocón y Altarriba
- Imagen 150 Folio 1012 a 1018 vuelto. Melilla, 24 de septiembre de 1921. Segunda declaración del capitán don Luís Catalán de Ocón y Altarriba, del regimiento de Infantería "Ceriñola" núm. 42. A ver si consigo descargárme alguna declaración. Como veis, Luis queda excluido de ser el autor de la foto "Seminaristas con fusiles".
1924. Siguiendo su carrera militar, el 17/06/1924 está en Huesca. "El distinguido amigo, el bizarro y caballeroso militar, don Luis Catalán de Ocón, ha sido ascendido al empleo de comandante". Y temen su traslado. Efectivamente, en noviembre de 1924 es trasladado al Regimiento Vizcaya, de guarnición en Alcoy (Alicante).
11.07.1925 Se le concede la cruz del Mérito Militar con distintivo rojo.
1929 abril "el culto comandante don Luis Catalán de Ocón, nombrado por el Gobierno para que sea el encargado de organizar y dar conferencias premilitares y culturales en Sagunto y su distrito".
El 31 de diciembre de 1930 queda en situación de disponible en la 3ª Región.
En Septiembre de 1932 se adhiere a la Asociación Republicana de clases pasivas (Valencia), figurando en el Comité Ejecutivo, como bibliotecario.
A partir de estas fechas ya no he encontrado nada de interés sobre él, siendo los años de la Guerra Civil y la fecha de su muerte todo un enigma.

Nota
He conseguido digitalizar una declaración impresionante del Expediente Picasso.
La realidad del Desastre de Annual fue mucho más dura que la ficción.
Mañana lo veréis.

domingo, 1 de agosto de 2021

Crónicas Valdorbesas (y 4). Análisis y crítica

Me encantaría no destripar este magnífico artículo de Juan de Cataláin y dejarlo en la penumbra de lo posible, en el terreno de esas historias que empiezan con "Al parecer...". El que haya sido publicado en "Tilín-Tilón" -órgano de la asociación cultural-gastronómica "Orden del Cuto Divino" de Tafalla- se prestaría a ello.
Pero el hecho de que, al menos, dos publicaciones de historia se lo hayan tomado en serio, obliga a un análisis y una crítica de "los datos" que en el escrito se aportan.
"Juan de Cataláin" (seudónimo de alguien que suele escribir en Tilín-Tilón) se sentirá muy halagado de que publicaciones serias hayan picado en su anzuelo.
Cuando a mí me llegó la noticia del capitel, me la contaron como algo real. Pero en cuanto leí el artículo -algo que, por lo visto, no hicieron esas dos publicaciones- me di cuenta de que se trataba de una fantasía, una historia fabulada.

Sin foto del capitel
Lo primero que llama la atención en Crónicas Valdorbesas es que no haya ninguna foto del dichoso capitel en el que la Virgen pisaba a una Serpiente, entre cuyos anillos había algo parecido a una "máquina fotográfica sujeta a un trípode". Si el capitel fue esculpido hacia 1843 -hace menos de 200 años-, no hay excusa para no presentar una fotografía del mismo, una vez superados los cuarenta años -según Juan de Cataláin- durante los cuales no se hicieron fotografías en la Valdorba.

Ni ermita ni Reniegra
El maestro albañil -dice Cataláin- estaba levantando la ermita de Santa Emeteria en el paraje de la Reniegra. Pero en Navarra no hay ninguna ermita dedicada a esa santa. Si miras en el libro de Fernando Pérez Ollo, "Ermitas de Navarra", verás que hay nada menos que seis, dedicadas a los santos Emeterio y Celedonio, pero ninguna a Santa Emeteria.
En cuanto al "paraje de la Reniegra", tampoco existe en la toponimia del SITNA. Sí, "Reniega", como también se llama a la Sierra del Perdón. 

Antonio Desmains, ente de ficción
Juan de Cataláin nos da una pista inequívoca de la inexistencia de este fotógrafo cuando presenta a Antoine Desmains como Conde de la Fontaine, el autor de Las Fábulas.
Desmains sólo aparece en las dos publicaciones que se han tragado el anzuelo:
- "Algunas influencias foráneas en la fotografía navarra siglos XIX y XX", de Asunción Domeño Martínez de Morentin, Universidad de Navarra, en donde se afirma sin el menor asomo de duda:

- y "El ámbito común: fotografías de Navarra", de Carlos Cánovas Ciáurriz, en "Signos de identidad histórica para Navarra" (Martín Duque, Arturo Navallas y Roldán Jimeno), Pamplona, Caja de Ahorros de Navarra, 1996, p. 448. Aquí, con menos fe, pero también se recoge:
Lo mismo ocurre con "lo que pudo provocar la imposibilidad de volver a hacer fotografías en la región durante más de cuarenta años", que sólo aparece en los dos libros citados.

Para terminar
Mi enhorabuena a "Juan de Cataláin" por la fábula que nos ha regalado, por su capacidad de convicción para hacerla pasar por verdad y por proporcionar, para el lector atento, las pistas suficientes para distinguir la ficción de la historia.
Un tirón de orejas a las dos publicaciones citadas por tragarse el anzuelo sin haber exigido, siquiera, una foto del dichoso capitel. Da la impresión de que no se han leído con un mínimo de atención la fábula.
Y como las fábulas suelen terminar con una moraleja, ahí va ésta, de sentido común: 
"Cuando se afirma algo extraordinario y, pudiendo hacerlo, no se presentan pruebas, pongámonos en guardia: nos quieren tomar el pelo".
Y este consejo, que vale para "Crónicas valdorbesas", vale también para "Firminus M." o para "La última maestra de Peña".