miércoles, 10 de octubre de 2018

"A mí me dio latín la Quereca"

De izda. a dcha. 1. Asensio (dibujo)  2. Josefina García Gainza (filosofía) 3. No sé
4. Pilar Zuasti  5. Josefa Cereza  6. Lolita Jaurrieta                       Cortesía de JIPZ
Josefa Cereza Álvarez fue toda una institución desde los comienzos de los Institutos de la Plaza de la Cruz, pero muchos alumnos suyos (del Ximénez de Rada) seguramente no caerán en la cuenta de quién es, si no decimos el apodo por el que era conocida, dentro y fuera del Instituto: "la Quereca".
Algunos la recuerdan muy bien.

Actualización 11.10.18
Me manda José Ignacio Palacios unas notas sobre Doña Josefa, mucho más precisas, con las que completo su biografía sacada de internet y hemerotecas

1911 Nace en Zaragoza
Josefa Cereza Álvarez nació en Zaragoza el 19 de marzo de 1911. Hija única de José Cereza y Lucía Álvarez Aranda, hizo el bachiller en el Instituto de la capital maña. Figura como pionera entre las mujeres que lo estudiaron. Ella lo terminó en 1931.

Probable inauguración del Curso 1943-44
20.08.1943 Ximénez de Rada
Se incorporó al cuerpo de catedráticos el 5 de agosto de 1943. Destinos: encargada de Cátedra de Latín, dos cursos en el Instituto de Jaca y tres en el de Calahorra del que pasó al Ximénez de Rada de Pamplona.
'Josefa Cereza Alvarez, para el de Pamplona «Ximénez de Rada»'. Así dice la hemeroteca de DN. Parece un nombramiento. Así pues, Josefa Cereza está ya en la inauguración del Instituto de la Plaza de la Cruz.

05.04.1948 Catedrático
Por orden del 5 de abril de 1948 es ascendida a Catedrático numerario del Instituto Nacional «Ximénez de Rada», de Pamplona, con un sueldo anual de 14.000 pesetas.

Curso 1950-51
01.05.1951 ...Comenzó el acto con una hermosa conferencia a cargo de la señorita Josefa Cereza, Catedrático de Latín, sobre el "poeta español Aurelio Prudencio Clemente"...  que fue un poeta hispanolatino conocido simplemente como Prudencio. Algunos piensan que no nació en Calagurris, Calahorra, sino en Caesaraugusta. Poseía una gran erudición escriturística y en cultura clásica. Está considerado como uno de los mejores poetas cristianos de la Antigüedad. Este autor debió de ser una de las preferencias de doña Josefa.

Curso 1952-53 Espoz y Mina
Para el curso 52-53 nos enteramos de algo que ahora nos parece increible: doña Josefa vive en la calle Espoz y Mina, 11. En 1960 vivía ya  en la calle Paulino Caballero Nº. 45 y ya a comienzos de los años setenta se trasladó a la calle Aoiz, 16 – 5º izda, donde vivió hasta casi su fallecimiento.

Curso 1953-54
06.10.1953 en DN: En los Institutos de Navarra se inauguró ayer brillantemente el Curso académico 1953-1954 con una interesante conferencia de doña Josefa Cereza.

Curso 1969-70
En 1969 era “secretario” del Instituto Ximénez de Rada (ahí tenéis su firma, junto con la del director José Lampreave Blasco) y supongo que en ese puesto seguiría cuando leyó la relación de alumnos con el secretario del Príncipe de Viana, Miguel Ángel Ederra.

Curso 1972-73
03.10.1972 Josefa Cereza Álvarez y el secretario del Instituto Femenino don Miguel Angel Ederra dieron lectura a las relaciones (sic jajaja) de los alumnos y alumnas premiados, los cuales, al recibir de manos de las autoridades el diploma acreditativo de su aplicación y aprovechamiento en el estudio, eran muy aplaudidos por sus compañeros. Finalmente, el señor Gobernador Civil declaró abierto el Curso en nombre de Su Excelencia el Jefe del Estado.

1974 Fallece en Pamplona su madre
04.01.1974 Fallecimiento en Pamplona de su madre: LA SEÑORA Doña LUCIA ALVAREZ ARANDA (VIUDA DE DON JOSE CEREZA) falleció en Pamplona, el día 3 de enero de 1974, a los 87 años de edad, después de recibir... HIJA, DOÑA JOSEFA  CEREZA; HERMANA POLITICA, DOÑA JUANA OLIVAN (Viuda de Cereza); PRIMOS, SOBRINOS Y DEMAS PARIENTES E INTERESADOS...

2002, febrero
En el mes de febrero de 2002 se cayó en su casa de la Calle Aoiz, donde le cuidaba una persona. Se rompió la cadera y la muñeca. Le intervino en la Clínica de San Fermín el Dr. Janín y, como no estaba en condiciones de volver a su domicilio, ingresó en la Residencia Ama Mutilva que es donde, seguramente, falleció.

26.05.2002 Fallece Doña Josefa Cereza
Doña Josefa Cereza Alvarez (CATEDRÁTICO JUBILADA DE LATÍN) falleció el día 26 de mayo de 2002 a los 91 años de edad, confortada con los Santos Sacramentos. D. E. P. Sus apenados: sobrinos de la familia Cereza Pérez, familia Alvarez Morelló; Pilar Arranz (viuda de Díez); la comunidad educativa del lES Plaza de la Cruz de Pamplona y demás familiares y amigos Agradecerán la asistencia a los funerales que se celebrarán HOY MARTES, día 28, a las SIETE de la tarde en la iglesia parroquial de Cristo Rey (Conde Rodezno) de Pamplona...


***
Las anécdotas de Echenique
"La Quereca, la pobre, estaba desesperada con nosotros. Algunas de sus letanías:
  • ¡Deterioro de todos los centrooooooos!
  • ¡Paracaidistaaaas!
  • ¡Chesar, Chíchero, latín de curaaaa! ¡Caesar, Quíqueroooo! (se entiende ahora por qué le llamaban “la Quereca”, en vez de Señorita Cereza)
  • ..... (ver primer comentario)
Cuando me salía un examen mal (o sea, casi siempre), en vez de firmar con mi nombre, firmaba “Echenique”. Y la Quereca:
-¿Quién es ese Echeniqueeeee?
Y el dichoso Echenique no aparecía por ninguna parte, ni en las listas ni en la clase.
Se acercaba el día de su cumpleaños, e hicimos, entre todos, una recaudación para comprarle un ramo de flores. 
-¿Quién se lo entrega? 
-¡Entrégaselo tú, que tienes mucha cara!
Llegó el día de su cumpleaños, me levanto con el ramico hacia el estrado donde estaba ella y... según me acerco, la miro y... unos lágrimones....
-Muchas felicidades, doña Cereza
Y, entre sollozos, ella: 
-Muchísimas gracias, señor Echenique (jajaja, ¡me había descubierto!)".
***
Como veis, doña Josefa se desesperaba con el nivel que traían los alumnos y les soltaba algunos exabruptos (normales en aquellos años y hasta simpáticos). Y los alumnos correspondían a su preocupación por ellos con algún detalle. 
Hoy, todos los que conozco dicen con cariño, con orgullo... y con nostalgia: "A mí me dio latín la Quereca".

Os enlazo a este artículo por el 175 Aniversario.

martes, 9 de octubre de 2018

Jesús Equiza y el clero navarro en el 36


El Noticias tiró la caña con un cebo goloso y personalizado. Helena Taberna se tragó el anzuelo: La Buena Nueva. ¿Y quién puso las cosas en su sitio? Nada menos que Jesús Equiza. Descanse en paz.

Muere el sacerdote Jesús Equiza a los 88 años de edad (DN y Noticias)
Jesús Equiza (Labiano, 1930), sacerdote, teólogo y sociólogo, falleció el día 6 a los 88 años de edad, tras una vida de firme compromiso con los derechos humanos. Fue conocido como un cura “revolucionario” por temas controvertidos como la lucha ecologista, en especial contra el vertedero de Aranguren, los derechos sociales o el reconocimiento a las víctimas del franquismo.
Tuvo gran influencia en una parte del clero navarro por su activismo social y fue muy conocido por su oposición a la construcción del vertedero de Aranguren durante los años 80 y 90, así como partícipe de las movilizaciones de protesta contra esta infraestructura. 
Ha escrito una veintena de libros, entre los que se encuentra ‘Diario de la lucha antivertedero del Valle de Aranguren’, ‘Los sacerdotes navarros ante la represión de 1936-1937 y ante la rehabilitación de los fusilados’, ‘La Iglesia ante la defensa de los derechos humanos’ o ‘La Iglesia de Navarra ante el desafío de la industrialización y del urbanismo en el siglo XX’, entre otros. 

El Noticias y Helena Taberna
Como decimos, el 28 de octubre de 2007, el Noticias sacó un artículo -Otros curas que no irán a los altares- que cargaba las tintas en el papel coadyuvante de la Iglesia navarra en la represión. Al final, hay un párrafo expresamente dirigido a Helena Taberna: "El drama personal de Marino Ayerra (tío de Helena)". Todo ello encabezado con la foto de los "Seminaristas con fusiles", de 1921, pero que el Noticias, con habilidad, la contextualizó en el 36.
Helena se tragó todo el anzuelo, hasta el punto de decir: "la Iglesia debería pedir perdón". Y en La Buena Nueva (2008), esa escena de los curas con fusiles fue, sin duda, la que buscó el mayor impacto emotivo en el público:

Entrevista a Jesús Equiza
Viendo por dónde iba la campaña, nos cuenta Equiza: 
"Por un lado había mucha gente que me pedía que diese a conocer que la rehabilitación de los fusilados en la guerra ya la realizamos a finales de los 70 y principios de los 80. Además, también quería dejar claro que el clero navarro defendió, al menos la gran mayoría, a su pueblo y no los delató ni formaron parte de las Juntas Locales de Guerra, como algunos han querido hacernos creer. De los 1.031 párrocos de Navarra en aquella época, solo 24 actuaron mal"

Y con lo publicado en su libro ‘Los sacerdotes navarros ante la represión de 1936-1937 y ante la rehabilitación de los fusilados’ (2010), se va derecho al Noticias y le hacen la siguiente entrevista:

Jesús Equiza sacerdote, profesor y teólogo

"Cinco curas fueron asesinados y cincuenta encarcelados por defender a sus feligreses en el 36"

Presenta 'Los sacerdotes navarros ante la represión de 1936-1937 y ante la rehabilitación de los fusilados'

Jesús Equiza (Labiano, 1930), sacerdote y escritor de más de 20 libros presentó ayer 'Los sacerdotes navarros ante la represión de 1936-1937 y ante la rehabilitación de los fusilados'. Equiza muestra cómo en esa época muchos sacerdotes navarros fueron perseguidos, e incluso asesinados.
Aunque la historia cuenta que el clero apoyó al bando nacional durante la Guerra Civil, la historia no siempre es fiel a la verdad, principalmente cuando se generaliza.
Lo entrevista Rubén Acosta en Noticias de Navarra.
Jesús Equiza pretende mostrar cómo muchos sacerdotes navarros, en torno a 400 clérigos, fueron perseguidos entonces por defender a sus parroquianos. No sólo eso, sino que cinco fueron asesinados (Eladio Celaya, Santiago Lucus, José Otano, Victorino Aranguren y Pedro Martínez) y a otros ocho se les condenó a muerte, pena que finalmente no cumplieron por diversas circunstancias.
¿Cómo surge la idea de publicar esta historia?
Por un lado había mucha gente que me pedía que diese a conocer que la rehabilitación de los fusilados en la guerra ya la realizamos a finales de los 70 y principios de los 80. Ahora está habiendo mucho movimiento con el asunto de la memoria histórica por parte de los nietos de las víctimas, lo que llamo la segunda fase de la rehabilitación. Lo malo es que nosotros ya realizamos esa rehabilitación de la mayor parte de las víctimas hace 30 años y, aunque estoy de acuerdo en que sigan recordándolos, no entiendo por qué tienen que obviar lo que nosotros realizamos entonces.
Además, también quería dejar claro que el clero navarro defendió, al menos la gran mayoría, a su pueblo y no los delató o formaron parte de las Juntas Locales de Guerra como algunos han querido hacernos creer.
¿Qué es realmente lo que sucedió en aquella época?
Nos han hecho creer que el clero apoyaba a la represión que se hizo por parte de la Alianza Nacional a los republicanos del Frente Popular. Sin embargo, una cosa es decir que estuviesen a favor de que triunfase el Alzamiento y otra muy distinta que apoyaran la represión, que mayoritariamente no lo hicieron. Es el riesgo que supone generalizar, lo que confunde y limita el rigor histórico.
¿Cuántos párrocos apoyaron a sus feligreses en Navarra?
En torno a 400 curas se comportaron muy correctamente con sus parroquianos. Me consta que tres fueron asesinados y casi con total seguridad otros dos corrieron la misma suerte. Otros ocho fueron condenados a muerte aunque, por unos motivos u otros, lograron salvarse y en torno a 50 fueron encarcelados en el Fuerte de San Cristóbal que por entonces era la cárcel de Pamplona.
¿Qué actitud tuvieron el resto?
En aquella época había 1.031 párrocos en Navarra. 400 se comportaron bien, unos 600 vivieron situaciones más o menos pacíficas en las que no hubo represión, y concretamente 24 actuaron mal, que también están recogidos en el libro con sus nombres y de donde procedían.
¿Cómo se libraron los condenados a muerte?
El por entonces obispo de Pamplona, Marcelino Olaechea, ayudó a algunos de ellos cobijándolos en conventos e intentando que pasara el tiempo. Otros, por ejemplo, fueron sacados del paseíllo (fila en la que se ponían los condenados mientras acudían al fusilamiento) justo antes de ser ajusticiados, por amigos políticos que tenían y que, al verlos en tal situación, no permitieron que se cometieran esas atrocidades.
¿Cuáles fueron las zonas más convulsas en Navarra?
La zona de Carcastillo sufrió mucho en aquella época. Previo a la guerra ya habían tenido mucha agitación con el asunto de los comunales, que fueron vendidos a los más ricos, y la vuelta a la vida monástica en el monasterio de la Oliva en 1927, cuyos monjes no fueron bien recibidos por una parte de la población. Había muchos fichados en la zona y con la llegada de la represión, el párroco y el alcalde convencieron a estos para meterlos en la cárcel y así no ser detenidos por los comandos. Además, el párroco salía todas las tardes a la carretera de Pamplona para detener a los comandos que venían de la capital para impedirles que entrasen al pueblo y se los llevaran.
¿El euskera también fue uno de los motivos por los que les persiguieron?
En los pueblos de la zona norte sí. Ser provasquista generó que muchos fuesen considerados peligrosos. Lo que hicieron en esas zonas los párrocos fue animar a los buscados para que pasaran a Francia o Guipúzcoa, donde estarían más seguros. El propio párroco de Isaba acompañó a unos cuantos fugitivos por caminos de cabras para dejarlos a salvo al otro lado de la frontera.
Pero también dice que hubo 24 que no estuvieron a la altura...
Sí, la mayor parte de éstos actuó por temor. Tenían un miedo brutal porque estaban informados del mayo de 1936, los sucesos de Cataluña o la matanza de curas en 1931. De todos modos no consta que ninguno almacenase armas o perteneciese a la Junta de Guerra Local, pero sí hubo quienes pasaron algún informe negativo o se resistieron a pasarlo positivo.

domingo, 7 de octubre de 2018

Asturias.., si yo supiera pintarte...


Carlos Sempere presenta sus obras sobre los Picos de Europa
El artista lleva cuarenta años recorriendo la zona montañosa para plasmar el paisaje en distintas estaciones 
‘Viaje por los Picos de Europa’ es la cuarta exposición en Pamplona del pintor alicantino afincado en Asturias
CRISTINA ALTUNA Pamplona 
JESÚS GARZARON
Tras cuatro décadas  con los Picos de Europa como protagonistas indiscutibles de sus obras,  todavía no ha llegado el momento de abandonarlos. Ni se ha cansado de pintarlos ni le han dejado de inspirar en los más de 2.000 cuadros que atesora sobre este macizo montañoso.  
Pero el artista Carlos Sempere (Alcoy. Alicante, 1958) no los pinta a partir de una fotografía u otra imagen. Lo hace al natural  y es, posiblemente, el último pintor que los recorre caminando y que se instala durante semanas en una cabaña para plasmar todo aquello que le rodea. Sea la estación que sea, haya deshielos o tenga que ayudarse de los piolets para abrirse camino entre metro y medio de espesor de nieve. 
El pintor de los Picos de Europa, como se le conoce artísticamente, expone en Pamplona. En concreto, en la Galería Michel Menéndez  que, como no podía ser de otra manera, llena sus paredes de lienzos sobre los Picos de Europa, a los que se suman pinturas que evocan distintos paisajes de amapolas, otra de las “debilidades artísticas” de Sempere, según confiesa el pintor.  “Para pintar, necesito sentir. Y si siento debilidad por los Picos de Europa, mi segunda pasión son los campos de amapolas. Tengo adoración por los rojos”.  
Viaje por los Picos de Europa es el título de la cuarta exposición de Carlos Sempere en Pamplona. 

Y es también un simbolismo sobre su recorrido vital que comenzó tras una decisión inesperada que le hizo abandonar su Alcoy natal para irse a vivir  a Potes (Cantabria) y  a Pola de Siero  (Asturias)  después, para pintar en los Picos de Europa tras ver una postal que le trajo un amigo de su viaje de novios. 
Porque lo que vio en aquella imagen le gustó, un paisaje tan gris y atractivo como distinto a la luminosidad y calidez de su tierra mediterránea.  Ese constraste fue suficiente para que decidiera dar un nuevo rumbo a su situación personal y profesional. “En Alcoy ganaba bastante dinero haciendo reproducciones de gente famosa. Pero cuando vi las postales, abandoné todo lo que tenía, incluso me divorcié. Llevaba un año casado y no era feliz, así que cogí mi furgoneta y me marché. Cambié aquella vida por pasar cinco años durmiendo en la furgoneta, lavándome en el rio y cambiando cuadros por comida. Todo por aprender y ser feliz en los Picos de Europa”.  

Pintura naturalista 
Sempere no concibe pintar un paisaje sin estar allí, sin ver cómo cambia el clima, la luz y el color según la estación en la que se encuentre, sin recorrer  los Picos de Europa en sus vertientes de Asturias, Cantabria y León. Todo  ello lo plasma en unos lienzos en los que puede destacar el verdor de los bosques, los prados en flor y las aguas cristalinas, pero también las montañas nevadas y los cielos encapotados y nublados.  
Aunque la naturaleza le ofrece distintos opciones de luz y color, el artista maneja una paleta de colores en la que predomina el gris.  “El sol mío es gris, tiendo a ensuciar el blanco.  No sé tratar los colores luminosos, colores limpios. El norte de España es gris, el sol no brilla con la luminosidad del Mediterráneo y me he acostumbrado a pintar así”.  
Respecto a su estilo,  el artista busca rápido una definición. “Mi pintura es naturalista. Pero nunca llego a plasmar en el lienzo todo lo que percibo. Si viviera 14 vidas, no podría pintar todo lo que veo. No hay nada mejor en este mundo que ver  dónde se esconde el lobo y cómo transcurre el tiempo, metido en una cabaña, aislado, y yo solo en plenos Picos”.  
Acostumbrado a que le pregunten si no se aburre de pintar siempre las mismas montañas, Sempere  lo tiene claro. Ni se cansa, ni sus lienzos se repiten. ”Pintar es una necesidad psicológica y fisiológica, influye el estado de ánimo. Yo no pinto todos los días, sino cuando me nace. Hay que hacerlo cuando estás inspirado, cuando estás enamorado. Es como una mujer. Si no estás enamorado no puedes besarla, no puedes amarla. Yo vine a los Picos de Europa y me enamoré. Llevo  cuarenta años viviendo en ellos y aquí me quiero morir”. 

+ ‘Viaje por los Picos de Europa. Galería Michel Menéndez (c/San Antón, 61). Hasta el 17 de octubre. 
Horario: martes a sábado, 11.30 a 14 y 18.30 a 21 h. Festivos, 12 a 14 h.  

sábado, 6 de octubre de 2018

Curiosa calle Curia, y más el nº 29

Dentro del recuadro rojo, la foto del 04.10.1960, incrustada en la de ayer, 05.10.2018. ¡Cachis, por un día!

Todo empezó, en el wasap familiar, como una broma. Que si de qué año es este encierro, que de qué ganadería son... Y es que, al ir en paralelo al recorrido de la torada por Santo Domingo, el desfile de doctores se prestaba a chufla.
Lo que no sabía yo es que en su día, 4 de Octubre de 1960, hace exactamente 58 años, provocara la misma reacción de broma. Ese día 4 fue la apertura de curso del Estudio General, y el desfile salió del Museo de Navarra en dirección a la Catedral, en cuyo Refectorio -marco incomparable-. D. José María Albareda leyó la lección inaugural. Veinte días después, se colocaría en el Campus la primera piedra de la nueva Universidad. 
Y José Javier Uranga, Ollarra, (quien, dicho sea de paso, tiene el récord de supervivencia a las balas de ETA; ni él mismo lo supo: entre 20 y 30 balazos), director de Diario de Navarra y profesor del Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra, nos cuenta que "el gracejo popular pronto bautizó al desfile académico, que se dirigía desde el Museo de Navarra a la Catedral de Pamplona, como 'el docto encierro'...".
Pero, después de poner la foto del 'docto encierro', no se me ocurrió mejor idea que poner la que -enmarcada en rojo- encabeza esta entrada. Y ahí empezaron mis males. 
La página de donde la saqué decía: "Erección (sic) del Estudio General de Navarra como Universidad de Navarra en 1960", pero no precisaba en qué punto del recorrido estaban Albareda (hablando con... D. Juan Cabrera Felipe, Rector de la Universidad de Zaragoza; gracias, sr. Molíns) y Sanchez Bella (primer plano, a la derecha).
Erección del Estudio General de Navarra como Universidad de Navarra el 25.10.1960 (gracias, J.I. Palacios)
Y como uno es como es (cabezolari y kiliki a tope), no he parado hasta conseguir una certeza total. Cámara en ristre, he recorrido los lugares candidatos y los he ido desechando hasta encajar la foto de 1960 en la del número 29 de la calle Curia, el último antes de entrar en el atrio de la Catedral.

Curia 29, una casa curiosa
A finales de los 60, pocos años después de la foto en BN, Curia 29 albergó un local con mucho sabor medieval y muy frecuentado en los años 70: Don Lancelot. Todavía hoy, si miramos con atención, podemos ver el nombre en la pared de ladrillos.
En la foto de la derecha, vemos un letrero blanco de una marisquería (Especialidad en gambas) y que ya han reformado la fachada (ladrillo en vez de imitación piedra) y colocado verjas y faroles. La pena es el horrible letrero vertical que baja desde el reloj hasta la verja.
Izda: antiguo nombre en Maps 2009. Dcha: el local a finales de los 60
Veamos ahora qué nos cuenta Arazuri sobre este número 29 de la calle Curia.

José Joaquín Arazuri y Curia 29
Una de las más típicas calles de la antigua Navarrería es la de la Curia. En la primitiva ciudad romana, o Pompelo, nuestra calle era el decumanus máximo. Que fue calle de la ciudad romana no hay la menor duda: tres mosaicos, uno de ellos un hipocampo, hallados a mediados del XIX, junto a las casas números 16 y 18, se conservan en el Museo de Navarra; también se encontró una cabeza de bronce (hoy desaparecida).

El nombre de la calle
Según Martinena Ruiz, «El nombre de la Calle de la Curia, que aparece ya en escrituras de mediados del siglo XVII, se originó con toda seguridad del hecho de que la llamada Torre del Obispo (actual núm. 29) albergó durante algún tiempo las oficinas de la curia eclesiástica.
En este enlace de AMP tenéis 4 fotos del Lancelot
Torre y cárcel del Obispo
En los sótanos de la casa número 29 de la Curia existe una robusta bóveda gótica, que proclama su antigüedad y linaje. Frente al cementerio de Santa María, hoy atrio de la Catedral, existía en el siglo XII una torre con un huerto propiedad del señor de Asiain. Según Goñi Gaztambide, el 15 de mayo de 1370, el obispo de Pamplona don Bernart Folcaut compró a don Remir Sánchiz, señor de Asiain, la dicha torre por 300 florines. A partir de aquella época la torre se denominó «torre del Obispo» y con los años se le llamó «torre vieja». En 1427, el Vicario General, Administrador Apostólico y Protonotario don Lancelot (acordaos del nombre del bar), hijo bastardo de Carlos III el Noble, fijó su residencia en un palacio suntuoso que habilitó en una casa del arcediano de la cámara. Hay sospechas de que los sótanos de aquella torre, hoy (años 80) ocupados por un bar, formaron parte de aquel palacio de don Lancelot. En el siglo XVI la torre se convirtió en cárcel episcopal y así con seguridad en los sótanos estaban las mazmorras. Como ya dijimos, fue en esta casa donde estuvo la Curia, por la que se dió el título a la calle.

Actualización 17:25
Como otras veces, José Ignacio Palacios ha hecho una importante aportación que enlazo y de la que destaco esta foto que muestra la continuación de la calle Curia:

Y quiero también agradecer y enlazar la aportación de José Castells Archanco que nos regala esta impresionante imagen del Salón de actos del Instituto:

jueves, 4 de octubre de 2018

Teide, Izaga y la Higa

Teide desde la Palma e Izaga desde Cemboráin
La palabra "Teide", dicen, es de origen guanche, pero yo creo que  es una contracción de la expresión navarra "t'ei d'engañar" (o "t'ai d'engañar", que decimos por aquí). 
Lo confirma la experiencia que tuve ayer en el minuto 40'53 del telediario (no todo va a ser Cataluña; también merecen alguna atención Canarias y Navarra).
Dicen los científicos que si nuestros ojos fueran capaces de captar la radiación Lyman Alfa, veríamos el cielo resplandeciente. Las islas Canarias fueron pioneras en promover la ley del cielo: preservarlo de la contaminación lumínica y radioeléctrica.
Y mientras hablaban, pasaban unas imágenes de las Canarias que cualquier navarro -y más si es de la Cuenca de Pamplona o tiene familia en el Valle de Unciti- confundiría con Izaga y la Higa de Monreal. ¿A que os ha pasado a más de uno?
La silueta del Teide, visto desde el Roque de los Muchachos (en la isla de la Palma), tiene un aire familiar con la de la Peña Izaga, vista desde Cemboráin (sobre todo si las imágenes pasan en breves segundos). Y el time lapse, con la cumbre envuelta en nubes, en la siguiente imagen, me ha hecho confundirlo totalmente con la Higa de Monreal.
Mirad, mirad:

miércoles, 3 de octubre de 2018

Plaza de la Cruz y las cruces de Constantino Manzana

La Cruz de la Plaza y las 4 farolas curvadas, de Constantino Manzana. 1944 Julio Cía
Si Constantino el Grande hizo de la cruz el símbolo representativo del cristianismo, otro Constantino, Manzana Llena, al poner en el centro de una plaza -aún anónima- la inmensa cruz que hoy contemplamos, consiguió que los pamploneses la bautizaran con el nombre de "Plaza de la Cruz".
La cruz de C. Manzana fue colocada en 1941 y, si miramos en la hemeroteca de DN, ya el 07.09.41, podemos leer: "SE HA EXTRAVIADO un sobre, conteniendo varias fotografías, en el trayecto de la calle San Fermín a la Plaza de la Cruz". Como veis, los pamploneses se dieron prisa en ponerle el nombre no oficial.
A.M.P. Veramendi Col. Arazuri Hacia 1932
La ubicación inicial de esta cruz fue el jardín del claustro gótico, donde estuvo entre 1932 y 1941, fecha en la que se trasladó a su actual ubicación. Mide alrededor de 4 metros, pesa tres toneladas y, según consta en la hemeroteca del Archivo Municipal de Pamplona, costó en su momento 70.000 pesetas, aunque su forjador, Constantino, la hizo desinteresadamente. 
¿Por qué fue trasladada? José María Muruzábal -quien con más profundidad ha estudiado la vida y obra de Manzana Llena- insinúa en un artículo de Pregón que "no parece que fuera muy del gusto del cabildo catedralicio".
Pienso yo que, independientemente del gusto de los canónigos, tras la autodenominada "Cruzada", podría, también, obedecer al afán del nacionalcatolicismo de llevar los símbolos religiosos (cruces, procesiones, sagrados corazones, misiones...) a la sociedad civil, en un afán de cristianizarla, aún más, si cabe.

¿Réplica a Azaña?
Las farolas fueron enderezadas y trasladadas al Redín
Por esa misma razón, no puedo estar de acuerdo con lo que dice Arazuri en "Pamplona. Calles y barrios": "En 1932, y como réplica al gobierno Azaña que había mandado retirar los crucifijos, Manzana concibió la idea de crear una cruz monumental...".  Si, a efectos prácticos, la Constitución republicana prohibía las clases de religión y la presencia de crucifijos en las escuelas públicas (a primeros del año 1932, el socialista Rodolfo Llopis, director general de Primera Enseñanza, envió una circular con esas prohibiciones a los inspectores), lo lógico habría sido que Constantino, a modo de réplica, exhibiera su cruz en algún lugar público y no que la escondiera en un claustro, donde sobran cruces.
Más aún, la cruz de C. Manzana se presentó conjuntamente con el Cristo Alzado de Fructuoso de Orduna en la catedral, ya durante la Semana Santa, en marzo de 1932. Una cruz de semejante calibre no se improvisa en tan escaso tiempo.
Estoy, en cambio, de acuerdo con Javier Aliaga quien defiende que ni el Seminario Conciliar de Eusa, ni el Cristo alzado de Orduna, ni la Cruz de Constantino Manzana fueron la réplica a la decisión republicana de quitar los crucifijos de las aulas públicas, sino que fueron concebidos y diseñados antes.

Las otras cruces de Constantino
En este otro artículo de José María Muruzábal podéis leer varias de las cruces (echadle, por favor. una ojeada) que, con más paciencia que Job, tuvo que soportar este hombre de firmes convicciones y que no se mordía la lengua: ingresos en el manicomio (donde, cómo no, se hizo íntimo de su director, don Federico Soto), encarcelamiento por su oposición al franquismo...
Antes de tener la tienda "Jesús Obrero", de venta de calzados en Bergamín, pegadica a Jesuitas, tuvo una en Descalzos, hacia el número 31. Preocupado por la justicia social, el bueno de Constantino no concebía su tienda como un negocio, sino como una oportunidad de ayudar a los más necesitados.
Nadie sabe cuál era el truco, pero conseguía poner el calzado (¡encima en Descalzos!) a unos precios tres (sí, 3) veces menor que en las tiendas normales. ¡Y, además, te regalaba un pollo vivo! (luego, en Jesús Obrero, una pelota gorila)
El cristal del escaparate llegaba hasta el suelo. Como a 70 cm del suelo, estaba el estante con los zapatos. Y debajo de él, tenía los pollos, también a la vista. Estoy convencido de que se los pediría a ERLA (Emilio Loitegui y Regina Aldaz), en Mayor 60.

Bueno, pues a pesar de toda su bondad -o quizás por eso- los críos le hacían putadas. Le tiraban cualquier cosa (por ejemplo, el resto de una manzana: él se apellidaba Manzana) y, cuando salía a la puerta a ver qué pasaba, todos a una: ¡¡¡AUPA MANZANEQUE!!!
En fin...

lunes, 1 de octubre de 2018

En el Ximénez de Rada

Plaza de la Cruz y las 4 farolas curvadas (de Constantino Manzana) 1944 Julio Cía
El Zapo:
- ¿Cuál es la causa o causas que han motivado la ausencia del fluido eléctrico en el ámbito de esta aula?
El bedel:
- Se han jodido los plomos
No es leyenda urbana pamplonesa. Que la pregunta la hizo el Catedrático del Ximénez de Rada, Sr. Lampreabe, nadie lo pone en duda. Sobre el bedel, tres versiones. La más antigua, anterior al 60: Sr. Larrea, de Artajona; años 60: Sr. Gambra, de la calle Aralar, 36-2º...
Pero escuchemos a mi amigo Patricio, de los años 70:

El rincón del paseante. 
De profesores, vivencias y manías
por Patricio Martínez de Udobro
Hola personas, ¿qué tal la semana? ¿Benigna? Algo es algo. La mía bien, gracias.
En esta ocasión el día elegido para mi paseo fue el miércoles. Hacía buena noche, así que tomé bastón y gorra (11.04.2018) y me puse a andar.
Salí por Bergamín y a escasas manzanas topé con el que fue mi segundo centro de escolarización: el Instituto Ximénez de Rada, en honor de Rodrigo Ximénez de Rada, hijo de Puente la Reina que nació en el siglo XII y murió en el XIII. Fue un gran político, escritor, erudito, políglota..; llegó a ser canciller de Castilla y Arzobispo de Toledo durante 40 años; a él se debe la maravillosa catedral gótica toledana y la Primatura que la imperial Toledo ostenta. Uno de los navarros más importantes de la historia.
Mi paso por el instituto no lo olvidaré mientras viva. Yo venía de un colegio de curas, más o menos estrictos, pero muy cansos, muy metiches ellos. Y llegué a un instituto laico, con unos catedráticos que nos llamaban de usted, que nos respetaban, que no nos mataban a chascazos y bofetadas, que sabían de lo que hablaban, que cada uno daba una materia de la que tenía una cátedra y un largo etcétera de ventajas, para mí, totalmente nuevas.
Ésta es 'la culpable' del nombre de la plaza y del insti actual
Llegué al centro en 1971. La mayoría de los profesores habían ganado su puesto después de la guerra, cuando se inauguraron los institutos en el año 1944. Por tanto, al llegar yo, digamos que ya eran señores y señoras mayores, con sus virtudes y sus manías, eran una suerte de claustro de lo más peculiar. 
De religión se encargaban dos sacerdotes D. Ignacio Astiz, alias Domi, y D. Eusebio Sanz Sola. Las clases del primero eran dignas de verse. D. Ignacio era vehemente y se acaloraba en sus explicaciones sobre la bondad de Dios y la maldad del diablo y del pecado; cuando llegaba al punto álgido de sus peroratas, la clase entera explotaba en una cerrada ovación con vivas a D. Ignacio y el correspondiente descontrol y cachondeo. Él, lejos de enfadarse, las acallaba con calma y se dejaba querer: "Bueno, bueno, ya, ya, callen, callen", a penas susurraba mientras subía y bajaba las manos en el aire. 
Alumnas del Príncipe de Viana
De lenguas clásicas trataban las clases que impartían los hermanos Montes Andía, D. Luis y D. Javier, y D. Josefa Cereza, los primeros eran pozos de sabiduría y de empatía con los alumnos. D. Luis, cuando veía que el día no era bueno para los latines, después de santiguarse varias veces, nos hablaba de sus acciones de guerra, de cuando entró en Barcelona con los "nacionales"; o nos enseñaba a hacer jeroglíficos, se hacía querer. D. Javier era un poco soporífero pero le he de agradecer todo lo que me enseñó de etimología, ciencia fundamental del lenguaje, que te ayuda a entender palabras nunca oídas. La señorita Cereza, alias Quereca por su pronunciación clásica del latín, era menos simpática, la paciencia no era su don, "reata de acémilas" era su insulto favorito, no soportaba que mientras traducías a César o a Cicerón dijeses "o seaaaa". Al segundo "u sea", te cortaba diciendo: "O sea, o sea, o sea, o sea que no sé nada; tiene usted un cero; usted no es amante de las letras, es el rehúso de las ciencias". 
En el 95 se derribó el muro, que separaba por sexos
Química nos daba D. Pilar Zuasti, apodada, con afecto, la tía Pili, tan temida como querida; era buena profesora y conocedora de su materia pero... ¡ay de ti, si se cabreaba! Podía ser demoledora, metía unas broncas memorables; aún recuerdo la que me cayó cuando al preguntarme el símbolo del sodio le dije, acojonaíco, "SO". Casi se me echa al cuello. 
Literatura nos daba uno de los hombres más peculiares que he conocido en mi vida, D. José Lampreabe Blasco, alias Zapo. Un hombre serio y metódico hasta el extremo. Cada día daba el mismo número de pasos de la puerta a la mesa, sacaba su Parker de oro y la hoja del parte de faltas; del bolsillo interior de su americana extraía una mini libreta, cerrada con una goma; parsimoniosamente, retiraba ésta y empezaba a pasar lista con nombre y dos apellidos, labor que le llevaba los 15 primeros minutos de la clase. Su lenguaje era parco, pero alambicado y retorcido. Famosa en Pamplona es la anécdota de que, con ocasión de un corte de luz, llamó al bedel y le dijo: "Bedel, averigüe las causas o motivos por las cuales el fluido eléctrico no llega a este aula". El bedel, Eguaras, volvió al rato y le dijo: "Señor Lampreabe, que se han jodido los plomos". Los dos hablaban castellano. 
Patio del instituto
Matemáticas impartía 'El Manco del Espanto', apellidado Salanueva; y falto de un brazo, tenía y alardeaba de muy mala leche, lo cual le hizo merecedor del apodo. También era matemático el Sr. Ondarroa, despistado como él solo. 
Física era la materia del Sr. Mendiola, que sorteaba ceros en caso de tumulto. 
Historia la Sra. Uriarte, esposa del Sr. Ondarra. 
Francés la Sra. Olaso, la Sra. Martín y la Srta. Lolita Jaurrieta Baleztena, la más anciana de todos y queridísima por todos. 
En fin, que no sigo porque el relato sería inacabable. 
En los pasillos estaban los bedeles. Para la mayoría eran enemigos, pero yo los tenía conquistados (un purito en Navidades hacía milagros); ellos tenían las llaves de las puertas. Eran Manolo, Feliciano, Eguaras, Santi, y alguno que olvido, todos buenas personas. 
En el instituto se me metió en el cuerpo el gusanillo de un arte que me ha acompañado toda la vida, la fotografía. El instituto sí me dejó buen recuerdo. 
Bueno y el paseo de hoy se ha quedado en un recuerdo personal, guardaré lo visto después para otro día. 
Os adelanto que he salido a Conde Oliveto (soldado de fortuna) y, por Yanguas y Miranda, he llegado a la zona más noble de la vieja Iruña: las calles Ciudadela, San Antón, Consejo y Zapatería, preñadas de palacios y casas blasonadas... pero eso para otro Rincón... 
Para que vaya bien esta semanita poco hay que hacer; es la última del invierno, y eso... ya es muyyyy rico. 
Hasta el próximo domingo.

Actualización 13h
Me manda José Ignacio Palacios (cuyo testimonio es fundamental) este precioso documento: el obituario que le hizo a Lampreave con motivo de su fallecimiento (pincha sobre la imagen para leer divinamente)